Enfermedades psicosomáticas

 

Enfermedades psicosomáticas

Hay un proceso a veces de auto-destrucción en el ser humano, que se pueden llamar enfermedades autoinmunes.

Autodestrucción es la tendencia de un proceso, pocas veces claro y a menudo inconsciente general de todo el organismo, que produce en células, tejidos, órganos y cuerpo un cambio por el que se va destruyendo su propia organización.

 

Enfermedades Psicosomáticas, sintomas

Tratamiento Psicológico en las Enfermedades Psicosomáticas

Los síntomas físicos suelen ser llamados de atencion que nos indican que  algo en nuestras vidas esta necesitanado cuidados. En la enfermedad psicosomática a medida que las emociones, el estrés o sentimientos negativos son más intensos, más fuertes o más impactantes, también lo son esas respuestas emocionales o cognitivas…Los síntomas físicos suelen ser llamados de atencion que nos indican que  algo en nuestras vidas esta necesitando cuidado. .. Cuando la relación mente cuerpo ve alterada su armonía, debido a emociones displacenteras, depresion -estados depresivos- con sentimientos negativos, modificaciones del ciclo vital, baja autoestima, alteraciones funcionales  o situaciones de alto impacto emocional generadoras de estrés, inevitablemente se produce un impacto, que puede representarse en forma de síntomas o enfermedades psicosomáticas.

Detrás de todo síntoma físico hay guardados sentimientos,  temores, pensamientos, y racciones emocionales.  Escuchar lo que estos síntomas nos están tratando de decir es una forma y una oportunidad de manterenr la salud y una equilibrada forma de vida del eje cuerpo – mente. En la enfermedad psicosomática en la medida que las emociones, el estres o sentimientos negativos son más intensos, más fuertes o más impactantes, también lo son esas respuestas emocionales o cognitivas.

Considerando y teniendo en cuenta que los acontecimientos, las dificultades ambientales y el estrés desempeñan un papel importante en la génesis de la enfermedad psicosomática .
La Medicina Psicosomática, los toma en cuenta, los considera y es vista como un enfoque terapéutico que engloba la totalidad de los procesos integrados entre los sistemas somático, psíquico, social y cultural.

Procesos que inicialmente emergen desde lo orgánico pueden repercutir en la esfera psicológica como por ejemplo traumatismos, enfermedades endocrinas, alteraciones funcionales, enfermedades oncológicas cáncer, etc.
Estas y otras enfermedades psicosomáticas pueden influir en la esfera psicológica de una forma negativa como reacción al hecho de estar enfermo o porque la misma afección psicosomática modifica y altera la esfera de lo psíquico.

Para la medicina y la psicología en la aparición de las enfermedades psicosomaticas las situaciones emocionales son un factor desencadenante tan importante como lo son las bacterias, las toxinas y los traumas que haya sufrido la persona.

La aparición misma y la evolución de la enfermedad en el orden somático -corporal-puede ser inducida por lo psíquico del mismo modo que la enfermedad somática tiene su incidencia en lo anímico y psicológico.

Los estados depresivos, las situaciones de tensión emocional prolongada, el estrés, producen disminución en las inmunodefensas.

Cuando la respuesta inmunológica se halla disminuida, se pueden presentar síntomas y enfermedades somáticas, esto es que afecten un órgano o una función.

La influencia de los factores psicológicos, también constituye un vector de peso en el desarrollo y evolución de la enfermedad psicosomática. Como así también influye en la recuperación o administración de los padecimientos, el recibir una ayuda terapéutica puntual y dirigida hacia el alivio y mejoría.

En el Instituto Gubel la modalidad para el tratamiento de las enfermedades psicosomáticas es variable en función de las circunstancias, características, tipo de síntomas e intensidad con que afecta a la persona.

Los tratamientos psicosomáticos pueden incluir hipnosis, desensibilización sistemática, terapia cognitiva, psicoterapia e hipnoterapia ericksoniana entre otras posibilidades.

“La cuestión no es que enfermedad tiene una persona,
sino quien es, la persona que ha sucumbido a la enfermedad”
William Osler

 

Existen diferentes modalidades en las formas de manifestación de trastornos o alteraciones orgánicas que tienen su correlato con factores de orden psicológico.

Enfermedades psicosomáticas más frecuentes:

  • Digestivas: colon irritable o síndrome de intestino irritable úlcera, colitis ulcerosa, aerofagia y dispepsias psicógenas, hipo, neurosis gástricas, gastritis, reflujo, de la motilidad, espasmo de píloro, evacuatorias, constipación, diarreas psicógenas, meteorismo, estado nauseoso, dolor abdominal crónico funcional, globus o globo histérico, sensación de tener un nudo en la garganta que causa disfagia y otras formas de disfagia orofaríngea.
  • Respiratorias: asma bronquial, bronquitis, alergias, rinitis alérgica, tos psicógena, hiperventilación. En la depresión o los estados depresivos producen suspiros, ante el factor sorpresa se corta la respiración, la emoción sofoca y los estados de angustia ahoga.
  • Corazón y Sistema Cardiovascular: hipertensión arterial, infarto de miocardio y hemorragias cerebrales, neurosis cardíaca, astenia neurocirculatoria, hipertensión.
  • Genitourinarias: vaginismo, trastornos menstruales, Dismenorrea psicógena enuresis, disfunciones sexuales, paruresis, disuria psicógena, vejiga nerviosa, polaquiuria.
  • Endocrinas: bocio, diabetes, hipertiroidismo y obesidad.
  • Dermatológicas o Cutáneas: eczemas, alopecia, psoriasis, dermatitis, alopecia areata -caída del cabello, barba o bello en zonas determinadas-, acne, picazón intensa, prurito psicógeno o urticaria, hiperhidrosis, vitíligo, sensación de hinchazón, hormigueo, entumecimiento o de sensaciones extrañas.
  • Osteomusculares: cefaleas tensionales, fibromialgia, tortícolis psicógena y otros trastornos y movimientos espasmódicos psicógenos.
  • Trastornos sexuales y de la identidad sexual: disfunciones sexuales, parafilias, alteración de los patrones sexuales.
  • Trastornos Somatomorfos: se manifiestan como la presentación reiterada de síntomas orgánicos generalmente acompañados de demandas persistentes de consultas, exploraciones, estudios y análisis clínicos.
  • Trastornos de Somatización: son síntomas físicos múltiples, recurrentes y variables, presentes desde hace cierto tiempo y sin una adecuada explicación somática. Generalmente existe resistencia a aceptar la respuesta medica, acerca que en dicha sintomatología no hay una evidencia de afección orgánica, trayendo esto aparejado, además de la inconformidad del paciente, un creciente grado de afectación en el comportamiento en y de su entorno familiar y social.
  • Hipocondría o Trastornos Hipocondríacos: Consisten en una distorsionada creencia o sensación persistente de la presencia de al menos una enfermedad y en la dificultad en la aceptación de explicaciones medicas adecuadas. La característica esencial de este trastorno es la preocupación persistente de la posibilidad de tener una o más enfermedades somáticas graves progresivas, puesta de manifiesto por la presencia de quejas somáticas persistentes o por preocupaciones persistentes sobre el aspecto físico. Con frecuencia en la hipocondria el enfermo valora sensaciones y fenómenos normales o frecuentes como excepcionales y molestos, centrando su atención, casi siempre sólo sobre uno o dos órganos o sistemas del cuerpo.
  • Trastornos de inicio en la infancia, la niñez o la adolescencia: aprendizaje, atención, comunicación, desarrollo, alimentación, eliminación, estado de ánimo, tics, conducta, otros.
  • Trastornos de la memoria, amnésicos y cognitivos: incluye delirios, demencias, amnesias y trastornos que alteren la función cognitiva.
  • Trastornos psicológicos debidos a una enfermedad orgánica médica: presencia de síntomas psicológicos como consecuencia directa de una enfermedad orgánica
  • Trastornos vinculados al uso, consumo y abuso de sustancias: drogas de abuso, incluyen alcohol, tabaco, medicamentos y exposición a tóxicos.
  • Trastornos del estado de ánimo. alteración del humor: depresivos, maniacos o hipomaniacos -estado de ánimo explosivo, exaltado, irritable-, trastorno bipolar, tristeza.
  • Trastornos de ansiedad: trastorno de angustia o pánico con y sin agorafobia, agorafobia, fobias específicas, fobia social, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno por estrés postraumático o por estrés agudo, ansiedad generalizada, trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica, trastorno de ansiedad inducido por sustancias y trastorno de ansiedad no especificado
  • Trastornos facticios: manifestaciones, síntomas físicos, psicológicos o pseudo enfermedades, generados, sensacionados, percibidos y manifestados como una enfermedad real pero sin una base orgánica.
  • Trastornos de la ingesta y conducta alimentaria: alteraciones alimentarias, entre ellos obesidad, bulimia y anorexia nerviosa.
  • Trastornos del Sueño: Insomnio, terrores nocturnos, dificultades en el dormir, disomnia, movimiento e inquietud.
  • Trastornos del control de los impulsos.
  • Trastornos adaptativos: La característica esencial del trastorno adaptativo es el desarrollo de síntomas emocionales o comportamentales en respuesta a un estresante psicosocial identificable.
  • Trastornos de la personalidad: se manifiestan como un comportamiento que no condice con la cultura a la que pertenece la persona, tiene como inicio la adolescencia o al inicio de la edad adulta, se mantiene a través del tiempo y acarrean malestares y perjuicios para el que los padece.
  • Trastornos somatomorfos: presencia de síntomas físicos que sugieren una enfermedad médica y que no pueden explicarse completamente por la presencia de una enfermedad, por los efectos directos de una sustancia o por otro trastorno mental como el ataque de pánico o trastorno de angustia.
  • Trastornos de dolor somatomorfo persistente: Consisten en la persistencia de un dolor intenso y penoso que no puede ser explicado totalmente por un proceso fisiológico o un trastorno somático. El dolor se presenta con frecuencia en circunstancias que sugieren que el dolor está relacionado con conflictos o problemas.
  • Otros Trastornos Somatomorfos: En estos trastornos los síntomas no están mediados por el sistema nervioso vegetativo y se limitan a sistemas o a partes del cuerpo específicos, lo que contrasta con la presencia de quejas frecuentes y cambiantes sobre el origen de los síntomas y del malestar del trastorno de somatización y del trastorno somatomorfo indiferenciado. No existe lesión tisular.

