Engramas y bio-desprogramación

 

Engramas y bio-desprogramación

ENGRAMAS

La mente reactiva no almacena memorias como nosotros las conocemos. Almacena tipos particulares de cuadros de imagen mental llamados engramas. Estos engramas son un registro completo, hasta el último y preciso detalle de cada percepción presente en un momento de “inconsciencia” parcial o total.

Este es un ejemplo de un engrama: se derriba a una mujer con un golpe en la cara, ella queda “inconsciente”, se le da una patada en el costado y se le dice que es una farsante, que no es buena, que siempre está cambiando de opinión. Cuando esto sucede, cae una silla. En la cocina hay un grifo abierto. Por la calle está pasando un coche.

El engrama contiene un registro continuo de todas estas percepciones.

El problema con la mente reactiva es que “piensa” en identidades: una cosa es idéntica a otra.

La ecuación es A=A=A=A=A. Una computación de la mente reactiva sobre este engrama sería: el dolor de la patada equivale al dolor del golpe, que a su vez equivale a la silla que se cae, que a su vez equivale al coche que pasa, que a su vez equivale al grifo, que a su vez equivale al hecho de que es una farsante, que a su vez equivale al hecho de que no es buena, que a su vez equivale al hecho de que cambia de opinión, que a su vez equivale al tono de voz del hombre que la golpeó, que a su vez equivale a la emoción, que a su vez equivale a una farsante, que a su vez equivale a un grifo abierto, que a su vez equivale al dolor de la patada, que a su vez equivale a la sensación orgánica en la zona de la patada, que a su vez equivale a la caída de la silla, que a su vez equivale a cambiar de opinión, que a su vez equivale a... ¿Pero por qué continuar? Cada percepción del engrama equivale a cualquier otra percepción en el engrama.

En lo que se refiere a cómo estas experiencias afectan al individuo, lee “despertando” el engrama.

 

“DESPERTAR” EL ENGRAMA

Usando el ejemplo anterior de una mujer que había sido golpeada, pateada y se le dijo que no era buena y que siempre estaba cambiando de opinión, mostraremos cómo se “despierta” el engrama original. Posteriormente, cuando el entorno presente de la mujer contenga suficientes elementos similares a los que se encuentran en el engrama, ella experimentará una reactivación de ese engrama.

Por ejemplo: si una tarde el grifo estuviera abierto y ella escuchara el sonido de un coche que pasa afuera (ambos estaban sucediendo durante el engrama original) y al mismo tiempo su marido (el hombre en su engrama) la reprendiera por algo, en un tono de voz similar al que usó en el engrama original, ella experimentaría dolor en el costado (donde fue golpeada anteriormente). Y las palabras que se dijeron en el engrama podrían convertirse también en órdenes en el presente: ella podría creer que no era buena, o tener la idea de que siempre cambiaba de opinión.

La mente reactiva le diría a la mujer que se encontraba en un lugar peligroso. Si ella permaneciera ahí, el dolor en las áreas donde fue maltratada se podría convertir en una predisposición a la enfermedad o en una enfermedad crónica misma. A este fenómeno de “despertar” el antiguo engrama se le llama reestimulación.

La mente reactiva no es una ayuda para la supervivencia de la persona, por la excelente razón de que aunque es lo bastante fuerte como para resistir durante el dolor y la “inconsciencia”, no es muy inteligente. Intenta “impedir que una persona se ponga en peligro”, y al imponer el contenido de su engrama puede causar temores y emociones indeseadas y desconocidas, enfermedades psicosomáticas y dolores que sería mejor no tener.

 

 

LA SOLUCIÓN A LA MENTE REACTIVA

Tras descubrir la existencia de la mente reactiva y de sus engramas, L. Ronald Hubbard desarrolló técnicas muy precisas para ocuparse de ella. Estas técnicas pueden “borrar” de forma eficaz el contenido de la mente reactiva y eliminar la capacidad de tales grabaciones para afectar a la persona sin su conocimiento consciente.

Además, estas técnicas ponen a disposición del individuo esas memorias, antes ocultas, como memoria en la mente analítica. La eficacia de estas técnicas, asombrosa en muchos casos, se ha documentado en multitud de historias de caso durante casi más de medio siglo de aplicación.

