Curso de autoconocimiento de la Gnosis. 10

El Viaje Astral

En esta lección volveremos nuevamente a estudiar el tema del viaje astral y en esta oportunidad aprenderemos nuevas técnicas para hacer el viaje astral en las cuales utilizaremos los recursos que nos ofrecen los mantras y también la concentración en un objeto.

Las técnicas que estudiaremos ahora requieren del practicante una buena capacidad de concentración, por eso es muy importante que usted ya esté disciplinándose y entrenando la concentración, usando, por ejemplo, lo que aprendimos en la lección sobre concentración.

Caso todavía no esté haciendo eso, usted probablemente tendrá mayor dificultad en usar las técnicas de esta lección.
Sin embargo, nunca es tarde para empezar a disciplinarse.

 

Mantras para el viaje astral.

Un mantra es un conjunto de sonidos que podemos pronunciar (vocales, sílabas o palabras) verbalmente o mentalmente y que, por tener una determinada vibración, producen el efecto deseado.
Los mantras a seguir tienen como efecto hacer el viaje astral:

 

 

Haciendo clic en los nombres arriba puede bajar los archivos de áudio con los sonidos de los mantras, para que sean oídos de forma a aprender su correcta pronunciación.
Escuche los mantras cuantas veces crea que sea necesario e intente imitarlos de la mejor forma posible.

Para realizar esta práctica debemos acostarnos en una posición confortable, hacer el relajamiento del cuerpo y después empezar a pronunciar los mantras con mucha concentración, sin pensar en nada más.

Se pueden hacer los mantras algunas veces verbalmente y después pasar a hacerlos mentalmente, repitiendo el mantra indefinidamente hasta atraer el sueño y salir en astral.
Concéntrese solamente en pronunciar mentalmente el mantra, siéntase sumergido en el sonido del mantra. Cuando surgir algún pensamiento simplemente vuelva a concentrarse en la pronunciación del mantra.
Es mucho importante no hacer de esta práctica una repetición mecánica de los mantras, pues así no es posible obtener resultados.

Vea que en esta técnica de viaje astral (y también en la otra que aprenderemos en esta lección) su objetivo es muy diferente de la técnica del saltito.
En las técnicas de esta lección el objetivo no es adormecer inconsciente y después despertar en astral (si bien que eso puede ocurrir también), pero ahora el objetivo es acompañar conscientemente el proceso del viaje astral, percibir el cuerpo astral saliendo del cuerpo físico.

Por eso es que son muy interesantes estas nuevas técnicas que estamos aprendiendo ahora, pues el practicante puede, después de desdoblarse, comprobar muchas cosas más.
Por ejemplo, puede ver su cuerpo físico que se quedó acostado en la cama, flotar en su cuarto, atravesar las paredes de su casa y muchas otras cosas que cada uno podrá ver por sí mismo, y eso es lo que más importa.

Como ahora vamos acompañar el proceso del viaje astral, es normal percibir algunos síntomas que ocurren durante el desdoblamiento, como un “hormigueo” generalizado, el cuerpo físico paralizado y una fuerte vibración.
Todo esto es perfectamente natural y cuando note estos síntomas apenas continúe con los mantras hasta que salga del cuerpo físico.

 

Concentración en el corazón

Otra técnica extremamente eficiente que es utilizada para realizar el viaje astral es la concentración en el corazón.

Los pasos preliminares son los mismos de la técnica anterior, o sea, acostarse en una posición confortable y dejar el cuerpo bien relajado.
Después el practicante deberá concentrarse e imaginar su propio corazón.
Busque realmente ver su corazón, cómo palpita, cómo es externamente, su color, textura, etc.

No se preocupe si usted no sabe cómo es su corazón detalladamente, simplemente imagíneselo de la forma que cree que sea.
Con la práctica usted verá realmente el aspecto de este órgano ( “el sabio que imagina ve”).

Después de visualizar bien el corazón externamente, entre con la imaginación dentro de su corazón y pase a ver cómo funciona internamente ( de la forma que usted cree que sea).
Cuando esté satisfecho con la investigación interna de su corazón concéntrese más y visualice las células. Después concéntrese más todavía y vea apenas una célula. Imagine hasta el interior del núcleo de la célula.

Haga esta concentración sin prisa y de la mejor forma posible. Procure adormecer haciendo esa concentración.

Usando esta técnica sentiremos los mismos síntomas vistos en la técnica de los mantras. Aquí también usted deberá ignorar estos síntomas y continuar con la concentración hasta salir en astral.

 

Tips importantes

 

  • És imprescindible practicar las técnicas con concentración para obtener resultados. Recomendamos poner en práctica en su día a día lo que es enseñado en la lección 11.
  • Es fundamental practicar mucho durante el día la auto-observación y la muerte psicologica, pues así, además de todos los otros beneficios, se logra tener más lucidez en las experiencias astrales.
  • Todas las técnicas de esta lección llevan a el viaje astral, pero la técnica de concentración en el corazón es más objetiva, lo que significa que se logra tener resultados mejores y más rapidos.
    Recomendamos practicar esta técnica.
  • Es sabido que practicar durante la madrugada, después de haber dormido algunas horas, es más fácil conseguir el viaje astral porque, además del cuerpo físico estar más descansado (lo que redundará en un sueño más liviano), la atmósfera de la madrugada es también más tranquila y silenciosa. Esto no significa que no se pueda practicar durante el día, caso usted tenga tiempo disponible y un local silencioso para eso.
  • Elija la técnica que más le guste (mantra o concentración en el corazón) y haga con regularidad. Evite cambiar de técnica, pues así es más difícil tener resultados.
  • No cuente a nadie sus experiencias astrales, pues es algo íntimo y dado a nosotros en confianza.

