Hamer y las leyes biológicas

 

Primera Ley Biológica

 

LA LEY FÉRREA DEL CÁNCER

La Ley Férrea o Ley de Hierro del Cáncer comprende 3 criterios: 

 

 

Primer criterio

Todo ‘Programa Especial de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS: Sinnvolles Biologisches Sonderprogramm)’, es decir todo aquello que hasta ahora, y erróneamente, se había denominado 'enfermedad', se origina a partir de un DHS (Dirk Hamer Syndrome; en español, Síndrome de Dirk Hamer en honor al fallecido hijo del Dr. Hamer). Dicho DHS ocurre simultáneamente: 

  1. en la psique, 
  2. en el cerebro, y 
  3. en el órgano correspondiente. 

De modo que, de acuerdo a la terminología de la NMG, un DHS representa un choque biológico extremadamente intenso, grave, dramático, vivido en soledad (aislamiento) y que, inesperadamente, coge al individuo por sorpresa.

Ese instante podría compararse a cuando un portero de fútbol es sorprendido 'a contrapié', mientras mira desconcertado la pelota que esperaba recibir por el otro poste. Él ya no puede reaccionar y rectificar el pie correcto con el cual impulsarse. Esta es la situación típica de un DHS: sorprender a un individuo 'a contra pie'.

Sin embargo, el DHS ofrece al individuo la oportunidad de corregir la ‘avería’ para finalmente controlar la situación. En el momento del DHS, el choque biológico desencadena la ejecución de un ‘Programa Especial de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS)’ que cursa de manera sincrónica al nivel de la psique, del cerebro y del órgano correspondiente.

Este ‘Programa Biológico Especial’, es, al mismo tiempo, visible y medible a los tres niveles.

 

 

Segundo criterio 

A nivel cerebral, en el momento justo de un DHS, el choque biológico afecta a un área específica del cerebro, provocando en él una 'lesión' con forma de anillos, la cual es claramente visible en una tomografía axial computarizada (TAC) cerebral. Dicha lesión anular es llamada Foco de Hamer (Hamerschen Herd; de hecho, el término fue acuñado por los oponentes del Dr. Hamer, quienes de modo burlón llamaron a dichas formaciones anulares "los dudosos Focos de Hamer").

Cabe destacar que, antes de que el Dr. Hamer identificara estas lesiones anulares en el cerebro, los radiólogos las consideraban (e inexplicablemente las siguen considerando) como 'artefactos' creados por un error ténico en las máquinas de escáner. Pero Siemens, la conocida fabricante de este tipo de equipos, certificó que esas lesiones tan concretas no pueden ser artefactos puesto que, aún cuando la tomografía es tomada y repetida desde diferentes ángulos del cerebro, la misma formación anular aparece siempre en el mismo lugar; con lo cual, dichas formaciones anulares no son errores de la máquina, sino que inequivocamente están en el cerebro.

El contenido del choque biológico, en el momento del DHS, determina la ubicación del Foco de Hamer en el cerebro, así como la localización del cáncer o la supuesta 'enfermedad' oncoequivalente en el órgano correspondiente. 

En el momento del DHS, un Programa Especial de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS) se activa y sigue su curso de forma sincrónica en la psique, el cerebro y el órgano correspondiente. En teoría, estos tres niveles son útiles puntos de referencia a partir de los cuales es posible ‘situar’ al individuo dentro del SBS y, así, desarrollar entonces una terapia acorde. En realidad, estos tres niveles constituyen una sola entidad

Cada choque biológico posee un contenido específico (colorido de conflicto) que se hace evidente en el momento del DHS. El contenido del choque se manifiesta ‘por asociación’, lo que significa que se produce inconscientemente, sobrepasando nuestra conciencia. Pensamos que pensamos. Pero, en realidad, el choque ya se ha manifestado a través de la asociatividad, en una fracción de segundo, incluso antes de que hayamos empezado a pensar. El uso de la terminología 'conflicto emocional' para designar a los choques o conflictos biológicos es por lo tanto engañoso, ya que las emociones son, por su propia naturaleza, un subproducto de los choques biológicos que se producen tan solo cuando ya hemos empezado a pensar. 

El choque biológico inesperado deja una marca en el cerebro, la cual es visible en una tomografía cerebral (TC). Dicha lesión, en forma de anillos concéntricos muy finos, se llama Foco de Hamer (FH) (en alemán, Hamerscher Herd (HH)), similar a lo que se observa cuando una piedra es lanzada contra el agua. 

Cada choque biológico está relacionado con un área específica en el cerebro, que controla y dirige los procesos orgánicos en un órgano o tejido específicos. Los cambios en el cerebro son visibles en el mismo instante que un DHS se produce. 

 

Tercer criterio

El desarrollo a tres niveles del Programa Especial de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS), desde el DHS hasta la conflictolisis (CL) y la crisis epileptoide (CE) en el punto álgido de la fase de reparación, así como el retorno a la normalidad, siempre se produce de forma sincrónica. Es decir, que su desarrollo cursa simultáneamente en la psique, en el cerebro y en el órgano. Si el choque biológico es intenso en el inicio, la fase activa del SBS será igualmente intensa. Si se atenúa la intensidad del choque biológico, la fase activa del SBS también será atenuada en los tres niveles. Una vez que el choque biológico se resuelve, la fase de reparación también se desarrollará a tres niveles. Si hay recurrencia del choque biológico, se produce de nuevo, también, en los tres niveles.

 

 

Segunda Ley Biológica

 

LA LEY BIFÁSICA de todos los Programas Especiales de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS), siempre y cuando haya una resolución del choque biológico

Esta segunda ley natural da totalmente la vuelta al conocimiento médico en lo que respecta a las supuestas ‘enfermedades’, ya que todas ellas se ubican de acuerdo a este modelo bifásico (en dos fases). La medicina convencional identifica varios cientos de ‘enfermedades frías’ y varios cientos de ‘enfermedades calientes’. Los individuos con ‘enfermedades frías’ suelen tener la piel y las extremidades frías, experimentan estrés prolongado, notan pérdida de peso y dificultades para dormir, incluso sufren de insomnio. Los individuos con ‘enfermedades calientes’, por lo general, tienen extremidades calientes, a menudo sufren fiebre, están extremadamente cansados pero, sin embargo, tienen buen apetito.