 

EL CLEAR

La meta de Dianética es un estado nuevo para el individuo, un estado que se ha buscado a lo largo de la historia del hombre, pero que nunca se había logrado antes de Dianética. Este estado se llama “Clear”. Un Clear es una persona que ya no tiene su propia mente reactiva y, por lo tanto, no sufre ninguno de los efectos negativos que esta puede causar.

El Clear no tiene engramas que, al reestimularse, confundan sus cálculos y decisiones e introduzcan datos ocultos y falsos.

Alcanzar el estado de Clear fortalece la individualidad y la creatividad innatas de la persona, y de ninguna manera reduce estas cualidades.

Un Clear es libre en cuanto a sus emociones. Puede pensar por sí mismo y es capaz de experimentar la vida sin las trabas de las inhibiciones que dictan, de manera reactiva, los engramas del pasado. La capacidad artística, la fortaleza de la persona y su carácter individual son, todos ellos, rasgos que residen en la personalidad básica del individuo, no en la mente reactiva.

Los Clears tienen confianza en sí mismos, son felices y generalmente tienen éxito, tanto en su profesión como en sus relaciones personales. Es un estado deseable para cualquier persona y prácticamente todo el mundo lo puede alcanzar. De hecho, miles y miles de personas han alcanzado el estado de Clear, lo cual es un homenaje viviente a la funcionalidad de los descubrimientos de L. Ronald Hubbard y a la tecnología que desarrolló.

 

LOS ATRIBUTOS DEL CLEAR

El estado de Clear nunca se había podido lograr en la historia del hombre. Un Clear posee atributos fundamentales e inherentes que alguien que no lo es no siempre puede tener; atributos que el hombre no había sospechado que existieran y que no están incluidos en deliberaciones del pasado sobre sus capacidades y comportamiento. El Clear es o está:

  • Libre de enfermedades psicosomáticas o aberraciones activas o potenciales
  • Autodeterminado
  • Vigoroso y persistente
  • No reprimido
  • Capaz de percibir, recordar, imaginar, crear y computar a un nivel muy por encima
    de la media
  • Mentalmente estable
  • Libre en cuanto a sus emociones
  • Capaz de disfrutar la vida
  • Menos propenso de tener accidentes
  • Más saludable
  • Capaz de razonar rápidamente
  • Capaz de actuar rápidamente

La felicidad es importante. La capacidad de organizar la vida y el entorno para poder disfrutar mejor del vivir, la capacidad de tolerar las flaquezas de nuestros semejantes humanos, la capacidad de ver los factores verdaderos en una situación y resolver con precisión los problemas del vivir, la capacidad de aceptar y ejercer responsabilidad: estas cosas son importantes.

No vale mucho la pena vivir la vida si no se puede disfrutar de ella. El Clear disfruta de la vida en un grado muy pleno. Puede afrontar situaciones que cuando no era Clear le habrían hecho pedazos.

La capacidad de vivir bien y con plenitud, y de disfrutar de esa vida es el don del Clear.

 

LA META DE LA VIDA

La afirmación concisa de la meta de la vida misma fue uno de los descubrimientos más fundamentales de Dianética. Este principio dinámico de la existencia del hombre fue descubierto por L. Ronald Hubbard, y a partir de ahí se resolvieron muchas preguntas que hasta ese momento estaban sin respuesta.

Se puede considerar que la meta de la vida es la supervivencia infinita. Que el hombre intenta sobrevivir ha sido un hecho conocido desde hace mucho tiempo; pero que esta sea su motivación principal es algo nuevo. Se puede demostrar que el hombre, como ser vivo, obedece en todas sus acciones y propósitos a la orden única de: “¡Sobrevive!”.

Este es el factor común de toda la vida, y de ahí surgió la solución definitiva a las enfermedades y aberraciones del hombre.

Cuando “¡Sobrevive!” se aisló como el impulso principal que explicaba todas las actividades de los seres vivos, fue necesario estudiar más a fondo la acción de la supervivencia. Y a partir de esa investigación, se descubrió que cuando se consideraba que el dolor y el placer eran parte de la ecuación, se tenían al alcance los ingredientes necesarios con los que comprender todas las acciones de la vida.

La supervivencia no es sólo la diferencia entre la vida y la muerte. Existen varios niveles de supervivencia.

