Los órganos nos hablan

 El Ser Humano es mucho más que un Cuerpo lleno de Órganos. Parte II: Nuestros Órganos nos Hablan.

Nuestra Energía, nuestra mente y nuestras emociones tienen una comunicación directa con nuestros Órganos

En la parte I de este artículo, publicado en el nº 60 de la revista Universo Holístico, hablaba de la importancia que tiene la Reflexoterapia Podal Integral como terapia complementaria y de cómo atiende al órgano, a la manifestación mental, emocional y energética en su totalidad al tratarlo como a un Todo, siempre bajo el principio de la Teoría de los Cinco Elementos.

Hoy, quiero hablaros de cómo esos beneficios son posibles.

Cada órgano vital: Riñones, Hígado, Corazón, Estómago, Pulmones, etc., además de cumplir con todas las funciones fisiológicas que ya conocemos, posee una dimensión sensorial, emocional, mental, social, ideológica y espiritual, que influye en toda la unidad del ser humano.

De la misma manera todos nuestros fluidos están influenciados por nuestras emociones, y estos a su vez influyen poderosamente en ellas. Nuestras emociones afectan a nuestra actitud ante la vida.

Entonces, ¿cómo es posible que la Reflexología Podal Integral sea capaz de ayudar a mejorar todos los aspectos de nuestra vida? La respuesta es muy sencilla: porque soluciona los problemas llegando a la raíz de éstos y lo hace desde los pies que son simbólicamente nuestras raíces.

     

Órganos y Emociones

Una de las relaciones establecidas entre los Cinco Elementos y el cuerpo, son las emociones. Cada estado emocional corresponde a uno de ellos y cada elemento tiene correspondencia con unos órganos del cuerpo o funciones que éstos ejercen.

Esto significa que cuando nuestro organismo está en desequilibrio nos habla a través de emociones como: la rabia, la tristeza, la alegría etc. Tanto las positivas como las negativas, afectan directamente en nuestro plano emocional y repercuten en nuestra salud física. Por esta razón, se hace imprescindible comprender los estados emocionales a los que nos enfrentamos, ya que a través de ellos nuestros órganos nos hablan y nos alertan sobre el estado de salud en que se encuentra nuestro cuerpo.

Meridianos y Órganos

El “combustible” de todo organismo vivo es la Energía. Los chinos descubrieron que el flujo de esta energía en el cuerpo no es arbitrario, sino que la energía circula por vías determinadas para llegar a los tejidos y órganos respectivos para aportarles la vitalidad necesaria.

Estas vías conductoras de energía son los Meridianos. Ellos son para el cuerpo humano como los Meridianos terrestres a la tierra. Si nos remontamos a nuestra etapa escolar, recordaremos que los meridianos terrestres son los círculos máximos que pasan por los polos y son líneas imaginarias que sirven para determinar entre otras cosas, la hora, es decir, que todos los puntos que estén sobre el mismo meridiano tendrán la misma zona horaria.

Algo parecido ocurre con los meridianos corporales, son líneas imaginarias que atraviesan todo el cuerpo afectando las zonas por donde circulan. Se diferencian porque en vez de definir la zona horaria, definen el estado de los Cinco Elementos: agua, madera, fuego, tierra y metal.

Los meridianos son las conducciones inmateriales que suministran energía al organismo. Cada uno afectará al órgano o función que lleva su nombre, así como al elemento al que pertenece.

Cada Meridiano es nombrado de acuerdo a un órgano o a una función. Además existen dos vasos en la línea media corporal, llamados Vaso Gobernador y Vaso Concepción.

Haciendo una analogía, los Meridianos son como los ríos, son cursos de energía que recorren todo el cuerpo, siguiendo una ruta establecida. Los Vasos son como los mares, se conforman de la desembocadura de los ríos que son los Meridianos. De esta manera la energía corporal circula por trayectos específicos dependiendo del órgano correspondiente y se distribuyen simétricamente a cada lado del cuerpo.

