Tierra. Bárbara Marciniak 2ª parte

 TIERRA 2ª parte

 

LAS CLAVES PLEYADIANAS DE LA BIBLIOTECA VIVIENTE

BÁRBARA MARCINIAK   

1997

 

VOLVER A SOÑAR LA BIBLIOTECA VIVIENTE

 

Conforme el concepto de biblioteca sea ab­sorbido por vosotros, empezaréis a compren­der el valor de los sentimientos y de qué ma­nera son la clave para un enorme conoci­miento escondido.

 

Nosotros trabajamos con seres muy antiguos, llamados Guardianes del Tiempo, que guían a vuestro universo. ¿Os lo podéis imaginar? Igual que se conduce un coche para que se mantenga en la carretera, los Guardianes del Tiempo mantienen vuestro universo en una ruta.

Los Guardianes del Tiempo son los instigadores origi­nales, los innovadores de la Biblioteca Viviente. Son una creación de los Maestros del Juego. Tenéis que ser «alta­mente evolucionados» —utilizamos aquí términos huma­nos— para poder contactar con los Guardianes del Tiempo. Muchos conocen su existencia, pero ¿cómo encontrarlos y cómo hacer que se comuniquen? Hay historias sobre seres altamente evolucionados en vuestro planeta. No obstante, ¿cómo podéis encontrarlos y qué podéis hacer para que trabajen con vosotros? ¿Cómo podéis conseguir que ellos os cuenten sus secretos? Es muy sencillo: tenéis que apren­der a igualar su frecuencia.

Del mismo modo que los yoguis y los chamanes de vuestro mundo, los Guardianes del Tiempo poseen una personalidad muy ambigua. Son enigmas. Aunque sean co­nocidos y respetados, nadie sabe dónde moran, cómo contactarles o cómo averiguar qué aspecto tienen. Noso­tros tenemos la suerte de ser capaces de trabajar con los Guardianes del Tiempo. Ellos son nuestros maestros igual como nosotros somos los vuestros.

Los Guardianes del Tiempo nos han motivado a descu­brir la Biblioteca Viviente. También nos incitaron a averi­guar cómo activar estas bibliotecas porque los Guardianes del Tiempo tampoco quieren perder su universo. Ellos mantendrán vuestro universo separado hasta que llegue el momento en la existencia de que el universo entero com­prenda que todo es Uno. Cuando ocurra esto, el universo implosionará, por decirlo de alguna manera, y será Uno con el Creador Original, comprendiéndose a sí mismo.

Los Guardianes del Tiempo hacen todo lo posible para 00 perder este universo porque si él se destruye a sí mismo antes de completarse no cumplirá con su propósito. Para conseguirlo, separaron el universo creando lo que vosotros llamáis «tiempo». El tiempo lo separa todo, permitiendo al universo explorarse a sí mismo, posibilitando que descubra que todo trabaja en conjunto para llegar finalmente a la comprensión de que es una unidad completa y que todo es Uno.

Los Guardianes del Tiempo ven cómo su universo está siendo dominado. Entienden que se encamina hacia la des­trucción y la separación —separación que, de hecho, ellos apoyan—. Mantienen vuestro universo separado para que este y otros mundos puedan descubrir por ellos mismos la importancia que tiene cada mundo. La separación que preo­cupa a los Guardianes del Tiempo es la que tienen las for­mas vivas existentes de su esencia. Los reptiles y otras ener­gías están creando mediante este método la tiranía. En el roturo lejano existe un punto que preocupa mucho a los Guardianes del Tiempo por el cariz que están tomando las cosas. Estamos utilizando términos sencillos para crear conceptos comprensibles para vosotros.

Hemos aprendido que la maestría en la enseñanza muchas veces se da gracias a algunos trucos. Uno de ellos consiste en crear confusión sobre una estructura de creencias existente para así poder percibir otra. Nosotros mismos somos estudiantes y estamos descubriendo todo esto, exac­tamente igual que vosotros. También nosotros tenemos maestros que, mediante trucos, provocan que hagamos cier­tas cosas. Uno de estos trucos consiste en trabajar con este planeta. Hemos iniciado una investigación, estamos buscan­do un billete para este viaje porque somos aventureros y hay toda una historia en torno al hecho de habernos invo­lucrado con la Tierra. Nuestra búsqueda incluía encontrar la Biblioteca Viviente y resulta que vuestro planeta es la clave. Dijimos: «Bueno, esto sí que es interesante. Nuestros antepasados han entrado y salido a hurtadillas de este lugar durante eones y resulta que la clave que estamos buscando está delante de nuestros ojos y no la veíamos». Es curioso de qué modo las cosas están escondidas en las realidades. También nosotros utilizamos estratagemas parecidas, ten­tándoos a entrar en realidades para descubrir otras partes de vosotros mismos y así provocar un cambio en vuestras vidas y en el mismo universo.

Nosotros venimos del futuro y estamos investigando los túneles del tiempo. Esta es nuestra misión. Venimos desde un futuro probable, como Pleyadianos, e intentamos cambiar el pasado. Nuestra intención es cambiar este futu­ro probable con el que estamos trabajando porque resulta estar lleno de tiranía debido a una de las direcciones que está tomando el nuevo movimiento de vuestro universo. Esta es una zona y un universo de libre albedrío lo que quiere decir que todo está permitido. En este experimento en particular, todas las cosas son el Creador Original. Os recordamos que en este mundo de dualidades, las sombras son las que definen la luz. Tomad un paseo en un día solea­do y observad lo que hacen las sombras. Comenzad a estu­diar vuestro mundo literal y simbólicamente y veréis que éste os habla continuamente.

La Tierra es un lugar absolutamente milagroso ya que contiene la historia del universo, y el cuerpo humano. Los seres humanos fueron diseñados de esta manera gracias a la Biblioteca Viviente.

Cuando el universo funciona armónicamente, sin tira­nía, cada civilización es libre de intercambiar información con otra. Esto facilita un floreciente comercio de intercam­bio de ideas y permite que energías individuales lleguen y exploren. La Biblioteca Viviente es como una gigantesca cena entre amigos. Para crearla, todo un colectivo de civili­zaciones colaboraron armoniosa y generosamente, aportan­do todos sus conocimientos y energías. Se diseñaron espe­cialmente lugares en vuestro universo donde almacenaron una serie de datos. Esta información estaría disponible para facilitar el desarrollo del universo en los momentos necesa­rios. Estos momentos son el presente.

En el espacio existen civilizaciones que se están murien­do porque no tienen acceso a los datos de la Biblioteca Vi­viente, y en la Tierra sucede lo mismo con masas de gente porque vosotros no entendéis y no tenéis acceso a vuestro cuerpo. Sois claves integrales. El valor y la fe que podáis tener en vosotros mismos determinarán el curso de la expe­riencia para toda la existencia. Una vez que la Tierra entre en equilibrio y unión sincronizada, sucederá un alineamien­to geométrico con las restantes once bibliotecas que con­forman este sistema bibliotecario. Cuando se produzca este alineamiento, las doce bibliotecas crearán su propia configuración de luz, reformando vuestro universo, señalizando la conexión —por así decirlo, una cierta victoria para toda la creación.

Estáis enganchados a las otras once bibliotecas y vuestra tarea consiste en unir las doce, creando un movimiento giratorio de las mismas. De la misma manera que estáis haciendo girar doce chakras para que se abran y os conec­ten con la información que hay en vuestro interior, haréis que las doce bibliotecas vuelvan a la existencia. El movimiento giratorio de estos doce sistemas —doce chakras y doce bibliotecas— atraerá energías que se entremezclarán y se  moverán a través de muchos centros de información.

Esto hará que se disparen nuevas versiones y nuevos signifi­cados que anteriormente, tal vez, parecían irrelevantes e insignificantes. Cuando consigáis unir las piezas del cuadro original, empezaréis a entender el procedimiento de los llamados dioses y comprenderéis cómo utilizan vuestro mundo.

Como miembros de la Familia de Luz sois una fuente bastante neutral, se podría decir que sois una recopilación de energía moldeable que se transforma fácilmente en una variedad de formas. Es precisamente esta flexibilidad la que permite que otros os utilicen para fundirse con vosotros, para ser vosotros y para tener acceso a unos sistemas de realidad que sin vosotros no podrían experimentar jamás. Queremos que comprendáis mejor quiénes sois y quere­mos haceros ver el enorme valor que tiene la Familia de Luz. Podéis entrar en sistemas de conciencia y cambiarlos cuando se atasquen en su desarrollo. Muchas veces le resul­ta muy difícil a un sistema efectuar su propio cambio.

Deseamos que tengáis dominio sobre mayores capacida­des y no queremos que adoréis a nadie. Antes que cual­quier otra cosa, debéis honrar a vuestro vehículo físico, la Tierra y a todos sus habitantes. Honrad vuestro cuerpo físico como la joya más preciosa que os ha sido regalada y actuad como si la creación más preciada del universo fuera vuestra. Honrad primero y antes que todo a la Tierra. Esto forma parte de vuestra misión y es ahí donde reside vues­tra valía.

A nosotros nos parece que el concepto de la Biblioteca Viviente es bastante acertado ya que vosotros tenéis una comprensión muy básica de una biblioteca. Es una analogía fácil de asimilar porque los temas que tratamos son muy complejos. Lo estamos haciendo lo más digerible posible, como si fuera comida para bebés, para que podáis entender el concepto. En otro momento os contaremos otra histo­ria, pues, conforme vayáis cambiando, nosotros podemos transformar la historia. En el futuro podréis comprender más cosas de las que ahora podéis concebir.

Los doce filamentos del ADN y los doce chakras tienen muchos «doces» paralelos que se mueven con ellos. La his­toria del «doce» está profundamente relacionada con vues­tro planeta. Está profundamente enterrada en la psique co­lectiva de la conciencia humana y ha sido empleada a lo largo del tiempo —en vuestra terminología— como método para estructurar y pasar información de un sistema a otro. La historia del «doce» enraiza la idea de una existencia signifi­cativa en vuestro mundo.

El primer uso del «doce» aparecía en las antiguas ense­ñanzas con el concepto del zodíaco, un estrecho cinturón de dieciocho grados de anchura en cada lado de la elipse —el camino aparentemente circular— que describe el Sol alrede­dor de la Tierra. El zodíaco fue dividido en doce signos, con sus doce Casas correspondientes, portando informa­ción sobre la creación mediante la idea de doce partes signi­ficativas, entretejidas y entrelazadas. Se creía que el zodíaco Contenía una memoria viva, y jugó una parte importante en las civilizaciones sumeria, hindú, china, egipcia, caldea, griega y romana.

La distribución de doce energías zodiacales aporta nue­vas expresiones y enlaza a la civilización humana profundamente con los ciclos universales. Hoy en día utilizáis relo­jes y calendarios como recordatorios de la división de ener­gía, ya que éstos también dividen el tiempo mediante el Significativo uso del «doce».

La Biblia y otros textos antiguos hablan de muchas relaciones basadas en el «doce» —doce portales, doce tribus, doce ángeles, doce hijos, doce apóstoles/discípulos, incluso doce caballeros de la Tabla Redonda— y ahora se ha descu­bierto el duodécimo planeta. Nosotros usamos los concep-tos de doce chakras, doce filamentos del ADN y doce bibliotecas porque vosotros estáis codificados, por así de-cirlo, para responder y obtener una visión mayor de la realidad a través de este símbolo.

Vuestros doce chakras son colecciones o bolsas de energía desde donde pueden emerger los sucesos. Contienen memoria e identidad y cada uno corresponde a un filamen­to del ADN. Los siete chakras principales están dentro de vuestro cuerpo, comenzando en la base de vuestra columna vertebral y subiendo a lo largo de ella. Hay otros cinco fuera de vuestro cuerpo configurando así un total de doce centros giratorios o doce soles, como nos gusta a nosotros llamarlos. La oxigenación, la luz y la intención conciente activarán estos centros y, una vez puestos en marcha, vues­tro reto consiste en traducir toda la información que llega de esta manera a los doce filamentos del ADN. Los chakras del interior de vuestro cuerpo pueden librar vuestra me­moria corporal —vuestra experiencia corporal de esta vida y de otros viajes de reencarnaciones—. El primer chakra al­macena vuestra identidad del núcleo; se relaciona con quié­nes sois y cómo sobrevivís. Os abre para que podáis viajar hacia vuestro interior con el fin de descubrir los fundamen­tos de vuestras creencias básicas. El segundo chakra tiene que ver con la creatividad y la sexualidad: abre el archivo de vuestras creencias y experiencias en estas áreas. Estos primeros dos chakras corresponden a vuestro conocimien­to tradicional de los dos filamentos del ADN. Los temas relacionados con la identidad, supervivencia, sexualidad y creatividad os han retado durante milenios. El tercer chakra tiene que ver con vuestro plexo solar —vuestra capacidad digestiva en el más amplio sentido de la palabra—. Cuando está abierto, os ayuda a sentir y a intuir vuestro camino por la vida. En las mujeres, debido a la menstruación y a los partos, este centro es muchas veces más activo y consi­derado con un gran respeto. Vuestra voluntad, vuestro poder y vuestros sentimientos residen en él. El cuarto chakra está alineado con vuestro corazón, y cuando está abierto os conecta con la vida. Desde este centro emana la compasión permitiendo vuestra comprensión del porqué y del para qué de lo que percibís. La corriente de la compasión os lleva más allá de juzgar. Juzgar funciona como una trampa que os separa. El quinto chakra se encuentra en vuestra garganta y abre el gran regalo de la expresión vocal mediante la cual podéis comunicar vuestra verdad. El sexto chakra activa vuestro tercer ojo estimulando vuestra habili­dad de ver más allá de las fronteras de la tercera dimensión. El séptimo chakra está en la coronilla de vuestra cabeza. Cuando está abierto, os conecta y hace circular energías espirituales en el área craneal. Una vez estimulado, las glán­dulas pineal, pituitaria y también el hipotálamo juegan un papel activo en vuestra conexión. El octavo chakra está aún muy próximo a vuestro cuerpo físico —entre unos pocos centímetros y unos cuantos pies de vuestra cabeza—. Tiene que ver con los reinos invisibles fuera de vuestro cuerpo. El noveno chakra está más allá de la atmósfera terrestre, tal vez tan lejos como vuestra Luna y os hace observadores y administradores de la Tierra. El décimo chakra llega hasta vuestro sistema solar mostrándoos el acceso a todo lo que hay ahí. El undécimo es un chakra galáctico y os ofrece información sobre las influencias estelares locales. El duo­décimo chakra llega más allá de vuestra galaxia y os per­mite el acceso al resto del universo tal como lo concebís vosotros.

Por regla general no tenéis acceso a información proce­dente de más allá de vuestro universo puesto que, en estos momentos, vuestro cuerpo no está lo suficientemente evolu­cionado y no lo soportaría. Algún día, tal vez, llegaréis hasta ahí. Pero en este momento habéis acordado participar en la evolución conciente en la Tierra —convertiros en emisoras de radio que emiten un sonido o una frecuencia que todo el mundo pueda recibir.

A estos doce centros energéticos sólo se puede tener acceso desde dentro, desde donde podéis sentir la informa­ción correspondiente a cada uno y traducir la experiencia dentro del contexto de vuestra mente. Así sois vosotros, evolucionando hacia vuestra identidad multidimensional, recordando quién es vuestra versión ahí fuera en la galaxia o incluso más lejos aún. A muchos de vosotros os han contado que evolucionáis a través de reencarnaciones y que tenéis un alma con muchas versiones de sí misma. Pero esto es sólo una parte pequeña del cuadro. Entendéis vues­tros «sí mismos» que se reencarnan en términos de formas humanas. Sin embargo, no todos vuestros «sí mismos» son humanos. Existen con una gran variedad de formas, tama­ños y aspectos, lo que demuestra que todo es parte del Uno.

Dado que sois humanos, ha sido una práctica más segu­ra durante los últimos milenios pensar que evolucionáis en ciclos de reencarnaciones en las cuales vuestra alma siempre ha tenido forma humana. Pero la parte humana es sólo una creación o aspecto de vuestra identidad. Existís en forma parcialmente humana y en forma parcialmente animal en muchos lugares. Parte del drama que está sucediendo ac­tualmente tiene que ver con otras versiones de vosotros mismos que también están intentando evolucionar ahora que, en este planeta, se están fusionando las dimensiones. Se está preparando un encuentro entre vuestros «sí mismos» multidimensionales, y vuestra iniciación y tarea consiste en incorporar todo esto.

Uno se puede imaginar a los dioses creadores como una combinación de todos los seres de vuestro planeta. Están representados en la familia de los insectos, la familia animal y en todas las familias de conciencia que hay en este plano de la Tierra. Muchos de los seres que os crearon a voso­tros tienen aspecto mitad humano mitad animal.

Cuando se formó este planeta, la riqueza combinada de todas las especies inteligentes fue recogida y luego distri­buida en la Biblioteca Viviente, en cada roca, planta, ani­mal, insecto y toda cosa viva. Puesto que todas las cosas están vivas y tienen una conciencia, la Biblioteca Viviente se encuentra, incluso, en un grano de arena o en un trocito de carbón.

La especie humana, administradora de la Tierra, puede ser vista como una tarjeta de entrada a la biblioteca. Con­forme el concepto de biblioteca vaya calando en vuestro interior, comprenderéis el valor de vuestros sentimientos y de qué manera sois la clave de este enorme conocimiento que está almacenado ahí. Con el tiempo se desvelará este descubrimiento para vosotros.

Energías que quieren conoceros se fusionan con otras formas de la biblioteca y de este modo puede suceder que otras energías se asomen a través de los ojos de la familia de animales para observar y recoger información. La llave para la Biblioteca Viviente sois vosotros, los humanos, por­que podéis abrir y acceder a la biblioteca completa. Aun­que esto no significa que otros no puedan venir a través de árboles y otras plantas para fusionarse, observar y com­prender vuestra realidad. Cuando hagáis las paces y os en­treguéis y dejéis de andar por ahí violando formas de vida sólo porque hayan traspasado un falso límite establecido por alguien, os permitiréis encontraros con civilizaciones que, tal vez, sean mucho más grandes de lo que sospecháis.    El propósito de ciertas energías estelares en este último medio millón de años, ha sido interaccionar con varias civilizaciones sensibles de la Tierra ofreciéndoles un notable cambio en su comprensión. Estas civilizaciones fueron es­condidas —alojadas en áreas geográficas muy pequeñas para que no fueran molestadas—. Cuando los dueños del planeta te enteraron de varios experimentos en los que se usaba primordialmente el amor, dispersaron y destruyeron estas civilizaciones.

Aquellos que creen que poseen a vuestro planeta, están enamorados del poder y se aferran a él creando frecuencias de miedo y de caos. Es su manera de funcionar y su mane­ja de aprender sobre su propio poder de existencia. Os recordamos una y otra vez que todas las cosas son el Crea­dor Original. Esto quiere decir que todas las fuerzas que encontráis son el Creador Original encontrándose a sí mis­mo, intentando entenderse a sí mismo. El Creador Origi­nal intenta armonizar y encontrar el propósito que todas las fuerzas opuestas de la misma energía consiguen. Es im­portante tener esto presente. Cuando podáis sostener en vuestra conciencia el concepto que todas las cosas son Uno, guiadas y elegidas por los diferentes aspectos del «sí mismo», y que todas las cosas son el resultado de pensamientos que intentan comprender y evolucionar, entonces estáis fuera de peligro y estáis en el juego, tocando la pelota. Queremos que todo el mundo este ahí fuera en el campo actuando como jugadores valiosos, jugando el juego de la vida.

Para que la Tierra pueda servir, dentro del universo, a un propósito mayor, se tiene que activar como Biblioteca Viviente. Esta activación comienza con vosotros, en vues­tro propio patio interior. Luego repartiréis estas frecuen­cias por todo el planeta. En menos de veinte años se verán cambios importantes.

La Biblioteca Viviente no es simplemente un archivo histórico; es toda una biblioteca de conocimientos con los que se puede crear cualquier cosa. En ella están almacenadas las fórmulas y las heliografías de todas las formas vivas sobre la Tierra y de las realidades que serán desarrolladas. Otras bibliotecas que están localizadas en varios sectores del universo, almacenan sus conocimientos en formas de luz o en colecciones de moléculas que vosotros no podríais ni considerar. Los dioses creadores diseñaron un método único de almacenaje de conocimiento para cada una de las doce bibliotecas. La intención que está detrás de esto es la protección de cada una de las bibliotecas; cada una de ellas está viva a su propia manera. Desde una perspectiva del futuro, las bibliotecas se han perdido y ahora es necesario redescubrirlas, abrirlas. En el mejor de los casos, cada una de estas doce bibliotecas creará una alianza electromagnética conteniendo un cambio estupendo en el modo de ver las cosas. En conjunto, podrán crear una oportunidad encami­nada a una armonía completamente nueva de como la per­cibís ahora, para toda la existencia.

Ahí va una conceptualización para vosotros: si las doce bibliotecas, de las que vosotros sois parte, fueran activadas en su capacidad total, crearían un instrumento gigantesco en el espacio y se conectaría a sí mismo mediante rayos de energía conciente. Este instrumento podría cambiar el cur­so de los túneles del tiempo y alterar completamente el futuro universo; podría borrar su presencia desde sus orí­genes sin aniquilar nada.

Partes de vuestro Ser tienen esta misión desde muchos mundos distintos y en diferentes puntos de vista. Algunos de los contactos que estáis teniendo ahora proceden de otras partes de vuestro propio Ser, la parte del Ser que necesita encontrar vuestro Ser conocido por vosotros. Esto es nece­sario para que todo este experimento multidimensional tenga sentido, y que, a su vez, esté diseñado para proveer un sentido de unidad de cara al futuro.

