Cómo despertar el tercer ojo. Capítulo 6

Cómo Despertar el Tercer Ojo
CAPITULO 6
CIRCULACIONES ENERGETICAS (2)

6.1 El trabajo en el cuerpo etérico


Antes de reanudar los ejercicios en los canales del cuerpo etérico, examinaremos algunos de los objetivos a que apunta esta parte del trabajo. Seguramente se ha notado - y no es sorprendente - que una fuerte conciencia en el tercer ojo tiende a reforzar la vibración a lo largo de los canales de energía. Cuanto más se está en el ojo, más se siente la vibración en los meridianos, lo cual es lógico, dado que el ojo es el principal conmutador del cuerpo de energía. Al operar el conmutador se activan circulaciones de la vibración por todo el cuerpo.
Pero lo contrario también es cierto! Cuando se despierte una fuerte vibración en los meridianos podrá sentirse mejor la vibración en el ojo. Con frecuencia, con solo frotar las manos y estimular la energía de la "picazón" en las mismas puede sentirse un inmediato estímulo en el ojo, el cual aparece más tangible, más denso, más "cristalizado" y más activo.
Hay un mecanismo profundo tras este simple hallazgo. El etérico no es un manojo de trozos disociados entre sí, sino un plano coherente, con unidad. Todas sus partes están mucho más directamente interconectadas que las del cuerpo físico, pues, a causa de la naturaleza fluida del cuerpo etérico, cualquier onda vibracional en una de sus partes resuena por todo él. Por consiguiente, cuando se agitan o frotan las manos y se despierta una fuerte vibración en las mismas, se estimula el plano etérico en su totalidad y, por lo tanto, lo mismo ocurre con la parte etérica del tercer ojo. Una de las consecuencias será la estimulación de la clarividencia.
El tercer ojo está compuesto por distintas partes, una de las cuales pertenece al plano astral, otra al plano etérico. Únicamente cuando todas las partes han sido construidas por completo y se comunican entre sí, la clarividencia llega a ser fiable. Imagínese una tubería de un metro de longitud: si sólo un milímetro está obturado, ni agua ni aire podrán pasar a su través. Ni siquiera se podría ver a través de dicha tubería.
Por este motivo, para desarrollar la visión de los mundos no físicos vale la pena dedicarse a este trabajo de desarrollo del cuerpo etérico. Mientras se efectúan las prácticas de 'visión' (Capítulos 5 y 7) es aconsejable hacer algunas circulaciones energéticas al principio y durante dichas sesiones.
Más adelante, en el proceso de construcción del cuerpo de inmortalidad, las circulaciones energéticas se retomarán en una modalidad más elevada. Entonces el propósito será infundir la conciencia del Ser Superior en el estrato etérico, en busca del Elixir de Vida o cuerpo etérico transubstanciado, una de las piedras angulares del cuerpo de gloria. La presente fase de las circulaciones energéticas, aún siendo humilde, tiene el valor de preparar la llegada a dichas cumbres espirituales, al iniciar una conexión entre el etérico y el ser consciente.
6.2 Zu shao yang, Meridiano de la Vesícula Biliar
Para las circulaciones energéticas en este meridiano frótese una línea desde el lado externo del pie hasta dicho lado de la cabeza, pasando por el lado de la pierna, muslo, cadera, caja torácica, pecho (junto al brazo) y cuello, tal como se muestra en la figura. Al igual que en los meridianos mencionados con anterioridad, este es bilateral, es decir, tiene su equivalente exacto en el otro lado del cuerpo.
Una vez se haya explorado por uno mismo, véanse las notas del Apéndice 1 para más detalles acerca del recorrido y conexiones de este meridiano.