En el caso de las supuestas ‘enfermedades frías’, la fase de reparación posterior es ignorada o se percibe como otra ‘enfermedad’ por sí misma, independiente. Del mismo modo, con las supuestas ‘enfermedades calientes’, que de hecho son fases de reparación tras la resolución de un choque biológico, la fase fría también es ignorada y percibida como una ‘enfermedad’ por sí misma, independiente otra vez. Se hace evidente que lo que se considera como dos ‘enfermedades’ en realidad es un único Programa Biológico Especial (SBS).

Deberíamos preguntarnos por qué la medicina convencional no ha reconocido todavía este modelo de dos fases como algo tan evidente. Esencialmente se debe a que los choques biológicos no siempre se resuelven. Si el choque biológico no puede ser resuelto, la enfermedad permanece monofásica. En otras palabras, el individuo permanece en actividad conflictiva y, en casos de una gran masa conflictiva (intensidad de DHS y su duración), se consumirá y morirá de fatiga biológica o caquexia.

Obviamente, la medicina convencional no ha sido capaz de comprender una única ‘enfermedad’.

El siguiente gráfico muestra que, en el momento del DHS, el ritmo normal día/noche se convierte en una simpaticotonía permanente. La resolución del conflicto, es decir la conflictolisis (CL), inicia una vagotonía permanente. La fase vagotónica es interrumpida por la llamada crisis epiléptica o epileptoide que se produce en el momento álgido de la fase de reparación. Esta crisis (pico simpaticotónico) es un punto de inflexión crucial en la fase vagotónica. Toda supuesta enfermedad implica una fase activa y, siempre y cuando el choque biológico haya sido resuelto, una fase de reparación posterior. Además, si no es interrumpida por una recidiva del choque biológico, cada fase de reparación tendrá su crisis epiléptica o epileptoide.

En el preciso momento del DHS, el individuo entra en un estrés permanente, donde día y noche se preocupará con pensamientos recurrentes en relación a ese choque biológico y tendrá las manos y los pies fríos. Por lo general, tendrá problemas para dormir y, si lo logra, lo hará solamente durante la primera mitad de la noche. No tendrá apetito y perderá peso. Esto es lo que llamamos fase activa de conflicto (CA).

A diferencia de las preocupaciones diarias de menor importancia, los choques biológicos sumergen al individuo en un estado de estrés permanente acompañado de síntomas perceptibles muy específicos. Los seres humanos pueden soportar numerosos choques biológicos sin desarrollar necesariamente una enfermedad, siempre y cuando haya tiempo para prepararse con antelación. Esta falta de preparación frente a un choque biológico predispone al individuo a un estado de inhibición de la acción que caracteriza a la fase activa del conflicto.

Este estado solo se normalizará una vez que el individuo haya resuelto el choque biológico. Con esa resolución, el individuo cae en un estado de reposo, ya que la psique ahora deberá recuperarse. El individuo, por lo general, se siente aletargado y cansado, pero liberado. Tiene buen apetito, y la temperatura corporal aumenta, a menudo con fiebre y dolores de cabeza concomitantes. Durante esta fase, el individuo duerme bien, pero por lo general después de las tres de la madrugada. Esto es lo que llamamos fase de reparación (PCL).

Como ya hemos mencionado, en el momento cumbre de la fase de reparación se produce la crisis epiléptica o epileptoide.

Esta crisis epiléptica o epileptoide es un suceso natural que se ha puesto en marcha a lo largo de millones de años de evolución. Se produce simultáneamente en cada uno de los tres niveles. El propósito de esta crisis en la cumbre de la fase de reparación es poner al organismo de vuelta a la normalidad.

Para cada SBS, hay una crisis epileptoide que varía de un caso a otro. La expresión ‘epileptoide’ significa que hay otros síntomas que difieren de los síntomas habituales que encontramos en las auténticas crisis epilépticas. Cada tipo de choque biológico o enfermedad posee un tipo específico de crisis epileptoide.

La naturaleza ha desarrollado toda una estrategia para este importante proceso, en el sentido de que la recidiva repentina del propio choque biológico original significa un retorno final a la normotonía. Por lo tanto, en el momento cumbre de la fase de reparación, el individuo experimenta súbitamente una recaída del choque biológico. En otras palabras, se experimenta de nuevo el choque biológico por un corto período de tiempo (una recaída de la actividad conflictiva), un pico simpaticotónico, con manos frías, sudores fríos y todos los síntomas de la fase activa del conflicto. Esto es lo que explica, por ejemplo, los dolores agudos de la angina de pecho durante el ataque al corazón.

La crisis epileptoide puede ser un evento crítico en los casos, por ejemplo, de la lisis neumónica, del ataque cardíaco, de la embolia pulmonar, de la pérdida de la conciencia, de la diabetes o de la hipoglucemia, donde a menudo se requiere atención médica de emergencia.

Durante las dos fases (activa y de reparación), el Foco de Hamer (FH) que apareció en el cerebro en el momento del DHS, será sometido a cambios en su apariencia. Durante la fase activa del conflicto, el FH se presenta como un conjunto de finos anillos concéntricos mientras que, durante la fase de reparación, se hincha, se edematiza y se oscurece.

Durante esta segunda fase, y más concretamente en la fase Pcl-A, se produce un edema cerebral temporal (hinchazón), que puede ser problemático si, por ejemplo, la masa conflictual (intensidad del DHS y su duración) es grande, o cuando el edema cerebral se encuentra en una ubicación desfavorable. Además, el edema en el FH y el órgano correspondiente pueden hincharse considerablemente si hay un ‘conflicto existencial o de abandono’ concomitante no resuelto que afecte a los túbulos colectores del riñón, y que tenga como re sultado la retención de líquidos. En la NMG, esto se denomina “el Síndrome”. En tal caso, el FH hinchado requiere más espacio, resultando en una compresión del tejido cerebral adyacente.

