Curso de autoconocimiento de la Gnosis. 09

 

Alcoholismo y drogas – cómo curar la adicción

En esta lección vamos a aprender sobre los peligros de la adicción al alcohol y a las drogas.
También veremos que, además del alcoholismo y drogas, cualquier tipo de adicción puede ser curada radicalmente. Cuando decimos curar radicalmente estamos refiriéndonos a eliminar las causas psicológicas de la adicción, lo que es muy diferente de apenas, como normalmente ocurre, reprimir la adicción, dejando la persona vulnerable a recaídas.

 

La adicción al alcohol y a las drogas.

Cualquier tipo de adicción se debe a nuestros defectos psicológicos, nuestros Yo.
Esos Yo se mantienen vivos y se alimentan cada vez que cedemos a la adicción, sea fumando un cigarrillo, ingiriendo alcohol o utilizando algún tipo de narcótico o substancia alucinógena.
A pesar de no ser tratado específicamente aquí, otros tipos de adicción como el juego, la prostitución, el cigarrillo, etc., tienen la misma causa, efecto y solución.

Lo más grave es que siempre que alimentamos el ego, éste se fortifica y con eso tiene mayor poder de control sobre el adicto, actuando en su psiquis y sobre su organismo, obligando a esa persona a caer nuevamente en la adicción y así alimentar ese defecto.

Es fácil concluir que eso se torna una “pelota de nieve”, un problema que inicialmente era pequeño se transforma en algo totalmente sin control.
Por ese motivo es que las personas se vuelven adictas apenas experimentando pocas cuantidades al principio, pues creen que pueden dejar la adicción a cualquier hora.
Eso es un gran error, ya que mismo con esas pequeñas cantidades el defecto psicológico ya está creado y alimentado y muy lentamente, se va robusteciendo y envolviendo su víctima, hasta tener control sobre esa persona.
Cuando ella se da cuenta del problema la adicción ya está muy fuerte.

 

El alcoholismo.

La adicción al alcohol, el alcoholismo, trae terribles consecuencias para el adicto. Además de los conocidos maleficios que van desde la cirrosis a la alucinación y locura, el alcohol también es desastroso para la parte espiritual.
Lo más peligroso es que el alcohol es tratado como algo sociable, siempre presente en reuniones, fiestas, conmemoraciones y hasta mismo dentro de los hogares, sin distinción de clase social o cultural. El alcoholismo se va infiltrando sutilmente por todas partes.

Con eso vemos a cada año las encuestas indicando que la edad media para la ingestión de la primera dosis de bebida alcohólica por los jóvenes es cada vez menor.
A seguir transcribiremos algunos trechos del libro El misterio del Áureo Florecer, de autoría de V.M. Samael Aun Weor:

“Resulta palpable y manifiesto que el alcohol tiende a eliminar la capacidad de pensar independientemente, ya que estimula, fatalmente, la fantasía y de juzgar serenamente, así como debilita espantosamente, el sentido ético y la libertad individual.
Los dictadores de todos los tiempos, los tiranos no ignoraron qué es más fácil gobernar y esclavizar un pueblo de borrachos que un pueblo de abstemios.
Es igualmente sabido que, en estado de embriaguez, se puede hacer aceptar a una persona cualquier sugestión y cumplir actos contra su honra y sentido moral. Es demasiado notoria la influencia del alcohol sobre los crímenes, sin necesidad de insistir sobre eso”.

 

Las drogas.

El problema de las drogas es otro flagelo que alcanza a la humanidad, sobre todo la juventud.
Fueron invertidas gigantescas sumas, pero ni así los gobiernos ni la ciencia consiguen encontrar una solución para el problema que a cada día se torna más grave y alcanza a todas las clases.
Solamente como aprenderemos en esta lección es que se podrá resolver ese problema de forma radical y definitiva.
El problema de la adicción es interno y psicológico y debe ser combatido en ese terreno.
Los efectos de la droga son tan devastadores como los del alcohol, sin embargo, son sentidos mucho antes.

 

¿Cómo curar la adición radicalmente?

Felizmente dentro del ser humano existe un poder latente capaz de extirpar de su interior cualquier tipo de adicción.
Como usted ya debe estar imaginándose, si la adicción es debida a los defectos psicológicos el medio para eliminarla es la muerte psicológica.

Además de la dependencia psicológica que la adicción provoca, un otro problema que causa es la dependencia química, pues el organismo del adicto se condicionó a trabajar con esas substancias.
Por eso la mayoría de las veces no es posible dejar la adicción inmediatamente, y en estos casos lo más indicado es combinar el trabajo de la muerte psicológica con la reducción gradual de la substancia de la cual se es dependiente.

Vea abajo un ejemplo que puede ser utilizado en la práctica:

Supongamos que determinada persona está habituada a ingerir por día 20 vasos de bebida alcohólica.
Esta persona debería disciplinarse para, durante una semana, ingerir lo máximo de 19 vasos de bebida por día, y toda vez que ella sienta ganas o pensase en beber más que eso, ella aplicará la muerte psicológica en estos defectos.
En la semana siguiente ella pasaría a ingerir lo máximo de 18 vasos de bebida por día y nuevamente, toda vez que ella sienta ganas de beber mas de esa cantidad, aplicará la muerte psicológica.

Así sucesivamente continuará hasta cuando no esté consumiendo ninguna cantidad de bebida alcohólica.
Siguiendo esa disciplina la persona no sólo dejará de beber, como también no sentirá ganas de hacerlo.