Se deben clasificar aquí otros trastornos de la sensibilidad no debidos a trastornos somáticos, que están estrechamente relacionados en el tiempo con problemas o acontecimientos estresantes o que dan lugar a un aumento significativo de la atención que recibe el enfermo del médico o de otras personas.

“No es porque las cosas sean difíciles, que no nos atrevemos.
Es porque no nos atrevemos que, las cosas son difíciles…”
Séneca

“Sería difícil pecar por exceso al estimar el beneficio científico que el conocimiento de los fenómenos hipnóticos han reportado a médicos y psicólogos por igual”
“El tratamiento hipnótico implica realmente una considerable ampliación del campo de la actividad terapéutica, y con ello un progreso del arte curativo. Sin embargo, seria preciso aplicar la hipnosis en una forma muy distinta a la que hoy suele prevalecer. Por lo común se recurre únicamente a este método cuando todos los demás recursos han fracasado, cuando el enfermo ya se encuentra abatido y decepcionado.
El propio medico de cabecera debería estar familiarizado con la hipnosis terapéutica y aplicarla desde un principio, cuando considere que el caso y la persona así lo indican”
(S. Freud 1904/5 -Sobre Psicoterapia-)

La Hipnosis Clínica Cognitiva Terapeutica en Enfermedades Psicosomaticas

Frente a la Enfermedad Psicosomática la Hipnosis Clínica Cognitiva, Relajación e Hipnoterapia incluidas dentro del esquema terapéutico pueden colaborar activamente como recurso adicional complementario en el tratamiento medico de base

Desordenes Gastrointestinales: Ulceras. Síndrome de Intestino Irritable   – Colon Irritable  Colitis Ulcerosa. Enfermedad de Crohn. Estado Nauseoso. Dolor Abdominal Crónico Funcional.
Terapéutica complementaria en Oncología: Control y Alivio del Dolor, Motivación, Ampliación del Proyecto de Vida, Sexualidad, Estados Depresivos, Nauseas asociadas a la quimioterapia, apoyo psicoterapéutico al paciente neutropenico. Estimulo de la actitud colaborativa ante la terapéutica médica.
Desordenes Dermatológicos: Eczemas. Herpes. Prurito. Psoriasis. Dermatitis
Desordenes y Disfunciones Sexuales: Anorgasmia. Disfuncion Erectil. Eyaculacion Precoz.
Control de Peso y Obesidad. Adelgazar Bajar de Peso Modificación de Conductas. Saciedad
Desordenes de Hipertensión Arterial. Hipertension. Estabilizacion de la Tension Arterial
Colon Irritable: “La Hipnosis -frente al colon irritable o sindrome de intestino irritable sii- puede ser utilizada como método seguro, no invasivo y eficaz en relación con el costo, concebido para reducir niveles de ansiedad, enseñar al paciente a emplear conductas motivadoras, una participación mas activa en beneficio de su salud y mejorar el control de su dolor” (Sleinsenger & Fordtran. Enfermedades Gastroinstestinales y Hepáticas)
La combinación de Psicoterapia Breve que incluya Hipnoterapia Cognitiva, con el seguimiento cercano por parte del gastroenterólogo, en una buena relación de la tríada médico/paciente/terapeuta, junto a la modificación dietaria, -si es que fuese de ayuda, pues en algunos pacientes genera ansiedad al no reportar importantes resultados- anulan a menudo influencias corticales nocivas, disminuyendo las tensiones y estres emocional, mejorando la motilidad alterada y el ánimo perturbado resultante, como también el alivio del dolor abdominal y de los estados ansiosos y depresivos.-
Enfermedades Desmielinizantes:

Esclerosis Multiple  -ver artículo La incorporación de la Hipnosis Clínica e Hipnoterapia Ericksoniana para el paciente con Enfermedades Neuromusculares (ENM) o con Enfermedades Desmielinizantes (ED), como la Esclerosis Múltiple (EM).-

La práctica Psicoterapéutica donde se incorpora Hipnosis Clínica Cognitiva e Hipnoterapia Ericksoniana, como parte integrante de la terapia, favorece al paciente en estimularlo a hacer que su organismo posee, como así también facilita la labor del equipo transdisciplinario consolidando la relación vincular con los diferentes profesionales intervinientes.

…. La inclusión de Hipnosis  Ericksoniana, dentro del tratamiento terapéutico en las afecciones psicosomáticas “pese a que la hipnosis clinica no modifica el estado de las lesiones anatómicas ni los aspectos fisiopatológicos, sí favorece un mejor ajuste a la realidad en el paciente, facilitando una mejor neutralización de las secuelas nocivas” (Shapiro y Kline), al incrementar la autoconfianza, mejorar la disposición anímica y estimular al aprovechamiento máximo de los recursos potenciales naturales que el paciente posee y que tantas veces por causa del propio abatimiento físico y anímico, desvalorización, cansancio y actitudes autofrustrantes lo llevan a abandonarse o sentirse con muchas menos habilidades o capacidades de las que en realidad posee.

Autor: Carlos Malvezzi Taboada

 

Enfermedades Psicosomáticas, síntomas

Tratamiento Psicológico en las Enfermedades Psicosomáticas

Los síntomas físicos suelen ser llamados de atención que nos indican que  algo en nuestras vidas esta necesitando cuidados. En la enfermedad psicosomática a medida que las emociones, el estrés o sentimientos negativos son más intensos, más fuertes o más impactantes, también lo son esas respuestas emocionales o cognitivas…Los síntomas físicos suelen ser llamados de atencion que nos indican que  algo en nuestras vidas esta necesitando cuidado. .. Cuando la relación mente cuerpo ve alterada su armonía, debido a emociones displacenteras, depresión -estados depresivos- con sentimientos negativos, modificaciones del ciclo vital, baja autoestima, alteraciones funcionales  o situaciones de alto impacto emocional generadoras de estrés, inevitablemente se produce un impacto, que puede representarse en forma de síntomas o enfermedades psicosomáticas.