Hacia el final de la fase de reparación, y más específicamente durante la fase Pcl-B, la llamada neuroglia, un tejido conectivo inofensivo, se acumula en la ubicación del FH, quedando así implicada en la reparación final del mismo. Un FH rellenado con glía blanca y densa, que puede ser visto fácilmente en una tomografía computarizada cuando se utiliza un producto de contraste a base de yodo, es simplemente un indicativo de que hay un proceso de reparación al nivel del FH en el cerebro.

Después de la fase Pcl-B, el FH presenta una cicatriz inofensiva, la cual es el resultado de un proceso de reparación eficiente, similar a la cicatrización de la piel después de una herida externa. Sin embargo, los anillos gliales cicatrizados se diagnostican erróneamente como ‘tumores cerebrales’, tales como gliomas, glioblastomas, oligodendrogliomas, etc., y por lo tanto son extirpados, provocando así efectos perjudiciales obvios en el individuo. Por supuesto, los tumores cerebrales, definidos como una multiplicación de células cerebrales,¡no existen!

 

Raíles  En el momento del DHS, suele ocurrir algo importante. En este preciso momento, los ‘raíles’ se ponen en marcha, mientras que el desarrollo de la enfermedad ‘sigue’ su curso. Los raíles son recuerdos sensoriales asociados al DHS, grabados a través de los cinco sentidos, como si de una fotografía se tratase. Inconscientemente, en el momento del DHS, tanto los seres humanos como los animales registran hasta los datos ambientales más pequeños como puedan ser sonidos, colores, olores, sensaciones o gustos, y almacenan estas huellas de por vida. Si el individuo se vuelve a encontrar de nuevo con uno de esos raíles, existe la posibilidad de una recidiva del DHS original.

Estos raíles se perciben a menudo como ‘patológicos’. Son entonces identificadas como alergias que deben ser combatidas o se les llama ‘fiebre del heno’, ‘asma’, ‘neurodermatitis’, etc., y se utilizan para etiquetar aleatoriamente diferentes conflictos y diferentes fases, teniendo el primero de estos dos sus propios síntomas físicos y cerebrales.

Aún más importante es el hecho de que un primer DHS específico pondrá estrictamente al cerebro en ‘alerta máxima’, pero NO genera verdaderas modificaciones físicas y/o síntomas (dicha afirmación puede parecer controversial y posiblemente sorprender a priori al lector asiduo de NMG, puesto que se trata de un 'detalle' poco conocido, el cual ni tan siquiera se especifica en la propia obra original del Dr. Hamer publicada hasta ahora; pero lo cierto es que constituye una importante actualización de su parte que, en efecto, puede ser verificada fácillmente en la experiencia de la práctica profesional). Lo que contribuye a este modo de ‘alerta máxima’ es el hecho de que los raíles asociados con el primer DHS específico se registran al mismo tiempo. Tenemos, pues, lo que podría ser identificado como un conflicto ‘inactivo’ o ‘latente’. En algún momento en el futuro, tan pronto como la exposición a uno o varios raíles se produzca, o impacte un nuevo DHS que tenga semejanza con el primer DHS específico, el conflicto se pone automáticamente en lo que podríamos denominar modo ‘desencadenante’, acompañado, ahora sí, de verdaderas modificaciones físicas o síntomas.  

 

 

Lateralidad Biológica

Por último, un criterio muy importante a considerar en la Nueva Medicina Germánica (NMG) es la lateralidad biológica. Es imposible trabajar con diligencia en la NMG sin ​​haber establecido si el individuo es diestro o zurdo. La forma más fácil de determinar la lateralidad biológica es con el ‘test del aplauso’, en otras palabras, dar palmadas tal y como se hace cuando aplaudimos. Al palmear, la mano que queda en la parte superior (con la palma hacia abajo) representa la mano dominante que determina la lateralidad biológica. Si la mano derecha se encuentra en la parte superior, el individuo es diestro. Si la mano izquierda está en la parte superior, el individuo es zurdo. Esta prueba es esencial para identificar el hemisferio cerebral a partir del cual el individuo actúa. Hay muchos llamados ‘zurdos transformados’ que creen que son diestros. Sin embargo, para evitar confusiones, es importante mencionar que la lateralidad biológica NO está determinada por la mano con la que escribimos o sostenemos el martillo, es decir la lateralidad mecánica aprendida. Por eso, cuando se considera estrictamente la lateralidad biológica, no existen los individuos ambidiestros.

En NMG, sería un grave error olvidar verificar con precisión la lateralidad biológica a través del ‘test del aplauso’ ya que esta es de suma importancia para entender la correlación entre los choques biológicos, el cerebro (FH), y el desarrollo del cáncer o de la necrosis en el órgano.

La primera regla de la lateralidad biológica ayuda a determinar, para muchas 'enfermedades', si el choque biológico en el origen de la 'enfermedad' implicada está relacionado con la/el 'madre/hijo o con la 'pareja' . Para las personas diestras biológicas, el lado derecho del cuerpo es el 'lado pareja' y el lado izquierdo del cuerpo es el lado 'madre/hijo'. Para las personas zurdas biológicas, es todo lo contrario. Por lo tanto, la parte del cuerpo donde muchos SBSs se manifiestan proporciona un indicativo importante sobre quién estuvo involucrado en el choque biológico en origen. Como guía general, 'madre/hijo' se refiere a la abuela, a la madre, a un hijo/a o incluso a una mascota considerada como tal, mientras que la 'pareja'' se refiere a todos los demás, es decir padre, hermanos/as, amigos/as, compañeros/as de trabajo, etc.

La segunda regla de la lateralidad biológica muestra que para ciertos choques biológicos específicos, los individuos diestros y zurdos no desarrollarán la misma 'enfermedad'.

 

 

Tercera Ley Biológica

 

EL SISTEMA ONTOGÉNICO  de los Programas Biológicos Especiales (SBS) del cáncer y oncoequivalentes

 

En pocas palabras, esta tercera ley biológica natural determina la naturaleza de los síntomas orgánicos en relación con las dos fases de cada enfermedad. 

