Canalizar. Sanaya Roman

CANALIZAR

SANAYA ROMAN Y DUANE PACKER

 

1987

 

 

Este libro fue pasado a formato digital para facilitar la difusión, y con el propósito de que así como usted lo recibió lo pueda hacer llegar a alguien más.      HERNÁNPara descargar de Internet:
“ELEVEN” – Biblioteca del Nuevo TiempoRosario – Argentina

Adherida a: Directorio Promineo:  www.promineo.gq.nu
Libros de Luz:  http://librosdeluz.tripod.com

 

Título en inglés: Opening to Channel How to connect with your guide Publicado por: H. J. Kramer Inc. Tiburón, California Copyright m 1987 por Sanaya Roman y Duane Packer Primera edición en español: noviembre 1989 Traducción: José 1. Rodríguez y Martínez Tiraje: 3,000 ejemplares
Todos los derechos reservados para la edición en español: m Árbol Editorial, S.A de C.V.
Av. Cuauhtémóc, 1430
México, D.F. 03310
ISBN: 968-461-059-9
Prohibida la reproducción total ó parcial de esta obra.

 

CONTRAPORTADA:

Es muy común, pero falsa, la creencia de que sólo aquellos dotados de un don especial pue­den entrar en contacto con un guía espiritual, su yo superior o la mente universal. Ahora, el aclamado autor y canal de Órin, Sanaya Roman, ha colaborado con el Dr. Duane Packer, canal de DaBen, para entregarnos esta única guía paso a paso del arte de canalizar. Sus métodos los puede emplear cualquiera que de­see abrirse a dimensiones más altas.
La capacidad de canalizar se puede aprender. Sanaya y Duane han entrenado a cientos de canales empleando los simples métodos aquí descritos. Se incluyen capítulos por Órin y DaBen que lo orientarán para sa­ber si ya está listo, quiénes son los guías, có­mo atraer a un guía de nivel superior, cómo entrar en trance y mucho más.
Esta obra es un parteaguas que puede ser la clave para acelerar su crecimiento espi­ritual. Los resultados serán patentes.
 

 

 

Árbol editorial, S.A. de C.V.

 

 

Para todos ustedes que se abren a la capacidad de ser canal,
por su valor para cre­cer y su contribución a toda la humanidad.

 

Reconocimientos

Queremos dar las gracias y hacer un reconocimiento a nuestra amiga LaUna Huffines, a quien hemos observado convertirse en un excelente canal y que nos acompañó durante muchas de nuestras experiencias co­mo canales por su luz, ayuda e ideas; y a nuestros amigos Ed y Amerinda Alpern; por la alegría de verlos crecer y desarrollarse, a su vez, como ca­nales y por su constante apoyo.

También estamos agradecidos con Julie French, por su colaboración en algunos de nuestros cursos y por el placer de verla convertida en un ca­nal hábil y una fisioterapeuta de energía. Un agradecimiento especial para la doctora Linda Johnston, Jan Shelley, Leah Warren, Wendy Grace, Scott Catamas, Cheryl Willams, Nancy McJunkin, Sandy Hobson, Eva Roza, Mary Beth Braun, Mari Ane Anderson, Mary Pat Mahan, Colleen Hicks, Stacey Mattraw, Michele Abdoo, Evanne Riter, Trudie Londo, Roberta Heath, Jill O'Hara, Patrice Noli, Margo Nasledinkov, Ronnie Rubin, Margo Candley, Susan Levin, Eve y Lloyd Curtis, Jane Wanger, Loretta Ferrier, Shirley Runco, Sheila y Earl Babbie, Francine Kohn, Rob Firedman, Sally Deutscher y JoAnne Marsau.
Damos las gracias a Sara McJunkin por dirigir la oficina y por las noches de los lunes; a Lois Landau por ayudarnos a preparar los cursos y manejar la oficina y a Denise Nowacki por la transcripción de las gra­baciones.
Queremos dar las gracias a la comunidad de la Nueva Era, de Maui, incluyendo a Romi Fitzpatrick, por su apoyo y maravilloso círculo de agradecimientos mientras escribíamos este libro; a la comunidad de ca­nales de Dallas, incluyendo a Jean St. Martin, por su valor para abrirse a ser canales, y por el apoyo y los amigos que hallamos en esa hermosa ciudad; y a la maravillosa gente de Mt. Shasta, incluida Dorothy Kingsland, por su apoyo y estímulo.

Muchas, muchas gracias a Hal Kramer por ofrecernos tanto apoyo y por ser tan agradable como compañero de trabajo; a Greg Armstrong por su actividad editorial y sugerencias; a Elaine Ratner, Linda Merrill y Linda Lutzkendorf. Muchas gracias a Abigail Johnston, por su imaginativo dise­ño del libro y a Judith Cornell, por su magnífico trabajo artístico.

Hacemos un reconocimiento a todos los que han tomado nuestro curso, por su voluntad para ponerse al frente de una nueva conciencia, y agradecemos sus relatos. Queremos hacer un reconocimiento a todos los que se iniciarán como canales a partir de este libro, por su valor y de­seo de crecer; también recibiremos con placer sus historias.
Deseamos agradecer a todos los que nos han precedido; en especial a Jane Roberts y a Edgar Cayce; y a todos los canales que, en la actualidad, ofrecen su trabajo al mundo.
Ante todo, gracias a ustedes, Órin y DaBen, quienes han creado el presente libro y a la vez, hecho posible que todos sigamos este camino.

 

Contenido
PREFACIO
Ser canal puede cambiar su vida Cómo usar este libro
INTRODUCCIÓN
¿Por qué se enseña la capacidad de ser canal?
SECCIÓN I: INTRODUCCIÓN A LA CAPACIDAD DE SER CANAL
1 BIENVENIDOS A LA CAPACIDAD DE SER CANAL
¿Qué es la capacidad de ser canal?
¿Qué puede y no puede hacer por usted la capacidad de ser canal?
¿Para qué puede utilizar su capacidad de ser canal? ¿Cómo saber si está preparado? Quizás esté más preparado de lo que supone
2 CANALIZAR EN TRANCE
¿Qué es un estado de trance? ¿Cómo alcanzarlo? Adonde va usted cuando entra su guía: la elección de permanecer consciente Nuestras experiencias de Órin y DaBen
3 ¿QUIÉNES SON LOS GUÍAS?
Guías de nivel superior
Reconocimiento de entidades menos evolucionadas Guías personales

4 ¿CÓMO SE COMUNICAN LOS GUÍAS CON USTED?
¿Cómo transmiten sus mensajes los guías? Su papel como receptor y traductor
  5 PREPARÁNDOSE PARA SER CANAL
Atracción de su guía de nivel superior ¿Qué esperar la primera vez? ¿Su alma o un guía?
Obtención del nombre de su guía
SECCIÓN II: ABRIÉNDOSE A LA CAPACIDAD DE SER CANAL
6 ALCANZAR EL ESTADO DE TRANCE
Guía para usar los ejercicios
Ejercicio: alcanzar un estado de relajación Enfoque: un elemento del espacio de canal Ejercicio: mantener el enfoque y la concentración Ejercicio: armonizar con la energía de la fuerza vital Ejercicio: postura y posición de trance

7 CONECTÁNDOSE CON SU GUÍA Saludo y bienvenida
Proceso: bienvenida al dominio de su guía y primer encuentro Proceso: canalizar verbalmente a su guía Preguntas que debe hacer a su guía cuando empiece a canalizar
Instrucciones para ayudar y guiar a un compañero durante su primer encuentro
Ceremonia de graduación: felicidades por haberse abierto a la capacidad de ser canal

8 LECTURAS PARA OTROS Lecturas para otras personas
Respondiendo a las preguntas de otras personas Cómo hacer que sus lecturas sean más positivas Desarrollando su estilo para comunicarse Proceso: armonizar con otra persona
9 PREDICCIONES Y FUTURO PROBABLE
¿Cómo manejan las predicciones los guías? ¿Cómo ven el futuro los guías?
Proceso: mirar el futuro probable para usted Canalizar para usted
             Proceso: leer para uno mismo
SECCIÓN III: RELATOS SOBRE EL MOMENTODE ABRIRSE A LA CAPACIDAD DE SER CANAL

10. NUESTRAS EXPERIENCIAS COMO CANALES
La primera aparición de Órin
La entrada de DaBen
11. PREPARARSE PARA ENSEÑAR A SER CANAL
Preparación
Preparando la burbuja de luz
Relatos de diversas personas: Cómo descubrí que era canal
12. ENSEÑANDO A SER CANAL
Relatos de primeros encuentros con los guías
13. RELATOS DESPUÉS DE ABRIRSE A LA CAPACIDADDE SER CANAL
Reacciones de las personas después de la apertura
Tecu: guía de Sanaya desde otra dimensión
Nuestra visita al monte Shasta

SECCIÓN IV: DESARROLLANDO SU CAPACIDAD DE SER CANAL

 

14. SER CANAL: UN GRAN DESPERTAR
         Ser canal: un sendero de crecimiento espiritual acelerado
            Cómo convertir sus dudas en amigos
Su capacidad de ser canal ¿es producto de la imaginación?
         La nueva relación con su cuerpo
15. REFORZANDO SU CAPACIDAD DE SER CANAL
         ¿Con cuánta frecuencia sirve usted como canal?
Fortalezca la conexión
             Recibir más información específica
         Otras formas en que su guía llega a usted
Su! capacidad de ser canal ¿le ayudará a ganar la lotería?
¿Puede cambiar de guía?
 Canalizando al guía de otros
             ¿Puede perder su capacidad de ser canal?
16 .ENFRENTAR AL MUNDO COMO CANAL
Amigos que apoyan: una clave para el éxito Su nuevo papel con los amigos
Cómo hablar de su capacidad de ser canal con otras personas
Cómo hacer pública su capacidad Su relación con otros canales
17. CANALIZAR: ÉSTE ES EL MOMENTO
Canalizar en el pasado
Canalizar., el momento para la humanidad es éste Busque el tiempo para empezar

Prefacio
"Desde que empecé a ser canal, mi corazón se encuentra abierto casi siem­pre. Veo al mundo de una manera diferente. La gente parece mucho más amigable y me siento más dispuesta a ser yo misma. He conocido a muchas personas maravillosas; aún no puedo creer lo bien que me siento."
Una mujer después de conectarse con su gula.
Ser canal puede cambiar su vida

Este libro tiene un mensaje: la capacidad de ser canal es una habilidad que puede aprenderse. Ser canal implica lograr un estado de conciencia mayor que le permita conectarse con un guía de nivel superior, o con su yo superior o fuente. Para ser canal no tiene que haber evolucionado es­piritualmente o sido psíquico toda su vida; sólo necesita paciencia, per­severancia y el fuerte deseo de establecer una conexión.
Le invitamos a ser un canal consciente que se percate de lo que dice su guía. Aprenderá a elevar sus vibraciones para sentir, ver o escuchar en los planos superiores de los guías, y a transmitir mensajes de manera con­sciente. En el pasado, los términos "médium" o "psíquico" se utilizaban al hablar de guías que hacían contactos; estas palabras han sido reemplaza­das por el vocablo "canal'. El término "canalizar en trance" a veces se uti­liza para referirse a los actos del canal realizados en un trance; para los propósitos de este libro, sólo usaremos la palabra "canalizar".
¿Canalizar es algo real? Hay cientos de historias sobre científicos que tratan de demostrar la falsedad de los fenómenos paranormales, quienes Juego quedan convencidos de que existe algo más que no pueden compren­der; muchos se convierten en defensores de la capacidad de ser canal, o in­cluso en canales. Aunque tal vez no haya una forma de demostrar si dicha capacidad es real o no, en el sentido estricto de la palabra, hemos visto a mu­chas personas que la utilizan para obtener resultados positivos en sus vidas.
En los últimos años, nosotros y nuestros guías, Órin y DaBen, he­mos enseñado a ser canales a cientos de personas, y las hemos seguido en el desarrollo de su habilidad para canalizar. Esta gente tiene algo en común: un intenso deseo de ser canal. De manera invariable, nos han informado que esto cambió sus vidas, mejorándolas. Aseguran que pue­den percibir imágenes mayores; un mundo con aspectos más positivos. Nos han dicho que pueden hallar más compasión para sí y para los de­más; la mayoría ha experimentado una creciente prosperidad debido a los cambios que realizaron en su vida a causa de sus nuevas actitudes; una visión más clara de sus propósitos y un nivel de confianza más ele­vado en sus mensajes interiores. Hay personas que aseguran que la ple­nitud "ocurrió de pronto"; que sintieron que fluían con la corriente en vez de luchar contra ella. Poco a poco, la gente ha comenzado a encon­trar que su vida ocupa un orden superior, que tiene mayor significado y propósito. Muchos han descubierto que canalizar es lo que buscaban como el gran paso y vehículo, hacia la iluminación.
Hemos visto muchos casos de enorme crecimiento espiritual y per­sonal después del contacto con un guía; hemos observado que la vida in­terior de las personas -sus relaciones, sentimientos, sensación de va­lía- se ha vuelto más positiva, al igual que la vida exterior. Los padres se tornan más conscientes sobre la manera coma deben ayudar a sus hi­jos en el desarrollo de sus potenciales; los cónyuges se comunican en nuevos niveles y encuentran que hay lazos más profundos que se desa­rrollan entre ellos. La gente descubre que es más fácil ayudar, compren­der y perdonara los demás; ha creado viviendas, empleos y carreras más acordes a sí mismas y a sus gustos.
Mediante la capacidad de ser canales, los guías ayudan a las perso­nas a encontrar su dirección superior, ofreciendo el auxilio para alcan­zarla. Aún no nos hemos topado con límites en los sitios a los que las personas pueden llegar con su habilidad de canalizar; los descubrimien­tos que pueden realizar; la información que son capaces de develar o el grado de desarrollo personal que pueden alcanzar.
Órin y DaBen desean ayudarnos a despojar de todo temor y misterio a la capacidad de ser canal. Nadie, a quien hayamos enseñado, ha tenido una mala experiencia con un guía; todos cumplieron con sus intenciones de co­nectarse con guías de niveles superiores. Todos utilizaron los procesos de este libro, los cuales fueron diseñados para crear una apertura sin peligro.
Le invitamos a usar la presente información como un punto de par­tida que le ayude a confiar y abrirse más a la posibilidad de ser guiado. Aproveche todo lo que se adapte a su experiencia e ignore lo demás; re­cuerde que lo que aquí lea es nuestra verdad, como la hemos experi­mentado. Si necesita más información, pregunte a su guía o yo superior, y confíe en la que reciba. Las experiencias como canal son tan vastas, que resultaría imposible contenerlas todas en un libro. Cada vez se es­cribe más acerca de los canales, conforme exploramos, descubrimos y jugamos en los dominios superiores. Respete sus experiencias; perma­nezca fiel a la integridad que usted representa.
Al abrirse a la capacidad de ser canal, usted facilitará que otras per­sonas hagan lo mismo. Muéstrese dispuesto a aventurarse, de un modo feliz y libre para alcanzar niveles cada vez más elevados de sabiduría, mediante su apertura a la capacidad de ser canal. Bienvenido a la mara­villosa aventura que le aguarda.
Cómo usar este libro
Este libro puede utilizarse como un curso para aprender a ser canal. Está dividido en cuatro secciones. La sección I: Introducción a la capacidad de ser canal (capítulos 1 al 5); le ofrece la información de fondo sobre lo que es canalizar, lo que sentirá; quiénes son los guías; cómo se comunican éstos-. con usted y cómo saber cuándo está listo para ser canal. La sección II: Abriéndose a la capacidad de ser canal (capítulos 6 al 9) puede usarse co­mo un curso para aprender a ser canal. Si usted puede realizar con éxito los dos ejercicios del capítulo 6 (alcanzar un estado de relajación y mantener el enfoque y la concentración), podrá efectuar los ejercicios restantes del mismo capítulo y proceder al siguiente, para empezar a canalizar verbal­mente. Prosiga a voluntad, termine el curso cuando usted lo desee: en una tarde o en un periodo de semanas.
La sección III: Relatos sobre el momento de abrirse a la capacidad de ser canal (capítulos 10 al 13) le dice cómo empezamos a ser canales y ofrece los relatos de algunas personas a quienes hemos enseñado a ser canales. Las historias ilustran algunos problemas comunes que experimenta la gen­te cuando se abre a ser canal e incluyen los pasos que usted puede dar si en­frenta estas dificultades. La sección IV: Desarrollando su capacidad de ser canal (capítulos 14 al 17) le ofrece la guía de Órin y de DaBen sobre la for­ma como puede desarrollar su capacidad de canalizar, respuestas a algunas preguntas, dudas y temores que pudieran presentarse, y los cambios que usted podría experimentar después de su apertura. Éstos incluyen una aceleración del crecimiento espiritual y alteraciones del cuer­po físico.
Sanaya* y Duane

  • Se pronuncia Sa- nay- ah

Introducción

¿Por qué se enseña la capacidad de ser canal?
Sanaya Era el 23 de noviembre de 1984, el día siguiente al de Acción de Gracias. Había un ambiente expectante que había empezado desde la víspera, cuando nosotros y unos amigos, durante esa celebración, ju­gamos, canalizamos y meditamos juntos. Todos, a través de nuestra ca­pacidad de canales, recibimos la información de que nos aguardaban nuevas cosas. Nuestros amigos, Ed y Amerinda, predijeron que ese día nacería su bebé. Todos habíamos armonizado y compartido el viaje de la nueva criatura a la encarnación física. El tema de ese fin de semana fue el nacimiento y el renacimiento de todos nosotros.
Duane y yo decidimos pasar algún tiempo juntos, para estar a solas y tomar un descanso de las clases que impartíamos y de los compañeros de trabajo. Llevamos el bote inflable de Duane a un lago cercano. El cli­ma era cálido para ser un día de noviembre en el norte de California. Nos sentíamos en paz y descansados, y decidimos canalizar juntos antes de partir. Meses antes habíamos preguntado a nuestros guías, Órin y Da­Ben, cuál era el propósito superior de nuestras vidas.
Órin, de manera bastante inocente, nos habló de ciertas cosas rutina­rias relativas a unas cuestiones personales, a las que debíamos prestar atención. Luego preguntó si deseábamos saber cómo podíamos servir re­almente a la humanidad, y al mismo tiempo, alinear las metas personales con nuestros senderos espirituales. ¡Por supuesto que deseábamos escu­char más! Órin comenzó a contarnos lo que estaba deparado para la hu­manidad, explicó los cambios en la galaxia, el universo y las energías que afectaban a la tierra. Discutió algunos de los inminentes cambios en las vi­braciones y el impacto que tendrían en el destino del hombre, aclarando la forma cómo las personas descubrirían la alegría en medio de estas alte­raciones. En ocasiones, Órin se interrumpía y DaBen, el guía de Duane, como si hubiese recibido una señal, continuaba con el discurso de Órin sin perder la ilación.
En esencia nos dijeron que gran número de personas se abrirían a la capacidad de ser canales en los siguientes cinco años, y que muchas más, experimentarían el impulso de conectarse con sus guías en la próxima dé­cada. Explicaron que el yo espiritual de la humanidad estaba despertando, lo cual produciría un acelerado deseo de evolución y crecimiento espiritual. Nos dijeron que la gente necesitaría orientación, no sólo para que les sirviera de ayuda en su apertura espiritual, sino también para comprender y utilizar las nuevas energías que se volvían disponibles. Un "resplandor espiritual" empezaba a activarse en el aura de la humanidad; más perso­nas comenzaban a tener la posibilidad de alcanzar niveles superiores de conciencia y de hallar la iluminación.
Órin y DaBen consideraban que la capacidad de ser canales conec­tarse con un guía de nivel superior y servir de medio para la información verbal- sería una de las claves para auxiliar a la gente que se abría espiri­tualmente. Esta capacidad les ayudaría a aprovechar al máximo las nuevas experiencias. Propusieron que, con su asistencia, empezáramos a enseñar a la gente a ser canales. Nos dijeron que el tema de la próxima era, sería la ha­bilitación personal y la experiencia directa. La gente aprendería a confiar en su guía interior, y muchos se abrirían de manera natural a esta capacidad. Las personas descubrirían que los maestros provenían de su interior, que giran autogenerados y autoenseñados, en vez de proceder del exterior. Da­Ben y Órin quena n asegurarse de que aquellos que se abrían a la capacidad de ser canales, recibieran ayuda para conectarse con sus guías de niveles su­periores; que aprendieran a reconocer dicha guía superior y que utilizaran su capacidad de ser canales para propósitos espirituales.
Sugirieron que impartiéramos un curso al respecto. Nos pidieron que nos preparáramos durante tres meses para enseñar a la gente; ellos nos ayudarían con información y meditaciones guiadas para preparar a las personas, así como los procesos que podríamos utilizar en el curso. Si decidíamos enseñar a utilizar esta capacidad, ellos nos pedían que hi­ciéramos un compromiso de dos años para preparar las cosas, tiempo necesario para organizarlo todo. Después de este lapso, podríamos revalorar nuestro deseo de continuar en este sendero.
En ese momento, yo estaba impartiendo los cursos de la Vida en la tierra, una serie de lecciones de crecimiento espiritual, dirigidas por Órin, para ayudarme a mí, y a los participantes, a elevar nuestra conciencia. En retrospectiva, me doy cuenta de que estas clases preparaban a la gente para vivir en dominios de energía superior. Estas habilidades eran una pre­paración para desarrollar la capacidad de ser canales. No todas las perso­nas continuaron por el sendero para lograrlo, pero muchos de los que siguieron los principios maestros empezaron a presentir a los guías y a sus yo superiores, y deseaban establecer conexiones más fuertes y conscientes. Posteriormente, la información de estos cursos, se convirtió en los libros Living with Ay y Personal Power Through Awareness, de Órin.
            Hasta ese día, el siguiente al de Acción de Gracias, Duane y yo no habíamos pensado en trabajar juntos y combinar nuestras habilidades. Sin embargo, cuanto más considerábamos la posibilidad, más natural nos parecía. Enseñar a la gente a utilizar su capacidad de ser canales nos resultaba un interesante reto. ¿Podríamos hacerlo? ¿Podrían lograrlo nuestros guías? Sabíamos que Órin y DaBen podían ayudar a ciertas per­sonas, de manera individual, a conectarse con sus guías, porque lo habían hecho con anterioridad, mas Duane y yo nunca habíamos enseñado a to­do un grupo a establecer un enlace con sus guías. Hasta ese momento, ayudar a que la gente se abriera a sus guías, en forma individual, había implicado meses de constante trabajo, sin embargo, ahora Órin y DaBen proponían que abriésemos a la gente durante un curso de fin de semana.
Nos preguntamos si no seríamos demasiado optimistas. Sabíamos que muchas personas consideraban que la capacidad de ser canal era al­go muy difícil y que sólo unos cuantos individuos especiales podrían lo­grarlo. Algunos decían que esto tomaba años de entrenamiento, o que sólo ocurría a aquellas personas que sabían que eran psíquicas de toda la vida. Otros aseguraban que los guías superiores sólo se presentaban para ayudar a seres especiales y que era más conveniente no pedir la presencia de un maestro superior que fuese señor de la curación. Órin y DaBen nos aseguraron que, debido a que éste era un momento de transición impor­tante en la tierra, muchos guías superiores se hallaban presentes y desea­ban ayudarnos fervientemente. También dijeron que, en el pasado, la ca­pacidad de ser canal requería de años de entrenamiento especial o había ocurrido sólo a personas que nacían con este don, y que hasta fechas re­cientes, no había suficientes guías disponibles. Pero en la actualidad, por diversos motivos -cambios en el aura del hombre y cambios en las vibraciones de la propia tierra- era posible que muchas personas se co­nectasen con un guía y fueran canales.
            Órin y DaBen nos dijeron que la capacidad de ser canal era una habilidad que podía aprenderse, siempre que existiera el deseo y la intención de hacerlo. La gente no necesitaba años de meditación, ser psíquica o haber vivido vidas anteriores como canales para lograrlo. Deseaban enseñar a la gente a permanecer conscientes mientras canalizaban a un guía, para que pudiesen escuchar lo que transmitían y tuviesen control sobre los guías con los que se conectaban. De esta manera, la gente po­dría escuchar la sabiduría superior de sus guías y crecer espiritualmente. Consideraban que la gente estaría segura al pedir y tener la intención de conectarse con un guía superior, y al utilizar los procesos que ellos proporcionaban.
Duane dijo a DaBen que quería resultados comprobables y demos­trables para la gente o en sus palabras: "No lo haré". Quería estar seguro de que todos los que desearan de verdad ser canales podrían lograrlo, como aseguraban los guías. Pasamos un mes en estas discusiones. ¿Era posible? ¿Podríamos enseñar a muchas personas a la vez, durante un curso de fin de semana, a abrir sus canales, a elevarse y entrar en contac­to con sus guías de niveles superiores?
Órin y DaBen nos dieron tiempo para resolver solos nuestras dudas y cuestionamientos, antes de darnos más indicaciones. Preferían dejar­nos resolver a solas cada situación, y acudir a ellos después de que hu­biésemos agotado todos nuestros recursos. En nuestra experiencia, los guías no limitan la iniciativa individual, sino que la favorecen y estimu­lan. Decidimos enseñar a las personas a ser canales y esperar a ver lo que sucedía. Órin y DaBen aseguraron que las personas no tardarían mucho en hacer conexiones; que era mucho más sencillo de lo que se creía. Querían que ayudásemos a la gente a trasponer el umbral. Con­forme resolvíamos nuestros cuestionamientos, los procesos mismos y la estructura del curso se fundieron con facilidad, gracias a la guía de Órin y DaBen. Al fin accedimos a impartir el curso con tanta frecuencia co­mo hubiese personas interesadas. Nunca llegamos al lago para utilizar el bote, pero nuestros amigos tuvieron a su bebé aquel día posterior al de Acción de Gracias. Fue un nuevo principio para todos.
La primera clase tuvo un gran éxito. Todos aprendieron a canalizar, y durante los dos años que siguieron, enseñamos a varias personas a ser canales con nuestros cursos. Ahora estamos convencidos de que canali­zar es una habilidad que puede aprenderse. Estas personas han salido de todas las extracciones de la vida y son de muchas profesiones distin­tas. Abarcaban todas las edades, desde los 18 hasta los 70 años. Como aseguraron nuestros guías, la gente podía aprender a ser canal sin nece­sidad de años de meditación, preparativos previos, experiencias psíqui­cas o, en algunos casos, aun sin tener mucha conciencia de lo que era la capacidad de ser canal. Lo que todos tenían en común, era el intenso deseo de conectarse con un guía.
Las personas podían conectarse con guías de niveles superiores, y lo hacían con más facilidad de lo que cualquiera hubiese anticipado. Nos hemos mantenido en contacto con muchas y las hemos observado crecer y cambiar. Ellos han planteado gran cantidad de preguntas; nos han proporcionado introspecciones de sus dudas y los retos, resisten­cias, despertar espiritual y sueños que han encontrado a su paso por la experiencia de ser canales. Mediante estas experiencias, y las nuestras, y con la constante guía de Órin y DaBen, hemos descubierto muchas ma­neras para convertirnos en canales claros y conscientes.
Órin y DaBen nos dijeron después que deseaban enseñar a la gente a ser canales a través de un libro. Querían que compartiésemos todo lo que habíamos aprendido y los procesos que nos brindaron, para que aquellos que desearan ser canales tuvieran uña guía disponible. Hemos comparti­do con ustedes los procesos utilizados en el curso, especialmente prepara­dos por Órin y DaBen para este libro, para conectarle con su guía sin ne­cesidad de tomar el curso. Su energía será accesible con sólo solicitarla. Aunque al principio dudábamos de que las personas pudieran aprender de un libro, Órin y DaBen nos aseguraron que esto era posible. Nos dije­ron que los guías de los demás ayudarían a establecer las conexiones, y que los dominios superiores proporcionaban mucha ayuda para que la canali­zación fuese posible para todos.
Anteriormente, Órin y DaBen, nos hicieron organizar un libro para el curso que impartimos y gran parte del mismo está incluido aquí. Nos enteramos de que muchas personas estaban poniendo en circulación el libro y empezamos a saber de gente que tenía aperturas espontáneas con sólo leerlo. Una mujer lo hacía durante un viaje en avión. Con cier­to escepticismo, puso el libro en su regazo y dijo: "Si eres real, guía, da­me tu nombre". De la nada, oyó que una voz le daba un nombre y sintió un enorme flujo de energía. En ese instante, cambió sus creencias acer­ca de la capacidad de ser canal y comenzó a buscar un caminó para co­nectarse con los guías espirituales. Muchas otras personas han utilizado los procesos de este libro y se han conectado con sus guías.
Usted también puede aprender a ser canal de un guía de nivel supe­rior; también es posible que reciba guía, inspiración y establezca un enlace con esta fuente de sabiduría. Si desea esta conexión, empiece a pedirla aho­ra. Este libro está  diseñado para enseñarle a ser canal compartiendo rela­tos, información canalizada y procesos. Al continuar su lectura, notará que algunas partes le resultan más importantes, o bien que parecen guardar mensajes especiales. Deje que éstas sean los primeros mensajes que recibe de su guía para ayudarle a establecer su conexión con él.

 

SECCIÓN 1
INTRODUCCIÓN A LA CAPACIDAD DE SER CANAL

 

  1. Bienvenidos a la capacidad de ser canal

¿Qué es la capacidad de ser canal?
Órin y DaBen. ¡Bienvenidos ala capacidad de ser canal! Abrir su canal a los dominios superiores causará un gran salto en su propia evolución, ya que canalizar es un poderoso medio de desdoblamiento espiritual y transformación consciente. Al canalizar, usted crea un puente con los dominios superiores, una conciencia superior colectiva amorosa, inte­resada y con propósito que ha sido llamada Dios, el Todo lo que Es, o la Mente Universal.

Con la capacidad de ser canal, usted tiene acceso
a todas las ideas, conocimientos y sabiduría de
todo lo que es y será conocido.
Cuando usted "canaliza", entra en estos dominios superiores al conectar con un guía de nivel superior o su yo fuente, quien desciende por la vibra­ción superior y los hace más fácilmente disponibles para usted. Canalizar implica mover de manera consciente su mente y espacio mental para lograr un estado de conciencia expandido, el cual es llamado "trance". Para conse­guir el espacio de trance de canal, tendrá que aprender a concentrarse, a bo­rrar sus propios pensamientos, a volverse receptivo a la guía superior y a so­licitar la conexión con un guía. En este estado receptivo, se convertirá en un vehículo para conducir las energías superiores que podrá utilizar para crear el bien.
Usted posee una capacidad innata para alcanzar dichos dominios su­periores; se conecta directamente con ellos en momentos de inspiración, guía interior y creatividad. Quizá no pueda llegar a estos dominios con tan­ta facilidad y frecuencia como quisiera. Los guías le ayudarán a desarrollar su don natural para conectarse con los dominios superiores. Lo harán al proporcionarle una nueva carga de energía; al brindarle oportunidades pa­ra crecer en nuevas direcciones; al actuar como maestros e intérpretes y al mostrarle cómo refinar sus habilidades para navegar en las dimensiones superiores. Los guías pueden ayudarle a alcanzar las alturas de manera que sean confortables y paralelas a su propósito superior.
Su guía es un amigo que siempre estará presente
para amarle, estimularle y apoyarle.
Su guía le animará y ayudará a descubrir su inteligencia interior. Al conti­nuar en contacto con él, su conexión será más fuerte, abierta y refinada con los dominios superiores. Tendrá introspecciones más frecuentes y confia­bles y también experiencias de guía interior o inteligencia, conforme las vi­braciones superiores fluyan en forma directa a su mente.
Canalizar es una puerta de entrada para más amor; los dominios superiores tienen abundancia de amor. Canalizar es una conexión que le estimulará, animará y brindará apoyo. La meta de su guía es hacerle más poderoso, independiente y confiado. Las cualidades de una rela­ción perfecta -amor constante, comprensión perfecta y compasión du­radera- son cualidades que usted hallará en su guía.

Canalizar le dará al maestro sabio que busca, uno
que proviene del interior más que del exterior.
Canalizar puede proporcionarle mayor comprensión, le ayudará a encon­trar respuesta a preguntas tales como: "¿Qué hago aquí?"y "¿Cuál es el sentido de la vida?" Canalizar es como escalar a lo alto de una montaña donde la visión se expande. Es una manera de descubrir más sobre la natu­raleza de la realidad; aprender acerca de usted y los demás, y ver su vida desde una perspectiva que lo abarque todo, lo que le ayudará a descubrir el significado superior de las situaciones en que se encuentra. Su guía le auxi­liará en la búsqueda de las respuestas a todos los asuntos, desde los mun­danos hasta las interrogantes espirituales más inquietantes. Usted puede utilizar la canalización para curar, enseñar, y acrecentar su creatividad en todas las áreas de su vida. Al tener acceso a los dominios superiores, podrá comunicar un gran conocimiento, sabiduría, inventos, obras de arte, filosofía, poesía y descubrimientos de todas clases.
Nosotros, Órin y DaBen, somos seres de luz. Existimos en las dimen­siones superiores, y nuestra meta es asistirle en su apertura a la capacidad de ser canal en estas dimensiones, para que así pueda evolucionar con ma­yor rapidez. Nosotros le amamos y nuestra inquietud es que crezca y suba con tanta facilidad y placer como sea posible. Hemos organizado este cur­so con el propósito de conectarle con su guía o yo superior.
Queremos ayudarle a entender lo que es la capacidad de ser canal y cómo desarrollar esta habilidad natural. Es más sencillo de lo que supo­ne, y porque resulta muy natural, algunas personas tienen dificultades para creer que se han conectado con un guía o su yo fuente, cuando em­piezan a hacerlo.
La información de este libro le servirá, tanto si ésta es la primera oca­sión que piensa en la posibilidad de convertirse en canal, como si ha pasado muchos años en su lucha por el autodescubrimiento. Le ayudará a discri­minar entre los guías de niveles superiores y las entidades menos evolucionadas, y a determinar si el consejo que recibe de un guía es o no de confiar. Le enseñará a conectarse con un guía de nivel superior más adecuado para usted. Si lo desea, queremos proporcionarle la oportunidad, de cualquier manera que nos sea posible, de convertirse en canal.

Los guías superiores le estimulan a depender de
su guía interior, aun sobre el consejo que ellos le
brindan.

Al leer el presente libro, utilice sólo la información que tenga un tono de verdad en la parte más profunda de su ser y deseche la contraria. Confíe en su guía interior y en sus mensajes. Usted es especial, un indi­viduo único con potencial ilimitado. Le instamos a descubrir la totali­dad de su divinidad.

¿Qué puede y no puede hacer por usted la capacidad de ser canal?
Órin y DaBen. Canalizar le ayudará a crear una diferencia en el mundo. Esto no significa que dejará de luchar, si decide seguir haciéndolo. Sig­nifica que aprenderá a realizar las cosas sin esfuerzo, si así lo decide. Es­to no significa que todo le llegará como si nada, o que podrá relajarse y permanecer inactivo. Significa que podrá adquirir una mayor sensación de lo que quiere crear y que hallará métodos más sencillos para conse­guirlo. Si toma en cuenta el consejo de su guía y continúa canalizando, habrá cambios en su naturaleza emocional y será presa de la depresión, la ansiedad y la tristeza, con menos frecuencia.

Los guías de niveles superiores no le dominarán o
controlarán.

Canalizar no resolverá todos sus problemas; sólo cambiarán los aspec­tos que usted desee. Es usted quien tendrá a su disposición el uso de las palabras de sabiduría; quien entrará en acción, hará el trabajo y enfren­tará al mundo. Usted será el responsable de su vida. Canalizar no es una cura para todo, o un fin de todo. Canalizar, como dijimos, sólo acelera sus oportunidades y lecciones para crecer. Quizá descubra que experi­menta de nuevo, y finalmente soluciona, muchos de los antiguos con­flictos de su vida. Aunque algunas de estas experiencias tal vez no sean agradables al principio, eventualmente originarán una mayor alegría y poder. Abrase a los pequeños cambios. Encontrará que sus esfuerzos serán recompensados más de lo que imaginaba. Podría encontrar que, aun el menor esfuerzo para poner en marcha sus direcciones y las de su guía, producirá grandes cambios y recompensas. Éstas no siempre ten­drán la forma qué usted espera, así que permanezca abierto para recibir agradables sorpresas.

Canalizar le ayudará a aprender a amarse más.
Canalizar no garantiza que la gente le amará, y tampoco garantiza la fa­ma o la popularidad. Sin embargo, la capacidad de ser canal le permite comprender a los demás de una manera más compasiva. Podrá obser­varse a sí mismo con mayor objetividad, libre de sus prejuicios habitua­les; esto le enseñará a amarse más. Canalizar le ayudará a ampliar y aclarar el sendero de su alma. Al seguir su camino superior, podrá expe­rimentar la fama, el reconocimiento y la popularidad, pero estos aspec­tos no tendrán la importancia de antes.

 

¿Para qué puede utilizar su capacidad de ser canal?

Órin y DaBen. Además de canalizar para obtener sabiduría superior y guía personal, algunas personas utilizan esta capacidad para sus tareas creativas, como escribir obras, música o poesía; también para pintar, escul­pir, crear objetos de cerámica y trabajos manuales de toda clase. Ciertos guías ayudan con consejos, enseñanza, terapias, curaciones o fisioterapias. Otros utilizan su estado de canal y la vibración superior de su guía para ex­pandir su creatividad en la actuación, dirección y producción de aconteci­mientos de cualquier índole. Cada guía y cada conexión es distinta, especial y única. Algunos guías son poéticos; otros brindan inspiración; unos más son instructivos. Varios de ustedes pueden descubrirse canalizando libros o escribiendo con tal facilidad, que los libros parecen "ser escritos" por al­guien más, y esto se debe a que la condición de canalizar es el vehículo ideal para escribir. Canalizar le ayuda a conectarse con una fuente constante e inagotable de inspiración e información.

La creatividad es acentuada por la capacidad de ser canal.
Hay artistas que dicen que, al mantener un ligero trance, pueden llevar a su interior a los guías y canalizar con los ojos abiertos. Sus pinturas o esculturas aparecen entonces como visiones, aun antes que sus manos comiencen a moverse. Otros sienten que sus manos se mueven en. forma instintiva para realizar las imágenes de sus mentes. Gran parte de ellos ha percibido un estado de conciencia ligeramente alterado, en el cual se encontraban más relajados y conscientes de la riqueza de las impresio­nes que sobrepasaban sus experiencias normales.
Muchos músicos descubren que es más sencillo escribir sus obras des­pués de que aprenden a ser canales. Sienten que han profundizado en su estilo personal; otros notan que el estado en que entran para crear, es uno de canalización natural. La conexión con sus guías acentúa y refina dicho estado, y les brinda un flujo más constante y firme de creatividad. Algunos han comprobado que el estado de trance les permite fluir mejor con su mú­sica, creándola así de manera instintiva, más que intelectual. Un conocido músico canalizó dieciséis sendas musicales en ocasiones distintas, y todas encajaron a la perfección en el primer intento.
La gente ha utilizado su capacidad para armonizar con la sabiduría su­perior, para descubrir qué ejercicios, dietas, alimentos y disciplinas menta­les son las adecuadas para ellos. Le invitamos a descubrir las diferentes ma­neras como puede usar esta conexión con los dominios superiores.
¿Cómo saber si está preparado?

Órin y DaBen. Las personas que se convierten en buenos canales dis­frutan al pensar por sí mismos, son independientes y les gusta tener el control de sus vidas. La gente que adquiere habilidad canalizando a me­nudo es muy curiosa y receptiva. Está alerta, es sensible y se encuentra en contacto con sus sentimientos. Son seres que disfrutan del aprendi­zaje y. de abrirse a nuevas habilidades y conocimientos. Los individuos que están implicados en campos creativos de cualquier índole son cana­les naturales -escritores, médicos, terapeutas, poetas, músicos, artis­tas, planeadores, diseñadores y demás-. La gente que canaliza provie­ne de todos los estratos de la vida, de todas las profesiones. Las cualidades más valoradas por los guías son la dedicación, el entusiasmo y la voluntad de ser canales. Aquellos de ustedes que sean inteligentes o intuitivos, que disfruten al pensar por sí mismos, que valoren la verdad y puedan reconocer la sabiduría superior, se convertirán en excelentes canales.
Las personas que canalizan son gentiles con los demás. Son sinceras y trabajadoras; se tornan entusiastas cuando participan en proyectos; poseen una vívida imaginación y disfrutan de soñar despiertos o tener fantasías. Pa­recen capaces de anticipar las necesidades de otros seres y son cuidadosas con sus familias y amistades. En sus relaciones, a veces no pueden distinguir entre la realidad y la fantasía, porque muy a menudo ven el potencial de las otras personas, más que lo que éstas son en el momento presente.

Los guías le ayudarán a alcanzar nuevos niveles
de poder personal y crecimiento espiritual.
Una persona capaz, es muy valorada. No esperamos que su vida sea per­fecta, porque parte del compromiso que tiene con usted mismo es ayu­darse a ordenar su existencia. únicamente pretendemos que sea algo importante para usted hacer que su vida funcione bien. Preferimos co­nectarnos con aquellos que amen tanto nuestro trabajo en conjunto, que lo hagan como una diversión. Buscamos seres que agradezcan la oportunidad de tener esta conexión.
Los guías más elevados se aproximan a quienes utilizan y valoran la información que comunican, con su mayor capacidad. Nos importan mucho las personas que tengan intereses espirituales, perseverancia y entusiasmo. Como guías de nivel superior, estamos aquí para crear una diferencia, servir a la humanidad y trabajar con ustedes en una relación creativa conjunta. Tomamos en serio nuestro compromiso con ustedes y haremos todo lo que esté en nuestro poder para ayudarles. Esperamos que también tomen en serio su compromiso y nuestro trabajo en con­junto. Damos un valor muy elevado a los que dedican tiempo y energía para trabajar con nosotros, porque ese es el mayor regalo que pueden ofrecernos.
Tener el deseo de asistir a los demás, y una inquietud por el bienes­tar general, también sirve de ayuda en la atracción de un guía de nivel superior. Canalizar siempre sirve a otros de alguna manera, pues eleva las vibraciones del mundo que lo rodea. Cualquiera de ustedes que ayu­de a otros de cierta forma -mediante sus negocios, sus vidas personales o familiares, o a través de sus tareas creativas- podrá atraer a un guía de nivel superior. Al curar y auxiliar a otros, en el grado que usted lo de­see, también estará creciendo.
No se sienta intimidado o dudoso de su capacidad para atraer un guía de nivel superior, ya que somos muchos y estamos aquí para servirle. Haremos todo lo posible para ayudarle a contactarse con nosotros, una vez que haya indicado su deseo de hacerlo. Nos interesa crear una con­ciencia superior en la humanidad, y también le brindaremos a usted di­cha conciencia superior.

La gente que sirve de canal informa que se siente
más firme, estable y a cargo de sus vidas.
Algunas personas temen que al aprender a ser canales se volverán de­masiado "extrañas" o "especiales" y que perderán contacto con la reali­dad. Dicen que ya tienen problemas para enfrentar los detalles prácti­cos de sus vidas y que necesitan poner los pies en el suelo. Hemos observado que la capacidad de ser canal ayuda a la gente a sentirse más pegada a la tierra, más centrada y capaz de resolver de manera eficaz los conflictos diarios de su vida.
Algunos temen que si son canales o se conectan con un guía, perderán su identidad o serán "tragados" por la presencia del guía. Los guías de nivel superior jamás querrán controlar su vida; la capacidad de ser canal no es una renuncia al control. Los guías tienen vida propia, y su intención es ayudarle en su sendero espiritual. Usted conservará su identidad, y sin  duda encontrará que su sentido de persona se acentuará. Podrá establecer límites y definir sus fronteras personales con los demás, con mayor facili­dad que antes. Lejos de ser dominado por los guías, usted encontrará que es más poderoso, equilibrado y claro de pensamiento mientras los guías permanezcan con usted. A un hombre le preocupaba perder sus límites personales y ser controlado por su guía; después de aprender a ser canal, dijo que sentía más control de su vida, y mayor capacidad para conservar su integridad, que antes.
Algunas personas temen que si se abren, se volverán vulnerables a las entidades negativas o inferiores. En realidad usted no es vulnerable, por­que podrá reconocer con facilidad a las entidades inferiores mediante su negatividad; lo único que debe hacer es mantenerse firme y pedirles que se marchen. También podrá llamarnos, a Órin y DaBen, o a cualquier maestro superior, como Cristo o su ángel guardián. Estos seres son mu­cho más poderosos que cualquier entidad inferior. Una vez que pida un guía de nivel superior, éste comenzará a protegerle, ya sea que esté canalizando o no de manera consciente. Sólo le pedimos y aconsejamos que no juegue con las entidades inferiores por mera curiosidad.

