El cuerpo mental

El cuerpo Mental

¿Qué es "el cuerpo Mental"? ¿Es "lo que pensamos", o es algo más? ¿Qué energía se crea con cada uno de nuestros pensamientos? ¿Cuán libres somos de pensar? ¿Dónde se crean nuestros pensamientos y quién los controla? ¿Dónde "mueren" los pensamientos?

El cuerpo Mental es otro de nuestros vehículos de "experimentación" en este plano terrenal. El campo electromagnético que rodea al Cuerpo Físico se denomina Cuerpo Mental, porque recibe su energía de los pensamientos conscientes, subconscientes o inconscientes que se generan en su interior.

Comulgues o no con la fórmula "pienso luego existo" (un gato existe porque "es gato", y no necesita de una mente que le diga que lo es) tu cuerpo Mental irradia energía. Esa energía es captada por lo que nos rodea, y lo creas o no, nuestro entorno reacciona ante nuestros pensamientos. La telepatía no es la capacidad de "emitir" pensamientos sino la capacidad de "leerlos".

Los pensamientos tienen una vibración específica (generalmente asociada a la carga emocional que llevan asociados) y su frecuencia puede alcanzar niveles insospechados, capaces de "producir materia" o de destruirla. Aún así, la Mente por si misma sólo permite hilvanar ideas. Conseguir que "las cosas sucedan" no depende de la Mente, ni del exterior, sino de la consciencia.

Nuestra "herramienta de generación de pensamientos" no es únicamente nuestro Cerebro, pues las "células pensantes" están distribuidas por todo nuestro cuerpo, y, aunque la ciencia no lo valide, desarrollamos procesos cognitivos en "soportes etéricos". También cometemos el error de asociar a la "Mente parlante" con los pensamientos, algo así como creer que un pensamiento para existir debe haber sido "verbalizado" (que no "expresado"). Como veremos, los pensamientos no necesitan sujeto, verbo y complementos; además los pensamientos son más libres e independientes de lo que nosotros creemos, tienen conciencia y evolucionan con o sin nuestra ayuda.

Mente y Ego

Cuando hablamos de Mente y de Ego estamos hablando de lo mismo, un conjunto de "conductas aprendidas", un gran "Sistema Operativo" que tenemos todos diseñado para asegurar nuestra supervivencia en el plano físico.

Desde lo "No manifestado" a lo "Manifestado" la energía de la consciencia interactuó con la materia, y de esa interacción surgió la vida. En sus primeras formas, las "expresiones de la vida" eran muy primitivas y la supervivencia dependía únicamente de adquirir la energía necesaria del exterior. Ese fue el escenario en el que se originó el núcleo básico del Ego, cuyo principal objetivo es sobrevivir a través de la adquisición, la conquista y la rivalidad. A medida que la vida evolucionaba y adquiría formas cada vez más "avanzadas", la Mente adquiría elementos más benignos y armoniosos, tales como la preocupación por los demás, la lealtad al grupo, la capacidad de empatía, y ésto permitió asegurar la supervivencia a través de las actividades de una comunidad. También fue el principio del establecimiento de las "reglas sociales", aunque a menudo sólo cumplen con una necesidad "egóica".

Con la progresiva incorporación de funciones más "elevadas" (nuevas versiones del Sistema Operativo) llegamos a la cúspide de la evolución de la "Mente Lineal" cuando el imperio de la "Razón" se expande sobre las emociones y las "neutraliza" a base de grandes dosis de racionalidad y de conceptualización. Es aquí cuando la Mente "pierde de vista el bosque" al focalizar sobre los árboles, se enamora de los conceptos y de la teoría, y pierde de nuevo el "punto esencial de la vida" (que no es sobrevivir sino crecer espiritualmente).

El Ego está enamorado de su propia historia de vida y de su carácter central. Representa en todo momento una gran herramienta (que no debe ser combatida) y, al mismo tiempo, un serio obstáculo para el crecimiento espiritual (de ahí la necesidad de "disciplinarla"). El Ego es como un "niño sin reglas", que constantemente busca atención. La Mente intenta, por otro lado, que nos identifiquemos con muchas cosas (papeles, figuras, retos, posiciones, penas, ...), todas ellas externas, con el objeto de mantenernos entretenidos y ajenos a nuestra verdadera identidad.

Nota: En la terminología psiquiátrica el término "ego" se utiliza para referirse al aspecto de la mente que tiene que lidiar con la realidad externa, balanceando y resolviendo los conflictos internos entre los instintos primitivos y la conciencia. O sea, es una parcela de lo que nosotros denominamos aquí "Ego".

