La enfermedad

La enfermedad

¿Qué es "estar enfermo"? ¿Es lo mismo "estar" que "sentirse enfermo"? ¿Tengo alguna "factura kármica" pendiente?

A menudo nos han dicho que "estar enfermo" era algo normal, que nuestro desarrollo como seres vivos nos imponía la "enfermedad" como "paso obligado", "un peaje del que no se salva nadie", pero nunca se nos explicó por qué.

Nuestro cuerpo está dotado de millones de células especializadas en la defensa y en el mantenimiento del "orden" ¿Por qué "caemos enfermos"?

Una visión "abierta" a otras realidades ...

La enfermedad en la teoría de la evolución

No nos queremos hacer eco de la teoría que explica el fenómeno evolutivo de las especies en el reino natural, sus mutaciones y el régimen de selección natural.

Es nuestro deseo enfatizar en el motivo primario que nos hace reencarnar vida tras vida y "abandonar nuestro hogar" para tomar un vehículo físico llamado cuerpo. La vida es un escenario de experimentación y, sin importar lo que las apariencias puedan parecer, cada persona nace en las condiciones más óptimas para su evolución espiritual.

¿Qué es entonces la enfermedad? Responder que la enfermedad es una experiencia más sería muy reduccionista, pero no sería descabellado pensar que con la enfermedad nos rendimos a un decorado donde todos los cuerpos se "resienten" y nos da la oportunidad de manifestar nuestra capacidad de superación, de aprendizaje.

La enfermedad como "medio de compensación"

Aunque el significado del karma es "rendir cuentas" no es un proceso vengativo ni punitivo, sino un mecanismo cósmico que persigue el "equilibrio". Es una "energía interminable" o un contrato para el autocrecimiento. Cada entidad es responsable ante el universo de sus decisiones y de las consecuencias que éstas provocan. Aún así no estamos compensando a nadie, estamos siguiendo un camino que nos conduce hacia nuestra plenitud como seres espirituales y en nuestro trayecto hemos podido ocasionar desviaciones (sufrimiento, muerte, ...), y así, gracias al karma, podremos experimentar las consecuencias de esas desviaciones y completar nuestro crecimiento.

Aunque nuestra tendencia natural sea la de ver la enfermedad como algo "negativo", y con mayor razón si ésta viene acompañada de dolor físico, no reconocemos un vínculo entre "sufrir una enfermedad" y "saldar karma", excepto el creado por nuestra mente, que compara "el bienestar" y/o "el placer" con los "malestares" propios de una dolencia.

Así hablaremos más de "pasar por una enfermedad" que de "sufrir una enfermedad", porque pensar que el dolor o la enfermedad es un método para pagar deudas no es sino una enorme distorsión creada en nuestra conciencia colectiva.

Quizás con un ejemplo, se entienda mejor. En una vida regento una explotación minera que contamina los ríos del lugar. Sus habitantes enferman como consecuencia de mi negligencia. En una próxima vida puedo nacer como uno de los lugareños que beben el agua contaminada, con el único objetivo de experimentar las consecuencias de mis actos (no es un castigo).

Debemos recordar también que el karma puede ser saldado de muchas otras formas, incluso confrontando vicisitudes de la vida misma o dando la vida (siendo progenitores) a otros seres. Y no menos importante es mencionar que puedes liberarte del karma con sólo tu intención.

El compromiso social y el pago secreto a la mente

Existen procesos donde el doliente cumple con un patrón social establecido, entendido como la "necesidad de padecer" (la enfermedad) para "formar parte" de la comunidad. Tener una enfermedad también puede ser vehículo de "sociabilización".

La mente (ego) es un conjunto de conductas aprendidas, una programación, y el sufrimiento es un producto de la mente pero además es una herramienta que permite mantener un status/seguridad/control. Así el sufrimiento quiere perpetuarse pues paga un "tributo" a la propia mente en forma de "falsa felicidad".

A veces "dejar de sufrir" supone o puede ser experimentado como un sacrificio, aunque en realidad sea una liberación. Se trata entonces de no sólo vencer al proceso degenerativo o dañino de la enfermedad sino de hacer frente al apego a la misma.

Ascensión y procesos de limpieza

En nuestro "quehacer" espiritual solemos llamar "ascensión" a un cambio de consciencia o de nivel vibracional, y este paso no está exento de "malestares físicos": dolores musculares, cefaleas, vértigos, nauseas, ...