Usted puede conectarse con un guía de nivel
superior. Lo único que necesita es el deseo y la
intención de hacerlo.
Si usted se ha interesado en la metafísica, si ha leído sobre la capacidad de ser canal, la autoayuda, ciencia ficción o libros de psicología, y si dis­fruta de estas ideas, tiene la capacidad de conectarse con y ser canal de un guía de nivel superior. Si le atraen las cosas que van más allá del pensamiento de la masa, si disfruta por encontrarse al frente de un movi­miento o cambio, entonces está listo para desarrollar su capacidad de ser canal. Cuando empiece a canalizar, la capacidad para conservar el estado de trance, el enfoque mental, la buena salud física y la estabilidad emocional contribuirán a su claridad como canal y le ayudarán a alcan­zar niveles más elevados de sabiduría.
Aunque la capacidad de ser canal representa un valor inmediato para usted, en su vida, se necesita práctica para volverse un buen canal. Aquellos que se vuelven adeptos, son los que se olvidan del tiempo para comunicar parámetros de guía regularmente. Al igual que muchas per­sonas no se convierten en concertistas de piano en una sesión, la mayo­ría de los que desarrollan enlaces claros y buenas conexiones con sus guías, deben practicar para ello, regularmente.
Eventualmente, sólo usted puede saber si está listo para ser canal. Entre en sí mismo y pregúntese: "¿Tengo un deseo intenso de canalizar o conectarme con mi guía? ¿Parece que experimento un impulso inte­rior o escucho una voz que me atrae en esa dirección?" Escuche sus mensajes interiores.
Quizás esté más preparado de lo que supone

Al evolucionar, su sensibilidad para los dominios superiores se incre­menta. Las ideas parecen acudir a su mente de un lugar ajeno. Descubre que sabe cosas que antes desconocía; quizá sienta que se ha conectado con una energía mayor o diferente de su conciencia normal. Lo que su­cede es que empieza a experimentar, de manera consciente, las dimen­siones superiores. Si pide un guía que le dirija, uno empezará a trabajar con usted. En esta etapa, la conexión con un guía puede ocurrir con ma­yor frecuencia en su estado de sueño, o en momentos espontáneos o inesperados.
Tal vez, en algún punto, tenga un sueño vívido en el cual sea con­sciente de que su guía ha hecho contacto con usted. Quizá descubra su co­nexión con su yo intuitivo o un guía a través de las cartas del Tarot, la tabla Ouija, la escritura automática o la meditación. Durante esta última tal vez empiece a recibir una señal que le parezca contener una sabiduría mayor de la que ha experimentado con anterioridad. Existen muchos métodos pa­ra iniciar una conexión; no hay una sola forma establecida para prepararse para canalizar. La preparación es una experiencia individual y distinta para cada persona.
Aquellos que no estén listos para convertirse en canales, a menudo lo saben y tienen muy claro el conocimiento de que canalizar no es algo que pueden hacer. Quizá no tienen la preparación a nivel del alma. Tal vez no tengan una vista del mundo que abarque la capacidad de ser canal como una posibilidad. Su escepticismo les sirve para mantenerse aislados de esta habilidad, hasta que están listos para desarrollarla. Quizá no sea adecuada para ellos en esta época de su vida, así que no trate de convencer a los escépticos para que intenten desarrollar esta capacidad.
         Conforme se fortalezca su conexión con el guía, quizá piense con más frecuencia en canalizar a un guía o en conectarse con su yo fuente propio. Tal vez ha recibido un seminario a través del guía de otra persona. Es posible que usted haya oído hablar a un canal, leído sobre el guía de alguien más, o escuchado o visto a un guía canalizado en una cinta de audio o video. Aunque tenga dudas y preguntas sobre la capacidad de ser canal, encontrará que valora esta experiencia y que está dispuesto a aprender más. Si está listo, pensar en establecer una conexión con su guía le proporcionara una sensación de anticipación y emoción. Su posible ansiedad al respecto, y los cuestionamientos acerca de la existencia de su capacidad, son indi­cativos de la creciente importancia que ésta tiene para usted, más que un reflejo de su habilidad para conectarse con su guía.

2   Canalizar en trance

¿Qué es un estado de trance?

¿Cómo alcanzarlo?

 

Órin y DaBen. El trance es el estado de conciencia que le permite co­nectarse con su guía. Hay muchas formas para describir la experiencia del estado de trance para canalizar. A menudo, la descripción lo hace más complicado de lo que es en realidad. Usted tendría un problema similar para describir el estado mental que se necesita para conducir un auto, tocar un instrumento musical o enfrascarse en un deporte activo. Una vez que haya experimentado el estado para canalizar, será fácil que lo recuerde y que vuelva a él. La mayoría de las personas encuentran que alcanzar el estado para canalizar es más sencillo, sutil y distinto de lo que habían pensado.

Los momentos en que la inspiración fluye sin

esfuerzo, son similares al estado para canalizar.

Casi todos hemos tenido breves experiencias parecidas a las de canali­zar, experiencias tales como hablar con un amigo necesitado; sentir que la sabiduría fluye en nosotros y decir cosas que no teníamos la intención de mencionar, originalmente. Los momentos en que usted siente un profundo amor por un amigo; asombro ante la belleza de un atardecer; aprecio por la hermosura de una flor, o reverencia ante una profunda oración, todo esto contiene elementos de tal estado de conciencia. Cuando una voz interior y muy clara le dice cosas que parecen provenir de un nivel superior al de sus pensamientos normales; cuando enseña a otros y de pronto experimenta una súbita inspiración; cuando tiene el impulso de decir cosas sabias e inexpresadas, o tocar a alguien de una manera desacostumbrada y curativa, puede ser que esté experimentan­do ciertos elementos de lo que es un estado de trance.
El estado de trance crea la sensación de que, de
pronto, se ha vuelto más sabio.
El estado de trance ocasiona cambios muy sutiles en su percepción de la realidad. Las respuestas a muchas preguntas surgen con facilidad y pue­den parecer muy simples u obvias. Al principio, incluso es posible que le parezca que está imaginando o inventando palabras y pensamientos; quizá sienta que está concentrado. En ese caso no aparte su mente; uti­lícela de manera activa para que pueda alcanzar los niveles superiores.
Canalizar a menudo causa un cambio en su respiración, lo que puede acompañarse, inicialmente, de una sensibilidad desacostumbrada en la par­te superior del cuerpo. Podrá percibir el corazón en sus manos, o un incre­mento en la temperatura corporal. El estado de trance es una experiencia individual; para algunos, es una peculiar ausencia de sensación física. Des­pués que usted haya canalizado durante un tiempo, se acostumbrará a las sensaciones físicas acompañantes, y a otras que ocurrirán rara vez. Algunas personas se quejan de que echan de menos las sensaciones desacostumbra­das una vez que se interrumpen. En ocasiones, al alcanzar nuevos niveles, podría percibir un cosquilleo en el cuello o en lo alto de la frente. Algunos tienen sensaciones a lo largo de la espalda, o una banda constrictora o de energía en torno a la cabeza. Mientras canalice, el ritmo y tono de su voz po­drían ser distintos de lo normal, quizá mucho más lentos y profundos.
Sanaya y Duane. Diversos estados de conciencia pueden relacionarse con niveles de relajación y alerta. Usted pasa por varios estados de con­ciencia diferentes todos los días; despertar y dormir son estados distintos fácilmente reconocibles y conocidos. Los diferentes tipos de actividades implican estados de conciencia particulares. Su estado de alerta es otro cuando mira una película, trabaja en una tarea difícil, conduce por la autopista o participa en un deporte de movimientos rápidos. Dichos estados pueden identificarse como condiciones diferentes, debido a las variacio­nes de alerta, el grado de involucramiento con el ambiente, el nivel de re­lajación o atención, las sensaciones físicas, las emociones y la manera co­mo piensa al dedicarse a estas actividades.
En el estado de conciencia del despertar, las personas se mantienen muy alertas ante el ambiente y a menudo tienen niveles elevados de charla mental interna. En este extremo de la escala de relajación hay ac­tividades como pensar, planear o preocuparse. Relajarse al escuchar música, mirar la televisión, tomar un baño o caminar en el campo, le permitirá notar que su estado de alerta ante el ambiente varía de semialerta a un estado de ensoñación donde no se percata de lo que le rodea. Al lograr estados de relajación más profundos, se torna cada vez menos consciente de lo que le rodea hasta quedar dormido.
Canalizar implica obtener un estado ligeramente relajado donde pueda volver su atención hacia su interior y arriba, para recibir mensa­jes de los dominios superiores. En un estado de relajación ligero, a menudo se dará cuenta del sonido; en un nivel de relajación más profundo, o durante la concentración intensa, podría sentirse tan absorto en lo 91 tic hace, que se olvida por completo de percibir el ambiente. Puede in­volucrarse tanto, que si alguien entrase en la habitación inesperadamente, lo haría sobresaltarse. Sin embargo, es posible recordar información y permanecer alerta a los sonidos aun en estados de relajación 1 ligeros o profundos, así que será mejor que no juzgue si se encuentra en lance según que tan alerta o consciente se sienta.
Al principio, cuando entre en un trance, podría incluso volverse más consciente del ambiente en donde se encuentra, sobre todo cuando, reciba a un guía, debido a que se encuentra estableciendo una conexión consciente y activando su voz. No obstante, muy pronto el ambiente le parecerá menos significativo y aprenderá a no permitir que los ruidos externos le distraigan. Dígase: "cualquier ruido que oiga me ayudará a profundizar mi trance".
Una experiencia en estados meditativos puede ser útil, pero no es nece­saria para canalizar. El estado meditativo y el espacio para canalizar se al­canzan a partir de un estado de relajación, de enfoque interior; sin embargo, difieren las maneras como se utilizan la mente, la intención y el espíritu. En l a meditación profunda, no hay necesidad de recordar y hablar, así que es, en principio, una experiencia de imágenes, energía y sentimientos.
La mayoría de los que meditan ya han empezado a tener acceso al espacio para canalizar. A menos que pidan un guía, pasan a través de es­te espacio al descender a los estados meditativos más profundos, y al emerger de dichos estados. A menudo reciben introspecciones con­scientes en esos momentos. Debido a que canalizar es un estado de trance más ligero que el de la meditación profunda, a menudo es más sencillo de lograr de lo que podrían suponer las personas experimenta­das en la meditación. Al canalizar, usted aprende a dirigir su mente a un lugar -algo parecido a encontrar un umbral- donde establece el enla­ce con su guía. Aunque puede tardar mucho tiempo en alcanzar un es­tado de meditación profunda —quince minutos o más-, a menudo el tiempo es mucho menor para lograr el estado para canalizar, con fre­cuencia, menos de cinco minutos.
Cuando usted se eleva hacia el espacio para canalizar, su guía le acompaña y le ayuda a dirigir sus energías.
Canalizar no requiere de una mente se­rena y reposada, como los estados meditativos, en vez de eso necesita de la capacidad para concentrarse y enfocar. Entrar en Un estado para canalizar no depende sólo de usted; recibirá mucha ayuda de su guía para alcanzar es­te estado, debido a que usted ha pedido la conexión y a su guía.

 

Adonde va usted cuando entra su guía: la elección de permanecer consciente

 

Órin y DaBen. Algunas personas abandonan por completo su concien­cia despierta cuando canalizan. Dicen que canalizar es como quedarse dormido y no recuerdan nada de lo que se dice. Aquellos que pierden su alerta consciente durante el acto de canalizar, son llamados "canales in­conscientes", es decir, que entran en estados de relajación tan profun­dos que no pueden recordar los mensajes de sus guías. A menudo reci­ben la energía de las transmisiones, e incluso las palabras mismas a un nivel de alma, pero son incapaces de evocar lo que sus guías han dicho. Su capacidad para recordar varía dependiendo de la naturaleza de su es­tado de trance.
Algunos canales permanecen parcialmente conscientes y, debido a que pueden recordar algo de la transmisión, son llamados "canales conscientes". Estas personas permanecen alerta, en diversos grados, a la información que transmiten. Algunos pueden tener una vaga percepción de los mensajes de sus guías, pero muy pocos recuerdos de lo que fue transmitido de manera es­pecífica. Algunos comparan esto al recuerdo de los sueños, ya que su memo­ria de lo ocurrido se disipa con rapidez. Quizás evoquen la información jus­to al momento de salir del trance, pero son incapaces de recordarla una hora después. Algunos canales tienen trances muy ligeros, recuerdan lo que se di­ce y se sienten muy alerta durante el proceso de canalización. Las experien­cias de la mayoría de la gente caen en algún punto entre los trances incons­cientes y profundos, y los estados de alerta absoluta.
Sugerimos que usted permanezca consciente mientras canaliza. Si descubre que empieza a quedarse dormido o a perder la conciencia, uti­lice su fuerza de voluntad para permanecer alerta. Le ayudará encon­trarse descansado. No hay nada malo en permanecer inconsciente du­rante el trance, pero si está consciente, podría llevar la sabiduría superior y la luz de su guía directamente a su conciencia y utilizar esta información para aprender y crecer. Le invitamos a estar alerta, en cier­to grado, a lo que dice mientras se encuentra en trance.
Los canales conscientes se percatan,
parcialmente, de lo que dicen sus guías.
Aquellos que recuerdan lo que ocurre durante su función de canal, en ge­neral sienten una gran riqueza que sobrepasa al significado real de las palabras. Sienten como si se encontrasen en estados de conciencia expandida en los que cada palabra tiene un significado mayor que el que ellos habían percibido con anterioridad. A veces, las palabras se acompañan de fu sensación de viajar. En ocasiones, estas personas tienen la percepción de cambios interiores hacia vibraciones superiores. Algunos dicen que canalizar es como encontrarse en sueños vívidos, llenos de acción, emoción y, a menudo, color. Después de salir del trance, esta riqueza comienza a disiparse. Varios aseguran que se sienten parte de otros dominios; se sienten expandidos físicamente, como si fuesen de un tamaño mayor al normal. Algunos dicen que tienen la sensación de que las palabras normales se convierten en imágenes que se traducen a lenguajes interiores más ricos y completos. Otros explican que "bolas" de información caen en sus mentes, mismas que contienen paquetes completos de ideas, que ellos desentrañan con lentitud al decir los mensajes.
Los que han adquirido habilidad para llevar su conciencia de despertar a los niveles profundos de trance, informan que, lejos de quedar "sin sentido" o inconscientes, ocurren muchas cosas que les dan la sensación de experimentar los impulsos del pensamiento de sus guías de una manera bastante directa; podría ser como permanecer activamente consciente durante un sueño. Estos impulsos del pensamiento, en el lenguaje universal de la luz, ofrecen experiencias, imágenes e impresiones que van más allá de la capacidad de nuestro lenguaje para expresar. Aquellos que permanecen conscientes se percatan, en diversos grados, de la riqueza de la energía que va más allá de las palabras, al experimen­tar el mundo de su guía y el propio, de manera simultánea.
Al canalizar conscientemente, podrá encontrarse en un estado de ligera disociación, en el cual se da cuenta de lo que sucede, aunque no interfiere. Mucha gente dice que es como si observaran sus vidas desde dos perspectivas simultáneas: la de su guía y la propia.

Canalizar de manera consciente implica elevar su
vibración para presentir, ver o escuchar en los
dominios de su guía.
Existen múltiples variaciones en la experiencia de canal. Hay muchos motivos por los que algunas personas recuerdan lo que hacen al canali­zar y otras no. Unos no desean quedar inconscientes o dominados, y quieren permanecer alertas a todo lo que pasa a través de ellos. Otros son individuos que entran en un trance profundo natural; éstos deben aprender a permanecer conscientes durante el acto de canalizar para evitar hundirse en la inconsciencia.
        Apartar del camino la propia personalidad, pensamientos y sensacio­nes para permanecer consciente cuando su guía hable, es una experiencia muy rica. Hay quienes consideran que sólo canalizan a un guía si perma­necen inconscientes, pero la mayoría de los canales están alertas en cierto grado a lo que dicen. La falta de conciencia es menos común. Muchos ca­nales importantes y conocidos describieron diferentes grados de concien­cia mientras sus guías hablaban o escribían a través de ellos.
Si quiere experimentar un elemento del estado de trance en este mo­mento, remítase al capítulo 6 y realice los siguientes ejercicios: Alcanzar un estado de relajación y Mantener el enfoque a la concentración.
Nuestras experiencias de Órin y DaBen
Sanaya. Experimento a Órin como un ser amoroso, sabio y gentil, con una presencia definida. Tiene sabiduría y perspectiva, así como una amplitud de conocimiento que excede cualquier cosa que yo sepa de manera consciente. Hay una riqueza de impresiones que trasciende cualquiera de las palabras que está pronunciando... Aunque perma­nezco consciente, no puedo afectar las palabras que pasan por mí; pue­do detenerlas, pero no puedo añadir las mías o cambiar el mensaje. Una semana antes que me dicte algo para un libro, puedo presentirlo organizando ideas, y yo me doy cuenta de algunas cosas que flotan en mi conciencia. Una vez que Órin ha decidido dar una clase sobre algún tema, recibo la información sobre el mismo en momentos inesperados.
Cuando canalizo, recibo muchas imágenes, sensaciones y figuras y puedo escuchar mis pensamientos y comentarios con los de Órin. Cuando Órin se marcha, mi recuerdo de lo que dijo se disipa como un sueño; , pue­do evocar algunas ideas generales, en particular si tienen un impacto en mí como persona, mas no logro recordar los detalles de la información a menos que la lea después. Parece que estoy más alerta al pensamiento o concepto, el tema en conjunto, que a las frases individuales. A menos que la información sea discutida después, recuerdo muy poco de lo que Órin dijo. Sin embargo, cuando vuelvo a traer a Órin, él es capaz de recordar con exactitud lo que dijo a las personas, incluso años después.
Mi experiencia de trance varía dependiendo de la información que estoy transmitiendo. Entro en un trance muy profundo cuando canalizo información para libros y repito información esotérica del conocimiento universal. Cuando canalizo para otras personas, mi trance es más ligero, ya que no se requiere la misma cantidad de la energía de Órin para trans­mitir esta clase de información.
Duane. La recepción de las transmisiones de DaBen varía mucho, dependiendo de la clase de pregunta y de la persona que la formule. Las interrogantes que me resultan más difíciles de transmitir con exactitud son aquellas que conducen a la explicación "científica" de DaBen. Las cuestiones relacionadas con la fuerza vital o la naturaleza de la realidad ocasionan que DaBen me envíe imágenes de patrones en onda que debo descifrar. Estos patrones me presentan el reto de elegir mis palabras y conceptos para transmitir su significado. Cuando DaBen canaliza meditaciones guiadas, experimento que su energía es dirigida hacia los que escuchan; cuando termina la canalización, la gente a menudo informa q que se sintió como si fuese llevada por un recorrido de una realidad su­perior, o que se siente mucho mejor y más expansiva que antes. Cuando él canaliza información general para las personas, recuerdo muy poco de lo que se dice, aunque me doy cuenta del flujo general.
Experimento a DaBen como una energía radiante, amorosa y exi­gente, la cual posee un gran interés y cariño. Su conocimiento es muy detallado y extenso. Cierta información es tan compleja que me ha ayu­dado a encontrar nuevas palabras para transmitirla. El no desea que re­toque sus conceptos o los simplifique, aun cuando la gente no logra comprenderlos de inmediato. A veces yo mismo los entiendo mucho después, luego de haber unido varias canalizaciones científicas y visto sus interacciones. Con frecuencia tengo que consultar mis libros de físi­ca para comprender lo que él podría estar explicando.
Experimento trances ligeros cuando trabajo con el tacto en los sistemas de energía de las personas, en especial, porque necesito moverme y retener la conciencia de mi ambiente físico. Mis trances son más pro­fundos cuando canalizo información general y cuando DaBen conduce a la gente a diversas experiencias de conciencia expandida.
Aunque DaBen suele buscar información específica acerca de la vi­da de una persona en respuesta a las preguntas, prefiere trabajar directa­mente con su energía. A través de mi contacto o mediante la transmisión de energía a los demás, él ayuda a la gente a lograr estados de energía su­periores donde puede contestar, por sí misma, sus preguntas.
Cuando termino de canalizar, puedo recordar los conceptos que fueron analizados. Sin embargo, los aspectos específicos se disipan con rapidez. Cuando leo la trascripción de las canalizaciones, me sorprende la cantidad de información que contienen. Es como si evocase sólo unas pocas, de los cientos de ideas que están comprimidas en las palabras que utiliza.

 

 

  1. ¿Quiénes son los guías?
    Guías de nivel superior

 

Órin y DaBen Existen tantos lugares de donde proceden los guías, que parecen infinitos. Podría resultarle útil clasificar a los guías en aquellos que han encarnado en la tierra y vivido, por lo menos, una vida terres­tre; quienes no han vivido una vida terrestre y proceden de dimensiones que están fuera de la galaxia y las estrellas, como la cuarta dimensión; los Maestros, como san Germán; ángeles como Miguel y Rafael, inclu­yendo a los ángeles, guardianes; y entidades extraterrestres de otras galaxias y planetas. Hay otros guías que no encajan en estas categorías. Yo, Órin, tuve una vida terrestre hace mucho tiempo, en sus años, para poder entender mejor la existencia física. Hace mucho que evolucioné hacia la luz y el espíritu puros, sin tener cuerpo físico. DaBen también es un ser de luz y no ha vivido en la tierra.

Su guía le elige para trabajar con usted debido a
que hay una similitud de metas y propósitos.
No todas las entidades de los dominios superiores deciden ser guías, al igual que no todos ustedes deciden ser canales. El trabajo en otros planos de la realidad es tan variado como su trabajo en la tierra. Los guías son cier­tos seres que tienen una gran habilidad para transmitir la energía de su di­mensión, a la de ustedes. Se requiere de una enorme cantidad de energía de nuestro plano para llegar al de ustedes, y esto se hace con mucha frecuencia debido, al amor puro por la humanidad y la devoción a la transmisión de ideales superiores. Al alcanzar los dominios superiores, el servicio altruista para los demás es un sendero de evolución rápida. Los hemos elegido por­que hay un paralelo de metas y porque los amamos.
Cuando hablamos con ustedes, otros seres en nuestros dominios ayudan a amplificar nuestra energía, porque nuestra sustancia es tan frágil que se necesita enfoque y amplificación para alcanzarles. Nuestras vibraciones están expandidas y son tan vastas, que para ajustarlas a las frecuencias que pueden retenerse en su mente se necesita mucha práctica, habilidad e intención. Nosotros nos adecuamos a sus procesos de percepción para acomodarnos a sus diferentes conceptos y entendi­miento. Para establecer una conexión con ustedes, debemos tener la ca­pacidad de trabajar con energía y nuestros campos electromagnéticos, en niveles muy sutiles y refinados. Existen diferentes niveles de destreza en esta habilidad.
Escucharán hablar del plano causal si exploran el campo de la me­tafísica. El plano causal es una dimensión vibratoria muy elevada y fina en la cual es posible existir después de esta vida, siempre que ustedes hayan armonizado muchas de sus energías y evolucionado a estados su­periores. La mayoría de las almas existen en el plano astral cuando mueren, porque no han evolucionado lo suficiente para vivir en el pla­no causal. Muchos guías superiores provienen del plano causal y de más allá, de lo que llamamos la realidad "multidimensional". Para vivir en estas otras dimensiones es necesario dominar las polaridades, un nivel avanzado de control de las emociones y la mente, y habilidad para usar la energía. Algunos guías han vivido en la tierra, evolucionado de prisa, dominado las lecciones, ahora son espíritu puro en el plano causal y si­guen evolucionando mediante el servicio de la humanidad. Otros pro­ceden de las realidades multidimensionales y son seres extremadamente elevados en sus propios sistemas.

Los guías pueden aparecer en muchas formas.
Los guías pueden aparecer a su ojo interior como las distintas nacionalidades con sus atuendos particulares. Yo, Órin, aparezco ante Sanaya como un resplandor radiante que envuelve su cuerpo cuando ella cana­liza. Ella se da cuenta de que mido casi tres metros de altura (ocho o nueve pies); lo único que puede percibir cuando intenta ver mi rostro, es una luz blanca brillante. Con frecuencia aparezco con ropajes seme­jantes a los que usaron antiguos monjes.
Algunos informan haber visto a sus guías como colores. Unos los, perciben como sonidos, otros los sienten como aberturas en sus corazo­nes. Conforme se acostumbren a ver en los planos de vibraciones supe­riores, algunos de ustedes podrán percibir a sus guías con más claridad. Algunas personas miran a sus guías como figuras familiares que han co­nocido, tales como Cristo, Buda, o los ángeles, quienes representan gran amor y sabiduría para ellos. Los guías pueden aparecer como in­dios americanos, sabios chinos, maestros indios del este, o como uno de los Grandes Maestros, como san Germán.
Igualmente, los guías pueden aparecer como varones o mujeres, aunque en los dominios de la energía pura no hay polaridad, así que los guías no son hombres o mujeres de verdad. Ellos adoptaran la identidad que permita el mayor éxito en lo que deben hacer, o aquella con la que ustedes puedan relacionarse con mayor facilidad. Si por la naturaleza de sus trabajos deciden adquirir forma en cualidades como la suavidad o el alimento, quizá adopten un aspecto femenino. A menudo un guía que quiere representar un papel masculino, adoptará una apariencia masculina; otros tomarán el aspecto de una vida previa si la han tenido en la tierra, y usarán el nombre de esa persona. Hay tantas identidades para los guías como gente en la tierra, así que estén abiertos a cualquier forma o aspecto con el que su guía se presente ante ustedes.
Algunos guías son intelectuales puros y desean impartir nuevas ideas de ciencia, lógica, matemáticas o nuevos sistemas de pensamiento. Ciertas entidades de otras dimensiones proceden de los mundos de esencia, más allá de toda forma; éstas son apropiadas para ser canaliza­das por personas a las que no les preocupa la forma, los detalles o los as­pectos específicos de sus vidas o trabajos, sino que desean trabajar di­rectamente con energía, o de formas que impliquen prácticas de la esencia de la energía. Si ustedes buscan un consejo específico de estos guías sobre dónde vivir o qué decisiones tomar sobre negocios, sufrirán una decepción. Sin embargo, si quieren trabajar con energía mediante el tacto o la fisioterapia, ellos podrían ayudarles a producir resultados sorprendentes. Si desean aprender sobre la naturaleza de la realidad, quizás ellos puedan darles largas explicaciones.
Incluso en los niveles más elevados, los guías poseen diferentes ta­lentos y áreas de destreza, al igual que ustedes. Unos pueden ser muy buenos para dar consejos concretos, resolver problemas y ayudarles con su vida cotidiana; otros quizá sirvan para darles inspiración, charlas informativas o comunicar verdades espirituales. Si hacen una pregunta so­bre un tema que se encuentre fuera de su especialidad, los guías buscarán la información y se la darán. Por ejemplo, su guía quizá sea muy hábil pa­ra canalizar información espiritual, pero tal vez no tenga información so­bre asuntos científicos; si usted necesitara información científica para al­go, y es importante que la reciba, su guía la conseguirá -quizás enviándole un libro o una persona versada en el tema que se cruce en su camino-ola recibirá de otro guía.
No crea que una vez que canalice será capaz de hacerlo todo. Los guías lo eligen porque usted es quien tiene más paralelismo con lo que ellos desean llevar a la tierra. Así que lo más probable es que lo que ha deseado hacer o ya está realizando con su vida, continuará desarro­llándose con la ayuda de su guía. No se preocupe si existen áreas exte­riores a sus dominios de conocimiento o los de su guía.

Algunos guías reciben el nombre de
"seres de luz" porque trabajan
con luz y utilizan el lenguaje de la misma.
Muchos guías de niveles superiores son casi pura energía, pues han evo­lucionado al espíritu y adoptado el resplandor de la luz. Algunos po­drían llamarse "seres de luz" porque trabajan en el espectro de la luz y utilizan el lenguaje de la luz, transmitiendo impulsos de pensamiento directamente a las almas de los que trabajan con ellos. Nosotros, Órin y DaBen, somos seres de luz; podemos navegar en la cuarta dimensión tan bien como lo hacemos en la quinta y en las dimensiones superiores. Hemos evolucionado más allá del plano causal y provenimos de lo que ustedes llaman su realidad multidimensional. Nuestra ayuda estará dis­ponible cuando nos llamen o invoquen a su guía. Nuestra meta es auxi­liarles a establecer un enlace con su propio guía, de nuestros dominios o con un guía de sabiduría y luz comparables quien les ayude a evolucio­nar y alcanzar la conciencia superior.
Existen tantos lugares de donde pueden proceder los guías, que es mejor no preocuparse por saber de dónde vienen, sino diferenciar entre aquellos que trabajan para su bien y aquellos que no lo hacen. En todas las dimensiones pueden haber almas de todos los niveles de maestría; las entidades pueden proceder de diferentes dimensiones y realidades, y encontraras "en distintas etapas de su propia evolución; es importante que ustedes sepan discriminar entre los guías, con quienes hacen con­tacto. Hay Grandes Maestros en todos los planos de la realidad. A no­sotros nos preocupa, principalmente, que su guía tenga la suficiente ha­bilidad, y que se comprometa y sea capaz de ayudarles en su crecimiento espiritual.

Los guías de niveles superiores son fuentes de
orientación, claridad y dirección.
La gente a menudo nos pregunta: "¿Cómo se puede saber si el guía que se ha atraído es de un nivel superior?" Consideramos que todos ustedes tie­nen la capacidad de reconocer a un guía que no es superior. Cuando se co­noce a una persona se recibe la impresión inmediata de cuán amorosa y sabia es; se sabe si uno se siente contento y bien en su compañía, o depre­ciado e infeliz. Con un guía, utilice esta misma facultad de juicio que usa con las personas. Usted tiene la capacidad de reconocer la sabiduría. La verdad se experimenta como algo ya conocido.
Los guías superiores vienen a iluminar el camino de usted. Su único deseo es lograr su bien superior; están presentes para ayudarle con co­sas tales como recordar quiénes son; perder el miedo y aprender a amar­se a sí y a los demás. Ellos vienen para acrecentar su alegría y para ayu­darle con su crecimiento personal y su trabajo en la tierra.
Los guías de nivel superior no le atemorizan ni incrementan su ego. No le halagan, aunque celebrarán sus progresos. Crean una sensación de con­ciencia expandida y una visión interior mayor. Le animan a utilizar su propia sabiduría y discernimiento, en vez de obedecer a ciegas cualquier cosa que le digan. Nunca insisten en que usted "tiene" que hacer algo ni tampoco inten­tan determinar un resultado directo de su vida personal. Ellos le apoyan y estimulan a desarrollar y utilizar sus fuerzas interiores y su sabiduría más profunda. Le invitarán a que no les entregue su poder. Los guías de nivel su­perior a menudo son humildes y reconocen que la suya no es la única ver­dad. Ofrecen firmes sugerencias y le ayudan a tomar sus propias decisiones. Los guías de niveles superiores pueden señalar lo que no está funcionando bien en su vida, pero lo harán de una manera que le haga sentirse poderoso y fuerte.
Los guías de nivel superior rara vez predicen acontecimientos futu­ros. Si lo hacen, esto es sólo porque dicha información será útil para su crecimiento o para la humanidad. Si la información que recibe del guía de otra persona le humilla o le hace sentirse mal consigo, decida si quie­re aceptarla o no como cierta. Si sale de una lectura de un guía y siente temor por su vida, entonces no ha estado con un guía de nivel superior, porque ellos le dejan la sensación de haberse elevado y de encontrarse apoyado en usted. Ellos le ayudan a verse de una manera nueva y expan­dida. Tenga conciencia de que usted puede convertir un mensaje esti­mulante en uno de menos alegría si decide escucharlo como algo nega­tivo en vez de positivo.

Los guías de nivel superior consideran que su
propósito superior es su principal preocupación.
Los guías de nivel superior se expresan con precisión y dicen mucho con pocas palabras. Enseñan la tolerancia y estimulan el perdón. Su consejo es práctico, a menudo sencillo, modesto, jamás ostentoso y siempre está de acuerdo con el sentido común. Cualquier paso que ellos sugieran se­rá útil y proporcionará mucho bien en la vida de la persona. Los guías de nivel superior sólo hablan bien de las personas y las cosas, porque to­da su naturaleza está centrada en el amor y la bondad.
Si pregunta, le darán una lección, hablarán con usted de lo que han ve­nido a enseñarle, y sin embargo, permitirán que continúe en una situación determinada si así lo decide. Son cuidadosos de no quitarle la lección; si us­ted se dirige hacia algo que le dejará una enseñanza valiosa, pero difícil, ellos quizá le muestren maneras más agradables de aprender lo mismo. Sin em­bargo, si usted insiste en su actitud original, no tratarán de detenerle. Es us­ted quien elige la alegría; pero si cree que aprende mejor con el dolor y el sufrimiento, los guías superiores no le quitarán esta oportunidad.
Reconocimiento de entidades menos evolucionadas
Órin y DaBen. A veces existe confusión sobre cuándo se debe o no seguir el consejo de un guía en particular. De usted depende utilizar su capaci­dad para discriminar y reconocer la sabiduría. Cuando reciba consejo de su guía o del guía de otra persona, pregúntese: "¿Es adecuado que siga es­ta información? ¿Esta información me limita o me expande? ¿Es exacta? ¿Tiene valor práctico para mí, y es útil inmediatamente? ¿La siento como mi verdad interior?" Recuerde la última vez que recibió un consejo de al­gún amigo o guía, el cual no resultó adecuado. ¿No es cierto que una parte de usted no deseaba seguir dicho consejo? Usted, en general, sabe qué es lo mejor para usted. Sopese la información que reciba con cuidado; utilice el sentido común para decidir si la usará o no; tampoco acepte a ciegas in­formación sobre su vida. El guía de nivel superior le ayudará a tener ma­yor confianza en su propia verdad. Debe seguirse el consejo recibido me­diante un canal sólo si le parece verdadero, no debido, nada más, a que fue canalizado. Haga sólo aquellas cosas que le hagan experimentar alegría o que le parezcan correctas.
Acepte sólo aquellos mensajes
que tengan un timbre de verdad
en la parte más profunda de su ser.
¿Cómo reconocer a las entidades menos evolucionadas? Algunas de ellas disfrutan de hacer predicciones desastrosas, y gozan con las emociones in­tensas como el temor que pueden despertar en la gente. Dichas prediccio­nes no son para ayudar a la gente o con un propósito superior. Sus men­sajes pueden acrecentar, de manera falsa, el ego de las personas al decirles que serán ricas y famosas cuando resulta evidente que esto no forma parte de su sendero. Usted podrá saber si se ha conectado con un guía inferior; tendrá miedo, se sentirá impotente, deprimido o preocupado por su vida después que le hayan dado el mensaje.
Las entidades menos evolucionadas querrán incitarle a realizar ac­ciones que no son elevadas o motivadas por el amor. Las entidades me­nos evolucionadas despiertan malos sentimientos entre los amigos y tratan de que usted tome venganza; pueden sugerir que se proteja de peligros amenazadores y no vistos. Algunas entidades, en particular las menos evolucionadas, se nutren de emociones intensas y tratarán de provocarlas en usted. Otras sólo le hacen perder el tiempo y le dan in­formación inexacta o sin importancia. Las entidades menores hablan de manera pretenciosa, de trivialidades, o dicen cosas que en apariencia son profundas, pero que en realidad nada tienen de valiosas.
Los guías de niveles inferiores quizá no tengan un compromiso para llevar su energía a un orden superior; pueden no estar interesados en su crecimiento espiritual; quizá ni siquiera tienen una conciencia de los ca­minos que conducen al crecimiento espiritual. Tal vez no tengan conciencia de la dirección evolutiva actual de la humanidad. Usted reconocerá es­to porque la guía que le den podrá parecer interesante, pero no tendrá un valor práctico para usted. Es posible que no sean entidades malas, pero tal vez no compartan sus metas o propósitos, o no entiendan la cualidad úni­ca de su destino y, de esta manera, quizá no sean capaces de "guiarle". Tal vez no le lastimen de manera alguna, aunque usted podría experimentar cierta incomodidad al encontrarse en presencia de su negatividad. Es po­sible que haya amor en sus intenciones, pero tal vez no han alcanzado una evolución superior a la de usted mismo. Notará que son menos evolucionados por su falta de mayor comprensión y sabiduría.
Hay un nivel de realidad alejado del de usted por una frecuencia o paso, llamado "plano astral", adonde van muchas almas entre una vida terrestre y otra. En los niveles inferiores del plan astral, existen muchas entidades que desean volver a la tierra. Tal vez deseen experimentar la vida a través de ustedes; a menudo no tienen malas intenciones, sólo son ignorantes. Podrá reconocerlas al acercarse porque sentirá sus te­mores emocionales, su dolor e incertidumbre. Usted experimentará una ausencia de paz; la mayoría de las almas en este nivel no han evolucio­nado lo suficiente para ayudarle, y le recomendamos que no canalice a estas entidades. Ellas representan una sección contradictoria de la hu­manidad; estas entidades dirigidas hacia la tierra quizá no sepan que han muerto. Si percibe que éste es el caso, dígales que vayan a la luz.

Los guías hablarán a través
de usted sólo con su consentimiento.
Es recomendable que nunca atraiga a estos seres hacia su cuerpo, o que los canalice verbalmente. Los reconocerá porque su vibración y sensa­ciones no son elevadas. Usted se sentirá pesado, o incluso resistente a ellos. Estos seres no le controlarán porque el dominio de la tierra es muy difícil de penetrar para ellos; es usted quien controla esta realidad. Su curiosidad, su deseo de jugar con ellos o de complacerlos, los man­tendrá cerca de usted. Sea firme y corte el enlace. Los guías no le enga­ñarán si les pregunta de dónde vienen; no le dirán que proceden de la luz, si no es ese el caso.

Un guía de nivel superior le ayudará a sentir más
compasión hacia usted mismo y los demás.
Si algunas entidades que no son guías amorosos y superiores desean ha­blar a través de usted sólo dígales "no", con firmeza y claridad. Cuando canalice a su guía, sabrá cómo sentir su presencia. Será imposible que otro ser le engañe. Un guía de nivel superior le dará una sensación de elevación, amor, algo maravilloso. Usted experimentará un sentimiento de bienestar. Si de alguna manera se siente deprimido, triste o enfada­do, entonces no se encuentra con un guía de nivel superior. Pida a ese guía que se marche y solicite uno superior.
Guías personales

 

Órin y DaBen. Todos tienen un guía personal que está con ellos duran­te toda la vida; a menudo es llamado ángel guardián. En ocasiones, hay varios guías ayudándole, en especial si usted se encuentra en un mo­mento crucial de su vida. A menudo, estos guías personales son menos evolucionados que los de niveles superiores; sin embargo, son más evolucionados que usted porque ya han pasado por una vida en la tierra y están más conscientes de una realidad mayor. Pueden ser personas que usted conoció durante su vida, quienes ya no viven o han evolucionado más allá de las emociones negativas basadas en la tierra. Pueden ser se­res que usted ha conocido en otras vidas.
Están presentes para ayudarle a seguir el destino que ha elegido y para auxiliarle a supervisar hechos concretos, trabajarán con usted ya sea que se apegue o no a su camino superior, aun si no se ha dado cuen­ta de su presencia. Parte del propósito de estos seres es ayudarle a lo­grar lo que tiene que hacer aquí. Estos guías no son "menos que" los guías de nivel superior, pero su alcance de dimensiones y conciencia no es tan amplio ni abarca tanto como el de los guías maestros superiores.
Los guías de nivel superior trabajan con su guía personal para ayu­darle con la información detallada y específica de su vida individual. Ac­túan como eslabones entre usted y su guía de nivel superior en ciertas áreas. Una vez que usted se conecte con un guía de nivel superior, la mayor parte de su conexión con su guía personal será a través de su guía de nivel superior y no directamente con su guía personal.
Sanaya y Duane Al tratar con guías, las posibilidades parecen infini­tas, y lo que usted experimente acerca de estos guías puede ser distinto de lo que nosotros hemos experimentado. Le invitamos a respetar sus experiencias con los guías; deje que ellos le cuenten quiénes son y de dónde vienen, y no trate de hacer que encajen en alguna categoría. La información de Órin y DaBen no es un conjunto de reglas, sólo son li­neamientos de orientación.

  1. ¿Cómo se comunican los guías con usted?

¿Cómo transmiten sus mensajes los guías?

 

Órin y DaBen Los guías hacen contacto con su alma, y su información fluye entonces a través de ella hacia su conciencia, traducida en palabras y conceptos que usted tiene disponibles. Hay infinidad de formas como un guía puede transmitir información a su alma. El estado de trance y el enfoque ayudan a aclarar las distorsiones de personalidad, para crear un "canal' claro en el cual fluya la información.
Para canalizar, usted eleva su frecuencia al lograr el estado de tran­ce, y nosotros descendemos la nuestra para igualarlas. No es una igual­dad exacta de energías, sino una igualdad complementaria. Creamos campos electromagnéticos en nuestra dimensión, los cuales son simila­res a los de usted en su dimensión. Al alinear nuestros dos campos de energía, la transmisión puede efectuarse. También es importante nuestra capacidad para "igualar" sus frecuencias para la exactitud de la transmisión. Conforme usted continúa canalizando, nosotros aprende­mos, por retroalimentación, cómo controlar nuestras transmisiones y los campos electromagnéticos. Usted aprende a rastrear nuestros cam­pos con más exactitud al volverse más experimentado en la capacidad para canalizar. También le damos apoyos de energía inmediatos cuando entra en trance.
Para ayudarle a entender este asunto tan complejo, imagine que só­lo hay un universo. Piense que nosotros existimos no en un universo distinto del suyo, sino en el mismo universo aunque en una frecuencia diferente. Nosotros permaneceremos invisibles para usted hasta que al­tere o expanda su conciencia de tal manera que pueda recibir nuestros impulsos, de pensamiento.

Nosotros estamos conscientes del esfuerzo realizado por todos y cada uno de ustedes.
Llegamos a ustedes sólo cuando establecemos frecuencias que se igua­lan a las suyas y abren así el umbral. Sólo los vemos y escuchamos cuan­do ajustamos nuestras frecuencias de una manera que para nosotros ha­ga visible su universo. Cuando tratan de alcanzar los dominios superiores, pidiendo un guía, cambian su energía y se vuelve visible para nosotros. Su intención de subir más es muy visible en nuestro universo, y nos damos cuenta de su presencia cuando tratan de alcanzarnos. Aun cuando se vuelven visibles, a menudo no podemos verlos como ustedes se perciben. entre sí. Los observamos como patrones cambiantes de energía, colores y armonías. Percibimos su mundo como armonía ener­gética y fuerza vital en movimiento. Cuando solicitan una conexión con nosotros, empezamos a establecer frecuencias iguales en nuestra di­mensión para hacer que esto sea posible.
Los guías consideramos su realidad terrestre como un mundo tridi­mensional; cuanto más elevada sea la dimensión, habrá menos limita­ciones u obstrucciones. Cuando mueren, incrementan su frecuencia de tal manera que son invisibles al plano de la tierra, pero visibles para otras realidades. Pueden caminar a través de las paredes u otras formas de materia física. La densidad de las paredes no es lo que las hace impe­netrables ahora para ustedes, sino la relación de sus vibraciones con las de éstas. Al incrementar sus vibraciones, las. cosas que antes eran invisi­bles para ustedes se tornan visibles, y las obstrucciones, tales como las paredes, se vuelven transparentes.
Canalizar es una habilidad
que puede aprenderse.
Su cerebro, físicamente, está compuesto por los hemisferios derecho e iz­quierdo. En condiciones normales, el derecho se encarga de la intuición, los sentimientos, la comunicación no verbal, la creatividad y la inspiración. El izquierdo utiliza la memoria, la lógica, las palabras y el lenguaje. Su función es sintetizar, organizar y categorizar sus experiencias de manera racional. Muy a menudo, los guías transmiten al derecho de su cerebro, el cual es más receptivo y sensible a las impresiones. Canalizar requiere del establecimien­to de un tipo particular de flujo y de la sincronización de las dos partes del cerebro. Esto se logra en estados de trance más pacíficos y serenos que per­miten mayor receptividad a los dominios superiores.
Canalizar necesita del uso simultáneo de los hemisferios derecho e izquierdo. Parte del reto de recibir a un guía es liberarse; aprender a re­cibir el flujo superior de información (función del hemisferio derecho) y, al mismo tiempo, hablar o escribir (funciones del hemisferio izquierdo). Al utilizar de manera simultánea ambos hemisferios, hará posible que los mensajes del guía se transmitan con precisión y exactitud.
Al canalizar, pueden abrirse nuevas vías entre las neuronas de su cerebro, vías que se desarrollarán y serán utilizadas para crear un cam­bio en su forma normal de pensamiento. Cada vez que usted aprenda una nueva habilidad como escribir a máquina o dibujar, se desarrollan nuevos mensajes y vías neurales de sus brazos al cerebro. Siempre que lleve a su interior más luz mediante su habilidad de ser canal, pensará de manera más elevada y enfocada, aun cuando no esté canalizando.
En la canalización consciente, el guía crea una-impresión de su mensaje en la mente del canal mediante lo que podría llamarse telepa­tía superior. Ésta es la clase de recepción que nosotros preferimos, cuando usted conserva el control de sus músculos. Algunas personas "conocen" el mensaje (lo que se llama clarisapiencia), otras "ven" la in­formación (clarividencia) y otras más "escuchan "la información (clariaudiencia). Algunas personas reciben la transmisión como una rique­za de impresiones que luego igualan con palabras.
Algunos guías transmiten utilizando
una forma de telepatía superior.
Como en toda telepatía, las ideas generales pueden transmitirse con más facilidad que las imágenes específicas como nombres, fechas y deta­lles. Para desarrollar la habilidad para obtener detalles específicos, a menudo es necesario un largo periodo de armonía con su guía. A menudo transmitimos imágenes de luz, impulsos de pensamiento y datos de nivel de energía, y permitimos que ustedes aporten la sustancia, la ac­ción y palabras exactas que más se acerquen a la transmisión de energía que nosotros enviamos. Muchas transmisiones se envían mejor como fi­guras o imágenes, y luego deben ser traducidas a palabras que se utili­zan en su vocabulario y manera de pensar.
Algunos guías hablan con metáforas y relatos que tienen ejemplos ilustrativos, Unos más trabajan directamente con la energía aislada; otros guías trabajan con colores, siluetas y formas; otros más hablan mediante sus gargantas o utilizan sus manos para labores creativas. Unos guías hablan de centros de energía, otros de vidas pasadas. Algu­nos charlan sobre el propósito del alma y otros discuten las verdades su­periores del universo. Algunos son poéticos, otros filosóficos, graciosos o serios. En ocasiones, los guías retan a las personas mediante una serie de preguntas directas, para que encuentren sus propias respuestas en vez de darles información.
Los guías seleccionarán un canal que posea un vocabulario o. habi­lidad útil para su trabajo en conjunto. Los guías científicos podrían ele­gir canales con un vocabulario científico; los guías artísticos quizá selec­cionen artistas. Los guías filosóficos tal vez elijan canales que estén interesados en la filosofía, y así sucesivamente. Cuando los guías trans­miten una información que no abarca su vocabulario buscarán las pala­bras más aproximadas. Por ejemplo, al referirse a un órgano del cuerpo, quizá le den la descripción del mismo en vez de usar el nombre, si acaso el canal no tiene dicho término en su vocabulario.

