151- ¿Porqué tienes problemas económicos?

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¿Porqué Tienes Problemas Económicos?

“El estado de su vida no es más que
una reflexión de su estado mental”
–Dr. Wayne W. Dyer

¿Por qué parece que nunca en mi vida puedo conseguir  el dinero suficiente? ¿Estoy destinado a estar siempre sin un peso y haciendo equilibrios? ¿Qué es lo que me impide realizar mi pleno potencial en lo que respecta al dinero?

Esta es una muy buena pregunta que se hace mucha gente y vale la pena que analicemos. Hay una creencia muy grande a que los problemas económicos son un problema de autoestima; ó mejor dicho de falta de autoestima.
Hay algo de cierto en esto, pero en realidad, el mayor obstáculo de tu vida ha sido el control de tu ego. ¡Incluso se podría decir que tienes demasiada autoestima!
Tu problema no es la autoestima. Has sido dotado de ella en abundancia. Como la mayor parte de la gente. Todos piensan muy bien en ti mismo; como debe ser. De modo que, para la gran mayoría de la gente, el problema no es la autoestima.
El problema consiste en no entender los principios de la abundancia; unido, normalmente, a un juicio bastante equivocado acerca de lo que es “bueno” y lo que es “malo”.

La creación de prosperidad está muy vinculada a:


La valoración que tenemos sobre nosotros mismos

La valoración que tenemos sobre lo que creemos merecer

Ambos sentimientos forman parte de lo que aprendimos siendo niños.
Para saber que nos mantiene alejados de la abundancia y la prosperidad es necesario darse cuenta de nuestras creencias con respecto al dinero.
Tienes la idea de que el dinero es malo. Tienes también la idea de que Dios es bueno. Por lo tanto, en tu sistema de pensamiento Dios y el dinero no son compatibles.
Esto pone las cosas muy interesantes; puesto que, en consecuencia, hace que te resulte difícil aceptar dinero a cambio de algo bueno.
Quiero decir que, si consideras que algo es muy “bueno”, su valor en términos de dinero es menor para ti. Así, cuanto “mejor” es algo (es decir, cuanto más merece la pena), menos dinero vale.
La sociedad entera lo cree. Por eso los maestros ganan una miseria, y los artistas del porno una fortuna. Los dirigentes ganan tan poco en comparación con las figuras del deporte, que consideran que tienen que robar para compensar la diferencia. Los religiosos de muchos cultos viven muy limitadamente, mientras que se pagan sumas millonarias  de dinero a los artistas.
Piensa en ello. Todo aquello a lo que le das un valor intrínseco, te empeñas en que se debe poder obtener por poco dinero. El investigador científico solitario que busca un remedio para el SIDA tiene que mendigar el dinero, mientras que la mujer que escribe un libro sobre las cien nuevas maneras de practicar el sexo, edita casetes y crea seminarios de fin de semana sobre la materia... gana una fortuna.
Hay una propensión muy grande a esta idea de “el mundo al revés”, y ello es consecuencia de un pensamiento equivocado.
El pensamiento equivocado es tu idea del dinero. Lo amas, y sin embargo dices que es la raíz de todo mal. Lo adoras, y no obstante lo llamáis “el vil metal”. Dices que una persona es “asquerosamente rica”. Y si alguien se hace rico haciendo cosas “buenas”, inmediatamente resulta sospechoso. Dices que es “injusto”.
Así un médico haría mejor no ganando demasiado dinero, o haría mejor aprendiendo a ser discreto al respecto. ¡Y no digamos un ministro! Realmente hará mejor en no ganar montones de dinero, o es seguro que tendrá problemas.
Como puedes ver, según nuestro modo de pensar, la persona que elige la más alta vocación debe ser la peor pagada...

Los términos “correcto” o “equivocado” son relativos, y en este caso, en relación a lo que te sirve - en relación a lo que dices que quieres -, tus pensamientos sobre el dinero son pensamientos equivocados.
Recuerda que los pensamientos son creadores. De modo que, si piensas que el dinero es malo, y sin embargo piensas que tú eres bueno... en fin, el conflicto es evidente y ya sabrás el resultado: Estás sin dinero.
Para la mayoría de las personas este conflicto de valores conflicto no es, ni mucho menos, tan enorme como para otros. La mayoría de la gente hace cosas que detesta para poder vivir, de modo que no les molesta ganar dinero con ello. “Mal por mal...”, suelen decir. Pero tú creas lo que haces con los días de tu vida.