La noche oscura del Alma y los mecanismos del Ego

Esa sensación o estado en la que nos sentimos "abandonados de la mano de Dios", sin ninguna esperanza, es curiosamente un signo de "progreso espiritual latente", pues no es el Alma sino el Ego el que está en la oscuridad. Nos acercamos a un punto de inflexión en el que deberemos decidir "abandonarnos" a una realidad que nos supera o seguir anclados en la "gran ilusión" de la Mente. En el camino espiritual, todo miedo es ilusión; el miedo surgió como requisito a la supervivencia animal.

Las circunstancias personales son, a los ojos de la Mente, accidentales o caprichosas. Pero la Mente es incapaz de discernir entre verdad y falacia, tanto de lo que nos viene del exterior (juicios, puntos de vista, contenidos, ...) como de lo que sentimos en nuestro interior. Nuestros mecanismos mentales tienden más a "protegernos" que a "permitir nuestro propio descubrimiento".

Curiosamente, los obstáculos o resistencias de la Mente son el resultado del apego que tenemos a los beneficios que obtenemos de nuestras propias limitaciones. El Ego busca secretamente recompensa en las propias emociones que le causan malestar. Por ejemplo la "renuncia a perdonar" no es sólo renunciar al "licor del ego" que obtiene de la "injusticia percibida", sino también la reacción ante la ilusión de que otros "merecen ser castigos". Cuando en realidad es el que perdona y no el perdonado quién más se beneficia.

El Ego es envidioso de lo que intuye superior y por lo tanto aborrece fácilmente y denuncia lo que no puede entender. La autohonestidad requiere coraje, humildad, paciencia y compasión por los aspectos inmaduros de uno mismo. Trascender la programación del Ego en virtud de la "Luz del Ser" recontextualiza la vida, la vuelve más benigna, y nos permite experimentar compasión por todas las manifestaciones de la vida.

Sobre todo al principio, es difícil deshacerse de los apegos y de los sistemas de creencias que tanto han sido reforzados socialmente (riqueza, éxito, fama, belleza, ...) pero en el proceso de "evolución cognitiva" (la forma de "ver y entender el mundo que nos rodea") la fisiología el cerebro nos presta una ayuda inapreciable.

El Cerebro

El Cuerpo Físico nos dota de varias estructuras capaces de generar respuestas neuronales. Desde el prisma de la evolución como especie, el Ser humano, cuenta con una primera dotación que representa su estado más primitivo, el tronco encefálico, o "Cerebro Reptil", encargado de "reflejos instintivos" vinculados a la supervivencia y a la reproducción. Más adelante, en la evolución, adquirimos la Corteza Cerebral (diez mil millones de neuronas) y el Cerebro Límbico. A nivel del cerebro límbico actuamos y reaccionamos de acuerdo a nuestras experiencias más tempranas. Las emociones son clave para aprender. Cuanto más fuerte es la emoción, más claramente se aprende. Los "códigos culturales" se fijan durante la primera niñez y son difíciles de cambiar.

Además contamos con el llamado Cerebro digestivo o "Cerebro Entérico" (que no "etérico"), localizado en la zona de los intestinos, compuesto por 100 millones de neuronas, y que se encarga de controlar directamente el aparato digestivo para que las funciones digestivas mantengan un funcionamiento coordinado, integrado e independiente. Se relaciona con este Cerebro una parte importante de la gestión de las emociones (sensación de tener "mariposas en el estómago", náuseas... ) y cierta participación en nuestro estado mental en el día a día al producir sustancias psicoactivas que influyen en el estado de ánimo (serotonina u dopamina, y otras sustancias que modulan el dolor).

Sea como fuere que esté diseñado biológicamente nuestro Cerebro, o Sistema Nervioso en general, lo importante a destacar es que el peso o importancia que recibe cada parte de este entramado cambia con nosotros a medida que ascendemos en conciencia. El camino que siguen los estímulos (flujo de datos) en nuestro Cerebro cambia, se aceleran y al mismo tiempo el circuito se vuelve cada vez más "independiente" de las emociones más primitivas o básicas. Por ejemplo, el Flujo Tálamo-Amígdala va a menos, el flujo Cortex-Amígdala se incrementa, e incluso se crea un flujo "Cerebro Etérico"-Amígdala que permite la entrada de energía espiritual en los "procesos de toma de decisiones".

No obstante, no debemos perder de vista que lo que guardamos en nuestro subconsciente puede jugar una papel determinante en nuestras vidas.

El Subconsciente

La Mente subconsciente se encarga de controlar las funciones vitales del Cuerpo Físico, es atemporal (sólo concibe el Presente) y su capacidad de procesamiento alcanza los 40.000.000 Hz (contra los 40 Hz de la Mente consciente y pensante).