Se han descrito hasta medio centenar de "síntomas" de la ascensión, más parecido al fenómeno de una "represurización" (tras un largo período de buceo) que a un "reequilibrado" (aunque sea realmente esto último).

Nuestro cuerpo físico requiere de reajustes para sincronizarse con nuestros otros cuerpos, especialmente cuando "se está alineando con el cuerpo de luz".

No menos molestos son los "Procesos de Limpieza" que se realizan periódicamente, que nos suelen obligar a permanecer en cama por períodos cortos de tiempo, y en los que el cuerpo expulsa de la forma más idónea (aunque no suela coincidir con nuestra apreciación mental) elementos sobrantes: emociones "solidificadas", residuos energéticos de toda índole, ...

Desconexión u "oídos sordos"

Cuando nuestra consciencia más elevada, "Ser superior", nos insta a realizar un cambio en nuestra vida, al ver desde su posición "aventajada", la desviación de nuestra vida con el proyecto álmico que nos habíamos marcado antes de reencarnar, nos envía señales de varias formas.

El primer nivel de comunicación es "la intuición". Sobra decir que este canal suele estar "abandonado" por creencias limitantes (familiares o culturales) o por desuso. Otro canal o vía de comunicación son "los sueños", pero aquí, de nuevo, puede haber un bloqueo (basado en la racionalidad) que nos impida descifrar el mensaje.

Y por último, pero no menos frecuente, nuestro "Ser superior" nos hace enfrentarnos a la enfermedad: "un parón obligado" (igual que un accidente o evento que rompa nuestra inercia "destructiva"). La enfermedad es así una herramienta de "comunicación" y se convierte en una oportunidad para "mirar" hacia el interior. La enfermedad física debilita las barreras mentales que oprimen la manifestación de la sensibilidad interior, y esto es lo que nos sirve realmente para evolucionar.

Desajuste existencial

En el trascurso de nuestras vidas, hay fenómenos, eventos, interferentes (imagina solamente el número de elementos tóxicos con los que entramos en contacto cotidianamente), e interacciones (a niveles insospechados), que tienen un efecto "negativo" sobre nuestro equilibrio sistémico.

Es bastante frecuente que nos limitemos a "culpar" al entorno para justificar el episodio de una enfermedad, pero más cierto es que experimentamos en propia carne los desequilibrios que hemos ocasionado a nosotros mismos y a nuestros compañeros de camino, en esta vida o en anteriores.

De hecho la enfermedad acaba siendo un camino lógico cuando estamos y nos mantenemos desconectados de nuestro interior, donde reside la conexión con lo divino, y tenemos, incluso en compañía del éxito financiero o profesional, una sensación de falta de sentido, y nos sentimos a la merced de la casualidad, navegando en un entorno desordenado, y alejados de la conciencia de lo que realmente somos.

Haremos mención de un ejemplo documentado por la escuela Biomagnética, en el que 40 casos de cáncer de mama se apoyaban en un perfil psicológico en el que destacaba la pobre identificación de la paciente con el "rol materno". Específicamente se podría decir que en estos casos el lamento del espíritu era algo como "... aclara tu maternidad" y el mensaje biológico era un proceso tumoral mamario.

Cierre de capítulo

No olvidemos que una enfermedad puede ser también una "puerta da salida", cuando nuestro objetivo álmico se "ha cumplido" y nuestro cuerpo físico es más una "carga" que un vehículo de exploración. En tal caso lo más propicio para el ser que se está despidiendo es cerrar el capítulo "sin drama".

Visión alopática

Esperamos no haber ofendido a nadie con lo expuesto en esta newsletter, que refleja brevemente una visión más "amable" de la enfermedad, sin menospreciar a la investigación científica, que tantos avances ha hecho en el diagnóstico de virus, bacterias, hongos, ... lo que nos permite "vivenciar" y comprender el "universo conocido".

 

Sabías que el lado "gótico" del cristianismo histórico siempre ha tendido a glorificar las cenizas y el sufrimiento como penitencia (fundamental desde el punto de vista de la inquisición)?

¿Sabías que "Healing" (curación) deriva de la palabra anglosajona "haelen", que significa totalidad, y que muchos de nosotros nos movemos por inercia en un
estado de relativa inconsciencia y fragmentación hasta que nos enfrentamos a un reto como la enfermedad?

 

www.airedeluz.com    -   

Núria (facilitadora espiritual)

Aire de Luz - Mataró - tel. 647.466.818