Una vez que se haya puesto en marcha esta relación energética geométrica, las Bibliotecas Vivientes enviarán olea­das de partículas al espacio creando un nuevo método para que vuestro universo tenga acceso a sí mismo. Cuando estén conectadas estas «autovías» universales en forma de redes, información y energía abrirán repentinamente un sistema de existencia que no había surgido antes. Según vuestra realidad, vosotros estáis construyendo unas «super-autovías» de información que emiten todo lo que sucede en la Tierra, en forma de cambio energético, a todas partes. Llegará un momento en que notaréis este cambio en vues­tro cuerpo, cuando éste sea una «supervía» para la vida.

Multitud de civilizaciones quieren volver a la Bibliote­ca Viviente para cambiar el curso del universo. Nosotros venimos desde un futuro —y hay muchos futuros— en el que la Tierra y una multitud de otros mundos sean invadidos, en esta zona de libre albedrío, por fuerzas tiranas. Hay gran expectación y muchos están esperando ser presentados a vosotros para poder trabajar conjuntamente. Ellos com­prenden que sus energías son completa y absolutamente extrañas, según vuestros conceptos. Sin embargo, saben que desde el punto de vista del futuro, les conocéis, que voso­tros sois ellos y que ellos os enviaron al pasado.

Nosotros actuamos como Guardianes de Portales cui­dadosos y sólo permitimos que entren algunas energías ya Que tenemos un plan intencionado para cambiar un futuro distante alterando un pasado muy lejano. Vosotros os encontráis simultáneamente en todos estos lugares jugando vuestro papel. Hemos acordado hacer de estimuladores y facilitadores energéticos para vosotros en las muchas reali­dades diferentes en las que existís. Versiones de vosotros mismos se encuentran en algunas de las restantes once bi­bliotecas de este universo y también ahí estáis trabajando como destructores de sistemas. Recordad que, como miem­bros de la Familia de Luz, lleváis la vibración y la inten­ción de cambio a donde quiera que vayáis —innovando el sistema en el cual os encontráis—. Sentid esto y estad abier­tos para integrar el conocimiento de vuestra amplitud y de la grandeza del plan.

Muchos miembros de la Familia de Luz serán tarjetas de acceso o guías de la biblioteca para aquellos que darán frecuencia por frecuencia y amor por amor. Provocaréis una fusión mediante el amor creando una nueva potestad y dirección en este lugar que vosotros llamáis Tierra. Recor­dad que el Creador Original está en todas las cosas y esto significa que el verdadero propósito de la Biblioteca Vivien­te es mezclar y fusionar las conciencias para que podáis experimentar y acceder al magnífico conocimiento que hay en ella. La clave es amar y valorar a la Tierra.

Cuando un mundo como el vuestro está en el proceso de evolución espiritual, existe una oportunidad para cada Ser y para cada cosa que jamás haya estado implicado en la biblioteca, de dar un salto cósmico. Es por esto que desde todas partes están llegando muchos seres para participar. Ellos traen sus propios cometidos y crean sus planes dentro del plan. Hay que sanar múltiples cosas porque muchas especies que vosotros consideraríais oscuras o negativas son atraídas hacia la Tierra en estos momentos. Llegan aquí para despertaros y estimularos con su propia «maldad» para que recordéis algo.

Pensad que esto es un mundo de polaridades y que son las sombras las que definen la luz. Estas energías no están aquí para ser bombardeadas, asesinadas o destruidas, aun cuando vuestros gobiernos os digan que estos visitantes son perversos. Están aquí para sanar, para impregnarse con la vibración de la luz y del amor y así alcanzar un estado más alto dentro de su propia especie, pues ellos olvidaron igual que aquellos en la Tierra —olvidaron que todos sois uno—. Aquellos que tienen miedo, atraerán las partes turbias e insanas de sí mismos, como seres externos. El abuso de vida y del poder atrae su experiencia de espejo. Acabaréis entendiendo que sois lo que teméis.

Os estáis dando cuenta ahora, al finalizar el milenio, que la ingeniería genética no es nada del otro mundo. Vo­sotros, los habitantes de la Tierra, entraríais inmediatamen­te en un estado de shock si supierais lo que se puede hacer Cuando se fusionan los genes —si vuestras supuestas fuentes de información os contasen lo que sucede en algunos de los laboratorios que hay sobre el planeta—. Criaturas y formas de vida han sido creadas y soltadas en muchos lugares del plano terrestre.

Si este poder de crear vida está disponible ahora en los seres humanos que sólo tienen dos filamentos del ADN desarrollados, imaginad qué clase de entendimiento genéti­co tienen aquellos seres que han existido hace cientos y mi­les de años. Así se crearon y nacieron mundos y especies. Estos así llamados dioses se separaron, en forma de olea­das energéticas, del Creador Original y aparecieron en esta zona de libre albedrío. Ellos cogen la energía del Creador Original como una red de existencia y experimentan con ella para conocer el poder y la energía. Su voluntad es libre para hacer lo que quieran. Incluso cuando se pierden y crean cosas oscuras, todo es parte del mismo juego. Es la misma energía. Todo está conectado y todo debe ser sa­nado.

Una vez que hayáis transformado la Tierra y entrado en la Era Dorada, el resto de todo el Universo se modifica­rá. Tardaréis mil o dos mil años en daros cuenta de todos los cambios que habrán sucedido en el Universo. Los cam­bios podrían suceder simultáneamente; sólo que vosotros no los veréis en ese instante. Desde vuestro punto de vista, tardaréis mil o dos mil años en experimentar estas altera­ciones. Pero si vosotros cambiáis en el plano terrestre, el cambio sucederá de un modo instantáneo en todos los de­más planos.

Aquellos que se creen los dueños o dioses de vuestro planeta en estos momentos, intentarán que no experimen­téis estas emociones amorosas y cooperativas que facilitarán vuestra evolución. Harán todo lo posible para introducir inquietud, caos, guerra y miedo, todo aquello que os man­tendrá lejos del acceso a la Biblioteca Viviente.

Quienes dominan vuestro planeta ahora, lo ganaron en una guerra. Ellos sabían que la Tierra tenía un valor in­menso; sin embrago, estaban muy lejos de la memoria del verdadero valor de la Tierra. Minaron vuestro planeta en busca de oro, se llevaron el agua, violaron vuestra psique y robaron vuestra esencia creyendo que habían cosechado ya la abundancia. Pero, una vez ganado el planeta, no supie­ron ver las verdaderas riquezas porque no eran capaces de reconocerlas.

Los dueños o dioses saben que los seres humanos pue­den tener acceso a algo mediante el amor y es por esto que la frecuencia del amor ha sido tan poco común en vuestro planeta. Los dueños no querían que se descubriesen las rique­zas antes de que ellos mismos las pudieran desvelar. No descubrirán estas riquezas hasta que no trabajen con la fre­cuencia del amor. Esto es algo que tienen que aprender y vosotros se lo enseñaréis.

Aunque estas energías no hayan sido capaces de activar la Biblioteca y sacar lo que querían, han encontrado otro uso para ella. Su intención, a lo largo de todos estos años, ha sido incrementar la población y aumentar la Tierra en tantos seres humanos como fuera posible para que emitie­sen, de forma regular, una frecuencia emocional de caos y miedo. La verdad es que han hecho un buen trabajo. Ya va siendo hora de que se cuente la historia y de que la gente deje de creer en las tonterías de las religiones y dioses que le limitan, llamándoles pecadores y acusándoles de estar lle­vando su vida de mala manera. Lo que siesta equivocado es todo aquello que no valora la vida. La vida de la hierba, de los animales, de las flores —todo es valioso—. Esto es una verdad universal. Tenéis derecho a vuestra sexualidad, a de­cir lo que sentís, y tenéis el derecho a seguir vuestra propia verdad y no las reglas tontas de alguien.

Tenéis que crecer y cambiar para llegar más allá de vuestras ideas actuales que sólo os ofrecen una versión de la existencia. Debéis entender que, como seres humanos, os han contado muchas historias diferentes para que pudierais aprehender el espíritu universal, la gran red de la conciencia de la que formáis parte. Vuestras religiones sirven a un propósito; pero esto no quita que estén impregnadas de fal­sedades.

Se crearon las religiones para daros a vosotros, los hu­manos, una manera de comprender vuestra identidad, cosa que es muy importante de aprender. Sin embargo, la infor­mación que fue distribuida entre vosotros a través de las diversas religiones, os da una perspectiva limitada de quié­nes sois y os mantiene separados de vuestro poder. Cual­quier religión es una manera de ver la existencia. Las histo­rias, los individuos y los mitos que configuran una reli­gión, son piezas que se utilizan de diferentes maneras para influir en el comportamiento de la gente. No olvidéis que, cuando un grupo de personas junta sus energías y deseos, la forma de pensamiento colectivo produce una masa energé­tica que entra en existencia.

Lo que ha sido apropiado desde un punto de vista reli­gioso hace unos cuantos cientos de años, hoy en día ya no tiene significado. Los tiempos están cambiando. Igual que cuando vais al colegio a estudiar, el alma se gradúa en cada encarnación. Puede suceder que un alma tenga que volver durante muchas vidas para pasar de una clase a otra pues hasta que la información —en forma de lección— no se haya aprendido, no se puede cambiar al siguiente nivel. Para llegar a este punto de igualdad con aquellos seres que voso­tros, hace milenios, llamasteis dioses, la raza humana tiene que llegar a una mayor comprensión. No podríais haber sido iguales hace cinco o diez mil años porque no erais ca­paces de comprender las habilidades de estos dioses. Llega­ron en vehículos tecnológicamente muy avanzados y vues­tra cultura no tenía ni siquiera palabras para describir esta tecnología. Si retrocedéis unos veinte o treinta mil años en el tiempo veréis que, sobre el planeta, existían unos avances tecnológicos muy interesantes. Pero estas cosas fueron mal interpretadas, veladas y escondidas.

En algunos rincones de vuestro planeta existen peque­ños grupos de civilizaciones que mantienen parte de la Bi­blioteca Viviente abierta gracias al amor que se dan a sí mismos y a la Tierra. La Tierra les devuelve amor, susten­tándoles y haciendo que sus vidas sean creativas. En el momento en que se active la Biblioteca Viviente y alimente a los administradores humanos con información, coopera­ción y amor, las cosas dejarán de ser una lucha. De hecho, cuando la Biblioteca Viviente sea activada completamente, podréis manifestar, construir y averiguar todo lo que os apetezca. Pero ahora mismo, el sistema nervioso y la es­tructura del ADN aún no están lo suficientemente desarro­llados y no podrían soportar el intercambio de informa­ción que supondría la completa activación de la Biblioteca Viviente. El cambio que sufriría vuestra actual percepción de la naturaleza sería demasiado drástico.

Cuando la Biblioteca Viviente esté completamente abier­ta, la inteligencia hablará desde todas las partes de la exis­tencia, y estamos diciendo hablará. Podríais comunicaros con una determinada flor durante horas. Cuando esto suce­da, os asombrará el conocimiento que podréis descubrir a cada paso. Habrá un ajuste gradual en todas las formas vi­vas para que cada una evolucione y se abra simultánea­mente, provocando un encuentro de vibraciones y de conciencias. Recordad, todo está vivo.

Los animales son brillantes y mucho más listos que los humanos. Muchos de ellos están yéndose ahora a este mun­do de luz y por eso parece que haya tanta extinción. Los animales son muy listos. Existen muchas diferencias entre la especie animal y vosotros. Una de las más importantes es que ellos saben que no terminan cuando mueren. Saben

que siguen ahí. No se compran panteones y no les importa dónde van a morir y dónde serán enterrados. Ellos no gastan en pólizas de seguro y no ven televisión. Muchos de estos animales son muy proclives a la calidad de vida; saben que la calidad de vida que desean ya no se puede encontrar en vuestra esfera terrestre y por eso se marchan.

En este planeta, los animales os fueron dados como compañeros. Fue decisión vuestra comerlos o no. A ellos no les importa ser comidos, si esto aporta calidad a vues­tras vidas y a las suyas. Pero actualmente ni se respeta ni se honra la calidad de vida de los animales. Se les trata como si no estuviesen vivos, como si no sintiesen y como si fueran esclavos de la especie humana. Los animales fueron diseñados y creados para ser vuestros compañeros, para ocupar un espacio que eduque, para mostraros cosas y para compartir vuestro camino. Los animales son una creación biogenética que se basa en una colección de genes proceden­tes de diferentes sistemas solares y planetas. Su creación permite que los representantes de estos sistemas puedan tener un eslabón genético en la Tierra y, gracias a este eslabón, ellos obtienen conocimientos de la Tierra y pue­den emitir los suyos a este mundo. Esta faceta de la crea­ción nunca ha sido entendida del todo.

Los animales tienen un cierto sentido intuitivo que les permite entender entre ellos mismos el papel que juegan. Proceden de diversas comunidades extraterrestres y son muy semejantes a sus antepasados, que son seres sensitivos de otros planetas. Si supieseis cuántos millones y billones de planetas existen, esta idea no sería tan incómoda para vosotros.

Aquellos que crearon vuestro planeta pidieron diferen­tes semillas en diversos lugares. Mediante la ingeniería biogenética se crearon compañeros para vosotros y se sembró la Tierra.

Algunos de estos animales se usan aquí como transmiso­res. Vuestros gatos son transmisores directos de informa­ción para una especie que utiliza gatos para observaros. En la antigüedad era moda en muchas culturas tener un león o un gato grande cerca de la persona que gobernaba. Estos animales han estado aquí siempre. Contemplad las estatuas antiguas de vuestro planeta y ¿qué es lo que veis? Leones. La familia de los gatos representa una especie similar a la vuestra sólo que sus caras son de gato. La gente gato, o la gente león, ha venido a vuestro planeta periódicamente y ha trabajado en Sudamérica, México, Egipto y algunas cul­turas isleñas. Se construyeron estatuas para honrarles. Cuan­do enseñaron a la raza humana o cuando mezclaron su es­pecie y crearon aquí gobernantes, especialmente en Egipto, dejaron los gatos para que transmitiesen información y, de este modo, los gobernantes tenían un contacto directo con las estrellas. Fue así cómo muchos gobernantes transmitie­ron información telepáticamente. Eran como transmisores o radios cósmicas. En tiempos más recientes, las brujas tenían gatos. ¿Creéis que las brujas eran tontas? Los gatos están anclados en otros reinos. Ellos interceptan y alteran la vibración de una energía malsana en el momento en que aparece. Muchos de vosotros tenéis pequeños gatitos en vuestros hogares y éstos os transmiten mucha información. Sin embargo, y hablando en general, no estáis trabajando con este tipo de datos. Los gatos son guardianes y son vuestros ayudantes, son grandes compañeros de consuelo.

El hecho de tener alergia a los gatos indica muchas cosas. Hemos trabajado con mucha gente que padece esta alergia. Una de las cosas más importantes que indica una alergia a los gatos, es que la persona en cuestión tiene difi­cultades para sentir la cercanía del amor en su vida. No es capaz de permitir que el amor entre en su vida. Un gatito da una cierta cantidad de lealtad y amor y, cuando se acer­ca, tal vez no seáis capaces de aceptar esta conexión tan pro­funda con otro Ser. Esta es una de las representaciones simbólicas de una alergia a cierto tipo de animales.

Cada especie tiene el propósito de ayudaros. Las cucara­chas que aparecen en vuestras vidas, tal vez tengan que ver con cosas que quieran subir a la superficie pero vosotros no queréis verlas. Nadie mira a una cucaracha y dice: «Oh, qué cucaracha tan hermosa. Estoy encantado de verte esta mañana sobre mi fregadero». La mayoría de las veces la aplastáis o sacáis el bote de insecticida. Sin embargo, cada vez aparecen más, ¿no es verdad? Son una especie bastante resistente que ha sobrevivido a unos cambios energéticos, han aprendido cómo transmutar las toxinas una y otra vez. Ellas están aquí para reclamar vuestra atención sobre cosas que no son precisamente elegantes —cosas que están dentro de vosotros y que necesitan exteriorizarse—. ¿Qué hay den­tro de vosotros que os está dando guerra? Y, ¿cómo os podéis volver más resistentes como especie?

La verdad es que es bastante fácil vivir en armonía con la naturaleza. Sólo tenéis que hacer una llamada telepática de lo que realmente queréis experimentar. Hablad a la na­turaleza con vuestra mente o en voz alta. Cuando las cria­turas de la naturaleza os invadan entonces decid simple­mente: «Qué listo soy. Cómo me estoy entrenando en esta habilidad. Gracias, pequeña criatura, he entendido que quie­res enseñarme algo. Voy a prestar atención y ver qué pasa dentro de mí». Os gusta levantar mamparas y poner velos y aniquilar todo aquello que os molesta para no tener que enfrentaros a vosotros mismos. Si os enfrentáis a lo que sois, a lo mejor tenéis que cambiar y, tal vez, este cambio exige demasiadas cosas. Muchas veces, preferís agarraros a lo que os hace infelices antes que enfrentaros solos a lo des­conocido. Por favor, recordad que nunca estáis solos.

Estas criaturas están aquí para ser vuestros compañeros. No hay nada que esté aquí para amenazaros. Estáis acos­tumbrados a creer que todo os amenaza y por eso emitís esta vibración. Y, entonces, como vosotros creáis vuestra realidad, hacéis todo lo posible para que la realidad se tuer­za en esta dirección de peligro. Os cuesta mucho esfuerzo crear enfermedades y molestias.

Dentro de la comunidad científica se sabe perfectamen­te que se están promocionando muchas cosas que no os benefician en nada. Pero la economía siempre está dispues­tos a sacar dinero a costa de vuestros miedos. ¿Qué creéis que hace falta para detener este proceso?

Los animales están actuando como un espejo para voso­tros, mostrándoos el dolor que tenéis dentro de vosotros, tanto a nivel psicológico como espiritual. Ellos asumen este dolor, así como la enfermedad. Desconocéis la manera en que se crían para ser consumidos y muchas especies sopor­tan actualmente increíbles dificultades. Las molestias se con­vierten en enfermedades. Estos animales están aquí para enseñaros. Son como un espejo que os muestra aquello que necesitáis ver en vosotros mismos. Vuestros animales do­mésticos muchas veces asumen cosas para que vosotros las podáis ver y lo hacen con gran lealtad y amor.

Cuando os acercáis a un animal, éste sabe perfectamente si lo hacéis pacíficamente o si vais a pegarle. Hasta que no seáis capaces de permitir que la forma de vida animal pueda estar a vuestra altura, no estaréis preparados para sentaros en el consejo de los planos superiores de la existencia. Al­gún día seréis capaces de aprender cómo la fuerza divina se disfraza con las diferentes creaciones a lo largo de toda la existencia. En todas las cosas vivas hay inteligencia. La espe­cie humana está ciertamente equivocada si piensa y se pone la etiqueta de que ella es la especie más evolucionada. Esto es completamente falso. No puede haber comparación pues­to que en todas las cosas existe una fuerza vital, una conciencia. Las rocas y las montañas tienen, a veces, una mayor comprensión de su propósito de la que la especie humana haya logrado jamás. Las plantas que crecen en un ambiente amoroso y libre de toxinas, donde se las cuida y se les habla, emiten una respuesta a ese trato. Las plantas y los árboles que crecen en el exterior también requieren este trato; igual que las plantas silvestres que tenéis al lado de vuestras casas. También ellas quieren amor y puede que se muevan y crezcan hacia la dirección desde donde procede este amor. El reino vegetal es muy generoso, igual que el reino animal. Ambos dan libremente. Las plantas y los animales energetizados por vosotros compartirán esta ener­gía con todo aquello que ellos conocen. Ellos producen una sustancia parecida a las hormonas, de modo que todo lo que pueda saber y experimentar una planta, es transmitido instantáneamente a todas las demás plantas.

Hay plantas que, cuando se ingieren, os conectan con otras formas del «sí-mismo» y otras formas de conciencia. Todo el concepto de alterar la conciencia con la ayuda de plantas ha recibido un nombre muy desfavorable en el mundo occidental porque ha sido asociado con algo que se llama drogas. Durante muchas ceremonias sagradas y ritua­les, se ingieren ciertas partes de algunas plantas de la Biblio­teca Viviente para comprenderla mejor. Es decir, abrid vuestra mente a la idea de que sobre la Tierra crecen cosas que os ayudan a comprenderla con más detalle. Existen quienes no quieren que obtengáis más información y que seáis libres y entonces os dicen que algo es malo. Son ellos los que convierten algo que es muy bello en algo temible. El verdadero propósito del ser humano es alterar su conciencia intencionadamente, gracias a la voluntad y a los re­galos del planeta, mediante rituales y con el máximo respe­to para así descubrir la magnificencia de vivir.

Muchas de las sustancias que podrían ser beneficiosas para vuestro mundo occidental se dan en el reino vegetal. Es bastante interesante saber que existe un programa para destruir aquellas partes del mundo donde la gente ha utili­zado la Biblioteca Viviente aprovechando la farmacopea de las plantas. Todas ellas os ofrecen la oportunidad de enten­der mejor a vuestro planeta y a comprenderos mejor a vo­sotros mismos. Hay gente que está quemando el bosque del Amazonas y con ello están destruyendo a propósito una parte de la Biblioteca Viviente. A veces, las antenas de los escarabajos, la corteza o las raíces de los árboles contie­nen claves que se utilizan para equilibrar, sanar y conseguir que el cuerpo humano entre en un estado de mayor conciencia. Todas las cosas están aquí con un propósito y cuan­do los seres humanos las exploran, ellas devuelven infor­mación y obsequian a los humanos. La verdad es que la Tierra está esperando a que los humanos descubran estos milagros vivientes. Ha llegado el momento de crear un movimiento en el planeta —una multitud valiente y cada vez mayor que reclame el proyecto de la Tierra—. Descu­briréis nuevos caminos hacia aquello que es posible si traba­jáis armónicamente con la Tierra.