Los principales meridianos corporales son 12, los cuales enlazan con otros meridianos secundarios, la energía de todos ellos, van a parar a los dos Grandes Vasos: Concepción y Gobernador. Seis de ellos se relacionan con el Vaso Concepción y seis de ellos se relacionan con el Vaso Gobernador:

Vaso Gobernador

Meridiano de la Vejiga, Meridiano de la Vesícula Biliar, Meridiano del Intestino Delgado, Meridiano Triple Calentador, Meridiano del Estómago y Meridiano del Intestino Grueso.

Vaso Concepción

Meridiano del Riñón, Meridiano del Hígado, Meridiano del Corazón, Meridiano Circulación, Meridiano del Bazo-Páncreas y Meridiano del Pulmón.


Según la teoría china, la mitad de los meridianos son complementarios de la otra mitad, formando todos ellos un conjunto energético. Cuando la energía de los meridianos fluye libremente por todo el cuerpo, el organismo se encuentra en un estado de salud y bienestar, si por el contrario la energía se bloquea, el organismo pasa a tener un estado de enfermedad.

Cada meridiano puede provocar una actitud emocional específica positiva o negativa.

Cuando nos encontramos en un determinado estado emocional negativo, el meridiano estará bloqueado y producirá un deterioro general de la Energía Vital, y un deterioro específico de la energía del meridiano vinculado a ese estado emocional.

Si persiste ese estado emocional durante largo tiempo, los meridianos asociados continuarán desequilibrándose, llegando a dañar la fisiología del órgano correspondiente hasta provocar la enfermedad. Esta cadena de acontecimientos demuestra lo importante que son los factores psíquicos, emocionales y energéticos para salud.

Cuando Nuestros Órganos nos Hablan

Cada órgano tiene su manera de comunicarse con nosotros, cuando algo en el cuerpo nos duele, nos molesta o nos incomoda, nos está transmitiendo que algo falla y que el organismo no está en armonía. Algunos de los órganos son vitales en esos avisos, ellos son:

 

Riñones: Controlan la fuerza de la vida, gobiernan las emociones. Rigen el ciclo de la transformación: nacimiento, desarrollo, madurez y muerte. Contienen “La Puerta de la Vitalidad”, son la raíz del yin-yang para todo el cuerpo. Producen habilidades y son el hogar de la voluntad; mantienen la esencia del Ser, gobiernan los huesos y los dientes, se abren hacia los oídos y se manifiestan en la cabeza.

El riñón es el órgano que representa la energía ancestral de la persona, es la energía más profunda y esencial que posee, y en las emociones representa el aguante, la constancia y la precaución.

El desequilibrio de la energía del riñón se manifiesta en actitudes de poca constancia y tolerancia, el miedo, el pánico, las pesadillas y desequilibrios psicológicos, puede producir letargia, escasa vitalidad y puede provocar enfermedades crónicas. La actividad vital de cada órgano depende de la energía vital de los riñones.

 

Hígado: El cuerpo y la mente van unidos, por eso el Hígado regula no sólo la circulación de la energía y de la sangre, sino también la expresión emocional de éstas, por eso las emociones están muy relacionadas con este órgano.

El Hígado es “El General del Ejercito” porque es el encargado de dirigir al organismo, dirigir las energías hacia donde deben ir para distribuirse y llevar a cabo sus funciones.

La emoción del hígado es el enfado. El enfado no es algo negativo, simplemente es uno de los estados emocionales que todos experimentamos. Pero su exceso, la furia o la ira, irrita al corazón.

Cuando el Hígado esta en desequilibrio, puede provocar que el estado de ánimo sea variable, con altibajos frecuentes, muchas veces sin causa aparente, mal humor, sentimiento de frustración, o de haber perdido el rumbo en la vida sin saber qué hacer para encontrarle el sentido, o incapacidad para adaptarse a los cambios de la vida o a situaciones determinadas.