Detrás de todo síntoma físico hay guardados sentimientos,  temores, pensamientos, y racciones emocionales.  Escuchar lo que estos sintomas nos estan tratantdo de decir es una forma y una oportunidad de manterer la salud y una equilibrada forma de vida del eje cuerpo – mente. En la enfermedad psicosomática en la medida que las emociones, el estrés o sentimientos negativos son más intensos, más fuertes o más impactantes, también lo son esas respuestas emocionales o cognitivas.

Considerando y teniendo en cuenta que los acontecimientos, las dificultades ambientales y el estres desempeñan un papel importante en la génesis de la enfermedad psicosomática .
La Medicina Psicosomática, los toma en cuenta, los considera y es vista como un enfoque terapéutico que engloba la totalidad de los procesos integrados entre los sistemas somático, psíquico, social y cultural.

Procesos que inicialmente emergen desde lo orgánico pueden repercutir en la esfera psicológica como por ejemplo traumatismos, enfermedades endocrinas, alteraciones funcionales, enfermedades oncologicas cáncer, etc.
Estas y otras enfermedades psicosomáticas pueden influir en la esfera psicológica de una forma negativa como reacción al hecho de estar enfermo o porque la misma afeccion psicosomática modifica y altera la esfera de lo psíquico.

Para la medicina y la psicología en la aparición de las enfermedades psicosomaticas las situaciones emocionales son un factor desencadenante tan importante como lo son las bacterias, las toxinas y los traumas que haya sufrido la persona.

La aparición misma y la evolución de la enfermedad en el orden somático -corporal-puede ser inducida por lo psíquico del mismo modo que la enfermedad somática tiene su incidencia en lo anímico y psicológico.

Los estados depresivos, las situaciones de tensión emocional prolongada, el estrés, producen disminución en las inmunodefensas.

Cuando la respuesta inmunológica se halla disminuida, se pueden presentar síntomas y enfermedades somáticas, esto es que afecten un órgano o una función.

La influencia de los factores psicológicos, también constituye un vector de peso en el desarrollo y evolución de la enfermedad psicosomática. Como así también influye en la recuperación o administración de los padecimientos, el recibir una ayuda terapéutica puntual y dirigida hacia el alivio y mejoría.

En el Instituto Gubel la modalidad para el tratamiento de las enfermedades psicosomáticas es variable en función de las circunstancias, características, tipo de síntomas e intensidad con que afecta a la persona.

Los tratamientos psicosomáticos pueden incluir hipnosis, desensibilización sistemática, terapia cognitiva, psicoterapia e hipnoterapia ericksoniana entre otras posibilidades.

“La cuestión no es que enfermedad tiene una persona,
sino quien es, la persona que ha sucumbido a la enfermedad”
William Osler

 

Existen diferentes modalidades en las formas de manifestación de trastornos o alteraciones orgánicas que tienen su correlato con factores de orden psicológico.

Enfermedades psicosomáticas más frecuentes:

  • Digestivas: colon irritable o síndrome de intestino irritable úlcera, colitis ulcerosa, aerofagia y dispepsias psicógenas, hipo, neurosis gástricas, gastritis, reflujo, de la motilidad, espasmo de piloro, evacuatorias, constipación, diarreas psicógenas, meteorismo, estado nauseoso, dolor abdominal crónico funcional, globus o globo histérico, sensación de tener un nudo en la garganta que causa disfagia y otras formas de disfagia orofaríngea.
  • Respiratorias: asma bronquial, bronquitis, alergias, rinitis alérgica, tos psicógena, hiperventilación. En la depresion o los estados depresivos producen suspiros, ante el factor sorpresa se corta la respiración, la emoción sofoca y los estados de angustia ahoga.
  • Corazón y Sistema Cardiovascular: hipertensión arterial, infarto de miocardio y hemorragias cerebrales, neurosis cardíaca, astenia neurocirculatoria, hipertensión.
  • Genitourinarias: vaginismo, trastornos menstruales, Dismenorrea psicógena enuresis, disfunciones sexuales, paruresis, disuria psicógena, vejiga nerviosa, polaquiuria.
  • Endocrinas: bocio, diabetes, hipertiroidismo y obesidad.
  • Dermatológicas o Cutáneas: eczemas, alopecia, psoriasis, dermatitis, alopecia areata -caída del cabello, barba o bello en zonas determinadas-, acne, picazón intensa, prurito psicógeno o urticaria, hiperhidrosis, vitíligo, sensación de hinchazón, hormigueo, entumecimiento o de sensaciones extrañas.
  • Osteomusculares: cefaleas tensionales, fibromialgia, tortícolis psicógena y otros trastornos y movimientos espasmódicos psicógenos.
  • Trastornos sexuales y de la identidad sexual: disfunciones sexuales, parafilias, alteración de los patrones sexuales.
  • Trastornos Somatomorfos: se manifiestan como la presentación reiterada de síntomas orgánicos generalmente acompañados de demandas persistentes de consultas, exploraciones, estudios y análisis clínicos.
  • Trastornos de Somatización: son síntomas físicos múltiples, recurrentes y variables, presentes desde hace cierto tiempo y sin una adecuada explicación somática. Generalmente existe resistencia a aceptar la respuesta medica, acerca que en dicha sintomatología no hay una evidencia de afección orgánica, trayendo esto aparejado, además de la inconformidad del paciente, un creciente grado de afectación en el comportamiento en y de su entorno familiar y social.
  • Hipocondría o Trastornos Hipocondríacos: Consisten en una distorsionada creencia o sensación persistente de la presencia de al menos una enfermedad y en la dificultad en la aceptación de explicaciones medicas adecuadas. La característica esencial de este trastorno es la preocupación persistente de la posibilidad de tener una o más enfermedades somáticas graves progresivas, puesta de manifiesto por la presencia de quejas somáticas persistentes o por preocupaciones persistentes sobre el aspecto físico. Con frecuencia en la hipocondria el enfermo valora sensaciones y fenómenos normales o frecuentes como excepcionales y molestos, centrando su atención, casi siempre sólo sobre uno o dos órganos o sistemas del cuerpo.
  • Trastornos de inicio en la infancia, la niñez o la adolescencia: aprendizaje, atencion, comunicación, desarrollo, alimentación, eliminación, estado de animo, tics, conducta, otros.
  • Trastornos de la memoria, amnésicos y cognitivos: incluye delirios, demencias, amnesias y trastornos que alteren la función cognitiva.
  • Trastornos psicológicos debidos a una enfermedad orgánica médica: presencia de síntomas psicológicos como consecuencia directa de una enfermedad orgánica
  • Trastornos vinculados al uso, consumo y abuso de sustancias: drogas de abuso, incluyen alcohol, tabaco, medicamentos y exposición a tóxicos.
  • Trastornos del estado de ánimo. alteración del humor: depresivos, maniacos o hipomaniacos -estado de ánimo explosivo, exaltado, irritable-, trastorno bipolar, tristeza.
  • Trastornos de ansiedad: trastorno de angustia o panico con y sin agorafobia, agorafobia, fobias específicas, fobia social, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno por estrés postraumático o por estrés agudo, ansiedad generalizada, trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica, trastorno de ansiedad inducido por sustancias y trastorno de ansiedad no especificado
  • Trastornos facticios: manifestaciones, síntomas físicos, psicológicos o pseudo enfermedades, generados, sensacionados, percibidos y manifestados como una enfermedad real pero sin una base orgánica.
  • Trastornos de la ingesta y conducta alimentaria: alteraciones alimentarias, entre ellos obesidad, bulimia y anorexia nerviosa.
  • Trastornos del Sueño: Insomnio, terrores nocturnos, dificultades en el dormir, disomnia, movimiento e inquietud.
  • Trastornos del control de los impulsos.
  • Trastornos adaptativos: La característica esencial del trastorno adaptativo es el desarrollo de síntomas emocionales o comportamentales en respuesta a un estresante psicosocial identificable.
  • Trastornos de la personalidad: se manifiestan como un comportamiento que no condice con la cultura a la que pertenece la persona, tiene como inicio la adolescencia o al inicio de la edad adulta, se mantiene a través del tiempo y acarrean malestares y perjuicios para el que los padece.
  • Trastornos somatomorfos: presencia de síntomas físicos que sugieren una enfermedad médica y que no pueden explicarse completamente por la presencia de una enfermedad, por los efectos directos de una sustancia o por otro trastorno mental como el ataque de pánico o trastorno de angustia.
  • Trastornos de dolor somatomorfo persistente: Consisten en la persistencia de un dolor intenso y penoso que no puede ser explicado totalmente por un proceso fisiológico o un trastorno somático. El dolor se presenta con frecuencia en circunstancias que sugieren que el dolor está relacionado con conflictos o problemas.
  • Otros Trastornos Somatomorfos: En estos trastornos los síntomas no están mediados por el sistema nervioso vegetativo y se limitan a sistemas o a partes del cuerpo específicos, lo que contrasta con la presencia de quejas frecuentes y cambiantes sobre el origen de los síntomas y del malestar del trastorno de somatización y del trastorno somatomorfo indiferenciado. No existe lesión tisular.