A través de la intención, el plan y la heliografía, todos tenéis el conocimiento de que vuestro propósito es evolu­cionar, crear una mutación precisa de la forma dentro del cuerpo humano. Deberíais buscar aquellos lugares energéti­cos del planeta que aceleran desde fuera el desarrollo del proceso interno. El amor, que existe como fuerza dentro de vosotros y que todavía no habéis sido capaces de enten­der en su totalidad, es la clave. Por esto, cambiará la mane­ra en la que concebís en estos momentos el amor. Confor­me descubráis el amor desde dentro de vosotros, crearéis un espejo fuera de vosotros que reflejará vuestras creencias internas; cuando vuestros pensamientos se materialicen en vuestra vida. La exploración del amor como fuerza vital de la existencia afectará al planeta y también el planeta se con­vertirá en esta vibración y no importa en absoluto lo que puedan decir los grandes titulares de los periódicos.

Recordad que el amor es una frecuencia y que la luz también es una frecuencia. Ambos existen en forma de emisión electromagnética de energía. El planeta entero es una Biblioteca Viviente que se puede activar, ajustando la estructura genética del ser humano. Esto es así porque los humanos sois la clave para la Biblioteca Viviente, y las emociones son las herramientas que os permiten leer la información. Aquellos que dominan el planeta y reclaman ser los dioses que mandan aquí, están aprendiendo qué es el amor. No ha habido ninguna civilización sobre el planeta que haya podido mantener la frecuencia del amor durante un período prolongado de tiempo. Cada una de ellas ha tenido su momento y su tiempo y luego, en términos de vuestro lenguaje, fue invadida y destruida.

La frecuencia del amor ha sido mantenida por diferen­tes civilizaciones durante largos períodos históricos. Por un tiempo, fueron los nativos americanos que mantuvieron la frecuencia del amor y, para numerosas culturas indígenas, la Biblioteca Viviente está abierta hasta cierto punto. Cuan­do ellos completaron su tiempo de administración, se trans­firió esta frecuencia a otros lugares. Desde el sistema pleyadiano se han hecho muchos experimentos para infundir y mantener el brillo de la frecuencia del amor en el planeta. Aquellos de las Pléyades fueron capaces de abrir portales y mantener la frecuencia del amor y asegurar, de este modo, que se pudiese activar la Biblioteca Viviente cuando fuera necesario y todos sabéis que este momento ha llegado.

Nuestra tarea es liberaros aunque a muchos les parezca imposible. En el mejor de los casos, vosotros os estable­cerías como vuestra propia autoridad. Aprenderíais a veros equivalentes a toda la creación y dejaríais de adorar a cual­quier creación. Diríais: «¡Miradme! ¿Quién soy en relación a todas estas cosas? Soy un Ser fantástico con plena conciencia de mis derechos. Soy una fuente de información y reconozco mis derechos. Puedo encontrar todas las res­puestas. Puedo ver el futuro. Puedo ver el pasado. Soy so­berano».

A veces puede que os enfadéis con nosotros y puede que digáis: «Bueno, estos Pleyadianos son demasiado mo­lestos. ¿Cuándo nos van a dejar en paz? Nos están apretan­do todos los tornillos». Pero si leéis entre líneas y os cen­tráis en vuestro propósito, os daréis cuenta que estamos haciendo todo lo posible para que os encontréis a vosotros mismos. No siempre contestamos a vuestras preguntas pero esto no significa que estemos reteniendo información. Esta­mos remitiéndoos a vosotros mismos. Deseamos que cada uno de vosotros encuentre su soberanía y su propio poder, un lugar de observación tranquilo y sereno dentro de vues­tro propio Ser. En este lugar podéis crear la vida según vuestras apetencias sin que importe lo que está sucediendo en vuestro entorno. Este es vuestro propósito. Y en los tiempos venideros, estas cualidades serán las herramientas más valiosas y os ayudarán.

Nosotros hemos tenido que prepararnos para poder ser los administradores de nuestra energía. No hemos nacido con la cuchara dorada en la boca. Hemos evolucionado y hemos aprendido. Hemos asimilado de vosotros, y por decirlo de alguna manera, hemos aprendido tanto de quié­nes sois vosotros, que estamos remodelando también nues­tra realidad. Hemos cultivado el humor y la jovialidad pues son absolutamente necesarios. Si tomáramos nuestro trabajo demasiado en serio, estaríamos acabados y lo mis­mo os sucedería a vosotros. A todos se nos escaparía el quid de la cuestión. Lo que está ocurriendo, es una corre­latividad. En las Pléyades se aprecia ya una enorme diferen­cia gracias a todo el trabajo que estáis realizando. Quere­mos que comprendáis que esto es un intercambio y no un evento unilateral. Los fines están abiertos. Los cambios que están teniendo lugar en vuestras vidas tienen sus efectos correspondientes en otros sitios y son el resultado de vues­tro claro deseo y vuestra inversión de energía. Es nuestra intención y nuestro deseo más profundo que lleguéis a vi­vir para poder ver estos efectos —conocer vuestro Ser multidimensional en el sentido de cómo abrazaréis a los dos mundos, tanto a la Tierra como a las Pléyades.

Nosotros somos los intermediarios —los que abren las puertas, hacen las presentaciones y enseñan el camino—. Una fuerza gigantesca de inteligencia espera diciendo: «Quere­mos encontrarnos con los humanos. Queremos trabajar con ellos. Queremos participar en este proyecto». Y noso­tros hemos dicho: «¡Aguardad! No podéis inundar sus vi­das porque aún son muy frágiles. Debéis tener paciencia hasta que lleguen a un punto donde el encuentro sea fácil».

Debéis entender que la historia de la biblioteca y la historia del «doce» son conceptos que, hasta cierto punto, están aún más allá de vuestra capacidad de comprensión.

Será un proceso que hará que vosotros, como humanos, os activéis durante los próximos veinte años. Vuestra imagi­nación y vuestra habilidad de soñar los conceptos más fantásticos, hasta que se conviertan en realidad, crearán la biblioteca. Queremos ayudaros a que volváis a soñar la Bi­blioteca Viviente para que se convierta en un lugar nuevo, con una nueva forma de vitalidad. Existen algunos lugares donde la Biblioteca Viviente ya está activada. Pero no se trata solamente de que la misma Tierra esté viva, sino que hace falta que la Biblioteca Viviente funcione porque a través de vosotros se puede acceder a ella. Una Biblioteca Viviente sin humanos no estaría completa. Vosotros sois el componente esencial de la Biblioteca Viviente.

Nos gustaría que cada uno de vosotros hiciese saber, mientras camináis sobre la Tierra, a las hojas de la hierba, a los granos de arena, a los pétalos de las flores, a las maripo­sas, a los insectos, a las hormigas, a los pájaros, a las abejas, a los helechos, a las gotas de agua y al rocío, que estáis aquí. Decid: «¡Estoy aquí! Quiero que me hagáis partícipe, como forma de vida que soy, de todo vuestro conocimiento al­macenado en vosotros. Estoy ahora aquí para recibirlo, para traducirlo, para entenderlo y transmitirlo después a todo el planeta. Estoy deseando activar la Biblioteca Vi­viente de este planeta». A nosotros nos gustaría que esto fuera vuestra meditación viva y vuestro deseo. Permitid que la Tierra, la Biblioteca Viviente, viva gracias a la fre­cuencia del amor, y entre en vuestro cuerpo.

Conforme volváis a soñar la Biblioteca Viviente, imagi­nad el valor de la Tierra. Todas las personas que os apoyan y os conocen como miembros de la Familia de Luz, senti­rán, porque todos estáis interconectados, lo que estáis ga­nando cuando mantengáis esta imagen de la Biblioteca. Se os reconocerá por vuestro compromiso que reza lo siguiente: «Sí, pertenezco a la Familia de Luz». Gracias a lo que sabéis en este momento, sois un impulso para cualquiera en cual­quier lugar y esto permite, a aquellos de la Familia de Luz, poder llegar a otros. Es un gran sueño.

Queremos que os deslicéis a través de la apertura del mundo y del cambio de realidades. En vuestro cuerpo es­tán almacenados, en forma de memoria celular, patrones de energía, y nosotros debemos proceder cuidadosamente para crear un lugar donde podáis crecer.

 

Ejercicio energético

Abre tu imaginación y viaja con nosotros. Respira unas cuan­tas veces profundamente y relájate. Imagina que formas par­te de un círculo de gente. Estáis todos asidos de las manos. De lo alto descienden luces blancas, doradas y de un fucsia brillante, formando una columna de luz. Visualiza ahora la Biblioteca Viviente, llena de incomparable vitalidad. Todo esta irradiando luz y nunca antes habías visto a la Tierra tan viva. Mantén esta imagen, sigue dentro del círculo, asi­do de las manos y, al mismo tiempo, permite que una parte tuya se salga de ti. Da, como individuo, un paso adelante hacia el centro de la columna de luz. fúndete con la colum­na de luz y sigue nuestras instrucciones para que podamos llevarte a otro hogar, a las Pléyades. Deja que tu imagina­ción y tu confianza te eleven. Siente la levedad, la alegría, el anhelo y la profunda sensación de estar conectado.

Ahora, imagínate que estás en lo que para ti puedan ser las Pléyades. Observa, siente y reconoce. Haz un regalo, algo que suponga una deferencia, a la fuente que te creó. Lo más grande que puedas regalar es tu compasión y ésta supone tu habilidad de comprensión porque las cosas son como son. Esta compasión abre tu habilidad de ver y sentir el resultado de eones de tiempo. Pasillos se abrirán para ti, quitando el cerrojo a la mismísima verdad que pulsa dentro de cada célula de tu Ser. Regala lo que puedas y lo que quieras a este lugar que es tu hogar. Pide que se realice el cambio y que se cumpla una profecía. Reclama que las propias creaciones retomen a su creador para que él también sea liberado.

Centra tu atención en tu respiración, respira pausadamente y envía una vibración gozosa de superación, de libe­ración y de comprensión a este lugar que es tu hogar y el nuestro. Siente durante unos instantes lo que se te devuelve.

Imagínate ahora dentro de la palma de una mano de oran tamaño. Formas parte de un círculo de gente. Una enorme mano de las Pléyades te devuelve suavemente a la Tierra, a tu propio jardín y lo hace como si fueras la criatu­ra más delicada y valiosa. Obsérvate cómo corres alegre­mente, cómo juegas como si fueras un niño. Tu vitalidad y la de la Tierra son más grandes que antes de empezar. Pon una sonrisa en tus labios y permite que las emociones y lágrimas de reconocimiento hagan su trabajo —que abran tu corazón a todos los reinos de todos los mundos— Lo que has conseguido en este momento de compasión lleva el sello del logro.

 

HABLA LA TIERRA

La imaginación es la fuerza mas poderosa de la que dispone el ser humano.

 

Tened en cuenta lo siguiente: la Tierra está viva y contiene el conocimiento que estáis buscando y vuestra conciencia afecta a aquello que la Tierra revela. ¿Cómo podéis acce­der a este conocimiento? ¿Dónde están las claves para qui­tar el cerrojo y hacerlo vuestro? La información está alma­cenada en piedras y huesos.

Los tiempos han cambiado. Era costumbre que cada individuo que evolucionaba y estudiaba los misterios, tuvie­ra un maestro, y el conocimiento pasaba del maestro al discípulo, basado en una larga línea de tradición. Esto, hoy en día, ya no es necesario puesto que aquello que buscáis sale del almacén que hay dentro de vuestro cuerpo. Aper­turas de luz y mutaciones genéticas están trayendo cambios sin precedentes dentro de la forma humana. Seréis vuestros propios maestros al activar aquello que está dentro de vo­sotros, mediante el deseo claro y siguiendo los impulsos y conocimientos que acompañan a este proceso.

Todas las personas que han penetrado y descubierto los reinos de lo desconocido y los dominios de lo místico tie­nen experiencias e interpretaciones únicas de la realidad. Si una persona viene del Tibet, esto no significa que este indi­viduo sea más santo que uno nacido en el Bronx. Los espiritualmente evolucionados pueden aparecer en cualquier Vocalización geográfica. Aprendéis y enseñáis desde un pun­to de partida único, diseñado para desarrollar vuestras creen­cias y vuestro carácter, conforme vuestra conciencia indi­vidual pasa por cualquiera de las experiencias que habéis elegido en aquel momento. Honrad a aquellos que han sido vuestros maestros y seguid observándoos a vosotros mismos y a todo aquello que habéis creado como parte de vuestro proceso de crecimiento pero sin sobrevalorar nada. No sirve de nada poner a los maestros en un pedestal; se caen.

Nuestra enseñanza fue diseñada para producir una acu­mulación de energía que motivara al colectivo, impulsando a las multitudes para que alcancen nuevas plataformas de experiencia creando una serie de despertares simultáneos a nivel global. Por esta razón, vuestro propio proceso de crecimiento espiritual es templado, tanto por el progreso de la conciencia global como por la heliografía de vuestro propósito. Aunque a veces os sintáis frustrados porque qui­sierais haber avanzado más, sed pacientes porque os estáis acercando cada vez más a lo que queréis. Si compartís lo que sabéis, esto será emitido por todo el mundo. Se dispa­ran codificaciones y evolucionan masas de gente. Como especie estáis codificados en el tiempo e interconectados para responder a patrones del despertar a vuestra mayor identidad. Tenéis que moveros con las masas y esperar hasta que un grupo grande se junte en un cierto nivel de conciencia para que podáis seguir adelante.

El ser humano está codificado, y conforme evolucio­náis seguís un patrón. Vuestra heliografía os lleva a una biblioteca escondida dentro de vosotros mismos. Los dio­ses que crearon la Tierra plantaron unos mecanismos lla­mados cronómetros para medir la evolución de la conciencia humana. Cuando haya despertado el suficiente número de personas y se disparen los cronómetros, se abri­rá una nueva información para el planeta. Es como la per­sona «un millón» que pasa por la puerta y gana un premio. Sólo que, en este caso, no es una persona la que gana el premio sino la conciencia de la masa que se abre de repen­te porque ya hay gente suficiente sobre el planeta que pue­da responder y seguir su heliografía.

Los antiguos que vivían en este planeta, construyeron bibliotecas de naturaleza muy diferente de la que estáis edificando vosotros hoy. Antes de construir un templo, los hechiceros de una tribu y los líderes de ciertas culturas, viajaban a lugares conocidos por albergar una piedra espe­cial. Esta piedra se limpiaba y se preparaba para almacenar datos e información que podía ser transmitida telepática­mente desde la mente de la gente a las estructuras de la piedra. Los constructores, al diseñar la forma de un tem­plo, utilizaban la geomancia natural y el flujo energético del lugar para almacenar todo lo que sabían en la piedra de construcción. Se almacenaba la información en piedras y huesos, siendo las piedras los huesos de la Tierra.

Cuando visitáis los antiguos lugares sagrados, a los que vosotros llamáis lugares de poder, experimentáis fórmulas electromagnéticas que expanden vuestra conciencia. Mu­chas veces recogéis ahí algo que habéis dejado en este lugar miles de años antes. Al viajar por estos lugares, vuestro cuerpo está expuesto a aquellas energías y accede a la heliografía mediante la cual evolucionáis.

Los antiguos construían templos y estructuras megalíticas en lugares específicos, utilizando la acumulación de energía en vórtices. Cada uno de estos lugares tenía su especialidad. El gran círculo de piedra de Avebury, en Inglaterra, fue utilizado como portal dimensional para varios sistemas so­lares, especialmente el de Sirio, de las Pléyades y de Arcturus. Las piedras fueron situadas en una configuración específica que utilizaba la luz como llave para atraer estas energías estelares hacia la Tierra. De este modo, un intercambio de información fue posible gracias a la cadena hombre-tierra-estrellas. Lugares como éste ofrecieron la energía de la ferti­lidad y las parejas viajaban hasta ellos para concebir, crean­do así vida energetizada y caracterizada por los vórtices. Fueron diseñados otros lugares para funcionar como emisoras, como calendarios o como oráculos para predecir el futuro y expandir la realidad.

Muchas civilizaciones han almacenado sus datos en las piedras. La Tierra os lee mientras vivís y respiráis sobre ella, y conoce vuestro estado de desarrollo y vuestra habili­dad en aceptar responsabilidades. Por lo tanto, los lugares sagrados son activados por aquellos individuos que utilizan sus propias claves de conciencia para abrirlos y así recuer­dan y se libera el conocimiento almacenado y puede ser experimentado. Cuando pisáis lugares sagrados y visualizáis concientemente vuestros chakras como portales de energía que abren vuestra memoria personal, estos lugares se acti­van. La imaginación es la fuerza más poderosa de la que dispone el ser humano. Los antiguos tenían la habilidad de sentir la abundancia energética de estos lugares. Establecían comunicación con estos lugares elevados y los utilizaban pues en ellos se juntan líneas energéticas muy fuertes que hacen que se mezclen y encuentren las dimensiones y otros mundos.

Cada vez que visitáis un lugar sagrado, provocáis una aceleración y una activación. Al mismo tiempo, ponéis en marcha eventos que hacen que la gente de este mundo se dé (menta de la situación, o se valora como seres espirituales o se enfrenta a la aniquilación catastrófica. En estas próximas décadas todo se acelerará. Tendréis la sensación como si un tambor frenético estuviese redoblando en la Tierra. Esto es así porque os encontráis en un ciclo de evolución que acele­ra el nacimiento y reconocimiento del espíritu en todos los seres humanos. Reconocer que sois seres espirituales es la llave que buscáis para abrir los pasillos del futuro.

Si no tenéis la oportunidad de visitar un lugar sagrado y sólo podéis pasar el tiempo en vuestro patio, tampoco perderéis nada. La intención de abrir vuestros bancos de memoria y de activar la memoria colectiva, además del contacto con la frecuencia de materiales y artefactos de Otros que sí han estado en estos lugares, son todo lo que necesitáis para experimentar el despertar de las energías.

Gracias a los sonidos, la estructura de las piedras ha sido impregnada de historias. Individuos con capacidad de emitir frecuencias específicas han implantado éstas en la estructura de las piedras. Incluso hoy en día, las piedras y no sólo las formas escritas, siguen conteniendo estas frecuen­cias. Debajo de la tierra existen todavía innumerables luga­res sagrados que están esperando que se fusionen las dimen­siones. En la zona que hoy es Estados Unidos, han existido numerosas civilizaciones que han dejado allí los vestigios de su conocimiento que fueron enterrados y cubiertos de for­ma bastante inteligente y muchas veces por buenas razones. Durante los próximos veinte años estos conocimientos emergerán. Se harán innumerables descubrimientos, más que en cualquier otro período a lo largo de la historia. La Tierra es un lugar con una vitalidad excepcional y os reve­lará su esencia más íntima cuando seáis capaces de percibir las claves y de conseguir vuestra redefinición.

Vosotros tenéis una gran ventaja pues sabéis que está teniendo lugar un proceso de evolución espiritual. La reali­dad se está haciendo pedazos y esto causa desasosiego y dificultades a muchos. Como visitantes de lugares sagrados, abrís las cerraduras del tiempo con las llaves de la conciencia y provocáis que las combinaciones energéticas liberen las memorias de los eventos que fueron almacenadas ahí, hasta que hubierais demostrado estar listos para recibirlas. Cuan­do trabajáis concientemente en los lugares sagrados y os llenáis con energía y os entregáis, enviáis, literalmente, ra­yos de grandes cambios alrededor del globo.

Todo el mundo tiene la oportunidad de decidir cuáles son sus valores. Desgraciadamente son pocos los que eligen honrar a la Madre Tierra. Es por eso que verán cómo sus mayores retos se manifestarán. Habéis recibido un gran regalo al estar en la Tierra en este momento —un regalo que os habéis hecho vosotros mismos—. Confiad en vuestro guía interior porque os conducirá a través de los diversos pasos hacia el autoconocimiento, revelando el propósito de la vida y el sentido básico de la existencia. En los tiempos venideros os daréis cuenta de que vuestro guía interior es la herramienta más útil que os habéis creado. ¡Utilizadla! jSacadle provecho! No juzguéis a aquellos que no tienen este mismo impulso. Vosotros sois diferentes; sin embar­go, hay millones en todo el mundo que son como vosotros y que llevan dentro de sí, silenciosamente, una nueva com­prensión del sentido de la vida y de la realidad. Vivís en un mundo cuyo sistema de creencias está agonizando, igual que vosotros estáis pasando, simbólicamente, por un pro­ceso de eliminar todo aquello que ya no os sirve. Recon­siderad la verdadera esencia de lo que estáis aprendiendo y de cómo y por qué estáis pensando lo que estáis pensando. Debéis retaros a vosotros mismos a buscar comunicación y compartir el conocimiento con la Tierra, pues ella ofrece muchos misterios desconocidos y tiene maneras muy sin­gulares de hablar.