Los guías utilizan sus palabras
y conceptos para expresar sus mensajes.

En ocasiones, cuando se conecten con sus guías, las palabras acudirán a su mente de manera instantánea. Otras veces simplemente sentirán que las palabras se forman y son pronunciadas, sin tener el conocimiento previo de lo que iban a decir. Un hombre informó haber visto las pala­bras justo antes de pronunciarlas, como si saliesen de una máquina de escribir, él sólo leía el mensaje mientras éste se escribía. Otros ven una pantalla con imágenes que se desdoblan, y luego hablan de ellas o las in­terpretan. Los guías utilizarán el método más adecuado para usted y la información de ese momento. Los mensajes no siempre son comunica­dos mediante su voz; pueden llegar de cualquier manera en que usted puede expresarse, como enviar energía a través de sus manos en un con­tacto físico. Los guías elegirán el método más sencillo para comunicar sus mensajes. Usted recibirá la información de la manera que resulte más natural para transmitirla. El método de transmisión puede cambiar al continuar canalizando.
Su papel como receptor y traductor

Órin y DaBen. Como usted es quien habla, podría considerar su papel co­mo el de traductor. Usted puede tener una "sensación" de lo correcto de su traducción de la transmisión o una "sensación" de lo que debe decir. Puede "presentir" la palabra correcta sobre aquella que no es la más adecuada. Para mejorar su exactitud como traductor, preste atención a lo que siente. Si está incómodo de pronto, deje ir lo que está canalizando y permita que emerja otra dirección. Tranquilícese y ponga atención a las palabras que están llegando. Nosotros le daremos una señal, una nota discordante o sen­sación, si ha elegido una palabra o concepto inadecuado.
Si está aburrido con su información, ésa es una señal de que ha per­dido la conexión con su guía. A veces se encontrará hablando y notará que el impulso original de su guía, el cual se hallaba detrás de las pala­bras, ha desaparecido. Si se encuentra buscando palabras, tranquilícese y hable muy despacio; eso le dará tiempo para comparar la sensación correcta de las palabras, con el flujo de energía que está siendo enviado a través de usted.
Después de una sesión de canal, también podríamos enviarle una señal sobre la manera como puede mejorar su recepción. Quizá descu­bra que está pensando en lo que transmitió, reflexionando sobre la ma­nera como pudo hablar con mayor exactitud, más compasión o con un sentimiento más positivo. Su preocupación reflejará sus intentos para mejorar la transmisión.

A menudo se necesita práctica para recibir
con claridad los mensajes de su guía.
Su guía debe acostumbrarse a sus sistemas de energía y efectuará ajustes fi­nos y sutiles. Aunque a veces las palabras y conceptos parecerán provenir de su mente, serán elevados a una vibración superior para que puedan ser pronunciados y presentados de manera distinta. Quizá los mensajes más difíciles de canalizar sean los que resultan obvios, o los que llevan las res­puestas que usted esperaba. En ocasiones es más difícil canalizar para las personas que ama o conoce bien, porque quizá ya conozca la respuesta, y si su guía dice lo mismo, podría pensar que el mensaje proviene de usted y no del guía. La mayoría de los canales con quienes hemos trabajado transmi­ten los mensajes exactamente como los reciben, con la mayor sinceridad. Si usted recibe algo que está de acuerdo con lo que ya sabe, no invalide el mensaje.
No todas las transmisiones tendrán formas, palabras o incluso con­ceptos que resulten perfectos; con frecuencia se pierde algo en la tra­ducción. Cualquiera de ustedes que sea traductor ya ha experimentado la dificultad de poner las palabras de un idioma en las de otro; las len­guas diferentes reflejan distintos procesos de pensamiento. Cuando co­mience a canalizar, nosotros nos daremos cuenta de qué palabras, frases o conceptos selecciona para ajustarse a nuestra transmisión. Nosotros podremos observar su personalidad, creencias y forma de pensar, y ajus­taremos nuestros impulsos de pensamiento en concordancia con lo an­terior. Nosotros vigilaremos su traducción con gran atención y afinare­mos sin cesar nuestras transmisiones para que su recepción sea mejor y refleje la esencia de lo que le estamos enviando.
A veces podría sentir que está recordando y hablando de una expe­riencia propia de su pasado al canalizar, y le parecerá que encaja a la perfección con la lectura. Podría tener la sensación de que está utilizando su memoria en vez de su habilidad para canalizar a un guía. Éste podría ha­cer que usted hable de una experiencia reciente, aunque parecerá que la relata desde un nivel de sabiduría y comprensión superior.

Cualquier cosa que haga y que expanda
su conciencia le ayudará a ser un mejor canal.
Toda la lectura y experimentación que haya realizado, incrementarán los recursos que tenga disponibles para su guía; éste utilizará las ideas que haya leído y las sintetizará de una manera distinta. Él podría adop­tar una idea que usted haya leído hace diez años, o utilizar algo que aprendió el día anterior. Comprenda que cualquier cosa que se encuen­tre en su mente es una herramienta en potencia para su guía.
Cuando su guía hable con alguien, él se comunicará con usted en su mente: "Recuerde cuando leyó este libro. Recuerde este párrafo, este concepto". Esto es justamente lo que la persona que le escucha necesita en ese momento. Su guía tal vez recorra su mente y seleccione algo de su memoria que será adecuado en ese instante. Otra clase de transmi­sión es darle una palabra "gatillo". Usted podría empezar recibiendo la palabra "valor". Al pronunciarla, una asociación de pensamientos e ideas acudirán disparados por esa palabra.
Su guía traducirá su sabiduría personal en un parámetro más general. El le dará las lecciones universales que usted ha aprendido a través de sus experiencias y le ayudará a visualizar su vida de una manera más elevada y espiritual. Su guía quizás utilice estas verdades universales para otros.

Los guías le animan a conectarse con la sabiduría
de su propia alma.
Para disparar su voz, nosotros utilizamos sus pensamientos. Cuando usted canaliza, nosotros somos la corriente subyacente de sus pensamientos, la parte que selecciona los pensamientos que deben dispararse, la que causa que su mente hable de ciertas cosas, de una manera especial. Nosotros ilu­minamos ciertas áreas de su mente y también disparamos el conocimiento de su alma. No sacamos sus ideas, sino las palabras necesarias para expre­sarlas, albergadas en su mente. Cuanto más rica en conocimiento y expe­riencia sea su mente, más palabras tendremos para elegir con las cuales ex­presar nuestros impulsos de pensamiento.
Su guía se manifestará a través de su personalidad y voz, de tal mane­ra que lo sentirá muy parecido a usted al principio. Recuerde, como está acostumbrado a pensar que su voz es usted, cuando la escuche pronun­ciando el mensaje de su guía, asociará este sonido con su yo, hablando.
Con frecuencia es más sencillo creer que es su guía quien habla si la voz es distinta, un acento especial, un ritmo distinto o un tono diferente al de su voz normal.
El lenguaje es muy importante y la precisión a menudo se convierte en una consecuencia de la magnitud de la imagen que usted puede com­prender. Tendríamos que escribir demasiados libros para explicar los principios básicos necesarios para que usted entienda muchos de nues­tros conceptos. Al reducir el mensaje para ayudarle, se pierde parte de la precisión y exactitud, y existe la posibilidad de una mala interpreta­ción. Nosotros tenemos problemas para simplificar los mensajes, hacer­los entendibles, en tanto que, al mismo tiempo, conservamos la profun­didad, la claridad, la sabiduría y la verdad como existen en nuestro nivel.
Con frecuencia enviamos nuestros mensajes utilizando ejemplos, me­táforas y comparaciones. En este proceso, se corre el riesgo de una simpli­ficación exagerada; las excepciones o casos especiales no siempre quedan incluidos. Con frecuencia creamos palabras para explicar lo que queremos decir, porque a menudo no hay términos existentes en su vocabulario. Conforme crezca y entienda más, podremos enviarle mensajes cada vez más complejos o de mayor amplitud. Le damos el consejo que puede utili­zar y comprender en el presente; a veces usted sacará conclusiones equivo­cadas de estos consejos porque no puede percibir la imagen total. La infor­mación que reciba sobre un tema en una etapa determinada de su crecimiento, a menudo será ampliada, aclarada y modificada al crecer. Es por esto que resulta valioso registrar y releer lo que ha canalizado. Al re­cordar esta época en un futuro, cuando esté más consciente de una imagen mayor, a menudo verá que la interpretación de la información es diferente de la que percibió originalmente. Encontrará, en el mensaje de su guía, una sabiduría mayor de la que imaginó al principio; el mensaje será más pro­fundo y tendrá mayor significado cuando lo analice en el futuro.

 

  1. Preparándose para ser canal
    Atracción de su guía de nivel superior

 

Órin y DaBen Su primer encuentro con un guía es un momento especial, y es mejor que se prepare para el mismo como si fuese un acontecimiento especial. Es una experiencia única, distinta para cada persona. Aun aque­llos que han recibido indicaciones de la presencia de un guía, encuentran que el momento real en que realizan los ajustes, en el instante previo de la primera conexión total, está cargado de anticipación.
La invitación y la entrada de un guía en su vida, pueden ocurrir de muchas maneras. Podría suceder bajo la supervisión o dirección de otro guía de nivel superior, o podría contactar usted mismo a su guía con só­lo pedir la conexión. Hemos diseñado este libro para mostrarle cómo entrar en contacto con su guía. Los procesos de la sección II, capítulos 6 y 7, pueden utilizarse como un curso para llamar a su guía. Usted pue­de seguir solo el curso, o con la ayuda de un amigo. Otra manera senci­lla de seguir el curso es grabar cintas propias, utilizando los procesos de los capítulos 6 y 7 como parámetros que le asistan.
Otra forma sencilla es tener presente a un amigo que haga preguntas, mantenga el enfoque, crea en usted, escuche y ayude. Algunas personas en­cuentran que es más fácil canalizar cuando alguien necesita ayuda o una respuesta, ya que el deseo de auxiliar a otros suele estimularlas a sobrepo­nerse a la vacilación de hablar o establecer la conexión. Hemos propor­cionado instrucciones para que un amigo le ayude, en el capítulo 7.
En algún momento, tal vez usted quiera canalizar con otra persona presente, pues las respuestas para otras personas dan al guía una retroali­mentación adicional sobre el nivel y complejidad de la información que us­ted puede presentar. Conforme usted y sus amistades expresen que han comprendido el mensaje, su guía podrá evaluar mejor cómo traduce usted los mensajes y ajustará, según esto, la transmisión. Su guía puede decidir entonces si los mensajes deben simplificarse o hacerse más complejos, y si él necesita ofrecerle información o antecedentes adicionales.

¿Qué esperar la primera vez?

Órin y DaBen. La entrada de un guía de nivel superior casi siempre es suave, excepto en los raros casos en que las vibraciones del guía sean dramáticamente distintas a las suyas. En nuestras experiencias y en las de muchas personas a las que hemos observado, los guías prefieren lle­gar son tanta gentileza que incluso usted dude de la presencia del mis­mo, más que correr el riesgo de preocuparle o asustarle. Debido a que la mayoría de los guías entran son suavidad, y muy a menudo usted está consciente su propio transe es ligero, quizá se encuentre preguntándo­se: ¿Es producto de mi imaginación?

Los guías entran en su aura
con tanta gentileza que usted,
al principio, podría dudar de su presencia.
Algunas personas empiezan a canalizar son gran facilidad. Con un buen alineamiento de los campos de energía entre usted y su guía, es posible entrar en transe sin un periodo de transición prolongado o sin incomo­didad física. Algunos tardan más en entrar en transe; requieren tiempo para tranquilizar sus mentes, enfocar sus energías y alinearse son sus guías. Otros sufren estremecimientos o sensaciones físicas intensas cuando entra el guía, pero esto es raro. Tales sensaciones a menudo pueden eliminarse conforme la persona se abre y aprende a manejar la mayor energía que fluye por su cuerpo. Las sensaciones más comunes son el calor y el cosquilleo; éstas a menudo están presentes en el mo­mento de la entrada de su guía, pero son frecuencia desaparecen al con­tinuar canalizando. Si experimenta alguna incomodidad, pida a su guía que le ayude a abrirse a su energía.
Al seguir canalizando, podrá percibir la presencia vibratoria de su guía como algo diferente de la propia. Los guías tienen una vibración que va más allá del margen normal de percepción, y quizás usted tarde un poso en distinguir entre la propia y la de su guía. Tal vez note algu­nos cambios sutiles en su cuerpo, en su postura o en su respiración; qui­zás observe un tenue cambio en el ritmo, velocidad o patrón de su voz. Algunas personas experimentan estas diferencias de inmediato, y otras no lo hacen.
Su guía profundizará la conexión al percibir su habilidad para ma­nejar la energía. Quizá descubra que recibe sugerencias respecto a la manera como puede incrementar la fuerza de su conexión. Cada vez que canaliza, se crea un lazo más profundo y fuerte son su guía. Para asentar la percepción que puede tener de su guía, sería conveniente imagi­nar que está rodeado por un ser poderoso y amoroso que le acepta por completo, le protege, cuida, apoya y da sabiduría. Siga fingiendo que su guía está presente y, eventualmente, podrá presentir a su guía como al­go más que su imaginación.
Quizá perciba la presencia de su guía, pero no' una forma definida. Algunas personas ven colores y luces, y otras sienten que flotan en el es­pacio. El mundo de los guías está tan lleno de luz, que a veces, al entrar en él, la gente queda siega. Es como salir de un cuarto a oscuras hacia la brillante luz del sol; sus ojos necesitan ajustarse para que pueda ver son claridad. Cuando llega por primera vez a estos dominios superiores, la gente, a veces, se siente tan embargada por todas las sensaciones, que es incapaz de transmitir mensajes concretos. Estas personas perciben un mundo de vibración superior y puede pasar algún tiempo antes que puedan navegar en él.

Alcanzar a su guía requiere de
la capacidad para enfocar y concentrarse.
Si su mente divaga, podría perder la conexión. Hasta que su mente pueda conservar son facilidad el nivel de enfoque necesario, quizá necesite utili­zar su fuerza de voluntad para conservar firme y sólida la conexión, mante­niendo la atención en lo que dice su guía. Al hacerlo, tal vez deba librarse de pensamientos propios que puedan entrometerse. Algunas personas han descrito esto corno un estado de intensa escucha. Al ganar habilidad, podrá experimentar sus pensamientos y los mensajes de su guía, al mismo tiem­po. En un principio, la información podrá parecerle poso clara; podría te­ner la sensación de "tenerla en la punta de la lengua" o al alcance de su ma­no. Sólo prosiga son la siguiente idea y encontrará que el concepto inicial se torna más claro al hablar de otras sosas.
Cuando lleguen las primeras palabras, tal vez necesite pronunciarlas antes que fluyan las siguientes; esto a menudo se experimenta como si to­mase un riesgo porque, cuando habla en condiciones normales, sabe de antemano lo que va a decir. Cuando empiece a canalizar, sólo deje que la información fluya. Quizá tenga miedo de parecer ridículo, o piense que transmite mensajes sin importancia. Déjese llevar, confíe, y juegue como un niño; muéstrese dispuesto a experimentar. Si la transmisión le llega son mucha rapidez o demasiada lentitud, pida a su guía que ajuste el paso; a veces podría encontrarse tan repleto de información que será difícil ex­presarla toda. Si ve algunas sosas que parecen relacionadas entre sí, elija una área que le interese y empiece desde allí.
Al principio no siempre resulta evidente que el guía es de nivel su­perior, por la información proporcionada; sin embargo, con un guía de nivel superior experimentará una sensación agradable, positiva y edifi­cante. Los guías estimulan ciertas partes de su cerebro y al principio quizá no tengan la suficiente habilidad para trabajar con usted. Es posi­ble que la conexión tarde algún tiempo en establecerse; sus primeras palabras tal vez no reflejen con exactitud las impresiones que le manda su guía. Durante este tiempo, como en cualquier proceso de aprendiza­je, pueden aparecer muchas dudas. Esto no es raro.

El acto de canalizar se acompaña de una
conciencia mayor y sensaciones de bienestar.
Hay un periodo inicial de experimentación y de error y prueba mientras su guía explora los métodos para transmitir a través de usted con la má­xima claridad. Hay cientos de maneras de grabar nuestros mensajes en su conciencia, y elegimos el sendero de menor resistencia. Cuanto más cómodo y tranquilo se sienta con su guía, más exitoso ha sido éste en de­jar su mensaje en el sendero sensorial correcto. Si el mensaje y el signi­ficado le resultan distantes, eso a menudo significa que su guía no se ha conectado mediante las vías directas.
Usted y su guía pueden adquirir una similitud de pensamientos e ideas. A menudo esto se percibe como si actuase a la par con su guía. Al lograr la sintonización y la armonía con su guía, el velo que separa los dominios se adelgazará y usted podrá ver y comprender muchas cosas nuevas.

La gente puede canalizar con mucha mayor
facilidad de lo que imagina.

La mayoría de las personas dice: "Es mucho más sencillo de lo que creí" o "He experimentado esta sensación con anterioridad; es muy familiar". Permita que sea sencillo. Su mayor reto será dejarse hablar y no detener el flujo, preguntándose si de verdad se encuentra canalizando o inven­tando lo que dice.
Quizá le sorprenda la sabiduría de lo que transmite. Cuando hable, estará cubierto por la presencia de la vibración superior. No busque mensajes ocultos, disfrazados, oscuros, vagos o crípticos; no debe buscar información escondida. Diga lo que pueda parecerle obvio, ya que a ve­ces esto es lo más importante que debe decir. En tanto que se encuentre en el espacio de un ser superior, la verdad resultará evidente y a menudo simple.
Recuerde que cuando empiece a canalizar, quizá no siempre transmita un mensaje verbal. Su guía quizá sólo trabaje con usted a un nivel de energía, expandiendo, abriendo y preparándole para la siguiente eta­pa de su desarrollo. O tal vez usted reciba un mensaje interior o una imagen mental.
En algún momento después de que haya empezado a canalizar, experi­mente. Antes de llamar a su guía, formule una pregunta y registre la res­puesta que llegue a su mente. Entonces llame a su guía y hágale la misma pregunta. Casi siempre encontrará una respuesta distinta, una forma más sensible y expansiva de analizar el asunto. Aun cuando usted y su guía ten­gan la misma respuesta, es posible que note un enfoque diferente en la ver­sión del guía.
Es de particular importancia, en las primeras etapas, que registre todo lo que se diga. Hay varias razones para esto; le ayudará a compren­der las etapas de su progreso; le permitirá hacer una retrospección y ver la sabiduría de lo que comunica. Una mujer que no estaba segura de canalizar de verdad, escribió a máquina toda la información de su guía; encontró las notas tres meses después y quedó perpleja al leerlas; asom­brada por la sabiduría de la información. Las experiencias transmitidas por su guía, habían sido reales. La lectura de las transcripciones le ayu­daron a creer en el valor de lo que hacía.
Hay otro motivo para registrar lo que canalice. Una vez que las pa­labras han sido registradas o escritas, se vuelven parte de su realidad; le ayudarán a crear una sabiduría aún mayor en el mundo físico. Cada vez que grabe sus palabras, o las escriba, está dando un paso para manifestarlas y acercándolas más a la realidad física.

Su guía siempre está presente
cuando usted lo llama.
La gente pregunta: "¿Por qué mi guía siempre está presente cuando lo llamo?" Permítanos explicarle que existimos en un mundo que está más allá del tiempo y el espacio, y cuando establecemos el compromiso de trabajar con usted, nos damos cuenta de las posibilidades de nuestra ta­rea en conjunto. Si usted cambia de parecer, esto modifica la imagen, pe­ro de un momento al otro tenemos una visión completa de nuestro tra­bajo con usted. No experimentamos el paso del tiempo entre nuestras sesiones juntos. Para nosotros, no hay fin ni principio, sino una ilación continúa formada por nuestro tiempo compartido. Cuando usted, entra en trance, una parte nuestra vuelve a encontrarse en su universo; la par­te de nosotros no conoce el tiempo lineal y sigue consciente de la última ocasión en que estuvimos juntos. A menudo experimentamos esto como usted podría experimentar una línea telefónica cuando la conexión se desvanece y desaparece. Sólo esperamos a que se establezca la siguiente conexión. Procedemos de una conciencia mucho más vasta que la suya; podemos ocuparnos de mil cosas a la vez. Nuestra conexión con usted ocupa sólo una mínima porción de nuestra conciencia general y parte de nuestro compromiso con usted es conservar un canal claro y constante cada vez que nos llame.
¿Su alma o un guía?

 

Órin y DaBen. Las personas suelen buscar explicaciones acerca del proceso que se produce cuando empiezan a canalizar. Se preguntan si están alcanzando una parte de sí mismos o si la sabiduría que reciben proviene de un guía. Algunos, cuando canalizan, experimentan a sus guías como entidades distintas. Otros sienten que entran en contacto con su yo superior o su alma. Analicemos estas percepciones.
Quizá se pregunté qué se siente al canalizar con su alma, en vez de hacerlo con un guía. Muchos de ustedes no se dan cuenta de cómo ex­perimentan sus almas, así que es difícil que establezcan una diferencia entre los pensamientos "de su alma" y los impulsos de pensamiento de un "guía". Hablaremos de su alma como aquella parte mayor de uste­des, la cual existe en esta dimensión, continúa viviendo después de su muerte, recuerda todas sus vidas previas, elige la siguiente y sus oportu­nidades de crecimiento, y demás. Hemos utilizado las palabras "alma", "yo fuente" y "yo superior" de forma intercambiable.
A menos que usted se percate de diferencias muy sutiles, quizá sea difícil que, a su nivel de experiencias, determine si está canalizando a un guía o transmitiendo la luz de su alma. Usted puede tornarse más con­sciente de esta diferencia con el tiempo y la práctica.

Todo acto de canalización se efectúa
a través de su alma.
Debe existir un acuerdo de su alma antes que podamos, hablar a través de usted. Primero, nosotros nos comunicamos con su alma; luego ella envía el mensaje a su mente. Ya sea que usted esté consciente o no, cuando canaliza, nosotros nos comunicamos con su alma. Es por eso que, aun si está inconsciente, la comunicación llevará algunos rasgos de su alma. Debido a que el mensaje cruza por su alma, es muy posible que exista la sensación de que la comunicación le resulta familiar.
Si busca una prueba de que está canalizando a un guía y no a su yo superior, quizá no la encuentre; lo que constituye una evidencia para unos, no lo es para otros. Tal vez usted siente que posee una informa­ción que tal vez no hubiese conocido por sí mismo, y es posible que se sorprenda de la exactitud de sus visiones y predicciones. Esto quizá le sirva de prueba, pero no a otra persona.
Con el tiempo alcanzará una conclusión al respecto; algunas perso­nas asegurarán que es su sabiduría superior, su alma o yo superior quien habla; otras tendrán la certeza de que es su guía. Si obtiene el nombre de un guía y siente que realmente es un guía quien habla a través de us­ted, confíe en su sabiduría más profunda.
Es posible que tenga la sensación de que es su alma la que habla, no un guía; a veces, de hecho es su alma la que lo hace. Es muy bueno que canalice a su yo superior o fuente, porque usted también es un ser her­moso y sabio. La sabiduría de su alma es mucho mayor de lo que se per­mite reconocer. La sabiduría de los niveles superiores de su yo fuente puede ser tan profunda como la de cualquier guía superior.
Duane Cuando veo a las personas que canalizan, noto una diferencia real en sus campos de energía cuando salen de lo que llaman su yo "intui­tivo" -lo que percibo como una armonía y un allanamiento de sus ener­gías- y entran en el espacio del guía, atrayendo información y un empu­je de energía que procede de algún sitio externo. Cuando hablo con la gente y comento que las he visto cambiar, casi siempre pueden identifi­car un cambio en sus sensaciones físicas, sus pensamientos o en los men­sajes que reciben, al mismo tiempo.

 

Obtención del nombre de su guía

Sanaya y Duane. Algunas personas obtienen el nombre de su guía de inmediato; otras, perciben sonidos y letras, que después se transforman en un nombre. Hay gente que dice que se esfuerza tanto en obtener el nombre "correctamente", que termina por confundirse. Es sólo hasta después, cuando tiene tiempo para relajarse, que entiende el nombre. Otras más lo hacen después de semanas de haberlo pedido, y algunas personas jamás lo consiguen. Los guías nos han dicho que no les preo­cupa el nombre "correcto" tanto como el deseo de que las personas se sientan bien con el mismo. Mucha gente ha notado que el nombre cam­bia o se altera un poco durante los primeros días en que canalizan, hasta que por fin consiguen uno con el cual se sienten a gusto y que les parece adecuado.
Los guías aseguran que obtener el nombre de su guía directamente de éste, en vez de hacerlo mediante otro guía, refuerza la conexión. Órin también dice a la gente: "no den mucha importancia a la obtención del nombre de su guía desde el principio. En nuestro dominio nos reconocemos por patrones de energía y buscamos un nombre que se ajuste más a la misma, incluyendo los que tuvimos en, otras vidas".
Varias personas han observado que al conseguir la primera letra o un sonido del nombre, podían trabajar con esto a solas, hasta hallar la combinación correcta de sonidos o letras. En ocasiones, al leer algo, veían un nombre y reconocían así el de su guía. Algunas personas han tenido varios nombres y guías. Una mujer tuvo a doce de ellos, a quie­nes llamó el "Consejo de Doce". Otra mujer tuvo tres guías, quienes se denominaban "Los muy queridos". Un guía solía contestar la mayor parte de las preguntas, pero en ocasiones, dependiendo de la misma, otro guía respondía. Un individuo pedía constantemente el nombre de su guía, pero éste no dejaba de responder: "somos de los que no tienen nombre". Otra mujer que tenía un guía muy informativo y sabio, jamás recibió un nombre. Después de dos años, al fin dejó de pedirlo. Permita que cualquiera que sea su experiencia, sea la correcta.
Muchas personas han buscado el significado del nombre de sus guías y encontrado que tenía un sentido especial para ellas. Una mujer que trabaja con esencias de flores, sintió/oyó la energía de su guía y el nombre "maya". Después, al buscar el nombre, descubrió que significa­ba "la reunión de flores". Un hombre soñaba constantemente con lunas desde la noche en que empezó a canalizar. El nombre que su guía le ha­bía dado era Margaret y cuando buscó el nombre, encontró que éste se derivaba de una palabra griega que significaba "perla", la cual provenía de un vocablo persa que significaba "luna". Juegue con el nombre y dé­jelo evolucionar.
Si se siente listo para aprender a canalizar, prosiga al capítulo 6. Si quiere leer algo sobre nuestras experiencias y las de otros al canalizar, prosiga al capítulo 10.

SECCIÓN II
ABRIÉNDOSE A LA CAPACIDAD DE SER CANAL

  1. Alcanzar el estado de trance
    Guía para usar los ejercicios

 

Sanaya y Duane. Si quiere conectarse con un guía de nivel superior y aprender a canalizar, los ejercicios y procesos que siguen le ayudarán a ha­cerlo. Están basados en los procesos que Órin y DaBen nos dieron para el curso de Abrirse a la capacidad de ser canal. Varios cientos de personas han utilizado estos procedimientos para abrirse a esta capacidad de una manera eficaz. En este libro, Órin y DaBen han incluido información adi­cional para que usted como lector tenga la posibilidad de aprender a ca­nalizar sin nuestra ayuda directa ó el ambiente del curso. Órin y DaBen le proporcionarán guía y ayuda de energía para su apertura, si usted la soli­cita, y su propio guía, también le auxiliará.
Es mejor que use estos ejercicios y procesos de manera secuencial. Léalos con calma y comience en el grado de habilidad que se encuentre ahora. Los hemos incluido en un mismo capítulo para que pueda comen­zar desde el principio y, los revise todos en una tarde, si está listo para ha­cerlo. De manera alternativa, tal vez desee realizarlos en un periodo de varias semanas. Al abrirse a la capacidad de ser canal, sea amoroso y pa­ciente consigo y deje que el juego dirija algunos de sus esfuerzos. Re­cuerde que usted es único y que su experiencia será muy personal.
Como sucede con cualquier otra habilidad nueva, es importante cierta preparación y voluntad para explotar áreas desconocidas. Es fre­cuente que la gente se sienta emocionada, incluso nerviosa o angustia­da, cuando enfrentan una oportunidad como la de canalizar. Realice es­tos ejercicios y procesos sólo cuando se sienta listo para aprender a ser canal. Si no experimenta esto ahora, quizá deba evitar esta sección y proceder a la número III, capítulo 10, donde leerá sobre nuestras expe­riencias y las de otras personas como canales. Si desea canalizar, el mo­mento llegará, quizá mucho antes de lo que supone.
Puede prepararse para ser canal, quizá ya ha hecho demasiado para estar listo. Para empezar debe lograr y conservar un estado de relaja­ción, y más tarde es necesario que pueda mantener un enfoque y la con­centración durante, por lo menos, cinco minutos. Es posible que haya conseguido esto durante la meditación o la autohipnosis.
Si se siente seguro de poder relajarse y enfocar, proceda con rapi­dez con los dos primeros ejercicios y continúe con el tercero. Armoni­zar con la energía de la fuerza vital. Recuerde que la relajación y el en­foque son elementos clave para canalizar, así que, al desarrollar sus habilidades de canal, éstas serán áreas con las que podrá trabajar para incrementar, sin dificultades, su capacidad de canalizar cada vez con mayor claridad.
Si no puede alcanzar los estados de relajación y trance enfocado con facilidad, los dos primeros ejercicios ayudarán. Dedique algunos días para tratar de familiarizarse con las técnicas de relajación y apren­da a concentrarse como se muestra en el ejercicio sobre el tema. Una forma de condicionarse para el estado de trance, es a través de las cintas grabadas de meditación guiada. Usted mismo podrá hacerlas o utilizar las que han preparado otras personas. Los pasos de los ejercicios y pro­cesos están diseñados de tal manera que pueda utilizarlos como pará­metros para crear sus grabaciones, las cuales le conducirán al trance.
Hay ocasiones en que es mejor no trabajar con estos ejercicios o aprender a canalizar. Cuando esté enfermo, sufra un dolor o golpe emo­cional temporal, o esté pasando por una época de crisis perturbadora, es mejor que no aprenda a canalizar. De manera similar, tampoco debe­rá aprenderlo durante periodos prolongados de depresión o en los mo­mentos cuando se sienta exhausto a físicamente agotado. Es mejor que su primera conexión con un guía se establezca cuando se sienta descan­sado, saludable y positivo. Después de obtener una conexión clara con su guía, podrá utilizar dicho contacto para ayudarse a salir de estados emocionales negativos. Si tiene temores, dudas o preguntas no resuel­tas, espere para canalizar hasta que haya analizado esto con detenimiento, y encontrado una solución aceptable.
El camino hacia la excelencia en el arte de canalizar, es el mismo que existe para cualquier otra habilidad: el estudio continuo, la deter­minación, el deseo de tener éxito, un sincero amor por el proceso y sen­sibilidad hacia las cosas que le ayuden a progresar. El mejor maestro es su deseo de convertirse en un canal excelente y claro.
Los ejercicios y procesos que se presentan a continuación están es­tructurados y representan una forma como usted puede aprender a ser canal. Cada vez que los utilice trate de alcanzar la mayor altura posible y así crecerá en su capacidad para elevarse y conectarse con los domi­nios superiores. Use dichos procesos cuando se abra por primera vez, o
cree procesos personales en torno a éstos. Una vez que haya aprendido a canalizar y la experiencia le resulte familiar, le invitamos a abandonar las formas y procesos aprendidos hasta aquí y desarrolle su estilo pro­pio. Entre en trance con facilidad, con un mínimo de ritual.
La gente nos pregunta: "¿Necesito rodearme de luz blanca?" Le aconsejamos que empiece rodeándose con la imagen de una burbuja de luz blanca. No utilizará la luz para protegerse, sino para incrementar sus vibraciones. La única vez en que utilizamos la imagen de una burbu­ja de luz es cuando ayudamos a otros, ya que parece auxiliar a la gente, a desechar sus dudas para permanecer en un estado superior. Cuando Sa­naya entra en trance con Órin, experimenta una sensación de renuncia y de rendirse a un ser superior. No se rodea de una burbuja de luz antes que entre Órin, porque cuando Órin llega, él Es la luz.
Lo mejor es adoptar una actitud alegre en cualquier estado de ca­nal. Conserve todo lo que brinde alegría.' Experimente! No permita que nada se convierta en un deber o una obligación. Cuanto más se acostumbre a los estados para canalizar, descubrirá aún más sobre las sutilezas que existen en estos espacios. Los espacios a los que usted pue­de viajar cuando canaliza, son infinitos; representan umbrales hacia ex­periencias de crecimiento nuevas e ilimitadas.
Para practicar las técnicas' de relajación, refiérase al ejercicio Alcanzar un estado de relajación. Después que pueda relajarse, continúe con el ejercicio Mantener el enfoque y la concentración. Una vez que haya dominado ambos, siga con el ejercicio Armonizar con la energía de la fuerza vital.

Ejercicio de Órin y DaBen
Alcanzar un estado de relajación

Objetivo: Este ejercicio es una preparación básica para entrar en trance. Queremos que su experiencia como canal sea relajante, sencilla y feliz.

Preparación: Elija un momento en el que no reciba interrupciones duran­te diez o quince minutos y desconecte el teléfono. Si viven otras personas en la casa, dígales que desea que le dejen en paz y cierre la puerta. Es sor­prendente la manera como un estado pacífico meditativo tiende a atraer a los niños y a las personas que, de pronto, desean hablar con usted. Cree un ambiente agradable y tranquilizador en torno de sí. Use ropa holgada; es importante que se sienta cómodo. Elija un momento en que esté bien despierto. Si acaba de comer o se siente cansado, espere hasta más tarde. Ponga algo de música relajante, suave y tranquilizadora.

 

Pasos:
1. Siéntese con comodidad, ya sea en una silla o en el suelo; debe ser una postura que pueda conservar sin problemas durante diez o quince mi­nutos.
2. Cierre los ojos y empiece a respirar con calma y despacio, aspirando al­rededor de veinte respiraciones lentas, rítmicas y conectadas a la parte superior del techo.
3. Olvide sus preocupaciones. Imagine que desaparecen. Cada vez que se presente un pensamiento, imagínelo en un pizarrón y luego, sin esfuer­zo, bórrelo, o imagine que pone cada pensamiento en una burbuja que se aleja volando.
4. Relaje su cuerpo. Siéntase cada vez más sereno, calmado y tranquilo. En su imaginación, viaje por su cuerpo, relajando cada parte. Mental­mente, relaje sus pies, piernas, muslos, vientre, pecho, brazos, manos, hombros, cuello, cabeza y rostro. Deje que su mandíbula quede entrea­bierta y relaje los músculos de sus ojos.
5. Coloque una burbuja de luz blanca en torno a usted. Imagine su tamaño, forma y brillantez. Juegue a hacerla crecer y reducir su tamaño hasta que tenga las dimensiones que le parezcan más adecuadas.
6. Cuando se sienta calmado y relajado, y listo para volver, devuelva su atención a la habitación, despacio. Saboree y disfrute de su estado de calma y paz.
Evaluación: Si se siente más calmado y relajado de lo normal, no como imagina que se sentirían otras personas, sino lo que siente usted, proce­da al siguiente ejercicio: Mantener el enfoque y la concentración.
Si no se siente más calmado y relajado de lo normal, deténgase aho­ra y repita este ejercicio o repita los pasos y dedique más tiempo para relajar cada parte de su cuerpo. Trate de inventar procesos o pensa­mientos propios que le ayuden a lograr un estado más relajado y calma­do. Si no logra relajarse, a menudo es suficiente con que practique to­dos los días, durante veinte minutos, por espacio de una o dos semanas, hasta que consiga acostumbrarse a una relajación más profunda y la quietud. Este método no es absolutamente esencial, pero le ayudará a acostumbrarse al estado mental más adecuado para la entrada de su guía.

 

Enfoque: un elemento del espacio de canal

 

Órin y DaBen Un aspecto importante para canalizar, es la capacidad para enfocar, de tal manera que pueda recibir y emitir energía al mismo tiempo. Si usted está curando a alguien, deseará actuar como canal, re­cibiendo la energía superior a la vez que realiza las funciones que sean necesarias. Si canaliza información verbal con su guía, deseará recibir información de éste al mismo tiempo que usted habla. El reto de cana­lizar, para algunas personas, es que reciben con facilidad pero tienen di­ficultades para hablar a la vez. Esta clase de destreza físico-mental pue­de aprenderse.
Cuando la gente se sienta a meditar o a relajarse, todo en su mente puede empezar a emerger. Una mujer dijo que cada vez que se sentaba a canalizar, pensaba en todo lo que tenía que hacer, en las personas a quie­nes había olvidado llamar por teléfono, en las cartas que debía responder y en todas las cosas que necesitaban arreglo en su casa. Decidió tener a la mano un cuaderno para escribir estos pensamientos cuando aparecieran. Una vez que supo que todo estaba registrado, pudo relajarse y entrar en un trance profundo. Dijo que si no los hubiese escrito, se habría preocu­pado tanto por la posibilidad de olvidar esas cosas, que hubiese tenido problemas para avanzar y, eventualmente, hubiera tenido que detenerse. Esto resultó para ella; si usted tiene el mismo problema vea si también le da buen resultado.
Es importante pasar algún tiempo acostumbrándose a los estados de conciencia expandidos. Aprenda a contener el flujo normal de sus pensamientos y a concentrarse en una idea a la vez. No se preocupe si encuentra que tiene problemas para enfocar ahora, ya que, al continuar, esto será cada vez más fácil. Su capacidad para concentrarse y alcanzar la atención en un punto, hacia arriba, es lo que permitirá una clara co­nexión con su guía.

Ejercicio de Órin y DaBen
Mantener el enfoque y la concentración

Objetivo: La mente, naturalmente, es rápida y activa. Para canalizar la mente, necesita desarrollar cierto grado de habilidad para dirigir su ve­locidad y actividad hacia la concentración en el flujo de información procedente de su guía.
Preparación: Debe lograr el estado de relajación física y emocional. Si prefiere, escuche música tranquilizadora y calmante. Si quiere, tenga a la mano una pluma y papel.
Pasos:
1. Cuando se sienta relajado, elija cualidad positiva que le gustaría traer a su vida. Podría ser algo como amor, compasión, alegría o paz.
2. Al pensar en esa cualidad,, imagine de cuántas maneras podría experi­mentarla en su vida. ¿Cómo cambiaría su vida esa sensación? Si tuviese esa cualidad, ¿qué cosas haría de otra manera? ¿Cómo, la posesión de la misma, cambiaría sus relaciones con otras personas? '
3. Mantenga las imágenes y pensamientos en su mente, con claridad du­rante tanto tiempo como sea posible. Realice esto durante, al menos, cinco minutos.
4. Vigile los pensamientos perturbadores que puedan provocar temas no relacionados. Si son importantes y necesita recordarlos, anótelos para que pueda apartarlos de su mente. En otras ocasiones, repita el ejercicio enfocado en un objeto como una flor, cristal o cualquier cosa con la que sienta afinidad. Esta vez, obser­ve el objeto: su color, tamaño y detalles, durante cinco minutos por lo menos, sin permitir el paso de pensamientos ajenos. Quizá también pueda tratar de imaginar a un gran ser, un maestro, sen­tado frente a usted. Imagine que mira los ojos del maestro y se alinea con sus vibraciones superiores. Vea si puede retener esta imagen y co­nexión durante cinco minutos.

Evaluación: Observe cuánto tiempo puede conservar el enfoque. Cinco minutos es un magnifico inicio. Si no lo puede conservar, durante por lo menos cinco minutos, empiece con un minuto cada día, durante una se­mana o más o menos hasta que pueda permanecer enfocado durante cinco minutos continuos. Cuando empiece a conservar el enfoque du­rante cinco minutos más, prosiga al siguiente ejercicio: Armonizar con la energía de la fuerza vital.

Ejercicio de Órin y DaBen
Armonizar con la energía de la fuerza vital

Objetivo: Cuando canaliza, usted necesita presentir la presencia de su guía en un nivel de sensaciones, intuitivo. Percibir las sutiles vibraciones de la energía de la fuerza vital, empieza a abrir su conciencia.

Preparación: Debe lograr relajarse y haber dominado la capacidad de concentración durante por lo menos cinco minutos, como se explica en el ejercicio Mantener el enfoque y la concentración. Prepárese de la misma manera en que lo hizo para el ejercicio Alcanzar un estado de re­lajación, incluyendo la música. Encuentre el momento en que no le in­terrumpan y un lugar donde nadie le moleste. Tenga a mano cristales o flores (Necesarios: dos cristales, de preferencia cuarzo y amatista verda­deros, uno de cada uno, dos flores o plantas, de cualquier clase).

Pasos:
1. Busque una postura cómoda, relaje su cuerpo, aquiete sus pensamien­tos, calme sus emociones. Tómese por lo menos dos o tres minutos pa­ra relajarse. Imagine que llama hacia sí toda su energía, de todos los rincones del universo. Imagine que suelta la energía de cualquier otra persona, la cual haya asimilado y la envía hacia arriba.
2. Tome uno de los cristales con la mano derecha. Dé la bienvenida al cris­tal. Sienta lo perfecto de la forma. Imagine que cada cristal tiene una clase de energía especial que puede desarrollar algo bueno para usted. Perciba realmente la energía que hay en el cristal. Mentalmente, pre­gunte al cristal cuál es su propósito. Vea si puede expresar con pala­bras lo que percibe. Dedique al cristal por lo menos dos o tres minutos de su atención.
3. Deje el cristal y recoja el otro. Haga lo mismo con éste y note si puede percibir diferencias entre los dos. Es posible que sienta como si la energía viniese de su imaginación. Así debe ser. Note que usted puede percibir la energía sutilmente.
4. Deje los cristales y recoja una de las flores o toque una planta. Salu­de a la flor o a la planta y conózcala. Note que puede percibir su vida, su energía. Pase por lo menos dos o tres minutos percibiéndola y sa­ludándola.
5. Déjela y recoja la otra flor o toque la otra planta. Salude a esta flor o planta y conózcala. Note cuán capaz es usted de percibir su vida, su energía. Observe las diferencias de energía entre las dos flores o plantas.
6. Salga por completo del trance, estire su cuerpo, abra los ojos.
7. Al recordar sus introspecciones, llénese de la convicción de que puede percibir con facilidad las energías sutiles
de otras formas de vida. Re­cuerde tantas cualidades y diferencias de la energía vital de los cristales y plantas,
como le sea posible.

Evaluación. Si puede percibir estas útiles vibraciones, aunque sea ligeramente, aunque tenga la sensación de que las está inventando, eso es muy bueno. Proceda al siguiente ejercicio: Postura y posición del trance. Si nopuede percibir nada, repita este ejercicio hasta que lo consiga.

 

 

Ejercicio de Órin y DaBen
Postura y posición del trance

 

Objetivo: Encontrar la mejor postura que le ayude a conservar su trance y le permita alcanzar y armonizar con los niveles espirituales superiores.

Preparación: Haber completado el ejercicio de Armonizar con la ener­gía de la fuerza vital y tener la capacidad básica de relajarse y conservar el enfoque. Use ropa holgada y siéntase en una posición erguida y có­moda, ya sea en el suelo o en una silla. Siéntase erecto y apile sus vérte­bras una sobre otra en una posición que pueda conservar durante veinte minutos o más. Si está en el suelo, quizá quiera colocar una almohada bajo sus caderas. Es mejor cuando su, cuerpo tiene cierto grado de co­modidad; no necesita estar libre de dolor, pero sí, que dicho dolor o in­comodidad no sea tanto que le distraiga. Su ambiente no debe ser de­masiado cálido o frío. Ponga algo de música que le ayude a alcanzar un sentimiento espiritual elevado.