En la embriología, el desarrollo del embrión deriva de tres capas germinales embrionarias: el endodermo (hoja interna), el mesodermo (hoja media) y el ectodermo (hoja externa), que ya aparecen en las primeras etapas del desarrollo embrionario. Todos los órganos y tejidos se originan a partir de esas tres capas germinales embrionarias. Cada célula y cada órgano del cuerpo se pueden atribuir a una de estas tres capas. 

La Tercera Ley Biológica de la Nueva Medicina Germánica clasifica todas las supuestas ‘enfermedades’ de acuerdo a su relación con una capa germinal embrionaria específica. Por lo tanto, mediante la clasificación de todos los tipos de crecimientos, necrosis y úlceras en función de su correspondencia con una capa germinal embrionaria específica, se puede observar que todas las ‘enfermedades’ relacionadas con la misma capa germinal embrionaria poseen ciertas características propias. En cuanto a lo que al mesodermo se refiere, hay una distinción entre la parte controlada por el cerebelo (viejo mesodermo) y la parte controlada por la médula cerebral (nuevo mesodermo). 

La evolución de los seres vivos se produjo de tal forma que para cada capa germinal embrionaria, encontramos: 

  • un área específica en el cerebro 
  • un choque biológico específico 
  • una ubicación precisa (relé) en el cerebro 
  • una histología bien determinada 
  • una variedad microbiana específica  Todas las células y órganos que se derivan de la capa germinal embrionaria interna, el endodermo, tienen su respectivo relé cerebral o centro de control en el tronco cerebral, la parte más antigua del cerebro, de la que reciben sus directrices. Todos los órganos que se derivan del endodermo muestran un crecimiento celular durante la fase activa del conflicto mediante el desarrollo de tumores compactos, por ejemplo, en el estómago, el hígado, el colon,  los pulmones y la mucosa del útero/próstata. Histológicamente, y sin excepción, todos estos supuestos carcinomas son realmente adenocarcinomas. 
  • Mesodermo
  • Todas las células y órganos que se derivan del grupo antiguo de la capa germinal embrionaria media tienen sus centros de control en el cerebelo. En el caso de los cánceres, estas células y órganos se comportan de la misma manera que las células y órganos controlados por el tronco cerebral, es decir, que habrá crecimiento celular en forma de tumores compactos, pero a modo de pólipos, durante la fase activa del conflicto. Este tipo de tumor se producirá, por ejemplo, en la glándula mamaria del pecho, el corion de la piel en forma de  melanoma, o el pericardio/pleura/peritoneo en forma de un mesotelioma.  En el caso de los cánceres, estos órganos se someten a una pérdida de células en forma de úlceras durante la fase activa del conflicto, o a cambios biológicos funcionales significativos (mejora o disminución de la funcionalidad de un órgano, parálisis motora, diabetes, etc.). Durante la fase de reparación, se produce el relleno de la ulceración o la recuperación completa de la funcionalidad del órgano.  La 'Brújula' de la NMG, mostrada en la ilustración, acompaña a la Tercera Ley Biológica, proporcionando un modelo pertinente de los procesos biológicos naturales que se producen durante las dos fases de cada llamada enfermedad, en plena conformidad con el origen embrionario y la evolución. 
  • Este diagrama muestra dos grupos diferentes:   
  • La relación directa entre el SBS y las capas germinales embrionarias demuestra que el cáncer no se origina a partir de células que se desarrollan de una manera anárquica, sino que contradictoriamente es resultado de un proceso totalmente inteligente, lógico y pertinente en plena conformidad con la evolución. 
  • Ectodermo
  • Todas las células y órganos que se derivan de la capa germinal embrionaria externa, el ectodermo, tienen su respectivo relé cerebral o su centro de control en la corteza cerebral, la parte más reciente del cerebro, de la que obtienen sus directrices. 
  • Todas las células y órganos que se derivan del grupo reciente de la capa germinal embrionaria media tienen sus centros de control en la médula cerebral. En el caso de los cánceres, estas células y órganos se someten a la necrosis o a agujeros en el tejido orgánico durante la fase activa del conflicto, por ejemplo, en los huesos, el riñón, los ovarios, los ganglios linfáticos, la musculatura estriada del corazón, etc. Durante la fase de reparación, se produce el relleno de la necrosis. 
  • En lo que se refiere a la capa germinal embrionaria media, el mesodermo, hay una distinción entre un grupo antiguo y un grupo reciente, en estricta conformidad con la evolución de los seres vivos. 
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  • La ubicación de los relés en el tronco cerebral se determina sistemáticamente en relación a la evolución de los seres vivos. En las primeras etapas de la vida en este planeta, los seres vivos evolucionaron en el agua y tenían la forma de un anillo, con una sola abertura utilizada tanto para la ingesta de alimentos como para la defecación. Por lo tanto, de acuerdo a esa forma primitiva, los relés del tronco cerebral se inician en el dorsal derecho con SBSs relacionados con la boca y la nasofaringe y, posicionados pues, en un sentido anti-horario, que corresponde a la progresión del canal gastrointestinal, y termina con el sigmoide y la vejiga en el dorsal izquierdo. Por consiguiente, la secuencia de los relés del tronco cerebral tiene la forma de un anillo. 