Corazón: Es considerado el “Palacio del Espíritu”, es el primero en percibir todas las emociones, pero concretamente, la que le caracteriza es la alegría. La alegría armoniza el corazón y su antónimo es la exultación, la cual dispersa al espíritu que reside en él.

El equilibrio de la energía cardiaca induce a un estado de serenidad y generosidad: se sabe dar y recibir amor. Si el corazón sufre un desequilibrio energético se origina un comportamiento de sobreexcitación, eufórico, de agitación o alegría desmesurada, el humor se vuelve variable y va de un extremo a otro, se pueden alcanzar estados de histeria. Se pierde totalmente el control.

 

Estómago: Extrae la energía pura de los alimentos y la hace circular directamente por los meridianos. Por su trayecto tiene relación también con la circulación arterial.

El sistema digestivo está muy relacionado con el sistema nervioso, por eso cualquier tensión afecta su funcionamiento. Por ejemplo, nervios, aprensión o excitación excesiva, pueden causar un tránsito excesivamente rápido de los alimentos que no se podrán asimilar. Mientras que tensión, resistencia o cólera pueden conducir al estreñimiento. Un problema de estómago puede a su vez producir agotamiento de energía y debilidad. Un mal funcionamiento del estómago desestabiliza mucho al individuo.

Pulmones: Son la “Casa del Instinto” que es el que hace presentir lo que es bueno o malo, de la atracción o repulsión como instinto de supervivencia; intuye las situaciones que están por suceder, es el sentido que ayuda a detectar peligros.

Regulan la Energía Vital. El equilibrio de la energía de los pulmones alimenta la integridad y dignidad.

Cuando se origina un desajuste Yin/Yang la energía se congestiona, los pulmones se dañan y se desajusta todo el aparato respiratorio. La circulación de la energía altera la respiración y la inhibe, al mismo tiempo, baja la resistencia y debilita el escudo de Energía Vital Protectora que rodea el cuerpo, entonces aflora la tristeza, la melancolía y el sufrimiento; el individuo pierde la confianza en la vida y afronta el futuro con pesimismo, vive desesperanzado, tiende al aislamiento y a la soledad.

La energía equilibrada y condensada de los pulmones predispone a una personalidad que demuestra dignidad y honorabilidad, sabe juzgar con rigor y ecuanimidad, tiene un gran sentido del deber y del sacrificio ejemplar.

Cada órgano tiene una función para la cual está preparado anatómicamente, y forma una red solidaria con otros órganos. Todos poseen su porción de responsabilidad en el mantenimiento de la armonía del conjunto. A esto le llamamos organismo. La Reflexología Podal Integral, a través de los Meridianos, logra que esa armonía sea fluida, circular, constante y, sobre todo, sanadora.

 

¡¡El dolor es la voz de alarma que el organismo utiliza para que le escuchemos!!

 

Isabel Pérez Broncano.

Reflexóloga – Autora del libro Reflexología Integral.

Directora de Ranvvai Escuela de Reflexologías y Centro de Terapias Naturales

     

 

El Hígado:

Está a cargo de descomponer y de almacenar y reconstruir la materia. Si la vida de una persona se desmorona, y no puede llevar a cabo la tarea de reconstruir, entonces uno almacena sensaciones de hallarse sobrecargado, sobre-exigido, lo cual puede crear bronca, odio y resentimiento. Mucha gente de hecho están sobrecargadas por las circunstancias de sus vidas, pero el umbral difiere ampliamente y por supuesto muchas personas tienen distintas neurosis cuando se sienten sobrecargadas.