Es necesario que la persona quiera realmente cambiar y pase a dedicarse a eso inmediatamente y continuamente.
De esa forma, seguramente, se libertará de la adicción por más fuerte que ésta sea.

 

 

Los sofismas de distracción

Aquí aprenderemos que muchas veces tenemos un comportamiento equivocado aunque creemos que estamos actuando de forma correcta.
A ese tipo de autoengaño le damos el nombre de sofismas y, debido a nuestra inconciencia, acaban por perjudicarnos o mismo impedir nuestro trabajo de despertar de la conciencia, así como pueden también hacernos perjudicar otras personas a nuestro alrededor.

El texto abajo fue sacado del libro “La Revolución de la Dialéctica”, y nos explica muy bien lo que son estos sofismas de distracción:

"Los sofismas son los falsos raciocinios que nos inducen a errar y que son producidos por el ego en los 49 niveles del subconsciente.
El subconsciente es el sepulcro del pasado sobre el cual arde la efímera llama del pensamiento, y donde son producidos los sofismas de distracción que llevan el animal intelectual a la fascinación y por fin al sueño de la conciencia.

Aquello que está guardado en el sepulcro es pútrido y huesos de muertos. Pero la placa sepulcral es muy bonita y sobre ella arde fatalmente la llama del intelecto.
Si queremos disolver el Yo, tendremos que destapar el sepulcro del subconsciente y exhumar todos los huesos y la podredumbre del pasado.
El sepulcro es muy bonito por fuera, sin embargo, es inmundo y abominable por dentro. Es necesario transformarnos en sepultureros.

Insultar a otros, herirlo en sus sentimientos, humillarlo, es fácil cuando se trata- dicen- de corregirlo para su propio bien. Así piensan los iracundos, aquellos que juzgando no odiar, odian sin saber que odian.

Muchas son las personas que luchan en la vida para ser ricas.
Trabajan, economizan y se esmeran en todo, pero el objetivo oculto de todas sus acciones es la envidia secreta, que ellas desconocen, que no sale a la superficie y que permanece escondida en el sepulcro del subconsciente.
Es difícil encontrar en la vida alguien que no envidie la bonita casa, el lujoso automóvil, la inteligencia del líder, el hermoso traje, la buena posición social, la gran fortuna, etc.
Casi siempre los mejores esfuerzos de los ciudadanos tienen como causa secreta la envidia.

Muchas son las personas que disfrutan de un buen apetito y condenan la gula, pero comen siempre más de lo normal.
Muchas son las personas que vigilan exageradamente su cónyuge, pero condenan los celos.

Muchos son los estudiantes de ciertas escuelas seudo-esotéricas y seudo-ocultistas que condenan las cosas de este mundo y no trabajan en nada porque todo es vanidad, pero son celosos de sus virtudes que jamás aceptan que alguien los califique de perezosos.

Muchos son los que odian la lisonja y la alabanza, pero no ven ningún inconveniente en humillar con su modestia al pobre poeta que les dedicó un verso con el único propósito de conseguir una moneda para comprar un pan.

Muchos son los jueces que saben cumplir con su deber, pero también son muchos los jueces que con la virtud del deber han asesinado a alguien.
Fueron numerosas las cabezas que cayeron en la guillotina durante la revolución francesa.
Los verdugos cumplen siempre con su deber. Son millones las víctimas inocentes de los verdugos y ninguno de ellos se siente culpable; todos cumplieron con su deber.
Las cárceles están llenas de inocentes, pero los jueces no se sienten culpables porque están cumpliendo con su deber.

El padre o la madre de familia, lleno de ira, golpea con palos a sus pequeños hijos y no se sienten culpables porque – dicen - están cumpliendo con su deber; aceptarían todo menos que los calificasen de crueles.

Sólo con la mente quieta y silenciosa, sumergidos en profunda meditación, conseguiremos extraer del sepulcro del subconsciente toda la podredumbre secreta que carga. No es nada agradable ver la negra sepultura con todos sus huesos y podredumbre del pasado.
No digamos mi Yo tiene envidia, odio, ira, celos, lujuria, etc. Mejor es no dividirnos. Mejor es decir; yo tengo envidia, odio, celos, ira, lujuria, etc.

Cuando estudiamos los libros sagrados de la India, los estudiamos pensando en el Supremo Brahatman y en la unión del Atman con el Brahatman.
Sin embargo, realmente, mientras exista un Yo psicológico con sus sofismas de distracción, no conseguiremos la suerte de unirnos con el Espíritu Universal de la Vida.
Muerto el Yo, el Espíritu Universal de la Vida estará en nosotros como una llama en la lámpara.”


Como ya vimos, los sofismas de distracción son producidos por nuestros defectos psicológicos, por el ego, con la finalidad de mantener nuestra conciencia adormecida y así continuar vivo y fuerte, alimentándose de nuestros errores.
Realmente el ego sabe cuando una persona empieza a se autoconocer, a tomar conciencia de que es una marioneta en las manos de los defectos psicológicos, él es herido mortalmente, pues es el principio del fin de su reinado.

Por eso usted puede tener la más absoluta seguridad de que el ego hará lo posible para intentar eludir esta persona, usará todo lo que esté a su alcance para desviarlo del camino del despertar de la conciencia y así mantenerla fascinada y ocupada con las cosas pasajeras de la existencia cotidiana.