Desde los años ochenta están apareciendo muchos cír­culos de trigo en el área de Wiltshire y Salisbury en Gran Bretaña, precisamente donde permanecen intactas nume­rosas estructuras megalíticas. Aparecen dibujos misteriosos, como por arte de magia, en los campos de trigo a lo largo y ancho de la campiña inglesa. Están alineados sincrónica­mente con los lugares sagrados de Stonehenge, Avebury y Salisbury Hill —todos ellos sirios de reconocida alineación celestial— Las formas de inteligencia que dibujan estas for­mas geométricas, lo hacen de manera muy divertida. La geometría es mucho más que un simple tema que estudiáis en el colegio; de hecho, es una forma de inteligencia. Des­cubriréis que otras formas más elevadas de conocimiento tienen un delicioso sentido del humor. Los círculos de tri­go se forman mediante el sonido y tienen un propósito indiscutible pues hablan silenciosamente a la conciencia de las masas. Dan a la Tierra impulsos para cambiar posibili­dades dimensionales y abrir portales para que otras energías puedan entrar.

Los glifos de los círculos de trigo tienen su propio sim­bolismo y son enciclopedias de información. Vuestro cuerpo tiene una mayor capacidad de reconocimiento de estos mensajes que la que vuestra mente racional pueda tener en estos momentos. Los círculos de trigo hablan de muchas cosas y suponen una verdadera sinfonía de preparación para los habitantes de la Tierra. Hablan de todo lo que sucederá y de la gran elección que tendréis que hacer —la elección del mundo en el que queréis vivir—. Los glifos de los círculos de trigo aceleran el proceso evolutivo y el desarrollo del ADN, reclamando que vuestro espíritu despierte.

Una parte del propósito de los glifos es la de facilitar el camino de la comprensión para que la conciencia de masas pueda entender aquello que actualmente es impensable. ¡No estáis solos! La complejidad de los dibujos se acentuará con­forme los glifos aceleren vuestra conciencia de que existen otras formas de vida. Las antiguas profecías hablan de seña­les en la tierra y en el cielo. Hay un plan dentro de un plan que, a su vez, está dentro de otro plan. Hay amigos en los cielos, y más allá, que están orquestando las cosas para que podáis comprender lo que aún os es incomprensible. Den­tro de los círculos de trigo existe una combinación de fuer­zas que percibiréis como geometría de luz bailando en el aire. Los glifos crean cambios que os aportarán datos. Y vuestro reto consiste en entender este nuevo conocimien­to y mantener vuestros pies en la tierra y vuestra cabeza en el techo del universo y todo esto simultáneamente. ¿Podéis sostener esta imagen? Sois infinitos además de capaces para conectar con la profundidad del cosmos y anclarla en la Tierra.

Cuando estudiéis cuidadosamente los documentos y ma­nuscritos históricos, encontraréis que los glifos de los círcu­los de trigo no son un fenómeno que se está produciendo sólo en este siglo. Los glifos de sonido y de geometría de luz aparecen y desaparecen frecuentemente en la Tierra. Son una manera de introducir suavemente la comunicación entre diferentes formas de vida. Los glifos consiguen más de lo que pudiera conseguir un cargamento entero de ex­traños seres diciendo: «Hola, aquí estamos. Os queremos dar una cuchara dorada». Los glifos confunden a vuestra comunidad científica haciéndola parecer tonta, cosa que es absolutamente necesaria, con el debido humor, claro está. Vuestros científicos tienen costumbres muy arraigadas y ha llegado la hora de que la humanidad empiece a cuestionarlo todo. En especial, hay que cuestionar a aquellos que presu­men de tener todas las respuestas. Se están fusionando las realidades, y la Tierra es una anfitriona para muchos even­tos inusuales que sucederán cuando los lugares sagrados, los calendarios y las bibliotecas comiencen a hablar. Los círcu­los de trigo son aceleradores y heraldos que anuncian con simplicidad elegante y, a la vez, complicada: «¡Tenéis el cambio de paradigmas encima!»

La geometría y las matemáticas, junto con los conoci­mientos planetarios y estelares, son la base para la cons­trucción de los portales dimensionales. Knossos en la isla de Creta, Stonehenge, la Gran Pirámide, la Acrópolis, Delfos, el Machu Picchu, Tiahuanaco y otros muchos lugares, sir­ven de portales a otras dimensiones. Estas construcciones se basan en la geometría sagrada y confunden totalmente a la ciencia moderna.

La luz puede crear una distorsión de las realidades y, para poder trabajar con la luz, hay que torcer la geometría. Lo que falta en la arquitectura moderna es la combinación de luz y geometría. En otras palabras, la influencia de la luz sobre formas tridimensionales no es tenida en cuenta. Vues­tros edificios se derrumban porque el factor luz no es teni­do en cuenta durante la construcción. Al cabo de un tiem­po se deterioran y son destruidos, incluso cuando no hay una guerra que lo justifique.

Existe una distorsión mental que impide que las estruc­turas geométricas sean ancladas de forma más permanente en este plano de la existencia. Esto es así porque vuestra capacidad humana es incompleta, puesto que está ligada a vuestro ADN y no podéis ayudar mentalmente a que una construcción se mantenga intacta. Todas las influencias de­ben ser tenidas en cuenta, tanto las internas como las externas. Los elementos tierra, aire, fuego y agua son tan cruciales como el pensamiento humano.

La geometría transmite su propia enseñanza cuando se manifiesta en forma física. Tiene un impacto, y se produce una transmisión instantánea de energía de la forma geomé­trica al cuerpo físico. Esto es un regalo de los dioses a los seres humanos para que puedan crear ideales más elevados. La geometría de los dioses es transducida a una geometría que existe en forma tridimensional. Forma y tamaño irra­dian la esencia de la geometría sagrada creando así un cono­cimiento que se transmite de dimensión a dimensión.

Tal vez no os deis cuenta de que vosotros mismos tenéis formas físicas diferentes. Por ejemplo, los delfines son otra versión de los humanos. Los delfines no sólo existen en el agua sino también en el aire y sobre la tierra; existen en muchas dimensiones a la vez. Su naturaleza ale­gre es una de sus características destacadas. Es el resultado de una conciencia muy evolucionada que sabe que nunca puede ser destruida, una conciencia que tiene una profun­da unión con su contraparte humana que ha olvidado y que sí cree que puede ser destruida. Los delfines y las balle­nas crean vibraciones sonoras específicas que hacen que el planeta se mantenga. Al igual que vosotros, estas criaturas descienden de seres estelares muy antiguos y están aquí para transmitiros, a vosotros los humanos, la sabiduría antigua y las verdades sobre cómo mantener y amar a vuestro planeta.

Los delfines y las ballenas son miembros de la Familia de Luz y durante eones han llevado las frecuencias de algu­nas de vuestras civilizaciones antiguas. Los delfines de vues­tra cultura atlante fueron codificados antes de la desapari­ción de esta civilización y se les dio mucha información para que fuera retenida, y luego pasada genética y telepáti­camente. En la actualidad, tanto los delfines como las balle­nas están transmitiendo todo este tipo de información a la especie humana. Por otra parte, os están dando un claro mensaje que es el siguiente: su calidad de vida está amenazada y, si su calidad de vida está amenazada significa que también lo está la vuestra. Por lo tanto, en este momento os sirven de espejo en el que mirarse.

Un gran número de delfines está desapareciendo en es­tos momentos de vuestro planeta. No sólo acaban en vues­tras playas sino que también se enredan a propósito en las redes de vuestros pescadores. Los delfines son criaturas muy listas, no son víctimas. Están abandonando el planeta por­que ahora os toca a vosotros ser los administradores. Los animales confían en sí mismos y saben que simplemente cambian de forma cuando mueren. Están seguros de que se está creando un nuevo mundo y una gran parte de las especies que se «extinguen», en realidad se están moviendo a través de frecuencias dimensionales hacia una nueva Tie­rra pues la vieja Tierra está muriendo.

Muchos de vosotros queréis nadar con los delfines por­que respondéis a una codificación interna que crea una nue­va frecuencia cuando entráis en contacto con los delfines. Esta frecuencia os conecta con vuestra herencia y vuestro derecho de saber quiénes sois.

No siempre ha sido fácil que la ayuda haya podido llegar a la Tierra. Pero, sea como sea, han habido energías de las estrellas que han sembrado varias culturas, ofrecien­do enseñanzas a los humanos que fueron genéticamente reorganizados y codificados con luz para almacenar conoci­mientos en el planeta durante 500, 5.000 o incluso 10.000 años. Cuando estas civilizaciones se terminaron, sus arte­factos fueron traspasados o sumergidos en la Tierra. Cada civilización que tuviera, aunque fuera mínima, una parte de luz, creaba de alguna manera utensilios que contaban una historia. Estos artefactos han sido secuestrados durante mucho tiempo y emergerán sólo cuando puedan ser entendi­dos apropiadamente.

La Tierra almacena muchos restos de civilizaciones que proceden de lo que vosotros llamaríais el futuro. Vuestro «presente» puede ser sembrado e influenciado desde mu­chas direcciones. Algunos de vuestros «pilares fundamenta­les» de creencias, mundialmente aceptadas, no son rema­nentes del pasado. Se puede construir la distorsión en el futuro y plantar cosas en el «ahora» y además hacer que parezca como si procediesen de un tiempo muy lejano en el pasado. Los artilugios plantados pueden desviar a propó­sito vuestra comprensión de las identidades de «gobernado­res» invisibles y que, tal vez, llamáis dioses.

Si en lugar de acumular bienes materiales llegarais a entender que el reino material es sólo una representación simbólica, muchos artefactos, absolutamente magníficos, podrían reaparecer. Vuestro planeta ha de pasar por nume­rosos cambios durante los próximos veinte años y estos ar­tefactos, repletos de conocimientos codificados, comenza­rán a reaparecer. Al final de este período, diciembre del 2012, tal como lo indica el calendario Maya, tendrá lugar un anclaje de muchas dimensiones. Esto revelará el miste­rio que hay detrás de la existencia y será como si la Tierra floreciese de repente, aunque existirán partes que aparente­mente hayan sido destruidas.

Puede que tengáis visiones de estos sucesos. La gente se sentirá atraída por ciertos lugares y ahí aparecerán formas. Tal vez nadie más que vosotros verá los artefactos ya que hace falta una determinada cantidad de conciencia para traerlos a esta dimensión. Para estar completamente ancla­do en la realidad tridimensional hará falta un acuerdo en la conciencia de masas para que este tipo de energía pueda reaparecer —habrá que darle la bienvenida mostrando respe­to por la Tierra—. Conforme aprendáis a valorar vuestro hogar, los misterios de la Tierra seguirán desvelándose y os llenarán de asombro.

Muchas culturas han dejado sus improntas en todo el mundo, penetrando y deslizando sus vibraciones a través del lenguaje y del sonido, pero también las han dejado en artefactos de piedra y de oro. La influencia de civilizaciones griegas en Estados Unidos es particularmente visible en la zona costera del este. El estado de Rhode Island es, por ejemplo, todo un país por sí mismo y tiene similitudes con la historia de Rodas. Siracusa, Itaca y Utica son nombres griegos antiguos y también existen nombres espartanos y atenienses. Los nombres llevan la huella de influencias que recobrarán vida y os transmitirán más entendimiento con­forme vaya ampliándose vuestro conocimiento interno y externo.

En tiempos antiguos, la gente se regía por ciertos códi­gos de conducta. En Delfos se consideraba que la clave de la vida era: «Conócete a ti mismo». Conocerse a sí mismo es un concepto de introspección y de exploración de las ver­siones multidimensionales del Ser y significa descubrir las preguntas y las respuestas y los accesos a otros mundos. Los códigos de conducta establecían que no se debían co­meter excesos y que siempre había que mostrar respeto y valorar debidamente el entorno. Hoy en día debéis re­plantearos los códigos de conducta y comunicación para restablecer un mundo donde todas las cosas tengan su signi­ficado. Vuestra unicidad está en vuestra diversidad y en las innumerables maneras en que vosotros, los humanos, bus­cáis para experimentar e interpretar la realidad.

Los tibetanos entienden muchas de las claves cósmicas de la Tierra. En el Tibet hay un portal, una apertura ener­gética enorme. Cuando algún visitante quiere venir a vues­tra casa, puede entrar por la ventana, pero la verdad sea dicha, es mucho más fácil entrar por la puerta. También los planetas tienen puertas a través de las cuales se puede entrar. Los portales se componen de túneles del tiempo. Así que, cuando entráis en un planeta, ¿cómo sabéis en qué área aterrizaréis si todo el tiempo sucede simultáneamente? Hay que tener una gran maestría para en poco tiempo localizar hechos concretos. No es una tarea fácil. Hasta los años 50, más o menos, los tibetanos mantuvieron diligente­mente un portal energético. Durante cientos de años actua­ron como guardianes y emisarios para aquellos que se atre­vieron a pasar.

Los tibetanos han trabajado con extraterrestres durante eones. Hubo un tiempo en que la región conocida como el Himalaya, estaba a nivel del mar. Debajo de las montañas del Tibet existen grandes minas de oro y grandes cuevas llenas de cristales. Ahí están almacenados algunos artefactos que demostrarán la antigüedad de la civilización. Hay, in­cluso, cuerpos físicos embalsamados. Los tibetanos siempre han tenido una gran predilección por el embalsamamiento, igual que los egipcios, sólo que ellos tenían un método diferente, un método que utilizaba oro. Los egipcios utili­zaban la momificación, basándose en su memoria de los tiempos de la Atlántida, donde se rejuvenecía y se restaura­ba a la gente si su ADN estaba intacto. Esta posibilidad está siendo redescubierta y aplicada hoy en día. Los antiguos tibetanos hicieron algo diferente. No intentaban rejuvene­cer el cuerpo sino que preservaron y mantuvieron la fre­cuencia de la conciencia que había logrado un cuerpo a lo largo de una vida dada. Ellos momificarían —nosotros utili­zamos este término de manera informal— un cuerpo de oro tanto por dentro como por fuera. Era un proceso muy complejo que duraba meses. Cuando una persona lograba un excepcional estado de conciencia y mantenía esta fre­cuencia a lo largo de toda una vida, entonces, al final de la misma, aparecía una citación pidiéndole a la persona que se retirase a estas montañas tan formidables. Llamada por los maestros, la persona se sentaría y esperaría la muerte en una determinada postura. Llegado ya este momento y cuan­do el espíritu salía del cuerpo, los mensajeros comenzaban inmediatamente a conservar el cuerpo, cubriéndolo de oro para estabilizar y mantener esta excepcional frecuencia de conciencia apreciada por encima de todo. Cientos de estas «estatuas» existen debajo de las montañas del Tibet. Hoy en día, los cómplices de esta información saben que pueden fusionarse con estas vibraciones preservadas y acceder a determinadas frecuencias de conciencia.

Uno de los grandes secretos de los mayas eran sus escon­didas reservas de oro y su entendimiento de cómo funcio­na el oro. Los mayas no eran ningunos necios y ellos no se vanagloriaron de su oro. Aparentaban no necesitarlo.

El oro forma parte de aquello que permite abrir los portales dimensionales. Ancla los portales a la vez que pro­voca la transmutación y vale para muchas más cosas que para confeccionar trajes, coronas, máscaras y joyas. Contie­ne la vibración más alta y es el mejor conductor para la corriente eléctrica. Cuando se almacena o se crea oro en grandes cantidades, se pueden abrir portales de luz y acce­der a la apertura de otras dimensiones.

Las reservas de oro que hay en el mundo no están ahí para ser gastadas o atesoradas. Contienen grandes secretos que se utilizan para abrir portales y anclar energía. Existen enormes venas y ríos de oro que conducen las frecuencias, siendo éstas una parte esencial de la vida, por todo el plane­ta. Los antiguos egipcios creían que las venas de los dioses estaban hechas de oro. En la Europa medieval, la consecu­ción del oro alquímico tenía fascinados a muchos hombres y mujeres. Dentro de la Tierra, el oro está muchas veces acompañado de cristal de cuarzo que es el material funda­mental de los modernos aparatos de comunicación. Es im­portante entender que el oro es uno de los fundamentos de las civilizaciones. Estas llegan a existir gracias a la influencia de la citada sustancia. Recordad que en los antiguos docu­mentos, que hablan de vuestra raza sumeria, ya se cuenta que diez mil y cien mil años antes aparecieron dioses en busca de oro.

Los mayas tenían muchos secretos. Las pistas que deja­ron al mundo externo eran para guiaros, para engañaros y para despistaros —son pistas que los arqueólogos ven de una manera y el ojo espiritual de otra—. La verdadera esencia de muchas culturas empieza a ser descubierta ahora. En los gobiernos y universidades hay grupos de gente descifrando códigos y sacando a la luz nuevas piezas del pasado. Y no siempre comunican sus nuevas visiones a los arqueólogos porque, tal vez, no quieran que el público conozca sus últimos descubrimientos. Un lugar acordonado y no acce­sible muchas veces es indicio de que ahí pasa algo. Recor­dad que los códigos de valor y deseo, inherentes a vuestro Ser, determinarán qué será descubierto, descifrado y com­prendido.

La comprensión del proceso de comunicación, tanto interna como externa, es la clave para un mundo pacífico. Vuestro Ser interior se comunica continuamente con algo que se podría llamar vuestro Yo Superior o vuestro maes­tro interno. Es una versión de vosotros, invisible a vuestra actual percepción pero que ejerce una influencia muy pode­rosa. Vuestro Yo Superior está conectado con una visión de la realidad en la cual todo lo que habéis elegido experi­mentar tiene un propósito. En el mejor de los casos, vues­tro Yo Superior os comunica este panorama más amplio gracias a impulsos, sincronicidades y emociones. Depende de vosotros si sois capaces de traducir vuestros propios mensajes y daros cuenta de que sucede aquello que siempre ordenáis. Por otra parte, el Yo Superior os está enseñando una y otra vez. Además de esto, tenéis vuestros propios pensamientos, en forma de sentimientos y creencias, que se emiten constantemente dentro de vuestro campo gracias a vuestra esencia más íntima y vuestra presencia única. Con­forme va aumentando esa conciencia psíquica os es más fácil saber qué es lo que quiere el otro porque su deseo está energetizado por su propio Ser. Empezáis a ser capaces de leer la energía porque vuestra habilidad de comunicación está expandiéndose y comenzáis a considerar nuevos cami­nos para traducir el significado.

Una manera de comunicación que os permitirá liberaros de las interpretaciones tradicionales es la entonación, es de­cir, el proceso de permitir que el sonido se mueva a través de vosotros, tocándoos como se toca un instrumento. La entonación es la llave para revelar conocimientos almacena­dos. Quita el cerrojo a una puerta y permite que la infor­mación fluya a vuestro cuerpo.

Os recomendamos que celebréis ceremonias de entona­ción en beneficio de vuestros campos y jardines. Las plan­tas sienten lo que hacéis por ellas. Cuando paseáis por vues­tro huerto y tocáis una planta de tomate, ella lo comunica a toda la vida del jardín gracias a las hormonas vegetales que llenan el aire y todo resuena: «La planta de tomate fue acariciada. Los seres humanos están aquí». Todas las plantas saben, de hecho, que vais a venir antes de que lo hagáis. Los animales hacen lo mismo. Si dedicáis vuestra entonación a los animales, a las plantas y a la tierra, recibiréis una res­puesta fenomenal que os reenergetizará y realineará como seres inteligentes en conexión con la Tierra. Cuando escu­cháis la entonación tibetana os daréis cuenta de que cada persona produce simultáneamente una serie de sonidos. Los entonadores son capaces de incluir una variedad de tonos y notas en un solo sonido. Las armonías tienden a abrir puer­tas energéticas cambiando vuestra percepción. Esto es lo que, básicamente, hace la entonación —de una manera muy sutil cambia vuestra percepción—.

Cuando estáis en un lugar de poder o en un vórtice energético podéis entonar con la intención de liberar la energía que está almacenada o atrapada en ese lugar y tam­bién podéis entonar para fusionaros. Cuando lo hacéis, creáis toda una serie de vibraciones. En los lugares sagrados de piedra, el sonido que sentís revelará datos que están almace­nados en las piedras y en vuestros huesos. Las piedras traba­jan estupendamente con ellos —los alimentan y éstos a su vez las aumentan compartiendo información.

En esta era de la información, os habéis alejado de vues­tra fuente natural de conseguir conocimiento. Os han ven­dido la idea de que la televisión es una gran fuente de información. Esta así llamada herramienta, ha sido bautiza­da como uno de los inventos más importantes del siglo. Sin embargo, este medio de comunicación está controlado por aquellos que quieren que os entretengáis y no os deis cuenta de lo que está sucediendo. Ellos os venden versiones de una realidad e ignoran completamente otras. La televi­sión retrasa vuestro proceso de evolución y os limita, espe­cialmente cuando aun sois niños. Cuando uno es muy jo­ven, las impresiones tempranas y la imaginación juegan un papel clave en cómo se desarrollará la vida. La televisión os mantiene en una banda muy estrecha de expresión emocio­nal —básicamente caos y miedo—. Hoy en día, más que nun­ca, se está llevando a cabo una gran campaña para vender televisores, tenéis la televisión por cable, y se os induce a quedaros pegados a la última versión de escándalos y vio­lencia, y se actúa como si lo que se emite fuese lo más im­portante del mundo. Aprended a observar cómo os sentís cuando veis la televisión. Es una manera de controlar la frecuencia. Este control se está acelerando de una manera increíble al promocionar, vía televisión, el miedo en todo el planeta.