Pasos:
1. Cierre los ojos y empiece a relajar su cuerpo, calme sus emociones y aquiete su mente. Dedique por lo menos dos o tres minutos para rela­jarse y contener sus pensamientos. Reúna en sí mismo toda la energía que haya distribuido en el universo.
2. Imagine que va a iniciar un viaje hacia arriba, hacia los dominios supe­riores de luz y amor. Ajuste su energía de tal manera que empiece a sentirse en un espacio espiritual elevado. Utilice cualquier imagen que le ayude a evocar ese sentimiento especial. Imagine un momento bajo las estrellas o recuerde el sentimiento de reverencia que ha tenido en la iglesia o templo. Conéctese con lo que pueda conducirle a un espa­cio superior y siéntase más en comunión con el dios interior.
3. Déjese llevar por el flujo de ese estado de ánimo. Quizá quiera ajus­tar su posición. Experimente con ligeros movimientos de su rostro, cuello y hombros. Descubra cuáles posiciones le permiten sentirse más expansivo y pensar de manera más elevada. Aspire profundo y llene de aire la parte superior de su pecho. Note cómo cambia su postura y la forma como su cabeza adquiere una posición distinta. Permítase la sensación de que su cabeza está flotando. Puede mover­se un poco hacia adelante o atrás, a la derecha o izquierda. Juegue con el ángulo de su cabeza; deje que sus pensamientos se vuelvan más lentos. Permita que se relaje su vientre. Note cómo algunos de los más ligeros movimientos en la postura o posición, producen grandes cambios de sensación.
4. Experimente sus sensaciones interiores. Escuche con todos sus sentidos. Note que algo de su charla interior y su inquietud desaparecen. Observe también que es más consciente de lo que le rodea, del cuarto, los sonidos, los olores y energías. Permita que esa conciencia le eleve más.
5. Observe su respiración. Deje que sus manos y muñecas se relajen. Quizá sienta un poco de cosquilleo y calor al empezar a abrirse para canalizar una energía superior. Ábrase a los dominios superiores que están más allá del plano terrestre. Imagine todas las células de su cerebro, su mente receptora, reflejando a la perfección los planos superiores de la realidad, como si fuesen espejos. Imagine la energía superior que fluye de su hemisferio derecho al izquierdo, su mente conciente, con perfecta precisión y claridad. Observe su mente como si fuese un claro lago en una montaña, reflejando los dominios superiores. Pase algunos minutos asimilando esta vibración superior.
6. Elévese con su mente tanto como pueda. Quizá experimente un senti­miento de amor y compasión más acentuado de lo normal. Siéntase centrado, equilibrado, amoroso y abierto. Experimente saliendo y en­trando en este espacio. Note cómo su cuerpo sigue el cambio. Observe cómo este sentimiento puede influir directa y espontáneamente, en sus pensamientos.
7. Cuando haya explorado algo de lo que es posible en este espacio, vuelva a la habitación, esté perfectamente presente y alerta. Practique en este espacio para canalizar en diversas circunstancias y lugares. Aprenda a identificar los momentos del día en los que puede encontrarse en un espacio para canalizar de manera espontánea: al concentrarse en la solución de un problema; al expresar su amor por alguien, quizás ayudándole con un consejo; al pintar, dibujar, ense­ñar, etc. No permita que una postura o grupo particular de circuns­tancias, se convierta en un ritual o una necesidad. Aprenda a estable­cer un buen enlace o estado para canalizar bajo cualquier clase de circunstancias.

Evaluación: Si logró un sentimiento de amor y compasión mayor de lo normal, o un sentimiento expansivo con este ejercicio, proceda al capítulo 7, Conectándose con su guía. Si encontró que le resultaba particularmente difícil, quizá. esté ejecutando el ejercicio de una manera más complica­da de lo que es en realidad. Relájese, deje ir sus pensamientos acerca de lo que sentirá y trabaje de nuevo con este ejercicio, lentamente.

  1. Conectándose con su guía
Saludo y bienvenida

 

Órin y Daben ¡Es ahora! El momento de Abrirse a la capacidad de ser canal es este. Ha soñado con él, ha leído al respecto, ha pensado en ello y ¡ahora lo hará!.
En el primer proceso, usted será recibido por los guías, llamará a su guía especial y sostendrá una conversación "mental" con él o ella. Podrá determinar si éste es el guía al que canalizará verbalmente; de ser así, procederá al siguiente proceso, Canalizar verbalmente a su guía.
Si ha pasado algún tiempo desde que leyó el inicio de este libro, su­mimos que repase los capítulos 3, 4 y 5, sobre quiénes son los guías, lo que sentirá al canalizar y cómo se comunican los guías con usted.
Sólo siga estos procesos si se siente listo, se encuentra sano, se siente (emocionalmente positivo y considera que ha resuelto la mayor parte de sus preguntas sobre cómo reconocer a un guía superior. No olvide -no está sólo en esta empresa que de hecho una de las razones por las que canalizar pue­de ser más sencillo de lo que supone, es que va a recibir ayuda de su guía.

Proceso de Órin y DaBen
Bienvenida al dominio de su guía y primer encuentro
Objetivo: Esto es para darle la bienvenida al dominio de su guía y para permitirle adquirir una impresión consciente del guía al que canalizará.
Preparación: Realizar los ejercicios de Armonizar con la energía de la fuerza vital y Postura y posición del trance, en el capítulo 6, antes de proseguir con este proceso. Ponga música tranquilizadora y hermosa, que le brinde un sentimiento de reverencia y que sea edificante; selec­cione melodías que antes le han ayudado a expandirse, como durante la Postura y posición del trance.
Pasos:

  1. Entre en su postura de trance; asegúrese de que sea una posición cómoda, con la espalda erguida. Una vez más, examine la posición de su cuerpo, empezando por los pies. Observe la colocación de sus manos, espalda y piernas. Tenga conciencia de su respiración. Cierre los ojos y haga respiraciones profundas. Entre en el estado de trance que ha practicado.
  2. Imagine que se eleva cada vez más, que trasciende la realidad ordinaria y entra en una dimensión superior de amor, luz y alegría. Imagínese ba­ñado en luz; sienta el espacio que le rodea, lleno de una luz blanca, her­mosa y suave.
  3. Imagine que muchos seres de luz se aproximan para reunirse con us­ted. Sienta el amor e interés que tienen por usted. Abra su corazón pa­ra recibirlos. Imagine que hay puertas que se abren entre su realidad y la de ellos. Perciba la presencia de muchos seres elevados y amorosos a su alrededor, quienes le dan la bienvenida a los dominios superiores donde hay alegría y amor incondicional. Imagínelos creando una puer­ta para usted.
  4. Note que no es una coincidencia que usted establezca esta conexión. Vea la cadena de acontecimientos que le han conducido a este momen­to, los encuentros casuales, los libros y los cambios que ya han ocurrido en su vida. Su guía y los guías son conscientes de usted y le reservan una bienvenida especial al aproximarse más a ellos.
  5. Imagine que hay una puerta frente a usted. Al otro lado de esa puerta existe un mundo de luz, vibración superior y de crecimiento acelerado para usted. Vaya al interior, dentro de su corazón y pregúntese si está preparado para establecer un mayor compromiso consigo y con su sen­dero de servicio. Cuando lo esté, cruce esta puerta. (Si no está listo aho­ra, no hay inconveniente alguno en que cruce la puerta incluso sema­nas después). Sienta la luz que cae sobre usted, curándole y limpiándole. Acepte este nuevo nivel de luz en su vida. Tenga conciencia de que ésta es una puerta muy real y de que su vida empezará a cambiar cuando la cruce.
  6. Muchos seres superiores transmiten un plan para la evolución de la hu­manidad. Siéntese en silencio e imagine que se conecta con esta emisión. Suponga que sus energías se alinean con este plan, para que su camino se desdoble desde hoy y todo lo que haga esté de acuerdo con el plan mayor. Usted será un canal para la luz de cualquier manera que decida seguir su crecimiento.
  7. Continúe ajustando su postura al subir cada vez más. Pida al maestro y guía más elevado, que esté alineado con usted, que avance. Imagine que su guía, un guía especial, se aproxima. Presienta a este guía, sien­ta su amor por usted. Abrase para recibirle. Sienta que su corazón da la bienvenida a este guía. Sienta la respuesta. ¡Crea que todo esto ocurre de verdad! Su imaginación es la capacidad más próxima a la de canalizar, y es la conexión más sencilla al principio, que su guía tiene con usted.
  8. ¿Qué parece o cómo siente a su guía? Deje que entren las impresiones. No censure o juzgue las sensaciones, imágenes, impresiones o información que recibe. Familiarícese con esta sensación elevada de su guía.
  9. Salude a su guía en su mente. Pregúntele si procede de la luz. Afirme que usted está pidiendo al guía más elevado que esté alineado con su bien superior y su sendero espiritual. Tal vez quiera sostener una conversación mental con este guía, hasta sentirse cómodo con la idea de permitirle que se acerque más. Si no se siente a gusto con este guía, pregunte si, él o ella, tiene algo de valor que informarle, y luego pídale que se marche. Vuelva a solicitar un maestro amo de la curación, ele­vado, que se aproxime a usted (Si tiene dudas en este punto, refiérase de nuevo al capítulo 4). Cuando se sienta a gusto con un guía, continúe al siguiente paso.
  10. Pida a su guía que empiece a hacer todo lo que pueda para abrir el ca­nal, ahora que usted se ha comprometido y está dispuesto a canalizar verbalmente. Pida a su guía que envíe una señal mental si hay algo más que usted necesite hacer para prepararse a canalizar verbalmente.
  11. Cuando tenga estos mensajes, dé las gracias a todos los seres de luz y sienta su aprecio por usted. Agradezca a su guía y pídale que le ayude a prepararse para canalizar verbalmente. Despídase y vuelva despacio y con facilidad a su realidad normal. Ahora ha establecido la conexión con el guía al que canalizará verbalmente.

Evaluación: Si pudo cruzar la puerta y logró presentir mentalmente y conocer a su guía, proceda al siguiente proceso, Canalizar verbalmente a su guía.
Si pudo cruzar el umbral, pero no fue capaz de presentir o hablar mentalmente con un guía, repita este proceso en otra ocasión. No pro­siga al siguiente hasta que haya conversado y conocido mentalmente a su guía.
Si no se sintió listo para cruzar el umbral, no avance al siguiente proceso. Cruzar esta puerta y establecer un compromiso mayor son pa­sos enormes. Antes de proceder, quizá sea conveniente que lea sobre las t experiencias de Sanaya, Duane y otras personas que han canalizado, en los capítulos 10 al 13. Cuando decida cruzar la puerta, regrese y repita este proceso hasta establecer una buena conexión mental con su guía.
Sanaya, Cuando Órin me ofreció por primera vez la oportunidad de cruzar la puerta, tardé tres semanas en decir que sí. Pensé mucho al res­pecto con anterioridad. Pocos días después de cruzar "mentalmente" la f puerta, mi vida comenzó a sufrir cambios dramáticos. Empezaron a aparecer por doquier oportunidades de servir y ayudar a otras personas. La experiencia de Duane es casi idéntica. Él también tardó algún tiem­po en pensar las cosas, antes de establecer el compromiso. El experi­mentó igualmente cambios dramáticos a los pocos días.

 

Proceso de Órin y DaBen
Canalizar verbalmente a su guía

 

Objetivo: Este proceso sirve para llamar a su guía mediante la voz, obtener el nombre de éste y responder preguntas en estado de trance.
Preparación: Haber completado todos los ejercicios y procesos previos. Leer completamente este proceso antes de empezar, para que esté familiarizado con su dirección general. Cuando canalice verbalmente, utili­ce una grabadora. Obtendrá introspecciones muy valiosas al escuchar de nuevo su canalización. Observe dónde se encuentra el micrófono en mi grabadora, para que no lo aleje de sí o lo obstruya, o en su defecto, utilice un micrófono separado. Etiquete la cinta con la fecha, el lado y quizá el tema que va a canalizar, y póngala en la grabadora. Pruebe la grabadora y los micrófonos. Éstos son sus medios de transmisión; le ayudarán a registrar su canalización y podrá guardarlos para usarlos en cl futuro. Coloque luces en torno a los aparatos y véalas para recibir su información. Cuando se encuentre en estado de trance, podría descu­brir que los aparatos mecánicos suelen causar dificultades.
Asegúrese de haber leído las secciones previas referentes a la entrada de su guía y a la obtención del nombre del mismo. Tenga lista la pregunta que debe hacer a su guía, incluyendo las personales. Quizá quiera grabar estas interrogantes y tenerlas preparadas para su repetición mediante la grabadora en un aparato distinto. Si se encuentra con un ami­bo, dígale qué preguntas debe formular y asegúrese de que haya leído las Instrucciones para ayudar y guiar a un compañero durante su primer encuentro.
Sugerimos que no se mantenga en trance durante más de cuarenta minutos en la primera ocasión; no hay peligro alguno con periodos ma­yores, pero puede ser una experiencia agotadora. Si en algún momento siente que la conexión se torna débil o se encuentra cansado, salga por completo del trance. Ya ha establecido la primera conexión y habrá mu­chas más. Espere una hora, más o menos, antes de entrar en trance de nuevo.

Pasos:

  1. Si lo desea, ponga algo de música especial que le sirva de ayuda y en­cuentre una posición erguida y cómoda al sentarse. Cierre los ojos y proceda entonces a entrar en el estado de trance. Respire hondo y des­pacio, llenando la parte superior del pecho. Imagine que una luz dorada proviene de algún sitio detrás de su cabeza y parte superior del cue­llo para activar la conexión. Si lo desea, envuélvase en la imagen de la burbuja de luz blanca.
  2. Ahora imagine que la energía y la luz fluyen de su garganta y cuerdas vocales. Abra estas áreas a la energía luminosa y superior de su guía. Una vez que lo haya hecho, pronuncie la palabra "om" con cada exha­lación. Relájese más y repita el sonido durante varios minutos. Deje que el sonido y la vibración le eleven.
  3. Crea que puede establecer la conexión con facilidad. Ajuste su energía de tal manera que se sienta en contacto con los dominios superiores de luz y amor. Imagine que vuelve a subir, que expande su ser y que los guías vuelven a crear una puerta que usted debe cruzar. 
  4. Llame al mismo guía que conoció antes. Salúdele una vez más. Quizá desee hablar de nuevo con él en su mente. Asegúrese de que el guía le provoca la sensación de ser un ente elevado, amoroso y sabio. Cuando se sienta más seguro y listo, permita que el guía se aproxime más a su aura y energía.
  5. Ahora, imagine que invita a su guía a entrar más en sus sistemas de ener­gía. Imagine que su guía penetra con gentileza en su aura y, con suavidad y ternura, se aproxima a usted. Sienta que la presencia del guía se vuelve más fuerte; siga estrechando más la conexión. Pida a su guía que le ayude. Quizá deba seguir realizando ligeros cambios en su postura, en la posición, de su cabeza y cuello, para intensificar la conexión y mantener abier­ta la energía en la parte posterior de los mismos. Imagine que su guía se une a usted de tal manera que usted se encuentra sentado en la luz, pero también recuerde que su energía personal es inviolable. Imagine que su sensación de yo es igual de fuerte y que su sentimiento de "yo" se encuen­tra intacto.
  6. Permita ahora que su guía entre por completo en su aura. La vibración del guía es muy ligera, amorosa y sabia y usted sentirá, con mucha pro­babilidad, una presencia amorosa que le envuelve. Podría percibir que su guía está desarrollando lo mejor que hay en usted. Deberá experi­mentar una sensación de bienestar. Continúe abriéndose sólo si siente que su guía es superior y afirma que procede de la luz. Si existe una sen­sación de pesadez, resistencia o negatividad, no siga atrayendo a ese guía. Pida un guía superior y exija que el otro se marche.
  7. Analice sus emociones. Con frecuencia hay un sentimiento de compa­sión cuando nos unimos a ustedes, porque somos seres de amor. Puede experimentar una sensación de calma y tranquilidad. Sabemos que se necesita de tiempo y práctica para fortalecer la conexión. Puede solici­tar nuestra energía, la de Órin y DaBen, para auxiliarse en su apertura. Le felicitamos por su deseo de crear este enlace inicial.
  8. Ahora imagine que la conexión se vuelve cada vez más fuerte. Si su mente dice: "Me pregunto si es cosa mía" o quizá diga: "¿De verdad me he conectado con un guía?"; deje escapar ese pensamiento y por ahora crea que de verdad se ha conectado con un guía de nivel superior, aun­que no pueda percibir o demostrar la realidad del hecho.
  9. Encienda su grabadora; pida el nombre de su guía o el sonido con el cual podrá identificarle. Tome todo el tiempo necesario. Si no recibe un nombre, pida la primera letra o sonido; asegúrese de grabar el nom­bre. Quizá descubra que usted y su guía cambian el nombre durante las siguientes semanas. Algunas personas encuentran que hay más de un guía presente; pueden recibir varios nombres. Si obtiene uno, prosiga al siguiente paso. Sin embargo, no debe preocuparse si no consigue un nombre al principio --o nunca- porque no todos los guías deciden adoptar uno. Si no obtiene un nombre después de un tiempo más o menos breve, prosiga al siguiente paso.
  10. Empiece a canalizar formulando una pregunta a su guía. Elija las interrogantes de entre las Preguntas que debe hacer a su guía cuando empiece a canalizar. Sí tiene problemas para recibir respuestas, vea si recibe imágenes o símbolos y luego pronúncielos. Si no obtiene respuestas a sus pre­guntas o imágenes, pida a su guía que se abra más y fortalezca la conexión. Después, para iniciar su conexión verbal, describa las sensaciones físicas o lo que esté sintiendo, en voz alta. Registre sus respuestas. Si tie­ne dificultades para hablar, como si usted fuese el guía, exprese los mensajes como si fuesen de segunda mano, diciendo cosas como: "mi guía dice..." para empezar. Si experimenta alguna incomodidad, pida a su guía que le ayude a abrir el área de dolor.
  11. Después que usted y su guía hayan establecido la capacidad para responder preguntas, continúe haciéndolo tanto tiempo como se sienta confortable. Cuando usted o su guía hayan terminado, antes de cerrar, permanezca sentado en silencio, disfrutando de la energía de su guía. No es necesario hablar. Encuentre la armonía que proporciona este estado.
  12. Cuando esté listo, pida a su guía que fortalezca la conexión para que sea más sencilla la siguiente ocasión en que canalice.
  13. Después de terminar, agradezca a su guía y perciba la gratitud de éste por usted. Salga por completo del trance. Estire su cuerpo, muévase, abra los ojos y recupere por, completo el estado de alerta y conciencia.

Evaluación: Felicidades por haberse abierto a la capacidad de ser canal, acaba de iniciar una relación muy especial. Bienvenido a la alegría y la aventura que le esperan. Por favor, siga leyendo y únase a la Ceremonia de graduación, que se encuentra en la última sección de este capítulo.
Si no ha alcanzado a su guía, repita este ejercicio hasta que lo con­siga. A menudo se requiere de concentración, paciencia y persistencia mientras desarrolla su capacidad para elevarse al nivel de vibración ade­cuado. No deje de pedir a su guía que le ayude con la conexión y busque tiempo para estar a solas y permitir que su guía le alcance. Si realizó es­te proceso a solas la primera vez, quizá sea conveniente que un amigo le ayude haciendo preguntas y escuchando las respuestas de su guía. Vea las Instrucciones para ayudar y guiar a un compañero durante su primer encuentro.
Si después de algunos intentos no establece la conexión, quizá deba utilizar otro método, como llamar a su guía y permitir que fluyan las ideas de su mente hacia las manos en una computadora, máquina de es­cribir o con pluma y papel. En ocasiones, la gente encuentra más fácil establecer la primera conexión de esta manera.
Si se siente flotar al salir de un trance, es porque no ha roto por com­pleto la conexión. Oblíguese a salir totalmente del estado de trance, qui­zás estirando el cuerpo y moviéndose. Si persiste la sensación, salga o ca­mine en el interior de la casa. Haga algo que requiera del funcionamiento del hemisferio cerebral izquierdo, del pensamiento analítico.
Le hemos enseñado a canalizar con los ojos cerrados, pues es más sencillo enfocar y recibir mensajes interiores cuando el estímulo visual es­tá ausente. La mayoría de las personas prefiere seguir canalizando así; sin embargo, es posible y aceptable hacerlo con los ojos abiertos.

Preguntas que debe hacer a su guía cuando empiece a canalizar

 

Sanaya y Duane Si realiza estos procesos solo, quizá deba registrar las siguientes preguntas en una segunda grabadora con largas pausas inter­medias. Al conectarse con un guía, encienda la segunda grabadora al mismo tiempo, para responder estas preguntas durante el trance. Si tie­ne un amigo que le ayude, pídale que formule estas interrogantes al guía. Si éste da contestaciones breves, pida que elabore más la respues­ta. El propósito de las preguntas es establecer y estabilizar una co­nexión verbal.
Algunas personas encuentran que es más fácil recibir respuestas a las Preguntas de naturaleza universal cuando empiezan a canalizar, pe­ro otras no experimentan lo mismo. Si tiene dificultades para recibir respuestas a las Preguntas de naturaleza universal, formule las Pregun­tas de Inquietud Personal que se encuentran después. Si no obtiene res­puestas específicas, sino símbolos e imágenes percibidos por sus ojos interiores, hable de dichas imágenes.

Preguntas de Órin y DaBen
Preguntas de naturaleza universal

 

  1. ¿Es posible vivir con verdadera alegría? ¿Qué es la verdadera alegría? ¿Cómo podría distinguir la gente entre la alegría verdadera y la ilusión de la alegría? ¿Hay una diferencia entre la alegría del yo superior y la de la personalidad? ¿Es posible sentir ambas?
  2. ¿El yo superior es diferente del yo que conoce la gente? ¿Cómo puede la gente llegar a su yo superior? ¿Es igual para cada persona? ¿Cómo se siente el yo superior?
  3. ¿Cuál es la función de la voluntad? ¿Puede ser dirigida sin fuerza? ¿Cómo puede dirigírsela de otras maneras para obtener lo que uno de­sea? ¿De qué forma puede servirnos la voluntad? ¿Qué puede hacerse para crear lo que uno desea (procesos, técnicas, etc.)?
  4. ¿Cómo puede la gente traer más luz a su vida?
  5. ¿Todo el mundo tiene un propósito en la vida? ¿Cuáles son algunos de los motivos por los que la gente decide nacer? ¿Con qué clase de cosas trabajan las personas durante sus vidas terrestres?
  6. ¿Este universo de verdad es abundante y amistoso? 7. ¿Es posible verse afectado por los pensamientos o emociones de otras personas? ¿Cómo se puede reconocer que uno ha sido afectado por otros y qué hacer al respecto?
  7. ¿Acaso toda relación tiene un propósito? ¿Todo lo que se percibe en otra persona es un reflejo de aquello con lo que uno trabaja en su inte­rior? ¿Es cierto que al cambiar uno, se puede cambiar una relación?
  8. ¿Acaso el futuro está preordenado? ¿Existe la libre voluntad? ¿Qué gana la gente al tener una voluntad libre? ¿Cómo puede la gente crear el futuro que desea?
  9. ¿Es posible que la tierra misma tenga una conciencia o fuerza vital? ¿Cuál es su naturaleza? ¿Qué desea la tierra en este momento; está en­viando algún mensaje?
  10. ¿Qué puede hacer un individuo para contribuir a la paz mundial? ¿Qué puede hacer un individuo para contribuir a la conservación de la naturaleza?
  11. ¿Cuál es el propósito de aprender a desarrollar la capacidad de ser ca­nal? ¿De qué servirá para mí y para la humanidad?

 

 

 

Preguntas de Órin y DaBen
Preguntas de inquietud personal

 

Algunos encuentran que estas preguntas producen respuestas con mayor facilidad que las Preguntas de naturaleza universal. Formule a su guía varias de estas interrogantes. Si no obtiene respuesta alguna y no realiza el proceso con un amigo, describa en la grabadora lo que siente, incluyendo pensamientos, sensaciones físicas, etc. Es importante que hable, aunque sienta, al principio, que es sólo usted quien lo hace y no su guía. Cuando establezca la conexión verbal con su guía, retome las Preguntas de naturaleza universal.

Preguntas generales

  1. ¿Cuál es el propósito de mi vida? 
  2. ¿Cuáles son mis lecciones en esta vida?
  3. ¿Cómo puedo crear más abundancia en, mi vida?
  4. ¿Qué estoy aprendiendo de mi relación con ...?
  5. ¿Cuál es mi sendero más elevado en este momento? 6. ¿Cómo puedo expresar mejor mi creatividad?
  6. ¿Cómo puedo alcanzar la paz interior? ¿Cómo sentiré que he alcanza­do mi paz interior?

 

Preguntas personales
Agregue las preguntas que le gustaría que respondiese su guía.

Preguntas de Órin y DaBen

Preguntas para el compañero sobre sensaciones físicas

 

Haga estas preguntas sólo si su compañero no puede comunicar res­puestas verbales a las Preguntas que debe hacer a su guía. Tan pronto como su compañero empiece a hablar con facilidad, vuelva a las Pre­guntas de naturaleza universal.

  1. ¿Tienes alguna sensación física? ¿Cómo sientes el cuerpo?
  2. ¿Cuáles son tus emociones en este momento?
  3. ¿Ves o escuchas algo?
  4. Describe lo que sientes lo mejor que puedas.

Si el canal no tiene sensaciones o presenta dificultades para contestar estas interrogantes, pregunte al guía si puede fortalecer esta conexión. Si su compañero dice que se siente bloqueado, pida al guía que le mues­tre qué debe hacer. Su actitud de ayuda positiva, es muy importante pa­ra auxiliar al guía a conectarse con su compañero. Su apoyo, interés, pa­ciencia y amor son las cualidades más importantes que usted puede ofrecer.

Instrucciones para ayudar y guiar a un compañero durante su primer encuentro
Si está ayudando a alguien a abrirse ala capacidad de ser canal, lea con cuidado las siguientes instrucciones. Este es un momento especial para cl canal y también para usted. Como compañero, es posible que ofrezca enorme ayuda al canal cuando éste se abra a su guía por primera vez. Usted puede leerle el proceso a su compañero y ayudarle a entrar en trance y conectarse con su guía.
Haga que su compañero entre en trance siguiendo las instrucciones 1 a 8, del proceso Canalizar verbalmente a su guía. Una vez alcanzado el es­tado de trance y llamado el guía, encienda la grabadora y pida el nombre del guía. Si lo recibe, pregunte cómo se deletrea y escríbalo. Si no, pregun­te a su compañero si hay alguna letra o sonido. Si éste continúa sin obte­ner respuesta, pregunte al guía si está dispuesto a contestar las preguntas. Desde ahora, será útil hablar directamente con el guía y utilizar el nombre del mismo, si lo ha dado. Si el guía está de acuerdo, primero formule las Preguntas de naturaleza universal; si el canal tiene dificultades para esta­blecer una conexión vocal, con lentitud, formule algunas de las Preguntas sobre sensaciones físicas. Lo más importante en este momento es lograr que el canal hable en trance.
El objetivo de estas preguntas es conseguir que el canal abra el cen­tro de su garganta y transmita. No se preocupe si no obtiene una res­puesta inmediata. El silencio con frecuencia significa que está tratando de tener acceso al guía, así que proporciónele el tiempo suficiente para "hallar" las respuestas. Si el canal contesta las preguntas con respuestas cortas y rápidas, estimúlelo a contestar con mayor detalle --quizás ha­ciendo preguntas sobre alguna parte de la respuesta- ponga interés en la información.
Si el canal ha establecido la conexión verbal, pero todavía tiene problemas para recibir respuestas, haga preguntas sobre alguien a quien el canal no conozca, y usted sí, para dar una retroalimentación significativa sobre las respuestas. Dé al guía el nombre y luego formule preguntas: "¿Cómo puedo ayudar a esta persona?" o "¿Qué estoy aprendiendo de mi relación con ella?" No pida predicciones ni formule preguntas que impliquen respuestas detalladas, tales como fechas o épocas.

Lo mejor para su compañero es que el trance dure de veinte o cuarenta minutos. Cuando salga del trance, su retroalimentación positiva y entusiasmo le ayudarán a fortalecer la conexión. Si su compañero no ha establecido, un enlace verbal con su guía, apóyelo y repita este proceso en otro momento.

Ceremonia de graduación:

Felicidades por haberse abierto a la capacidad de ser canal
Órin y DaBen Cuando un guía ha sido recibido conscientemente, se crea una gran alegría en nuestro plano. Nuestra emoción ante esta apertura es inmensa y celebramos cuando alcanzamos la tierra con nuestra luz. Su guía no es el único que se regocija ante la conexión consciente, todos celebramos su capacidad para comunicarse con nosotros. Cele­bramos con amor. Su conciencia expandida hacia nuestros dominios es similar al nacimiento de una nueva vida. Éste es su nacimiento a la luz.

Celebramos cuando usted establece
una conexión con nosotros.

Ahora que se ha abierto a la capacidad de ser canal, muchos cambios buenos ocurrirán en su vida, si los quiere y sus deseos serán satisfechos con mayor rapidez que en el pasado. Al evolucionar espiritualmente, se volverá cada vez más importante que tenga precisión en sus requerimientos. Medítelos con cuidado, porque los recibirá. Si tuviese ahora todo lo que quisiera, ¿qué desearía después? Esta pregunta se presentará, porque alcanzará muchas de sus metas. Utilice pensamientos y palabras positivos y preste atención a su manera de hablar. Estará más conectado y enlazado con la mente universal; tendrá acceso a los dominios superiores de la creatividad, esencia y luz; sus palabras y pensamientos tendrán mayor influencia; poseerá un poder cre­ciente para curar o lastimar con sus palabras o pensamientos. Establezca sus deseos y necesidades de manera positiva. Céntrese en lo que quiere, más que en lo que no desea, porque obtendrá aquello en lo que esté enfocado. Utili­ce palabras enaltecedoras y preste más atención en lo bueno y correcto de las personas, en vez de en lo que hacen mal.

Bienvenido a los dominios de la luz.
La vida no tiene que ser difícil; ya no tendrá que luchar. Nosotros pode­mos ayudarle a ayudarse. Recuerde que debe pedirlo, nosotros sólo po­dremos auxiliarle cuando solicite ayuda. Recibirá asistencia en diversas áreas de su vida. Su guía le ayudará a adquirir las herramientas que ne­cesite para hacer que su vida funcione mejor. Usted forma parte de una comunidad más grande cuando canaliza, la comunidad de seres que existen en planos superiores de la realidad. Sus sentimientos y pensa­mientos armoniosos contribuirán de manera importante a nuestro tra­bajo en conjunto. Cuando usted se siente alterado, nosotros lo percibi­mos. Trabajaremos juntos para ayudarle a controlar las turbulencias de su vida, para ayudarle a vivir con mayor tranquilidad y paz.

La vida puede ser sencilla, las cosas pueden
ocurrir de manera feliz.
Su voluntad para abrirse, recibir, confiar en sí mismo, experimentar el mundo de maneras novedosas y utilizar esta oportunidad para crecer, es todo lo que se necesita. Muchas cosas nuevas le esperan, porque abrirse a la capacidad de ser canal es el inicio de un nuevo mundo. Al estar listo, la gente se aproximará a usted en busca de ayuda para su crecimiento. Su in­tegridad y responsabilidad son de enorme importancia. Tenga una buena representación ante el mundo, sea humilde, reconozca la luz en otras per­sonas y hable bien de la gente. Los canales son los líderes, maestros y los que habrán de curar en la nueva era. Puesto que han atraído más luz, ten­drán gran magnetismo con la gente. Ustedes han cruzado el umbral con esta apertura, aún con mayor facilidad crearán una diferencia en el mun­do. Sus elecciones serán claras; empezarán a ver el futuro probable que les aguarda y podrán, de manera consciente, elegir el canino que desean se­guir. Deben estar dispuestos para anteponer su sendero a cualquier cosa y establecer un compromiso todavía mayor con ustedes mismos. Renun­cien a la obligación de dirigir el camino de otras personas, a menos que és­te forme parte del de ustedes.
Trabajarán con las fuerzas de la evolución y nadarán con la corrien­te, en vez de hacerlo contra la misma. Creen el compromiso de hacer que sus vidas funcionen bien. Permitan que su bien superior les dé al­cance. Podrán alcanzar la conciencia superior en una vida.
Es posible lograr una conciencia superior en una vida, ahora más que nunca. Hay mucha alegría y risas en nuestros dominios, así que no se tomen demasiado en serio. Jueguen con el universo y dejen que éste juegue con ustedes. Comunicar a su guía es sólo el inicio de un maravi­lloso viaje lleno del misterio de los descubrimientos, de la alegría de aprender y del bienestar que procede de vivir en la luz. Sanaya y Duane Recomendamos que tome un descanso, que se dé un poco de tiempo para integrar sus experiencias. Después de esto, quizá quiera proseguir con el capítulo 8, Lecturas para otros, o leer sobre las experiencias de Sanaya y Duane con la capacidad de ser canales, así co­mo las aperturas de otras personas, en los capítulos 10 al 13. Si desea leer más sobre la manera de desarrollar su capacidad de ser canal, dirí­jase al capítulo 14.

 

  1. Lecturas para otros

Lecturas para otras personas

 

Órin y DaBen. Como resultado de su capacidad de ser canal, posiblemen­te encuentre la oportunidad de canalizar para otras personas. Cuando la gente conozca a su guía, ésa será una ocasión especial y usted disfrutará más de su capacidad, cuando canalice para personas que loo desean, que brindan apoyo y son receptivas, y quienes se beneficiarán de esto. Sea se­lectivo; no considere que debe leer para todos los que lo pidan. Su co­nexión con su guía es un don muy valioso; ofrézcalo sólo a los que de ver­dad aprecien el tiempo y la energía de usted y de su guía. Canalizar para personas que ofrecen apoyo y una respuesta positiva, será una experiencia vigorizante para usted; hacerlo para aquéllas que sólo buscan satisfacer su curiosidad, o con un sentimiento de irreverencia, pueden agotarlo y crear­le dudas personales sobre el valor de su trabajo. No tiene que hacerlo para la gente que desee ponerlo a prueba para demostrar que de verdad está canalizando. Hay muchas personas que pueden aprender y beneficiarse de su guía; sugerimos que sólo canalice para éstas.

A menudo, usted enseñará mejor
lo que acaba de aprender.

No abrigue ideas preconcebidas sobre la forma como su guía contestará las preguntas de otras personas. El consejo que él brinde puede ser algo en lo que usted no había pensado con anterioridad, o tal vez un asunto que usted mismo ya había concluido. El universo tiene formas extrañas de dar lecciones. A veces, poco después que usted haya aprendido algo, alguien le buscará para comunicarse con su guía tratando de hallar la solución a un problema que tiene esta persona y que usted comparte, o el cual usted ya ha solucionado. Al comunicar el sabio consejo de su guía a otras personas, quizás encuentre que usted mismo empieza a aclarar algunos aspectos de su vida personal.

La verdad se hará evidente cuando canalice.
Aunque el consejo le parezca obvio, dígalo, porque lo evidente a menudo es lo que la gente necesita oír. A veces lo que resulta significativo para otros quizá no tiene carga o significado para usted al transmitir la infor­mación. No es necesario que entienda todo en el momento en que comu­nica la información; su guía tiene una imagen más amplia de la vida de los demás y sólo les dirá lo que considere apropiado para ellos. No se preocu­pe ni tenga expectativas de lo que deben ser las contestaciones; si no en­cuentra una manera de traducir con palabras elevadas y amorosas un mensaje, utilice el sentido común y no exprese el mensaje. En estos casos, es muy probable que usted esté recibiendo una distorsión de la transmi­sión, más que un comunicado.
Sepa que no existe una respuesta correcta o errónea para cada pre­gunta. Si usted hiciera la misma interrogante a varios guías, podría ob­tener respuestas distintas y todas serían válidas. Cada guía le daría una perspectiva diferente, u otra forma de entender el problema. Hay múl­tiples maneras de resolver una dificultad, muchos enfoques para una misma situación.
Usted no es responsable de hacer que funcionen las vidas de los de­más o de solucionar sus conflictos. Cuando la gente se aproxime a usted con sus problemas, recuerde que, a menos que esté listo para crecer, no importará lo que le diga su guía, no crecerá; sólo ella puede cambiar el curso de su vida. Evalúe la calidad de sus lecturas mediante su sentido interior y el proceso en que ve envuelta a la otra persona, no sólo por los resultados obtenidos. Algunas personas quizá no utilicen el consejo de su guía y, como resultado, no lograrán el valor real del mismo. Todo' lo que usted posee es el deseo de ayudar a los demás. Cuando la gente se aproxime a usted con agobiantes problemas, deberá ayudarlos a encontrar formas para resolverlos. Sin embargo, algunos no están listos para las soluciones, así que su guía quizá sólo los dirija hacia el siguien­te paso, en vez de ofrecerles respuestas completas.

Los guías no privan a la gente de sus lecciones,
sino que ayudan a comprenderlas.

Es correcto que no conteste todas las interrogantes de la gente; si le presentan una pregunta que no tenga respuesta cuando se conecte con su guía, sólo dígales que no obtiene información sobre ese tema en par­ticular. Aunque su guía tenga la respuesta, quizá desee que quien inte­rroga, encuentre sin ayuda la solución. Los guías tienen la sabiduría ne­cesaria para no privar a las personas de la oportunidad de aprender por sí mismas.
Los guías no violarán la intimidad de la gente. Revelarán detalles sobre otros, que sean beneficiosos para ellos; que les ayuden en su cre­cimiento, pero no revelarán algo que viole la intimidad interior de otra persona. Si la gente pide a su guía que les diga lo que siente o piensa de ella una persona determinada, usted podría o no recibir respuesta de su guía. Esto no tendrá nada que ver con su capacidad de recibir informa­ción, sino más bien a que su guía considerará inadecuado ofrecer tales datos.
Es más fácil recibir información para algunas personas que para otras. Si la gente se aproxima a usted por simple curiosidad o sin la seria intención de utilizar la información de su guía y crecer, quizá descubra que las respuestas de su guía parecen superficiales. Los guías proporcio­nan una información más profunda a las personas que la respetan y que la utilizarán. Asimismo, tal vez note que su guía habla al nivel en que se encuentran las otras personas; si la gente apenas se inicia en sus senderos, espirituales, su guía podría usar términos simples y explicar los princi­pios básicos. Si está más avanzada, quizás encuentre que el guía le da ins­trucciones y ofrece consejos de naturaleza muy compleja.

Respondiendo a las preguntas de otras personas

Órin y DaBen. Observará que las preguntas de otras personas a menu­do no son tan elevadas como deberían serlo. La gente podría acudir a usted pensando que su guía va a resolver todas sus dificultades y sólo desea saber qué debe hacer, o averiguar si algo va o no, a suceder. Los guías de nivel superior estimulan la independencia; quieren que la gen­te use sus consejos para hacerse más autosuficiente, en vez de limitarse a obedecer lo que les dicen, sin más preguntas. Usted podría tener difi­cultades para contestar interrogantes que exijan respuestas de sí o no; vea si puede cambiar o frasear de otra manera estas preguntas. Si al­guien pregunta a su guía si debe vender su auto en este momento, o es­perar a recibir una mejor oferta, quizá usted deba cambiar la pregunta a: "¿Qué obtendré al vender el auto ahora, y qué ganaré con la espera?" Al cambiar un poco la pregunta, podría lograr una respuesta más eleva­da de su guía. Ayude a los demás a formular buenas preguntas. Sanaya Una manera de auxiliar a la gente a hacer mejores preguntas es crear una lista de aquellos temas que su guía prefiere responder. Órin me ayudó a crear un formulario detallando la clase de información que la gente podría recibir de sus respuestas, Los temas incluían creencias ocultas y programaciones de la infancia; qué lecciones y oportunidades de cre­cimiento experimentaban en sus relaciones; qué habilidades y talentos in­herentes podían desarrollar; su capacidad de ser canales; la forma como las vidas pasadas afectaban a la vida presente; los propósitos de esta vida; el recorrido de sus almas desde su primera encarnación; el análisis de sus áreas de crecimiento; y un análisis de los patrones, creencias y decisiones en torno al dinero y la carrera. A menudo la gente que solicitaba una co­municación afirmaba que no tenía la intención original de formular estas preguntas, pero que una vez que se percato de que podía hacerlo, presen­to estas interrogantes. Las personas comenzaron a cuestionar a Órin so­bre temas centrales y profundos de sus vidas; como resultado, las lecturas crearon cambios y transformaciones mayores en ellas.
Órin pide a la gente que se aproxime con sus preguntas preparadas y la mayoría encuentra que con solo prepararlas y pensar en ellas, se abren a su propia sabiduría. Aunque él puede ayudar a la gente con de­talles prácticos y rutinarios de su vida, prefiere hablarles del propósito de sus existencias; del viaje de las almas y de la manera como puede se­guir su camino espiritual. Tanto Órin como DaBen, prefieren ofrecer información a la gente, antes que formule sus preguntas, y luego dialogan con ella durante la última mitad del seminario. Descubra las prefe­rencias de su guía; algunos prefieren el dialogo y otros no.
Cuando la gente se aproxime a usted en busca de una lectura, res­ponda preguntas más profundas además de las que ha formulado. Aun­que no las haya preguntado, pida a su guía que hable del propósito de su vida y de sus oportunidades de crecimiento en ésta. Si pregunta sobre una relación ayúdele a enfocarse en aspectos más elevados. Una mujer pregunto a Órin si su novio era fiel; en vez de discutir este asunto, Órin le pregunto por qué salía con alguien en quien no confiaba. Le hablo de sus patrones de la infancia, de sus relaciones, de las lecciones que reci­bía en su situación presente. Él demostró como podría cambiar dichos patrones. Él nunca menciono si el novio le era fiel o no. Con esta infor­mación, la mujer comenzó a analizar sus patrones previos de relación con los hombres, y decidió realizar algunos cambios. Un año después, termino con su relación anterior y se caso con un hombre amoroso en quien podía confiar por completo.

Órin y DaBen Si la gente pregunta: "¿Debo hacer esto o aquello?", Los guías no adoptan una posición determinada. Algo que pueden hacer es dirigir a la gente para que examine los resultados posibles y, de esta ma­nera, ayudarle a tomar decisiones propias. Por ejemplo, si alguien pre­gunta si debe ir a la playa o a las montañas, un guía podría explicarle las condiciones de los dos sitios. En la playa hay sol, el oleaje es grande y el camino estará lleno de vehículos. En la montaña el clima es tibio, los senderos siguen mojados y el tráfico será ligero. Así, un guía podría lle­varlos a descubrir la esencia de lo que buscan. Las personas encontrarían que deseaban tranquilizarse para reflexionar y comulgar con la naturale­za, o que preferían rodearse de gente y disfrutar de la emoción del mar. Con esta clase de perspectiva e información, casi todos encuentran la certeza de qué es lo que quieren y cuál es el curso a seguir. También ga­nan conocimientos que les ayudarán a tomar decisiones futuras. La ma­yoría de los guías mostrarán a las personas qué deben esperar y luego de­jarán que sean ellas quienes elijan el camino a seguir.

Los guías de nivel superior ayudan a la gente a
descubrir más alternativas.
Hay quienes preguntan si deben renunciar a su empleo y tomar otro, o de­jar sus trabajos para independizarse. Es posible que los guías les ayuden a ver con mayor claridad lo que cada elección implicaría en términos de es­tilo de vida, habilidades, dinero y cosas as¡, de tal manera que tengan más datos para tomar sus decisiones en vez de aconsejarles cuál elección de­ben hacer. Los guías pueden dar otras posibilidades, más opciones. Si la gente tiene demasiadas opciones y no puede decidir, los guías le ayudarán a estrechar su enfoque para que pueda salir de la indecisión. Si la gente pregunta: "¿Qué empleo debo tener?", los guías no ofrecerán la solución especifica. Rara vez dirán: "Tienes que ser el gerente de una compañía que se dedique al desarrollo de computadoras"; aunque le ayudarán a ex­plorar las habilidades y talentos que desea utilizar, el ambiente que prefie­re, el horario, el grado de responsabilidad y aspectos similares. A partir de esto, las personas pueden acercarse a un trabajo que les guste y que sea orientado al crecimiento y desarrollo.
Los guías pueden indicar la dirección correcta, dar muchas pistas generales sobre lo que la gente puede hacer y que le reporte alegría, pe­ro casi nunca dirán: "Realiza esta tarea particular, o aquella". Sin em­bargo, a menudo damos los pasos a seguir, para que ustedes mismos descubran lo que han venido a hacer aquí. Dejamos que descubran la forma. Estamos aquí para dirigirlos a establecer una conexión superior con su alma; les ayudaremos a tener más luz en diversas situaciones y acrecentaremos su poder, mas siempre con la inquietud de que descu­bran por sí mismos la verdad, el camino y la situación particulares que mejor les convenga.
Mucha gente pregunta: "¿Qué he venido a hacer aquí? ¿Cuál es el propósito de mi vida?" Estos son cuestionamientos y temas importantes. Existen muchas razones por las que las personas se encuentran aquí; pueden haber venido para aprender a amar sin condiciones, y así se en­cuentran en lugares carentes de amor, donde recibirán el desafío de amar; pueden estar aprendiendo a establecer fronteras y límites personales y, por tanto, atraerán sin cesar relaciones con gente poderosa que pa­recerá pasar por encima de ellas. Hay cientos de motivos por los que la gente ha venido a esta vida, y su guía tal vez pueda señalarle algunos. No 1 crea que su guía le dará la única razón de su existencia. El temor de que no canalice el motivo correcto o de que obtenga la respuesta equivocada, puede romper su conexión con el guía. Confíe en que su guía sabe qué debe escuchar la gente acerca de los propósitos de su vida.
Cómo hacer que sus lecturas sean más positivas

 

Órin y DaBen En ocasiones, los canales han presentido la resistencia de las personas a la información de los guías. Si encuentra resistencia, es posible que usted no haya traducido con exactitud el mensaje del guía. En los niveles superiores, todo es dicho con tanto amor y tacto, que la resistencia casi es inexistente. Es así como enseñan los grandes maes­tros. Su reto es transmitir la información del guía con el mismo grado de amor, tacto y sabiduría de su guía. Cuanto más claro se vuelva, cuan­to más elevados y positivos serán sus pensamientos, sus lecturas ten­drán más amor y una mayor capacidad para transformar a la gente.