6.3 La técnica completa de circulaciones energéticas en un meridiano


Siéntese en postura de meditación con la espalda recta. Si se está sentado en una silla, no hay que reclinarse sobre el respaldo.
Mantenga los ojos cerrados durante la práctica.
Frote las manos entre sí durante unos cuantos segundos y permanezca inmóvil, con las palmas de las manos hacia arriba, y hágase consciente de la vibración en las manos y en el ojo. Respire con la fricción en la garganta para amplificar la vibración y para conectar las palmas de las manos con el ojo.
Haga que la mano esté recta y firme. Comience a frotar a lo largo de la línea del meridiano con el puente de la palma de la mano (véase la figura 4.5).
Permanezca absolutamente inmóvil y hágase consciente de la vibración en la línea que se acaba de frotar. Conecte la vibración en la línea con la vibración en el ojo. Emplee la fricción en la garganta para intensificar la vibración y la conexión.
A continuación, trate de hacerse consciente del flujo natural de la vibración a lo largo de la línea. Una vez más, conecte este flujo con el tercer ojo y amplifíquelo con la fricción.
Trate de ubicar el camino de este meridiano más allá del área que se ha frotado. Sienta el flujo de energía en la mano (o en el pie). Entonces, siéntalo en el tronco, en el cuello y en la cabeza.
Trate de aumentar el flujo mediante la contracción de las "manitas" de energía a lo largo de toda la línea (sección 4.10). Cuanto más progrese en las circulaciones energéticas, más se convertirá esta fase en la fundamental.
Repita la secuencia completa en el mismo meridiano del lado opuesto del cuerpo.
A medida que nos familiaricemos con el proceso, también se podrá optar por frotar ambos meridianos con rapidez, uno detrás del otro, y entonces hacernos conscientes de la vibración e implementar la secuencia completa en ambos lados a la vez.
Comentarios
• Lograr mover conscientemente la vibración mediante la contracción de las "manitas" de energía, requiere un trabajo paciente. Hay que perseverar, perseverar, perseverar... hasta que la sensación se haga cada vez más clara y tangible. Hay que practicar diariamente, contrayendo los "músculos etéricos" alrededor de la línea, poniendo la energía en movimiento, y entonces dichos "músculos" se irán fortaleciendo.
• En las circulaciones energéticas, primero se realiza una acción, como frotar un meridiano. A ello sigue un efecto posterior: una fase de "quietud conectada". Durante esta fase es cuando ocurre lo más importante: el movimiento de energía, la onda. Frotar, o cualquier otro movimiento, es como tirar la red; y permitir el movimiento de energía durante la etapa de inmovilidad, es como coger el pez.
Ahora bien, en la fase de inmovilidad el arte consiste en permitir que la energía se ponga en movimiento. No se está haciendo nada; pero aún así, no es suficiente no hacer nada para que surja la onda de energía! Se ha de desarrollar una habilidad yin, como un magnetismo pasivo que permite que aparezca el movimiento de energía. No puede hacerse, hay que dejar que suceda; pero si no se hace nada, tampoco ocurrirá nada.
En el Taoísmo se da el ejemplo de la mujer que seduce a un hombre. Ella no hace nada, solamente "es". Y el hombre es atraído a ella. Pero, por otra parte, si la mujer no hace nada, queriendo decir con ello que no extrae su poder yin, pues no sucede nada! El hombre no sería atraído. Exactamente lo mismo se aplica a la capacidad de crear ondas en el cuerpo de energía. Puede hacerse, pero aún así, hay que dejar que suceda. Sugeriría que se descanse en este principio y que se explore durante las prácticas, pues conduce a vastas realizaciones.
En sánscrito, uno de los nombres para la energía es shakti. Se describe como un principio altamente femenino. Si se practican los ejercicios como si se estuviera diseccionando una rata en un laboratorio, si se está demasiado serio y frío, la Fuerza o shaktinos encontrará aburridos y no se mostrará. Hay que aproximarse a la energía como si nos acercáramos a un amante, hay que ser cálido y juguetón, y entonces la Fuerza danzará con nosotros. Hay que entregarse a fondo en los ejercicios, ya que ella se aburre con los amantes tibios. Sólo se da a quienes se entregan a Ella.
6.4 Variación sin frotamiento
En vez de frotar los meridianos con las palmas de las manos, también es posible emplear las puntas de los cinco dedos, con apenas contacto físico con la piel.
Una las puntas de los cinco dedos y frótelas con mucha suavidad contra la palma de la otra mano, para estimular la vibración en su interior.

A continuación, en lugar de frotar el meridiano, mueva las puntas unidas de los dedos a lo largo del mismo. Emplee un tacto suave, apenas en contacto con la piel, o incluso un milímetro por encima de la misma. Hay que poner todo el ser en este tacto conectado.
A medida que se desarrolle la sensibilidad, también puede usarse solo uno de los dedos para estimular energéticamente la línea. Un hallazgo interesante es que quizás cada dedo despierte cualidades distintas de energía en los meridianos.