Se deben clasificar aquí otros trastornos de la sensibilidad no debidos a trastornos somáticos, que están estrechamente relacionados en el tiempo con problemas o acontecimientos estresantes o que dan lugar a un aumento significativo de la atención que recibe el enfermo del médico o de otras personas.

“No es porque las cosas sean difíciles, que no nos atrevemos.
Es porque no nos atrevemos que, las cosas son difíciles…”
Séneca

“Sería difícil pecar por exceso al estimar el beneficio científico que el conocimiento de los fenómenos hipnóticos han reportado a médicos y psicólogos por igual”
“El tratamiento hipnótico implica realmente una considerable ampliación del campo de la actividad terapéutica, y con ello un progreso del arte curativo. Sin embargo, seria preciso aplicar la hipnosis en una forma muy distinta a la que hoy suele prevalecer. Por lo común se recurre únicamente a este método cuando todos los demás recursos han fracasado, cuando el enfermo ya se encuentra abatido y decepcionado.
El propio medico de cabecera debería estar familiarizado con la hipnosis terapéutica y aplicarla desde un principio, cuando considere que el caso y la persona así lo indican”
(S. Freud 1904/5 -Sobre Psicoterapia-)

 

Enfermedades autoinmunes

 

El sistema inmunológico del cuerpo lo protege contra las enfermedades y las infecciones. Pero, si tiene una enfermedad autoinmune, su sistema inmunológico ataca las células sanas de su cuerpo por error. Las enfermedades autoinmunes pueden afectar muchas partes del organismo.

No se conocen las causas. Estas enfermedades tienden a ser hereditarias. Las mujeres, particularmente las afroamericanas, las hispanoamericanas y las indias norteamericanas, presentan un mayor riesgo de sufrir enfermedades autoinmunes.

Existen más de 80 tipos de estas enfermedades y algunas tienen síntomas similares. Esto dificulta que su médico sepa si usted realmente padece de uno de estos trastornos y, en caso de padecerlo, de cuál de ellos se trata. Obtener un diagnóstico puede resultar frustrante y estresante. En muchos casos, los primeros síntomas son fatiga, dolores musculares y fiebre más bien baja. Pero el síntoma clásico de una enfermedad autoinmune es la inflamación, que puede causar enrojecimiento, acaloramiento, dolor e hinchazón.

Las enfermedades también pueden hacerse más agudas, o sea que tiene momentos en las que empeoran pero pueden también tener remisiones que es cuando los síntomas mejoran o desaparecen. El tratamiento depende de la enfermedad, pero en la mayoría de los casos, lo importante es reducir la inflamación. A veces, el doctor puede recetar corticoides (esteroides) u otro tipo de medicamento que reduzca la respuesta de su sistema inmune.

 

Las enfermedades autoinmunes son aquellos trastornos que consisten en fabricar defensas (o inmunidad) contra nosotros mismos (de ahí el prefijo "auto"), de modo que nuestro sistema inmunitario deja de funcionar como un sistema defensivo puro - e inofensivo para el cuerpo humano- y se convierte en su enemigo. Esto significa que, en lugar de fabricar defensas contra los microorganismos patógenos que invaden el organismo, fabrican anticuerpos que se dirigen contra las células de nuestro propio cuerpo y las dañan.

La lista de enfermedades autoinmunes es amplia; ya se han identificado más de 100. Entre ellas figuran enfermedades conocidas, como la fibromialgia, la esclerosis múltiple, la enfermedad celíaca o la enfermedad de Crohn. Pero también otras, que quizás sean menos conocidas por la población, como la anemia perniciosa, la artritis reumatoide, la enfermedad de Behçet, el síndrome antifosfolípido, el síndrome de Sjögren, la esclerodermia, el vitíligo, distintos tipos de vasculitis, las miopatías inflamatorias o la miastenia grave. Algunas enfermedades afectan a un único órgano, como la diabetes mellitus de tipo 1 o diabetes juvenil, mientras que otras afectan a varios de ellos (multiorgánicas o sistémicas), como el lupus eritematoso sistémico (LES).

Su causa, un misterio

La causa de las enfermedades autoinmunes es aún desconocida. Entre otras hipótesis, se ha atribuido su origen a la famosa "teoría de la higiene", según la cual las personas que sufren infecciones a una edad temprana estarían mejor protegidas frente a las alergias y a este tipo de enfermedades. Según esta teoría, en los países con mayor higiene estarían aumentando ambas entidades, mientras que en los países en vías de desarrollo aún seguirían siendo más importantes las enfermedades infecciosas.

Las personas que sufren infecciones a una edad temprana están mejor protegidas frente a alergias y a enfermedades autoinmunes

Además, en los últimos años se han producido avances en el conocimiento de estas enfermedades y numerosos estudios familiares confirman que existe una posible predisposición genética a ellas. Sin embargo, parecen darse otros factores, hasta hoy desconocidos, que también deben ser claves para el desarrollo de la enfermedad, informa Cristina Lerín, responsable del Servicio de Reumatología de la Policlínica Miramar, en Palma de Mallorca.

Dificultades diagnósticas

El principal problema de las enfermedades autoinmunes es que los médicos tardan en diagnosticarlas, ya que se caracterizan por un amplio espectro de manifestaciones clínicas que no son específicas y que pueden ser comunes a otras enfermedades. Por otro lado, aunque son más frecuentes en mujeres, las autoinmunes pueden afectar a ambos sexos y a todos los grupos de edad. La suma de todas estas características añade dificultad al diagnóstico y lleva a que, en muchos casos, éste se retarde.

Se debe "preguntar mucho", dice Lerín, "para detectar tanto los síntomas que los pacientes cuentan como los que no cuentan". Ello se debe a que, a menudo, los síntomas apenas tienen relación unos con otros y, por lo tanto, es posible que el paciente no les haya concedido importancia y los haya pasado por alto. De ahí que los médicos tengan que hacer una exhaustiva batería de preguntas, conocida como anamnesis o historia clínica, hasta llegar al diagnóstico preciso.

La anamnesis es el primero de los cuatro pasos que deberá superar el afectado por la enfermedad autoinmune hasta que los profesionales de la medicina den con su diagnóstico. Algunas afirmaciones que los pacientes exponen a sus médicos en las consultas, como "tengo las manos hinchadas", "no puedo levantar los brazos", "me suele sangrar la nariz", "estoy muy cansado", "se me cae el pelo", "no puedo apoyar la cabeza", "necesito ayuda para levantarme", pueden poner sobre la pista a su médico y ser la clave para que éste pueda diagnosticarles una enfermedad autoinmune, según Lerín.

Una vez que se ha efectuado la anamnesis y la historia clínica, el segundo paso importante para el diagnóstico es que el paciente se someta a una exploración clínica, en la que es indispensable que participen profesionales de varias disciplinas. "Es un trabajo interdisciplinar", recalca Lerín. Esta tarea compete a varios especialistas debido a que las enfermedades autoinmunes pueden afectar a cualquier órgano o sistema del organismo humano.

Por esta razón, en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las enfermedades autoinmunes intervienen los médicos internistas -que tienen una visión global e integral del cuerpo humano y que suelen ser el pilar sobre el que pivota la atención a los enfermos autoinmunes-, pero también, dependiendo de qué enfermedad se trate, participan reumatólogos, nefrólogos, cardiólogos, neurólogos, hematólogos, inmunólogos clínicos y dermatólogos, entre otros profesionales. Es más, en algunos hospitales españoles se han creado desde hace algunos años unidades de enfermedades autoinmunes o servicios con especialistas que se dedican enteramente a la atención, docencia e investigación en estas enfermedades

Foto: Toda enfermedad es producida por la falta de armonía o desarmonía entre el aspecto forma y la vida.   