Los guías de niveles superiores hablan con amor y compasión.
Al renunciar a sus modalidades y hábitos de expresión normales que puedan contener suposiciones e implicaciones ocultas, aumentará la exactitud de su traducción y lo positivo de sus lecturas. Deberá poner gran atención a la manera como su guía frasea y explica las cosas de una manera amorosa. Esto le ayudará a detectar si su modo de expresión "entorpece" el amoroso tacto de su guía. Quizás en condiciones norma­les usted pueda decir a alguien: "no seas tan negativo"; en vez de esto, su guía les diría: "sé positivo", enfocándolo en lo que deben ser y no en lo que deben evitar.
Utilice su habilidad para igualar nuestra transmisión con palabras y pensamientos positivos. Al canalizar para otras personas, cuide sus palabras. Si su guía nota un bloqueo o algo que a usted le parezca nega­tivo, presentará esto de una manera positiva y amorosa. De esta mane­ra, trabajar para superar el bloqueo se volverá una experiencia benéfica y orientada al crecimiento de la persona que recibe él mensaje. Si ésta pasa por momentos difíciles, su guía podría expresar compasión por lo que le sucede y entonces ayudará a ver a esta persona todo lo bueno que puede obtener de la situación y el crecimiento que alcanzará al encon­trarse en ella. Los guías podrían señalar las cualidades del alma que se están desarrollando, como confianza, paciencia o amor.
Si el guía observa un bloqueo o algo que le detiene a usted, señalará esto de forma que favorezca el crecimiento de una manera positiva y de apoyo. Rara vez decimos: "Esto será difícil" o "No estás realizando un buen trabajo"; en vez de ello, señalamos todas las cosas buenas que us­ted ha hecho y le dirigimos para que se percate de lo fácil que es realizar algo: Los guías pueden ser gentiles, hablando sólo de las cosas con las que usted puede crecer y aprender; también pueden ser directos y duros, si esto es lo que se necesitan para lograr su atención.
Hablamos a las personas de temas que han conocido, y les decimos sólo aquello que ya están listas para saber. Si la gente no está preparada para manejar ciertos aspectos, quizá no los mencionemos. Deseamos acelerar su llegada al siguiente paso y ayudarla a continuar por el cami­no. Aunque vemos muchos pasos posibles adelante, sólo crearíamos confusión y resistencia si ofreciésemos un consejo demasiado adelantado a la capacidad de una persona para comprenderlo o actuar de acuerdo con el mismo.
Cuando usted vuelva del trance, en vez de repasar lo que dijo, de preocuparse por haberlo dicho bien, sólo revise la información para sa­ber si pudo traducirla de una manera más precisa o amorosa. Los que se acercan a usted, lo hacen para aprender y crecer de cualquier manera que les sea posible. La gente obtendrá de la lectura de su guía, lo que sea más apropiado para ella en ese momento de su vida. Recuerde. que us­ted estará abriéndose y creciendo, y que la gente que se aproxima a su capacidad para canalizar es perfecta para su nivel de habilidad presente.
Como canal, usted se convierte
en una fuente de amor y guía para los demás.

Si se siente juzgado por otros, debido a la información de su guía, re­cuerde que no debe tomar esto como algo personal; es un reto y una oportunidad para que permanezca abierto, aun ante el juicio o la nega­tividad. No están juzgándolo. Si alguna vez canaliza para personas ne­gativas, ofrézcales luz y amor. Conserve su centro y permanezca en su poder. Las dudas y temores de los otros no necesitan crear sentimientos semejantes' en usted. Comprenda que sus reacciones son maneras de pe­dir más amor. A menudo quieren creer y lo hacen retándole a que les dé una demostración; la duda es, en realidad, la voz de su propia duda ha­blando con ellos. Cúbralos de amor y permita que tengan sus dudas sin tener la sensación de que debe defenderse.

Sanaya Cuando entra Órin, mi visión de la realidad cambia; siento un increíble amor y aprecio por los demás. Cuando veo a las personas por los ojos de Órin, son maravillosas. Para él, las personas son creaciones únicas, hermosas y perfectas; ve a cada una trabajando tanto como sabe y creciendo tanto como puede. A través de los ojos de Órin, todo se vuelve positivo. Una de las cosas que Órin suele hacer es enfocar las co­sas desde otro ángulo; cuando la gente pasa por un momento difícil o doloroso, él les muestra qué cosas buenas le suceden al mismo tiempo. Aunque puede expresar inquietud por los momentos difíciles o duros que pasan, siempre les muestra una imagen más amplia de sus vidas. Les enseña lo que están aprendiendo y explica cómo serán más podero­sos y evolucionados al someterse a estas experiencias. Al terminar, la gente se siente mucho mejor con lo que le sucede; tiene herramientas para pasar con más rapidez esas experiencias difíciles. Órin me propor­ciona la seguridad constante de que el universo es un sitio seguro, amis­toso y que se preocupa sólo por nuestro bien superior.
Desarrollando su estilo para comunicarse

Órin y DaBen Cada guía es distinto; cada uno tiene cosas que prefiere realizar y que hace bien. Si su guía no desea hacer algunas cosas, o no parece capaz de efectuarlas, quizá se deba a que usted no se encuentra listo para abrirse a ese nivel de habilidad, o a que su guía pretende diri­girle en una dirección distinta. No invalide su capacidad para canalizar sólo porque no puede hacer ciertas cosas. Como han descubierto la ma­yoría de los canales, sus habilidades siguen abriéndose y creciendo con­forme la conexión con su guía o guías se hace más fuerte.

Al canalizar para otros, podrá tener mayor
influencia en su energía
de fuerza vital a niveles básicos.

Órin Su guía tal vez quiera desarrollar una estructura para sus lectu­ras. Mediante la enseñanza de otros y mis instrucciones, Sanaya ha aprendido mucho sobre los chakras. Utilicé esta estructura durante un tiempo y luego, con ella, empecé a analizar los ciclos completos de las encarnaciones terrestres de la gente, los patrones generales e intereses de sus almas, y por qué eligieron esa vida en particular. La habilidad de Sanaya se desdobló a través de varios años de trabajar conmigo; fue necesario que ella canalizara líneas de fuerza electromagnética superior y que sostuviese diversos márgenes de vibraciones en su cuerpo mientras yo estudiaba estas áreas.
Duane aprendió muchas de las técnicas estándar de la fisioterapia (trabajo corporal) y estructuras de pensamiento. Realizó su trabajo energético utilizando dichas estructuras hasta que una nueva comenzó a aparecer y trascendió a las demás. Conforme Duane empezó a ver los "patrones de densidad" que rodean al cuerpo, se dio cuenta de que per­cibía campos de energía física, el cuerpo emocional y el mental. Cuando todo estuvo en armonía, el resplandor espiritual se hizo visible. Empe­zó a "ver" los músculos y la estructura física, "supo" dónde tocar y qué hacer para remediar ciertas clases de dolor, liberar traumas de vidas pa­sadas o presentes, y restablecer el patrón de los cuerpos de energía (el físico, emocional y mental) a su patrón espiritual superior. Empezó a ver cordones telepáticos en el cuerpo de las personas, así como campos de energía, y descubrió que podría sacarlos para crear cambios instantá­neos en las vidas de los demás. Al empezar con una estructura desde la cual podía aprender y operar, Duane al fin evolucionó más allá de sus métodos y los de DaBen. Varios estudiantes de fisioterapia han podido, a través de su trabajo con Duane y DaBen, y el de sus propios guías, per­cibir los mismos patrones de energía y crear muchos resultados simila­res. Esta nueva estructura proporciona a Duane y a los demás medios expandidos de asistir a la gente.

Sanaya y Duane Estos parámetros y sugerencias para dar lecturas a otras personas, están basados en nuestras experiencias sobre cómo Órin y DaBen imparten lecturas. Le ofrecemos ideas y estructuras que le ayu­darán a hacerlo bien; estas ideas sobre cómo los guías enfocan las pre­guntas le servirán para empezar, pero no pretenden limitar la manera en que su guía responda las interrogantes. Experimente y, ante todo, confíe en su guía.

Proceso de Órin y DaBen
Armonizar con otra persona
Objetivo: Canalizar para otra persona.
Preparación: Canalizar para otros sólo cuando usted haya establecido contacto verbal con su guía. Encuentre amigos que le brinden apoyo y que se muestren abiertos. Tenga lista su grabadora con una cinta en blanco. Si lo desea, ponga algo de música especial. Encuentre una posi­ción cómoda. Al principio, podría resultarle más sencillo colocarse frente a la persona a la que dará la lectura. Siéntese en una silla o en el suelo, lo que le resulte más agradable.

  1. Empiece a respirar hondo, de una manera que relaje su cuerpo. Qui­zá deba imaginar una luz blanca que le rodea; pida que ocurra la cu­ración más elevada posible, o solicite la mayor cantidad posible de luz para colocarla entre ustedes dos.
  2. Cierre los ojos, entre en trance y llame a su guía. Tome todo el tiempo que necesite. Sienta la compasión de su guía por la otra persona. Cuan­do esté listo, su guía querrá saludar a la otra persona. Permita que la personalidad de su guía, cualquier cambio de la voz, manera, o gesto, sea expresada. Su guía tal vez quiera desarrollar un saludo estándar. Órin dice: "iSaludos!" DaBen dice: "¡Bienvenido!" La mayoría de los guías tienen formas de identificar que están presentes.
  3. Haga que su guía pida a su amigo una de las preguntas. En particular, durante las primeras etapas para aprender-a canalizar; es mejor em­pezar con preguntas como: "¿Qué estoy aprendiendo de esta perso­na o situación?" o "¿Cómo puedo crecer espiritualmente y traer más luz a mi vida?" Los guías se sienten en libertad de pedir a las perso­nas que elaboren más sus preguntas o piden más información de fon­do. Si usted se siente cómodo, permita que su guía interactúe con la gente, ya que esto también ayudará a quien pregunta a ser más claro acerca de lo que desea saber.
  4. Deje que las respuestas fluyan de su guía; no espere que toda infor­mación que reciba sea sorprendente o poco usual. Mientras se en­cuentre sentado en esta luz superior, la información más útil y pro­funda le parecerá evidente. Cualquiera que le escuche canalizar ha sido atraído por lo que usted tiene que decir. Deje que el guía elija el enfoque y lo que debe decir a esa persona. Quizá la información ca­rezca de significado para usted; confíe en que su guía sabrá justamen­te lo que debe decir, porque él está consciente de la imagen más am­plia de la vida de esa persona.
  5. Pase a la siguiente pregunta. Algunos canales encuentran que sus guías prefieren que la otra persona formule todas las preguntas al inicio del acto de canalizar. Algunos guías prefieren sostener diálo­gos. Elija el mejor método para usted y su guía. Los estados de trance pueden variar dependiendo de para quién esté canalizando usted y la información que busque. Incluso puede encontrar cambios sutiles en su. trance, cada vez que canalice para la misma persona. Puede descu­brir que es más fácil canalizar para algunas personas que para otras.
  6. Quizá deba canalizar durante un periodo corto al principio, y proceder. a lapsos cada vez más largos. Si se siente cansado, percibe que la co­nexión se torna débil o considera que ha contestado tantas preguntas como desee responder, termine la lectura. Muchos guías tienen una fra­se de despedida estándar. Sería conveniente que desarrollara una con su guía. Órin dice: "Le deseo un buen día, con cariño". DaBen suele decir: "Volveremos a darle la bienvenida a estos dominios".
  7. Predicciones y futuro probable
    ¿Cómo manejan las predicciones los guías?

Órin y DaBen Quizá piense que si ya está canalizando, podrá predecir el futuro. Muchos guías no hacen predicciones; el futuro es sólo proba­ble, ya que lo que sucede está muy influido por sus pensamientos, creen­cias y programas inconscientes. Cuando usted libera una creencia, cam­bia una meta o desarrolla una expectativa distinta, de manera automática cambia su futuro. Nosotros preferimos ayudarle a estable­cer un mejor futuro, que decirle lo que podría suceder.
Cuando las personas nos piden que hagamos predicciones, considera­mos esto como una petición para ayudarles a crear un futuro mejor. Cuan­do nos piden que hagamos una predicción sobre si algo funcionará o no, es­to a menudo se debe al temor que lo que esperan, no sucederá. Cuando preguntan: "¿Ganaré dinero?", en vez de contestar si o no, muchos guías prefieren dirigir a las personas para que entiendan qué pueden hacer para ganar dinero. Al guiar a la gente de tal manera que tengan imágenes más elevadas de sí mismas y de sus potencialidades, nosotros podemos ayudar­les a crear mucho más de lo que imaginaron. Ayudamos a las personas a darse cuenta de sus verdades, y a liberarse de viejos patrones y creencias de tal forma que puedan crear lo que desean.

Ustedes pueden crear lo que deseen.
El futuro no está preordenado.

Cuando la gente nos pregunta: "¿Obtendré el empleo que estoy solicitan­do?", la interrogante implica que se sienten impotentes, que deben sentar­se a esperar que algo suceda. A menudo, los cuestionamientos de las personas sobre el futuro reflejan una falta de fe en su capacidad para afectar sus vidas. Como guías, nosotros podemos ayudarles a darse cuenta de lo que pueden hacer para crear lo que desean. En el caso de conseguir un em­pleo, podríamos decir a los que preguntan que visualicen que ya lo tienen; podríamos sugerir que enalcen su corazón con la persona que los entrevis­tará para el puesto. O podríamos aconsejarles que se dejen llevar y confíen en que lo mejor sucederá, señalando que si no obtienen ese trabajo se debe a que conseguirán uno mejor.
Cuando una mujer empieza a salir con un hombre, se aproxima a no­sotros y nos pregunta: "¿Me casaré con este hombre?" o "¿Durará esta relación?", quizá nosotros podamos ver que existe una gran posibilidad de que suceda una cosa o la otra. Sin embargo, también nos damos cuen­ta de que, en ese momento de su relación, sería perjudicial que reveláse­mos el futuro probable. Esto la privaría de la experiencia de aprendizaje. Si le advirtiésemos que es posible que termine, esta certeza podría crear una resistencia que prolongaría la relación más allá de su conclusión na­tural; o podría terminar con la relación antes de lo debido. De esta ma­nera, ella quedaría privada del beneficio de sus lecciones. Nosotros siem­pre tenemos cuidado de no proporcionar consejos que pudiesen interferir con el crecimiento de las personas. Deseamos ayudar a la gente a pasar con mayor facilidad y rapidez por su lecciones. En este caso, po­dríamos hablar a la mujer sobre las lecciones que está aprendiendo y los patrones de relación con que está trabajando, para después ayudarla a encontrar el propósito superior de su relación. Nosotros no le hablaría­mos sobre el futuro de su relación, en especial, si su lección era aprender a confiar en su juicio o en el amor de otra persona; quizá señaláramos que estaba desarrollando cualidades del alma como el amor por sí misma y la confianza.
. Si le preocupara no tener la capacidad de conservar la relación po­dríamos ayudarle a comprender cómo podría tenerla y señalaríamos lo que podría hacer para que fuese posible. Quizá le enseñáramos a enri­quecer su conexión y a sacar el mejor partido de lo que tiene. Entonces ella tendría que decidir si vale la pena el precio que debe pagar para conservar la relación; a veces, aferrarse a ella implicaría comprometer sus ideales o tener una vida menos feliz. Nosotros podríamos ayudarla a ver con más claridad sus alternativas para que pueda decidir, por sí misma, cuál es el sendero más adecuado para ella.
Los guías de nivel superior son muy cuidadosos al hablar a la gente sobre lo que ocurrirá. Si las personas desean predicciones, no considere que debe hacerlas. Las cosas no están predestinadas para ocurrir de una manera u otra.
Sanaya. Cuando empecé a canalizar a Órin, él no hacía predicciones. Me sentí muy decepcionada, porque consideraba que todos los guías debían hacerlas. Órin insistía en que era un guía espiritual, no un adivino, y que había una enorme diferencia entre estas condiciones. Aunque aseguraba que podía ver lo que la gente estaba preparando para sí, no quería que acu­diera a él para escuchar mensajes que les dijera qué sucedería en el futuro o qué debía hacer. A veces, decía a las personas cosas sobre su crecimiento futuro; les explicaba cómo abrirían sus corazones, o que sus siguientes lec­ciones estarían centradas en la comunicación o las relaciones, pero sólo lo hacía cuando esto les servía en su situación presente.
Después de varios años de canalizar, Órin me dijo que quería enseñar­me sobre el futuro y las realidades probables. Durante un periodo de varios meses, hizo varias predicciones que se volvieron realidad. Muchas veces me dio los titulares exactos de los diarios, así como las fechas, con varios meses de anticipación. Todas las predicciones giraban en torno a acontecimientos masivos. En todos ellos señalaba que ya estaban siendo preparados, imagi­nados y planeados por las personas que estaban a cargo de los mismos, y que él sólo proyectaba dichos acontecimientos al leer la mente de la masa y los resultados posibles.
Me dijo que los acontecimientos de gran escala eran más fáciles de predecir debido a que las líneas de energía de la conciencia masiva que­daban establecidas con muchos meses de anticipación. El peso psíquico de estos acontecimientos; el acuerdo general sobre los mismos; el nú­mero de personas implicadas, hacían muy difícil la tarea de detener o cambiar tales situaciones. Aunque una persona puede cambiar de pare­cer y así alterar con facilidad su futuro, un acontecimiento que afecta a muchas personas no puede cambiarse con facilidad por el hecho de que una de ellas cambie de opinión. Este fenómeno facilita la predicción de grandes acontecimientos sociales. Órin agregó que la gente se conecta mediante sus sueños, y que los acontecimientos masivos podían cam­biarse si existía el consenso suficiente para hacerlo. Después que hubo demostrado su posición, dejó de proporcionarme esta clase de informa­ción. Cuando es necesario, Órin da un vistazo al futuro probable, pero sólo si esto sirve de ayuda en mi sendero espiritual o en el camino espi­ritual de la persona con quien habla.
¿Cómo ven el futuro los guías?

Órin y DaBen. El futuro no es algo que se da. Éste es un mundo de libre voluntad. Si usted desea mirar el futuro probable de las personas, pregunte a su guía si es posible hablar de ello. Antes de hacerlo, examine el senti­miento interior de lo que es correcto; es importante que se analice con sinceridad sobre este tema. Si no siente que es adecuado; si experimenta una lucha interior para obtener tal consejo, o si no recibe respuesta, no hable de un futuro probable en particular. Es correcto que no responda a una pregunta. Sólo diga: "No recibo información de mi guía para esa interro­gante". Si privamos a las personas de sus lecciones mediante la predicción, es posible que tengan que crear situaciones similares para aprender eso mismo. Algunos se colocan en el mismo problema, una y otra vez, sólo pa­ra darse una lección importante. Quizá ha visto a varias personas que ini­cian una relación tras otra, pensando que si encuentran a la persona indi­cada, todo saldrá bien; y sólo después de un enorme esfuerzo, descubren finalmente que necesitaban crear cambios interiores, en vez de buscarlos exteriormente.
Orín. Cuando empecé a transmitir mi guía a través de Sanaya, ella a menudo percibía que una relación entre dos personas se hacía cada vez más rica, o que no duraría. Yo podía señalarle, con un sentimiento, si podría hablar de estas cosas. Si no debía hacerlo y no reconocía el men­saje, yo retiraba la información para que no pudiese verla y así revelase el futuro probable, de manera inadecuada. Al ocurrir esto, ella "olvida­ba" la introspección y empezaba a canalizar algo distinto.
Cambie usted mismo y podrá cambiar el futuro.
Órin y DaBen. En el sistema de realidad de los guías, el tiempo es simultá­neo. Nos encontramos fuera de sus parámetros de tiempo y espacio linea­les; vemos el conjunto del trabajo que realizamos con ustedes, en tanto que ustedes lo perciben paso a paso. No queremos afirmar que esto esté prede­terminado; cada vez que dan un paso o toman una decisión; nosotros po­demos proyectar esto hacia el futuro en todas direcciones y lo vemos como un acto completo, explorando todas las posibilidades. Debido a este enfo­que, podemos ayudarles a ver los resultados de sus elecciones y ayudarles a encontrar los caminos más adecuados.
Nosotros vemos el futuro que ustedes preparan, de dos maneras. Una implica lo que pretenden crear, la otra, los pasos que necesitan dar para lle­gar a la meta. Es muy difícil predecir el tiempo; es más sencillo predecir si algo ocurrirá o no. Si tienen el intenso deseo de algo, si están decididos a obtenerlo, entonces lo lograrán eventualmente, a menos que cambien de parecer después. Nosotros podemos ver el grado de su intención, los pasos que dan para llegar a la meta, la claridad de su deseo y muchos otros facto­res, y así podemos estar bastante seguros al proyectar si conseguirán algo. Lo que hagan o dejen de hacer, podrá acelerar o retrasar el progreso. Con­seguir algo implica dar ciertos pasos; si en algún punto se demoran, po­drían tardar más en lograr su objetivo. Nosotros vemos que podrían obte­ner algo, pero debido a que sus actos pueden cambiar, es más difícil precisar cuándo podrán satisfacer su deseo.
El futuro a largo plazo es mucho más variable y difícil de predecir, debido a que el número de posibilidades se incrementa cuando más se adentran ustedes en él. El número de caminos que pueden seguir entre el ahora y el entonces, aumenta. Cada decisión que tomen cambiará el resultado final. A menudo nosotros debemos manejar las probabilida­des, como lo hace el que predice el clima. Podríamos ver que existe un 80 por ciento de probabilidades de que obtengan el aumento que espe­ran, basados en su intención, deseo y en su relación con el jefe. También podríamos ver un 10 por ciento de probabilidad de que renuncien a su trabajo, tras la observación de que han pensado varias veces en esta po­sibilidad, y tal vez un 10 por ciento de probabilidad de que obtengan el empleo; basados en algún otro factor. En cualquier momento, ustedes pueden activar ese 10 por ciento de probabilidades y renunciar a su em­pleo, de tal forma que las predicciones se realizan basadas en la proba­bilidad de que algo suceda. Ustedes actúan con voluntad propia para crear lo que desean de momento a momento; a veces el movimiento de una persona hacia un futuro en particular es tan fuerte que se necesita­ría un enorme movimiento opuesto para cambiar ese camino. Sin em­bargo, puede hacerse; ustedes pueden cambiar su futuro. Incluso una probabilidad del 1 por ciento puede ocurrir.
Cuanto más se adentren en el futuro, más tendrán que trabajar con la esencia, en vez de con la forma. Pueden abrigar el deseo de tener un em­pleo que les dé satisfacción; esta idea es un pensamiento de esencia. La for­ma que adoptará el trabajo, el título y la descripción son mucho más difíci­les de predecir. Podemos predecir, con mayor exactitud, lo que obtendrán en esencia, como el trabajo satisfactorio que desean, más que decirles en qué forma se presentará.

El futuro está determinado
por lo que ustedes intentan crear.

Si nos preguntasen: "¿Cuándo conoceré a mi pareja espiritual, a mi fu­turo cónyuge?", muchos guías podrían decirles, con exactitud, si alguien se cruzará en su camino en un futuro próximo. Podemos saber si ésa es su intención y, a menudo, podemos encontrar el alma y la energía del hombre o mujer que vendrá; pero es posible que ustedes sufriesen un enorme ciclo de crecimiento repentino. Es posible que cambien sus cos­tumbres y gustos y, por tanto, su vibración. Si hicieran estas cosas, se­rían capaces de armonizar con una persona diferente. Podrían atraer a una persona distinta o una experiencia muy diferente de la persona ori­ginal que se aproximaba.
La mayoría de las personas a las que conocerán, comenzarán a co­nectarse con ustedes a un nivel de energía antes de conocerse por fin, de tal manera que si esa persona ya ha entrado en su campo de energía, po­demos predecir con gran exactitud cuándo conocerán a este individuo, si es adecuado que revelemos tal información. Este encuentro a menudo ocurrirá a las pocas semanas de que dicha persona haya entrado en su campo de energía. La gente a menudo está consciente de esto. Pue­den decir: "Creo que voy a conocer a alguien especial muy pronto. Lo presiento".
A veces pueden transcurrir varios años antes que conozcan una re­lación a largo plazo, y nosotros podemos ver la inminente aparición de una relación más breve. Si les dijésemos que esta segunda relación no será con su pareja espiritual, podríamos privarlos del crecimiento. Es más adecuado que les ayudemos a darse cuenta de. lo que están apren­diendo y de las maneras como amarán más, que les digamos si la próxi­ma relación será para siempre o si la persona que vendrá es o no su pa­reja espiritual.
Los guías ven sus pensamientos y emociones, y pueden predecir, mediante éstos, qué acontecimientos preparan ustedes con mayor probabilidad. En ocasiones experimentan acontecimientos indeseables o inesperados que, están seguros, ustedes no crearon. Sin embargo, mediten en esto de nuevo. Su universo es de causa y efecto; si siempre se consideran, seres impotentes, víctimas, serán victimados. Si a menudo piensan que son muy afortunados, experimentarán muchos acontecimientos "afortunados Ustedes atraen los acontecimientos que confirman sus creencias. Nosotros podemos ver la energía, los pensamientos y emociones que conforman lo que ustedes son en realidad. A partir de esto, podemos anticipar los acontecimientos que sin duda atraerán. Una vez más, no existe la certeza absoluta en esto. Es posible que cambien su imagen de víctimas, que decidan hacerse cargo de sus vidas o de ciertas situaciones, y esto alterará el curso de su futuro.
Cualquier pregunta que alguien formule acerca de las predicciones, puede responderse de manera espiritual. Si una persona desea saber si tendrá éxito en su nueva empresa, más que predecir lo que ocurrirá, su guía, podría ofrecer parámetros sobre la manera de lograr que dicha empresa 1 sea exitosa. Cuando la gente pregunta: "¿Me casaré, seguiré casado?", en vez de contestar sí o no, su guía podría ayudarles a percibir lo que pueden hacer para crear la relación amorosa que desean. Cualquier pregunta sobre el futuro puede convertirse en un consejo sobre la forma de hacer que ocu­rra ese futuro. Una vez que su guía convierta las interrogantes en oportunidades que les ayuden a crear el futuro que desean, han servido a las personas al hacerlas más poderosas. Juntos, ustedes han elevado su capacidad` de ayudar a los otros a transformar su vida.

Proceso de Órin y DaBen

Mirar el futuro probable para usted

Objetivo: Viajar hacia el futuro y atraer el guía para el presente.
Preparación: Realizar este proceso después de haber establecido co­nexión verbal con su guía. Tener lista la grabadora. Sentarse en una po­sición cómoda y relajarse. Decidir cuán lejos en el futuro se desea mirar; lo mejor es seis meses o un año.
Pasos:

  1. Entrar en trance y conectarse con su guía. Imagine el símbolo para el futuro que más desee. Deje que represente su sendero de mayor ilu­minación para el próximo año. "Lance" ese símbolo hacia el futuro e imagine que empieza a transmitirle datos sobre la forma de llegar a ese lugar. Encienda su grabadora.
  2. Imagine que está a una semana de este día; permita que su guía re­tenga la luz y amplifique su capacidad para mirar el futuro. En su mente, contemple un calendario y marque la fecha. Deje que fluyan todos sus pensamientos y sentimientos. ¿Qué temas acuden a su mente? ¿Qué cosas nuevas está planeando o haciendo? Dedique cierto tiempo para permitir que las imágenes acudan a usted y regís­trelas en su grabadora. Luego disuelva tales imágenes.
  3. Imagine que se encuentra a un mes de este día; una vez más, mire el calendario de su mente y marque la fecha. Deje que los sentimientos, imágenes y pensamientos asociados con la misma, acudan a su con­ciencia. ¿Qué hace, planea, piensa? Observe la diferencia que existe entre quién es usted en el presente y lo que sería en su futuro más de­seado. Quizá note más luz a su alrededor al atraer la energía de su yo futuro al yo presente. Registre sus impresiones. Ahora, disuelva es­tas imágenes.
  4. Imagine que han pasado tres meses; mire el calendario y marque la fecha. Observe qué piensa hacer y cómo se siente en esa fecha.
  5. Siga los mismos pasos, mirando hacia seis meses en el futuro. Luego, según sea necesario para el momento futuro que ha elegido, avance nueve meses, luego un año, o más, a partir de la fecha de hoy. Imagi­ne-que mira hacia atrás, a su yo presente, y que su yo futuro, auxiliado por la introspección de su guía, da consejos a su yo presente. Analice cualquier tema de su vida y ofrézcase consejo desde esta perspectiva más elevada, sabia y omnisciente.
  6. A la luz de los sentimientos e imágenes obtenidos de estos puntos en el futuro, quizá desee formular ciertas preguntas directas a su guía. Éstas son algunas sugerencias:
    1. ¿Qué elecciones y decisiones puedo tomar en este momento de mi vida para colocarme en el camino  más elevado posible?
    2. ¿Qué actos, pensamientos y conductas serían más adecuados mañana, la siguiente semana, y en el próximo mes, para conti­nuar mi sendero de luz?
  7. Cuando haya terminado, dé las gracias a su guía y salga del trance.

Evaluación: Las personas han descubierto que este proceso es muy podero­so. Quizá deba realizarlo de manera periódica, y encontrará que la perspec­tiva que tiene de su vida adopta un ángulo más amplio, como la perspectiva que posee su guía. Revise sus notas o transcripciones ocasionalmente; le complacerá darse cuenta de sus logros y crecimiento.
Canalizar para usted

 

Sanaya y Duane. Algunas personas encuentran que es sencillo dar lec­turas, y otras no. A veces es más fácil empezar con preguntas que carez­can de carga emocional para usted, porque su participación en el resul­tado haría muy difícil que confiara en las respuestas que reciba. Las interrogantes que se presentan en el siguiente proceso, Leer para sí mismo, fueron desarrolladas por Órin y DaBen para ayudarle a apren­der a recibir guía para sí.
Sanaya. Pasé muchos años canalizando antes de realizar lecturas para mí. Descubrí que se requiere de un alto nivel de calma y desprendi­miento personal. Si las respuestas activaban una fuerte reacción emo­cional en mí, rompía el contacto. También necesité de varios años de práctica para obtener detalles específicos sobre mi vida. Al principio, fue mucho más sencillo para Órin transmitir una guía general sobre mi vida. En las etapas iniciales, mientras canalizaba en busca de detalles, me encontraba tan afectada por la información, que solía romper la co­nexión. Tardé varios años en lograr desprenderme del consejo recibido para retener una conexión firme y clara.

Proceso de Órin y DaBen
Leer para uno mismo

 

Objetivo: Obtener respuestas sobre preguntas personales para usted.
Preparación: Realice este proceso sólo hasta que haya establecido una conexión verbal con su guía. Tenga lista la grabadora u otros implemen­tos de registro.
Es aconsejable que prepare con anticipación las preguntas que for­mulará a su guía. Asimismo, que compare sus propias respuestas con las que él le proporcione sobre los mismos temas. Algunas personas ano­tan las interrogantes durante la semana, de tal manera que cuando se sientan a canalizar, éstas son buenas y bien meditadas.
Pasos:
1. Entre en trance y conéctese con su guía. Encienda la grabadora.
2. Formule las preguntas y registre las respuestas. Deje que fluya la in­
formación, aunque le parezca obvia o inesperada.
Algunas preguntas que quizá quiera plantear a su guía:
a. ¿Qué es lo más importante en lo que debo enfocarme durante los próximos seis meses, que represente mi propósito superior? ¿Cuál es la segunda cosa más importante?
b. Considere algún aspecto de su vida presente. Pregunte a su guía: ¿Qué estoy aprendiendo de esta situación ¿Cómo sirve a mi evolución espiritual?
c. ¿Cómo puedo ser un mejor canal? ¿Qué cosas físicas, emociona­les, mentales y espirituales puedo hacer para conectarme más es­trechamente contigo y con mi alma?
3. Cuando esté listo, dé las gracias a su guía y salga por completo del trance.

Evaluación: Si tiene dificultades para recibir respuestas a las preguntas de naturaleza personal, siga practicando. Sus emociones o ideas pre­concebidas sobre una situación, pueden ser muy fuertes y quizá sea difí­cil que su guía logre traspasar estas intensas emociones. Además, si ya. ha pensado en las respuestas que recibe de su guía, pueden presentarse dudas sobre si es usted o su guía quien habla. Muchas personas encuen­tran que es más difícil canalizar para sí que hacerlo para otros; algunos descubren que es muy sencillo realizar seminarios para sí mismos y más difícil hacerlo para otras personas. Esta es una situación individual; ten­ga paciencia y experimente.

 

SECCIÓN III
RELATOS SOBRE EL MOMENTO DE ABRIRSE
A LA CAPACIDAD DE SER CANAL

 

10. Nuestras experiencias como canales

La primera aparición de Órin

 

Sanaya Con frecuencia me preguntan sobre cómo conocí a Órin y si sabía de antemano que podía ser canal. No había pensado con seriedad en convertirme en canal hasta que recibí una lectura de una mujer, Betty Bethards, quien me dijo que sería canal cuando llegará a la mitad de ni tercera década, y que canalizar sería la tarea de mi vida. En el mo­mento de la lectura tenía 18 años, asistía a la universidad y me pareció que ser canal era una visión maravillosa, pero una posibilidad muy dis­tante. Pensé en esto durante un tiempo, sin embargo archivé la alterna­tiva con el resto de mis sueños.
Terminé mis estudios universitarios y quedé atrapada entre cosas prácticas, cono ganarme la vida. Trabajé en una oficina durante varios años, y luego inicié un pequeño negocio propio de consultora en merca­dotecnia. Amaba el mundo de los negocios, pero me pareció que algo me hacía falta. Por esa época, Jane Roberts canalizó varios libros de su guía, Seth, los cuales leí fascinada. Varios amigos y yo comenzamos a reunirnos para discutir los libros, y conseguimos una tabla Ouija para conectarnos con nuestros guías. Recibimos mensajes de inmediato, y pedimos el guía más elevado que pudiésemos obtener. Queríamos un guía como Seth.
Fue así como conocí a Órin en 1977. Él llegó a través de la Ouija, anunciando que era un gran maestro y que obtendríamos más noticias su­yas conforme yo me hiciera más capaz de recibirlo. Resultó evidente que era yo quien recibía los mensajes, así que un amigo se hizo mi compañero y el otro comenzó a tomar notas. Seguimos recibiendo guía de Órin una vez a la semana, y también bastante información de otro guía, Dan, quien se comunicaba con mayor frecuencia. Muchas amistades comenzaron a asistir a estas sesiones y tomamos. 200 páginas de notas.
Más tarde, ese año, sufrí un accidente automovilístico. Un coche apareció de pronto frente a mi VW y ocasionó que pisara los frenos, los cuales quedaron atascados. Mientras mi auto se volcaba sobre la autopis­ta, el tiempo redujo su marcha de manera muy notoria y parecieron abrirse puertas hacia otras dimensiones. Fue como si pudiese ver el futu­ro y supe que estaría bien. Cuando terminé, un poco aturdida y en posi­ción vertical, supe que había ocurrido un cambio en mi interior. Esa no­che guardé la Ouija y empecé a canalizar directamente con mi voz.
Recuerdo mi vacilación inicial ante la posibilidad de canalizar ver­balmente. Temía que nada ocurriese o que los mensajes no tuvieran significado. Muchos amigos estuvieron presentes y se `sentaron, expec­tantes, a escucharme. Cerré los ojos y oí de la misma manera como lo hacía cuando "escuchaba" los mensajes que provenían de la tabla Oui­ja. Al principio, los mensajes que recibía parecían los de una grabado­ra a gran velocidad; las ideas cruzaban por mi conciencia antes que tu­viese oportunidad de pronunciarlas. Pedí que las palabras aparecieran con mayor lentitud; entonces llegaban tan despacio, que mi mente co­menzaba a divagar y perdía la conexión. Sin embargo, pude transmitir algunos mensajes coherentes y con significado, y la velada fue un emo­cionante éxito.
Este proceso continuó durante varias semanas, hasta que la veloci­dad de la información, y mi capacidad para recibirla, quedaron alineadas. Las imágenes mentales eran tan vívidas y ricas, que sentí que las palabras eran apenas una sombra de la esencia que experimentaba. La facilidad para canalizar los mensajes dependió de mi energía y la cantidad de cre­dulidad y validez que estaba dispuesta a dar a lo que comunicaba. Al en­focar para recibir las primeras palabras, imaginando que procedían de la Ouija, puede realizar la transición exitosa a la capacidad de ser canal. Una vez recibidas las primeras palabras, el resto del mensaje fluía sin di­ficultad. Entonces hablé con mi voz, porque me avergonzaba parecer ra­ra ante mis amigos. Solía suprimir los gestos y la voz que, sabía, forma­ban parte de Dan, quien hablaba a través de mí. Dan explicó que controlaría la energía de Órin hasta que yo estuviese capacitada para re­cibir directamente la vibración superior de Órin. Este último explicó que mi cuerpo era como un conducto eléctrico que podía recibir veinte vol­tios, y que Órin era como una energía de cincuenta.
Aprendí que si permitía que mi atención divagara un instante, per­dería el mensaje y tendría que volver a enfocar mi conciencia para en­contrarlo. Canalizar requería de una enorme concentración; era como encontrar una estación en el televisor, la cual podrían transmitir siempre que la retuviese como un pensamiento estable e inmóvil en mi mente. Después de un tiempo, aprendí a experimentar mis pensamientos a la vez que sentía los de Dan. Solía hacerle preguntas, mentalmente, mientras él explicaba algo a otra persona, y podía percibir su respuesta a mi cuestionamiento, aunque canalizara un mensaje suyo para otros.
Aun comunicándose conmigo mediante la Ouija, Órin sugirió muchas cosas que me ayudarían a incrementar mi vibración y haría posible que lo recibiera. La primera ocasión en que permití que Órin entrase a través de mí, casi pierdo el sentido. Sentí como si me expandiese de la cabeza a los pies, que me volvía una esponja, que era más grande que la habitación, pe­ro aún encerrada en un campo de energía. Experimenté una sensación aplastante en el pecho y un sentimiento de poder y amor. Cambió mi per­cepción de la luz y el calor. Dejé de tratar de comunicar a Órin verbalmen­te, pero seguí sus instrucciones para ponerme en forma, así que comencé a correr en las colinas boscosas que estaban detrás de mi casa.
El momento inesperado llegó cuando compré una grabadora y me senté a grabar algunas cintas. Entré en un profundo trance y grabé una; canalizando a Órin, verbalmente, por primera vez. La grabación era una meditación guiada que debía escuchar para mejorar mi conexión con Órin y convertirme en un mejor canal. Órin me enseñó mucho sobre la capacidad de ser canal. Me aconsejó que practicase con un metrónomo que tuviese la frecuencia del ritmo cardiaco, y que luego tratara de ca­nalizar a diversas velocidades. Me hizo trabajar con mi respiración, con ejercicios de enfoque y concentración, y muchas otras cosas. Fue entonces cuando Dan se alejó, diciendo que su propósito estaba concluido y que, a partir de ese momento, Órin se haría cargo de las cosas.
Los tres años siguientes los pasé dando seminarios y hablando con gran variedad de personas. En retrospectiva, me doy cuenta ahora de que fue una época de práctica, práctica y más práctica. Se incrementó mi capa­cidad de canalizar con claridad y reflejar con exactitud los mensajes. Éstos eran instructivos y exactos, y ayudaron a las personas a cambiar sus vidas para mejorarlas. Aún tenía otros trabajos de tiempo completo y, sin em­bargo, cada minuto libre lo dedicaba a seguir mi camino con Órin. Estar con él y canalizar era tan divertido, que lo prefería a cualquier cosa. Expe­rimenté a Órin como un ser sabio y amoroso; tenía una manera de mirar al mundo que era muy distinta de la mía. Para mí fue cada vez más impor­tante mi crecimiento espiritual y alcanzar la Conciencia de Cristo. Órin se convirtió en mi maestro y guía hacia la conciencia superior, me ayudó a despertar a mi propia sabiduría y a tener más sentimientos de amor y ma­yor paz. Me impartió muchas meditaciones guiadas para ayudarme a lo­grar el crecimiento espiritual.
Conocí a Duane en 1982, cuando acudió a Órin y a mí para una lectu­ra. Duane había oído hablar de Órin a través de una amiga mutua y desea­ba información sobre su vida. Durante muchos años, su carrera estuvo centrada en la geología y la geofísica, ramas en las que tenía una especia­lidad. Era consultor y viajaba por todo el mundo dando consejos sobre la construcción de presas en regiones sísmicas y como gerente de una gran compañía de exploración petrolera. Por las noches, daba clases y curaba con técnicas de fisioterapia (trabajo corporal) que él había desarrollado. No sabía si deseaba continuar con su trabajo, iniciar un negocio propio de consultor, dedicar su tiempo libre a la enseñanza y dedicarse a la fisioterapia, o si debía explorar diferentes partes de la tierra, escribir y buscar puntos de poder (lugares que contienen energía poderosa).
Órin invitó a Duane a seguir sus mensajes interiores e intentar co­sas nuevas. La lectura fue sobre el propósito de su vida y la manera de hallar formas con las cuales elegir lo que debía hacer entre las múltiples oportunidades que se le presentaban. Después de la lectura, le mencio­né a Duane que yo tenía ciertos problemas al sentarme, debido a que me había lastimado algunos músculos de la espalda después de un rígi­do programa de ejercicios. Duane procedió a disipar el dolor en cues­tión de minutos. No podía creer que lo hubiera logrado con tanta rapi­dez; de hecho, no podía creer que el dolor hubiera desaparecido. Siempre creí que el dolor y los músculos lastimados eran una forma de vida cuando se hace ejercicio.
Ese fue el inicio de un emocionante viaje aprendiendo sobre la ener­gía y el cuerpo, la mente y el espíritu, con Duane como mi maestro. Duane y yo compartíamos intereses sobre muchas cosas y disfrutábamos de explorar nuevas áreas de crecimiento. Trabajamos juntos durante los si­guientes años, alternando los papeles de alumno y maestro. Al colaborar con Duane, empecé a abandonar mis ideas preconcebidas sobre lo que era posible en el campo de la curación, en particular la concepción de que una curación requiere de tiempo. Él me mostró que ésta podía ocu­rrir a una velocidad sorprendente. Duane me ayudó a alinear mi cuerpo con la frecuencia superior que transmitía cuando canalizaba.
En aquel momento, Órin y yo trabajábamos con las clases que se convertirían en el libro Living with Joy, y DaBen sugirió que diésemos lecciones para aprender a ser canales. Para entonces, yo había renuncia­do a mi otro empleo y dedicaba todo mi tiempo al trabajo con Órin. Él animó a Duane a desarrollar su clarividencia, y le ayudó a comprender los cambios que ocurrían con su habilidad de fisioterapeuta.