Práctica 6.5 El sonido de la vibración
Realice las circulaciones energéticas, tal como se ha descrito en la sección 6.3, en un meridiano cualquiera.
A continuación, en la fase de inmovilidad que sigue al frotamiento, mientras se conecta con la vibración a lo largo de la línea, trate de percibir el sonido (no físico) de la vibración.
No hay que escuchar con los oídos, sino con el ojo, en el entrecejo! Hay algo que llega con la vibración, como si fuera un zumbido o el sonido de una línea de alta tensión.
Recuerde nuestra principal clave para alcanzar la clarividencia: sentir la luz en lugar de intentar verla. Con frecuencia, la visión surge cuando se deja de tratar de ver. Del mismo modo, no hay que intentar oír el zumbido sino tratar de sentirlo.
Hay que estar muy inmóvil en el ojo. Como de costumbre, no hay que concentrarse. Si se insiste demasiado, no ocurrirá nada. Hay que cultivar una actitud abierta y receptiva.
Comentarios
Cuandoquiera que haya una vibración, habrá un sonido. El sonido es como el aspecto más elevado de la vibración. En realidad, sería más exacto decir que la vibración es la manifestación más baja del sonido. Verdaderamente, los sonidos llegan primero y entonces se densifican en vibraciones. Conforme se desarrolle esta percepción, el universo completo podrá sentirse como una vasta melodía, materializándose a sí misma mediante la densificación de los sonidos en vibraciones cada vez más densas. Esto conducirá a una lectura diferente de los primeros versos del evangelio de Juan: "Al principio era el Verbo; y el Verbo estaba con Dios; y el Verbo era Dios... Todas las cosas fueron creadas por Él".
6.6 Zu tai yang, Meridiano de la Vejiga Urinaria.
Frote desde la parte de atrás del talón hasta la parte trasera de la cabeza, pasando por la parte trasera de la pantorrilla, muslo, glúteo, y a lo largo del lado correspondiente de la espina dorsal y del cuello (véase la figura de la Práctica 6.6). Después de explorar por completo este recorrido de energía, puede examinarse el Apéndice 1 para más detalles.


Más que nunca, el nombre "Vejiga Urinaria" dado a este meridiano es una trampa. Las funciones del zu tai yang son amplias y múltiples, y ciertamente no limitadas a la vejiga urinaria. En particular, a lo largo de las áreas lumbar y torácica de la espina dorsal de este meridiano se hallan varios puntos extraordinarios de acupuntura, los cuales gobiernan algunas funciones espirituales muy elevadas. Cuando se sea más experto en las circulaciones energéticas, será posible entrar en dichos puntos y explorar sus funciones desde dentro y no meramente a través de los libros.
Práctica 6.6
Repita la secuencia completa de la sección 6.3, aunque esta vez en el Meridiano de la Vejiga Urinaria.
• Este meridiano está ubicado a un lado de la espina dorsal, y no en la propia espina dorsal. No hay que frotar la espina dorsal. Frotar es una forma preliminar y grosera de mover la vibración. La energía de la espina dorsal es extremadamente sutil y puede ser perturbada con facilidad por la manipulación. Siempre es preferible activar la vibración en la espina dorsal desde el interior, más que con masaje o contacto físico.
Cuanto más abiertos y receptivos nos hagamos, más recomendable será evitar que la espina dorsal sea manipulada con excesiva ligereza por facultativos de cualquier tipo. Si ha de efectuarse alguna manipulación terapéutica, como por ejemplo la osteopatía, recomiendo que se elija a alguien que realmente sepa lo que hace, no solo en el ámbito de su disciplina en particular, sino también en el campo de las energías.