El diálogo Mente consciente - Mente subconsciente no puede realizarse a menos que ambos alcancen un intervalo de frecuencias "compatible". Las creencias aprendidas, los instintos de supervivencia, se almacenan en la Mente subconsciente y ésta tiene, por su poder de procesamiento, el "bastón de mando" en situaciones de crisis, o en situaciones cotidianas en base a una serie de "disparadores" emocionales.

Numerosos comportamientos están influenciados por nuestro subconsciente y es en gran parte responsable de las "limitaciones" autoinfligidas, patrones mentales, que pretendiendo protegernos del exterior, nos obligan a permanecer en situaciones de mediocridad o en situaciones simplemente insatisfactorias.

El "valor propio", la capacidad para "dejar ir", la "confianza" en las propias decisiones, la capacidad para el "no-apego", nuestro entendimiento sobre "la vida armónica" o nuestro "compromiso" con el "amor incondicional", son algunos ejemplos de lo que se guarda en el subconsciente. Cuando no está bien polarizado, el subconsciente nos puede estar generando situaciones de auto-sabotaje. En nuestra experiencia clínica hemos podido comprobar cómo una creencia subconsciente puede estar emitiendo señales tan desgarradoras como "quiero morir", y en esos casos no nos es difícil intuir lo complicado que resulta para esa persona crear para él/ella una vida plena, placentera y fructífera, cuando una parte de si está pulsando por dejar de vivir.

"Conocerse a si mismo" es indagar en la propia realidad interna para reconocerse y liberarse de las ataduras del subconsciente. La Terapia de Liberación, el Reset, Pschy-K, la reprogramación con el Reiki, nacen como herramientas para superar las barreras en la comunicación con el subconsciente.

La Mente Parlante y el Silencio Interno

En nuestro camino iniciático, llegamos a entender que para alcanzar la Paz interior, necesitamos de la búsqueda del "Silencio Interno". Es ese "espacio" anterior al pensamiento; pero al mismo tiempo es donde se generan los pensamientos.

La Mente parlante sólo representa un 1% de nuestra actividad Cerebral, ubicada en nuestro hemisferio izquierdo, la parte racional. Los pensamientos son vanidosos por naturaleza, pues nacen de una necesidad de controlar, etiquetar y clasificar cada acontecimiento, cada objeto, cada persona. El intelecto busca comprender a través de la lógica (aunque sea falseada en beneficio propio), adquirir datos, y escucharse hablar, le encanta escucharse hablar.

Por lo general tratar de "bloquear el pensamiento" resulta infructuoso e incluso pretencioso. El adiestramiento a través de técnicas como el Yoga, o la visualización creativa, permite abrir puertas hacia el interior, hacia el "Silencio" que todo lo crea. Aunque en realidad suele ser el mismo Ego el que controla el proceso y se permite el engaño de "Ser libre de si mismo". Podríamos atrevernos a decir que la verdadera libertad se alcanza cuando hay un verdadero "abandono", a una "realidad superior", o "conciencia superior", y ésto se alcanza a través de un camino que es propio a cada individuo y que da su fruto sin previo aviso, cuando las condiciones son las adecuadas.

Control mental y Ataque mental

Nos referiremos aquí al Control Mental, no a la capacidad de "disciplinar" nuestra Mente o de hacer que realice de forma consciente cuantas tareas le encomendemos, sino a los mecanismos externos e internos que nos impiden "pensar libremente". El ejercicio del "libre pensamiento" es un derecho "robado" a la humanidad, no por la limitaciones impuestas por nuestra sociedad, nuestra historia como especie o nuestros "administradores", sino más bien es una consecuencia de nuestra desconexión de la "conciencia universal", y así nuestro obligado pago al Ego para discernir sobre el mundo interior o exterior.

Tras la "desconexión", no han sido pocos los intentos por aturdir nuestro raciocinio, para crear escenarios ficticios, representaciones distorsionadas que pretenden condicionar nuestra conducta. Desde lo más sencillo, un mensaje publicitario, a lo más complejo, una "representación holográfica mediática", siempre hay la voluntad de entretenernos y distraernos, para que no "busquemos en nuestro interior", de privarnos de nuestra "capacidad de Ser".

Otro elemento distorsionante, son los "seres desencarnados" y los "seres astrales" que se adhieren oportunistamente a nuestros cuerpos mentales y/o emocionales y que nos inoculan sus pensamientos y/o emociones.

No hay mejor remedio a todo lo antes mencionado que la propia consciencia y la elevación de nuestra frecuencia vibracional.