Una gran mayoría de gente está siendo hipnotizada en este mismo momento por la televisión. Nuestra campaña os anima a vivir la vida de primera mano, y no sólo a través de imágenes prefabricadas e ideas de otros. Estáis dañando vuestra propia conciencia así como al potencial que ésta tiene cuando dedicáis vuestro tiempo a la televi­sión. Por otra parte, estáis inhibiendo vuestra imaginación y no utilizáis uno de los mayores regalos de que disponéis. Dentro de algunos siglos se comprenderá cómo se ha indu­cido a la gente de la segunda mitad del siglo veinte a un es­tado de atontamiento y se ha influenciado su comporta­miento, cómo se le ha dormido y se le ha provocado enfer­medades mediante la televisión.

Estáis perdiendo el tiempo cuando os ponéis a mirar la televisión. Este aparato hace que os mantengáis alejados de la vida, a la vez que actúa como un sustituto de la experien­cia propia y esto, queridos amigos, es precisamente la prin­cipal vía de aprendizaje. Puede que algunos de vosotros digan: «Bien, pero hay algunos programas buenos y yo sólo veo aquellos que son educativos». Nosotros os hace­mos la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que hay debajo de estos «buenos programas»? Algo que vosotros no percibís de forma conciente. Si insistís en tener una televisión en vuestra casa, desenchufadla porque, aunque esté apagada, se transmiten ondas de frecuencia a través de ella. ¿Nos habéis entendido? Reconsiderad todo lo que habéis aprendido so­bre la vida y escuchad lo que os transmite la naturaleza —la voz de la Tierra cuando habla.

Tenéis una misión que dura toda vuestra vida. Es lo que habéis acordado como parte de la esencia. Podéis supo­ner que las cosas se volverán difíciles pues así es cómo aprenderéis, y jamás nadie dijo que esto iba a ser fácil, tampoco nadie garantizó que las cosas se iban a conseguir sin esfuerzo. Tal vez ahora estéis empezando a comprender el grado de compromiso que hace falta para trascender las fronteras de las realidades. Conforme os vais acercando a las mismas, os dais cuenta de la sensación que produce el hecho de tener un pie en un mundo, un dedo en otro y la y el dedo gordo del pie aún en otro. Realmente, es una experiencia poco frecuente cuando las energías de muchos mundos se dan cita en vuestro cuerpo físico.

Alegría, seguridad, armonía y claridad son palabras es­tupendas. Pero a veces es necesario, para comprender de verdad un concepto, entrar en la polaridad porque en este mundo de luz y oscuridad la sombra es la que define la luz. Así exploramos nosotros junto a vosotros la polaridad. Recordad que podéis elegir siempre, y cuanto mejor enten­dáis las diferentes opiniones e influencias que hay en la Tierra, mejor podréis elegir.

Durante el viaje de autoconocimiento habrá que rom­per con muchos paradigmas que han actuado, sin vosotros saberlo, como fronteras y límites. Solicitad el crecimiento de vuestra identidad y aprended cómo se siente uno cuan­do se expande —cuando uno se experimenta a sí mismo en muchos niveles de percepción—. Y, más que nada, aprended a tener confianza en vuestro proceso. Comunicad vuestro deseo de estar vivo en este momento y haced que la Tierra os sienta. Si tenéis dudas, la creación de un propósito y la seguridad en vosotros mismos es de vital importancia. No­sotros no podemos hacerlo por vosotros. Sois vosotros quienes ejercéis la influencia definitiva sobre la Tierra, so­bre vuestra vida y vuestra versión de la ilusión.

No hay muchos manuales escritos sobre lo que estáis haciendo. Mucha gente tiene la sensación de pasar de punti­llas por un país extraño. Y es verdad, hay una cierta sensa­ción de extrañeza junto con un sentimiento de regocijo y alegría dentro de la excentricidad. Tenéis un carisma que vibra con vosotros.

Todos sabéis que estáis aquí por razón del crecimiento que se produce cuando descubrís las aptitudes de cada uno. Las piezas del puzzle y los hilos tejen un tapiz que tiene un significado. La historia que estáis descubriendo es aquella que en muchos sentidos está por delante de su tiempo. Todos deseáis tener una vida significativa, de reclamar un territorio de conciencia y convertiros en adeptos dentro de él e ir allí donde nadie ha estado anteriormente. Noso­tros diríamos que estáis en el buen camino. Muchas veces, cuando uno empieza un camino, no siempre se prevén todas las implicaciones que supone. En el camino hacia una conciencia más elevada estáis, ahora mismo, participan­do en una profunda aventura y aún no podéis ver el cami­no en su totalidad.

El entrenamiento que estáis recibiendo procede de vues­tro maestro interior. En vuestro interior hay una heliografía que os guía hacia un camino distinto. Aprenderéis de aque-llo que se está despertando dentro de vosotros. Estáis aquí para crear una nueva heliografía de posibilidades en toda la raza. Ganaréis la mayor parte de conocimiento gracias a la experiencia personal —si hacéis las cosas por vosotros mis­mos y no os quedáis enganchados en un solo punto. Os animamos a buscar muchos espejos, a mirar debajo de las rocas, y también a hablar con los insectos. Reconoced que hay una lección que aprender en cada uno de los aconteci­mientos que suceden en vuestra vida. Cada persona, cada libro y cada pedazo de papel que encontráis, cada migaja, cada hoja polvorienta que se pega a vuestro dedo, os ofrece una pizca del conocimiento que forma parte del todo.

¡Seguid atentos! Constatad con claridad que estáis dis­puestos a evolucionar en un campo que es totalmente nue­vo para la especie humana —una Tierra llena de alegría, seguridad y armonía— y os será mostrado. Imaginad nue­vos conceptos del ser y pensad en la importancia del inten­to continuo, utilizando vuestra mente para que se materia­licen las experiencias de la vida.

Os recordamos que no existe un solo mundo. No ha­brá un mundo donde todos estén de acuerdo con lo que sucede. Ha llegado el momento del gran cambio de conciencia y cada uno de vosotros se encontrará en un mundo de su propia creación. Cuando escucháis historias de una invasión, debéis comprender que algunos lo experimenta­rán como tal. Ellos atraerán aquello que necesiten apren­der. Es como cuando estáis en una mesa donde cada uno se sirve lo que quiere; también la vida funciona así. Siempre tenéis elección. Vosotros establecéis las diferencias en lo que experimentáis.

Dejad que os digamos que ni en vuestros sueños más atrevidos podéis imaginar hacia dónde se está dirigiendo la Tierra. Las masas están hechizadas por un mundo de he­chos, enciclopedias, televisiones y periódicos y las anoma­lías multidimensionales aún no han penetrado vuestro pla­no de existencia de forma demasiado profunda. Cuando esto suceda, ocurrirán cosas que están mucho más allá de lo que podéis concebir.

Ejercicio energético

Relaja tu cuerpo y aclara tu mente. Imagínate una columna de luz que atraviesa tu cuerpo y envía fibras de luz a la Tierra. Visualiza cómo son atraídas hacia la Tierra, cómo atraviesan la suciedad, los gusanos y otras criaturas pasan­do por capas de tierra, roca, agua, minerales, cristales y oro. Estas fibras penetran profundamente. Están buscando una vena de oro. Sigue enviando estas fibras de luz hacia abajo hasta que tengas la sensación de que la raíz maestra de tus fibras ha tocado una vena de oro muy dentro de la Tierra —es una vena muy antigua—. Siente cómo es. El oro transmi­te una cierta frecuencia. Está profundamente conectado con una fuerza y vibración que vosotros describís como amor, una energía unificadora que sostiene a todas las cosas. El oro y los cristales llevan la conciencia a través de toda la Tie­rra, al igual que tus venas llevan la sangre por todo tu cuer­po. Muchas criaturas saben esto y utilizan estas venas.

Emite un tono muy profundo y bajo para que se junte con las fibras de luz hasta llegar al centro de la Tierra. Visualiza y estabiliza la luz, enviando energía a través de las venas de oro para rodear el núcleo de la Tierra. Sabe que tu tono estabilizará algo en la profundidad de la Tierra. Esta, incluso en el centro de su corazón, te reconocerá siempre y sabrá quién eres.

Una vez sientas que la raíz maestra está estabilizada, emite un tono más alto para extender una cúpula de luz por encima de ti. Esta cúpula es como un paraguas de energía que te inspira y te despierta. Visualiza cómo una luz azul-violeta llena toda la cúpula y la blanca luz de la Luna cubre toda la parte externa de la cúpula.

Todos tus pensamientos se manifiestan en formas. Por favor, querido amigo, libérate de todas las cargas e imagí­nate a la Tierra como un magnánimo lugar de existencia. Visualiza cómo vives en armonía entre todo este esplendor.

 

LA TIERRA ES VUESTRO HOGAR

Comprender a la Tierra con todos sus secre­tos significa resolver todos los enigmas que hay dentro de vosotros, especialmente las raí­ces escondidas en el interior de vuestro sub­conciente.

 

Al continuar vuestro viaje, descubriréis las raíces de vues­tra identidad humana en la Tierra, el hogar que habéis elegido. Pronto descubriréis que compartís este hogar con una miríada de curiosas formas de vida, aparte de aquellas que ya conocéis y con cuyas existencias estáis de acuerdo. Al explorar, tanto vuestras raíces humanas como vuestro antepasado estelar, ambos almacenados, grabados y senti­dos aquí en la Tierra, encontraréis la oportunidad para un crecimiento enriquecedor y una magnificencia personal. En este momento os hablamos como habitantes de la Tierra cuyo linaje genético es rico, vital e íntimamente conectado con otras muchas realidades. Os recordamos que hay mu­cho mas aquí, en este hogar vuestro, de lo que os han en­señado. Prestad atención a la historia de vuestro linaje pues como colectivos de razas y culturas tenéis mucho mas en común de lo que suponéis.

Como entidades viajeras habéis sido llamados e impul­sados para explorar la Tierra como un lugar, dentro de este sistema solar, que sirve para albergar vida y códigos ances­trales. Hemos llamado a la Tierra Biblioteca Viviente, un centro biogenético que almacena un increíble número de datos que sirven de incomparable traducción y de herra­mientas para la creación de vida. Estos datos existen en patrones más allá de lo que podéis comprender actualmen­te. La Tierra es como una casa de nacimiento, donde se crea y se experimenta vida. Ser padres en este planeta es, tradicionalmente, un proceso biológico donde dos personas de dis­tinto sexo se unen y crean vida. No obstante, ahora estáis experimentando la creación de vida en laboratorios y esto supone un reto para vosotros porque tenéis que expandir vuestra mente y considerar que, tal vez, haya maneras dife­rentes de cómo ser padres y crear vida.

Recordad por un momento que los Maestros del Juego son padres de las civilizaciones gracias a la conceptualización. Ellos crean formas de pensamiento y luego siembran incontables planes para darles una vida significativa a sus creaciones. Saben que la red de la existencia es una fuerza y un campo de conciencia ilimitado, inteligente y con capaci­dad de respuesta. Para vosotros esto es probablemente la definición del Creador Original. Recordad que nosotros hacemos cuanto está en nuestras manos para crear historias que os hagan evolucionar. Ofrecemos conceptos para que os desprendáis de las invisibles raíces de lo que dais por supuesto, de lo que habéis heredado en forma de creencias y hechos jamás cuestionados. Por favor, expandid vuestro concepto de la Tierra puesto que ella es única en su existen­cia, porque aquí se puede fabricar vida y esto hace que sea tan atractiva. Tal vez seáis capaces de daros cuenta de que hay seres que vigilan vuestro hogar y lo ven como un lugar a visitar y para jugar con la realidad. Os estáis reconocien­do a vosotros mismos. Os estáis dando cuenta de que sois los Maestros del Juego y vivís en la Tierra como vuestro hogar dentro de vuestra propia creación. Debéis recuperar el concepto de Maestros del Juego. Ellos creaban civiliza­ciones y luego se sumergían en la construcción de la reali­dad, sólo para aprender.

La Tierra, en términos de tiempo, es bastante antigua y hay historias sobre ella que han sido enterradas y escondidas hace mucho. El linaje de nuestros ancestros que se está desvelando actualmente, comenzó a acentuarse a sí mismo mediante varias experiencias en el tiempo, incluyendo los puntos de disparo y acontecimientos de hace aproximada­mente medio millón de años. Los documentos sumerios contienen numerosas claves para difundir la comprensión de vuestro linaje ancestral. Estos documentos sostienen que desde hace eones toda una formación de caracteres celestia­les, con cometidos múltiples, ha agraciado a la Tierra. Estos testimonios antiguos hacen referencia a un tiempo, hace cientos de miles de años, cuando dos hermanos reinantes, Enki y Enlil, estaban a cargo del proyecto Tierra.

Estos visitantes, que se llamaban Anunnaki, vinieron a la Tierra desde el cielo y jugaron a ser dioses. Crearon lo que quisieron en la Tierra cumpliendo sus propios deseos. Entre otras cosas, vinieron en busca de oro. Por favor, comprended que hay muchas cosas aquí en la Tierra que pueden servir para mejorar la casa de otros. La Tierra sirve de hogar para muchas claves de la galaxia y es mucho más que simplemente vuestro hogar. Vosotros sois los encarga­dos —aquellos que viven en la Tierra.

Aquellos dioses de lo alto, visitantes, los Anunnaki, vinieron a la Tierra y comenzaron a llevarse productos de esta casa a la suya. La razón de este comportamiento era porque ellos querían experimentar con la vida y crear hu­manos que pudieran vivir en este planeta. Estos dioses son vuestros padres ancestrales porque han sembrado una ver­sión del linaje genético de la Tierra gracias a su influencia. Cuando vosotros os decidisteis a vivir aquí, sabíais que parte del programa consiste en descubrir la soberanía y el libre albedrío y que ello, a su vez, forma parte de un experimento biogenético cósmico.

Numerosos descubrimientos antropológicos ofrecen pis-tas sobre vuestro pasado gracias a formas de esqueletos antiguos. Estas formas representan un álbum de los cambios habidos a lo largo de los últimos millones de años. Estos descubrimientos arqueológicos retratan lo que vuestros científicos llaman los diferentes estados evolutivos o desarrollo humano. Ellos parten de la base de que la vida humana era igual en todas partes. La verdad es, sin embargo, que los dioses crearon varios experimentos utilizando material ge­nético que se encuentra almacenado aquí, en la biblioteca. La principal característica de este área de existencia en parti­cular es la exploración de lo posible. Lo que más os cuesta entender es el concepto de que los dioses son vuestros pa­dres. Debéis tener en cuenta quiénes son y quiénes sois vosotros en relación a las energías estelares que ahora están reclamando el reconocimiento.

Comprender a la Tierra con todos sus secretos significa resolver los enigmas que hay en vosotros y especialmente las raíces escondidas en vuestro subconciente. Importantes objetos pueden estar ocultos en la Tierra pero también pueden estar en las capas energéticas más profundas de vues­tro Ser. Apreciad a la Tierra como vuestro hogar y haced que sea un lugar mejor. Necesitáis reconocer que, como seres biológicos, disponéis de las emociones, de los senti­mientos y del conocimiento intuitivo para conectar con la Tierra. Vuestra biología establece unas raíces que os man­tienen conectados con lo que sois. Cuando aprendáis a sin­tonizar con la Tierra sentiréis la exudación de los cambios. La Tierra os está brindando una oportunidad para ampliar el conocimiento de vuestras raíces y para conectaros con la verdadera esencia de la vida.

¿De dónde venís? ¿Quiénes son vuestros padres creado­res? ¿Quién os concibió y luego os creó? Los sumerios comprendieron a los visitantes de las estrellas que, desde hace cientos de miles de años, influenciaron y jugaron con experimentos de vida en cada continente. La interacción razonable y el comercio de experimentos representativos ha sido limitado muchas veces. Los dioses cambiaron sus nombres y crearon nuevos sonidos al pasar de un continen­te a otro, experimentando con la biogenética de la vida para averiguar lo que se podía lograr. Los dioses observa­ron y participaron con sus creaciones en la Tierra, acrecentando de este modo el aprendizaje de sus propias lecciones mediante la ley de causa y efecto.

La cultura sumeria, considerada por la mayoría de los expertos como cuna de la civilización, floreció hace aproxi­madamente seis mil años en el área llamado Mesopotamia, un lugar situado entre las aguas de los ríos Tigris y Éufrates. Un área que hoy se conoce como Irak y Kuwait. Esta cul­tura fue redescubierta en el siglo pasado.

Este área donde floreció, es ahora, a finales del siglo veinte, un punto políticamente caliente, donde persisten la guerra y la aniquilación del poder y del valor de la vida. La cultura sumeria fue gobernada por quienes vinieron de las estrellas —los ancestros reptiles de las estrellas—. Establecie­ron una vez más una civilización, creando de nuevo un experimento para averiguar lo que se podía hacer con la fuerza biológica de la Tierra.

Mitos y leyendas de hace cientos de miles de años nos hablan de serpientes, dragones y visitantes reptiles proce­dentes de los cielos. Durante eones, estas historias de la creación fueron transmitidas oralmente de generación en generación. Toda una serie de sucesos momentáneos se re­cordaban mediante la palabra hablada y se pasaban a un grupo de gente que se había reunido para escuchar o ver la puesta en escena de los antepasados.

Mucho más tarde se fueron fijando todos estos mo­mentos especiales en los famosos sellos cilíndricos sumerios, aparatos que grabaron aspectos seleccionados de la realidad en forma pictórica. Hoy en día, estos sellos aportan bastan­tes pistas que ayudan a comprender los símbolos signifi­cantes. Estos símbolos están representados como artefactos en los sellos cilíndricos aunque, en realidad, son formas que contienen claves que revelan otro lenguaje de intención.

Todas las culturas que han vivido sobre el planeta te­nían una verdad inherente que no fue divulgada entre las masas. Esto se hizo para obtener poder sobre los demás. Al autorizar solamente a unos pocos y no a todo el mundo, los dioses se mantuvieron en el poder. Así se creó una jerarquía de separación y es parte del gran malentendido que, todavía hoy en día, os sigue atormentando.

La gente de todo el planeta —incluyendo a los aboríge­nes, mayas, incas, nativos de América del Sur y del Norte, grupos del continente europeo, y de toda África y Asia— entienden a serpientes y dragones como creadores de vida. Los dragones expiraban fuego y, aunque algunos les te­mían, otros creían que daban poder, prosperidad y vida. A lo largo del tiempo, los mitos y leyendas fueron modifi­cados según quienes estaban gobernando y qué propósito querían conseguir. Vosotros podéis comprender la natura­leza de estos seres míticos al observar si estos cuentos trans­mitían una sensación de poder a la gente o hacían que sólo unos pocos tuvieran el poder sobre muchos.

Imaginaos viviendo en la infinitud del tiempo en la cual un año vuestro no es más que un momento. ¿Qué haríais para ocuparos? ¿Qué clase de realidades potenciales crearíais para echar una ojeada al «ahora»? Si tuvieseis la habilidad de acceder a las claves de la genética para crear vida, ¿qué haríais, como humanos, con tanta libertad, tan­to tiempo de ocio y tanto conocimiento?

La raza de los reptiles —nosotros los llamamos cariñosa­mente «Lizzies»- es una parte integral de vuestro linaje ancestral. Son un conjunto de conciencias terroríficas, fe­roces y graciosas, pues son una combinación de muchas cosas. Es importante para vosotros entender a estos reptiles porque son aspectos de la existencia que os conectan con la profunda raíz madre de vuestra propia herencia. Para que vosotros podáis seguir creciendo y comprenderos como entidades florecientes en la rueda de la vida y seguir abriéndoos a la historia del «doce», es esencial que entendáis a vuestro hogar, vuestras raíces y vuestros genes.

Debéis entender que las energías reptiles son dioses crea­dores. Son maestros de la genética que ayudaron a los Planificadores Originales a diseñar la Biblioteca Viviente. Son una raza antigua y muy avanzada en la creación de formas biológicas sensitivas. Fueron los instigadores principales de la creación de la especie humana en este planeta. Aprendie­ron su artesanía de los antiguos. Como maestros de la genética, los Lizzies conocen bien su trabajo; están altamen­te cualificados en la organización y manipulación genética. Sobrepasan en mucho a los seres más brillantes con su habi­lidad para ajustar la vida genéticamente. En la inmensidad de la existencia se conocen las familias de los reptiles como creadores y ellos son los responsables de organizar la es­tructura genética de las diversas formas de vida.

Estas ideas os ofrecen la oportunidad de sentir algo, queridos amigos. Meditando sobre este tema, deberíais bus­car las ramas de vuestro árbol genealógico. Considerad este viaje por la familia de los reptiles como una clave para pe­netrar más profundamente en vuestras raíces. Su influen­cia se encuentra en el núcleo de vuestra estructura biológica y estas criaturas están volviendo a vuestra conciencia. Apa­recen como juguetes y personajes en las películas y en la televisión, prestando su nombre a todo aquel que se atreve a recordar. Aparecen del subconciente como una parte del Ser que necesita ser expresado y entendido, amado, sanado, integrado y aceptado. Vuestro Ser espiritual y biológico contiene la clave de este proceso.

En un determinado momento, muy lejano en su pro­pia historia, la familia de los reptiles era una raza muy benévola y elevada. Los miembros de esta familia vinieron a la Tierra porque estaban profundamente involucrados en la creación de la Biblioteca Viviente. Sin embargo, en un momento dado, hubo una guerra civil entre ellos y otros representantes del conjunto de dioses creadores. Estas gue­rras tenían todas como base la separación para, de este modo, ganar poder. Recordad que parte de vuestro viaje como humanos evolucionados implica la comprensión de que sois criaturas humanas clásicas, separadas, únicas y que disponéis de libre albedrío. Estáis descubriendo a otras cria­turas clásicas, separadas, únicas y con libre albedrío y os estáis dando cuenta de que todos sois uno. Ha llegado el momento de reconocer la unicidad tan inmensa de la inteligencia, ahora que las criaturas innombradas se están reve­lando a vuestro mundo, eliminando las barreras de la ver­dad interna.