INTERMEZZO: EL COSMOS EN SUS MANOS
Práctica 6.7 Posición para modificar la energía de las palmas de las manos
Siéntese con la espalda recta. Mantenga los ojos cerrados durante todo el ejercicio.
Fase 1: Colgar / Descansar
Frote las manos entre sí durante diez a veinte segundos. Entonces, quédese inmóvil con las palmas hacia arriba.
No descanse las manos en las rodillas, manténgalas suspendidas en el aire con las palmas boca arriba.
Hágase consciente de la vibración en las manos y en el ojo. Respire con la fricción en la garganta y conéctela con las palmas y con el ojo para intensificar la vibración.
Entonces, mantenga la misma conciencia y fricción, pero descansando las manos sobre las rodillas con las palmas todavía mirando hacia arriba.
Sienta la vibración de las manos y compárela con la de la posición anterior, cuando las manos estaban en el aire. Permanezca medio minuto con las palmas sobre las rodillas.
Después suba nuevamente las manos, volviendo a la posición inicial. Compare la diferente vibración en las palmas de las manos.
Vaya yendo de una a otra posición, comparando cada vez la calidad de la energía.
Fase 2: Palmas hacia arriba, palmas hacia abajo
Siéntese con la espalda recta, las palmas hacia arriba. No descanse las manos sobre las rodillas. Emplee medio minuto fortaleciendo la vibración en las palmas y su conexión con el ojo, mientras respira con la fricción en la garganta.
A continuación, vuelva las palmas boca abajo. Las palmas todavía estarán suspendidas en el aire y aún se estará respirando con la fricción en la garganta; pero ahora las palmas mirarán hacia abajo.
Sienta la calidad de la vibración en las manos y en todo el cuerpo.
Vuelva a la posición inicial, con las palmas boca arriba. Sienta la calidad de la energía en las manos y compare con la posición anterior.
Observe la sensación general en el interior de sí mismo, y vea si puede percibir alguna diferencia con lo que sentía en la posición precedente.
Vaya intercambiando una y otra posición, sintiendo y explorando las sensaciones.
Comentarios
• Cuanto más sintonice con la percepción de la energía, más nítida se hará, no sólo la calidad de la vibración en las palmas de las manos, sino también la energía por todo el cuerpo, la cual variará de una a otra posición. El "sabor interior", la atmósfera de conciencia, cambiará por completo. Al principio, dichas variaciones podrán parecer sutiles; pero tal como se progrese se harán cada vez más tangibles e inequívocas.
Esto nos conduce a una ciencia dirigida a la introducción de estados de conciencia determinados mediante la sintonización con las diferentes posiciones de las manos y, más generalmente, del cuerpo. Los rituales de todas las tradiciones que se encuentran en el planeta han incorporado elementos de dicha ciencia sagrada. Por ejemplo, dichos "gestos de energía" son denominados mudra en sánscrito.
Como puede juzgarse por uno mismo mientras se realizan dichos ejercicios, los gestos de energía sólo cosechan sus efectos reales si la percepción está abierta y receptiva.
A continuación exploraremos dos de estos gestos tan tradicionales.
Práctica 6.8 Gestos de energía
Siéntese con la espalda recta. Frótese las manos durante algunos segundos y entonces quédese inmóvil, con las palmas de las manos hacia arriba.
Hágase consciente en el ojo, hágase consciente en las manos.


Respire con la fricción en la garganta.
Hágase consciente de la vibración en las manos y de la vibración en el ojo.
Sienta la calidad general, el "sabor" de su propia energía.
Fase 1
Junte las manos en postura de oración. Hágase consciente de la vibración en las manos y en todo el cuerpo. Permanezca medio minuto en esta posición.
Vuelva a la posición original, con las palmas hacia arriba.
Alterne de una a otra postura, comparando la energía. Observe qué disposición de conciencia aparece cuando las manos están juntas.
Fase 2: jnana-mudra
Vuelva a la posición con las palmas de las manos hacia arriba (sin descansarlas en las rodillas). Respire con la fricción en la garganta, amplificando la vibración, y conecte las manos y el ojo. Pase un minuto reenfocando.
A continuación, doble los dedos índices y únalos con los pulgares, en la posición llamada jnana-mudra, tal como se muestra en la figura. Emplee la fricción en la garganta para amplificar la acción del gesto. Continúe sintiendo las variaciones de energía dentro de sí mismo durante uno o dos minutos.
Seguidamente, reanude la posición con las palmas hacia arriba. Pase medio minuto amplificando la vibración con la fricción en la garganta. Sienta la calidad de la energía.
Entonces, haga jnana-mudra de nuevo. Continúe alternando las posiciones, explorando los cambios en el interior de sí mismo.
Cómo varía la energía?
Cómo varía la conciencia?