Puede estar seguro que al realizar estas prácticas usted tendrá los resultados deseados.
Muchas personas, usando las técnicas descritas anteriormente, pudieron y continúan experimentando por sí mismas la realidad del viaje astral.
Todo lo que se necesita es tener buena voluntad, práctica y continuidad.

En la próxima y última lección sobre viaje astral veremos cómo podemos ir a determinados lugares en astral y aprenderemos a buscar la auténtica sabiduría en un lugar muy especial.

 

Vidas pasadas y acontecimientos presentes

Aquí estudiaremos dos leyes mecánicas de la naturaleza a las cuales todos estamos subyugados, y que son responsables por nosotros pasar varias existencias sucesivas repitiendo las mismas cosas, las mismas acciones, reencontrando las mismas personas, etc.
Esas leyes están directamente relacionadas con los hechos de nuestras existencias pasadas y presentes.
Son las leyes de Retorno y Recurrencia.

Abajo veremos un capítulo del libro “Tratado de Psicología Revolucionaria”, de Samael Aun Weor, que nos explica muy bien cómo funcionan estas leyes y lo que necesitamos hacer para transcenderlas:

“Un hombre es lo que es su vida; si un hombre no modifica nada dentro de sí mismo, si no transforma radicalmente su vida, si no trabaja sobre sí mismo, está perdiendo su tiempo miserablemente.
La muerte es el regreso al propio comienzo de su vida, con la posibilidad de repetirla nuevamente.
Mucho se dice en la literatura seudo-esotérica y seudo-ocultista sobre el tema de las vidas sucesivas; mejor es que nos ocupemos de las existencias sucesivas.

La vida de cada uno de nosotros, con todos sus tiempos, es siempre la misma, repitiéndose de existencia en existencia, a través de los innumerables siglos. Incuestionablemente, continuamos en la semilla de nuestros descendientes, esto es algo que ya está demostrado.
La vida de cada uno de nosotros, en particular, es una película viva que al morir llevamos para la eternidad.
Cada uno de nosotros lleva su película y vuelve a traerla para proyectarla otra vez en la pantalla de una nueva existencia.

La repetición de dramas, comedias y tragedias es un axioma fundamental de la Ley de Recurrencia. En cada nueva existencia se repiten siempre las mismas circunstancias. Los actores de tales escenas, siempre repetidas, son esas personas que viven en nuestro interior, los “Yo”.
Si desintegramos esos actores, esos Yo que originan las mismas escenas repetidas de nuestras vidas, entonces la repetición de tales circunstancias sería algo más que imposible.

Obviamente, sin actores no hay escenas; esto es algo irrebatible, irrefutable. Así es como podemos libertarnos de las Leyes de Retorno y Recurrencia, así podremos ser libres de verdad.
Es obvio, que cada uno de los personajes (yo) que en nuestro interior llevamos repita, de existencia en existencia, su mismo papel.
Si lo desintegramos, es decir, si el actor muere, el papel termina.

Reflexionando seriamente sobre la Ley de Recurso, o repetición de las escenas en cada Retorno, descubrimos, por auto-observación íntima, los mecanismos secretos de esta cuestión.
Si en la existencia pasada, en la edad de 25 años, tuvimos una aventura amorosa, es indiscutible que el Yo de tal compromiso buscará la mujer de sus sueños a los 25 años de la nueva existencia.
Si la dama en cuestión solamente tenía 15 años, él “Yo” de tal aventura buscará su amado en la misma edad en la nueva existencia.
Resulta claro comprender que los dos “yo”, tanto de él como el de ella, se buscan telepáticamente y se reencuentran nuevamente, para repetir la misma aventura de la existencia pasada.

Dos enemigos que lucharon hasta la muerte en la existencia pasada se encontrarán otra vez en la nueva existencia, para repetir su tragedia en la edad correspondiente.

Dentro de cada uno de nosotros viven muchas personas llenas de compromisos. Eso es irrefutable. Un ladrón lleva en su red interior una cueva de ladrones, con diversos compromisos delictuosos.
El asesino lleva dentro de sí mismo un club de asesinos y el lujurioso lleva, en su psiquis, una “casa de encuentros".
Lo grave de todo eso es que el intelecto ignora la existencia de tales personas, o Yo dentro de sí mismo y de tales compromisos que fatalmente se van cumpliendo.

Todos esos compromisos de los Yo que viven dentro de nosotros suceden bajo nuestra razón.
Son hechos que ignoramos; cosas que nos suceden; acontecimientos que se procesan en el subconsciente e inconsciente.
Con justa razón nos fue dicho que todo nos sucede, como cuando llueve o cuando truena.
Realmente tenemos la ilusión de hacer, más nada hacemos, nos acontece. Esto es fatal, mecánico.
Nuestra personalidad es solamente un instrumento de diferentes personas (yo), mediante la cual cada una de esas personas (yo) cumple sus compromisos.

Por debajo de nuestra capacidad cognitiva suceden muchas cosas e infelizmente ignoramos lo que pasa por debajo de nuestra pobre razón.
Nos creemos sabios, cuando de verdad ni siquiera sabemos que no sabemos. Somos míseros troncos arrastrados por las furiosas olas del mar de la existencia.

Salir de esta desgracia, de esta inconciencia, del estado lamentable en que nos encontramos, sólo es posible muriendo en nosotros mismos...”