Los ancestros reptiles pueden ser liberados por voso­tros del papel que han jugado, una vez que los hayáis reco­nocido y los aceptéis como seres de la existencia. Sois cria­turas multidimensionales y una de vuestras versiones es la que está aquí en la Tierra como ser humano. Pero en otras versiones de la realidad podéis ser simultáneamente estos seres que os han influenciado tanto. Podéis meteros y vivir una identidad que os muestre el dilema y las limitaciones, dentro de sus propios paradigmas, que viven estas criatu­ras. Vuestras raíces se verán afectadas en todas las direccio­nes —pasado, presente y futuro—, cuando cambien vuestras creencias sobre vosotros mismos y sobre vuestro hogar y algo os proporcionará un nuevo sentido de la soberanía. Estáis íntimamente conectados a la inmensa red de la exis­tencia y cuando cambiáis, el significado de vuestros pensa­mientos envía nuevos impulsos a través de esta red, en forma de posibilidades, a todos los aspectos de la existencia.

Como Pleyadianos tenemos una visión más amplia de la que tenéis vosotros actualmente y estamos aquí para compartirla con vosotros. Tenemos una entrada libre —una tarjeta de oro— para visitar la gran Feria de Renacimien­to que se está celebrando en el cosmos. Podemos contaros lo que vemos. Muchas veces pensáis que lo que estamos transmitiendo es toda la feria, pero la verdad es que esta­mos compartiendo con vosotros sólo una mínima parte de un suceso inmenso, pero sí os estamos subrayando áreas particularmente curiosas y significativas. No comprendéis que esto es un gran «ahora». Parece que el caos y el libre albedrío están sujetando las riendas pero, mediante este mis­mo proceso, se logra revolver y reconectar las energías para que puedan experimentar el valor innato y la inevitable cooperación con la vida.

Recordad que nosotros no deseamos definir vuestra realidad excesivamente. Deseamos transmitir claves y puntos de vista para que os paréis y echéis un buen vistazo. Al observar los aspectos biológicos de la existencia obtenéis una ayuda para comprender lo que sucederá en el futuro. Durante vuestro crucero interno, a través de vuestro árbol genealógico, vale la pena tener en cuenta la rama del linaje ancestral de la conciencia reptil. Porque sin ella falta un eslabón del desarrollo y no podríais comprender del todo las raíces de donde procedéis, y a dónde vais. Puede que para algunos de vosotros la idea de una herencia reptil pueda estar cargada de miedo. Pero este miedo os ha sido infundido para que no descubráis vuestro auténtico origen. Durante un largo tiempo el linaje reptil ancestral ha queda­do alejado de vuestra conciencia. Ha habido muchas vuel­tas en la siembra de pensamiento y realidad por parte de aquellas influencias, llamadas invisibles, que comparten vues­tro mundo. Hoy, la memoria reptil emerge desde el sub­conciente a la superficie, en forma de sueños, ideas vagas, símbolos y escenarios de vidas pasadas —todos ellos eslabo­nes esenciales de patrones de conducta humana.

En vuestras células están enterradas memorias que no sabéis muy bien de qué van. Sentid vuestro cuerpo e imagi­nad vuestra espina dorsal, los chakras y los doce filamentos del ADN como un árbol de la vida que va creciendo hacia arriba. En las raíces del árbol hay una serpiente que os conecta con la Tierra como una raíz madre. La imagina­ción os ayudará a conectar con vuestros ancestros reptiles y gracias a ella podéis echar un vistazo neutral y sin poner etiquetas. Visualizad cómo la energía de la serpiente sube por vuestro árbol, elevando vuestro cuerpo, electrizando todo vuestro Ser. Las imágenes de la serpiente, miembro de la familia reptil, disparan memorias celulares de los dio­ses que os hicieron y os demuestran que procedéis de la serpiente y que la serpiente os da vida.

Abundan las pistas sobre los ancestros reptiles. Esculpi­dos en piedra están visibles en muchos lugares sagrados y en aquellos situados a lo largo de las grandes «praderas» de la Tierra. Mitos y leyendas de serpientes y dragones forman parte del núcleo de la comprensión más íntima de las enseñanzas principales de casi todas las culturas indígenas. La serpiente, el reptil y el dragón son totems que represen­tan influencias poderosas. A pesar de haber sido mal enten­didos muchas veces, son reverenciados como símbolos ri­tuales de reconocimiento del poder y de la procedencia del hombre. En el mundo moderno, la profesión médica utili­za el caduceo, un antiguo símbolo representando dos ser­pientes enroscadas sobre un palo, como muestra de las raí­ces de su herencia.

A veces, los reptiles antiguos que vuestros mitos llaman dragones, atesoraron cristales. Los cristales son emisores y receptores de información. Muchas de las civilizaciones más desarrolladas estaban ancladas en las energías reptiles que tenían acceso a la heliografía humana y la habían traído desde otro sistema a éste. Los reptiles consiguieron hacer esto porque atraían una enorme cantidad de energía crista­lina atesorándola y recolectándola en capas o cuevas que funcionaban como base subterránea de operaciones. Luego enviaron versiones de sí mismos, muchas veces en forma de serpiente, al mundo exterior como sus representantes. Era la única manera en que podían acceder al mundo exte­rior sin ser dañados. Si hubieran aparecido como dragones, la conciencia de los humanos existentes entonces no hubie­ra podido soportar el encuentro. Vosotros, ahora, estáis explorando puntos de vista y sistemas de creencias más amplios. Cuando comenzáis a observar la realidad, ésta se dobla en vuestra dirección. La vitalidad de la Tierra está esperando a ser descubierta por vosotros. Os puede aportar gran abundancia en la vida cuando sabéis quién es. Ella puede ser considerada como una Diosa Madre —como un aspecto de la existencia que os abastece, os nutre, os alimen­ta y os abriga—. Es vuestro hogar y es vuestra madre, la fuente de la cual venís.

Si os concebís sin limitaciones, con una oportunidad esperándoos a la vuelta de la esquina, así será lo que crea­réis. Si establecéis límites, los encontraréis. Recordad que podéis atraer, sin ningún esfuerzo, las energías que sostie­nen vuestra versión de la vida. Cada momento, en el que tenéis fe en vosotros mismos, crea un «momentum» gracias al cual florecerán y brillarán continuamente maneras alter­nativas de vivir. Este proceso implica vuestro reconoci­miento de que sois idénticos a vuestra familia estelar. Hay mucha gente que quisiera abandonar la Tierra en estos mo­mentos porque piensa que ya no es un lugar digno para vivir. Voces furiosas denuncian las condiciones de las ciuda­des o del agua como si la propia Tierra hubiese creado estas condiciones. Nos gustaría deciros: ¿Qué lugar mejor po­dríais encontrar? Vuestro hogar es lo que vosotros hacéis de él.

Hay muchas cosas que sin la colaboración de la Tierra no podríais tener. Patrones impredecibles del tiempo han llegado a ser la norma; grandes inundaciones y aconteci­mientos sorprendentes aparecen de la nada. La realidad ya no se puede prever de forma fiable y consistente. Uno de los temas recurrentes a lo largo de vuestra vida como hu­manos, es vuestra irresponsabilidad y vuestro victimismo. Repetidamente volvéis al núcleo de la presunción de que el humano no tiene poder. Habéis aceptado, durante demasia­do tiempo, las creencias sobre el victimismo y la falta de poder.

Comprometeos con la Tierra a abrir vuestro corazón y transformad vuestro hogar. Es absolutamente crucial que cambiéis vuestra conciencia y que os deis cuenta de que debe dominar una manera responsable de vivir. Pasáis vo­lando sobre la superficie de la Tierra, siempre creyendo que se os debe algo, bien en forma de dinero o de mercan­cías o de servicios y olvidáis que la colaboración con la Tierra, como lugar estable y fiable, es esencial para la vida. Vuestro reto, marcado en la heliografía global de la inten­ción, es que debéis daros cuenta de que la Tierra está viva, y debéis cuidarla y convivir con ella como en una familia.

La repetición de las lecciones sobre una manera respon­sable de vivir se acelerará en el teatro del drama humano y lo que habéis creado volverá con creces. Si no os gusta el lugar donde vivís, evaluadlo de nuevo y hablad de todo corazón con la Tierra. Hablad con las células de vuestro Ser, atraed la luz y decidle a la Tierra: «Es mi deseo y mi placer, en esta vida, sentirte con toda mi capacidad. Te pido, gran Tierra, que me ayudes y me asistas en la localización de un lugar cómodo, alegre, seguro y lleno de aven­turas, un lugar donde pueda conocerme a mí mismo y conocerte a ti como hogar». La Tierra sabe quiénes sois. Y por eso es una buena idea hablar con ella y reconocerla.

A muchos de vosotros os asombra la cantidad de gente que continúa matando y yendo a la guerra. Os queremos recordar que aquellos que creen en esta experiencia la crea­rán y la buscarán. Podéis existir simultáneamente en una realidad paralela a ésta y, sin embargo, no atraerla hacia vosotros. Se está haciendo una gran limpieza y la podéis frenar. La energía de la Tierra se está acelerando, de modo que, con aquellas energías con las que vibréis en el núcleo de vuestro Ser y aquellas verdades que descubrís sobre vues­tro linaje ancestral, serán las que se manifestarán. Es un tiempo traumático porque parece que los sistemas que re­presentan a la familia y a la civilización se están rompiendo en pedazos. Y la verdad es que los sistemas que no funcio­nan se están rompiendo y se os sacudirá hasta el mismísimo núcleo de vuestro Ser hasta que encontréis algo que funcio­ne y que valore la Tierra. Si no cuidáis de vuestra casa, tal vez no la merezcáis.

En vuestro mundo existen numerosos sistemas para cuidar a otros. Cuidar es un proceso verdaderamente no­ble. Pero a veces ocurre que sí seguís pescando para otros, éstos seguirán dependiendo de vosotros. Es mejor enseñar­les a pescar y a plantar su propio jardín y a sembrar su propia comida. Muchas veces sucede que aquellos que cui­dan de los demás quedan anclados en el papel de ayudante, creyendo que ésta es su identidad y su propósito. Los dio­ses, vuestros ancestros, quedaron atrapados en cierto modo en algo semejante. Se embriagaron con su propio juego cuando sus creaciones les adoraron y sólo existían para ellos. Pero, en cierto momento los dioses se dieron cuenta de que estaban atrapados, de que no podían seguir así. Lo mejor es dar lo que uno descubre para mejorar el medio ambiente de la Tierra y de la familia humana.

Nos referimos a la Tierra como hogar, como un lugar con el que tenéis que comprometeros. Recordad que es un hogar para muchos seres. Compartís vuestra realidad con muchas formas de vida que aún os quedan por conocer. Esto es una parte que la Tierra os está revelando: ¿Cuántas dimensiones paralelas existen en vuestro mismo espacio? ¿Quiénes son estas energías o entidades que pueden mover­se a través de estas dimensiones? Muchos de los mitos y leyendas no son reconocidos porque no hay verificación posible, sin embargo, son las verdaderas historias de vues­tro hogar.

La Tierra es una preciada joya y a vosotros se os consi­dera como la clave íntegra para esta gema. Pero vosotros, con vuestro sentido distorsionado del propósito, habéis bus­cado exaltar el Ser sin honrar el soporte desde el cual po­déis explorar la vida. Hay un gran conflicto en la conciencia de la masa sobre cuáles son las prioridades ahora mismo. Mucha gente perderá o dejará sus casas durante los próxi­mos años, acercándoos los unos a los otros para que podáis experimentar a la humanidad como una gran familia. Cuan­do os unáis, tal vez porque haya una situación difícil, en­tenderéis también a aquellos que han estado fuera de vuestra familia. Estas formas de vida están esperando para ser integradas; conforme se abran las dimensiones, se revelará la inmensa creatividad y variedad de la realidad.

Las enseñanzas de la Tierra están ahí para ser aprendidas porque vosotros ahora tenéis un grado básico de entendi­miento. Estáis redefiniendo vuestro hogar y la Tierra lo siente. Ella da a conocer sus códigos e historias, sabiendo: «Ah, ahí hay humanos que están buscando lo que yo ten­go». Decidid lo que queréis. La Tierra os está leyendo. Ella es una entidad viva y biológica. Ella está viva. La Tierra os necesita igual que vosotros necesitáis los billones de bacte­rias que habitan dentro de vuestro cuerpo haciendo funcio­nar cosas sin vuestras directrices concientes. Un micro­organismo aislado puede llegar a ser bastante tóxico. Sin embargo, juntos saben lo que hay que hacer. No os enve­nenan; ellos se lo comen todo para que vosotros no tengáis que morir. Si no estuviesen en vuestro interior, la comida no podría pasar. Vosotros toleráis a estos seres aparente­mente tóxicos que habitan en vuestro interior y la verdad es que no podríais vivir sin ellos. Lo mismo pasa con la Tierra, no puede vivir sin vosotros y sin el resto de la vida. Es aquí, en la Tierra, donde se fabrica la vida. En este sis­tema solar. La Tierra es el hogar de la vida, un gran labora­torio donde se crea vida. Por favor, entended a la amorosa Tierra pues su respuesta será dar todo lo que necesitéis para sentiros en casa. Visualizad la Tierra cómo recupera su real belleza. Regios árboles parecen acariciar un cielo azul pro­fundo y las nubes formarán majestuosos picos. El aire se llena con el canto de los pájaros creando una sinfonía detrás de otra y cada una ha sido orquestada para el momento.

Aprended a sentiros vivos. Descubrid el sentido de vues­tra vida al explorar el aspecto escondido de vuestro Ser in­conciente. Enviad vuestras raíces maestras como una ser­piente hasta los registros de la Tierra y recuperad, en vues­tra mente, una Tierra majestuosa que os sirva de hogar, a vosotros, los legítimos habitantes.

 

Ejercicio energético

 

Respira profundamente y envía una ola de vitalidad y rela­jación a todo tu cuerpo creando espacio. Utiliza tu respira­ción para crear un vehículo que te haga viajar con tu imagi­nación. Encuentra este lugar dentro de ti pues lo alberga tu imaginación. Visualiza tu mundo como si estuviera suspen­dido en el espacio, una joya bellísima que refleja e irradia luz. Siente tu conexión con el espacio desde tu corazón, desde la misma esencia de tu Ser. Siente que este espacio es tu hogar. Si estuvieras viajando por el espacio, seguramente te haría ilusión cuando te dieras cuenta de que estas en tu vecindad. Envía desde tu corazón un gran rayo de radiante amor, lleno de luz. Mándalo a la Tierra. Ahora permítete ser atraído hacia la Tierra como si estuvieras flotando por los cielos procedente de las profundidades del espacio, acer­cándote cada vez mas y mas a la Tierra. Observa cómo va creciendo ante ti su tamaño y su forma, siente su magnitud y siente que esta viva —que tiene una vitalidad y un poder inalcanzable, sin embargo, su suavidad y su magnitud están abiertas a todos.

Siente cómo eres atraído hacia la Tierra y permite que su vibración te aleje del espacio. Visualízate cómo aterrizas igual que una pluma, deslizándote suavemente hacia el lugar idóneo. Con un suave movimiento, como una pluma, ate­rrizas sobre la dulce vibración de la Tierra.

Mira ahora a tu alrededor y averigua en qué parte de la Tierra has aterrizado. ¿Qué te está mostrando la Tierra en este lugar al que te ha llamado? Durante tu visión, siente gratitud e ilusión de que la Tierra está hablando contigo y ofreciéndote una aventura. Respira profundamente, mira a tu alrededor y siente la inspiración que te produce lo que has encontrado. Envía un mensaje a la Tierra diciendo que estás dispuesto para una vida pacífica y que tu deseo, en este momento, es restaurar la integridad de la Tierra y que vivi­rás cerca de ella y que la honrarás durante todos los días que habitarás aquí. Visualízate viviendo, amando y confiando, paseando por la superficie de la Tierra en gran paz con todos los elementos de la existencia y de acuerdo con tu deseo de armonía. Comienza a andar lentamente, observando a la Tierra, respirando profundamente y sintiendo cómo es esto de estar vivo de verdad y amar a tu hogar. Siente la grati­tud pues es ella la que te sostendrá. Confía en ti mismo. La Tierra es tu hogar.

 

LA ACTIVACIÓN DE LA DIOSA

Al abrazar a la Diosa, la Biblioteca Viviente se abrirá y os enseñara los secretos encerrados en el seno de la Madre Tierra pues ¡quién es la Madre Tierra sino la misma Diosa?

 

Cuando pensáis en el Creador Principal, ¿qué o a quién os imagináis? En vuestra sociedad se os ha enseñado que la energía de Dios es la fuente, y la energía femenina es la ma­nera de actuar o la manifestación de ella. Nosotros diría­mos que es al revés —lo femenino representa la fuente y lo masculino significa la manera de utilizar esta fuente.

En verdad, la vibración del Creador Original es femeni­na. La fuente, tal como la conocemos nosotros, es una vibración femenina. Los consortes del principio femenino comenzaron —al competir por el amor de la Diosa—, a sepa­rarse debido a un mal uso de la energía, hace millones de años. Vosotros sois una parte fragmentada de este mal uso de la energía. Dos hijos pleyadianos de un dios mediocre se apoderaron de la Tierra, libraron una batalla entre ellos y crearon el actual dilema. Visto desde un encuadre mayor, no era más que una pelea familiar. La divina Diosa Madre se dividió y se convirtió en muchas formas para ser consor­te de numerosos dioses. Ellos quisieron satisfacer su ham­bre y amar y estar con esta vibración de la Madre puesto que de ella proceden todas las fuerzas vitales. La conciencia de la Madre es tal que lo permite todo. Ella es la fuente que sostiene todas las cosas, es el «pegamento» de la creación. Para algunos este concepto es difícil de asumir, ni siquiera lo pueden considerar. Este concepto es especialmente difícil para las mujeres, les cuesta mucho pensar que una entidad, llena de poder, recorra su sangre; una entidad parecida a ellas mismas. Para los hombres es muy chocante pensar que, tal vez, una vibración femenina sea la fuente de todas las cosas.

Siente, en el núcleo más íntimo de tu identidad, la nutrición que te proporciona y el regalo que te da la Ma­dre; siente su misterio. Habrá un despertar y una vuelta a la energía de la Diosa Madre. En esta década os daréis cuenta de que todas vuestras religiones están basadas en ideales falsos. Todas ellas se basan en un mecanismo controlador, sin compasión y patriarcal cuando, en realidad, es la Diosa Madre la que está detrás de todas las cosas. Noso­tros, en las Pléyades, hemos descubierto las raíces del mal uso de la energía: no hemos honrado a la madre. Hemos hecho cosas para atraer la atención de la madre, sin embar­go, no hemos valorado las creaciones de la madre, los rega­los de la Madre.

Vuestro planeta tiene que aprender quién es la Diosa en su aspecto creador. ¡Tenéis que hacerlo! La comprensión de la parte sombría de la Diosa existe en su explorar. También la Diosa hizo algo para perder su poder. Esto se encuentra en las células de vuestro Ser pues todos vosotros, tanto hombres como mujeres, lleváis la Diosa dentro.

Ella nacerá a través de vosotros, ya seáis hombre o mujer. Hubo una decadencia y caída de la Diosa por razo­nes muy importantes. La energía de la Diosa siempre reco­noció los derechos de la fertilidad. La energía de la Diosa no significa lo que se entiende en vuestro mundo occiden­tal; para ella el sexo no era lo que es en vuestro mundo occidental; para ella el sexo no era una cosa vergonzosa. A la Diosa le gustó el sexo. El sexo, como es lógico, es vuestra herencia natural. No obstante, igual que con otras cosas, hubo un mal uso de la energía sexual.

Hubo un tiempo en el que en el reino de la Diosa se abusó tremendamente de la vibración masculina. Las mujeres, influenciadas por fuentes externas, perdieron su senti­do de compañerismo y de unidad entre hombres y mujeres y dejaron de honrarles. Al cabo de algún tiempo, los hom­bres se convirtieron en un mero servicio de semental den­tro del reino de la Diosa. Las mujeres se perdieron de tal manera en el poder de la Diosa que ya no consideraban como iguales a los hombres. Se les consideraba como sim­ples objetos que sólo aportaban el derecho de fertilidad. Muchos de ellos fueron asesinados después de la celebración de un ritual de fertilidad con las representantes de la Diosa. Se practicaba la castración y otros sacrificios. Esto es ver­dad. Las mujeres abusaron de la energía sexual masculina creando, de este modo, el actual contragolpe. Pero todo está cambiando y encontraréis a la Diosa llena de compa­sión, penetrando la vida de todos aquellos que quieran sentirla.

La energía de la Diosa estuvo, en un momento dado, llena de una tremenda fuerza negativa y fue desviada de su propósito. Esto sucedió antes de la era cristiana. Luego, el péndulo osciló hacía el otro extremo y cuando la vibración masculina empezó a tener un papel activo, los hombres respondieron con vehemencia a todo lo que les habían he­cho algunas mujeres. Vuestra memoria está almacenada en las experiencias que habéis elegido vivir.