Los Pulmones:
Tienen dos funciones: inspiran la vida y expresan ideas a través del habla. Si tiene problemas con los pulmones, la expresión de uno está siendo sofocada, no se pueden expresar libremente, en algún área de su vida.
Cuando una palabra subyuga a un niño, el niño puede convertirse ya sea en una persona muy ruidosa y que siempre presiona a los demás para que justamente lo escuchen, lo cual es uno de los órganos del cuerpo y su relación con las emociones sobre estimulación de los pulmones, o nos rendimos, porque nos hallamos oprimidos y cerramos nuestra comunicación, y entonces tenemos los pulmones débiles.
Generalmente si ustedes tienen problemas con los pulmones, es porque tienen que hacerse oír, y aprender nuevas formas de comunicación. Y con respecto a sentirse oprimidos, recuerden que hay cierta gente que se siente oprimida en un segundo, uno se les acerca y ya se sienten oprimidos, eso es lo que quiero significar. Ellos están tan llenos sin poder desagotar, por eso toda la reducción del stress es una ayuda tan grande.
La meditación reduce al stress y si aprenden a hacerlo adecuadamente es muy útil, pero si lo hacen solamente un rato corto esto no consigue el efecto deseado.

El Estómago:
Es la asimilación de las experiencias de nuestros ideales, y si sienten que es demasiado lo que pasa, uno no puede asimilar las cosas adecuadamente, entonces el estómago se puede descomponer, y el resultado de una preocupación crea una rajadura entre la mente y las emociones.
Recuerden nuevamente que si sienten que es demasiado lo que pasa, y para mucha gente es cierto, los que tienen muchos temas simultáneos, todo está sucediendo demasiado y todo el tiempo, siendo ellos mismos los que están creando todo eso, ya que son patrones de conducta, entonces hay que mirar.

El Páncreas:
Tiene que ver con el azúcar y con la dulzura de la vida, pudiendo el mismo ser dañado por la amargura, en especial una mamá muy amargada, y hay mucha gente sufriendo este problema.

Los Riñones:
Involucran emociones y son el canal procesador de agua más importante, ya que es ahí donde se almacena los temores resultantes de traumas, los cuales dañan a la vitalidad de la persona, bloquea su motivación y su entusiasmo. Cuando el temor se almacena en los riñones, el individuo se hallará incapacitado de manejar situaciones emocionales futuras.

El Bazo:
Retiene los fracasos, los deseos de muerte, apatía, y si una persona enfrenta más dificultades de las que puede soportar, uno se puede dar por vencido, uno puede creer que realmente fracasó, y pierde su voluntad para vivir, y su deseo de vivir. Se presentan problemas de circulación y digestión, pereza, porque los sentimientos se mueren, y uno tiene a intelectualizar todo, y uno siente este tipo de apatía y tiernamente lo soportamos, y como que la alimentamos. Es un problema del bazo.

Las Gónadas:
Ellos almacenan lo inconsciente, cuando uno abandona su habilidad de manejarse uno mismo, por medio de drogas, alcohol, lastimaduras, accidentes, cuando uno pierde su propio empoderamiento, energías externas a nosotros pueden posesionarse de nosotros y poseernos.
Algunas personas que han abandonado su propio gobierno en algún área de su vida, ya que a la naturaleza no le gusta el vacío y hay también agujeros en el aura, así que generalmente tienen posesiones pegadas a ellas.

Corazón:
Tiene que ver con el amor, y el daño ocasionado al corazón siempre es por la pérdida, cuando uno resquebraja la confianza de una persona en uno, y eso nos conduce al temor, más pérdidas y también a la posesividad, a los celos, egoísmo, todo eso es el daño y el corazón está roto.

La Vesícula Biliar:
Es el precursor a tener problemas cardíacos, y resulta dañado por el temor a la pérdida, y todas las tensiones resultantes de una falta de confianza en la vida.
Es ansiedad con respecto al futuro y acá hay que mirar el tema de la concepción, si los padres no son positivos cuando ustedes fueron concebidos, si el alma pasó por un momento de trauma y no fueron bienvenidos a la nueva encarnación y hay una gran desilusión del alma acerca de la forma en la que los padres se ocuparán del niño, entones hay problemas en la vesícula biliar.

Los Pechos:
Representan el aspecto nutriente de lo femenino, como así también a la sexualidad y almacenan los sentimientos de la mujer con respecto a su sexualidad y de cómo los hombres la ven.
De forma que si hay un trauma sexual, represión, resentimientos respecto a las expectativas de su rol, entonces puede suceder un daño.

