105- ¿Crisis?

105
¿Crisis?

La prosperidad no existe sin temores ni disgustos,
ni la adversidad sin consuelos y esperanzas.
FRANCIS BACON Filósofo y político inglés

¿En qué piensas cuando escuchas la palabra crisis? Lo más posible, según he observado, es que pienses en fracaso, dolor, dificultad, angustia, escasez, carestía, etc. Pues per­míteme afirmarte que eso no es crisis de manera exclusi­va. Lo que pasa es que muchas personas nos han convencido de que significa dificultad o problemas, por la asociación que han hecho en sus vidas de estos conceptos.

Mucha gente que atraviesa por dificultades y problemas dice que está en crisis. Pero, eso no es crisis. Permíteme compartir contigo la primera definición de la palabra "crisis" que da el diccio­nario de la Real Academia Española: "Mutación conside­rable y decisiva, ya sea para mejorar o empeorar". Eso es crisis. Es un momento de cambio, considerable y deci­sivo, para que mejoremos o empeoremos. ¡Entiénde1o así! Es sólo un momento de cambio, y éste, por definición, no im­plica empeorar, ésa sólo es una posibilidad. Ahora bien, ¿De qué depende que mejoremos o empeoremos? Exclusiva­mente de nuestra actitud frente a un desafío. La posibilidad de mejorar o empeorar está sólo dentro de ti, en nadie ni en nada más.

Cuando experimentes un momento de crisis, todo parece difícil, pero te invito a que, cuando suceda, recuerdes la definición de "crisis" que hoy has aprendi­do. Nada te garantiza empeorar ni mejorar. Sólo tú deci­dirás hacia dónde dirigirte. Mejorar en pleno momento de cri­sis dependerá de tus conocimientos, de tus valores, de tu integridad, de tu visión, de tus decisiones y de tu capaci­dad para emprender la acción de inmediato. ¿Dimensionas lo que esto significa? De hecho, he publicado cada uno de estos temas y tú los has de haber leído en alguna ocasión; si nos es así, te invito a que los leas y los tornes corno poderosísimas herramientas para salir adelante y mejorar en cualquier crisis.

De hecho, te servirán para superar todo tipo de crisis: económica, de valores, existencial, labo­ral, de identidad, en la pareja o en la amistad, etc. Exis­ten muchos tipos, sin embargo, la más desafiante es la de va­lores que vivimos hoy en día. Ésta es la que genera una moralidad ligera en varias personas (más en jóvenes) y con ella se dificulta enormemente la capacidad para ser ínte­gro y decidirse por el bien. Vayamos estudiando algu­nos aspectos que te abrirán una perspectiva diferente en estos casos.

 

En las adversidades sale a la luz la virtud.
ARlSTÓTELES Filósofo griego

Pensemos en el primer concepto que te hará mejorar en una crisis: tus conocimientos. Y no me refiero a tu aptitud aca­démica, sino a todo tipo de información que tú mismo permi­tas introducir en tu mente. Te explicaré esto con un breve cuento: "Había una vez un hombre que vivía en la orilla de un camino y vendía tortas. Él no tenía radio, ni televisión y mu­cho menos Internet, ni leía los periódicos, pero hacía y vendía las mejores tortas del pueblo. Sólo se preocupaba por la divul­gación de su negocio y colocaba cartelones de propaganda por el camino, ofrecía sus productos en voz alta y el pueblo le com­praba. Con el paso del tiempo, las ventas aumentaron y cada vez compraba mejor pan y mejor jamón y queso para sus tor­tas. Luego, también fue necesario comprar un carrito más grande para atender a la creciente clientela y el negocio pros­peraba a pasos agigantados. Sus tortas eran las mejores de la región.

Venciendo su situación económica, él pudo pagar una buena escuela para su hijo, quien fue creciendo y estudió economía en la mejor universidad del país. Finalmente, su hijo, ya graduado con honores, volvió a casa y notó que el papá continuaba con la misma "vidita" de siempre. Entonces, el joven académico tuvo una seria conversación con él:
-Papá, ¿No ha escuchado la radio? ¿No ve la televisión? ¿No lee los periódicos? ¡Hay una gran crisis en el mundo! ¡La situación de nuestro país es crítica! Está todo mal y el país se debate en la peor crisis de nuestra historia.
Después de escuchar las "sabias" consideraciones de su docto hijo, el padre pensó: "Bien, si mi hijo es economista, habla inglés, lee los periódicos, ve televisión, entonces debe tener razón". Con miedo de la crisis, el papá buscó el pan más barato (el peor), y comenzó a comprar el jamón y el queso más baratos (los más malos), y para economizar dejó de hacer sus cartelones de propaganda. Abatido por la noticia de la crisis, su estado de ánimo era tan debilitado por la angustia, ansiedad y depresión, que ya no podía gritar para ofrecer su producto en voz alta.

Tomadas todas estas precauciones, las ventas comenzaron a caer, los ingresos eran cada vez menores, su negocio iba cayendo y cayendo cada vez más, hasta que llegó a un nivel insoportable y el negocio de tortas de aquel viejo, que antes generaba recursos hasta para que el hijo estudiara economía, quebró.
Entonces, el padre, muy triste, le dijo a su hijo:
-Hijo, tenías razón. Estamos en una gran crisis. Incluso, el padre le comentó a sus amigos: "Bendita la hora en que pude enviar a mi hijo a estudiar economía; él me avisó de la crisis desde mucho tiempo antes".