Aquello que une la forma y la vida, o más bien el resultado de esta unión, el yo en lo que respecta a la humanidad, y el principio integrador, en lo que concierne a los reinos subhumanos.   

Las enfermedades aparecen donde no hay alineamiento entre estos diversos factores, el espíritu y la forma, la vida y su expresión, las realidades subjetiva y objetiva. En consecuencia, espíritu y materia no están libremente relacionados entre sí.   

Esto es un modo de interpretar la Primera Ley.   

La desarmonía que produce lo que se denomina enfermedad, corre a través de los cuatro reinos de la naturaleza y trae consigo una serie de condiciones que producen dolor, congestión, corrupción y muerte.   

Reflexionad por un momento sobre las palabras siguientes: Desarmonía, Enfermedad, Dolor, Congestión, Corrupción, Muerte, porque describen la condición general que rige la vida consciente de todas las formas, macro y microcósmicas, pero que no constituyen las causas.   

No obstante, estas condiciones pueden ser consideradas como purificadoras en sus efectos, y así debe considerarlas la humanidad si se quiere asumir la correcta actitud hacia las enfermedades. En la actualidad el error consiste en vuestra incapacidad de ver el verdadero valor del dolor, vuestro resentimiento por el sufrimiento, vuestra incomprensión de la ley de no-resistencia, vuestro  excesivo énfasis puesto sobre la naturaleza forma, vuestra actitud hacia la muerte y vuestra sensación de que la desaparición de la vida, fuera de la percepción visual, por intermedio de la forma, y la consiguiente desintegración de esa forma, indican desastre.   

Cuando vuestro pensamiento invierta las ideas comunes, respecto a las enfermedades, y las acepte como un hecho natural, comenzaréis a aplicar la ley de liberación y pensamientos correctos que os conducirán a la no-resistencia.   

Actualmente, por el poder de vuestro pensamiento dirigido y vuestro intenso antagonismo hacia la enfermedad, sólo tendéis a vigorizar la dificultad. Cuando reorientéis vuestro pensamiento hacia la verdad y el espíritu, las enfermedades del plano físico comenzarán a diluirse solas.

Angel Luis Fernández.


www.a1radiotv.com
www.esdeihewe.com 
www.youtube.com/user/a1television
Toda enfermedad es producida por la falta de armonía o desarmonía entre el aspecto forma y la vida. 

Aquello que une la forma y la vida, o más bien el resultado de esta unión, el yo en lo que respecta a la humanidad, y el principio integrador, en lo que concierne a los reinos subhumanos. 

Las enfermedades aparecen donde no hay alineamiento entre estos diversos factores, el espíritu y la forma, la vida y su expresión, las realidades subjetiva y objetiva. En consecuencia, espíritu y materia no están libremente relacionados entre sí. 

Esto es un modo de interpretar la Primera Ley. 

La desarmonía que produce lo que se denomina enfermedad, corre a través de los cuatro reinos de la naturaleza y trae consigo una serie de condiciones que producen dolor, congestión, corrupción y muerte. 

Reflexionad por un momento sobre las palabras siguientes: Desarmonía, Enfermedad, Dolor, Congestión, Corrupción, Muerte, porque describen la condición general que rige la vida consciente de todas las formas, macro y microcósmicas, pero que no constituyen las causas. 

No obstante, estas condiciones pueden ser consideradas como purificadoras en sus efectos, y así debe considerarlas la humanidad si se quiere asumir la correcta actitud hacia las enfermedades. En la actualidad el error consiste en vuestra incapacidad de ver el verdadero valor del dolor, vuestro resentimiento por el sufrimiento, vuestra incomprensión de la ley de no-resistencia, vuestro excesivo énfasis puesto sobre la naturaleza forma, vuestra actitud hacia la muerte y vuestra sensación de que la desaparición de la vida, fuera de la percepción visual, por intermedio de la forma, y la consiguiente desintegración de esa forma, indican desastre. 

Cuando vuestro pensamiento invierta las ideas comunes, respecto a las enfermedades, y las acepte como un hecho natural, comenzaréis a aplicar la ley de liberación y pensamientos correctos que os conducirán a la no-resistencia. 

Actualmente, por el poder de vuestro pensamiento dirigido y vuestro intenso antagonismo hacia la enfermedad, sólo tendéis a vigorizar la dificultad. Cuando reorientéis vuestro pensamiento hacia la verdad y el espíritu, las enfermedades del plano físico comenzarán a diluirse solas

 

      

Las enfermedades y nuestra percepción equivocada

Las enfermedades se originan en el entendimiento incorrecto
del misterio que resulta la existencia

El origen de las enfermedades es la confusión y disgusto de la vida interior.
Las enfermedades ocurren cuando nuestra relación con el mundo es equivocada.

Cuando la desilusión nos aborda, entonces generamos estados de ánimo y pensamientos que nos provocan enfermedades.

–Tu enfermedad refleja una desarmonía interior, en tu alma.

Tu enfermedad es tu aliada, te señala que mires en tu alma, a ver qué te sucede.

¡Dale las gracias: te brinda la ocasión de hacer las paces contigo mismo!

Si eliges el papel de víctima tu actitud es:
Me he contagiado de gripe.
Soy víctima de un virus.
¡Necesito medicinas!

La actitud real sería:
Me he enfermado de gripe.
Pondré atención en mí !
Debo cuidarme un poco.
Y me metería en cama, reposaría, me relajaría,
meditaría en cómo me he maltratado últimamente…

Atención…

¡ Sí….,  tu enfermedad viene de ti, no viene de fuera…!
La enfermedad es una oportunidad para encontrarte contigo misma.

La gente vive olvidando su alma (que es divina): la paz de tu alma será tu salud, porque tu cuerpo es el reflejo material de tu alma.
Si te reencuentras con tu alma, si la pacificas…, ¡no habrá enfermedad!

Si tienes una enfermedad, alimentar tu fe en tí mismo fortalecerá el sistema inmunitario, lo que aleja a las enfermedades.
¡El miedo es el peor enemigo!
El miedo mina tus autodefensas.

Tranquilidad, convicción, delicadeza, terapias suaves.
La medicina convencional debiera ser sólo un último recurso, y muy extremo…
Y si tu alma está en paz, eso jamás te hará falta.

Así como nuestros pensamientos y conductas nos procuran desvarío y enfermedades, de la misma manera podemos conducir nuestra existencia con un nuevo entendimiento, o mejor dicho, olvidar la -percepción falsa- y reeducarnos con un criterio que nos permita ser libres, productivos y sanos.

Los seres humanos actuamos bajo ciertos códigos informativos; a través de la meditación, observemos nuestro carácter y veamos nuestra vida en un nítido espejo; si de verdad queremos que nuestra vida posea un sentido que nos satisfaga y deseamos vivirla con alegría, es suficiente con reconocernos como seres mágicos y poderosos.

El universo es generoso en tanto nos encontramos con sus códigos y procuramos pensamientos armónicos que nos vuelven seres claros y con un potencial de desarrollo infinito.

-La curación como resultado de una percepción corregida-

     

 

11.- Mascaras de la depresión: Alcoholismo y Drogadicción


La depresión adopta algunas mascaras:


1.- Alcoholismo: Al no reconocer que se padece una enfermedad, el hombre oculta su malestar bebiendo alcohol, pues con el alcohol desaparece su sensación de inferioridad, incapacidad, o baja autoestima y así se engaña sintiendose pleno, autosuficiente y con una autoestima alta, que durará un tiempo corto y volverá a tomar alcohol para así seguir el circulo vicioso hasta tocar fondo.

2.-Neurosis: La persona se vuelve agresiva e intolerante al no reconocer que padece una depresión, su parte interna no comprende lo que le pasa y se enoja y vuelca su enojo fuera de sí y lo descarga contra los demás, volviéndose una persona que tiene arranques de furia incontrolable, se vuelven golpeadores con su familia y agresivos con las personas con quién se topan por la vida.