Las Piernas:
Nos llevan hacia delante, nos sostienen, los problemas se presentan cuando la persona no ha tenido el coraje de dar un paso nuevo. Muchas veces es porque aquellas personas no han tenido el apoyo que él o ella creyó necesitar, y entonces comienza a tener problemas con sus piernas.

Las Manos:
Corresponden al dar y recibir, y el problema se desarrolla cuando una persona no se siente igual a otras, y no pueden encontrar el balance justo entre el dar y el recibir. Eso tiene que ver con si usa su fuerza de voluntad o la cede.
Este desequilibrio se produce por un ego superdesarrollado o una falta de autoestima.

El Cuello:
Es la parte flexible de la columna dorsal, es el balance de su voluntad con flexibilidad. Un cuello duro es una actitud rígida, la tensión se siente en el cuello cuando la propia rigidez le hace mantener a uno conceptos rígidos y esos son desafiados.

El Pelo:
Es gobernado por el hígado de modo que la pérdida de cabello se produce por aferrarse rígidamente a la bronca o enojo. Cuando alguien impone su voluntad sobre otros para probar simplemente su punto de vista, uno sigue trayendo a la vista resentimientos pasados, o sea recordándolos. Y son cabeza duras. Pueden tener problemas con el pelo.

Las Caderas:
Son los puntos de equilibrio, son energía creativa asociada con la crianza de los niños.
Es nuestra habilidad de pararnos y valernos por nosotros mismos, y la flexibilidad en las caderas, está relacionada con su sentimiento de libertad personal, y acá miramos a los adolescentes, en los cuales se producen temas acerca de su primer sentimiento de separación de los padres, de las expectativas, de sus direcciones, tenemos una entidad sexual.
Si uno se rinde al control de los padres, como adolescentes, en vez de encontrar nuestra propia dirección, entonces las caderas no se desarrollan adecuadamente. De modo que el deterioro de las caderas realmente surge de una culpabilidad sexual, de modo que si sentimos culpa y resentimiento, porque hemos permitido que otros tomen decisiones por nuestra cuenta, y no hemos expresado nuestro poder, también tenemos deterioro en las caderas.

La Tiroides:
Es donde almacenamos enojo, es el deseo de poder, de actitudes rígidas, cuando las tiroides no funcionan bien. Hay una calcificación anormal en los huesos, y que puede también desarrollar una artritis y de vuelta el cuerpo rígido proviene de una mente rígida.

El Timo:
Almacena temor y gobierna nuestro sistema inmunológico de forma que el miedo hace que una persona retroceda y se achique y se puede perder la integridad en una situación, y cuando esto sucede el cuerpo permite la entrada de virus.
Cuando uno tiene un virus, hay que mirar por dónde surgió el temor en su vida, dónde uno se achicó frente a una situación, tiene que volver a esa situación e imaginarla en forma diferente y cambiarla y ello ayuda a combatir el virus.

Las Glándulas Suprarrenales:
Almacenan pena y nos lleva al complejo de víctimas, ¿peleo o me escapo? Siempre creen que hay algo ahí afuera que se va a apoderar de ellos, y los está persiguiendo.
Cuando no están dispuestos a soportar amorosamente una experiencia emocional dolorosa, esa persona reacciona como si el mundo fuera responsable por su experiencia dolorosa, y se olvida de que cada persona es responsable de su propia creación, de su vida.

La Glándula Pituitaria:
Almacena pena reprimida, porque al experimentar pena o dolor, puede ser una puerta o un portón hacia una conciencia superior, después de que los juzgamientos de las glándulas inferiores son transmutadas.
Soportando amorosamente el dolor, justamente esto permite que nosotros experimentemos la dualidad y reconciliar, y esto justo libera toda la parte del juzgamiento y ayuda a la glándula pituitaria.
La dualidad representa lo correcto e incorrecto, lo bueno y lo malo, lo positivo o lo negativo, a todo nivel.