  • Endodermo
  • Además, cada supuesta ‘enfermedad’ o SBS posee, de acuerdo a la evolución, un sentido o significado biológico preciso. 
  • El grupo amarillo del cerebro viejo, que representa las células y los órganos que se derivaron del endodermo y del mesodermo viejo. Presentan un crecimiento del tumor durante la fase activa del conflicto. Durante la fase de reparación, el tumor sufre una necrosis caseosa con la ayuda de micobacterias (TBC), siempre que estén disponibles en el momento del DHS. 
  • El grupo rojo del cerebro nuevo, que representa a las células y órganos que se derivan del mesodermo nuevo y el ectodermo. Este grupo presenta una pérdida celular (necrosis o ulceración) durante la fase activa del conflicto. Durante la fase de reparación, las necrosis o las ulceraciones se llenan en exceso, lo que provoca la formación de quistes. 
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  • Cuarta Ley Biológica
  • EL SISTEMA ONTOGÉNICO DE LOS MICROBIOSHasta ahora, los microbios han sido percibidos como causantes de las supuestas 'enfermedades' infecciosas, lo cual es comprensible desde un punto de vista puramente observacional ya que estos están siempre presentes durante una enfermedad infecciosa. Sin embargo, esta percepción es falsa ya que todas las enfermedades infecciosas están siempre precedidas por una fase activa de conflicto que hasta ahora ha sido ignorada. Para entenderlo mejor, podríamos utilizar la siguiente analogía: ¿serían culpables los bomberos de prender fuego a una casa simplemente por el hecho de que podemos observarlos en la escena de un incendio? Los microbios, por tanto, no son nuestros enemigos sino nuestros leales aliados. Su trabajo comienza de acuerdo a órdenes y comunicaciones específicas por parte del propio sistema inmune, donde toda esta importante actividad beneficiosa está siendo controlada, en última instancia, por el cerebro. Existe una correspondencia entre cada órgano o tejido derivado de una capa germinal embrionaria específica y un microbio relacionado con la misma capa germinal embrionaria. La actividad microbiana solo se inicia después de la conflictolisis (CL), y se extiende a lo largo de la fase de reparación. Sin embargo, las micobacterias (TBC), si están disponibles, empezarán a multiplicarse en el momento del DHS, pero su trabajo real solo se iniciará tan pronto como se resuelva el conflicto. El cuerpo produce estrictamente los microbios que son necesarios para descomponer el tumor que, en el momento de la conflictolisis (CL), se convierte en mórbido y superfluo. La población microbiana necesaria requerida para hacer este trabajo está regulada por la fiebre, a través de la acción de modulación del sistema inmune. Los hongos, las micobacterias (TBC) y las bacterias muy antiguas, es decir los microbios más antiguos, solo trabajan en los órganos endodérmicos controlados por el tronco cerebral. Las micobacterias (TBC) y las bacterias muy antiguas también funcionan en el grupo antiguo de los órganos mesodérmicos del cerebro viejo, controlados por el cerebelo. Las bacterias más recientes funcionan en el grupo reciente de los órganos mesodérmicos del cerebro nuevo, controlados por la médula cerebral. Los virus (si es que realmente existen) son los microbios más jóvenes que trabajan exclusivamente en los órganos controlados por la corteza cerebral.  Por ejemplo, en el caso de un adenocarcinoma de la glándula tiroides, si el choque biológico ha sido resuelto y no hay micobacterias (TBC) disponibles para descomponer el tumor superfluo, habrá una sobreproducción de tiroxina debido a la presencia del tumor. Este es un proceso totalmente inútil desde el punto de vista del sentido biológico. O, en el caso de un adenocarcinoma de colon, si no hay micobacterias (TBC) disponibles, hay riesgo de grandes complicaciones repentinas que requieren la extirpación quirúrgica del tumor. Y, por último, en el caso de un adenocarcinoma de los pulmones, si no hay micobacterias (TBC) disponibles, una radiografía rutinaria de tórax realizada posteriormente revelará un nódulo pulmonar que, a pesar de ser superfluo, tiene el potencial de generar un ‘estado de pánico’, con consecuencias nefastas. Con respecto a este último ejemplo, la evidencia clínica muestra que la llamada erradicación de la tuberculosis a través de medidas preventivas sin sentido se ha traducido en el aumento de los nódulos pulmonares superfluos entre la población.  No hace falta decir que los microbios desempeñan un papel vital en los Programas Especiales de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS). Los microbios evolucionaron junto con los seres vivos y siempre han contribuido a la evolución y transformación de estos. Solo la ignorancia empujaría a alguien a la conclusión de que los microbios deben ser eliminados a través de la penicilina, antibióticos o vacunas.  