3.- Adicciones: Las personas se sienten incapaces de resolver situaciones en su vida, provienen de familias disfuncionales, sufren falta de amor (no se sienten queridos), abandonados (los padres nunca los nutren de seguridad, padres ausentes) y eligen desesperadamente como único camino, fugarse y consumir drogas.

Alcoholismo:

¿Una mascara para ocultar la depresión?

Es más difícil que los hombres admitan que están deprimidos.
En cambio, es más probable que oculten sus padecimientos tras el alcohol, las drogas o conductas agresivas.
Pero lo que no saben es que el alcohol agrava (empeora) la depresión.

¿Alcohólico yo?
¡Pero si tomar un par de copas no le hace daño a nadie!  dijo Julio cuando le preguntaron si tenía algún problema con los tragos.  Es cierto, -un par de copas- pueden hasta tener beneficios para la salud. Pero no más que eso. Esta excusa es usada con frecuencia por los hombres que buscan en el alcohol una tranquilidad para ocultar su depresión que en realidad, los pone en riesgo de desarrollar una adicción que después no pueden controlar.

Muchos hombres buscan en las bebidas alcohólicas
un escape a sus problemas

¿Por qué?


El alcohol afecta al sistema nervioso central y actúa como depresor, por eso disminuye la ansiedad, las inhibiciones y la tensión


Sin embargo también tiene efectos negativos


Unos cuantos tragos pueden modificar el comportamiento, disminuir el equilibrio (el balance del cuerpo al caminar) y la capacidad de pensar con claridad. Además, pueden alterar la concentración y la capacidad de discernimiento. Beber de más puede provocar intoxicación (embriaguez), y cuando tomar bebidas alcohólicas se convierte en un hábito puede llevar al alcoholismo.

A veces, el alcoholismo puede venir de la mano de otro padecimiento, como la depresión, a la que de algún modo oculta. Si bien esto puede ocurrirles tanto a los hombres como a las mujeres, en general se tiende a creer erróneamente que la depresión es algo que tiende a pasarles a las mujeres.

Por eso, los hombres son más propensos a no admitir que tienen problemas emocionales, y es entonces cuando corren el riesgo de ocultarlos tras el alcohol. Además, quienes están muy deprimidos o sufren desórdenes de ansiedad (como pánico o fobia social) y beben de manera frecuente, están más expuestos a que el alcohol los domine (así como también a adquirir otro tipo de adicciones, como el tabaco).

Las estadísticas indican que un gran porcentaje de alcohólicos sufre algún desorden psiquiátrico. Pero al mismo tiempo, algunos estudios indican que la dependencia al alcohol a largo plazo produce este tipo de desórdenes emocionales. Por eso, a veces es difícil determinar si la bebida se usa para disminuir la depresión o si es su causa.

Así que si piensas que el beber alcohol te ayuda a que salgas de la depresión, piensa de nuevo. En la mayoría de los casos los hombres que padecen de depresión (y en general cualquier persona) debe mantenerse alejado del alcohol por varias razones:

Como mencioné antes, el alcohol causa depresión y puede hacer que la tristeza y la ansiedad empeoren.

Puede ser peligroso si estás tomando medicamentos para la depresión porque puede causar interacciones perjudiciales para la salud.

El alcohol afecta la capacidad para conciliar el sueño, que también se agrava por la depresión.

El alcohol afecta la percepción y la capacidad de juzgar las diferentes situaciones.

Por eso, si tú (o un familiar) abusas de las bebidas alcohólicas, debes buscar ayuda profesional, antes de que esto te empiece a afectar todos los aspectos de tu vida.

Hay quien dice que como los hombres han sido entrenados para no llorar, buscan desahogo en una sustancia que les haga olvidar lo que les preocupa.

Otros dicen que beben para ahogar sus penas….pero las penas aprenden a nadar.
Si estás deprimido, busca ayuda profesional, es la mejor terapia y mucho más sano que emborracharte hasta perder el sentido.

   

Origen y tratamiento de las enfermedades psicosomáticas

El origen de la palabra psicosomática tiene su origen en las palabras griegas “psyche” y “soma” que significan mente y cuerpo respectivamente, y aluden al control que ejerce ésta sobre el cuerpo.

¿Qué son las enfermedades psicosomáticas?

La escuela de Chicago establece que son siete las enfermedades psicosomáticas que existen: hipertensión arterial, asma bronquial, artritis reumatoide, úlcera péptica, neurodermatitis, colitis ulcerosa y tirotoxicosis.

Existen muchas definiciones del concepto de psicosomático. En general, en medicina se conoce como toda enfermedad que corresponde a un proceso psíquico que tiene su influencia en el cuerpo. Es una dolencia física real, que tiene su origen en conflictos emocionales y psicológicos inconscientes sin resolver.

En términos más específicos, es aquella enfermedad donde existe lesión orgánica con participación del sistema nervioso neurovegetativo, el cual, es aquella parte del sistema nervioso que regula las funciones vitales, que son, en gran parte, independientes de la conciencia. Este sistema es involuntario y transmite impulsos nerviosos estimulando los aparatos y regulando funciones tan importantes como la digestión, la respiración, metabolismo y digestión.

Las dolencias psicosomáticas más comunes que se manifiestan son:

En el aparato digestivo: úlceras, diarreas, gastritis y colon irritado

En el aparato respiratorio: ataques de tos, de asma o bronquitis

En la piel: dermatitis, urticaria, psoriasis, etc.

También son frecuentes los dolores de cabeza y altos niveles de estrés, éstos producen aumento en la hipertensión arterial, que a su vez, puede provocar hemorragias cerebrales e infartos.

Frecuentemente, se da una confusión entre un psicosomático y un hipocondríaco. La diferencia que existe entre ambos es que los primeros suelen experimentar dolencias físicas reales, mientras los segundos solo imaginan que están enfermos debido a su interpretación personal sobre alguna sensación corporal, por convivir con parientes que padecen alguna enfermedad y por estímulos del ambiente, es decir, por leer o escuchar alguna información relacionada a un padecimiento grave.

¿Cuál es la causa de estas enfermedades?

La psicoanalista Joyce Mc Dougall sostiene la teoría de que las personas que no son capaces de expresar sus sentimientos desarrollan estas enfermedades, ya que el sistema nervioso central se encarga de enviar esta respuesta al sistema nervioso vegetativo y por ende, se presentan esta serie de desórdenes en el funcionamiento de los órganos.

Por su parte, Michael Fain, uno de los fundadores de la escuela Psicosomática de Paris intentó explicar las causas por las que algunos individuos son más propensos a este tipo de enfermedades, revelando que los pacientes psicosomáticos tenían madres sobreprotectoras, quienes hicieron todo lo posible por evitarles el dolor.

Según Fain, fueron niños que mostraron adaptarse bien a las reglas escolares y familiares, sin presentar desviaciones de conducta, no aprendieron a expresar sus problemas y necesidades y éstos se manifestaron a través de un síntoma orgánico y corporal.

Factores psicológicos que agravan enfermedades biológicas

Según el médico y psiquiatra estadounidense Brian Weiss, la medicina psicosomática debe tratar de manera interdependiente los factores orgánicos de la enfermedad, en los cuales se basa la medicina en general y los factores psíquicos.

Lo anterior radica en que ciertos factores psicológicos agravan algunas enfermedades, según la Asociación Psiquiátrica Americana, por ejemplo:

Depresión: Puede empeorar el estado de salud de personas que padezcan de problemas del riñón y el corazón.

Ansiedad: Agravan la úlcera péptica, el asma y el intestino.

Personalidad hostil: Implica un factor de riesgo para cardiopatías.

Dependencia: Inducen a conductas de riesgo y propensión al consumo de drogas, abuso de la comida, prácticas sexuales inseguras, etc.

Aplicación de la terapia psicoanalítica para el tratamiento de las enfermedades psicosomáticas

Lo más recomendable es que pacientes que padecen síntomas psicosomáticos, se sometan a una terapia psicoanalítica, que los ayude a encontrar el origen de los malestares físicos y lograr fortalecerse interiormente, ya que las emociones y sentimientos negativos que no logran exteriorizarse, terminarán manifestándose de manera orgánica.

Según esta teoría, que utiliza la interpretación del diálogo del paciente, el lenguaje permite simbolizar lo psíquico y lo somático.