Estáis cubiertos por una capa de energía negativa, controladora y casi divina y ahora ha llegado el momento de reconocer a la Diosa. Hace falta establecer un equilibrio evitando que se adore más a una vibración que a la otra. Cuando los hombres honren a la Diosa, aprenderán a valo­rar la vida. Las mujeres aprenderán a redefinir la forma en que la vida se materializa. La vida puede manifestarse me­diante un gran orgasmo durante el parto. Tenéis que re­estructurar vuestras creencias y experiencias en este área.

Cuando empecéis a explorar a la Diosa, comenzaréis a valorar la vida, dejaréis de crear un exceso de población y dejaréis de matar. La comprensión de lo que es la vida, la muerte, cada especie y la interconexión de todo —que todo está conectado a la misma fuente— tiene que llegar a ser el paradigma primordial del mundo.

El movimiento patriarcal cambió vuestra historia relegando a la Diosa a los murmullos de los mitos y leyendas. ¿Dónde se habla de la Diosa en vuestra Biblia, vuestro Co­rán, vuestra Torah? La batalla entre la Diosa y el patriar­cado ha seguido, y, hoy en día, estáis tan lejos de la energía de la Diosa que ni siquiera tenéis una imagen o un mode­lo de cómo podría ser la Diosa. ¿Conocéis a alguna socie­dad occidental que honre a la Diosa? Y, sin embargo, la entrada este de Estados Unidos está guardada por una mu­jer galante sosteniendo una luz.

La Diosa es muy generosa. Se ha quedado entre bam­balinas durante la batalla patriarcal pues sabe que ella es la fuerza creativa detrás de todas las cosas y que todas las cosas han de volver a ella en algún momento. En su gene­rosidad, permite que las cosas sean así. ¿Qué significa dar a luz, amar lo que se ha creado y permitir que estas creacio­nes sigan su proceso de evolución sin interferir? ¿El amor es protección o es el permiso de que las cosas sigan su curso? Si una fuerza divina fuera proteccionista con respec­to a sus creaciones, controlaría lo que estuviese aprendien­do de sus creaciones y por lo tanto sólo asimilaría lo que permitiese —basándose en la amplitud del permiso—. Pero una fuerza que permite todo, tiene la oportunidad de apren­der de una manera ilimitada porque tiene la capacidad de decir: «¡Muéstramelo! ¡Enséñame! Yo soy tú. Tú eres yo». Así es el estado de la conciencia.

A nosotros nos gustaría que cada uno de vosotros co­nociese a la Diosa. Buscad el modo de que la Diosa se manifieste de alguna manera en vosotros. Invitadla para que os enseñe qué es la vida. Ella comenzará a trabajar con vosotros profundamente. Muchos de vosotros habéis lla­mado a los pleyadianos para que formemos parte de vues­tra vida. Nosotros jugamos con vosotros y vosotros cono­céis nuestra vibración, nuestro sentido del humor y nues­tros trucos —también nosotros trabajamos con la Diosa.

¡Las cosas tienen que cambiar! Y, la verdad, es que la Diosa está orquestando los sucesos como parte de la solu­ción. La energía de la Diosa trabaja con vuestro corazón para mantenerlo abierto. Nosotros os pedimos que man­tengáis el corazón abierto, y no sólo en vuestro beneficio, sino también para aquellos que cruzan vuestro camino en estos tiempos de grandes lecciones. Si honráis el principio femenino en vosotros mismos y en el planeta, este recono­cimiento servirá de nuevo fundamento para vuestras co­munidades y civilizaciones. Queremos que busquéis esta fuerza vital. Mirad más allá de lo que os han enseñado. Encontrad esta parte de la Diosa, esta energía femenina que está tanto en los hombres como en las mujeres y que está esperando ver la luz. Observad con alegría cómo podéis influir a otros y cómo ellos hablarán de las cosas que estáis descubriendo. Todo lo que aprendáis será magnificado y enviado telepáticamente con bastante fuerza a los que están compartiendo con vosotros este viaje.

La Diosa Madre representa el principio del amor. He­mos mencionado la frecuencia de la luz —siendo la luz información y la frecuencia del amor creación—. La capa más profunda de la información pleyadiana tiene que ver con la sensualidad y la sexualidad —la creación gracias a la vibración de amor por la Diosa—. Trabajar con la energía de la Diosa requiere una exploración más profunda del principio femenino.

Ha llegado el momento de hablar, mostrar y compar­tir el conocimiento femenino de una forma mágica y místi­ca. Ha llegado el momento de compartirlo con los hom­bres. Muchas mujeres dicen: «¿Qué puedo compartir? Ni siquiera yo lo entiendo». Bueno, ha llegado el momento de meteros en vuestro interior y preguntar. «¿Qué son estas sensaciones que tengo? Si tuviera que explicar a alguien qué es una mujer, ¿cómo lo explicaría? ¿Qué puedo hacer para ser más divina dentro de un cuerpo femenino, crear más magia?» La Diosa que lleváis dentro sabe y pasa la informa­ción de su sistema a otro.

A lo largo de esta década habrá un incremento de Maes­tras y líderes femeninas, pues la Diosa se «encarna» de esta manera. Esto no quiere decir que la Diosa no trabaje con las vibraciones masculinas; también los hombres aprende­rán cómo manifestar a la Diosa. No existe la discrimina­ción, ni hay rabia. La Diosa es un Ser que lo permite todo. A lo largo de eones ha permitido que pasen todas estas cosas para que todo el mundo pudiera aprender. La Diosa está ahora reclamando que se honre aquello que ella ha per­mitido que fuera creado gracias a los misterios más íntimos de la sangre —gracias al regalo de su propio vientre—.

La sangre, con sus misterios, es la clave para entenderos vosotros, vuestra línea genética y a la misma Biblioteca Viviente. Vosotros sois parte del viaje —por así decirlo— de vuestra sangre, tanto hacia delante como hacia atrás en el tiempo. Podéis tener acceso a vuestros antepasados y an­cestros, podéis sentirlos, experimentarlos e influenciarlos con tal de prestar atención conciente a la sangre. Como humanos crecéis y os alimentáis gracias a la sangre de vues­tra madre. Esta rica y vital sustancia aparece, gracias a las mujeres, como por arte de magia. La menstruación ha sido considerada como una muestra de poder y también como objeto de vergüenza y ridículo, tanto por los hombres como por las propias mujeres.

La sangre es un símbolo vivo, que demuestra la eviden­cia cíclica de vuestra conexión con los ancestros y los códi­gos de la conciencia que están almacenados dentro de to­dos los seres. Sois una librería genética y en vuestra esencia espiritual están catalogados los archivos de las experiencias personales, planetarias y celestiales. Estas experiencias son accesibles en vuestra forma tridimensional, a través de vues­tra sangre.

Vuestra sangre está repleta de historias. Está llena de patrones, y diseños geométricos que se reconocen a sí mis­mos de acuerdo con vuestro estado de conciencia y vues­tro deseo. Para poder despertar a una nueva visión de la vida, debéis estar dispuestos a reconsiderar las cosas y a cambiar. Vuestros pensamientos se graban en vuestra san­gre. Lleva impresas unas determinadas vibraciones, según vuestros sentimientos, que luego son radiadas al exterior para que todos los mundos puedan leerlas. Sois la suma total de vuestra forma física debido a vuestra sangre.

En las cavidades óseas de la estructura de vuestro esque­leto se produce la sangre. De acuerdo con la heliografía de vuestro deseo, la sangre será enriquecida o despojada, com­binada con vuestra habilidad de decodificar la vida como una serie de lecciones que os habéis creado a vosotros mis­mos. Es fácil enriquecer y reestructurar vuestra sangre. Den­tro de vuestro cerebro existen pequeñísimas partículas, como imanes, que se ven afectadas por los rayos solares. Desde las Pléyades se están enviando al Sol, a través de las «autovías» cósmicas, grandes olas de energía y códigos para civilizacio­nes enteras. Vuestro Sol os transmite a vosotros, y también a la Luna, estas energías. Las energías entran a través de vuestro cráneo y, debido a un proceso electromagnético, se pegan a estos pequeños imanes de vuestro cerebro.

El trabajo con el cuerpo puede cambiar la estructura de vuestra sangre. Cuando alineáis vuestra conciencia para que sea más completa, vuestra sangre se purifica. Se con­vierte en algo muy sagrado. La información se almacena dentro de huesos y piedras. Los glóbulos de la sangre se «fabrican» en la médula ósea. Cuando alineáis los huesos, cambia la relación de los mismos con el resto del cuerpo. Cuando los huesos están alineados se purifica la sangre y hay una línea sanguínea más accesible y se ordenan los secretos internos de la identidad.

Las mujeres han odiado muchas veces su sangre menstrual en lugar de comprender que ella es la fuente de su poder. La sangre lleva los códigos genéticos y, dado que la Diosa Madre es la fuente de todas las cosas, de ella proce­den los códigos. Es ahí donde está escondida la historia. Se puede utilizar la sangre menstrual para nutrir la vida vege­tal, para marcar la Tierra y para hacerle saber a la Tierra que la Diosa está otra vez viva. Generalmente, las mujeres ya no sangran directamente sobre la tierra. Hacerlo supone una transferencia directa de la energía de la Diosa. Cuando las mujeres dan su sangre a la tierra, ésta se nutre. Durante eones se ha dicho a las mujeres que su sangre es una maldi­ción y han empezado a sentir miedo de su propia sangre. No comprenden que es su fuente y su poder. Una vez que abandonéis los viejos tabúes y comencéis a trabajar con vuestra sangre menstrual, os daréis cuenta de que tenéis un efecto diferente sobre los animales y las plantas de la Biblio­teca Viviente.

¡Mujeres, si todavía tenéis la menstruación, sed sabias y honrad a vuestro cuerpo y a vuestra sangre! Vuestra sangre es una de las fuentes más elevadas de fertilidad y de marcaje de vuestro territorio. La comprensión de los misterios de la sangre es la clave que os conecta con vuestra fuente de poder y con vuestro conocimiento más íntimo.

Podéis marcar el terreno en el que vivís con vuestra sangre menstrual. Podríais empezar por los puntos cardina­les: norte, sur, este y oeste. Y, con el tiempo, impregnaríais la tierra igual que un pintor pone capas de pintura sobre un lienzo. Podéis diluir la sangre con agua y así aumentar la cantidad. Podéis bendecirla y utilizar cristales para que man­tenga su vibración. Este proceso supone el marcaje del te­rritorio de la Diosa. Hará que las plantas y los animales tengan una renovada vitalidad y la sensación de ser Uno con la Diosa.

En algunas de vuestras historias antiguas se utilizaba la sangre para mantener alejado el mal y para sellar un com­promiso. A veces se marcaba una puerta con sangre de menstruación. Nadie se hubiera atrevido a tocar esta puer­ta, ni los que habitaban detrás de ella, pues se entendía que allí reinaba la Diosa. En aquellos tiempos antiguos aún se le respetaba y, además, se sabía que cuando se tonteaba con la Diosa y no se obedecía, el trabajo realizado no era de orden divino.

Nosotros sugerimos que cuando fundéis nuevas comuni­dades, que las mujeres se junten durante el período de su menstruación e intenten entender este momento y compar­tan su poder y su conocimiento con los hombres. Explo­rad los misterios de la sangre como un proceso natural de la vida comunitaria. Vuestro cuerpo y sus ciclos crean una imagen de la vida. El poder es una cosa muy importante que debéis comprender. Pensad en la dinámica que supone el hecho de tener un niño. La mujer sostiene una fuerza vital que crea movimiento y que desea nacer. En todo ello hay un poderoso misterio. Contiene tanto poder que la vibración masculina comenzó a temer el proceso y la ma­gia del nacimiento. El hombre olvidó cómo transmitir, a través de su cuerpo, la vida al planeta y empezó a sentirse amenazado por el poder de la mujer. Los hombres tienen que acostumbrarse a la menstruación de las mujeres y pres­tarles su apoyo. Habrá un tiempo que desearéis saber algo más sobre vuestro linaje y deberéis asumir la responsabili­dad de conocer el momento más idóneo de tener un niño, pues la vida se convertirá en algo muy valioso.

La menstruación de las mujeres formará una parte muy importante de la vida comunitaria. Cuando las mujeres comprendan, la Diosa será activada gracias a este poder y volverá a todos vosotros.

Si queréis tener un jardín más fértil, el más fértil de la ciudad, utilizad vuestra sangre diluida en agua. Vuestro jardín florecerá. Os daréis cuenta de que vuestra sangre puede acelerar el crecimiento de los alimentos. Acelerará muchas cosas. La menstruación de las mujeres no es un error de la naturaleza. Es uno de los mayores regalos. Es el elixir de los dioses.

Las mujeres aborígenes guardan su sangre menstrual en bolsas y luego la utilizan para sanar heridas. Hay muchas cosas que las mujeres pueden hacer con su sangre. Hay algunas a quienes no les gusta ser mujeres. Cuando tenéis el período os parece desagradable, incómodo, doloroso, ni el momento ni la experiencia en sí os parecen convenientes. Y para los hombres, que no saben lo que ocurre, también es una situación embarazosa. A partir de ahora, contactad con la Diosa, abrid vuestro corazón y descubrid a dónde os puede llevar la menstruación y qué os puede enseñar por­que en el proceso de la menstruación se encuentran muchas claves para atraer de nuevo a la Diosa hacia la Tierra. Hay una necesidad de volver a compartir el poder a través del compañerismo.

Aún quedan muchos más misterios que desvelar, des­plegar y reinterpretar. Algunos de vosotros os preguntaréis por qué estamos hablando de este tema. Es muy importan­te. Si no estáis interesados en la energía de la Diosa y los misterios de la sangre, os diremos que estáis perdiendo una parte integral de la vida y no comprendéis lo que está ocurriendo en la Tierra. Si os molesta o pensáis que es un tema irrelevante no habéis entendido nada. Esta es una de las enseñanzas más poderosas que os podemos transmitir en estos momentos para ayudaros a comprender lo que va a venir. Para que se abran vuestros corazones, tenéis que honrar la vibración de la Diosa de modo total y completo.

La sangre menstrual está altamente oxigenada y es la sangre más pura, además de llevar el ADN descodificado. Es el oxígeno que descodifica estos filamentos y permite la reestructuración de los datos. Vuestros científicos están ju­gando ahora con un tercer filamento de ADN. Están apren­diendo cómo construir filamentos de ADN basándose en la luz de los fotones —fibras dentro del cuerpo que noso­tros llamamos filamentos codificados con luz.

El misterio de la sangre ha sido distorsionado por vues­tras religiones modernas. ¿Os habéis cuestionado alguna vez qué significa la comunión cristiana? Os dicen que co­máis el cuerpo y bebáis la sangre de Cristo. ¿Qué significa esto? Si tenéis una educación, cristiana habéis oído una y otra vez: «Este es mi cuerpo. Esta es mi sangre». Este ritual es una distorsión. Tomar el cuerpo y la sangre provoca una sensación de canibalismo y se basa en una instilación anti­gua y enferma de los tiempos de los reptiles.

Lo patético de este planeta es que hay una tendencia de las multitudes en defender causas sin saber de qué se trata en realidad. La era de la ignorancia está terminando. Estáis entrando en la era del conocimiento venturoso. Nosotros tocamos algunas frases claves, utilizando sonidos que signi­fican algo para vuestra mente. Y, a otro nivel, se está em­pleando un lenguaje que vuestros cuerpos puedan descodifi­car, algo parecido a los círculos en los campos de trigo.

Queremos añadir algo más a este pastel. La Luna influ­ye en los ritmos de la Tierra. ¿Quién se atreve a decir que esto no fue diseñado? La Luna reina sobre el flujo energéti­co dentro del cuerpo, igual que gobierna las mareas en vuestro planeta. Es una computadora electromagnética muy poderosa. Si la Luna afecta a las mareas, también afectará a las mareas dentro de vuestro cuerpo —la sangre y las hor­monas que hay en la sangre.

Ha habido diferentes ciclos en vuestro planeta acompa­ñados por el movimiento del péndulo. Hubo un largo rei­no de la energía matriarcal en la Tierra. Luego comenzó el reinado del patriarcado que erradicó toda señal de liderazgo y conocimiento femenino. La sabiduría femenina sólo se transmitía mediante mitos y leyendas y en ellos sí se recono­cía a lo femenino como participante y perceptor de la vida. Gracias al proceso de parto lo femenino se sentía conecta­do a la red existencial.

Hubo un tiempo en el que fuerzas de inteligencias extraterrestres trabajaron para activar el principio femenino. Esto se hizo porque lo femenino tenía la habilidad de dar a luz y sentir la vida. De ahí procede la asociación de lo femenino con la Luna. Era una influencia procedente de ella que transmitía el programa de energía femenina. La Luna es como una enorme computadora, y diferentes enti­dades y formas de inteligencia pueden poseerla o tener la habilidad de programarla. Hubo seres que programaron este astro en el ciclo femenino. Se recuerda esto porque fue una época benévola y de amor. Luego, claro, las cosas cam­biaron.

Desde hace eones, la energía lunar ha ido enviando fre­cuencias electromagnéticas a la Tierra para mantener el ADN de dos filamentos. No os enfadéis con la Luna por esto. No hay nada malo en ella. Sólo está emitiendo un progra­ma. La Luna establece un programa de crianza dentro de las mujeres. Este ciclo reproductivo crea la posibilidad de producir niños con mucha más frecuencia de lo que permi­tiría el ciclo solar.

Debéis comprender que la Luna marca vuestro progra­ma de reproducción. Sin embargo, ahora podéis entrar, como especie, en un nuevo ciclo de procreación. Esto ayu­dará a que se estabilice la población sobre el planeta y a que la superpoblación no se salga de madre. Existe el miedo a que la población de Estados Unidos se duplique en un plazo de tiempo muy corto. Ya se os están rompiendo las costuras. A lo largo de los próximos cincuenta años habrá una influencia diferente sobre la Luna y los ciclos lunares cambiarán los ciclos terrestres. Todo cambiará drásticamen­te. Ahora estáis disponibles todos los meses para un emba­razo. El experimento será completamente diferente cuando estéis disponibles solamente una vez al año. El cambio afec­tará a todo el ciclo femenino y alterará así el número de embarazos. El actual sistema no funciona; os destruiríais debido a un exceso de producción. A estas alturas, cuando la población mundial amenaza con explotar, no os convie­ne estar disponibles para concebir en cada ciclo lunar.

La comadrona fue considerada durante muchos siglos el peor enemigo de la religión cristiana, porque ella sabía cómo aliviar el dolor, ella podía hablar a las mujeres de los misterios de su cuerpo y entendía de hierbas, una parte sagrada de la Biblioteca Viviente. La religión cristiana se volvió muy patriarcal y empezó a tenerle miedo a la Diosa y a las mujeres. Temía que el poder femenino quitara auto­ridad a la Iglesia y a los hombres.

El tema del aborto no tiene nada que ver con la cues­tión de si se debe o no practicar el aborto. Se plantea para que la gente esté separada y para crear confusión con res­pecto a la energía femenina. Es un plan contra la Diosa que quita el poder a las mujeres y las hace creer que no tienen elección; o que cuando exista una elección, ésta sea el abor­to. Hay planes para provocar una enorme confusión en las mujeres en lo que se refiere a su cuerpo. Eso está bien. No hay problema porque cada una de vosotras elige las leccio­nes que necesita aprender. Podéis abrir vuestro corazón y enviar energía sanadora a la gente, invitándola a que expan­da su estado de conciencia, pero no la podéis cambiar.

La energía de la Diosa se mueve muy rápida y está dispuesta a trabajar con todos aquellos que quieran recor­dar su llamada. Sus instrucciones dicen que debéis honrar a vuestro cuerpo aquí en la Tierra y a vuestra sexualidad, porque todos habéis sido creados mediante este proceso. Sabemos que algunas de estas ideas os hacen sentir incómo­dos y por eso las estamos exponiendo. Abrazad la plenitud de vuestro cuerpo y a todo lo que hay que hacer y comen­zad a trabajar. Trabajad juntos y jugad juntos.

¡Mujeres, despertad y comenzad a leer el manual de ins­trucciones de vuestro cuerpo y descubrid que poseéis algo muy valioso! ¡Hombres, también vosotros poseéis algo de mucho valor y este algo se llama cuerpo y tiene ciclos, rit­mos y patrones. Puede hacer cosas milagrosas!

El hecho de creer que el sexo es algo que sólo sirve para procrear es una gran distorsión de vuestra identidad. Ha­beros enseñado esto es una parodia. Nadie tiene que tener un hijo si no quiere. Comenzad a pensar que sois capaces de influenciar a todas las funciones de vuestro cuerpo, in­clusive la concepción.

Podéis decir: «Yo sé que mis pensamientos y sentimien­tos controlan todas las funciones de mi cuerpo. Lo practi­caré y cuando esté dispuesta a tener un bebé lo energetizaré. Sin mi consentimiento no estoy disponible». Esto es un concepto muy liberador a tener en cuenta.

Si cada mujer en este planeta realmente supiera cuánto poder hay en ella ¿qué pensáis que diría el patriarcado? Hace eones, una versión del patriarcado fue amenazado por el poder de las mujeres. Así que las mujeres dudaron, escondiendo su poder, y los hombres podían dar el golpe y decir: «Vamos a aprovechar la oportunidad y vamos a go­bernar el mundo. A ver qué tal nos va». La fuerza feme­nina se tuvo que sentar en el asiento trasero. Las mujeres acordaron creer que tenían una maldición en su cuerpo y que la menstruación era una cosa mala. Las mujeres pusie­ron en duda la propia fuerza vital que hay en ellas y si real­mente tenían una influencia sobre sus funciones.