 

  • Quinta Ley Biológica
  • LA QUINTAESENCIA
  • Cada supuesta ‘enfermedad’ es parte de un Programa Especial de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS), comprensible en el contexto de nuestra evolución. Cada SBS específico tiene un sentido biológico significativo, o el SBS intenta lograr algo que es biológicamente significativo. El sentido biológico puede ser definido como una ventaja momentánea, en términos de supervivencia, cuando un individuo presenta un supuesto funcionamiento ‘patológico en comparación con la cotidianidad del funcionamiento fisiológico. Este sentido biológico se producirá ya sea en la fase del conflicto activo o en la fase de curación, dependiendo de la capa germinal embrionaria en el origen del tejido u órgano involucrado en el SBS. Esto explica por qué la medicina convencional no puede entender la verdadera naturaleza del cáncer, en tanto que es incapaz de captar todas estas correlaciones, y más específicamente el desarrollo evolutivo de los programas de respuesta tras los choques biológicos. La Quinta Ley Biológica es una ley natural que lo abarca todo. Sus preceptos fueron entendidos a través de los siglos por las naciones indígenas que, sin nombrarlos, fueron capaces de reconocer estos Programas Especiales de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico como lo que realmente eran. Para ellos, la ‘enfermedad’ tenía un sentido, un significado evolutivo en los niveles individuales y colectivos, y constituía una oportunidad para ser integrada en la historia de la humanidad y la dinámica general de la evolución.        Incluso la peor mentira puede vestirse con un manto de respetabilidad si no ha sido públicamente expuesta por un tiempo considerable.Es interesante notar que hubiéramos heredado un mundo muy diferente, si aquellos que estaban a favor de Béchamp hubieran podido ofrecer algo rentable al entonces emergente negocio con la enfermedad. En vez de eso ellos decían: "Es la salud de la célula lo que es importante, no los gérmenes". Podríamos haber evitado epidemias modernas de enfermedades innecesarias, como cáncer, diabetes, enfermedades cardíacas, si tan sólo la civilización hubiese seguido a Bechamp en vez de a Pasteur.El trabajo de Pasteur, al contrario del realizado por su profesor, encantó a la emergente industria de los fármacos.“Si los gérmenes son atacantes externos que invaden el cuerpo, entonces podemos desarrollar y comercializar un arsenal sin fin de armas con las cuales matarlos. Pero, si el daño o desequilibrio con el cuerpo origina gérmenes, entonces nosotros simplemente debemos restablecer el equilibrio para quitar las condiciones de las cuales se alimentan los gérmenes”.En vez de introducir veneno, necesitaríamos introducir solamente los elementos naturales faltantes.Hoy en día, miles de investigadores y médicos saben que fuimos engañados, pero el resultado final ha sido tan catastrófico que hasta el concepto mismo de verdad, ha sido dañado momentáneamente mientras recorremos los siglos 20 y 21.Parece ser que hace un buen tiempo, cometimos el más increíble de los errores y y hombres conocedores y sofisticados morirían antes de admitir que han sido tontos y no reconocieron lo obvio. Ahora en el siglo 21, un público iluminado y unos pocos investigadores valientes se atreven a liderar la exposición de un imperio mafioso, tan corrupto que ni siquiera le importa que todos hayamos descubierto la verdad.Pero el imperio fármaco-alópata ya está en un avanzado estado de daño irreparable, ocasionado por varias generaciones de ignorancia, revestida de arrogancia. ¿Será posible que una sociedad aparentemente avanzada pueda estar viviendo en un estado de total engaño, siempre tratando de lograr algo que está condenado al fracaso, simplemente porque no sabemos suficiente acerca de nosotros mismos como para tomar las decisiones correctas?¿Será que aún viviendo en el siglo XXI, la industria moderna de la enfermedad entera descanse sobre una de las mayores mentiras del mundo? Los gérmenes causan enfermedad.Antoine Béchamp (1816-1908)Bechamp pudo probar que todas las células del animal y de la planta, contienen estas partículas minúsculas, las cuales continúan viviendo después de la muerte del organismo y a partir de ellas, se desarrollan microorganismos. En su investigación, Bechamp fundó las bases para la comprensión del pleomorfismo (la habilidad de los organismos de cambiar). Mientras que una muestra de sangre, puesta en una placa de vidrio para observación microscópica (platina) envejece en uno o dos días, los pequeños organismos literalmente pueden verse moviéndose mientras salen de las células de la sangre, organismos que cambian a formas más degeneradas y más patológicas mientras avanza el proceso. Cuando el proceso de la descomposición o de la putrefacción termina, cuando no hay nada más que los recién formados virus, bacterias y hongos puedan comer, se destruyen, desaparecen, y vuelven a la forma que tenían. Se les puede observar haciendo esto a través del microscopio a x100 o más.“Mientras que los microsomas de las bacterias destruidas también viven, lo que sigue es que estos microsomas son el final vivo de toda la organización celular que a su vez, se convierten en todas las cosas vivas, seres, órganos, todo. Son el fin y el principio de toda la vida física. Todas las células, órganos, todas las formas vivas se construyen a partir de estos pequeños cuerpos.”  Los resultados del profesor Bechamp fueron enterrados, ignorados y alejados de las generaciones siguientes de estudiantes, que hoy en día ni siquiera saben que Béchamp era el científico superior que trabajaba con paciencia y orden en el laboratorio, mientras que Pasteur recibía los elogios por un trabajo que fue plagiado, y a menudo alterado, de la forma más anticientífica. Esto se descubrió cuando en 1901 sus notas finalmente fueron hechas públicas para que la gente las leyera.Lo que descubrió Béchamp fue que las células de nuestro cuerpo no son atacadas por gérmenes externos portadores de enfermedades, como sugiere la teoría de Pasteur, sino que nuestras células se deterioran, degeneran y dañan por el estrés de la vida diaria o por toxinas introducidas (físicas o químicas) y se degeneran hasta un punto en que se debilitan, envenenan o enferman. Bajo esta condición, aumenta su acidez, lo que destruye su propio tejido degenerativo, mediante el uso de lo que él llamó microsomas, siempre presentes en la célula.La teoría de Béchamp dice que si mantenemos la célula sana y fuerte, ésta se desempeñará bien, pero si no, esto permitirá que los pequeños microsomas, que reaccionan a las condiciones pobres de acidez de la célula, la fermenten o se la coman.Esto ha originado mucha investigación en nuestros tiempos debido a que se hace cada vez más obvio que utilizamos teorías erradas en la medicina actual. El descubrimiento más importante que la ciencia (hoy en día) ha hecho, es que las toxinas no curan. Parece ser que mientras más envenenamos nuestras células con curas químicas y contaminantes, más nos enfermamos. Muchos investigadores han vuelto a los descubrimientos de Béchamp y después de leer sus informes, descubrimos que conocíamos la solución, pero ésta había sido ocultada muy astutamente