Cuerpo sano en mente sana

Desde la antigüedad, el poeta romano Decimus Lunius Luvenali (finales del siglo I y principios del siglo II DC.) insistió en la necesidad de mantener un estado de salud integral, cuya intención encerraba la frase “Mens sana in corpore sano”, la misma, forma parte de una plegaria que dedicó a los dioses y con la que pretende instruir al individuo sobre lo que es realmente importante en la vida, por sobre las cosas superficiales y materiales.

La frase, exalta el cultivo de un estado de salud integral, conformado por un alma fuerte y un cuerpo y mente sana, que conducen a una vida llena de virtud y paz interior.

Métodos alternativos que fortalecen la mente y el cuerpo

El primer paso para tratar las enfermedades psicosomáticas radica en que el individuo sea capaz de identificar el principal foco de su preocupación, también es muy importante que la familia del afectado se involucre en el proceso de curación.

También existen métodos alternativos, que en los últimos años, han adquirido bastante popularidad por ofrecer grandes ventajas, como son su bajo costo y fácil administración.

Algunas de esas terapias son:

Reiki: Técnica ancestral de origen japonés, que consiste en la colocación de las manos sobre puntos específicos del cuerpo para canalizar energía curativa.

Aromaterapia: Disciplina antigua que utiliza el uso terapéutico de aromas puros, que ayuda a restablecer la armonía y el equilibrio físico y mental.

Cromaterapia: Método de armonización y curación natural de las enfermedades mediante la utilización de colores.

Quiromasaje: Son el conjunto de técnicas de masajes manuales y una de las primeras herramientas terapéuticas que utilizó el hombre para aliviar el dolor físico.

Tratamientos con flores de Bach: Remedios naturales elaborados a partir de flores de ciertas plantas medicinales.

Investigar y conocer acerca de las enfermedades psicosomáticas, lograrán darle poder al paciente, quien será capaz de desarrollar un papel más activo en la cura de su enfermedad.

La elección y combinación de uno o más métodos dependerá de la personalidad del paciente, de sus gustos y necesidades

 

TOC: ¿Que hacer con los pensamientos obsesivos?


Trastorno Obsesivo Compulsivo: TOC

Si estas en tratamiento médico, sigue las instrucciones de tu médico, teniendo en cuenta que para estar con pensamientos obsesivos TOC, deberás estar tratada por un médico psiquiatra.

Cuando notes que en tu mente se repiten los mismos pensamientos, una y otra vez y te hacen sufrir, tener miedo o sentimientos de culpa, recurriremos a los siguientes ejercicios:


Para que el pensamiento no te lleve cada vez a la misma situación y te haga sufrir, vamos a DECIDIR hablar en voz alta cada una de las cosas que estemos haciendo, ejem.,


Decir:

Estoy sentada, voy a pararme, muevo mi pierna derecha hacía fuera de la silla, tomo impulso para que mis piernas me levanten, camino hacia la cocina, primero muevo la pierna derecha y luego la izquierda y voy a preparar la comida, tomo con mi mano derecha la puerta donde están las cacerolas y elijo una, y con la mano derecha aprieto los dedos de mi mano y saco la cacerola que elegí, subo mi brazo hasta poner la cacerola en la hornilla de la estufa…. y así sucesivamente sigo hablando en voz alta diciendo todo lo que voy haciendo.

Decir:

Voy al trabajo, me dispongo a salir de casa, saco las llaves para encender el auto, selecciono cual llave es la correcta, entro al auto, me siento, meto la llave en el encendido, acomodo los espejos, me pongo el cinturón de seguridad, enciendo el auto, arranco, tomo el volante y aseguro mis pies, uno en el acelerador y otro en el freno, veo los espejos, arranco, etc, etc…

Esto es para distraer la mente de los pensamientos obsesivos y percatarme que estoy en aquí y ahora.

Otro ejercicio:

Cambiar la forma como hacemos las cosas.

Este ejercicio es para estar conciente de nuestros actos y decidir estar alerta.

Me propongo hacer las cosas al revés de como las he hecho durante toda mi vida inconcientemente.

Si en la mañana siempre me he levantado del lado derecho de la cama, ahora me propongo estar alerta y levantarme del lado izquierdo.

Si me voy a bañar, abro la llave del agua fría primero que la caliente; si siempre la abro con la mano derecha, ahora me propongo abrirla con la mano izquierda.

Si me meto a la regadera con el pie derecho, ahora me propongo entrar con el pie izquierdo.

Si siempre me lavo la cabeza primero, ahora me propongo empezar a lavar los pies.

Si siempre me seco primero la cabeza, ahora me propongo secarme primero los pies.

Y así sucesivamente hacerlo todo al revés.

Otro ejercicio:

Si los pensamientos son verdaderamente atormentadores, haremos lo siguiente:

Tendremos que acudir a una forma muy drástica, (sí es verdad, aunque te pueda parecer algo chistoso, verdaderamente dan buen resultado).

Ejemplos: (tu puedes decidir lo que te haga sentir mas complicado, de eso se trata de sacarte ese pensamiento que no te deja estar en paz, asegurate que todo se haga haciendo el ruido que supone hacer el ejercicio)

1.-Silbaremos p.ejem., el Himno Nacional de los Estados Unidos, repetidamente, hasta corregir el pensamiento obsesivo, o

2.-Tararearemos, alguna canción que nos guste, repetidamente las veces que sea necesario, o

3.-Echaremos trompetillas de alguna porra del fut bol, hasta corregir el pensamiento obsesivo, o

4.-Daremos marometas en el suelo, o

5.-Subiremos y bajaremos varias veces las escaleras, contando los escalones en voz alta.

Todo esto lo he puesto en práctica conmigo y con algunas de las personas que por mas de 19 años han transitado por el centro Ceadin y que han dicho que los pensamientos obsesivos no las dejan en paz. 

Véase:
Escrito No. 2. ¿A quién escucho?
Escrito No. 3. Las voces del mundo
Escrito No. 8. El arte de vivir en el nuevo milenio
Escrito No. 10. Problemas y dolor

Los pensamientos obsesivos nos quitan la paz y nos hacen sufrir.
Recordemos que:

LOS PENSAMIENTOS QUE PIENSAS, QUE PIENSAS;
NO LOS PIENSAS, LOS ESCUCHAS…

 La Enfermedad Es Desarmonía

 
En la verdadera curación no tiene ningún significado la naturaleza ni el nombre de la enfermedad física.
La enfermedad del cuerpo, en sí misma, no es otra cosa más que el resultado de la desarmonía  entre el alma y el espíritu. Representa sóo un síntoma de la verdadera causa y, dado que la misma causa se manifiesta de manera diferente casi en cada uno de nosotros, debemos intentar apartar la causa, desapareciendo automáticamente las consecuencias, cualesquiera que éstas fueran. Esto lo podemos entender todavía mejor de manos del suicidio. El suicidio no ocurre por sí mismo. Algunas personas se cuelgan desde una gran altura; otros toman veneno, pero detrás de cualquier manifestación del suicidio se esconde la desesperación. Si podemos ayudar a esas personas que piensan en el suicidio a superar su desesperación y a que encuentren alguien o algo por lo que vivir, entonces están curadas para largo plazo. Si lo único que hacemos es retirarles el veneno, entonces únicamente los habremos salvado temporalmente. Más tarde intentarán, de nuevo y en cualquier momento, suicidarse.
Durante demasiado tiempo hemos culpado a los agentes patógenos, resistentes a la alimentación y los hemos considerado como las causas de las enfermedades. Pero algunos de nosotros somos inmunes a epidemias de gripe, otras aman ese frescor que trae el viento frío, y otros muchos pueden comer queso y tomarse por la noche un café sin ponerse enfermos. Sólo cuando permitimos que la duda y la depresión, la indecisión o el miedo crezca en nosotros, somos susceptibles ante las influencias externas. Por lo tanto, la verdadera causa que se esconde tras la enfermedad es el estado del paciente y no su constitución física.
Cada enfermedad, sea todo lo grave que se quiera, puede ser curada siempre que se recupere la felicidad del paciente y éste desarrolle el deseo de retomar la obra de su vida. Con frecuencia se necesita para ello una transformación mínima en su estilo de vida, cualquier idea fija insignificante que le hace intolerante frente a los demás, cualquier responsabilidad falsa que le esclaviza cuando podría hacer algo bueno. Existen siete maravillosos estadios en la curación de la enfermedad y son los siguientes: Paz. Esperanza. Alegría. Confianza. Certeza. Sabiduría. Amor.