La Glándula Pineal:
Necesita luz natural, de día, necesita entusiasmo y si no hay suficiente entusiasmo en su vida, la glándula pineal no funciona adecuadamente, así que tienen que salir a la naturaleza, porque la naturaleza a fin de hallar algo de luz natural, y eso realmente va a ayudar.

La Columna Vertebral:
La columna vertebral representa su voluntad, la fuerza de voluntad, es como que cuando uno no mantiene su propia visión, al enfrentarse con la presión que viene de afuera, uno puede llegar a tener ESCOLIOSIS, la distorsión de la columna, la que se tuerce porque su fuerza de voluntad se doblega.
Cuando uno utiliza la columna vertebral para hacer trabajo espiritual, nuestra fuerza de voluntad está alineada con la voluntad divina, y algunas personas lo llaman co-creación, pero realmente se trata de la columna vertebral que se abre a la Kundalini, lo cual es simplemente la parte femenina que se halla en la columna y a medida que nosotros nos damos cuenta de ello, ella también se va dando cuenta.

Los Órganos Sexuales:
Son reproducción, esto por supuesto es su habilidad de expresarse sexualmente. Puede haber una inhabilidad de recibir la parte femenina si los padres desearon un chico del sexo opuesto, puede ser que uno se enfrenta a la propia moralidad y está realizando un auto-castigo.

La Espalda:
Es lo que uno deja detrás suyo, lo que se quiere olvidar, lo que está en el fondo de nuestra mente, la parte baja de la espalda es el apoyo, y el dolor en esta parte es cuando una persona resiente al no tener el apoyo que él o ella cree que necesita, a fin de lograr algo.

La Vejiga:
Libera agua, es la expresión de manifestar exteriormente su emoción. Si la vejiga es débil, la persona siente dificultades en expresar sus sentimientos.

El Intestino Delgado:
Es la etapa final de la digestión, es el comienzo de la absorción, provee la base para la construcción y el crecimiento, construye su personalidad, su carácter, su fuerza de voluntad, su confianza, pero más importante que todo es que refleja los estados más importantes de nuestra vida.
De modo que puede que realmente no funcionemos cuando una persona sufrió una gran vergüenza. Esa vergüenza sufrida en la primera infancia. Son muy conscientes, muy cercanas las personas, piensan que no se están acordando o pensando en ello, pero se acuerdan del colegio, la primera vez que menstruaron, los niños con quienes jugaron, algún pariente que les hizo sentir vergüenza.

El Intestino Grueso:
Tiene que ver con la materia sólida y esto nos muestra si somos capaces de lidiar bien con todos los temas materiales.
El Intestino Grueso tiene que ver totalmente con dejar ir y soltar todas las cosas que no nos sirven, y la incapacidad de dejar ir puede ser el resultado de un miedo a la pérdida. ¿Qué es lo que se pierde si se deja ir? Tienen que fijarse de vuelta en el momento de la concepción, qué es lo que formó la actitud de la personalidad de esa persona.

                 