para que la industria de la enfermedad pudiera florecer, basada en la destrucción de los microbios sospechosos de causar enfermedad.Una célula con deficiencia de nutrientes es envenenada al mismo tiempo. Este es un procedimiento estándar.Llamó a éstas microsomas y creyó que podían encontrarse en todo tejido vivo sano. Estos microsomas son fisiológica y químicamente activos, y son los constructores de nuestras células, además de ser agentes de descomposición después de la muerte de una célula en nuestros tejidos u órganos.La gente se enferma porque sus células están comprometidas, lo que las desequilibra y las hace susceptibles al crecimiento de la bacteria desde dentro, en lugar de ser invadidas desde el exterior, de acuerdo a lo que expresó Pasteur. Su filosofía se basó en la prevención de una invasión de bacterias desde el exterior del organismo, mientras que Bechamp se basaba en la prevención del crecimiento de las bacterias desde dentro del organismo.El método de Béchamp nos habría permitido desarrollar la salud de la célula.Las células sanas no necesitan ser protegidas por las toxinas. Rudolph Virchaw, padre de la patologíaIncluso los grandes científicos de nuestro tiempo pudieron, en algún minuto de sus carreras, admitir que la medicina moderna ha sido llevada de paseo.Las mentiras son un equipaje pesado cuando nos enfrentamos a la muerte, y el dinero ya no es más una motivación. Tampoco es un consuelo cuando se hace una sumatoria del sentido de nuestras vidas.¿Cuáles son las diferencias básicas entre Pasteur y Béchamp?Teoría de los Gérmenes - Pasteur (tal cual se le enseña a los estudiantes modernos)
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  • Pasteur, admitió al morir que: “Los gérmenes no son nada y el tejido en el que crecen , lo es todo”.
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  • “Si volviese a vivir, dedicaría mi vida a probar que los gérmenes buscan su hábitat natural, tejido enfermo, en vez de ser la causa de la enfermedad del tejido; al igual que los zancudos buscan el agua estancada, pero no son los causantes de los charcos estancados.” 
  • Las toxinas ocasionan que las células sanas se enfermen, y como descubrió Bechamp, ellas se autodestruyen cuando ya no pueden funcionar.
  • Pasteur nos ha permitido desarrollar todo tipo de toxinas para atacar los gérmenes invasores.
  • Con el tiempo, hemos descubierto quién tenía la razón, pero una industria construida únicamente sobre sustancias tóxicas, que requiere una fortuna para permanecer viable, no va a cambiar o sacar sus garras de la billetera más grande del mundo.
  • Béchamp descubrió que los microsomas se desarrollaban a bacterias, cuando los tejidos del cuerpo estaban envenenados, dañados o imposibilitados de funcionar. De su investigación se desprende su declaración de que la bacteria es un producto de la enfermedad, no su causa.
  • El profesor Pierre Jacques Antoine Béchamp era médico, profesor de química y farmacia, y uno de los investigadores líderes del siglo XIX, el mismo período de Pasteur. Béchamp condujo experimentos que encontraron que la bacteria crece dentro del cuerpo como formas evolucionarías de granulación pequeñísimas que viven dentro de las células de todas las formas vivientes.
  • Sin embargo, las células no pueden resistir la enfermedad si se permite que se debiliten o envenenen. El método actual de tratar la enfermedad, es ignorar las necesidades biológicas o nutritivas de las células y al mismo tiempo, atacarlas con sustancias tóxicas, con la esperanza de que los gérmenes mueran y la célula viva.
  • La teoría de Pasteur dice que sin importar si la célula es saludable o no, los gérmenes externos ingresan y causan la muerte o la contaminación de ésta. Esto fue aceptado inmediatamente como explicación para todas las enfermedades, y así crecieron las industrias gigantescas que conocemos hoy como drogas, medicamentos y vacunas. Junto con ellas, evolucionó la teoría de deshacerse de los síntomas, cortándolos, quemándolos con radiación o calor, y envenenándolos con sustancias tóxicas. Hoy esos métodos parecen haber alcanzado el máximo de lo que pueden ser aplicados y todavía siguen apareciendo las enfermedades que se supone nos traen los gérmenes, como si no se les estuviera tratando en lo absoluto.
  • Básicamente, Béchamp descubrió que la célula se autodestruye si se contamina o degenera. Pasteur dijo que los gérmenes externos entran al cuerpo y destruyen las células.
  • Hoy hemos descubierto todo esto, pero una industria construida en base a Pasteur, no va a ceder terreno. En vez de eso, debemos trabajar en dos esferas diferentes.
  • Cuando usted rompe un elemento en pedazos más y más pequeños, termina con un átomo de ese elemento. Cuando usted rompe la materia orgánica, la vida física, en pedazos más y más pequeños, termina con esta partícula, no importando la forma de materia orgánica viva con la que comenzó.
  • Antoine Béchamp
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  • Las partículas más pequeñas
  • Siempre que hay alguna cosa en la naturaleza que se está muriendo, comenzando a decaer, algo aparece y se lo come, puesto que sus partículas se convierten en microbios que salen de las células del tejido fino para limpiar cualquier toxina o materia en descomposición que se encuentra en el cuerpo. Para eso están los microbios (gérmenes). Son el resultado, no la causa de la enfermedad.
  • El biólogo francés demostró precisamente lo contrario: la enfermedad causa gérmenes. Probó que "todas las materias orgánicas naturales (materias que vivieron alguna vez), protegidas absolutamente contra los gérmenes atmosféricos, invariable y espontáneamente se alteran y fermentan, porque ellas necesaria e intrínsecamente, contienen dentro de sí mismas los agentes de su espontánea alteración, digestión, disolución".
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  • Ciertamente se ve así en el área de la salud.
  • Pasteur vs Béchamp
  • No existen señales de un deseo genuino de reforma, y aquellos pocos que tratan de practicar la curación verdadera, son atacados viciosamente por sus propios pares. Hoy en día, es realmente un infierno tratar de practicar la curación real, ya que si usted no utiliza los venenos más tóxicos para aplicarlos donde es imposible que puedan curar, y a cambio usa un método alternativo natural, los otros médicos y la industria de los fármacos lo etiquetan de "charlatán". 
  • Créanos -dice la industria fármaco-alópata- y nosotros limpiaremos nuestro propio actuar… de verdad. 
  • Hombres de aparente rectitud moral, tienen temor de admitir que ninguna cantidad de toxicidad puede sanar, y en vez de eso, siguen un credo que saben es errado. 
  • La teoría de los gérmenes de la enfermedad de Pasteur, dio a luz la era farmacológica. Si la medicina hubiera adoptado la teoría de la enfermedad de gérmenes de Béchamp, y el trabajo subsiguiente de los doctores Brewer, Warburg, Pauling y otros, sería de conocimiento común que los síntomas de la enfermedad se previenen o invierten mediante la nutrición a nivel celular