Cuanto más capaz sea alguien de dirigir su vida e incrementar su nivel de supervivencia, más placer, abundancia y satisfacción tendrá la persona.

El dolor, la decepción y el fracaso son el resultado de acciones que impiden la supervivencia.

Por lo tanto, las acciones que se desvían del dolor en dirección al placer, puede decirse que fomentan la supervivencia.

 

LA SUPERVIVENCIA Y LA MENTE

En Dianética, L. Ronald Hubbard afirma que el propósito de la mente es resolver problemas relativos a la supervivencia.

La mente dirige al individuo en su esfuerzo por sobrevivir, y basa sus operaciones en la información que recibe o registra. La mente graba datos usando lo que se llama cuadros de imagen mental.

Tales cuadros son en realidad tridimensionales, contienen color, sonido y olor, así como otras percepciones. También incluyen las conclusiones o especulaciones del individuo. La mente crea cuadros de imagen mental, momento a momento, continuamente. Puedes, por ejemplo, examinar el cuadro de lo que desayunaste esta mañana por medio de retornar al desayuno. Y puedes del mismo modo recuperar un cuadro de un suceso que ocurrió la semana anterior por medio de retornar a este, o hasta retornar a algo que sucedió mucho antes en el pasado.

Las imágenes mentales están compuestas en realidad de energía. Tienen masa, existen en el espacio, siguen pautas de comportamiento muy definidas; la más interesante de estas es el hecho de que aparecen cuando alguien piensa en algo. Por ejemplo, si una persona piensa en un perro específico, obtiene un cuadro de ese perro.

Cómo se almacenan estos cuadros en la mente se trata en “La línea temporal”.

 

 

LA LÍNEA TEMPORAL

El registro consecutivo de los cuadros de imagen mental que se acumulan a través de la vida de la persona se llama línea temporal. La línea temporal es un registro muy preciso del pasado de una persona.

De forma aproximada, se podría hacer la analogía de esta línea temporal comparándola con una película de cine, si esa película fuera tridimensional, tuviera cincuenta y siete percepciones y pudiera causar un efecto total sobre el observador.

La mente usa estos cuadros para tomar decisiones que fomentan la supervivencia. La motivación básica de la mente, aunque una persona puede fracasar en un proyecto o cometer un error, es siempre la supervivencia.

Si esto es así, ¿por qué no todas las acciones que dicta la mente dan como resultado que se acreciente la supervivencia?

¿Por qué la gente experimenta a veces temores irracionales, duda de sus propias aptitudes o alberga emociones negativas que parecen inapropiadas para las circunstancias?

Para responder a estas preguntas uno necesita comprender las partes de la mente.

 

LAS PARTES DE LA MENTE

L. Ronald Hubbard descubrió que la mente tenía dos partes claramente diferenciadas. Una de ellas, la parte que usas conscientemente y de la que eres consciente, se llama mente analítica. Esta es la porción de la mente que piensa, observa datos, los recuerda y resuelve problemas. Tiene bancos de memoria estándar que contienen cuadros de imagen mental, y usa los datos de estos bancos para tomar decisiones que impulsen la supervivencia.

Sin embargo, hay dos cosas que parecen grabarse (aunque no es así) en los bancos de memoria estándar: la emoción dolorosa y el dolor físico. En momentos de dolor intenso, la acción de la mente analítica se suspende, y la segunda parte de la mente, la mente reactiva, asume el control.

Cuando una persona está totalmente consciente, su mente analítica ejerce pleno control. Cuando el individuo está “inconsciente” total o parcialmente, la mente reactiva entra en acción, de forma total o parcial. La “inconsciencia” podría ser causada por el impacto de un accidente, la anestesia administrada en una operación, el dolor de una lesión o el delirio al sufrir una enfermedad.

Cuando una persona está “inconsciente”, la mente reactiva graba todas las percepciones de ese incidente exactamente, incluido lo que pasa o se dice alrededor de la persona. También recuerda todo el dolor y almacena este cuadro de imagen mental en sus propios bancos, los cuales no se encuentran a disposición del recuerdo consciente del individuo y están fuera de su control directo. Aunque puede parecer que una persona que se ha desmayado en un accidente está inconsciente y no se da cuenta de lo que sucede a su alrededor, en realidad su mente reactiva lo está grabando todo diligentemente para usarlo en el futuro.