Jnana-mudra


Fase 3: La acción de jnana-mudra en los pulmones
Mantenga el mismo gesto de energía, jnana-mudra, tal como se describió en la fase 2. Los ojos deben estar siempre cerrados. En esta ocasión hay que hacerse consciente de la vibración en los pulmones al mismo tiempo. Vaya alternando de una a otra posición e intente sentir cómo varía la vibración en el interior del pecho.
A continuación, pruebe con jnana-mudra (dedos índice y pulgar unidos) solamente en la mano derecha, estando plana la otra mano. Hágase consciente en el ojo; hágase consciente en el pecho. Continúe durante medio minuto y compare la energía en cada uno de los pulmones.
Entonces alterne, haciendo jnana-mudra (dedos índice y pulgar unidos) solamente en la mano izquierda, estando plana la mano derecha. Hágase consciente de la vibración en el ojo y a cada lado del pecho. Compare con la posición precedente.
Siga variando de una a otra posición durante algunos minutos, explorando las variaciones de la energía en todo el cuerpo, y en los pulmones en particular.
Comentarios
• Con frecuencia el gesto de "oración" de la fase 1 nos da la sensación de que la energía es más concentrada, más vertical, como una columna.
• He observado en muchas personas que el jnana-mudra (literalmente, "gesto del conocimiento") parece tener una acción directa en la energía de los pulmones, lo cual encaja bastante bien con el hecho de que en acupuntura el Meridiano del Pulmón se dice que termina en el dedo pulgar. Los estudiantes a menudo describen la vibración en sus pulmones como más intensa o densa, reforzada, más cerrada... cuando se ejecuta dicho gesto.
Ahora propondré un enigma: algunas personas parecen encontrar más fácil respirar cuando hacen jnana-mudra. Otras, en cambio, encuentran más difícil respirar. Cómo se explica esto? La respuesta la veremos en la sección 6.13, al final del presente capítulo.


Práctica 6.9 La energía entre las manos
Siéntese con la espalda recta, con las manos paralelas y frente a sí mismo. En ningún momento, durante el presente ejercicio, se tocará una mano con otra, siempre habrá espacio entre las mismas.


Hágase consciente de la vibración en el ojo y en las manos. Respire con la fricción en la garganta para amplificar la vibración y conecte las manos al ojo.
A continuación, hágase consciente de la vibración en el espacio entre las manos.
Comience a mover lentamente la mano derecha hacia la mano izquierda, como si la mano derecha empujara a la izquierda a través de la vibración. La mano izquierda se moverá hacia la izquierda, suavemente repelida por la presión de la vibración proveniente de la mano derecha. Continúe moviendo ambas manos hacia la izquierda muy despacio.
Seguidamente, cambie la dirección. La mano izquierda se empezará a mover hacia la derecha, repeliendo a la mano derecha mediante la vibración. Siga respirando con la fricción en la garganta para intensificar la vibración entre las manos.
Después de mover muy despacio las dos manos hacia la derecha durante un minuto aproximadamente, cambie de dirección nuevamente. Comience a empujar hacia la izquierda, repeliendo a la mano izquierda con la vibración proveniente de la mano derecha.
Repita la práctica en dirección vertical, con la mano derecha encima y la izquierda debajo. Mueva las manos muy despacio, arriba y abajo, repeliendo la una con la otra, siguiendo el método anteriormente descrito. Mantenga la fricción en la garganta. Observe el campo de vibración entre las manos.
A continuación extienda este ejercicio a diversas direcciones del espacio.