La entrada de DaBen

 

Duane Mi primera experiencia con DaBen ocurrió durante mis sesiones de fisioterapia. Al trabajar con la energía de la gente, me encontré hacien­do cosas que no parecían provenir de un entrenamiento o conocimiento previos, y esos movimientos y técnicas produjeron resultados asombro­sos. Las personas comenzaron a experimentar que las lesiones y dolores que, en ocasiones, tuvieron durante años, desaparecían en cuestión de ho­ras; yo no podía explicar cómo lograba estos resultados. Parecía "saber" cuándo había terminado por completo con un cierto procedimiento y pre­sentía una fuerza invisible que me ayudaba. No podía seguir trabajando con otra parte del cuerpo de una persona hasta que hubiese terminado ciertos movimientos y técnicas. Esta presencia invisible me ayudaba a sa­ber qué hacer, "dándome" métodos de curación que jamás me habían en­señado y que nunca había utilizado.
Estuve fascinado con la interacción de la mente y el cuerpo, en es­pecial después de convertirme en un corredor asiduo. El inicio de mi trayectoria como corredor estuvo señalado por casi dos años de dolor de pies, tobillos y rodillas. Sin muchas esperanzas, traté de curarme; me habían dicho que la causa era un problema óseo o estructural. Al armo­nizar cada vez más con mi cuerpo empezó a parecer como si, de hecho, pudiera-verlo por dentro. Me di cuenta de que casi todo lo que estaba mal, era causado por los músculos. De manera gradual, me percaté de que podía arreglar mis lesiones utilizando la mente para cambiar mi manera de pensar sobre la lesión y reestructurando después los múscu­los mediante la manipulación física. Me di cuenta de que podía corregir las lesiones de los demás de igual manera; los atletas comenzaron a acu­dir a mí. Al principio, recreaba la lesión en mi cuerpo; aprendía a curar­la en mí, y luego procedía a corregirla en la otra persona. Después que se marchaban, curaba la lesión ajena que había puesto en mi cuerpo. Posteriormente, comencé a explorar las maneras de curar a la gente sin adoptar sus problemas. Una de las cosas que empecé a hacer, fue ayudar a las personas a descubrir cómo podían utilizar su mente para curarse solas, mientras yo trabajaba en ellas.
Al ocuparme de las lesiones de otros, me percaté de que percibía la energía que estaba dentro y alrededor del cuerpo, mas no del cuerpo fí­sico. La sensación de una presencia cercana se hizo más fuerte al traba­jar, pero rechacé las ideas de guías y curación psíquica porque no enca­jaban en mi entrenamiento científico. Como hombre de ciencia, empecé a investigar, metódicamente, todas las técnicas de fisioterapia que pude encontrar: desde los enfoques orientales como la acupresura y las disciplinas relacionadas, hasta los occidentales, como tejidos pro­fundos, cinesiterapia, desarrollo deportivo, estudio del movimiento y una multitud de otras técnicas y estilos de la fisioterapia.
Una amiga que conocía la. capacidad de canalizar y recibió mensajes de muchos guías, me dio el don de uno con Órin. Elegí a Órin después de escuchar las cintas grabadas que tenía de otros canales, debido a que la información de Órin y la forma de comunicarla lograron penetrar mi es­cepticismo con lo relativo a las habilidades "psíquicas". Fue así como co­nocí a Sanaya y a Órin. Las lecturas me hicieron volver a examinar la ma­nera como concebía mi vida. No creí en Órin cuando me dijo que quizá dejaría mi empleo, y tampoco quedé convencido de que el acto de cana­lizar fuese verdadero. Sin embargo, aplacé el juicio porque no había en­contrado respuestas a mis nuevas experiencias con la fisioterapia me­diante los enfoques tradicionales. Al continuar mi trabajo con Sanaya, noté un cambio en su energía y su aura, cuando ella canalizaba. También me di cuenta de que el amor de Órin y su sabia perspectiva excedían a la de cualquier ser humano que yo conociera. Así, tuve que encarar muchas contradicciones entre lo que yo creía y lo que sucedía ante mis ojos.
Una serie de experiencias psíquicas intensificaron las crecientes contradicciones en mi estructura de creencias. Un día, mientras corría en las colinas, todo se convirtió en patrones de movimiento. Los árbo­les ya no parecían tales, sino patrones de vibración, y podía ver a través de ellos. De inmediato comenzó a preocuparme mi cordura. No sólo no quería contar a otros lo ocurrido, sino que no deseaba reconocer ante mí que tales cosas sucedían. Unos días después, me detuve junto a un auto en un semáforo. Miré a la conductora y para mi sorpresa en vez de ver a la persona, hallé un capullo de líneas de luz y energía en torno a su cuerpo. Me preocupé tanto que pedí que dejaran de ocurrir estas expe­riencias, y así fue. Pasó algún tiempo antes que pudiera revivirlas cuan­do, después, tuve el deseo de desarrollar esta clarividencia.
Al continuar mis trabajos con Sanaya, la gente que canalizaba y que era sensible a la energía psíquica, empezó a acudir en mí en busca de cu­ración. Comencé a explorar la posibilidad de ayudarla en su capacidad para canalizar mediante el contacto y el trabajo con energía. Descubrí que podía obtener resultados significativos si obedecía a mis sensacio­nes interiores y a la presencia invisible que parecía rodearme. Por esta época empecé nuevamente a percibir la energía que existe dentro y al­rededor de los cuerpos de la gente. Pude distinguir tres y luego cuatro cualidades o capas de energía. Después, mediante la observación pro­funda, descubrí que estaban estrechamente relacionadas con las auras físicas, mentales, emocionales y espirituales de las personas.. Algunos tenían torbellinos de energía en torno a sí mismos. Cuando aprendí a "calmarlos" y a colocarlos en patrones más organizados mediante el tacto, la gente comenzó a experimentar cambios dramáticos en su capa­cidad para elevarse a los dominios espirituales.
Empezaba a experimentar una profunda división. La parte científi­ca de mi mente trabajaba todos los días con el manejo y las realidades ordinarias de la ciencia y el mundo de los negocios. Después del trabajo, volvía a casa y laboraba con la energía de la gente, viendo cosas que la ciencia aseguraba que no existían, y produciendo resultados al parecer imposibles. Aunque este "equilibrio" fue ideal y cómodo durante varios años, el abismo entre las dos realidades se agrandó. Me di cuenta de que debía tomar una resolución si quería seguir funcionando. Mi yo cientí­fico decía que estaría loco si perseguía la energía y la fisioterapia como un empleo de tiempo completo; mi yo intuitivo aseguraba que ya no po­dría seguir trabajando y negando aquello que se convertía en la parte más interesante de mi vida, mis experiencias con la realidad superconsciente. En abril de 1984, pasé todo un día con Sanaya y Órin, con la es­peranza de resolver el conflicto.
Ese día de abril, supe que ocurriría algo. Semanas antes, el nombre de "DaBen" acudió a mí mientras conducía. Escuché el nombre de Da­Ben como si lo susurrasen a mi oído, y desde entonces experimenté la poderosa necesidad de explorar este fenómeno. Aún no estaba seguro de creer en la capacidad de canalizar, aunque podía percibir los cambios en el aura de las personas cuando entraban sus guías. Cada vez era más difícil negar lo que veía. Yo no quería entregar mí vida a un guía, quería gobernarla por mí mismo.
Ese día, Órin me pidió que pronunciara el nombre de "DaBen" e in­vitó a la presencia a acercarse. En ese momento, comencé a tener frío y ca­lor. Empecé a ver a Sanaya en colores y capas, y podía mirar a través de ella. La entidad pareció acercarse más y hacerse más real. Las sensaciones físicas eran muy intensas, mi diafragma vibraba sin control y tenía proble­mas para respirar. Fue algo muy dramático y, en retrospectiva, me doy cuenta de que si no hubiese sido una experiencia tan asombrosa, no ha­bría creído que era real. En aquel momento, creí que las cosas sólo eran reales si tenían algún grado de dificultad, creía que si causaban un daño fí­sico, quizá tuviesen valor. Después me di cuenta de que la entrada de Da­Ben no debió ser tan asombrosa, y ahora me conecto con él fácilmente.
Mi apertura a la capacidad de ser canal causó cambios inmediatos en mi vida. Desde la perspectiva superior de DaBen, vi con claridad qué necesitaba hacer para que mi, vida funcionara bien. Había pasado mu­chos meses en la indecisión, como dos personas distintas, preguntándo­me qué debía hacer. Ahora sabía, con profunda certeza, que cualquiera que fuese mi sendero en la fisioterapia y en la habilidad de dar poder a otros, debía seguirlo, y también descubrí que deseaba aprender más so­bre mi capacidad de ser canal. Al día siguiente tracé un plan de salida, y anuncié en la compañía que iba a renunciar.
Fue una decisión trascendental, porque tuve que confrontar todos esos años de entrenamiento científico, los cuales ignoraban o se burlaban de los fenómenos metafísicos. ¡La capacidad de ser canal y los guías no son temas que se discutan con científicos! Supe que, por mi salud mental, debía encontrar una explicación científica y lógica de la capacidad de ser canal, así que me puse a estudiarla como lo hice con la ciencia y la fisioterapia. El estudio del cuerpo y de los sistemas de energía, desde la perspectiva de abrirse a la capacidad de ser canal, se convirtió en mi enfoque principal. También empecé a leer todo lo que pudiese encontrar y que me ayudara a comprender la capacidad de ser canal desde el punto de vista filosófico, re­ligioso y científico.
Desde entonces, Sanaya y yo comenzamos a canalizar juntos. Reci­bimos la impresión de que nuestros guías se conocían, pues a menudo hablaban de los mismos temas, y uno continuaba la conversación en el punto en que el otro se interrumpía. Recibimos mucha guía, la cual nos sirvió para realizar cambios trascendentales en nuestras vidas durante los meses de abril y noviembre de 1984.
No fue sólo una cosa o acontecimiento lo que me convenció de la realidad de la capacidad de ser canal, sino una serie de eventos. Había más consistencia en lo que DaBen decía; aunque hablase, meses después, de algún tema, siempre continuaba en el punto en que se había interrum­pido; me decía cosas que iban a suceder, y ocurrían. Poco a poco, casi con renuencia al principio, empecé a sentirme fascinado y hambriento de las introspecciones que DaBen me mostraba. Canalicé con frecuencia sobre la fisioterapia y los sistemas de energía. Las cosas seguían funcionando de manera sorprendente, y la confianza y la relación de trabajo que tene­mos DaBen y yo, se han establecido con firmeza.

11 Prepararse para enseñar aser canal
Preparación

Sanaya Queremos compartir con usted las experiencias de otras per­sonas con sus aperturas y la manera como éstas cambiaron sus vidas. Aunque su experiencia será única para usted, esperamos que a partir de nuestros relatos y los de otros, descubra, por sí mismo, aún más de las posibilidades inherentes a la capacidad de ser canal. Más que nada, ca­nalizar ha sido divertido para nosotros; con ello hemos hecho lo que nos encanta; la capacidad de ser canal nos ha enseñado que cada mo­mento de la vida puede ser rico y significativo.
Estuvimos muy ocupados durante un mes, después de noviembre, cuando Órin y DaBen sugirieron, por primera vez, que enseñásemos a ca­nalizar. Continuamos con nuestras reuniones mensuales en casa, y orga­nizamos un programa para el periodo de enero a junio. Los temas estaban relacionados con los Cuerpos Invisibles: los chakras; los cuerpos astral, etéreo y causal; y los yo multidimensionales. No sabíamos mucho sobre estos temas, pero Órin y DaBen nos dijeron que eso era lo que deseaban enseñar, así que aguardábamos con emoción las clases. Mientras enviába­mos tarjetas; de Navidad y organizábamos el programa, también planea­mos un viaje al desierto del sur de California, para buscar puntos de poder y continuar con nuestro aprendizaje. Pasamos algunas hermosas semanas en el desierto, mientras permanecimos allí, Órin y DaBen nos dieron mu­cha información acerca de los guías y quiénes eran, cómo transmitían di­cha información y cómo averiguar si eran guías superiores o no.

Preparando la burbuja de luz
Sanaya. La fecha para el primer curso de canales fue a finales de febre­ro. En enero habíamos reunido más del número de personas que, en nuestra opinión, podíamos manejar, así que establecimos el mes de marzo para un segundo curso. Jean St. Martin, una excelente consejera y canal con quien había pasado una temporada a principios del año, nos invitó a Dallas para impartir dos cursos sobre la capacidad de ser canal. Nos preocupó la rapidez con que se desarrollaban las cosas, ya que no habíamos reunido todo el material para el curso. Órin y DaBen nos pro­porcionaron la información, mas no nos habían dado los procesos. Lle­gó gente de todas partes, señalaban su interés por aprender a ser cana­les. Nos sentíamos como arrastrados por una fuerte corriente, y mantenernos a flote era, en sí, todo un reto.
Reunimos la información para canalizar, que recibiéramos de Órin y DaBen, y la vertimos en un libro, de tal manera que los asistentes pu­dieran prepararse para su apertura. Entre los días de tormentas, tuvi­mos algunos cálidos y soleados, los cuales utilizamos para canalizar en las colinas situadas detrás de la casa de Duane y Órin y DaBen nos dieron los procesos que ayudarían a las personas:
Pocos días antes del curso, nuestros guías sugirieron que creásemos una burbuja de luz. Explicaron que la burbuja no serviría para proteger­nos de nada, sino para transmutar o cambiar la energía a una vibración superior. Cualquiera que se encontrase sentado "dentro" de la burbuja de luz recibiría ayuda para elevarse más. Órin y DaBen explicaron que podríamos crear la burbuja si nos centrábamos e imaginábamos rodea­dos de luz. Nos hicieron jugar con el tamaño y la densidad de la burbuja, acercándola para luego hacerla más grande que una casa, y mientras ha­cíamos esto, observamos nuestros sentimientos interiores. Nos pidie­ron que usáramos la burbuja durante nuestras clases de los lunes por la noche, para observar el efecto que tenía en la gente. Los resultados fue­ron sorprendentes.
Las reuniones en casa, durante ese mes, trataron sobre el tema del yo multidimensional, nuestro yo mayor que existe en los dominios supe­riores. Algunos lo llaman "yo fuente". Órin y DaBen guiaron a las personas a través de los ejercicios que les ayudarían a subir para visitar el dominio causal, y aún más para descubrir su yo fuente. Mientras hacían esto, Duane y yo utilizamos la burbuja de luz. Cuando presentimos que ésta era fuerte y que nuestras energías estaban centradas, la energía de to­da la habitación pareció elevarse, la gente se sintió más amorosa y conec­tada, y pudieron experimentar mucho más. Cuando alguien tenía fuertes dudas o se resistía a subir más, a veces dejábamos debilitarse a la burbuja; todos en la habitación percibían y sentían los efectos. Cuando la burbuja se debilitaba, tenían dificultades para experimentar cosas o los asaltaban dudas propias. Cuando logramos mantener estática la burbuja, la gente.ascendía con mayor facilidad.
Comenzamos a "preparar la burbuja" varios días antes del curso para canales, llenando de energía la habitación con imágenes de luz. También empezamos a enlazarnos con personas, telepáticamente, en­viándoles amor y apoyo, creando un "espacio seguro", mientras la bur­buja de luz los rodeaba. También descubrimos que cuando la gente creaba sus propias burbujas, se reproducía el mismo efecto.
Ya teníamos los procesos, y el libro que daríamos a la gente, Órin y DaBen aseguraron que estábamos listos para enseñar a los demás a abrirse a la capacidad de ser canal. Esperábamos con ansiedad el curso, la noche anterior, estábamos nerviosos. ¿Qué sucedería si nuestros guías habían sido demasiado optimistas sobre la capacidad de las perso­nas para ser canal? Aguardamos con anticipación para ver si la gente de verdad podría aprender a conectarse, verbalmente, con sus guías.

Relatos de diversas personas:
Cómo descubrí que era canal

 

Sanaya y Duane La mañana del primer día de cada curso, la iniciamos preguntando a las personas por qué les atraía la capacidad de ser cana­les. Para la mayoría, la idea de canalizar a un guía era muy emocionante y representaba la siguiente etapa en sus viajes espirituales. Algunos sen­tían que era algo que habían esperado mucho tiempo; otros no habían oído hablar de guías o canales sino hasta unos meses antes; mas tan pronto como supieron de esto, se dieron cuenta de que era algo que te­nían que hacer. Esta situación se repitió una y otra vez entre las muchas personas que se aproximaban a la capacidad de ser canales.
La gente que acudía estaba automotivada, era gente que confiaba en sí, proveniente de muchas profesiones; había científicos, médicos, aboga­dos, negociantes, profesionales, así como curanderos, artistas, músicos, terapeutas, empleados de oficina y amas de casa. Algunas personas habían encontrado la información para canalizar con muchos años de anticipa­ción, y tuvieron que renunciar a su deseo de explorar más este terreno hasta que sus hijos hubiesen madurado, o hasta que encontrasen más tiempo para comprometerse con esta actividad. Algunos habían sido cu­randeros toda su vida, trabajando como médicos, fisioterapeutas, astrólo­gos o psicoterapeutas tradicionales; entraron en contacto con la idea de canalizar y experimentaban un gran deseo de aprender más. Ninguno de ellos tenía planeado convertirse en canal; esto era algo que parecía sólo como un paso natural. Muchos decían que sentían que no "encajaban", y no habían podido comprender por qué se encontraban en la tierra. Sin embargo, todos se sentían impelidos a hacer algo. Sabían que tenían una misión o algo importante que hacer, aunque algunos todavía no descu­brían qué era. Consideraban que canalizar les proporcionaría algunas res­puestas a lo que estaban buscando.
Todos tenían interés en el desarrollo y la superación personales; fue­ron introducidos en el campo mediante libros, seminarios, maestros o cla­ses. Algunos tenían enfermedades como alergias o gripes recurrentes que la medicina convencional no podía curar, y se habían vuelto hacia los mé­todos alternativos de curación o la nutrición en busca de respuestas. Esto los abrió a un nuevo sistema de creencias sobre lo que era posible; mu­chos hallaron curación mediante un cambio en sus estructuras de creen­cia, o se curaban con emociones positivas o una dieta diferente, en vez de utilizar fármacos. Con este cambio, se abrieron las esclusas, y. entraron muchas nuevas experiencias y creencias.
Muchos decían que se percataron de los guías y canales, por primera vez, a través del libro de Shirley MacLaine: Sin ayuda (Out on a Limb), en el cual habla de sus experiencias con la capacidad de ser canal. Al leer es­to, les pareció que canalizar era algo que habían deseado hacer. Varios tu­vieron sueños que después se hicieron realidad, o 'que contenían fuertes mensajes. Otros tenían voces interiores cuyos susurros se hicieron cada vez más fuertes, de tal manera que ya no pudieron ignorarlas; otras más, en su búsqueda de respuestas, exploraron las religiones orientales, asistie­ron a seminarios y cursos sobre la nueva era, y recurrieron a disciplinas como la meditación y el Yoga. Unos habían leído los libros de Seth, escritos por Jane Roberts, y deseaban tener la capacidad de conectarse con una sabiduría e inteligencia superior, pero sólo hasta hacía poco tiempo, con­sideraron que esto podría ser posible; otros habían oído hablar de la capa­cidad de ser canal gracias a sus amistades, y descubrieron que esta información les ofrecía una respuesta. Algunos más habían estudiado con los guías de otras personas y ahora deseaban desarrollar su capacidad pa­ra ser canales.
Muchos se encontraban en un periodo de transición personal, deja­ban relaciones de largo tiempo o pensaban en hacerlo, o renunciaban a empleos que habían tenido durante años para proseguir a nuevas áreas. Algunos experimentaban grandes cambios interiores que no podían ex­plicar; muchos se cuestionaban cosas que daban por sentadas; una y otra vez, la gente hablaba de hallarse en una búsqueda que no había elegido de manera consciente, pero que tenía que continuar, aunque no supiera a dónde los conduciría. Había un ambiente general de emoción y aventura.
Lasresistencias y dudas de la mayoría no eran tan intensas como el deseo de avanzar y descubrir las posibilidades que les aguardaban más allá.
Muchas eran personas de éxito; habían alcanzado sus metas y obte­nido lo que creían desear y, sin embargo, experimentaban la sensación de que algo faltaba en su vida. Muchos de ellos no encontraron las res­puestas en los sistemas tradicionales ya explorados y, sin renunciar a di­chos sistemas, deseaban enriquecerlos de alguna manera. Un gran nú­mero era muy religioso; algunos eran psicoterapeutas tradicionales que descubrieron que daba mejor resultado trabajar con el alma o el espíri­tu de sus pacientes a través de la meditación, que hacerlo únicamente con los métodos de la psicología tradicional.
Un tema común afloró de estos relatos: tan pronto como decidieron aprender más sobre la capacidad de ser canal, una cadena de consecuen­cias comenzó a reforzar su decisión. Días después, un libro sobre el tema se cruzaba en su camino, o un amigo les daba información adicional sobre la capacidad de canalizar, era como si una fuerza invisible los dirigiese. La mayoría encontraba intrigante esta situación y se dejaba conducir por su curiosidad y su sentido de la aventura. Ante todo, se sentía atraída por la alegría de crecer y la posibilidad de alcanzar las alturas.
Después de escuchar sus relatos, la mañana del curso, les dábamos in­formación adicional sobre la capacidad de ser canal. Los guiábamos por los procesos; Órin los invitaba a llamar a sus guías y los conducía a través de la apertura, en tanto que Duane los vigilaba y trabajaba en ellos para abrir su energía mediante el contacto.
Más tarde, ese día, les pedíamos que se dieran lecturas, lo que ha­cían con mayor facilidad que canalizar sobre temas de sabiduría univer­sal. Recibían retroalimentación inmediata de los demás, lo cual incre­mentaba mucho su confianza. Podían dar a los demás información sobre temas que no era posible que conocieran, excepto mediante el ac­to de canalizar. Descubrieron una, profunda validación en su exactitud. Terminamos el día canalizando en grupo, acto durante el cual todos los guías hablaban sobre el propósito de muchas personas que aprendían a canalizar. Esta primera sesión era seguida, unos días después, de una velada en la cual la gente aprendía a darse lecturas y a mirar el futuro probable. Todos tenían relatos de sus experiencias y cambios, los cuales compartimos con usted en los siguientes capítulos.
Impartimos cuatro cursos para canales en los siguientes cuatro me­ses y medio, y todos los participantes pudieron canalizar. Desde enton­ces, hemos dado cursos por petición de los interesados una vez al mes, más o menos. Para nuestro asombro, todos los asistentes han podido ca­nalizar, y nos sentimos fascinados con sus éxitos.

  1. Enseñando a ser canal.
    Relatos de primeros encuentros con los guías
    Sanaya y Duane Los relatos que siguen ilustran algunas de las respuestas típicas de las personas cuando conocieron a sus guías en nuestros cursos. La mayoría -más del 80 por ciento- empezó a canalizar con facilidad. Algunos tuvieron pequeñas dificultades. Hemos concluido los relatos con sugerencias de lo que usted debe hacer si enfrenta alguna de estas dificul­tades. Esta información se presenta como un curso, aunque los ejemplos han sido extraídos de diversos cursos impartidos durante los últimos dos años. Comparta con nosotros la emoción de cada persona al abrirse a la capacidad de ser canal, ya que de verdad es un momento especial, ya sea que usted se encuentre en un grupo, con un amigo o a solas.
    El curso para canales se había realizado durante toda la mañana, y la emoción que reinaba en la habitación era cada vez mayor. Órin y Da­Ben habían trabajado con energía para abrir y preparar a la gente a en­lazarse con sus guías. Algunos ya habían aprendido a entrar en estados de trance, a realizar ajustes de postura y posición para establecer mejo­res conexiones. Habían armonizado con las fuerzas vitales de flores y cristales, y utilizaban sonidos, diversos cánticos y otras técnicas para abrir sus gargantas y conectarlas con sus centros de energía superiores. Ahora, la gente comenzaba a conectarse con sus guías por primera vez, y la excitación era intensa.
    Una mujer tenía lágrimas en las mejillas; toda la mañana había ce­rrado los puños e informado que tenía problemas para relajarse y subir. Observamos que se relajaba más y más, conforme entraba su guía. Final­mente, cuando el guía estuvo presente por completo, experimentó una gozosa liberación. Dijo que su novio acababa de terminar con ella y que durante toda la semana había experimentado un profundo abandono, re­chazo y la sensación de no ser bastante buena para él. Se preguntaba si no recibiría a un guía porque no era especial o merecedora. Sus lágrimas eran de alegría y alivio; más tarde dijo que experimentaba una avasa­lladora sensación de amor y protección de su guía. Era como si una parte más profunda de su ser al fin se hubiese relajado y abierto.
    Órin le dijo que pidiera a su guía que la ayudase a liberar el dolor emocional que había encerrado en sí; con lentitud, su rostro se tornó más radiante y muy pronto informó que se sentía flotar. Adquirió una profunda paz y su guía comenzó a hablar a través de ella. Éste se identi­ficó y procedió a explicar muchas cosas sobre su relación, el propósito más profundo de la misma, lo que le sucedía al novio y por qué tuvo que separarse de ella. Después, la mujer aseguró que eso fue una profunda curación; sabía que había experimentado a su guía porque antes sólo sentía tristeza, ira e incapacidad de perdonar. Ahora comprendía por qué su novio la había dejado y parte de su tristeza desapareció con este conocimiento.
    Más tarde, Órin le dijo que ella había estado preparándose para su guía desde hacía mucho tiempo. `Una de las creencias más importantes en las que había trabajado esta mujer antes de canalizar, fue la de que no tenía importancia y no podría crear una diferencia en el mundo. Ha­bía estado trabajando para la resolución porque un guía no podía traba­jar de manera eficaz a través de ella, hasta que hubiese entendido que podía crear una diferencia en el mundo, ya que un guía de nivel superior' es eficaz y puede hacer una diferencia en el mundo. Varios meses des­pués, ella nos dijo que tenía más confianza en sí que antes, que se sentía bien por haber salido de su relación y que trataba deponer en orden su vida antes de volver a aceptar citas. Un año después, informó que tenía un nuevo empleo, se había mudado a otro apartamento, salía con un hombre que tenía la capacidad de curar y que los dos exploraban la po­sibilidad de impartir clases juntos.
    Si usted se encuentra experimentado fuertes emociones al abrirse, deje que fluyan sus sentimientos. Ábrase a las lágrimas o a la alegría que pueda sentir. Respire con calma y practique las técnicas de relajación que aprendió antes. Después de sentirse más sereno, podrá establecer la conexión verbal. Pida a su guía que le proporcione más información so­bre el tema que le causa esta sensación, o elija uno de interés y haga pre­guntas a su guía al respecto.
    Un hombre alto y corpulento, con acento sureño y un encantador sentido del humor, quien no había tenido una experiencia previa con asuntos psíquicos o metafísicos, acudió al curso para aprender esta "co­sa nueva" y maravillosa de la que le habían hablado. Era dueño y direc­tor de varias compañías importantes de bienes raíces y operaciones de minería en muchas partes del mundo, y utilizaría la capacidad de ser ca­nal para quede ayudara en sus negocios. Quería aprender a canalizar porque le interesaba crecer y encontrar respuestas, y estaba abierto a las cosas nuevas. Pasó por los primeros procesos con aparente facilidad; sin embargo, cuando fue el momento de conocer a su guía, tuvo problemas. Repetía que tratar de alcanzar a su guía era como tratar de hallar la pa­labra que tenía en la punta de la lengua, algo frustrantemente cercano, pero inalcanzable.
    Como sucede en ocasiones, su deseo de alcanzar los dominios supe­riores era fuerte, mas no encontraba todavía la manera de elevarse. Nunca había meditado, leído sobre metafísica o utilizado su mente para conectarse con niveles superiores. Cuando Duane trabaja con personas así, les ayuda a dirigir su energía hacia arriba, a veces el armonizar con sus energías mentales y emocionales mediante el contacto, para incre­mentar así la capacidad de aferrarse a las vibraciones superiores. Duane le auxilió elevando su energía, hasta que el guía pudo transmitir y ha­blar a través de él. En muchos casos, hemos visto que sólo tenemos que decir a sus guías que ajusten sus respiraciones o impulsen la energía. Los guías suelen obedecer, o muestran a la gente cómo hacer esto, y sus canales se abren con facilidad.
    Cuando su guía comenzó a hablar, el hombre se puso a sudar y tem­blar; con el tiempo, cuando descubrió que podía manejar la vibración su­perior, •estas sensaciones desaparecieron. Su guía le dijo cómo podía solu­cionar algunos detalles prácticos de sus negocios y él se mostró muy complacido. Aunque este hombre tuvo problemas para entrar en trance durante.la primera parte del día, al atardecer informó que el estado de trance se había convertido en una sensación familiar; su guía tenía un ma­ravilloso sentido del humor y daba una sensación de alegría a todos los que participaban en el curso. Un año después, informó que había recibido incalculable ayuda de su guía en todos los aspectos de su vida y que sentía que había hallado a un amigo verdadero y cariñoso. Dijo que era mucho más sencillo tomar decisiones en los negocios y que canalizar le había da­do un sentimiento de compasión y comprensión por los demás.
    Si usted tiene problemas para "alcanzar" a su guía, imagine que se eleva cada vez más. Relájese, abra la parte posterior de su cabeza y cue­llo a la mayor energía que fluye al imaginar que lo hace o pidiendo a su guía que le ayude a abrir esta área. Practique concentrándose en el pen­samiento de su guía, y pídale que le dé un apoyo de energía. Pida a su guía que se aproxime más e imagine que se abre a esta conexión cuando se sienta listo. Ponga música que le sirva de inspiración y tenga pensa­mientos hermosos y amorosos. Finja que está canalizando y concéntre­se en las preguntas para las que quiere respuestas. Todo esto le ayudará a expandir su conciencia, a elevar su vibración y a aproximarse más al dominio de su guía.
    Órin trabajaba con una mujer que no había podido canalizar a su guía. Ella había meditado durante muchos años y le preocupaba que no pudiese encontrar el espacio distinto que se necesita para canalizar. Al final, pudo hallarlo con facilidad. Al abrirse para conocer a su guía, lo "vio" a lo lejos; sentado en una nube, y no supo cómo lograr que se apro­ximase. La nube parecía cubrirlo; ella no sabía si el guía era amistoso o si de verdad era el suyo. Órin le dijo que imaginase que la luz del sol disol­vía la nube, y sugirió que charlase un rato con el guía. En su mente, y de manera tentativa, pidió al guía que demostrase si era superior y si tenía buenas intenciones. Sostuvo un diálogo interior durante un tiempo, has­ta que quedó convencida de que era amistoso. Luego permitió que se aproximase cada vez más, hasta que él, finalmente, pudo hablar a través de ella. La mujer estaba feliz y emocionada con la conexión. Acababa de iniciar un negocio como payaso, y varios meses después nos dijo que, co­mo tal, se conectaba con su guía y lo canalizaba, transmitiendo el amor y la energía de éste a los niños con los que trabajaba.
    Si usted ve a un guía en la distancia, como ocurre a algunos, conózcalo mentalmente, durante un tiempo. No se precipite; sólo pida a su guía que se aproximé cuando usted esté listo.
    Una escritora que quería aprender a canalizar para terminar su libro, se encontraba en un profundo trance. Dijo que aunque aún era consciente de los sonidos en la habitación, también se percataba de su guía y estaba dispuesta a transmitir su orientación; sin embargo, tenía dificultades para hablar. Órin y Duane trabajaron con ella. Duane empezó a estabilizar su energía trabajando con varios puntos de su cuerpo, para ayudarla a con­trolar las oleadas de energía que recibía. Ella hubiera podido hacer lo mismo al relajar su cuerpo mentalmente, que fue lo que Duane le dijo que hiciera. Al percatarse de lo que ocurría, Órin la ayudó a darse cuenta de que la energía de su guía eran tan poderosa que, al abrirse, ella se sentía avasallada. Tanta información pasaba a través de ella, que se sentía inun­dada y sólo podía recibir algunas partes de diversos pensamientos, los cuales no parecían tener sentido.
    El guía transmitía en oleadas. Cuando entraba una, tenía tanta infor­mación que ella se sentía inundada y no sabía por dónde empezar. Luego la ola retrocedía y ella sentía que había perdido la conexión. Duane y Da­Ben abrieron algunos de sus centros de energía para que pudiese manejar las frecuencias superiores de su guía. Órin le pidió que eligiera una cade­na de pensamientos y enfocase en ella; con ese enfoque, la mujer pudo es­tabilizar la transmisión. Sabemos que ella canalizó el final de su libro y que un año después tenía tres libros más en proceso. Además de escribir, la mujer daba excelentes lecturas a la gente y se había establecido como consultora.
    Usted sabrá si la transmisión le llega en oleadas si en un momento siente que ha recibido el mensaje, y en el otro cree haberlo perdido. Pi­da a su guía que estabilice la transmisión, acelerándola o haciéndola más lenta, según sea adecuado. Concéntrese en la parte del mensaje que ha recibido y empiece a canalizarlo, aunque sólo sea un fragmento. Si después de canalizar dicho fragmento no vuelve a recibir información, espere a la siguiente oleada y pronuncie el "trozo" del mensaje cuando llegue.
    Un hombre, contratista, llegó a aprender a canalizar porque quería cambiar su profesión. Deseaba ser consejero y estaba muy interesado en su crecimiento espiritual y en ayudar a los demás. Nunca había medita­do, pero sí leído todo lo que pudo encontrar sobre los guías y temas re­lacionados. Al conectarse con su guía, no pudo hablar o moverse. Dua­ne canalizó a DaBen para ayudarlo, y DaBen lo halló perdido en un mundo de colores, sonidos y luces. Flotaba como si estuviese en un es­pectáculo de luces psicodélicas. No percibía al guía, mas experimentaba un profundo bienestar. DaBen indicó al guía que se ajustase al sistema de energía del hombre de otra manera, y ayudó al guía a hacer esto to­cando diversos puntos. El hombre utilizaba sus ojos interiores para ver los dominios superiores pero, como estaba desacostumbrado a la visión de los mismos, se había confundido.
    Duane le indicó hacia dónde dirigir su atención, y el guía comenzó a realizar los cambios necesarios. El hombre llegó a un sitio donde po­día ver y presentir a su guía como una realidad, y eventualmente logró establecer una conexión directa. Su capacidad para canalizar era exce­lente y, desde entonces, ha recibido buenos consejos y guía en su vida. Un año después, conservaba su negocio de contratista como un empleo de medio tiempo, pues dedicaba mucho del mismo a dar lecturas y orga­nizar clases de autosuperación. Con la ayuda de su guía, develó viejas creencias y programaciones que indicaban que no era merecedor de la abundancia que recibía, y que lo tenían limitado. Su guía le dio procesos para liberar estos programas, mismos que el individuo utilizó. Dos años después, dejó por completo su negocio; ahora se sostiene con una exito­sa carrera de tiempo completo como maestro y consultor.
    Si usted queda atrapado entre colores, luces y sensaciones, no deje de pedir a su guía, mentalmente, un mensaje. Utilice la voluntad y su mente para evitar desviaciones. Aunque nada malo le sucederá si se pierde entre los colores y sensaciones, permitir esto retrasará su canali­zación verbal. Enfoque una pregunta que quiera que responda su guía, y fije sus pensamientos en la misma, en vez de hacerlo en los colores.
    Una mujer sofisticada y bien educada llegó para aprender a canali­zar debido a que consideraba que una serie de acontecimientos la ha­bían guiado a esto. Dijo que hacía dos años fue una firme escéptica de fenómenos como el de canalizar, pero que ahora estaba deseosa de es­tablecer una conexión. Sin embargo, le preocupaba que pudiese ser la única que no lograse conectarse con un guía. Cuando éste recibió la indicación de que entrara, ella informó no haber experimentado sensa­ción alguna. A través de DaBen, Duane pudo ver que el guía se encon­traba bien presente en su aura. Sanaya canalizó a Órin, quien habló con ella, ya que era evidente que esta mujer había intelectualizado el proce­so y bloqueaba su capacidad de ser canal. Órin puede registrar lo que siente la gente y dirigirla de acuerdo con esto. Él le dio varias preguntas para ser respondidas y le pidió que fingiera que estaba canalizando. Con esta sugerencia, las hermosas y sabias respuestas llegaron en una voz mucho más suave y compasiva de la que ella utilizaba en condiciones normales. La mujer informó entonces que, después de cada frase, una parte de sí repetía: "Eso no es un guía, soy sólo yo", o "Te engañas, no has dicho algo de verdad valioso". Ella tuvo la expectativa de sentir un enorme cambio que la dejase transformada; pero no experimentó sen­sación física alguna.
    Órin, durante un estado de trance, la hizo responder algunas pre­guntas que ella tenía dificultad para contestar. Mediante su guía, la mu­jer ofreció explicaciones muy agudas que, como confesara después, iban más allá de lo que jamás hubiese podido concebir. Su compañero le for­muló algunas preguntas personales sobre personas desconocidas para ella, y su guía dio respuestas muy exactas y profundas. Aunque en el mo­mento de canalizar podía creer que tenía un guía, al salir del trance vol­vía a dudar de que esto fuese real; su mente entorpecía el proceso. Su guía era tan fuerte que sólo transmitía una pequeña parte de sí para permitir que se realizara un sutil ajuste de sus sistemas de energía. El guía le dijo a Órin que la mujer tenía mucho temor, y que si él entraba con demasiada fuerza para impresionarla, existía la posibilidad de que ella se negase a establecer una nueva conexión. Quería pecar de excesi­va gentileza y no de una fuerza inusitada.
    Órin dijo a la mujer que siguiera fingiendo que canalizaba y que conservase un registro de la información que recibía. Durante ese día, la mu­jer continuó canalizando para otras personas, dando información sobre cosas que era imposible que conociera. Aunque nunca dejó de asegurar que todo esto era invención suya, cada vez le resultaba más difícil intelectualizar y racionalizar los mensajes exactos que daba. Varios meses después llamó para decir que tenía sensaciones físicas cuando canalizaba y que al fin reconocía, incluso ante sí, que de verdad estaba conectada con un guía. Un año más tarde, aún informó de sus dudas, y dijo que no canalizaba con tanta frecuencia como hubiera deseado. Sin embargo, también dijo que en ocasiones ha transmitido a su guía y dado lecturas a otras personas, las cuales fueron sorprendentemente exactas. Agregó que seguía trabajando con sus dudas, pero que ahora acepta que éstas son parte importante de su proceso y que uno de los aspectos más importantes de su vida es aprender a confiar más que a dudar de sí misma en todas las áreas. Si usted tiene dudas de estar o no canalizando, lea la sección titulada: Cómo convertir sus dudas en amigos, en el capítulo 14.
                Un artista que tenía un exitoso negocio de diseño de modas, quiso aprender a canalizar para abrir su creatividad. Su mayor temor era perder el control o ser dominada por su guía. Era una mujer muy independiente y voluntariosa, y disfrutaba de estar al mando de todo en su vida. Acudió a Órin para una lectura y él le dijo que sería un buen canal debido a su enorme inteligencia, su compromiso para hacer el mejor esfuerzo en todo y su capacidad de atención. Órin señaló que aun su condición hipercrítica o juiciosa sería de gran ayuda, en particular si utilizaba estas cualidades para desarrollar un alto grado de maestría en la capacidad de canalizar. Le hizo notar que su dedicación, su deseo de supervisar y controlar las cosas, su atención a los detalles y el deseo de tener éxito, le servirían para lograr canalizar con exactitud.
    Ella se esforzó por hacerlo todo "bien" durante el curso, sin embar­go, una parte de sí la detenía, la hacía inquietarse por la posibilidad de que el guía controlara su vida. Tenía miedo de perder su identidad y ser "tragada" por la del guía. Como resultado, éste se conectó con ella con gentileza, reacio a parecer amenazador o a controlarla. Por esta razón, la mujer no pudo experimentar muchas sensaciones y, como consecuen­cia, se preguntó si el guía de verdad se había hecho presente. Se hallaba perpleja; tenía miedo de ser controlada y de que su guía entrase con de­masiado vigor, y cuando éste no lo hizo, tuvo miedo de no estar canali­zando. Duane y DaBen la ayudaron a relajarse y a ajustar sus sistemas de energía para que pudieran abrirse más. DaBen también habló con su guía y le indicó que ayudase a la mujer a abrir su energía, lo que fue muy beneficioso. Órin continuó la charla en su mente, la cual bloqueaba la conexión.
    Órin le dijo: "En muchos de los que serán excelentes canales, existe el temor inicial de perder el control. Retenerlo puede significar cosas distintas para muchas personas. Puede implicar que existe la sensación interior de que se realiza un buen trabajo y que las cosas progresan de una manera que es agradable para ti. Como canal, aprenderás que es to­do un reto igualar lo que dices con el mensaje que envía tu guía. Co­mentaste que tu mente entorpece tu capacidad de canalizar; reconozca­mos que tu mente es muy activa, aguda e inteligente. Tienes habilidad con las palabras y tu mente tiene la capacidad de retener y ver imágenes y símbolos interiores. Debido a esto, nos resulta fácil transmitirte infor­mación. No queremos dominarte, o privarte de aquella parte de tu ser que desea conservar el control. En vez de eso, es importante que esta parte tenga un programa diferente que pueda ayudarte, más que entor­pecerte. Nos gustaría que esa parte que quiere retener el control vigila­ra cuidadosamente para comprobar que estés igualando con exactitud la transmisión de tu guía con las palabras que pronuncias. Además, es necesaria mucha más de nuestra energía para controlar tus cuerdas vo­cales cuando estás inconsciente, de tal manera que preferimos que con­serves la conciencia y participes, ya que esto requiere de menos energía de nuestra parte".
    La mujer comenzó a relajarse para sentir un poco más. Su guía si guió ayudándola a liberar los espacios donde bloqueaba al flujo de energía en su cuerpo. Ella había anticipado un enorme cambio y fuertes sensaciones físicas que demostrasen que el guía estaba presente, sin embargo, también era muy cautelosa y jamás hubiese permitido la entrada de un guía si se hubiera sentido controlada.
          En retrospectiva, ella se dio cuenta de que había abordado muchas cosas nuevas al mismo tiempo, incluyendo el establecimiento de su propia compañía de diseño de modas. Se percató de que el patrón era preocuparse y luchar con el proceso, aunque el resultado final fuese poderoso y tuviera éxito. Trabajó para abandonar sus dudas durante todo ese día; para sobre­ponerse a su desencanto porque las sensaciones no eran más intensas, y para renunciar al temor de que se volvieran más fuertes. Sus lecturas eran siempre buenas y la información de gran calidad.
    Varios meses después informó que había tenido algunas exitosas ex­periencias como canal y que tenía fuertes sensaciones físicas, así como más confianza para aceptar que su guía de verdad estaba presente. Su ne­gocio comenzó a prosperar en los meses siguientes. Aunque no tenía mu­cho tiempo para mantener la conexión como le hubiese gustado, comen­zaron a suceder cosas con mayor facilidad y de una manera mágica en su vida. Sentía que la orientación era transmitida a su mente cada vez que la pedía, en muchas áreas que antes requerían del estado de trance. Un año después, su negocio era tan exitoso que con frecuencia debía viajar por to­do el país. Había contratado representantes de ventas y hallado un éxito muy superior al que hubiera podido imaginar. Dice que utiliza la capaci­dad de canalizar para cosas muy prácticas: decidir cuáles líneas se vende­rán mejor; si un viaje en particular será o no necesario o beneficioso, y descubrir nuevas cosas que explorar. Señala que, poco a poco, confía más en su guía, aunque todavía quiere asegurarse de que tiene el control de su vida y de que no depende del guía. Después que recibe el consejo de éste, lo analiza con cuidado, comparándolo con su guía interior, y sólo actúa de acuerdo con el mismo si siente que es lo adecuado.' Comenta que, después de la reflexión, a menudo encuentra que es correcto y al seguir el consejo obtiene resultados óptimos.
    Una mujer cálida y amorosa, quien gozaba con la crianza de sus dos hijos adolescentes para hacerles creer en sus propias realidades, acudió a conectarse verbalmente con su guía. Participaba en un museo y en activi­dades culturales, así como en muchos otros proyectos. Hacía muchos años que conoció a su guía, mientras tomaba un curso de desarrollo psí­quico; en aquel momento, descubrió que escribía información que parecía provenir de una fuente que no era ella misma. En esa época estuvo dema­siado ocupada en el cuidado de su familia para perseguir este objetivo, pe­ro consideraba que éste era el momento de hacerlo. Cuando su guía llegó por primera vez, experimentó una fuerte sensación física, calor y luego un leve mareo. Duane se aproximó y trató de estabilizarla. La hizo respirar hondo y le indicó que siguiera abriéndose para que entrase su guía. En po­cos minutos pudo canalizar verbalmente; su información era bastante buena y se sintió complacida con la conexión verbal.
    En los meses siguientes, se dio cuenta de que tenía un interés no ex­plorado en la fisioterapia. Se inscribió en varias clases y, aunque seguía implicada en muchos proyectos, incrementó su actividad en las artes cu­rativas. Considera que ahora se encuentra en una fase de intenso creci­miento espiritual, al aprender fisioterapia y tomar clases sobre el pri­mero. Aprende todo lo que puede, pues está deseosa de ofrecer su trabajo al mundo cuando esté lista. Percibe la presencia de su guía y el impulso creciente de seguir su camino superior.
    Si usted experimenta cierto mareo cuando entra su guía, cambie su respiración y relájese para permitir que fluya más energía por su cuer­po. Algunas personas contienen la respiración, o respiran de manera acelerada y superficial sin darse cuenta, lo que puede ocasionar mareos. Canalizar a menudo le provocará un poco de calor y, si la habitación es demasiado caliente, esto puede contribuir al mareo. Respire normal­mente y ventile o enfríe la habitación. De cualquier manera, dicha sen­sación, rara vez dura más de unas cuantos minutos.
    Otra mujer, quien era tejedora y diseñadora de vestidos de calidad ex­cepcional, al encontrar a su guía por primera vez informó haber visto sólo imágenes, figuras y colores. Le preocupaba que su guía no fuese real por­que lo sentía como un ser muy gentil y suave, y no parecía capaz de estable­cer la información verbal. Órin le dijo: "Tu naturaleza gentil y suave está reflejada en la de tu guía. La naturaleza de los guías es elegir entre las per­sonas que canalizan a las. que igualan sus energías y se encuentran en el mismo camino de crecimiento y luz. T u guía refleja tu gentileza, suavidad y bondad a los demás. Ella refleja tu capacidad y deseo de curar a través del color y la forma. Será versátil; además de ayudarte con tu carrera, tu guía curará con un suave contacto y una palabra gentil. Sé tú misma; tienes un camino propio y único y tu capacidad para canalizar-se desdoblará de manera natural con el tiempo".
    Tardó varios meses en encontrar formas para trabajar con su guía; siguió viendo colores e imágenes, más que palabras. Debido a que se comparaba con otros que recibían información verbal, sentía que hacía algo mal. Empezó a interesarse mucho en el análisis del color y estudió cómo trabajar con los colores, tanto en el vestido como en el ambiente. Notó que mientras estaba en trance, podía ver colores en torno a las personas y, comenzó a comprender que los colores representaban va­rias cosas. Sus imágenes, símbolos y figuras se hicieron más claros. En vez de tratar de canalizar verbalmente, se puso a describir las imágenes que recibía. Para su sorpresa, las imágenes tenían sentido, para los de­más, y les ayudaba a ver, de manera simbólica, lo que estaban viviendo. La gente pudo trabajar con las imágenes y cambiar su percepción de las situaciones.
    Ella aún recibe información en colores y símbolos, lo que le ayuda en su trabajo. Ahora aconseja a las personas respecto a los, colores que deben usar para crear ciertos estados mentales y emocionales. Realiza meditaciones de color para auxiliar a la gente a curarse sola, y explora las maneras de utilizar el color de forma distinta en sus tejidos. Dice que su mayor dificultad fue que esperaba que la capacidad de canalizar adoptara cierta forma y fuese transmitida de una manera particular. Fue hasta cuando aceptó la experiencia de su guía como era, que éste creció y se desdobló para ella.
    Si a usted le sucede esto, empiece a canalizar describiendo todos los símbolos e imágenes. Los guías transmiten energía pura, y los símbolos a menudo se aproximan más a la transmisión que las palabras. Al des­cribir imágenes usted establece un enlace más fuerte con su guía y, pos­teriormente, recibirá palabras y no imágenes que descifrar.
    El día llegaba a su fin y todos habían alcanzado a un guía y se sen­tían extasiados, aunque un poco agobiados, ante la perspectiva de lo que habían aprendido y las nuevas visiones y potencialidades que empe­zaban a percibir. Una vez más, recordamos que todos somos únicos y que existe una gran variedad de guías y maneras de recibir información; múltiples formas de abrirse a la capacidad de ser canal.
    El bloqueo inicial más común es el temor de que no sea un guía el que habla, sino uno mismo. Debido a éste, algunos se reprimen al co­municar lo que reciben. Déjese llevar y pronuncie lo que pasa a través de usted. Una vez que empiece a hablar, y las palabras fluyan, los guías se harán cargo de la situación y sentirá que los mensajes dejan de ser un producto de su imaginación. Todo lo que puede necesitar para abrirse es el valor para empezar. Muchas personas han requerido de varios me­ses para presentir a sus guías; los que han continuado practicando su ca­pacidad de ser canales, a la larga, han podido percibir la diferencia entre ellos y el guía.