Por otro lado, el Ataque mental es todo tipo de pensamiento que nos separa de alguien o de algo, su objetivo es dañar, menospreciar, limitar o debilitar el objeto del ataque. El sentimiento de "culpa", por ejemplo, genera un ataque mental hacia nosotros mismos, que generalmente se verá retroalimentado por los acontecimientos externos. Cuando la culpa se proyecta hacia el exterior nacerá el sentimiento de odio. En ambos casos el Ego es el juez y el verdugo, el que da la orden de ataque (sin darse cuenta de que realmente se convierte en su propia victima).

En un Ataque mental se proyecta una gran cantidad de energía mental "negativa" que se vierte en el cosmos y que llegará a su destino en forma de "paquetes de información" de muy baja densidad. Nadie está al abrigo de recibir un ataque, pero todos tenemos la capacidad de "trasformar" esa energía para que aquello que "podría ofendernos o dañarnos" se revierta en el universo en forma de Luz.

El Pensamiento y su propia conciencia

Un pensamiento nace con una energía que la Mente le atribuye, puede ser un pensamiento mundano o repetitivo, sin trascendencia, o puede ser un "proto-ser", es decir un pensamiento que tendrá tanta energía como para generar "un campo" que le dé independencia y conciencia.

Los pensamientos también pueden "cobrar vida" fuera de nuestro campo energético, sumando la energía de más de una persona. Hablamos entonces de un "ser psíquico" de carácter colectivo; un campo de influencia común, sutil, invisible y elástico que ocupa espacios y que transmite energías creadas por un modo de pensar, de sentir o de actuar común. A este tipo de ser se les denomina "Egregor", y por lo general, no suelen tener una energía muy elevada.

En nuestro "fuero interior" también contamos con pensamientos que sobreviven a nuestra voluntad consciente, que tienen "vida propia", pues se "reproducen", se alimentan de la energía de otros pensamientos menores, y se perpetúan en nuestra psiquis. Este tipo de pensamientos tienen consciencia, y pueden llegar a tener una influencia notoria, a veces positiva, a veces destructiva, en el desarrollo de nuestra existencia por la propia vibración que emiten.

Todo pensamiento, por mínio que parezca, forma parte de nuestra existencia y se conserva en nuestra memoria viva (en el sentido amplio), y más tarde en la memoria del planeta.

Registros Akashicos y Campos Morfogenéticos

Los Registros Akáshicos (de akasha, en sánscrito: éter) son una memoria planetaria donde se almacenan todo acontecimiento, conocimiento y experiencia (pensamientos, emociones, ...) que haya tenido lugar en Gaia. Gaia es una energía, la del planeta Tierra. Gaia es sensible y consciente; tiene una conciencia inteligente que "sabe" de todos sus "hijos". Además Gaia es capaz de conversar y comunicar, y una de las formas que tiene para hablar es a través del Akasha.

Así el Akasha es el soporte electromagnético de la memoria de la vida, de lo Manifestado, de la evolución de la conciencia, en este planeta. Existe un ubicación física-etérica que se denomina la "cueva de la creación", donde cada alma pasa antes de encarnar para recoger la información de todas sus existencias previas, y también pasa a depositar la energía de todo lo experimentado en esa vida al desencarnar.

Otro soporte de memoria grupal son los Campos Morfogenéticos. Estos campos permiten la transmisión de información entre organismos de la "misma especie". Experimentos con ratas, monos, seres humanos, y cristales, han concluido que los campos Morfogenéticos permiten que los conocimientos y pensamientos, se propaguen sin que el espacio y el tiempo que medie entre los sujetos tenga la menor importancia. Cuando un "número crítico" de "individuos" adquieren un "saber" toda su especie se ve beneficiada de inmediato.

En las Constelaciones Familiares el grupo se conecta a este tipo de campo para resolver las "perturbaciones" sistémicas (irregularidades, disfunciones, conflictos, bloqueos, ...) del campo que les atañe, y ésto es así porque los campos morfogenéticos tienen subcampos (como capas de una cebolla), que se relacionan con países, etnias, tribus o grupos, familias, ....

Ni que decir que existe un campo que engloba todos los campos, el "Campo de la Creación", y que para la ascensión planetaria en conciencia este campo juega un papel determinante.

Sentir un Pensamiento

Hemos visto que los pensamientos están estrechamente vinculados a las emociones. Un pensamiento neutro no es un pensamiento sin emoción, sino un pensamiento "balanceado", equilibrado.

Nos gustaría como prefacio de la próxima Monografía (Cuerpo Emocional) detenernos un instante en este pensamiento: "Ronroneamos a la vida" cuando nuestra Mente y nuestro Corazón están en paz, son uno, y nuestro cuerpo Físico lo expresa con un dulce "sonido de amor".

www.airedeluz.com    -   

Núria (facilitadora espiritual)

Aire de Luz - Mataró - tel. 647.466.818