Un “segundo cerebro” funciona en el abdomen y regula emociones. Su red neuronal no elabora pensamientos, pero influye en el estado de ánimo y hasta en el sueño. Que se use la palabra “entripado” para referirse a un enojo podría no ser del todo metafórico.
Que el estómago “se cierre” en una situación estresante o que parezca poblado de mariposas ante el amor también tendría una explicación científica.El aparato digestivo está tapizado por una red de neuronas (células nerviosas) de tan amplio alcance que algunos científicos la han denominado “segundo cerebro”.
Ese cerebro, según estudios científicos recientes, influye en nuestro estado de ánimo, carácter y hasta en el ritmo de sueño.
Michael Gershon, investigador de la Universidad de Columbia, en los Estados Unidos, y autor de El segundo cerebro (The Second Brain), un libro de referencia en las investigaciones sobre el tema, explica que, conocido técnicamente como sistema nervioso entérico, el segundo cerebro está compuesto por capas de neuronas ubicadas en las paredes del tubo intestinal, y que contiene unos 100 millones de neuronas.
El pequeño cerebro que tenemos en las entrañas funciona en conexión con el grande, el del cráneo, y en parte, determina nuestro estado mental y tiene un papel clave en determinadas enfermedades que afectan otras partes del organismo.
Además de neuronas, en el aparato digestivo están presentes todos los tipos de neurotransmisores que existen en el cerebro. De hecho, el 95 por ciento de la serotonina, unos de los neurotransmisores más importantes del cuerpo, se encuentra en el intestino.
Sin embargo, aunque su influencia es amplia, se deben evitar confusiones: el segundo cerebro no es sede de pensamientos conscientes ni de toma de decisiones .
Como puede leerse en una nota publicada por la revista de divulgación científica Scientific American , gran parte de la potencia neurológica del segundo cerebro se concentra en la ardua tarea diaria de la digestión.
Emeran Mayer, profesor de Fisiología, Psiquiatría y Ciencias del Bio-comportamiento de la Universidad de California, le dijo a esa publicación que una gran parte de nuestras emociones probablemente se vea influida por los “nervios de los intestinos”.
En el mismo sentido, Gershon afirma que el bienestar emocional cotidiano quizá también dependa de mensajes que el cerebro intestinal envía al cerebro craneano.
Guido Iantorno, jefe de la Unidad de Motilidad Digestiva del Hospital Bonorino Udaondo, le explicó a Clarín que, aunque de modo indirecto, a través del eje cerebro-intestinal, el sistema nervioso entérico puede influir en situaciones emocionales y en otros síntomas como la hipersensibilidad al dolor.
Cuenta Iantorno que mediante tomografías computarizadas por emisión de positrones pudo comprobarse que, ante un estímulo en el intestino, en las personas con afecciones funcionales del aparato digestivo reacciona un sector del cerebro diferente del que reacciona en personas sanas.
“Esto significa que la corteza cerebral responde de diferente modo si se padece, por ejemplo, el síndrome de colon irritable”, dice Iantorno.
Algunos científicos piensan que en un futuro, algunos padecimientos intestinales podrían tratarse con terapias aplicadas a nivel neuronal.
De hecho, el síndrome de colon irritable en parte deriva de un exceso de serotonina en el intestino, y quizá podría ser considerado una “enfermedad mental” del segundo cerebro.
Los trabajos de Mayer con el sistema nervioso del intestino lo han llevado a pensar que, en los próximos años, la psiquiatría tendrá que ampliar su alcance para tratar el segundo cerebro además del que está sobre los hombros.
Consultado por Clarín vía correo electrónico, el científico Michael Gershon contó que ahora se sabe además que en el intestino hay células madre adultas que pueden reemplazar a las neuronas que mueren o son destruidas.
Además, afirmó Gershon: “El sistema nervioso entérico le habla al cerebro y este le responde.
El intestino puede afectar el humor, y la estimulación del nervio principal que conecta al cerebro con el intestino (el vago) puede ayudar a aliviar la depresión, y es usado para tratar la epilepsia”.
Para Gershon, el segundo cerebro tiene un papel en la mayoría de las cosas que enferman al intestino , desde el síndrome de colon irritable hasta las enfermedades relacionadas con la inflamación del intestino.
“Uno no puede vivir sin su sistema nervioso entérico.
Hasta la constipación de la tercera edad es un problema del segundo cerebro.