 

  1. Relatos después de abrirse a la capacidad de ser canal
    Reacciones de las personas después de la apertura

Sanaya y Duane No esperábamos que las vidas de las personas cambia­rán de inmediato, así que nos  sorprendimos al recibir los relatos que compartían acerca de cómo se sentían y lo que, les había ocurrido justo después de haberse abierto a la capacidad de ser canal. Comenzamos a observar un patrón en las reacciones de las personas; aprender a ser ca­nal requería de mucha concentración, así como de la capacidad de con­servar un enfoque espiritual más elevado del que la mayoría estaba acostumbrada a tener. Deseamos compartir con usted estas experiencias para que conozca las reacciones comunes.
Una experiencia que suele ocurrir después de abrirse a la capacidad de ser canal, es una  intensificación de los sueños. Un abogado, vino pa­ra aprender a canalizar porque sabía que  debía haber algo más en la vi­da que el trabajo. En un día laboral común utilizaba  principalmente su hemisferio cerebral izquierdo, la mente lógica; y deseaba canalizar para desarrollar su creatividad. No tuvo dificultades para conectarse con su guía durante el curso, pero esa noche informó que casi no pudo dormir.
Sus sueños aparecían plagados de ideas que le revelaban muchas cosas que podía hacer con su vida. Una vez abierto el umbral, fue como si todos sus sueños encerrados, su talento y recursos latentes, hubiesen comenzado a emerger. Canalizar había creado la intensa conexión con el hemisferio cerebral derecho, con la mente creativa que tanto deseaba.
Para algunos, canalizar implica una sensación de decaimiento al día siguiente, la cual se prolonga durante unas cuantas horas o todo el día, a lo sumo. Esta sensación es similar a la que la gente suele informar después de salir del trance. ¡No quieren regresar! Una mujer, dueña de una agencia de viajes, regresó al día siguiente sintiéndose muy deprimida; di­jo que esto era poco usual, ya que sus días, en condiciones normales, so­lían estar enfocados en los clientes, las ventas y otras exigencias. Amaba su capacidad para canalizar, y le complacía el grado y la exactitud de la información que recibía. De hecho, se sentía tan bien que no quería dejar de hacerlo. Mas ahora, nada le parecía tan agradable como antes. Pedi­mos a su guía que hiciera algunos comentarios sobre esta respuesta. Él contestó que la mujer trataba de ignorar muchos de sus deseos más pro­fundos, necesidades reales y crecimiento espiritual para enfocarse en asuntos de negocios que no eran tan agradables o importantes para ella. Cuando la mujer estableció un enlace entre su mente superconsciente y el guía, sintió que había "llegado a casa". Ahora, en comparación, otras partes de su vida parecían aburridas. Era como empezar a lavar una al­fombra blanca; después de frotar una esquina, toda la alfombra, que an­tes pareció limpia, tenía un aspecto sucio.
Al pasar el tiempo, ella creó un equilibrio entre el mundo exterior y su vida interior. Se percató de que empezaba a escuchar murmullos de que su trabajo no era satisfactorio y sus necesidades más profundas no estaban satisfechas. Siempre se mantuvo muy ocupada y no tomaba el tiempo necesario para escuchar a su yo profundo, central. Al conectarse con su guía, también empezó a oír a este yo profundo. Reestructuró su negocio, delegó algunas responsabilidades al gerente que contrató; em­pezó a tomar tiempo libre y se inició en la pintura como pasatiempo. Poco después, informó que, en muchas ocasiones, la guía que recibía parecía proceder de su mente. En la actualidad sigue canalizando y co­nectándose con su guía de manera más formal, para obtener informa­ción en nuevas áreas, y entra en trance cada vez que canaliza para otros. Informa que le preocupa menos el futuro y que permite que las cosas, simplemente, lleguen a ella.
Otra clase de respuesta, también de naturaleza emocional, es la sen­sación de profunda paz y contento. Una mujer, quien discutía con su ma­rido porque sentía no recibir apoyo, experimentó una liberación el día después de abrirse a la capacidad de ser canal; dejó de sentir la necesidad de defenderse o de demostrar cosas a su esposo. Empezó a renunciar a su sentimiento de abandono y perdonó todos los males que había imagina­do. En vez de aferrarse a estar en contra de su marido,, porque él no de­seaba hablarle o no la comprendía, tuvo compasión de él, de su vida y de todas las cosas por las que estaba pasando. Comenzó a reconocerlo y a apreciar todas las pequeñas cosas que él hacía por ella y que tomaba por un hecho. Alas pocas semanas, habían establecido la primera comunica­ción sincera y estrecha en muchos años. Cuando supimos de ella, varios meses más tarde, la mujer estaba emocionada porque su relación había mejorado tanto que sentía que vivía con un hombre nuevo.
Algunas personas han comentado sobre sensaciones de cansancio o fatiga, y una incapacidad para pensar con claridad durante el siguiente día. Era como si fuesen atletas que hubieran corrido demasiado. Sus "músculos" mentales y espirituales estaban agotados al día si­guiente y necesitaban un descanso. Canalizar requiere de un enfoque mental y de conciencia; la mayoría de las personas no está acostumbrada a utilizar la mente de esta manera durante periodos prolongados. La sensación de aturdimiento a menudo puede aliviarse con descanso o relajación, con un paseo en el exterior, al dibujar, escuchar música o tomar un largo baño en tina. Algunos encuentran que la gran actividad física suele ayudarles. Esta fatiga es una reacción temporal y, conforme la gente vuelve a canalizar, aseguran que se sienten más despejados mentalmente que antes.
Otras personas experimentan una enorme capacidad energética después de canalizar. Algunas dicen que al día siguiente desean limpiar su casa y hacer cosas que habían evitado durante meses. Es como si su vida, de pronto, hubiese adquirido un nuevo brillo. Ciertas personas di­jeron que querían deshacerse de la ropa y otras pertenencias que ya no parecían tener cabida en sus vidas. Con el cambio en su vibración, al co­menzar a canalizar, las cosas que representaban a su antiguo yo quizá empiecen a salir de su vida. Hay quienes encuentran que a los pocos días compraban atuendos de estilos o colores distintos de los que solían usar. Deseaban ponerse cosas que los hicieran sentirse más vivos. Su ro­pa vieja ya no representaba lo que eran en realidad.
Otra respuesta es que las cosas que la gente tomaba por un hecho, de pronto parecen distintas, poco usuales o extrañas. Era como si viesen el mundo por primera vez o despertasen de un sueño. Una pareja que tomó el curso al mismo tiempo, dijo que cuando salieron a cenar des­pués, la comida tenía un sabor distinto. Caminaron por algunas de las_ tiendas de la zona. Las cosas que vieron les parecieron irreales; los co­lores tenían una viveza excepcional; la gente parecía rara. ¡Sentían que acababan de llegar a la tierra! Recuperaron las sensaciones normales unos días después y dijeron que esto fue tan divertido, que les habría gustado permanecer en ese estado de conciencia exaltada durante mu­cho tiempo más.
Después de canalizar, la gente comienza a observar y a prestar más atención a lo que le rodea, en vez de caminar por doquier, siempre preocupada. Hay quienes han asistido a fiestas o acontecimientos socia­les en los días siguientes, e informan haber visto a las personas de una manera nueva. Las charlas sin sentido se volvían cada vez más insensa­tas y aburridas, en tanto que otras personas a las que nunca hubieran prestado atención se hacían muy interesantes. Era como si viesen a la gente en un nivel de alma más que de personalidad.
Otra respuesta común que se presenta después de abrirse a la capaci­dad de ser canal, es que la gente se pregunta si fueron ellas o no, quienes realmente han canalizado. (Hemos dedicado parte del capítulo 14 a este asunto.) Una mujer grácil y atlética, con tres hijos, quien había canalizado bien y tenía una buena conexión con su guía, al día siguiente se vio asolada por dudas sobre la realidad de su experiencia. Preguntaba sin cesar a su guía si era real. Al conducir su auto con un niño dormido en la parte de­lantera, y otro jugando en paz en la trasera, experimentó un cosquilleo por doquier. Luego, una voz comenzó a hablarle desde el interior de la ca­beza, diciéndole cuál sería su futuro y muchas cosas que no era posible que supiera, las cuales se hicieron realidad después. Regresó para decir­nos que la experiencia había sido tan sorprendente que ya no dudaba de que su guía fuese real. Todo un mundo nuevo se abría ante ella.
Otros efectos pueden ocurrir durante el día siguiente, o aparecer algún tiempo después. Algunas personas no experimentan cambio algu­no al día siguiente, o incluso después de varias semanas; sin embargo, en retrospectiva, casi siempre pueden recordar acontecimientos fuera de lo normal. Una mujer nos dijo que había planeado un viaje al desierto con una amiga, pero en vez de hacerlo, decidió ir a las Montañas Ro­cosas. Pensaba llamar a su amiga para ver si estaba dispuesta a cambiar los planes, cuando ésta se comunicó para decirle que quería ir a las Montañas Rocosas ¡En vez de viajar al desierto!
Muchos empiezan a recibir noticias de viejos amigos, y a resolver las disputas que tuvieron con ellos. Las cosas que antes los retuvieron a un nivel de energía, comienzan a aparecer para ser aclaradas y liberadas. Una mujer informó que, cuando volvía a casa después de aprender a canalizar, recibió una llamada de una amiga a la que no veía desde hacia seis años. Esta persona terminó con la relación de manera repentina, después de un desacuerdo, y se negaba a restablecer la paz, mas la noche del curso, llamó para disculparse y explorar la posibilidad de curar y olvidar las heridas pasadas.
A veces se producen cambios físicos, como ligeros dolores de hom­bro, cuello y espalda, los cuales son respuestas a la apertura. En el nivel físico, una de las razones para tales dolores es que estamos acostumbra­dos a mantener nuestro cuerpo en cierta posición y, cuando canaliza­mos a nuestros guías, a menudo adoptamos nuevas posturas. Los mús­culos no están acostumbrados a este nuevo patrón y a veces causan dolor. Pida a su guía que le ayude a relajarse y recuerde que debe ajustar su postura para sentirse cómodo. En el nivel de energía, el motivo de un dolor es un flujo restringido. Los guías suelen entrar en la región del cuello y los hombros; al ingresar una energía superior en su cuerpo, al­gunas áreas no podrán cargar este flujo mayor. Imagine una manguera diseñada para conducir un número fijo de litros de agua por minuto; si usted, de pronto, incrementa el flujo de líquido que corre por la misma la manguera no podrá contener el flujo de agua; se hincharía en ciertos.puntos y se retorcería en otros. Si su guía envía más energía de la que usted está acostumbrado a recibir, es sencillo que se abra a este flujo adicional. Imagine que su energía se abre y pida ayuda a su guía; es po­sible que la incomodidad desaparezca en unos cuantos minutos.
Algunas personas han notado caídas de energía, sentimientos de tristeza o de hipersensibilidad emocional cuando salen del trance. Órin y DaBen explicaron que éstos son efectos posteriores de la acentuada sen­sación de bienestar, de la apertura del corazón y de la conexión con el universo, las cuales contrastan mucho con el estado de conciencia nor­mal de los individuos. Muchas personas se mueven en un estado de con­ciencia que denominan "normal"; creen que es la sensación más elevada que pueden experimentar. Luego, cuando experimentan la realidad su­perior del guía, se dan cuenta de que existe un mundo nuevo de alegría y expansión que está a su alcance. El contraste es muy marcado.
Hemos observado que, conforme la gente sigue canalizando, cre­ciendo y realizando cambios en su vida y actitudes, la distancia que se­para los dos estados se reduce, y comienza a sentirse cada vez más con­tenta y satisfecha. Entonces ya no habrá una caída de-energía o tristeza cuando regrese del trance.
Otro motivo de la caída de energía puede ser canalizar en exceso. Se necesita tiempo para proceder a periodos más prolongados de cana­lización. Un corredor nunca saldría a competir en la maratón sin incre­mentar su resistencia. Los signos de un exceso de canalización son: fati­ga después del trance, sensación de inquietud, ansiedad o tensión, ya que demasiada energía ha recorrido su cuerpo. Reduzca la cantidad de tiempo que pasa en trance si éste es su caso. También puede ejercitarse o hacer trabajos físicos que no requieran de mucha concentración; estas actividades le ayudarán a liberar el exceso de energía.
Cada vez más, la gente acude a nosotros con relatos de pequeños milagros, si acaso un milagro puede ser pequeño. Un préstamo largo tiempo aplazado es pagado de pronto; una casa que ha estado en venta durante un año, se vende de repente; un valioso artículo perdido, apare­ce. Algunas personas quieren explicar estos relatos como coincidencias, pero al seguir ocurriendo dichas "coincidencias" quedan convencidas de la presencia y protección de sus guías.
Sanaya Cuando empecé a canalizar a Órin, sólo podía retener su energía durante veinte minutos, más o menos. Un año después, logré retenerla has­ta una hora. De manera gradual, pude canalizar durante periodos más pro­longados y, después de mucha práctica, hasta varias horas de una vez, con algunos descansos. Quizá sea más sencillo y rápido para usted incrementar el tiempo de sus sesiones de canalización, así que siga, un ritmo propio.
Duane  Al principio, con mi fisioterapia, encontré que podía conservar el espacio de trance y concentrarme, de un momento al otro, durante casi una hora. Al pasar el tiempo, descubrí que era posible trabajar du­rante tres o cuatro horas con un enfoque completo en trance, mientras laboraba con el campo de energía y el cuerpo de otra persona.
Sanaya y Duane La mayoría de la gente empieza a conectarse verbal­mente con sus guías de inmediato, y luego mejoran y fortalecen la co­nexión cada vez que canalizan. Si usted permanece alerta, descubrirá una gran riqueza en este proceso.
Una mujer, excelente doctora, acudió a aprender a canalizar para en­contrar nuevas maneras de curar y ayudar a la gente. Había tenido muchas aperturas personales, deseaba expandirse de cualquier manera posible, y le pareció que el siguiente paso lógico era canalizar. Creía que la medicina tradicional sólo trataba los síntomas y no las causas, y esperaba que través de su guía, pudiera encontrar las causas de las enfermedades, ya menta­les, emocionales, espirituales o físicas. Aunque era nueva en esta clase de ideas, aprendió con rapidez y se entregó a todo lo que hacía con enorme en­tusiasmo. Desde el instante en que llamó a su guía, se encontraba camino al éxito. Su guía era elocuente y proporcionaba hermosas respuestas a las pre­guntas que ella y otros le presentaban.
La mujer procedía de otra ciudad y cuando volvió a casa se sintió como perdida; no contaba con alguien que la apoyase o quien creyera en la capacidad de canalizar. Le asaltaron muchas dudas y se preguntó si perdería la fuerte conexión inicial. Fue difícil que canalizara y casi renunció a ello por completo. Sin embargo, se encontró leyendo todo lo que podía encontrar sobre temas metafísicos de interés. Se preguntó si, de alguna manera, habría decepcionado a su guía, y llamó a Órin para preguntarle si debía utilizar su fuerza de voluntad para canalizar todos los días. Órin le dijo que necesitaba expandir sus conceptos para canalizar mejor a su guía, y que lo que hacía, era justamente lo adecuado para desarrollar la capacidad de ser canal. Agregó que debía seguir leyendo porque deseo guía deseaba que ella expandiera su conocimiento, y canalizar. Unos meses después emprendió el viaje para asistir al taller para canales avanzados que Órin y DaBen nos animaron a organizar, para brindar a la gente la posibilidad de expandir y fortalecer sus conexiones iniciales con los guías. La mujer pudo conectarse con mayor firmeza con su guía y Órin le aconsejó que canalizara durante cinco minutos todos los días debido a que, en ese momento en su desarrollo como canal, recibiría grandes beneficios de una conexión regular.
Varios meses después llamó para decir que los cinco minutos se habían convertido en una conexión fuerte y regular de media hora. Canalizaba de nuevas maneras, el cuerpo humano y sus sistemas de energía.
También dijo que estaba conociendo a muchas personas interesadas en canalizar y que organizó varias sesiones para canalizar en grupo, con gran éxito.
Pasó un año pensando cómo podría utilizar el conocimiento superior y entonces descubrió la homeopatía, con lo que se realizó otro cambio en su modo de pensar. Se dio cuenta de que tratar los síntomas físicos era só­lo una pequeña parte de todo el conjunto; se percató de que los síntomas físicos indican que existe un trastorno de la energía, y que tratarlos al nivel de energía impide que se conviertan en una secuencia de manifestaciones físicas. Al cambiar su práctica para incluir estos enfoques, toda su vida su­frió ajustes más importantes. Lo último que supimos de ella era que se ha­bía conectado con firmeza con su guía, y que ofrecía la homeopatía a aquellos que se abrían a una alternativa de curación. Ha canalizado sor­prendente información sobre curación y salud, y esperamos saber mucho más de esta mujer conforme continúe su sendero.
Tecu: guía de Sanaya desde otra dimensión

 

Sanaya Al final del primer año, habíamos enseñado a más de cien per­sonas a canalizar. Durante ese tiempo, Duane y yo encontramos que ne­cesitábamos salir de la ciudad de manera periódica para ir a lugares abiertos y tranquilos donde pudiéramos trabajar con nuestra energía e incrementar nuestras conexiones con los dominios superiores. Realiza­mos un viaje a Maui esa primavera, y pasamos la mayor parte del tiem­po trabajando con energía y canalizando. Duane descubrió un nuevo mundo bajo el agua, a través del buceo; lo que alteró su conciencia du­rante horas y le dejó una nueva sensación de integridad. Debido a mi crianza en el medio oeste, no tenía mucha experiencia con el mar, así que, para mí, aprender a salir del oleaje y bucear fue un paso enorme. Me gustaba el buceo y fue divertido ver cómo Duane desaparecía en las profundidades del océano.
Solíamos canalizar a varios guías cada mañana, durante un rato, y también pasábamos varios días canalizando. Nos pareció que la energía especial de Maui, con Haleakala, una hermosa montaña volcánica de 3,000 metros de altura, estimulaba nuestra energía para elevarla aún más. Órin y DaBen nos dijeron que contenía "puntos de poder", puer­tas que separaban nuestra realidad de otras dimensiones. Recorrimos toda la isla, percibiendo la energía en diversos lugares y canalizando para ver si nuestra conexión con nuestros guías cambiaba en distintos si­tios, condiciones climatológicas, altitudes y ambientes.
Tuve una experiencia muy especial hacia el final de nuestra visita, cuando otro guía, Tecu (se pronuncia Tey-cu), se hizo presente. Tecu había llegado a mí en una ocasión previa, cuando realicé un viaje de tres semanas a Kauai, con una amiga. En aquella época, él se hacía presente cada mañana para dictar un libro sobre cómo curarse uno mismo y a los demás, y para discutir las leyes universales de la energía. Órin estimuló esta conexión al decirme que Tecu era un ser muy superior y que traba­jaban juntos. Transcribí el libro y vi que contenía valiosa información. Desde ese viaje a Kauai, Tecu no había regresado.
Tecu se identificó como Señor del Tiempo desde los portales del mundo de la esencia, donde se crea toda la materia. Habló de otros uni­versos y sobre los mundos de la forma y la materia. Duane y yo encontra­mos fascinante esta información. Tecu tenía un gran sentido del humor; dijo que procedía de un sitio distinto del de Órin, que no era superior ni inferior. Dijo que los lugares de nuestro mundo que están más cerca de los volcanes, le facilitaban el paso a este tiempo. Habló de su mundo, el cual entraba y salía de sincronización con el plano terrestre. Nos contó que su conexión dependía de que nos encontrásemos en ciertos sitios en determinados momentos. Explicó que sería difícil para mí que lo canali­zara cuando quisiera, porque existía en un universo que tenía una fre­cuencia muy diferente que sólo se sincronizaba con el nuestro en ocasiones y en ciertos sitios.
La experiencia fue fascinante para mí. Aprendí que en el mundo de Tecu la energía es simétrica. Encontraba que el cuerpo humano era un divertido reto para él y que derivaba un gran placer al experimentarme caminar. Se preguntaba cómo había logrado equilibrar el vehículo si­métrico que es mi cuerpo. Cada vez que él trataba de caminar, yo casi caía, hasta que al fin se adaptó a la gravedad y el equilibrio. Un año an­tes, cuando llegó a través de mí, pude presentir que hacía un inventario de mi cuerpo y suspiraba, diciendo:, "Bien, no es la forma más adecuada, pero será suficiente". Desde la última vez que lo canalicé, había cambia­do mis hábitos alimentarios y adquirido una mejor condición física, así que la conexión parecía más fuerte.
Cuando Tecu observó cómo comíamos Duane y yo, le sorprendió nuestro sistema de alimentación. Al principio se mostró perplejo, y luego muy divertido: "Ahora entiendo", dijo. "Comer es la raíz de sus proble­mas. Primero deben tener la comida, luego necesitan platos; después tie­nen que construir una casa para albergar esos platos. Entonces tienen que salir a trabajar para pagar la casa. iY todo debido a que tienen que co­mer!" Agregó que, en su sistema, sólo tenían que absorber la energía cuando la necesitaran y que esto facilitaba mucho la vida. Su sentido del humor era tan encantador, que nos hacía rodar en el suelo de risa. Su ma­nera de mirar nuestro mundo nos hizo examinar una vez más algunas de nuestras premisas y suposiciones básicas, de una manera muy amorosa. Un día, se comunicó para darnos información adicional sobre los cambios que observaba en la tierra, y nos instó a continuar enseñando a la gente a canalizar, debido a que esto ayudaría a las personas a ajustarse a los cam­bios de frecuencia y vibración que ocurrían en la tierra.
Ha regresado en varías ocasiones desde que estuvimos en Maui, siempre de manera inesperada, y a menudo para decirnos qué ocurre en el universo y darnos consejos prácticos sobre cómo utilizar las energías para crecer y crear nuestro propósito superior.

Nuestra visita al monte Shasta

Sanaya Duane y yo tomamos unas vacaciones en agosto, y fuimos a un hermoso poblado del norte de California, Mt. Shasta Cíty, al píe del monte Shasta, para trabajar en este libro, explorar nuevos sitios de po­der y conectarnos con nuestros guías con mayor fuerza. El monte Shasta es el legendario hogar de los Lemurians y los Maestros Ascendidos de la Hermandad Blanca, quienes se rumora que sólo aparecen a los que están preparados espiritualmente. Nos albergamos en una acogedora casa oculta entre los árboles, donde podíamos escribir y disfrutar de la paz y el silencio. Varías veces acampamos en el exterior, en lo alto de la montaña, donde canalizamos, escalamos y corrimos. Duane se puso en forma para escalar la cima de más de 4,000 metros, para lo que requeriría de gran habilidad para subir. No conocimos a estos seres especiales, pero pasamos momentos maravillosos con Órin y DaBen. El poder de la montaña es tal, que ambos sentimos que la conexión era mucho más fuerte con nuestros guías, y que se incrementaba nuestra capacidad de elevarnos más.
Duane esperaba con emoción el ascenso; el clima era hermoso. Em­pezando desde un campamento situado a los 2,700 metros, realizó el re­corrido de seis horas hasta la cima. Desde allí pudo ver la costa a un lado y las sierras al otro, ambos lugares situados a cientos de kilómetros de distancia. Allí empezó a canalizar a DaBen. Al volver á casa, de pronto experimenté que me recorría una gran descarga de energía; dejé lo que hacía y cerré los ojos. Sentí como sí yo también me encontrase sentada en lo alto de la montaña, desde donde podía ver con claridad el paisaje. No sabía el momento exacto en que Duane llegaría a la cúspide, pero más tarde, cuando comparamos las horas, comprobamos que mi despertar de la conciencia y el sentimiento de haber sido transportada a lo alto de la montaña, ocurrieron en el instante exacto en que Duane miraba desde las alturas. Hemos observado que al canalizar, establecemos un enlace telepático más estrecho; tenemos experiencias más frecuentes en las que nos enlazamos intuitivamente y encontramos más conciencia del otro, aun a muchos kilómetros de distancia. Muchas personas que canalizan juntas han informado de experiencias similares.
SECCIÓN IV
DESARROLLANDO SU CAPACIDAD DE SER CANAL

  1. Ser canal: un gran despertar

Ser canal: un sendero de crecimiento espiritual acelerado

Sanaya y Duane La gente tenía tantas experiencias de expansión des­pués de conocer, a sus guías, que deseaba reunirse con ellos de manera re­gular para compartir y explorar su maravillosa aventura. Iniciamos reu­niones una vez al mes para proporcionarles oportunidades para continuar desarrollándose como canales, y para que Órin y DaBen res­pondieran sus preguntas. A partir de sus experiencias y de las respuestas y la información que Órin y DaBen impartieron como contestación a sus preguntas, aprendimos mucho sobre el desarrollo de la capacidad de ser canal, y sobre la manera como ésta afecta la vida de las personas.
Órin y DaBen Una vez que usted empiece a comunicar a su guía, o se co­necte con su yo espiritual, se encontrará en un sendero de rápido creci­miento. Abrirse a la capacidad de ser canal crea un enlace mayor entre el yo superconsciente y el yo ordinario. Esta apertura ocasiona o acelera el despertar espiritual. Su guía podrá asistirle en este despertar. Él le ayudará a experimentar más alegría, confianza y conciencia de quién es usted. Cuando trabaje con guías, notará cambios y alteraciones en su vida Éstos no tienen que ser drásticos, sino durante un periodo de meses o años, en los que podrá conocerse de maneras por completo nuevas.

A menudo, después de abrirse
a la capacidad de ser canal, las personas
experimentan una creciente excitación
con sus vidas y su iluminación interior.
Existe una intensa energía que caracteriza todo nuevo principio. Es un momento de entusiasmo, introspección, realización personal y deseo de cambiar. Hay personas que han informado que, después de abrirse, sienten un enorme amor por todos los que las rodean; experimentan una totalidad y unidad con el universo. Sienten que pueden hacer cualquier cosa; todo en su vida adopta un aura especial. Es muy parecido al primer contacto del amor; las personas se sienten vivir entre nubes, se encuentran atrapadas en una manera nueva y distinta de percibirse a sí mismas y su mundo.
Este periodo tiene una duración variable. Como la marea, hay una mengua y luego un flujo después de la apertura; es un momento para actualizar la realidad normal. Quizá necesite cambiar el empleo o las relaciones que tiene. Puede haber cuestiones personales que deba re­solver. Este proceso de actualización y de vivir día a día, puede parecer un descenso de la energía. Comprenda que el proceso de crear formas exteriores en su vida, para que correspondan con su nuevo nivel interior de luz, quizá no siempre sea emocionante; podría causarle cierta inco­modidad. Pero realizar los cambios necesarios en el mundo real, a la larga, fortalecerá su capacidad para canalizar y la conexión con su guía. La emoción regresará con mayor intensidad.
Hay ciclos en un despertar espiritual, como las olas que van y vienen. Algunas pueden parecer enormes y durar mucho tiempo; otras serán meno­res y más frecuentes. Después de la etapa de emoción inicial, la siguiente, a menudo, es una de integración, en la cual las introspecciones empiezan a ser más profundas y se funden con el resto de su ser. La gente que se entrega a la capacidad de ser canal, con una gran energía al principio, puede llegar a canalizar menos. Ahora que la conexión se ha establecido en ciertas áreas, quizá necesiten integrar esta nueva apertura en todas las áreas de su vida, antes de conectarse de nuevo con sus guías y elevarse más. Tal vez puedan poner algo de la energía en la tarea de alinear sus actividades diarias con sus visiones superiores, enfocándose en hacer que sus vidas funcionen mejor. No se preocupe si, después de un tiempo, no puede canalizar con tanta fre­cuencia como al principio. Este puede ser un momento de profundos cam­bios interiores para usted, y a veces también habrá cambios exteriores. Es una época en que las cosas suceden de adentro hacia afuera, en vez de al contrario; usted está integrándose a una vibración superior en todos los ni­veles de su vida. A veces, cuando trabaja mucho en tratar de hallar una res­puesta para algo, sólo aparece ésta cuando se ha alejado en dirección de otra cosa. Es como si su mente hubiese trabajado en la pregunta mientras usted hacía otra cosa. Lo mismo ocurre al canalizar; quizá se tome un descanso y luego vuelva para encontrar que la conexión es mucho mejor.
            Casi siempre hay una etapa, después de la apertura inicial, en que la marea baja. Entonces, usted se encuentra examinando de nuevo su vida y cuestionándola, para así integrar la nueva sabiduría; quizá ni era siquiera esté canalizando. Puede estar seguro de que será una etapa tem­poral. Cuando esté listo para abrirse más a la capacidad de ser canal, sin duda obtendrá una conexión más clara, profunda y fuerte con su guía.

Canalizar le dará las herramientas
para encontrar sus propias respuestas.

Algunos tienen expectativas que la capacidad de ser canal no cumple. Al principio, hay quienes piensan que canalizar les conectará con un ser sabio que resolverá todos sus problemas sin un esfuerzo por parte de ellos, y sin la intención de cambiar. En vez de esto, descubren que todavía de­ben aprender sus lecciones; aún son responsables de su evolución y de dirigir sus vidas. Una vez que las personas aceptan que sus guías no van a resolver todos sus problemas, sino que sólo les proporcionarán las herramientas que necesitan para solucionarlos, se ajustan bastante bien. Canalizar no le privará de sus lecciones u oportunidades de crecimiento; Sí le permitirá ver con mayor claridad, para que pueda realizar acciones más adecuadas y completarlas con alegría y facilidad, en vez de luchar.
Al menguar la emoción inicial, muchos cuestionamientos de su vida que ha ignorado, como el empleo que desea dejar o las relaciones que no le nutrieron, se volverán insoportables; de pronto parecerán exigir una acción inmediata. Canalizar le pondrá en el camino de su crecimiento y animación. Cualquier cosa que interfiera con esto le resultará muy evi­dente. Quizá tenga una imagen más clara de cómo desea que sean las co­sas porque puede ver su vida desde, una perspectiva superior y sabe que es posible. Cada vez será más difícil negar su capacidad de crear una vida mejor, aunque todavía no comprenda cómo hacerlo. Es más probable que haya dificultades si ha reprimido sus sentimientos y llevado una vida inadecuada para usted. Tal vez encuentre que sus conflictos emergen a la superficie donde puede verlos. Recuerde que, cuando éstos se vuelvan vi­sibles, usted conseguirá los medios para resolverlos. En ocasiones los viejos dilemas aparecerán y, debido a su nuevo nivel de luz, serán resuel­tos de manera más completa y olvidados por fin.
Al principio, cuando aparecen dichos conflictos, la gente se siente tentada a negar la validez o realidad de sus perspectivas o experiencias co­mo canales. Hemos visto dudas, resistencias y críticas que se vuelven más intensas en esta etapa. Una parte de usted quizá desee volver a la realidad, antigua, cómoda o, al menos, conocida. Sin embargo, debido a que ha es­tado expuesto a nuevas visiones de sí mismo, es casi imposible regresar y aceptar las cosas que no han funcionado en su vida.
Algunas veces la gente tiende a ser muy dura consigo misma, incluso se desprecia, por no haber actuado y vivido antes de acuerdo con sus nuevas visiones. Sea bueno consigo mismo; todo llega en su momento. Du­rante esta etapa, las personas suelen decirse que no tienen fuerza de vo­luntad; sienten que deberían hacer algo más con su vida; pueden experi­mentar incertidumbre. Después de apreciar los dominios superiores, tal vez se considere inadecuadas o hipersensibles al dolor o la negatividad. Recuerde que éste es un intenso periodo de autoanálisis. Su personali­dad quizá compare su nueva realidad potencial con la que está viviendo, y encontrará grandes vacíos.
Hay personas que sienten que todo es distinto después de canalizar. j Consideran que deben ser capaces de hacer cualquier cosa sin tomar en cuenta su situación presente; sus habilidades, fuerzas o flaquezas. Sin embargo, descubren que todavía deben resolver su realidad actual. Al­gunos tienen tanta energía que atraen a su vida muchas cosas al mismo tiempo; hacen planes, inician nuevos proyectos, se entregan a muchas cosas. Después se dan cuenta de que sólo tienen un tiempo y una energía determinados, y que es necesario el enfoque, en vez de dispersar la' energía.
En diversos grados, hemos visto estos problemas, en casi todos los  que se inician en su sendero espiritual. Esto no ocurre sólo al canalizar; también sucede en todos los que se abren a la realidad superconsciente y salen de su personalidad para conectarse con los dominios superiores.

Canalizar le ayudará a realizar
los cambios de vida que ha deseado efectuar.
Después de esta etapa, a menudo sigue un estallido de creatividad e ins­piración. Es una etapa de hacer, de completar, de terminar y manifestar lo que ha deseado. A menudo puede empezar con la eliminación de aquellas cosas que le han impedido experimentar la felicidad. Quizás ha, pasado por un periodo de renuncia; aunque a veces pueda sentir cam­bios en su humor y vacile entre sentirse elevado y confiado, y sentirse in­seguro, en general experimentará una gran vivacidad y el control de su; vida. En esta etapa empezará a desarrollar confianza en su guía interior y dejará de depender de la autoridad de otros. Esto no se logra en un día, mas al pasar por esta etapa, encontrará que es más fuerte en mu­chos aspectos nuevos. Es como mudarse, los muebles viejos son empa­quetados y guardados, y los nuevos siguen llegando. Puede haber confu­sión cuando lo viejo desaparezca y entre lo nuevo; pero después, cuando todo quede en su sitio, ¡qué bien se sentirá!

Cómo convertir sus dudas en amigos

 

Órin y DaBen. Son comunes las dudas sobre la realidad de canalizar. Preguntas como: "¿De veras lo hago?" y "¿Hay un guía presente o es sólo mi imaginación?", suelen presentarse cuando se canaliza por primera  vez. En general, las dudas son mecanismos de defensa procedentes de programas que usted ha obtenido de sus padres y la sociedad, para ayudarse a seleccionar la información que recibe. A menudo le dijeron que tuviese cuidado, que se cuidara, que discriminara. Las dudas pueden ser sus amigos, quienes le ayudarán a no caer en la locura hasta que haya explorado algo lo suficiente para saber si tiene o no un, valor para usted y si le brinda seguridad.
Cuando alcance la etapa de su despertar espiritual en la que tenga dudas, podrá manejarlas de muchas formas. Si comprende por qué se presentan después de abrirse a la capacidad de ser canal, esto le servirá de mucho. Al activarse el yo superior, el yo inferior también se activa. Usamos el térmi­no "inferior" para referirnos a las partes de su ser que aún no sienten sus conexiones con la inteligencia creativa y superior del universo, las partes de usted mismo que no se sienten alimentadas y amadas.
Imagine que su personalidad se compone de muchas partes: una sa­bia, una que duda, una confiada, una amorosa, un yo que goza con ser la autoridad, otro que disfruta con recibir órdenes. Existe un equilibrio muy delicado entre estas distintas partes; cada una es el contrapeso de otra. La parte que quiere renunciar y jugar todo el tiempo es equilibra­da por el yo que desea ser conservador, trabajar mucho, y así sucesiva­mente.
Hay una parte de usted que quiere crecer con rapidez, y otra que pre­fiere la estabilidad y que nada cambie. Cuando canaliza, la parte que de­sea crecer con rapidez, adquiere más poder; como resultado, queda afectado el equilibrio entre esta parte y el yo amante de la seguridad que le ha mantenido; estable y firme en la tierra. Este último le ha cuidado, su­poniendo que si la parte que desea crecer recibiera demasiado poder, po­dría hacer que perdiera el control de las cosas y se provocasen cambios con excesiva rapidez. Esta parte protectora quizá trate de arruinar sus es­fuerzos para elevarse, creando cierta resistencia. Tiene a su disposición muchos medios para afectar su crecimiento, tales como el cansancio, la duda o la impaciencia.

Sus dudas tratan de ayudarle.

En ocasiones las dudas sirven para volver más lento el proceso, para impe­dir que establezca la conexión con tanta frecuencia como podría hacerlo, para dar a su personalidad un tiempo para ajustarse, integrarse y actuali­zarse con todos los cambios que está creando en su vida. Crecerá con la ve­locidad adecuada para usted; a veces querrá hacerlo con demasiada rapi­dez, atrayendo un exceso de luz en un tiempo muy corto. Ya conoce los efectos físicos del exceso de luz, al tenderse bajo el sol durante varías horas sin la protección adecuada, con las resultantes quemaduras. Es mejor acos­tumbrarse con lentitud a la luz, y dar tiempo para que todas sus partes se ajusten. Cuando canaliza, atrae más luz a su vida; puede ser un proceso gentil y seguro. En ocasiones sus dudas pueden actuar como interruptores del circuito, impidiendo que sus circuitos se sobrecarguen. Si ha canalizado en exceso y no recibe un mensaje que le indique que disminuya el paso, es posible que sus dudas aparezcan para ocasionar esto.
Hay otras dos "personalidades" en usted, las cuales pueden encontrar alterado su equilibrio cuando canaliza. Una cree en los guías y le ha ayu­dado a canalizar; dicha personalidad está dispuesta a ir más allá de la rea­lidad que conoce. Mas tiene otra que dice: "Creo en lo que puedo ver, tocar, sentir, probar y oír, y en nada más". Esta personalidad que exige una demostración de la realidad, se activa durante el proceso de canalizar. Quiere una prueba de que los guías son reales y pueden ocasionarle con­flictos, haciendo que dude de que la capacidad de canalizar y los guías son verdaderos. Este conflicto puede presentarse si usted atrae alguna infor­mación que desafíe sus creencias o exija mucho de su imaginación, o aun cuando esté comunicando una guía práctica y sencilla.
Usted pedirá a su guía alguna información asombrosa que le con­venza de que ha establecido contacto con los dominios superiores. Cuando nosotros accedamos, usted se preguntará si no la ha inventado. Si le damos un consejo simple y común, pensará: "Eso ya lo sabía, lo leí en alguna parte". Será difícil convencerlo de nuestra realidad, porque su mente racional puede explicar cualquier cosa que le digamos como algo que usted ya sabía. Puede estar seguro de que nos damos cuenta de lo que le pasa; no nos ofende al preguntarse si somos reales. Sólo le enviamos amor y compasión. Si pudiese experimentar al menos una frac­ción de nuestro amor, se daría cuenta de que tratamos de ayudarle en todo lo posible, y que no le juzgamos o vemos fallas en usted.
Un motivo por el cual duda de su capacidad para canalizar, es que duda de sí mismo. No está acostumbrado a confiar en sus mensajes interiores, así que será difícil que confíe en su capacidad para canalizar, ya que ambos proceden de su interior. Una de las mejores formas de trabajar con esta duda, es evocar todos los momentos en que pudo creer en sus mensajes interiores y obedecerlos, con buenos resultados. Si lo aso­lan las dudas, siga practicando; al proseguir, recibirá pequeñas confirmaciones de que en verdad está canalizando. Si no percibe la energía al canalizar, y no siente que sea adecuado hacerlo ese día o semana, respete ese sentimiento profundo, porque sin, duda trata de protegerle del riesgo de abrirse con demasiada rapidez.
Para resolver el conflicto interno entre estas "subpersonalidades", quizá deba recurrir a las cosas que hizo antes, las cuales consideró como "no elevadas" y que le relajaron. Durante este periodo, la gente maneja sus resistencias de diversas formas. Algunas miran la televisión, descansan y no hacen cosas. Quizá puedan rebelarse de muchas maneras, como inte­rrumpir programas de ejercicio, comer de más o mal, o hacer muchas otras cosas que les ayuden a aferrarse a su realidad antigua y conocida. Tal vez sientan que han retrocedido. Existen muchas formas como usted pue­de neutralizar, temporalmente, su conciencia en expansión. Algunos no­tan que necesitan dormir más; otros encuentran que desean hacer cualquier otra cosa menos canalizar o trabajar en su crecimiento durante un tiempo. No se preocupe si vuelven a aparecer los viejos patrones. Su personalidad amante de la seguridad, la que no quiere cambiar, trata de establecer el equilibrio anterior. Sólo observe durante un tiempo los vie­jos patrones, antes de tomar alguna acción para cambiarlos. Recuerde que éstas son respuestas frecuentes para abrirse a los niveles superiores de luz mediante cualquier proceso, no sólo con la capacidad de canalizar.
Si duda de estar canalizando realmente, dé a ésta un nuevo papel. Pida a la parte que duda que vigile sus actividades como canal, para comprobar que transmite los mensajes de manera adecuada y para ase­gurarse de que recibe una guía superior. Pregúntese si puede o no utili­zar la información que transmite. Lo más importante para manejar sus dudas, es que no permita que afecten su alegría.
Quizá tenga un nombre para la parte de su ser que se resiste, duda o se siente amenazada por los cambios que realiza. Hable con ella; pregún­tele qué cosas buenas trata de hacer por usted. Encontrará que, con fre­cuencia, trata de mantenerle en contacto con su visión previa de la realidad. Le preocupa que usted sea eficaz en el mundo "real". No debe desactivar esta subpersonalidad; en vez de esto, tiene que mostrarle una visión nueva y superior del ser en que se está convirtiendo y pedirle que le ayude a lograr este objetivo. Pídale que le auxilie a utilizar su capacidad de ser canal para completar cosas prácticas de manera más simple.

Utilice sus dudas como una fuerza
positiva para motivarse a ser un mejor canal.
Traer a la luz las voces de la duda, la resistencia y el temor, no significa prestarles una atención indebida. No las equivoque, no les tema o dé tanto poder que puedan detenerle. Cuando escuche que esas dudas di­cen: "No estoy canalizando de verdad, no hago un buen trabajo", quizá deba detenerse y preguntar: "¿Quién habla y qué quiere?" Trate a esta voz como a un niño que necesita que lo tranquilicen. Es normal que existan dudas; casi todos pasan por momentos en que las tienen, incluso los canales más puros y experimentados. No se encuentra solo en esto.
Cuando alcance un nuevo nivel como canal u otro nivel de desper­tar espiritual, aun después de haberse convertido en un canal experi­mentado, las dudas aparecerán. La diferencia entre los que se vuelven excelentes canales y los que no lo hacen, es que aquellos que lo logran siguen canalizando y no permiten que sus dudas los detengan. Los que se preguntan: "¿Cómo puedo mejorar?", usan sus dudas como fuerzas positivas, transmitiendo mejor y estableciendo conexiones más fuertes con sus guías. La parte que duda no desea sabotearle; sólo quiere descu­brir la manera de integrar su antigua perspectiva del mundo con las nuevas visiones que recibe como canal. Cuando dé a sus dudas un nuevo papel, le ayudarán a progresar, en vez de estorbar su crecimiento.

Sanaya Un hombre, dueño de una cadena de tiendas, acudió a Órin para una lectura después de abrirse a la capacidad de ser canal. Aun­que canalizaba y transmitía buena información, dudaba sin cesar de la fuente y pensaba que todo lo inventaba. Dijo que canalizar le había ofrecido una nueva perspectiva de su trabajo y empleados, y un nuevo nivel de paz interior. Deseaba deshacerse de sus dudas, así que Órin lo hizo hablar con la parte de sí que dudaba. Entonces se dio cuenta de que la parte práctica y fuerte de su personalidad se sentía amenazada; era la parte responsable del éxito de sus negocios. Ésta no estaba dis­puesta a entregar el control a la nueva parte de sí que parecía a punto de volverse loca.
Él pidió a la parte que dudaba que vigilase con cuidado sus activida­des como canal, para asegurarse de que le ayudase de manera práctica, y que confirmara la traducción de la información de su guía, para qué fue­se exacta. La parte que dudaba pareció conformarse con esta nueva res­ponsabilidad y las dudas comenzaron a desaparecer. Órin hizo que el guía hablase con el hombre al respecto, y el guía preguntó: "¿Eres tú o soy yo quien habla? Esta inquietud ha existido desde hace tiempo y no tiene importancia. Pide a tu mente que enfoque en la información que recibes; que decida si puedes utilizarla o no. Si lees algo útil, rara vez cuestionas la capacidad del autor; aceptas eso porque sientes que es co­rrecto en tu interior. Haz lo mismo al canalizar". Esto, y su trabajo ante­rior con la parte que dudaba, crearon un cambio que permitió que conti­nuara canalizando y que renunciara a algunas de las dudas que le atormentaban.

Su capacidad de ser canal ¿es producto de la imaginación?

Órin y DaBen Canalizar a un guía a menudo requiere de la expansión de su imaginación. ¿Cuántas personas han aprendido a confiar en su imaginación? Existe la idea de que no debe creerse en la imaginación y de que sólo las cosas científicamente demostrables y reales son de fiar. Sin embargo, muchas de las grandes invenciones científicas procedie­ron de la imaginación.