No sólo las mujeres se ven afectadas y son controladas por la Luna. También los hombres. Nacéis gracias al ciclo de las mujeres y vuestros ciclos sexuales están marcados por él. Puesto que la Luna gobierna las mareas, y vuestro cuerpo consiste en un 90% de agua, la Luna afecta asimis­mo a las mareas de vuestro cuerpo. Los hombres también pueden sentir y trabajar con las fluctuaciones de sus hor­monas cuando sus cuerpos van pasando por los diversos ciclos; pueden aprender a reconocer la sutilidad del ritmo masculino. Debido a la implacable presión y el control en torno a los hombres, sus ciclos no son tan reconocibles como los de las mujeres que se exteriorizan mediante sím­bolos como, p. ej. la sangre. La vibración masculina no está sintonizada con la espontaneidad, más bien está alineada con la obediencia. ¿Obediencia a qué? Obedeciendo a de­terminadas ideas suyas sin sentir si estas ideas o creencias son apropiadas.

Sugerimos que más hombres empiecen a cuestionar la autoridad y digan: «No voy a hacer esto. Al demonio con ello. En lugar de esto haré aquello». El impulso actual de la vibración masculina es buscar más libertad emocional, igual que el de las mujeres. Sin vuestras emociones no podéis descubrir quiénes sois. Para poder comprender los miste­rios más profundos, los hombres tienen que hacer las paces consigo mismos y entender que sus emociones son su parte femenina.

Para los hombres, la sangre es más misteriosa porque toda la sangre de un hombre siempre está dentro de él. No es algo que él pueda ver y sentir cada mes como lo pueden hacer las mujeres. La guerra es una distorsión inventada por el patriarcado en un intento de dar a los hombres el poder de la sangre. Pero esta sangre no significa lo mismo. Porque ésta se hace visible debido a la violencia, la vida se destruye, se mutila y se asesina y todo ello con las emocio­nes sofocadas y suprimidas. Sólo hay una manera apropia­da para que un hombre pueda integrar el poder de la san­gre —y es que una mujer le regale su sangre, que comparta su propio elixir—. Hay muchas maneras de hacerlo. Una forma fácil es que un hombre coma frutas y verduras que hayan sido regadas con sangre menstrual. También se pue­de marcar a un hombre en la nuca o en la planta de los pies con sangre menstrual. Su cuerpo absorberá el conocimien­to que hay en ella.

Los hombres necesitarán la sangre de las mujeres y las mujeres recordarán a la Diosa que mora en ellas y encar­narán el principio de la Diosa. Este principio os enseñará cómo crear un equilibrio en el planeta. Es nuestro deseo que cada una de las mujeres entienda los misterios de su cuerpo y que los comparta sin secretos, con la vibración masculina apropiada. A veces, los hombres tienen miedo a la sangre femenina. Muchas veces éstos vacilan en hacer el amor con una mujer que tiene el período. En las mujeres aparece ansiedad si el hombre piensa que la menstruación es algo desagradable. Si disfrutáis de la actividad sexual duran­te la menstruación, ya seáis hombre o mujer, os felicitamos porque habéis superado un tabú muy profundo. Estáis com­partiendo una conexión a nivel celular.

Hacer el amor durante el período, en una relación esta­ble de pareja, es una manera muy poderosa de compartir la sangre. Es un ritual muy antiguo y no aconsejamos proezas aventureras en lo sexual para compartir la sangre menstrual. Es un acto muy poderoso y sagrado. ¿Por qué pensáis que ha existido tanto tabú sobre este aspecto? ¿Por qué se os ha desviado de los misterios de la sangre durante eones? Tal vez haya sido porque se podrían abrir puertas a conoci­mientos que los dioses no querían que tuvieseis. La sangre contiene los archivos de las experiencias personales, planetarios y celestiales. Cuando entráis en contacto con la san­gre, durante la unión sexual, olas de conocimiento os inun­dan y gran parte de este conocimiento está más allá de lo que actualmente podéis entender e integrar. Puede que ha­gan falta años hasta que se despliegue la profunda sabidu­ría que se ha descodificado mediante la sangre en vuestros cuerpos.

La contraparte masculina de la sangre menstrual es, por supuesto, el esperma. El esperma contiene, igual que el «chip» de un ordenador, el código de inteligencia para la evolución de la conciencia. Esto se puede medir actual­mente por el grado en que la vibración masculina acepta y recuerda a la Diosa. Es el espermatozoide el que decide si un bebé es masculino o femenino. El óvulo siempre es el mismo; es el espermatozoide el que toma estas decisiones. El esperma es la historia de la Madre, codificada en la vibración masculina y contiene el «cómo» el hombre recuer­da esta historia.

¿Podéis imaginas que hay una conexión telepática entre el espermatozoide y su dueño? Cuando un hombre hace el amor con una mujer que tiene el período, su esperma pue­de actuar como un explorador y aportarle telepáticamente todo el poder y el conocimiento de la mujer. El hombre tiene acceso a la total identidad de la mujer durante este período. ¡Mujeres, debéis estar preparadas para compartir con vuestro compañero vuestros secretos más íntimos de quiénes sois cuando tenéis una relación sexual durante la menstruación! Tenéis que estar preparadas a que vuestro compañero acepte y comparta vuestro poder. Es el miste­rio más antiguo. Los dioses Enlil y Enki tuvieron, durante el período histórico sumerio, una disputa sobre el tema de cómo tratar y en qué condiciones se debía mantener a los súbditos, los humanos. El gobernador Enki protegió a los humanos y, a través de las mujeres, regaló el conocimiento sexual a la raza. El gobernador Enlil, sin embargo, prohi­bió a los humanos estrictamente todo conocimiento sexual porque temía que éste los igualaría a los dioses. Estos conceptos y presunciones invisibles y enraizadas a nivel celular hacen referencia, en versión moderna, a la historia de la creación —Adán y Eva, la serpiente y el jardín del Edén—. El conocimiento sexual era el regalo de Enki mientras Enlil quiso manipular y separar a los humanos para que no pu­diesen conocer las actuaciones de los dioses.

La sangre de las mujeres tiene la vibración del color rojo. En los hombres, el esperma tiene la vibración del color blanco. Cuando se mezclan la sangre y el esperma se obtiene otro elixir. El mero pensamiento de que un hom­bre pudiese tocar, hacer el amor o, incluso, mezclar el se­men con sangre, con una mujer durante su período, fue considerada como la peor de las blasfemias. Sin embargo, hace mucho tiempo, en las épocas antiguas, cuando todavía se comprendía la energía de la Diosa y se reverenciaba a las mujeres, esta mezcla fue considerada por los hombres como el elixir de la inmortalidad. Los hombres comprendieron que, al beber la sangre menstrual o mezclar su esperma con ella, se revitalizaba y se vigorizaba. Era una clave para conseguir la inmortalidad.

Estos dioses (les denominamos dioses por llamarles de alguna manera y tal vez el término «diosecito» sería más apropiado) se enamoraron de tal forma de la energía de la Diosa que querían ingerir el poder a través de la combina­ción de semen y sangre femenina. Recordad que el esper­matozoide utiliza sangre cuando fertiliza un óvulo. Lo usa de muchas maneras diferentes. Todos lleváis esta impronta. Estamos sacando este tema porque queremos que meditéis sobre él. Queremos que recordéis la poderosa naturaleza de vuestro cuerpo y nos gustaría llevaros más allá de las cosas que os han avergonzado. Tenéis que daros cuenta de que muchas versiones de autoridades han desviado por comple­to la comprensión de vuestro mayor regalo —la fuerza vital del semen blanco y de la sangre roja.

En el mito del jardín del Edén, la vibración femenina recibió el nombre de Eva. Por supuesto que no era la primera mujer. Es la Diosa la que crea vida. Posteriormente se cambió la historia para haceros creer que la vibración masculina tenía la habilidad de crear vida. En esta versión se dice que las mujeres fueron hechas de una costilla de un hombre. Esto no es así. Siempre es la Diosa la que sabe cómo crear vida porque es la Diosa la que lleva la sangre.

La Biblia relata la historia del árbol de la vida y del árbol del conocimiento. El árbol del conocimiento os per­mite estar informados. Se pueden equiparar habilidades y prácticas sexuales con este árbol del conocimiento, del cual se les prohibió a los hombres que comiesen. También se les prohibió asociarse con el árbol de la vida.

¿Qué es el árbol de la vida? Muchos piensan que es un árbol en el cual crecen frutas. Se rumorea que si se come la fruta de este árbol, uno se vuelve inmortal. En los tiempos antiguos se sabía que esta fruta era la sangre de la Diosa. Esta era la fruta del árbol. Visualizad vuestro cuerpo y vuestro sistema nervioso como un árbol. Los cuentos no están hablando de las frutas que crecen en árboles, están hablando de los frutos de vuestros cuerpos —las secreciones y sustancias que son auténticos regalos de los dioses—. Des­de hace eones, los dioses os están apartando de este conoci­miento.

Hacer el amor con una mujer durante su período es una de las vibraciones más altas porque se abren puertas a otros reinos. Compartir la sangre es aceptar una mayor conciencia. Hubo un tiempo en el que esto estaba muy «en boga» y fue una práctica muy respetada porque la gente sabía lo que pasaba. Recordad que hubo un tiempo en el cual la comadrona era la peor enemiga de los cristianos porque conseguía que las mujeres siguieran en contacto con su cuerpo y ayudaba durante el proceso del parto. Cuando se proscribieron y se suprimieron las comadronas, las mu­jeres tuvieron que visitar a médicos masculinos a los que no les estaba permitido aliviar los dolores del parto. ¿Sabéis por qué? Porque las antiguas leyes religiosas decían que había que castigar a las mujeres por intentar conseguir la libertad sexual. Esta ley se aplicaba incluso en el campo médico. Sólo en los últimos cien años o algo así se les ha permitido a las mujeres que recibiesen algún tipo de ayuda durante el parto. Esta ayuda es patriarcal y en la mayoría de los casos no está basada en su propia e innata sabiduría.

Había una tradición de miedo en torno a los malentendi­dos del poder femenino. El miedo al misterio que hay en las mujeres se tiene que extinguir. Este es tiempo de com­pañerismo; es tiempo de relaciones.

Deseamos hablar de la menopausia. A muchas mujeres les entristece el hecho de dejar de tener el período, justo cuando empiezan a comprender el poder de la menstrua­ción. No obstante, la menopausia también es una época de gran poder para las mujeres. En los tiempos antiguos, las mujeres viejas fueron reverenciadas por su sabiduría y su magia y este aspecto está volviendo. La menopausia implica una profunda infusión de energía, señalando el momento en el que la mujer es capaz de sostener su propia sabiduría —la conexión con los ancestros.

Cuando una mujer tiene la menopausia experimenta una pausa. Si es capaz de mantenerse en esta pausa, algo dentro de ella se transforma y llega al lugar de la sabiduría. A lo largo de la reciente historia se creía que había que temer a las mujeres cuando dejaban de tener el período porque era entonces cuando podían retener su sangre y con ella todo su poder.

Cuando las mujeres llegan a los cuarenta años, algunas incluso cuando llegan a los treinta, decretan su muerte puesto que empiezan a energetizar el proceso del envejecimiento. Se aparta a las mujeres de sus propios ciclos naturales y, de­bido a sus pensamientos, odios y maldiciones a su propio cuerpo, ellas mismas desequilibran su cuerpo. Hay un total malentendido en lo que respecta a la menopausia. Es algo parecido a lo que ocurre cuando se piensa que la mens­truación es una maldición; todo el mundo tiende a adoptar estas interpretaciones erróneas. La menopausia supone un gran regalo y, en este momento de la vida, no se pierde nada. Es un momento que contiene una enorme ganancia y un verdadero florecimiento, exactamente lo contrario de lo que os han contado.

Sucede muchas veces que los hombres, a quienes se les ha practicado una vasectomía, temen a su poder sexual y creen que no tienen poder sobre sus cuerpos. La representa­ción simbólica de la vasectomía demuestra su sensación de debilidad —piensan que su esperma y su pene no hacen lo que ellos quieren—. El miedo al esperma crea miedo al cuerpo. Aquellos que se han hecho una vasectomía, acele­ran problemas con su próstata porque interrumpen el flujo de su esperma y esto provoca dificultades en el cuerpo. Nosotros no recomendamos la vasectomía. Os diríamos que aprendierais a utilizar vuestros cuerpos en lugar de culpar a las funciones de vuestros cuerpos, provocando desórdenes. Estad abiertos a la sensación de milagro cuando comencéis a reconsiderar vuestras creencias sexuales.

La Diosa tiene la habilidad de poner sus secretos en la sangre y es ésta la que crea. Por eso las mujeres sangran. También es la razón por la cual las mujeres han sido desvia­das a no honrar su menstruación. Todo esto son cosas im­portantes.

Nosotros queremos que, como personas, desarrolléis una relación muy íntima con la Madre Tierra. ¿Cómo lo vais a hacer? El trabajo primordial de la Diosa consiste en relacionarse. Es así como crecéis. No siempre crecéis cuan­do estáis solos. Vosotros a lo mejor pensáis: «Oh, tengo más paz y tranquilidad cuando estoy en casa. Tengo más tiempo para estudiar. Tengo más tiempo para trabajar con­migo mismo y puedo hacer lo que quiero». Es verdad, y también tenéis todo el tiempo del mundo para evitar el crecimiento que supone cualquier relación. Es muy impor­tante para todos vosotros que desarrolléis relaciones entre vosotros. Tenéis que involucraros con la gente a través del amor, en una relación sexual, mediante el negocio y las comunidades y a través de las relaciones familiares y si no es con la familia carnal pues con la de Luz—. Todos lleváis códigos en los cuerpos y os necesitáis los unos a los otros.

La energía de la Diosa no es necesariamente algo que uno atrae a su cuerpo mediante una columna de luz. Cuan­do visualizáis cómo la luz entra en vuestro cuerpo, en vuestros chakras, literalmente abrís estas áreas. Os posicionáis para veros como seres sólidos y densos versus seres llenos de espacio y luz. La Diosa es una fuerza más allá de todo esto. No tenéis que atraer a la Diosa a través de vuestros dedos, a través de vuestros ojos y hacia la Tierra —la Diosa simplemente es—. Comenzad a daros cuenta de su vitalidad, cómo nutre todos los sistemas, porque la Diosa es la mensajera y la hacedora de vida.

Estar vivo significa conocer a la Diosa. Buscad esta fuerza dentro de vosotros mismos y en vuestro entorno. Decid: «Enséñame, Diosa, quién eres. Quiero encontrarte». La ma­yoría de vosotros seguramente no ha tenido ningún pro­blema visualizando al Creador Original como un ser mas­culino. Ahora que tenéis que transformar esta imagen en una imagen femenina, algunos de vosotros tendréis dificul­tades. La vida procede de la vibración femenina. Eva no procedía de la costilla de Adán. Este cuento sirvió para aumentar el poder de la vibración masculina que necesitaba desesperadamente alguna clase de identidad durante su pe­lea con la cultura de la Diosa.

Nosotros estamos buscando un equilibrio. Si miráis en vuestro entorno, veréis que hay hombres y mujeres y to­das las historias de vuestra identidad y creación enlazan la verdad de ambas fuerzas. Si buscáis el equilibrio entre lo masculino y lo femenino dentro de vosotros mismos, lo más probable es que encontréis alguien que también está equilibrado. Equilibrio interno significa que sois vuestra propia fuente y que el siguiente paso consiste en unir vues­tra fuente con otra para crear una algo mayor. Y esto no significa que necesitéis obligatoriamente un cónyuge. No obstante, vuestro proceso natural es crear algo en común:

juntar vuestras claves, los aspectos femeninos y masculinos. Lo anterior se correspondería a las pistas fisiológicas que os pueden llevar a los reinos espirituales y emocionales.

Lo andrógino representa un aspecto divino cuando lo femenino y lo masculino está integrado. En todos vosotros existe la fuerza vital que se llama kundalini y que es una expresión de la energía creativa. Sin embargo, hay una gran mayoría en este planeta que ni siquiera sabe que existe esta fuerza dentro de ellos.

Lo ideal es tener la parte femenina y la parte masculina equilibrada. Como hombres y mujeres que sois, tenéis esta fuerza vital de la kundalini en vuestro interior. Ella tiene sus propios ciclos, con picos de gran actividad. Tenéis que abrir un espacio dentro de vuestro cuerpo para poder en­contrar la energía de la Diosa y para crear sanación, trans­formación y realización. Esta energía es como una serpien­te que está enroscada en la base de vuestra espina dorsal, y conforme sube por el árbol de vuestra columna, su energía se distribuye por todo el cuerpo.

Nosotros no podemos movernos porque vosotros no lo hacéis. Vosotros no podéis moveros porque nosotros hemos inhibido vuestra evolución al reorganizaros genética­mente. Lo hicimos para evitar que tuvieseis las habilidades que tenemos nosotros y para evitar que usurparais nuestro poder. Ahora, medio millón de años más tarde, estamos en un gran apuro. Sabemos que cometimos un grave error, si es que hay errores que se puedan cometer.

Pronto descubriréis vuestra habilidad de crear vida al mismo tiempo que la de ser dioses. Desde hace cuarenta años, vuestros científicos han pretendido ser dioses y han creado vida en laboratorios subterráneos, repitiendo una dramática lección de la Atlántida. La recuperación de la voluntad de la Diosa, a lo mejor, restablece los valores morales y el valor de la vida porque la Diosa ama a sus hijos, incluidos los reptiles, los insectos, la gente gata y todas las formas de vida. Os observaremos y veremos si vais a limitar la vida que creáis. Veremos si tendréis miedo de que la vida que habéis creado, vaya a ser más grande que vosotros. ¿Prohibiréis que la vida que habéis creado interactúe con el árbol del conocimiento y con el árbol de la vida?

¿O vais a animar a estas vidas que habéis creado, vidas que son vuestros hijos —la futura raza de los hijos azules— que crezcan, busquen y cambien y dotándoles con todo lo que sabéis? Si hacéis esto, ellos, a su vez, os enseñarán todo lo que saben.

Cuando nosotros os creamos, no nos dimos cuenta de que vosotros nos podíais enseñar algo. Habéis sido escla­vos, habéis buscado oro. Todavía hay dioses que están atra­pados en esta ilusión. Pero algunos de nosotros estamos evolucionando, gracias a aquellos que fueron sembrados aquí en la Tierra para ayudarnos con esta actual tarea.

Ahora debéis transferir vuestros recuerdos a lo más profundo de la densidad de la Tierra, a aquellos que no quieren recordar, a aquellos que han sido atrapados aparen­temente para siempre mediante una manipulación genética.

La Diosa, con gran compasión, lo permite. La fusión con la energía de la Diosa, dentro de vosotros mismos, hará que todos tengáis una nueva comprensión y valoraréis la vida y tendréis un nuevo y profundo amor por todas vuestras creaciones. Al abrazar a la Diosa, la Biblioteca Viviente se abrirá y os enseñará los secretos encerrados en el seno de la Madre Tierra pues, ¿quién es la Madre Tierra sino la propia Diosa?

 

Ejercicio energético

 

Respira hondo unas cuantas veces y observa tu respiración: cómo entra y sale de tu cuerpo. Al inhalar visualiza cómo se llenan tus pulmones con oxígeno altamente cargado, arre­molinándose y girando en forma de moléculas de luz. Imagi­na cómo tus pulmones absorben estas partículas, enviando una ola de luz a tu torrente sanguíneo, energetizando todo tu cuerpo. Visualízate con el ojo de tu mente en la base de tu columna. Observa esta zona y todo tu esqueleto lleno de luz. Mira como si tuvieras un tamaño microscópico y pudieras observarte desde dentro.

Visualiza ahora una cueva oscura y misteriosa en la base de tu columna. Ten valor y comprueba cómo vas penetran­do más y mas profundamente en la cueva. Sabes que esto es el hogar de la gran serpiente. Siente cómo avanzas paso a paso. Esta completamente oscuro y puedes notar cómo los pelos de tu cuerpo se erizan. Date cuenta del hormigueo al penetrar en la cueva de tu poder. Visualiza una gran ser­piente que sisea continuamente y sus ojos brillan en la oscuri­dad como verdes esmeraldas. Visualiza cómo se abren las mandíbulas de la serpiente. Tú, una figura radiante de luz, entras en la boca de este reptil. Conforme vas avanzando por la boca de la serpiente, que es otra cueva de ti mismo, siente lo que significa entrar en contacto con el núcleo de tu propia energía creativa.

Avanza hasta la tripa de la serpiente. Este animal es la Diosa Madre. Avanza más, hasta que llegues a su zona reproductora y conviértete en un óvulo, en una bola de luz. Haz uso de tu deseo y de tu voluntad y saca la serpiente, que tiene su dominio en tu primer chakra, de la cueva oscura. Siente cómo se desenrosca y comienza a irradiar su poder. Fíjate en la trémula luz y el deslizamiento de sus escamas. Es el efecto que produce el desenroscamiento de la serpiente cuando estalla en la base de tu columna y sube por ella.

Siente cómo sube. Observa la energía que sube. Siente cómo tu kundalini sube, y nota cómo se mueve por todo tu cuerpo y sale por tu cabeza. Siente cómo esta energía te eleva y te conecta con la red de la existencia. Busca esta energía e imagínate cómo fluye por tu espina dorsal —esta serpiente es tu kundalini, tu pasión por la vida que es tu visión de la fuerza de la existencia—. Es la fuerza que hace que te sientas conectado y que permite que puedas crear. Reclama tu herencia y elévate.