Necesitamos saber más sobre él para tener mayor información sobre cómo abordar muchos de los males más comunes de la humanidad”, le dijo el experto a Clarín
inteligencia digestivaTenemos dos cerebros: el de la cabeza y el del estómago
El estómago es una red extensa de neuronas (100 millones) interconectadas. Sestructura neuronal posee la capacidad de producir y liberar los mismos neurotransmisores, hormonas y moléculas químicas que produce el cerebro superior.
En nuestro sistema digestivo se produce y almacena el 90% de la serotonina de nuestro cuerpo; su función es esencial: absorción, aporte nutricional y movimientos musculares. Es la misma serotonina que en un 10% se crea en nuestro cerebro superior y de la que depende nuestro bienestar.
La famosa hormona de la felicidad la tenemos en el estómago, por eso debemos escuchar más al sistema digestivo. De cómo sintamos nuestras tripas depende nuestro ánimo. Si aprendemos a escuchar sus señales estaremos más sanos, perceptivos y equilibrados.
Desde la digestión podemos influir en nuestras emociones. Hay una relación continua de intercambio de información entre los dos cerebros. Un ejemplo: un estreñimiento crónico puede suponer una falta de serotonina, nos convierte en pesimistas y baja la libido.
Al cuidar tu estómago, puedes mejorar tu estado de ánimo. Si empiezas a reconectar, sentir, entender lo que te sienta mal, ser consciente de lo que comes y cómo, en quince días notas un cambio. La gente que escucha sus tripas, se hace masajes y sabe comer, transmite más equilibrio, comprensión, paciencia y son más intuitivos.
Si mimamos y relajamos el abdomen nuestras neuronas estomacales producen benzodiazepinas, las moléculas que usamos como ansiolíticos para relajar e inducir el sueño y para descontracturar músculos. Hay muchas sustancias químicas que nosotros producimos y que si no somos capaces de liberar, manifestamos depresión, ansiedad o cansancio crónico.
Para liberarlas podemos comenzar con pequeños cambios: comer bien y con paz. Ir al baño sin prisa, unos 15 minutos. Nuestro intestino se mueve un centímetro al minuto, es una ola de movimiento muscular lenta, tranquila y equilibrada, hay que respetarlo. Es muy beneficioso hacer un automasaje en la tripa, movimientos muy suaves empezando por el lado derecho y avanzando en el sentido de las agujas del reloj; eso relaja el sistema digestivo. Hacer diariamente diez minutos de estiramientos.
A media tarde, cuando aparece el cansancio, respirar con la barriga durante diez minutos. Un vaso de agua caliente en ayunas con unas gotitas de limón o menta activa la función muscular del estómago, vesícula e intestino. De vez en cuando un fin de semana de depuración a base de batidos de verduras es aconsejable. Y ejercicio regular.
Del sistema digestivo también depende nuestra piel. Nuestro sistema digestivo representa el 70% de las defensas. Si uno come mal, tiene mucho estreñimiento o gastroenteritis, infecciones, o toma muchos antibióticos, se trastorna todo el tráfico, es decir la función de filtrar, defender, eliminar y absorber.
Cuando este sistema depurativo, el más grande del cuerpo, funciona mal, otro órgano, como la piel, coge su función. Las consecuencias son dermatitis, psoriasis, acné, piel atópica, manchas… síntomas cuyo origen en un 80% es intoxicación interna.
Hay una conexión directa entre el envejecimiento precoz y procesos degenerativos tanto de piel y articulaciones con la salud del estómago. Ya lo estudió Iliá Mechnikov, premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1908, la fermentación pútrida en el intestino es la razón principal del envejecimiento precoz. Y el estreñimiento y la putrefacción proteica están vinculados al desarrollo del cáncer y a los procesos degenerativos sistémicos prematuros. Si la célula esta bien nutrida e hidratada y mantiene adecuadamente el proceso de eliminación y desactivación de las toxinas y de los radicales libres, puede estar joven y activa durante mucho tiempo.
Con la vida que llevamos (sedentaria, estresada, alimentación cuya calidad no está muy controlada…) no eliminamos todo lo que ingresamos y por tanto absorbemos toxinas, sufrimos putrefacción, inflamación, intoxicación y bajan las defensas. Un tratamiento para el colon una vez al año es muy recomendable.
Es recomendable que de vez en cuando, durante un mes, se retiren de la dieta trigo, azúcar, lácteos y alcohol; y fuera cereales, salvo arroz, avena y algo de centeno.

Referencias: * The second brain