En consecuencia, para ti obtener grandes cantidades de dinero por lo que haces sería, según tu sistema de pensamiento, obtener “mal por “bien”, lo cual te resulta inaceptable. Me explico: Si traficar drogas es una fuente de mucho dinero, por la escala de valores personales no es la opción de la mayoría de la gente, te es inaceptable. Antes preferirías morir de hambre que ganar “el vil metal” por un servicio que consideras malo para ti, es como si de algún modo el servicio perdiera su pureza si ganaras dinero con él.

He aquí, pues, la auténtica ambivalencia respecto al dinero. Una parte de ti lo rechaza, y una parte de ti siente no tenerlo. Ahora bien, el universo no sabe qué hacer con eso, puesto que recibe de ti dos pensamientos diferentes. De modo que tu vida, por lo que respecta al dinero, va a seguir funcionando a rachas porque tú sigues funcionando a rachas en relación al dinero.
No tienes un objetivo claro; no estas realmente seguro de qué es para ti lo verdadero. Y el universo viene a ser como una gran fotocopiadora: simplemente produce una serie de copias de tus pensamientos.
Ahora bien: sólo hay una manera de cambiar todo esto. Tienes que cambiar tu pensamiento sobre ello.
El día de hoy, tu manera de pensar respecto al dinero se han creado a través de toda la vida, cambiarlos no es cosa fácil ni de hoy para mañana, pero te propongo  un método habitual de creación de tres etapas que comprende el pensamiento, la palabra y la obra o la acción.

Primero viene el pensamiento, la idea generadora, el concepto inicial. Luego viene la palabra. La mayoría de los pensamientos se transforman en palabras, que a menudo luego son escritas o pronunciadas. Esto proporciona energía añadida al pensamiento, lanzándolo al mundo, donde puede ser percibido por otros. Finalmente, en algunos casos las palabras se convierten en acción, y se obtiene lo que se llama un resultado; una manifestación en el mundo físico de lo que empezó siendo un pensamiento.

Todo lo que te afecta en tu mundo artificial surge de este modo, con pequeñas variaciones. Utilizando los tres centros de creación.
Pero aquí se plantea una pregunta: ¿cómo cambiar un Pensamiento Promotor?
Sí, realmente es una buena pregunta. Y es muy importante; puesto que, si los humanos no cambian algunos de sus Pensamientos Promotores, la humanidad podría verse destinada a extinguirse.
El modo más rápido de cambiar un pensamiento raíz, o una idea promotora, es invertir el proceso pensamiento-palabra-obra.

Esto es: Realiza la acción que quieras que lleve consigo el nuevo pensamiento. Luego pronuncia las palabras que quieras que lleve consigo tu nuevo pensamiento. Hazlo bastante a menudo, y enseñarás a tu mente a pensar de una nueva manera.

¿Tienes idea de cómo tu mente ha llegado a tener los pensamientos que ahora tiene? ¿Sabes que tu mundo ha manipulado a tu mente para que piense como lo hace? ¿No sería mejor que fueras tú quién manipulara tu mente, y no el mundo?
¿No sería mejor que pensaras los pensamientos que tú quieres pensar, y no los de los demás? ¿No estás mejor pertrechado con pensamientos creadores que con pensamientos reactivos?
Sin embargo, tu mente está llena de pensamiento reactivo, pensamiento que brota de la experiencia de otros. Muy pocos de tus pensamientos brotan de datos producidos por ti mismo, y aún menos de preferencias producidas por ti mismo.

Tu propio pensamiento raíz respecto al dinero constituye  en primer ejemplo. Tu pensamiento respecto al dinero (el dinero es malo) va directamente en contra de tu experiencia (¡es estupendo tener dinero!). De modo que tienes que mentirte a ti mismo acerca de tu experiencia con el fin de justificar tu pensamiento raíz.
Dicho pensamiento se halla tan arraigado, que ni siquiera se te ocurre la posibilidad de que tu idea respecto al dinero pueda ser inexacta.
De modo que lo que nos interesa es que surjan datos producidos por nosotros mismos. Y así es como cambiamos un pensamiento raíz, y hacemos que sea tu pensamiento raíz, y no el de algún otro.
Otro pensamiento raíz respecto al dinero que es igual de drástico que el anterior es “Que no hay bastante”. En realidad, tienes este mismo pensamiento raíz respecto a todo. No hay bastante dinero, no hay bastante tiempo, no hay bastante amor, no hay bastante comida, agua, compasión en el mundo... De cualquier cosa que sea buena resulta que no hay bastante.
Esta carrera consciente hacia el “nunca-hay-bastante” crea al mundo tal como lo ves.
En este momento tu mente está llena de viejos pensamientos y tu corazón de viejos sentimientos. Y en su mayor parte son de algún otro. Ahora, en este momento, lo importante es cambiar tu mente a este respecto. En esto consiste la evolución.
¿Cuáles son tus creencias sobre el dinero?
Estas son sólo algunas de las creencias limitadoras que nos mantienen alejados de prosperar económicamente.
¿Cuáles son "tus creencias"?
¿Qué escuchabas en tu casa? En mi casa por ejemplo vivimos siempre con la creencia y el temor que en cualquier momento pueden cambiar las circunstancias y vas a perder todo”. Y como es lógico siempre viví con ese temor y nunca ahorré nada. ¿Para que, si lo puedo perder? Ahora por primera vez en mi vida, he cambiado mis creencias y he podido ahorrar y cuidar mi economía.