El mensaje es muy claro: si tus conocimientos adquiridos por los medios de comunicación hacen que estés muy al pen­diente de la crisis, pronto verás afectada su capacidad de traba­jo y productividad. Mi mayor consejo es que te cuides y no te dejes llevar por el inconsciente colectivo pesimista del momen­to por el que atraviesa nuestro país. Además, déjame decirte algo: una de las mejores maneras de cuidarte y mantener tu emoción por existir, es precisamente lo que tú estás haciendo en este momento, adquiere nuevos conocimientos que te permitan que tu mente se nutra con esta información repleta de optimismo y fe en la vi­da. Ésta es la única manera de generar un "nuevo" inconsciente colectivo de alegría y fe en la vida. Todo depende de nuestro trabajo conjunto, tú y yo, generando una nueva conciencia, tanto para nosotros mismos, corno para quienes nos rodean. Tu testimonio de vida ayudará a otros a su vez a superar cualquier crisis y mejo­rar.

Tú estás adquiriendo poderosas herramientas para com­partir opciones de actitud con tus semejantes y ayudados a mejorar su calidad de vida. Algo que he visto con toda evi­dencia en los triunfadores que he analizado en mi vida es que todos tienen varias cosas en común, y una de ellas es que no están muy bien enterados de lo que pasa a su alrededor, no saben mucho de noticias, sólo lo indispensable; han decidi­do enfocar su mente y todo su esfuerzo en mejorar continua­mente aquello que hacen. Sólo quería que lo supieras.

En lugar de estar viendo la televisión o leyendo las malas noticias del periódico, en lugar de distraerte con ello, te invito muy atentamente a, que te des tiempo de revisar tus valores. ¿Qué es lo que más quieres en la vida? ¿Qué es lo que buscas en tu existencia? Ahora bien, ¿Actúas congruentemente a esa búsqueda? ¿Eres en realidad íntegro? Te invito a que vuelvas a leer el capítulo en donde analizo el tema de la integridad. Vale la pena reflexionar en nuestra congruencia entre lo que pen­samos, decimos y hacemos. De esa congruencia surge la paz y armonía interior, que a su vez nos permite mejorar en todo momento de crisis. Tus valores harán que ante cualquier desafío, ante cualquier crisis, demuestres tu fortaleza como virtud, tu altivez como digno valor. En verdad te recomiendo que incluso en la peor crisis de tu vida, no desdeñes tus valo­res, no los hagas a un lado por la conveniencia del momento. Sé leal a ti mismo y observa el resultado.

Admiro la cabeza que sabe llevar con
 altivez la desgracia,     como un rey la corona.
CARLO BINI Escritor italiano

 

Tus conocimientos y tus valores te ayudarán a decidir mejor. Tal cual dice Marina Buzali, afamada escritora y con­ferenciante mexicana: "No hay recetas para vivir..., hay momen­tos de reflexión para decidir mejor". De eso trata la capacidad de mejorar en un momento de crisis: decidir mejor. Pero, ¿Cómo decidir mejor! Pues mediante tus conocimientos y va­lores corno pilares de tu decisión. Sólo ello te ayudará a mejo­rar en cualquier crisis. Y además, el ingrediente decisivo más importante: emprender la acción. Si necesitas cambiar algo para mejorar y salir airoso de una crisis: ¡Actúa! No lo pien­ses más. Actúa de inmediato luego de haber decidido. Incluso, una decisión implica acción. Recuerda: decidir es renunciar a aquellos factores, personas o circunstancias que detenían su crecimiento y sano desarrollo. Pero, renuncia alegremente, tu horizonte se está abriendo, tus posibilidades de mejora se están incrementando, te estás haciendo más humano. Ya no te quejes, actúa para mejorar.

De nada le sirve al hombre
lamentarse de los tiempos en que vive,
porque siempre le es posible mejorar/os.
TROMAS CARLYLE Historiador y ensayista escocés

Todos hemos pasado por momentos de crisis; sólo algunos mejoran. Mi mayor ilusión es que con este nueve enfoque, decidas darte un gran significado incluso a momentos de desafío y retos. Es normal para el sano de­sarrollo de un individuo pasar por momentos de dificultad y afrontados para crecer. Ahora recuerdo alguna frase de Alexis Carrel, biólogo y médico francés, que leí cuando estudiaba medicina: "El hombre no puede hacerse sin sufrimiento, pues es a la vez el mármol y el escultor". No te imaginas cómo me ha ayu­dado esta frase en mi vida. En verdad que si queremos crear una gran obra maestra con nuestra vida, hemos de dar fuertes golpes al mármol para quitar todas las impurezas e inmundi­cias que se nos pegaron con el en paso del tiempo. Luego, mientras más nos acerquemos a terminar esta obra de arte, los golpes serán menores y más finos. Sólo se trata de pulir.

Espero que este taller de autoestima te ayude a pulir día a día tú; propia obra maestra: ¡Tú mismo! O que incluso, te ayude a dar esos fuertes golpes con el fin de liberarte de lo que te estorba para tu más pleno surgimiento, para tu más sano crecimiento y desarrollo como ser humano. Te aseguro que toda crisis es un momento de oportunidad para esculpir tu propia obra maestra, es otra razón más para mantener tu...

¡Emoción por existir!