Práctica 6.10 Antenas cósmicas
Siéntese con la espalda recta y las manos encaradas como en el último ejercicio. Seguidamente, vuelva las manos hacia arriba. Sienta la diferencia de la vibración en las manos y en el ojo según pasa de una a otra posición.
A continuación, coloque manos y brazos en distintas posiciones en el espacio, las que mejor le parezcan. Pero moviéndose despacio y conscientemente. Será como un "movimiento inmóvil" lo que nos transportará de una a otra posición.
En cada posición se generará una "frecuencia" de vibración diferente en el interior de sí mismo. El campo de conciencia cambiará de aroma en función de la orientación de las manos. Continúe jugando con las manos durante algunos minutos, explorando cómo posiciones distintas originan estados internos diferentes.
Seguidamente, levántese y comience a mover todo el cuerpo, lentamente, yendo de una posición inmóvil a otra.
Comentarios
• Esta práctica introduce una perspectiva del movimiento completamente distinta. Cada posición es ahora percibida en su relación al cosmos. No se mueve el cuerpo solamente para realizar acciones concretas, sino para sintonizar con diferentes frecuencias de energía y de conciencia. El cuerpo se convierte en una antena cósmica. Una vez se penetra en este estado de percepción, se es consciente de la propia riqueza y vastedad. Puede imaginarse cuán mágico es danzar de acuerdo con estos principios?
• Esta práctica es excelente para trabajar con el sonido interno. Si se está sintonizando con el sonido (no físico) de la vibración, se percibirán claras variaciones en el sonido conforme se cambie de posición. Sintonícese con el sonido de la vibración en el centro de la cabeza, detrás del punto en el entrecejo. A medida que dance se revelará una melodía real - la armonía de las esferas.


6.11 Práctica de la caja torácica
Reanudaremos las circulaciones energéticas con un ejercicio vigorizante.
Siéntese con la espalda recta.
Hágase consciente de la vibración en el ojo. Respire con la fricción en la garganta. Seguidamente, realice un frotamiento vigoroso de la caja torácica con las palmas de las manos. Frote verticalmente toda la caja torácica durante medio minuto. A continuación, use los puños para estimular la parte trasera de la caja torácica, a los lados de la espina dorsal; pero no hay que frotar la propia espina dorsal.
Entonces permanezca inmóvil y permita el movimiento de la energía.

          

Este ejercicio da buenos resultados para disipar la ansiedad, la cual siempre tiende a acumularse alrededor del plexo solar. También ayuda a ganar más control consciente del diafragma. Asimismo, es bastante eficaz para ayudar a despertar por la mañana, o en cualquier otro momento.


6.12 Zu yang ming, Meridiano del Estómago
Para trabajar en este meridiano, frote el dorso del pie, y a continuación la parte frontal del tobillo, la pierna, rodilla, muslo, parte interna de la ingle, y desde allí en línea recta hasta el pezón.
Repita la práctica completa de las circulaciones energéticas (sección 6.3) en este meridiano.


Hasta este momento hemos experimentado seis meridianos: los tres yin de la mano y los tres yang del pie. Para desarrollar la percepción de la vibración y reforzar el estrato etérico, se sugiere que se sigan practicando las circulaciones energéticas en estos seis meridianos todos los días durante varios meses. Como se explicó al principio de este capítulo, no es tanto un efecto local lo que se pretende con estos ejercicios, sino más bien un despertar general del plano etérico, el cual fomentará la apertura de la visión.
(Téngase en cuenta que la figura no muestra el recorrido del Meridiano del Estómago, sino el área donde frotar, para así facilitar el ejercicio. Para la exacta descripción de dicho recorrido del meridiano, consúltese el Apéndice 1).
Los lectores con un interés especial en la energía etérica y la sanación pueden consultar los manuales de acupuntura para obtener una información más amplia acerca de los meridianos. La aplicación de la percepción de la energía a los puntos de acupuntura dará resultados espectaculares, será como activar pequeños chakras por todo el cuerpo, creando todo tipo de movimientos de energía. Comience con los puntos que son grandes y fáciles de encontrar, tales como el Colon 4, Colon 10, Colon 11, Estómago 36...


6.13 Jnana-mudra y la energía en los pulmones
Suponga que hay demasiada energía en los pulmones. Haciendo jnana-mudra se añade incluso más. Por lo tanto, de repente puede hacerse algo difícil respirar. Añadir energía donde ya hay a rebosar, hará que los síntomas empeoren. Este es un principio muy básico de la medicina china tradicional.
Por otro lado, si hay una deficiencia de energía en los pulmones, al añadir más vibración se hace que la persona se sienta mejor, y por tanto que le resulte más fácil respirar. Esta prueba es de elevada sensibilidad, y permite ayudar a detectar si hay exceso o defecto de qi en los pulmones.
Hágase este ejercicio varias veces, dejando un intervalo de unos cuantos días entre cada práctica, antes de reconciliarse con la propia mente.