Hay otros pensamientos raíz, en realidad son muchos más, veamos...

Algunas creencias típicas son:


Tengo que trabajar mucho para ganar suficiente dinero.

 

Las personas que tienen dinero son egoístas o no son espirituales.

 

El dinero no hace la felicidad.

 

Hay que pagar un precio muy alto para ser rico.

 

Sólo los ricos atraen dinero.

 

El dinero me volverá arrogante y materialista.

 

No puedo realizarme en lo que me gusta y pretender ganar mucho dinero.

 

Los artistas son bohemios y no ganan suficiente dinero con el arte.

 

Tengo que trabajar en un empleo que no me llena pero que me paga las facturas…

 

El dinero se me escapa de las manos. Nunca hay suficiente.

 

El dinero es malo.

 

El dinero es escaso.

 

No se puede recibir dinero por realizar la obra de Dios.

 

El Dinero corrompe.

 

Para ser rico hay que ser avaricioso.

 

Los ricos nacen ricos y los pobres nacen pobres y eso es casi imposible cambiar.

 

Para ser rico hay que ser inhumano.

 

El que tiene mucho dinero no duerme tranquilo.

 

El dinero corrompe y cambia a la gente.

 

Etc….

Tú eres lo que piensas que eres. Por lo tanto con las creencias limitantes generas actitudes que alejan el dinero y la prosperidad como:

 

No creerse merecedor de lo bueno.

 

No agradecer lo que ya tienes.

 

No valorarte.

 

Ser tacaño/a, no dejando propinas y pidiendo siempre descuentos…

 

Envidiar la prosperidad o el éxito de los demás.

 

Robarle el respeto, las relaciones y el tiempo a los demás.

 

Llevarte cosas del trabajo, clips, plumas, libretas, etc. O hacer tus fotocopias y llamadas personales desde el trabajo.

 

Robar toallas, ceniceros, etc.. de hoteles, líneas aéreas, o restaurantes, justificando que ellos tienen mucho dinero y se lo pueden permitir.

 

Quejarte constantemente de la economía, de los precios, de la escasez, ¿en que te estás concentrando?

Cuando el pensamiento es negativo, se trata de un círculo vicioso. Tienes que encontrar un modo de romper el círculo.
Así, una gran parte de tu experiencia actual se basa en tu pensamiento previo. El pensamiento guía a la experiencia, que a su vez guía al pensamiento, que a su vez guía a la experiencia. Cuando el Pensamiento Promotor es alegre, esto puede producir una alegría constante. Cuando el Pensamiento Promotor es infernal, puede producir - y de hecho produce - un continuo infierno.

¿Te mereces ser Próspero?
Otro aspecto importante para mejorar tu situación económica es creerte merecedor: ¿Te crees merecedor de prosperar económicamente? ¿O no eres lo suficientemente, bueno/a, lista/o, etc.., como para merecer la prosperidad que deseas?
Cuando tenemos un trabajo que no nos gusta, que nos pagan mal, o no cobramos lo suficiente por nuestros servicios, en algún lugar de nuestra conciencia, creemos que no valemos lo suficiente como para trabajar o ganar dinero realizando lo que nos apasiona. Es necesario creerse merecedor de vivir la vida que nos gusta y tener abundancia y prosperidad.

Para cambiar el Pensamiento Promotor lo primero que hay que hacer es invertir el paradigma pensamiento-palabra-obra. ¿Recuerdas el viejo adagio: “piénsalo antes de hacerlo”?

Bueno, pues olvídalo. Si quieres cambiar un pensamiento raíz, tienes que hacerlo antes de pensarlo.