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  • El trabajo del biólogo francés Antoine Béchamp (1816-1908) demostró que la enfermedad causa gérmenes; Louis Pasteur, contemporáneo de Béchamp (y su ex-alumno), anunció que sus estudios probaron que los gérmenes causan enfermedad. Un hombre ha sido olvidado por la historia; el otro se considera el padre de la medicina moderna. 
  • Los gérmenes causan enfermedades
  • Hoy, los gérmenes son importantes y la salud de la célula es tan poco importante, que ninguna universidad está dedicada a eso, mientras que se están invirtiendo billones para aprender todo acerca de los gérmenes y en esto tenemos éxito; sin embargo, ni siquiera sabemos cómo describir la salud, excepto como la ausencia de la enfermedad. Un mundo verdaderamente confuso, que se mantiene deliberadamente de esa forma.
  • Hubo un tiempo en el que Pasteur no gozó del respeto divino concedido a él hoy, y en vez de eso, se le consideró un fracaso en casi todos sus experimentos, causando muerte e inmensas pérdidas financieras a aquellos que siguieron sus creencias. Actualmente, la teoría de los gérmenes de la enfermedad, incluyendo la vacunación y la intervención farmacéutica, ha sobrevivido para convertirse en la base de la industria de las enfermedades.
  • Cuando una mentira puede crear billones de dólares y es enseñada a cada siguiente generación como un hecho, es un asunto bastante serio; es más, es un acto revolucionario confrontarla.
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  • No solo los desarrollos orgánicos en un SBS tienen un sentido biológico específico, sino que también  desarrollan modificaciones en el comportamiento. En la NMG, estas últimas modificaciones son identificadas como ‘constelaciones esquizofrénicas’ y consisten en diferentes combinaciones de SBSs. Al expresar el sentido biológico, la Naturaleza procede por etapas, donde las constelaciones esquizofrénicas constituyen una nueva etapa para el individuo, permitiéndole así manejar una situación difícil frente a una situación desesperada. 
  • Por ejemplo, en los órganos controlados por el cerebro viejo, el tumor real o el crecimiento celular se desarrolla en la fase activa del conflicto, lo cual significa que el choque biológico no se ha resuelto, mientras que el crecimiento celular para los órganos controlados por el cerebro nuevo se produce durante la fase de reparación, una vez que el choque biológico ha sido resuelto, y simplemente comienza un relleno excesivo de la pérdida celular. Dado que la medicina convencional no entiende estos procesos con pleno sentido, percibe la fase de reparación de un órgano controlado por el cerebro nuevo como un cáncer, sin serlo. 
  • La Quinta Ley Biológica es llamada ‘La Quintaesencia’, ya que representa la inteligencia suprema de la Naturaleza. Representa todas las leyes biológicas en una sola. Por sí misma, da un vuelco a todos los conceptos de la medicina convencional. Entendiendo el origen embrionario de los tejidos y órganos en el contexto de la evolución y sus propios desarrollos biológicos específicos a lo largo de un SBS, se hace evidente que la ‘enfermedad’ no es un error de la naturaleza que debe ser corregido, sino que más bien cada ‘enfermedad’ tiene un significado en sí misma. Cuando se entiende que las supuestas ‘enfermedades’ ya no son ‘malignas’, y que no deben ser percibidas como un fallo de la naturaleza o un castigo divino, sino que son una parte integral de un Programa Especial de la Naturaleza con Pleno Sentido Biológico (SBS), entonces esos SBSs llegarán a ser extremadamente coherentes.
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  • El supuesto sistema inmune, que se nos presenta como una línea de defensa contra las células cancerosas ‘malas' y los microbios, en donde nuestro organismo es un campo de batalla, no existe. El sistema inmune es, en realidad, un sistema de comunicación muy sofisticado que trabaja para modular la actividad microbiana, donde los llamados microbios patógenos finalmente se convierten en inofensivos y latentes hasta que se reactivan si así lo necesitan.
  • Los microbios son considerados como una entidad ‘maliciosa’ que debe ser eliminada, lo cual es un total sinsentido ya que sin microbios, no existiría la vida en este planeta. De hecho, todos los microbios evolucionando en nuestro entorno natural son absolutamente necesarios. Si, por ejemplo, las micobacterias (TBC) están inactivas debido a diversas medidas preventivas, como pueda ser la vacunación, los tumores asociados con el cerebro viejo no pueden seguir descomponiéndose durante la fase de reparación, provocando consecuencias desastrosas para numerosos tumores. 
  • La clasificación de los microbios cumple totalmente con su edad ontogénica: 
  • Los microbios están más o menos especializados según los órganos en los que trabajan, pero también en función de su modo de acción, teniendo en cuenta que los microbios solo trabajan en un tejido mórbido o en un tejido que haya sufrido modificaciones importantes, y NUNCA en un tejido sano. 
  • La actividad microbiana no se activa, como se había supuesto erróneamente, por un estímulo externo, sino más bien por una señal enviada desde el cerebro a través del sistema inmune, el cual controla totalmente esta actividad. 
  • En resumen, la cuarta ley explica el papel de los microbios en la fase de reparación. 
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  • Cuanto mayor sea el Foco de Hamer (FH), más importante será el tumor, la necrosis o la modificación celular en el órgano correspondiente. Cuanto más intenso sea el DHS, más rápido crecerá el tumor, y más intensa será la necrosis o la modificación celular en casos en que los cánceres no presenten un crecimiento celular en la fase activa del conflicto, sino una necrosis carcinomatosa o ulceración.
  • La enfermedad surge de microorganismos fuera del cuerpo
  • Por lo general, debemos resguardarnos de los microorganismos
  • La función de los microorganismos es constante.
  • Las formas y colores de los microorganismos son constantes
  • Cada enfermedad se asocia a un microorganismo en particular
  • Los microorganismos son los agentes causantes primarios
  • La enfermedad puede atacar a cualquiera
  • Para prevenir la enfermedad debemos matar a los microorganismosTeoría celular - Béchamp (como se le enseñó a Pasteur y a otros durante esta era)
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  • Las enfermedades surgen a partir de microorganismos dentro de las células del cuerpo
  • Estos microorganismos intracelulares normalmente funcionan para construir y ayudar en los procesos metabólicos del cuerpo
  • La función de estos organismos cambia para ayudar en los procesos catabólicos (desintegración) del organismo anfitrión cuando éste muere o es dañado, que puede ser tanto químico como mecánico
  • Los microorganismos cambian sus colores y formas para reflejar al medio
  • Cada enfermedad se asocia con una condición particular
  • Los microorganismos llegan a ser 'patógenos' mientras que la salud del organismo del anfitrión se deteriora. Por lo tanto, la condición del organismo anfitrión es el agente primario
  • La enfermedad se construye a partir de condiciones no saludables dentro de la célula
  • Para prevenir la enfermedad debemos crear salud 
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