      

TRANSFORMAR LA ENFERMEDAD EN ILUMINACIÓN

Por Eckhart Tolle

Si alguien está gravemente enfermo y acepta completamente su condición y se entrega a la enfermedad, ¿no habría renunciado a su derecho a recuperar la salud? La determinación de luchar con la enfermedad desaparecería, ¿no?

La entrega es la aceptación interior de lo que es sin reservas. Estamos hablando de su vida -este instante- no de las condiciones o circunstancias de su vida, no de lo que llamo su situación vital. Ya hemos hablado de esto.

En cuanto a la enfermedad, eso es lo que significa. La enfermedad es parte de su situación vital. Como tal, tiene un pasado y un futuro. El pasado y el futuro forman un continuo ininterrumpido, a menos que el poder redentor del Ahora se active por medio de su presencia consciente. Como sabe, bajo las diferentes condiciones que forman su situación vital, que existen en el tiempo, hay algo más profundo, más esencial: su Vida, su verdadero Ser en el Ahora sin tiempo.

Puesto que no hay problemas en el Ahora, no hay enfermedad tampoco. La creencia en una etiqueta que alguien adhiere a su condición la mantiene en su lugar, le da fuerza y hace una realidad aparentemente sólida de un desequilibrio temporal. Le da no sólo realidad y solidez sino también una continuidad en el tiempo que no tenía antes. Al concentrarse en este instante y evitar rotular a la enfermedad mentalmente, se reduce a uno o varios de estos factores: dolor físico, debilidad, incomodidad o incapacidad. Eso es a lo que usted se somete ahora. Usted no se somete a la idea de "enfermedad". Permita que el sufrimiento lo empuje hacia el momento presente, hacia un estado de intensa presencia consciente. Úselo para la iluminación.

La entrega no transforma lo que es, al menos no directamente. La entrega lo transforma a usted. Cuando usted está transformado, todo su mundo se transforma, porque el mundo es sólo un reflejo. Hablamos de esto antes.

Si usted mirara en el espejo y no le gustara lo que ve, tendría que estar loco para atacar a la imagen del espejo. Eso es precisamente lo que usted hace cuando está en un estado de no aceptación. Y, por supuesto, si usted ataca a la imagen, ella le devuelve el ataque. Si usted acepta la imagen, no importa lo que sea, si usted es amistoso con ella, no puede no ser amistosa con usted. Así es como usted cambia el mundo.

La enfermedad no es el problema. Usted es el problema, mientras la mente egotista tenga el control. Cuando usted está enfermo o incapacitado, no sienta que ha fracasado, no se sienta culpable. No culpe a la vida por tratarlo injustamente, pero tampoco se culpe a sí mismo. Todo eso es resistencia. Si usted tiene una enfermedad grave, úsela para la iluminación. Cualquier cosa "mala" que ocurra en su vida, úsela para la iluminación. Retire el tiempo de la enfermedad. No le dé pasado ni futuro. Haga que ella lo obligue a tener una conciencia intensa del momento presente, y vea lo que pasa.

Conviértase en un alquimista. Transmute el metal bajo en oro, el sufrimiento en conciencia, el desastre en iluminación. ¿Está gravemente enfermo y enfadado por lo que acabo de decir? Entonces es un signo claro de que la enfermedad se ha vuelto parte de su sentido de sí mismo y de que usted está protegiendo ahora su identidad, así como a la enfermedad. La condición clasificada como "enfermedad" no tiene nada que ver con quien es usted verdaderamente.

 

Eckhart Tolle

"El Poder del Ahora"

Sistema nervioso autónomo

Sistema Nervioso Autónomo. En azul se observa el Sistema parasimpático y en rojo el Sistema simpático.

El sistema nervioso autónomo (SNA), también conocido como sistema nervioso vegetativo, es la parte del sistema nervioso que controla las acciones involuntarias, a diferencia del sistema nervioso somático. El sistema nervioso autónomo recibe la información de las vísceras y del medio interno, para actuar sobre sus músculos, glándulas y vasos sanguíneos.

El sistema nervioso autónomo es sobre todo un sistema eferente, es decir, transmite impulsos nerviosos desde el sistema nervioso central hasta la periferia estimulando los aparatos y sistemas orgánicos periféricos. Sus vías neuronales actúan sobre la frecuencia cardíaca y respiratoria, la contracción y dilatación de vasos sanguíneos, digestión, salivación, el sudor, la contracción y relajación del músculo liso en varios órganos, acomodación visual, tamaño de la pupila, secreción de glándulas exocrinas y endocrinas, la micción y la excitación sexual. La mayoría de las acciones del que controla son involuntarias, aunque algunas, como la respiración, actúan junto con acciones conscientes.[] El mal funcionamiento de este sistema puede provocar diversos síntomas, que se agrupan bajo el nombre genérico de disautonomía.

El sistema nervioso autónomo o neurovegetativo, al contrario del sistema nervioso somático y central, es involuntario activándose principalmente por centros nerviosos situados en la médula espinal, tallo cerebral e hipotálamo. También, algunas porciones de la corteza cerebral como la corteza límbica, pueden transmitir impulsos a los centros inferiores y así, influir en el control autónomo.

Los nervios autónomos están formados por todas las fibras eferentes que abandonan el sistema nervioso central, excepto aquellas que inervan el músculo esquelético. Existen fibras autonómicas aferentes, que transmiten información desde la periferia al sistema nervioso central, encargándose de transmitir la sensación visceral y la regulación de reflejos vasomotores y respiratorios, por ejemplo los barorreceptores y quimiorreceptores del seno carotídeo y arco aórtico que son muy importantes en el control del ritmo cardíaco, presión sanguínea y movimientos respiratorios. Estas fibras aferentes son transportadas al sistema nervioso central por nervios autonómicos principales como el neumogástrico, nervios esplácnicos o nervios pélvicos.

También el sistema nervioso autónomo funciona a través de reflejos viscerales, es decir, las señales sensoriales que entran en los ganglios autónomos, la médula espinal, el tallo cerebral o el hipotálamo pueden originar respuestas reflejas adecuadas que son devueltas a los órganos para controlar su actividad.[4] Reflejos simples terminan en los órganos correspondientes, mientras que reflejos más complejos son controlados por centros autonómicos superiores en el sistema nervioso central, principalmente el hipotálamo.

       

El sistema nervioso vegetativo se divide funcionalmente en:

Sistema simpático

Usa noradrenalina y acetilcolina como neurotransmisor, y lo constituyen una cadena de ganglios paravertebrales situados a ambos lados de la columna vertebral que forman el llamado tronco simpático, así como unos ganglios prevertebrales o preaórticos, adosados a la cara anterior de la aorta (ganglios celíacos, aórtico-renales, mesentérico superior y mesentérico inferior). Está implicado en actividades que requieren gasto de energía. También es llamado sistema adrenérgico o noradrenérgico; ya que es el que prepara al cuerpo para reaccionar ante una situación de estrés.

Sistema parasimpático

Lo forman los ganglios aislados y usa la acetilcolina. Está encargado de almacenar y conservar la energía. Es llamado también sistema colinérgico; ya que es el que mantiene al cuerpo en situaciones normales y luego de haber pasado la situación de estrés es antagónico al simpático.

Sistema nervioso entérico

Se encarga de controlar directamente el sistema gastrointestinal. El SNE consiste en cien millones de neuronas, (una milésima parte del número de neuronas en el cerebro, y bastante más que el número de neuronas en la médula espinal ) las cuales revisten el sistema gastrointestinal.

El sistema nervioso autónomo lo componen raíces, plexos y troncos nerviosos:

Raíces

Raíces cervicales

Raíces torácicas = Raíces dorsales

Raíces lumbares

Raíces sacras

Plexos

Plexo braquial

Plexo lumbosacro o Plexo sacro- coxigeo y el femur

Nervio

Pares craneales

Nervios de miembros superiores

Nervios de miembros inferiores