Por ejemplo: vas andando por la calle y te cruzas con una anciana que pide limosna. Te das cuenta de que está en los huesos y de que sobrevive día tras día. Instantáneamente sabes que, por poco dinero que des, seguramente tienes el suficiente como, para compartirlo con ella. Tu primer impulso es darle algunas monedas. Una parte de ti incluso está dispuesta a meter la mano en el bolsillo buscando algún billete de cien. ¡Que demonios! ¡Será estupendo para ella! ¡Ayúdala!
Entonces, aparece el pensamiento. ¿Estás loco? ¡Sólo tenemos doscientos pesos para pasar el día! ¿Y quieres darle cien a ella? Entonces tu mano empieza a vacilar.
Otra vez el pensamiento: ¡Eh, venga ya! ¡No tienes tanto como para que vayas regalándolo! ¡Por lo que más quieras: dale algunas monedas y lárgate!
Rápidamente buscas en tu otro bolsillo tratando de sacar algunas monedas. Pero tus dedos sólo tantean monedas de a diez pesos. Te sientes turbado. ¡Tú, tan bien vestido y tan bien alimentado, vas a darle a está pobre mujer que nada tiene unos pocos pesos!
Tratas en vano de encontrar al menos una moneda de a cinco pesos. ¡Ah!, aquí hay una, en el fondo del bolsillo. Pero entre tanto has pasado de largo, sonriendo tristemente, y ya es demasiado tarde para volver atrás. Ella no consigue nada; y tampoco tú consigues nada. En lugar de la alegría de ser consciente de tu abundancia y de compartirla, ahora te sientes tan pobre como la mujer.
¿Por qué simplemente no le diste el billete? Tú primer impulso fue ese, pero luego se interpuso tu pensamiento.
La próxima vez, decide actuar antes de pensar. Dale el dinero. ¡Adelante! Tienes suficiente, y conseguirás más. Ese es el único pensamiento que te diferencia de la mujer. Tú sabes con certeza que conseguirás más, mientras que ella no lo sabe.
Cuando quieras cambiar un pensamiento raíz, obra de acuerdo con la nueva idea que tengas. Pero debes actuar con rapidez, o tu mente matará la idea antes de que te des cuenta. Y lo digo literalmente. La idea, la nueva verdad, morirá ante ti antes de que hayas tenido la oportunidad de ser consciente de ella.
Así pues, actúa con rapidez cuando surja la oportunidad; y, si lo haces bastante a menudo, tu mente pronto hará suya la idea. Y será tu nuevo pensamiento.

Una nueva conciencia es tú única posibilidad. Es tu única oportunidad real de evolucionar, de crecer, de ser de verdad Quién Realmente Eres.

El Agradecimiento.
Otro aspecto importante para sanar nuestra relación con el dinero es ante todo “Agradecer”.
Cuando agradecemos lo que ya tenemos, le estamos diciendo al Universo que reconocemos nuestras bendiciones y abrimos la puerta a más regalos.
Cuando pedimos desde la carencia, nos estamos concentrando en lo que no tenemos. Si le decimos al Universo, “estoy cansada de este trabajo aburrido y estúpido”, no estamos conectando con la energía de la abundancia. Por el contrario nos estamos conectando con la escasez.
Sin embargo, si le decimos al Universo, “Agradezco este trabajo porque ha cumplido su misión”, pero ahora me abro a un trabajo que valore mis talentos y aptitudes y que me gratifica también económicamente” En este caso, estamos conectando con la abundancia infinita del Universo, porque sabemos que nos MERECEMOS un trabajo satisfactorio a todos los niveles.
Escribe una lista de agradecimiento
Una manera rápida de conectar con la abundancia del Universo es escribir una lista, todos los días, de 50 cosas que agradeces de tu vida. Hasta las más insignificantes y que los que vivimos en países ricos, damos por hecho, como: el agua caliente de nuestra ducha, nuestra cama reconfortante y calentita, nuestro abrigo que nos protege del frío, el café que nos tomamos todas las mañanas, el transporte, etc…

Otras Actitudes Importantes que atraen Dinero y Prosperidad:

 

Honrar tu tiempo y tu valía

Dar y recibir libremente

Abrir tu corazón

Esperar Siempre lo mejor

Actuar con Integridad y honestidad

Aplaudir el éxito de los demás

Tomar las riendas de tu vida

Creer en tu abundancia

Creer en ti, confiar en ti y amarte como eres

Considerarte a ti misma la fuente de toda abundancia

Seguir el camino con alegría y amor

Expresar gratitud y agradecimiento

Pensar en objetivos claros

Centrarte en lo que te apasiona y apostar por ello

Darte permiso para tener bienes materiales

Confiar en tu capacidad de crear abundancia y prosperidad!!!

Quiero que te quedes con esta idea: Lo que logres en tu vida, esta más directamente relacionado a lo que TU CREES que puedes lograr y piensas que TE MERECES, que a tu capacidad personal de generar lo que deseas. Eso lo transmites al Universo y es lo que logras.

Esta en ti lograr ¡una vida llena de PROSPERIDAD Y ABUNDANCIA!