Aprenda a respetar y confiar en su imaginación.
Albert Einstein "inventó" la teoría de la relatividad y luego demostró que era matemáticamente posible. Thomas Edison "inventó" la bombi­lla eléctrica y el fonógrafo, viéndolos en su mente antes de proceder a crearlos. Creyó tanto en la imagen de su mente, que realizó cientos de intentos para crear la bombilla eléctrica y siguió trabajando cuando to­dos le decían que era imposible. Todo lo que se encuentra en su reali­dad existió en el pensamiento antes de ser real.
¿Puede usted comprender la riqueza de su imaginación? La imagi­nación puede enlazarle con otros universos; puede hacerle retroceder o avanzar en el tiempo; puede ayudarle a establecer un enlace con mentes superiores y crear cualquier cosa en la que esté enfocada. La imagina­ción puede ayudarle a viajar fuera del cuerpo; si lo desea, es posible que usted proyecte su conciencia y utilice la imaginación para ver lugares y personas que se encuentran lejos. Al abrirse su imaginación, puede viajar hacia muchas realidades. Es su imaginación lo que trasciende a la materia; es una de las habilidades más elevadas que posee. Le da visio­nes, sueños y percepciones de conciencia que van más allá de su con­ciencia normal.
Sólo porque considera que ha inventado algo, eso no significa que no exista. La realidad comienza en su interior. Cuando experimenta la capacidad de canalizar por primera vez, quizá sienta que está utilizando su imaginación. La imaginación se encuentra en una vibración superior a la de la mente y está más libre de los límites y estructuras de la realidad física. Es capaz de albergar pensamientos que pueden parecer imposi­bles o poco usuales para la mente. Su imaginación es la piedra de toque de la realidad superior. Siga canalizando y utilice su imaginación para expresar los mensajes de su guía y encontrará que empezará a transmitir información cada vez más profunda y expansiva.

La nueva relación con su cuerpo

Órin y DaBen Al canalizar, al abrirse a la vibración superior, usted em­pezará a cambiar la estructura molecular y celular de su cuerpo; literal­mente, atraerá más luz hacia sus células. Podrá desear ciertos alimentos o nutrirse de manera distinta. A menudo existe un proceso liberador y de limpieza por el que pasa su cuerpo durante los meses siguientes a su apertura. Podrá descubrir un deseo por la fisioterapia o un cambio en sus necesidades de ejercicio o nutrición; podrá experimentar el deseo de es­tar más tiempo al aire libre. Quizá note que los olores son más intensos o encuentre que su sentido del tacto está acentuado. Podrá observar qué posee una mayor conciencia de su cuerpo, y una creciente capacidad para escuchar y comprender los mensajes. Los cambios serán individuales. Algunas personas ganan peso, otras lo pierden. Usted volverá a definir su relación con muchas cosas de su vida, incluyendo su cuerpo.

Al canalizar, usted atrae más luz a su cuerpo.
Es importante que lleve consigo su cuerpo cuando viaje hacia estas vibra­ciones superiores. Es necesario que sus estados corporal y espiritual se en­cuentren alineados y en armonía. No hay programas dietéticos o de ejerci­cios establecidos para esto; en vez de ello, le recomendamos que obedezca sus impulsos interiores y que permita que su guía le auxilie.
Órin. Cuando Sanaya comenzó a canalizar, hace años, decidió cambiar por completo su dieta; renunció al azúcar, al alcohol, la carne y la cafeína para comer sólo alimentos saludables. Cuando se sentó a pedirme consejo, le dije, con humor, que consideraba que estaba tratando de lograr, en un día, lo que requeriría de al menos cinco años para cambiar la vibración. Con cambios dramáticos en la dieta o el ejercicio, la vibración física se al­tera y entonces no se encuentran formas iguales en el mundo exterior para sostener esta nueva vibración. Sus actividades, amigos y la manera como ella pasaba el tiempo, todo esto hacía juego con su vibración física. Como guías, hemos visto que cuando se produce una división muy grande entre las realidades interior y exterior, a menudo las viejas costumbres resultan más fuertes. Sanaya, de cualquier manera, prosiguió con su dieta de ali­mentos saludables y a las dos semanas comenzó a sentirse inquieta e incó­moda. Sentía que nada en su vida exterior era "adecuado'.
Tenía dos posibilidades: realizar cambios dramáticos en su vida ex­terior, desarraigándolo todo, o volver a sus viejos hábitos. Con ternura, le dije que no debía pensar que había fracasado cuando volviera a adop­tar sus antiguas costumbres, sino que debía cambiarlas una a una y ser más amorosa y gentil con su cuerpo. Ahora, casi siete años después, la mayoría de esos hábitos se han transformado en expresiones más eleva­das. (Confiesa que todavía encuentra un gran placer en los chocolates.) El cambio se logró con facilidad y gentileza, dando un paso a la vez. No es necesario que usted realice los mismos cambios que hizo Sanaya; el cuerpo de cada persona es distinto.
DaBen. Duane ha observado que no es la dieta lo que afecta su capaci­dad para retener una vibración superior, sino el ejercicio y el trabajo con energía directa en sí mismo. Ha descubierto maneras nuevas de utilizar el trabajo conjunto para obtener control de la energía física y ar­monizar con su cuerpo los alimentos y bebidas que ingiere. Mediante esta armonía, ha creado una evolución de su cuerpo físico sin cambiar la dieta. No existe una solución única. Usted descubra cuál es su verdad y sígala.
Órin y DaBen. También recuerde que no es necesario deshacerse de un hábito. Quizá sólo deba transformar la expresión del mismo en su vida. Su deseo de azúcar puede ser una expresión de una necesidad de afecto no satisfecha. Busque el efecto en vez de utilizar la fuerza de voluntad para renunciar al azúcar. Su necesidad de un cigarrillo puede reflejar un deseo de aspirar con mayor profundidad y fumar es la forma más ade­cuada que ha encontrado para hacerlo. No deje de fumar, simplemente preste atención a la respiración más profunda. Usted puede elevar sus hábitos a una expresión superior. Los hábitos siempre tratan de darle algo positivo; en vez de convertirlos en algo malo, pida a su guía que le oriente a una expresión superior. Una vez que encuentre la expresión elevada del hábito, la forma anterior desaparecerá.
Nosotros utilizamos un ejercicio en el que la gente imagina un reloj. Las 12:00 horas del mediodía es el punto de partida, las 6:00 es la mitad del camino y las 12:00, la medianoche, es la posición más elevada y evolucionada. Si iguala el tiempo con la evolución, ¿qué hora marca su reloj cuando mira su cuerpo físico? ¿Qué hora es cuando contempla su desa­rrollo emocional? ¿Qué hora representa mejor su desarrollo mental? ¿En qué hora considera que se encuentra su desarrollo espiritual? Observe dónde hay una diferencia de 3 a 4 horas. Quizá perciba su cuerpo físico a las 4:00 y su yo mental a las 9:00. Si desea establecer el equilibrio y la ar­monía en su vida, enfóquese en evolucionar primero su cuerpo físico.
Una mujer encontró que su vida cambiaba con rapidez después de abrirse a la capacidad de ser canal. Pudo hacer algo que había anhelado desde hacía tiempo: ¡perder 15 kilos! Redujo su peso durante los pri­meros seis meses, sin seguir una dieta. Con la ayuda de su guía, logró que corriera por su cuerpo la energía que le auxilió a renunciar a su de­seo por los dulces y a reducir su apetito. Dijo que por primera vez en muchos años, sentía que la comida ya no dominaba su vida.

 

  1. Reforzando su capacidad de ser canal

¿Con cuánta frecuencia sirve usted como canal?

Órin y Dallen Muchos de ustedes se preguntan con cuánta regularidad de­ben canalizar para desarrollar una conexión fuerte y clara con su guía. La "regularidad" puede definirse como una sesión semanal, o varios minutos al día. También puede ser trabajar en un proyecto durante varias horas en pe­riodos programados. No convierta esto en una obligación; canalice con tan­ta frecuencia y tiempo como le parezca adecuado. Ante todo, siga a su ale­gría interior. Al abrirse a los dominios superiores, quizá experimente el deseo profundo de canalizar. Si encuentra que no canaliza con tanta fre­cuencia como le gustaría, es posible utilizar su voluntad y practicar todo el tiempo, pero hemos observado que los resultados más duraderos proceden de canalizar cuando éste es un acto de alegría y utilidad para usted. Algunas personas han descubierto que, con apenas cinco minutos, tres o cuatro veces por semana, pueden mantener una conexión fuerte que les proporciona una orientación continuada y práctica.
Habrá días en que la conexión será fuerte y usted se encuentre abier­to y receptivo; los mensajes parecerán fluir con libertad y le brindarán inspiración. En otras ocasiones le resultará más difícil establecer la co­nexión; la recepción será borrosa, poco clara, o las ideas no aparecerán. Hay muchos factores implicados en esto, así que no se culpe, aunque pa­sen varios días, y la conexión sea difícil de establecer. La transmisión puede variar. Cuando la conexión es difícil de establecer, vuelva su aten­ción hacia otra cosa durante un rato. Quizá necesite un cambio de esce­nario, más ejercicio o sueño. Quizá lo único que necesite sea tomar un breve descanso. A veces hay "tormentas magnéticas" o interferencias en nuestros dominios, las cuales debilitan la conexión. Si tiene problemas para canalizar, vuelva a intentar en otras ocasiones.

La gente experimenta la capacidad de ser canal
como un repentino influjo de ideas,
introspecciones, creatividad y orientación clara.
Quizá note que entra con facilidad en el espacio de canal mientras hace cosas que le relajan o acentúan su conciencia. Esto siempre estará bajo un control; puede ocurrir mientras se ejercita, corre, toma una ducha, escucha música, cocina, mira la televisión, reza o medita. Cuando se sienta relajado y en paz, será más sencillo conectarse con su guía o con su sabiduría interior.
Duane. Al principio noté que podía conectarme mejor con DaBen cuando lo hacía por poco tiempo. Esto permitió ajustarme a los cambios físicos y de personalidad, provocados por la actividad de canal, con incre­mentos regulares, pequeños, sin sobrecargarme. Llevaba conmigo una grabadora y si tenía que aguardar cinco minutos para una cita, los pasaba canalizando; DaBen solía canalizar cualquier tema que hubiese tocado en una sesión anterior. Encontré que canalizar sobre cosas cotidianas, era una manera de incrementar la conexión. También canalicé en sesiones de media hora, varias veces a la semana, para comunicar información de naturaleza científica. A veces elegía un tema del que sabía mucho, pensaba en él y luego hacía preguntas a DaBen sobre el mismo. Al cana­lizar, DaBen me daba una nueva perspectiva; aprendía algo en lo que no había pensado antes. Esto me ayudó a fortalecer la conexión y a creer que mi capacidad como canal tenía un valor real.
Fortalezca la conexión
Órin y DaBen Para incrementar la conexión con su guía, puede pensar conscientemente en él, o en el nombre. No necesita hacer más que esto para atraer el amor y la luz de su guía. También puede aprender a llamarle durante breves momentos, cerrando los ojos y llamándolo para '¡ obtener impresiones de sí o no, instantáneas. Puede hacer esto cuando, f; se encuentre parado en la fila de la tienda de víveres, conduciendo el au­to o caminando por la calle. Puede atraer la esencia de su conexión con el guía en cualquier momento y durante tanto tiempo como lo desee, ya sean treinta segundos o tres minutos. Esta clase de conexión no necesita ser un proceso prolongado. Uno de los beneficios de aprender a canali­zar mediante esta clase de conexión, sin entrar en un estado de trance formal, es que puede hacerlo en la oficina, previo a las reuniones de ne­gocios, en público; de hecho, casi en cualquier parte y momento en que necesite una fuente adicional de inspiración o guía.
Al seguir canalizando, encontrará que se incrementa su capacidad de conectarse y comunicar nuevos niveles de sabiduría. Experimentará alta serie continuada de cambios a lo largo de su desarrollo como canal. Cuando se acostumbre a los dominios superiores, cuando aprenda a viajar hacia ellos y a expandir su vibración para conectarse con los mismos, conforme su capacidad para canalizar se vuelva más abierta, podrá
comunicar más poder a un nivel de energía pura.
Cuando las personas entran en un nuevo nivel en su capacidad co­mo canales, a veces experimentan cierto nerviosismo posterior. Esto puede ocurrir aun en los canales más experimentados. Cuando se realiza la transición a una vibración más elevada, esto dispara a un proceso de crecimiento que a veces se parece a la apertura inicial. El nerviosis­mo a menudo se debe a la mayor energía que recorre su cuerpo, a la cual vio está acostumbrado.

No tiene que estar de buen humor
para canalizar, sólo debe encontrarse
dispuesto a hacerlo.
Es posible que alcance a su guía, aun en medio de una crisis o perturba­ción emocional. Sin embargo, es necesario que esté dispuesto a tener un buen estado de ánimo, ya que una vez que canalice, tendrá dificultades para seguir alterado. Desde la perspectiva de su guía, es muy posible que pueda ver los puntos de vista de ambas personas o que entienda qué está aprendiendo de una situación y su participación en la creación de la misma. Desde esta visión más elevada y amorosa, será difícil mante­nerse enfadado o cerrado a la solución.
Recibir más información específica

 

Órin y DaBen Podrá obtener más respuestas específicas al hacer que las personas planteen preguntas específicas, o que aclaren qué es lo que desean saber. Cuando se plantean peticiones generales como: "Háblame de Juan", muchos guías preguntarán cuál es la relación de Juan con esa persona, y qué, específicamente, desean saber de él. Si alguien dice- "Háblame de mi traba­jo", un guía podría preguntar: "Qué deseas saber, específicamente, de tu trabajo?" Obtener información especifica también depende de su capacidad para relajarse y confiar en los mensajes que recibe.

Los guías practican la economía de la energía.
Los guías practican la economía de la energía. Hacemos, las cosas de manera simple, con el menor gasto de energía. Es posible que lo veamos todo sobre una persona o su empleo, mas tardaríamos horas en hablar de ello. Es mucho más rápido y ahorramos mucha energía al hacer que quien pregunta sea específico acerca de lo que desea saber. Esto también sirve para que la gente vea, con mayor claridad, cuáles son los con­flictos. Una manera ideal para obtener respuestas detalladas y específi­cas, es decir a la gente que pregunte a su guía, con exactitud, lo que desea saber.
Otro reto es su confianza en comunicar la información detallada. Su mente a menudo será un obstáculo. Es posible que obtenga un consejo muy concreto de su guía y tenga problemas para comunicarlo debido a su; temor de que sea el equivocado. Éste es uno de los bloqueos para ser específico. Recuerde que a menudo recibe la información que canaliza en su hemisferio cerebral derecho y la comunica con el izquierdo, de tal ma­nera qué su habilidad como traductor es importante para comunicar con exactitud la información detallada. La información general, no específi­ca, es mucho más sencilla de recibir al principio y a través de la práctica y la confianza usted se hará más hábil con los detalles.
Sanaya Cuando empecé a canalizara Órin, me preocupaba que su infor­mación fuese útil y valiosa para la gente. Los múltiples informes positivos que recibí de las personas que acudieron a los seminarios, me dieron con­fianza sobre la exactitud y el valor del consejo específico de Órin acerca del propósito y la dirección de la vida. Sin embargo, a veces Órin ofrece infor­mación muy detallada a una persona: sobre sus relaciones, un hogar nuevo, unas próximas vacaciones y otras cosas que yo no podía conocer. Me preo­cupaba la exactitud de los detalles que Órin daba a los demás y en ocasiones dejaba de hablar. Al igual que los informes de la gente sobre la sabiduría de los consejos generales acerca del propósito de la vida, supe que los detalles de Órin también eran exactos y poco a poco comencé a confiar en ellos. En retrospectiva, no entiendo porque me preocupaba tanto. Desde mi perspec­tiva, en aquel momento, no sabía si los detalles eran correctos o no, así que necesitaba de una gran confianza para comunicar lo que recibía.
Ahora transmito con facilidad todo lo que comunica Órin. La in­formación llega con tanta rapidez, que rara vez me doy cuenta de lo que digo antes de pronunciar las palabras. Me transmite sus mensajes y los comunica con mi voz en un instante antes que pueda pensar en ellos. Órin no solía transmitir así, lo hizo desde que encontré la confianza su­ficiente en la exactitud de los mensajes y me mostré dispuesta a comu­nicarlos sin antes confirmar cada frase. No podía agregar o quitar pala
bras de los mensajes, pero sí podía dejar de hablar e interrumpir la información. Recuerde que la canalización consciente, en oposición a la inconsciente, le proporciona la oportunidad de aprender mientras ca­naliza. Canalizar conscientemente también les ofrece el reto, al guía y a usted, de permitir que fluyan los mensajes y de tomar la responsabilidad de comunicar con exactitud la información del guía.
Duane Cuando llegó DaBen por primera vez, le dije: "Yo me encargaré de los detalles de mi vida; no quiero interferencias tuyas". DaBen fue maravilloso al darme información científica, explicar los cambios de la tierra y hablar de las teorías generales. Después de unos meses, quise que DaBen me diera un consejo detallando sobre un asunto de negocios, pe­ro se negó a hacerlo. Empecé a pensar que no tenía una conexión clara y me inquietó mi incapacidad para obtener los detalles de mi vida. Des­pués de seis meses de tratar de obtener información personal específica, le pregunté a DaBen cuál era el problema. Él me dijo que yo le había pe­dido que no me diera detalles y datos específicos, y que obedecía mis in­dicaciones. Le dije que había cambiado de parecer, que ahora deseaba recibir orientación personal e información específica. Después de eso, él fue maravilloso al ofrecer consejos y sugerencias sobre cosas muy específicas. En mi experiencia, los guías respetan los límites personales y las peticiones; se esfuerzan mucho para respetarle a usted y su vida.
Otras formas en que su guía llega a usted
Órin y Dallen Tenemos otros medios de hacerle llegar información es­pecífica, además de canalizarla. No desperdiciamos valiosa energía; to­do lo que hacemos se logra de la manera más sencilla posible, así que podemos utilizar toda la energía disponible para la bondad superior.

Los guías tienen muchos medios
para llegar a usted.

Después de canalizar información, usted podría darse cuenta de que en­cuentra un libro relacionado con el tema, o que la gente se aproxima pa­ra hablarle de la información que recibió. Cuando Duane y Sanaya ca­nalizaban información sobre los cambios en la tierra, cada vez que llegaban a un punto que requería de abundante explicación, les era en­tregado un libro a los pocos días, con el cual podían adentrarse más en el tema, aclarar y validar la información que habían canalizado. El libro proporcionaba los datos que necesitaban y les ahorraba varias horas ca­nalizando.
Podríamos enviarle un saludo a manera de un arco iris o un cristal especial; las palabras de una canción que acaba de escuchar en la radio parecerán hablarle directamente al corazón. Podrá tener un sueño con una respuesta implícita. Una clase o maestro le ayudará a encontrar la respuesta. Los guías tienen muchas maneras de llegar a usted.
Su capacidad de ser canal ¿le ayudará a ganar la lotería?
Órin y DaBen. Las habilidades extrasensoriales y psíquicas necesarias para la predicción de números, fechas y acontecimientos, son distintas de las utilizadas para canalizar. Existen siete centros de energía, llama­dos "chakras". Éstos están enfocados, parcialmente, en el cuerpo físico. El primer chakra se encuentra en la base de la columna vertebral y el séptimo en lo alto de la cabeza, en tanto que los demás se encuentran en puntos intermedios. El centro psíquico, sexto chakra, se ha denomina­do "tercer ojo", y se localiza entre las cejas. Las habilidades psíquicas se desarrollan al utilizar el sexto chakra o tercer ojo. Al canalizar, usted recibe orientación del séptimo chakra, llamado "centro coronal". Al abrir su séptimo chakra, usted crea un puente con los dominios supe­riores, ya que este centro está relacionado con el despertar espiritual. Este centro también tiene relación con la imaginación, la fantasía y las visiones; por esto es que usted puede sentir que "inventa cosas" cuando se encuentra en el espacio de canal. Abrirá este centro al pedir orienta­ción sobre su propósito superior y al utilizar su capacidad como canal para enriquecer y dar más poder a su vida. Viva los ideales superiores y sea responsable, sincero y proceda de acuerdo con su integridad en todo lo que haga.

No necesita desarrollar sus habilidades
psíquicas para convertirse en un buen canal.
El sexto chakra, el centro psíquico, tiene relación con la clarividencia, la precognición, la telepatía, la vista distante (la capacidad de ver cosas que suceden muy lejos, cuando no se encuentra físicamente presente) y habi­lidades similares. Al canalizar, podrá experimentar el despertar de sus habilidades psíquicas, mas le invitamos a abrir su centro coronal, que es su centro espiritual, como el enfoque central. La telepatía, la clarividencia y la intuición son habilidades que pueden desarrollarse al canalizar, pero también pueden desarrollarse al aprender a ser canal.
Sanaya y Duane. Una cosa que hemos observado con frecuencia, una y otra vez, es que utilizar a los guías para predecir a los ganadores en una carrera de caballos, o para averiguar los números de una ruleta, rara vez tienen resultados. Nuestros guías nos dijeron que los guías superiores es­tán presentes para nuestro enriquecimiento espiritual, y que obtener di­nero mediante las apuestas no les interesa. Aun las personas que desean obtener riquezas para buenas acciones, encuentran que el dinero, a me­nudo, llega a ellas a través de sus esfuerzos espirituales dirigidos a ayudar a otros y no mediante la suerte con los dados o una ruleta.
Canalizar es una conexión con los dominios superiores, y lo mejor es enfocarse en establecer el contacto con un guía de nivel superior, en vez de desarrollar sus habilidades psíquicas. Estas habilidades se desdoblarán con el tiempo, si tienen un valor espiritual para usted. Los guías de niveles superiores trabajan sólo con aquellos que utilizan la capacidad para cana­lizar en el crecimiento espiritual. Sin embargo, es posible que al seguir su camino espiritual, también prospere económicamente.
¿Puede cambiar de guía?
Sanaya y Duane No es raro que al principio un guía trabaje con usted, y luego aparezca otro. Puede conectarse con un guía más elevado, o con una parte superior de su guía original, o puede ser que su dirección haya cambiado y que ya sea tiempo de que trabaje con otra clase de guía. Esto no significa que el primer guía canalizado sea inadecuado, mas él puede haber estado conteniendo la vibración de un guía incluso más elevado, hasta que usted se encuentre física, mental y emocionalmente prepara­do para manejar una frecuencia más fina. Algunos también podrán des­cubrir que trababan con varios guías a la vez y que cada uno tiene un área de maestría diferente.
Hay muchas maneras de darse cuenta de la presencia de un nuevo guía. Su estado de trance podría ser diferente, más ligero o profundo. Su voz podría cambiar, hacerse más grave, profunda, o adoptar un acen­to. La comunicación de su guía podría tener una naturaleza distinta de la del pasado. Su guía podría percibirse como un ser más sabio o capaz de proporcionarle una perspectiva más amplia.
Una noche, una mujer que había canalizado para un guía durante años, se encontró transmitiendo lo que parecía ser un guía nuevo. La vi­bración de este nuevo ser era tan alta, que todos los que la rodeaban tu­vieron introspecciones profundas y experimentaron cambios interiores. Después, ella preguntó al guía conocido si estaba canalizando a un guía nuevo y él le dijo que no, que se había conectado con una parte muy su­perior de su energía, la cual no conoció antes. El guía no pudo transmi­tir esa parte de sí en el pasado, debido a que ella mostró una resistencia anterior a todo el poder que llegaría con esa expansión.
Cerca del 10 por ciento de las personas que han aprendido a canalizar a un guía mediante nuestros cursos, han cambiado de guía en el primer año. Muchas de ellas, al principio, tuvieron el presentimiento de que el primer guía no sería el permanente; otros empezaron a notar un cambio después de algunos meses de práctica regular. A menudo se iniciaba con una sensación de inquietud o frustración al canalizar; los nuevos niveles de información parecían encontrarse lejos de su alcance. Casi todos per­cibieron un cambio de alguna clase, o la premonición de que algo era dis­tinto, antes que entrase el nuevo guía. Si tiene la duda de la presencia de un nuevo guía, pregúntelo. Los guías le dirán quiénes son y qué sucede.
Una mujer, muy emocionada, nos llamó para informarnos de su nue­vo guía. Había disfrutado de su relación con el anterior, pero sentía que la conexión era débil y todavía tenía dudas sobre la realidad de este guía. Se reunía, regularmente, con un grupo que había tomado nuestro curso. De pronto, una noche, al entrar en trance, una resonante voz masculina apareció. Anunció que era su nuevo guía y que ya era tiempo de que empeza­ran a trabajar juntos. Él le dio claras indicaciones sobre los siguientes pa­sos; fue muy conciso, divertido y firme en sus consejos. Todos estaban fascinados con él y este guía no la ha abandonado desde entonces. La mujer está muy complacida con la calidad de sus lecturas; su antiguo guía ha desaparecido, después de cumplir con su función de abrir la puerta para el nuevo guía.
DaBen a menudo hace que otros guías le asistan. DaBen ayuda a Duane con su energía y fisioterapia, y le gusta hablar de asuntos científi­cos. Con su voz y energía, es capaz de llevar a la gente en "viajes" menta­les hacia otras dimensiones, donde explorar nuevas experiencias de sí misma. Sin embargo, cuando se solicita cierta información, DaBen llama a los que nombra sus "filtros". Él permanece presente, manejando la energía, pero un "filtro' comunica la información a Duane.
Canalizando al guía de otros

Órin. La gente a menudo pregunta si más de una persona puede cana­lizar al mismo guía. Algunos guías se comunican a través de varias personas, aunque adoptan diferentes tonos y confieren distintos mensajes. cuando lo hacen. Por ejemplo, los canales del grupo Michael dicen que canalizan a "Michael", una conciencia superior colectiva, compuesta de mil entidades.
Muchas personas sienten que están canalizando a Órin. Yo acepto que me comunico a través de otras personas, pero no me identifico como Órin, ya que Órin es la "banda de identidad" que uso para significar mi energía cuando ésta fluye a través de Sanaya. Mi energía recorrerá a cada canal de una manera un poco diferente, y utilizo un nombre distin­to para crear urja "banda de identidad" con otra significación. Por su­puesto, es posible que muchos guías usen el nombre de Órin, al igual que ustedes tienen los mismos nombres.
Nosotros formamos parte de una conciencia colectiva o multidi­mensional. Nos percibimos como individuos, aunque somos parte de un conjunto mayor. Ustedes se sienten individuos al crecer, se convierten en uno con sus almas y se mueven hacia la conciencia multidimensional. El "yo" que utilizan para nombrarse abarca una identidad mucho ma­yor, igual que ahora tienen una identidad más grande de la que poseye­ron en la infancia.
Existen otros guías que se perciben de la misma manera que yo, y ha­blan de cosas que yo comunico, ya que hay muchos guías que proceden de mi realidad o nivel de realidad multidimensional. Otros guías y yo trans­mitimos en cierta frecuencia u onda, y tenemos mensajes similares de amor y paz. Ya que muchas de nuestras diferencias individuales son muy sutiles y discernibles apenas en el exterior de su capacidad normal para percibir la energía, quizá no puedan establecer la diferencia entre nosotros hasta que hayan expandido mucho su conciencia y conocimiento.
¿Puede perder su capacidad de ser canal?

Órin y DaBen. Canalizar es una habilidad y conexión que, una vez establecida, no deja de existir a menos que usted lo pida; sin embargo, puede cam­biar de forma. Puede haber muchos periodos en su vida en que deje de ca­nalizar durante lapsos prolongados o cortos. Hemos observado que la mayoría de las personas que deciden detenerse por diversos motivos, pue­den empezar a canalizar de nuevo cuando se sienten listas para hacerlo. Ciertas condiciones cambiarán su conexión directa con un guía. La gente que pasa por una crisis de salud importante, puede experimentar una sus­pensión temporal de sus conexiones verbales. En parte, esto se debe a que se necesita cierto nivel de armonía en sus cuerpos de energía para alcanzar­nos. Cuando la gente enferma, quizá no puede lograr la armonía necesaria para canalizar verbalmente. Nunca retiramos nuestro amor y protección; es sólo la conexión verbal lo que se ve disminuida. Una vez que recuperen la salud, la conexión verbal será tan fuerte como antes.

Nosotros retiramos la conexión verbal
sólo por su bienestar.
El dolor emocional es otra condición que puede causar una suspensión temporal de la capacidad para canalizar. Aquellos que están en duelo, que han perdido a un ser amado, o sufren por cualquier motivo, podrán observar que sus conexiones verbales son más difíciles, y a veces imposibles de lograr. El dolor y la tristeza son emociones muy poderosas. Las emociones tempo­rales de tristeza no bloquearán la conexión, mas el dolor profundo es un gol­pe para su sistema y puede pasar algún tiempo para que logre la armonía ne­cesaria para establecer la conexión verbal. Las emociones fuertes pueden actuar como cúmulos de nubes alrededor de usted y harán difícil que nosotros podamos comunicarnos. Cuando sufra de esta manera, nos comuni­caremos con usted a través de su mente, pero es muy posible que no entre­mos por completo en su cuerpo físico. Tal vez también enviemos amigos, acontecimientos e información que le ayuden a sanar.

16 Enfrentar al mundo como canal

Amigos que apoyan: una clave para el éxito

Sanaya y Duane. Para el desarrollo de muchos canales famosos, ha sido necesario que, al principio, éstos mantuviesen limitada su capacidad pa­ra canalizar, al círculo de amigos que los apoyaban. Un ambiente perso­nal y cálido es más propicio para el despertar y la apertura de las habilidades de un canal, que un entorno frío, clínico o tendiente a la crí­tica. Empiece a canalizar para personas que tengan una creencia básica en el proceso, no lo haga con gente a la que deba convencer de que cana­lizar es algo real. Podrá conocer personas receptivas a través de los Cen­tros de la Nueva Era y organizaciones similares.
Enfrentar al público de manera prematura, podría crear problemas, en particular si usted no tiene aún la confianza suficiente en su capacidad para canalizar. Los canales inexpertos pueden percibir las dudas y temo­res de otras personas con tanta fuerza, que a menudo cierra la conexión que tienen con sus guías. Al principio, es difícil aceptar la crítica cuando no se está completamente seguro y confiado.
Una mujer amaba su capacidad para canalizar, y a su guía, hasta que dio una lectura a una amiga que -no obtenía lo que deseaba de su marido. Duane había visto con claridad la presencia del guía en el aura de la mu­jer, cuando ésta canalizó durante el curso. El guía de la mujer dijo a la amiga, con sinceridad y compasión, que era tiempo de que dejase de in­tentar que su marido actuara como ella quería y que lo aceptara como era. El guía, gentil y amoroso, dijo ala amiga que debía dejar de ser la víctima y empezar a aprender a_ crear lo que de verdad deseaba para sí, porque te­nía el poder de crear una vida maravillosa y feliz. La amiga respondió di­ciendo a la mujer que estaba segura de que la información procedía de su personalidad y no del guía. Como todavía no tenía una confianza absoluta en su capacidad, la mujer quedó tan desconsolada que dejó de canalizar. La experiencia del escepticismo de otra persona hizo aflorar sus propias dudas sobre lo que hacía. Tardó varios meses en iniciarse de nuevo. Al fin pudo darse cuenta de que su amiga se sintió amenazada por su nuevo pa­pel de autoridad, y no estaba dispuesta a renunciar al patrón de víctima. Antes de canalizar, la mujer solía compadecer a su amiga por el "mal" ma­rido, mas todo esto cambió al canalizar. Al guía le interesaba más ayudar. a la amiga a crear una vida feliz y satisfactoria, que escuchar sus quejas. Una vez que ella comprendió porqué su amiga reaccionaba así, volvió a canalizar. También se dio cuenta de que su amiga le dio un regalo al dudar de su habilidad para canalizar, porque al encarar y examinar sus dudas, se convirtió en un canal más fuerte y claro.
Una mujer de negocios, atractiva y exitosa, que había viajado desde Boston, tuvo el intenso deseo de canalizar, pero sentía que no era la clase de cosa que podría comunicar a sus amistades. Durante el curso, hizo con­tacto con un guía y canalizó bastante bien para otras personas; al marchar­se, estaba bastante confiada en su capacidad para canalizar. Pero cuando llegó a casa, su marido casi no le dirigía la palabra porque consideraba que lo que hacía era una tontería y sus amistades la miraban como si hablase en otro idioma. Incluso algunos actuaron como si dudasen de su estabilidad mental cuando mencionaba que estaba canalizando a un guía.
Nos llamó en varias ocasiones para decir que tenía problemas para conservar la conexión con su guía, ante las dudas de los demás. Órin la tranquilizó diciéndole que había decidido desarrollar su fe en sí misma, aunque los otros no la apoyasen en lo que hacía. Señaló que, durante su vida, había hecho muchas cosas que los demás criticaban y que tuvieron éxito. También la invitó a conocer otras personas que la apoyaran en su habilidad para canalizar.
Unos meses después, llamó para decir que acudió a la librería meta­física de su localidad, donde tomó algunas clases y conoció a nuevos amigos con los que podía compartir esta nueva fase de su vida. Su marido todavía no entendía el valor de canalizar, mas ya no era tan abiertamente hostil. Aún seguía muy ocupada en el mundo de los negocios, y encontra­ba que era un gran reto seguir creyendo en lo que hacía ante la desapro­bación y apatía que la rodeaban. Órin la animó a explorar su deseo de permanecer o no en el mundo de los negocios, y a examinar la posibilidad de dar satisfacción al sueño de toda su vida, renunciar al trabajo y escribir un libro. Esa decisión fue difícil para ella; le preocupaba no poder escribir, pensaba que no podía darse el lujo de renunciar al trabajo, y suponía que su esposo se opondría con firmeza a ello.
Un año después volvió a llamar. Había renunciado a su empleo y es­cribía el libro. Su habilidad como canal la ayudó a encontrar el valor ne­cesario para moverse en esta dirección y cosas sorprendentes le ocurrían al escribir. Tenía ya la mayor parte del material de información que nece­sitaba, y el cual creyó que sería difícil obtener. Su marido se mostró a favor de su actividad literaria y, de alguna manera, las cuentas estaban pagadas. Ya no le molestaba lo que pensaban los demás y se sentía entusiasmada y feliz con su vida. Tenía una nueva seguridad y confianza en sí, aún la mo­lestaban algunas dudas sobre la terminación del libro y tenía dificultades para aceptar que de veras podía obtener lo que deseaba, mas sabía que to­do esto desaparecería con el tiempo.
Otro problema que encuentra la gente, es la expectativa de que, después que aprenda a canalizar, podrá hacerlo profesionalmente de in­mediato, o que todos sus problemas quedarán resueltos. Una joven pa­só por una época muy difícil justo antes de aprender a canalizar. Había aumentado mucho de peso y terminado con su novio, pero ahora sentía que las cosas cambiarían. Todavía no tenía gran seguridad en sí, mas empezaba ú perder peso y a cuidar de su cuerpo. Era gerente de una ofi­cina y deseaba canalizar ya fuese como profesional, o para sus amista­des, y así descubrir su sendero y propósito superiores. Consideraba que su carrera actual era sólo temporal y que terminaría cuando hallase su verdadero sendero espiritual. Estaba muy entusiasmada con aprender a canalizar y no podía esperar a establecer la conexión con su guía, aun­que le preocupaba mucho no tener uno o que se le presentaran proble­mas para establecer la conexión.
Estaba tan nerviosa la mañana del curso, que le dolía el estómago. Sin embargo, tuvo éxito y se sintió muy complacida consigo. Cuando ca­nalizaba, su voz cambiaba y su guía utilizaba gestos que eran muy distin­tos de los de ella. Ante todo, proporcionó información clara y elevada. Como cuatro meses después, llamó para decir que tenía dificultades, en parte debido a que sus amistades no le brindaban apoyo y no se mostra­ban interesadas. Sentía que su conexión con el guía no era tan fuerte co­mo antes. Tuvo la expectativa de que, para estas alturas, podría experi­mentar una absoluta confianza en sí y sabría con exactitud cuál era su camino. También tuvo la esperanza de que podría canalizar en público profesionalmente.
Órin le dijo: "Todavía experimentas una fracción de la verdadera energía de tu guía. Tu cuerpo físico no puede manejar más en este momento. De hecho, tu guía entró con más rapidez y te elevó más de lo que fue su intención original, debido a tu gran entusiasmo. Él se ha retirado un poco para permitir que tu cuerpo, tus emociones y el mundo exterior se ajusten al cambio. Tu guía transmite grandes bloques de datos al mis­mo tiempo, y luego aguarda un poco para la siguiente transmisión, dándote tiempo para que asimiles la información y mantengas abierto el canal sin ayuda. No te preocupes si crees que las ondas desaparecen. Es como la marea que retrocede; regresará. Tu guía te da tiempo para que pienses por ti misma, y no te vuelvas dependiente o pienses qué tu sabi­duría procede dé tu capacidad para canalizar.
"Sé paciente. Disfruta del proceso de conocer a tu guía. Tómate algún tiempo para poner en orden tu vida. Las etapas iniciales te ofrecen mucho crecimiento y riqueza. Eres como una niña qué aprende a caminar y nece­sitas tiempo para practicar y lograr el equilibrio antes dé salir al mundo. Más tardé podrás ofrecer tu trabajo a los demás, pero antes tienes que de­sarrollar un fundamento sólido, basado en la experiencia y la sabiduría. Tu yo interior quizá necesite cambiar mucho antes qué estés lista para cambiar de empleo y adoptar la responsabilidad dé servir a los demás canalizando profesionalmente. Tal vez pasen varios años para que estés preparada. La verdadera confianza en ti no' la recibirás dé tu guía, ya qué es un regalo que debes darte. Todo lo qué haces acelera tu sendero superior, aunque no pa­rezca que esté relacionado con ello. Una vez qué hayas afirmado qué de­seas seguir tu camino, sucederán cosas qué facilitarán esto.
"Quizá también tengas la imagen dé qué, encontrarte en tu camino, significa ser famosa, tener a muchas personas qué busquen tu orientación. Lograr una conciencia superior es lo más importante qué puedes hacer pa­ra ayudar a otros, ya qué al crecer, té conviertes en una estación emisora para los demás. Té vuelves un diapasón y los otros empezarán a experi­mentar la conciencia superior con sólo estar a tu lado. Muchos grandes maestros enseñaron con el ejemplo y al poner en orden sus vidas, y la gente suele informar qué se siente iluminada con sólo estar con ellos. Al elevar tu conciencia, té encuentras en tu camino. Los detalles específicos y la for­ma llegarán después. Todo lo qué deseas llegará a ti con él tiempo.
"Tu guía no te dirá cuál es tu camino, té ayudará a alcanzar una vibra­ción superior para qué puedas verla tú misma. En este momento, su prin­cipal prioridad es ayudarte a estabilizar y a reforzar la vibración superior, qué has comunicado al conectarte con los dominios superiores. Ya té ha auxiliado a pensar dé manera más elevada, sin embargo, no te das cuenta dé ello porqué los cambios han sido gentiles y compatibles con tu dirección previa. Muy pronto el mundo exterior sé igualará a los cambios de tu mundo interior. El énfasis del cambio está pasando de tu mundo exterior al de­sarrollo de tu vida interior. Después que pases por este periodo, te encontrarás abierta a otro nivel de información dé tu guía. Quizá te sientas frustrada. En este momento, parte dé tu crecimiento es abrir tu corazón, tener fe en ti y en tu guía y aprender a confiar en qué obtendrás lo qué deseas. Esto es parte dé tu proceso de apertura y lo más probable es qué con­tinúe así durante todo él tiempo en qué estés evolucionando."
El mensaje le ayudó a renunciar a su frustración y ansiedad, y a disfrutar más dé su canalización. Una vez qué renunció a la preocupación, los cambios qué aguardaba empezaron a ocurrir. Fue ascendida en su empleo, recibió un aumento dé sueldo, comenzó a jugar béisbol y siguió perdiendo peso. Dejó dé canalizar durante un tiempo, pero, seis meses después, esto volvió a formar parte dé su vida y la conexión es ahora fuerte y estable. Un año y medio después, informa qué ya es una realidad la posibilidad de iniciar su propio negocio con una amiga. No es lo qué esperaba, pero sospecha qué al aprender a dirigir su propio negocio dará un paso más para convertirse en un canal profesional, qué apren­derá a servir a los demás, a cuidar su dinero y qué encontrará nuevas y valiosas habilidades. Dice que está aprendiendo a confiar en lo qué lle­gue y a no tratar dé hacer qué todo suceda dé cierta manera.
Su nuevo papel con los amigos

Órin y DaBen Represente a su guía y trabajé con él mismo, con respe­to. La confianza y la compasión qué proyecte al canalizar, determinarán la manera como los demás respondan a esto. Su presentación dé la ca­pacidad dé canalizar -así como sus palabras, la atención al detalle y su apariencia- hablarán a los demás dé la calidad dé su trabajo. Tómese él tiempo para canalizar con cuidado, con exactitud y precisión, y pre­sente a su guía dé la mejor manera posible. Su integridad, amor y perso­nalidad también aparecerán reflejados en sus lecturas. Usted es él re­presentante dé su guía en él plano terrestre.
Cuando dé lecturas a las personas, actuará como un consejero dé vida. Su papel será ayudar a los demás en todos los aspectos dé su vida, incluyendo el crecimiento espiritual. Ellos le considerarán, cada vez más, como un maestro y sanador. Canalizar para otros a menudo impli­ca un cambio en su identidad. Su guía tal vez hable con más autoridad y poder dé lo qué usted suele hacerlo, así que otros le verán como una au­toridad y la persona encargada. Tendrá que acostumbrarse a hablar con esté nuevo nivel dé sabiduría. Algunas personas encuentran que este nuevo papel es la parte más difícil de canalizar para otros. Con dicha postura vienen la oportunidad dé ayudar a los demás de maneras más importantes, y la responsabilidad dé actuar con mayor integridad.
No considere qué la gente necesita aproximarse a usted. Sólo pida a la gente a la qué pueda servir mejor; quienes sé beneficiarán dé ver­dad, a nivel del alma, con su trabajo, y encontrará qué empezarán a acercarse. Quizá desee magnetizar a las personas qué comparten vibra­ciones similares y quienes aprecien lo que hace. En vez dé enviar al ex­terior su energía, atraiga a ésas personas. Finja que es un imán y que magnetiza para atraer hacia sí a la gente qué puede crecer y obtener un servicio dé lo qué usted puede ofrecer.
Al canalizar, usted irradia más luz
y se vuelve magnético para la gente.
De manera natural, usted empezará a atraer a las personas que se encuen­tren en el mismo sendero de crecimiento acelerado, y quienes pueden relacionares mejor con su nuevo interés. Quizás descubra, en el futuro, que disfruta de estar con personas diferentes. Los viejos amigos que no estén interesados en crecer, quizá salgan de su vida. Tal vez no le guste encon­trarse con personas que no parecen tener un propósito en su vida. Quizá encuentre ocasiones para aclarar antiguos conflictos con sus amistades. También encontrará que muchos nuevos amigos, entrarán en su vida cuando esté listo.
Cómo hablar de su capacidad de ser canal con otras personas

 

Duane Muchos que han aprendido a canalizar, encuentran que desean hablar de esto, o explicar lo que es, a sus amistades. Canalizar es una ex­periencia y, como cualquier otra, es difícil de describir. Canalizar también es parte de una realidad que debe experimentarse de manera individual para que tenga sentido. Hemos observado que es mejor que relate su experiencia cuando trate de explicar lo que es canalizar. Diga a sus amistades lo que significa canalizar para usted y cuénteles algunas de sus experiencias personales al respecto.
Las personas a quienes hable de la capacidad de canalizar pueden tener diversas respuestas que varían desde un entusiasta: "Es increíble, quiero saber más" hasta un: "¡Imposible!" o incluso: "¡Eso es peligro­so!" Como usted habrá encontrado una nueva sensación de amistad con las personas que ofrezcan la primera respuesta, deje que su entusiasmo le domine. Podrá sentirse sorprendido o carecer de palabras cuando se enfrente con personas que tienen la segunda respuesta, así que le dare­mos nuestras experiencias y los consejos de Órin y DaBen.
Primero, cuando encuentre dudas, sea comprensivo, no defensivo. Recuerde que sus amigos no son los primeros en cuestionar, o mostrarse incrédulos, ante el fenómeno de canalizar. Es posible que, en cierta etapa, usted también haya tenido dudas. Tratar de "demostrar" la capacidad de canalizar a quienes no la han experimentado, o creen que es imposible, hará que su realidad parezca más distante. No tiene que probar nada; su sabiduría interior es su última fuente de autoridad, no los pensamientos u opiniones de otros. Permanezca fiel a su integridad porque, en últi­ma instancia, todo lo que podemos ofrecer a otros es un ejemplo de nuestras vidas en funcionamiento. Utilice su verdad interior y su capaci­dad para canalizar en la tarea de mejorar su vida. También es importante que permita que los demás tengan sus propias verdades. Algunas perso­nas tendrían que reorganizar su vida para aceptar estas ideas, lo que re­presenta un proyecto atemorizante para cualquiera, como quizás usted pueda recordar. Permanezca abierto, siga en el presente y escuche a las personas que lo rodean cuando logre niveles superiores de conciencia, ya que cuando ellos crezcan, quizá le busquen para discutir estas ideas con usted.
"Demostrar" que existen los guías y que el proceso de canalizar es "válido", presenta muchas dificultades de largo alcance. Hemos aprendido que, al final, la demostración de cualquier cosa es lo que constituye una prueba para cada individuo. Cuando aceptamos algo como verdadero, examinamos y comparamos la evidencia de acuerdo con nuestros criterios; si pasa la prueba, aceptamos eso como algo demostrado y basamos en esto nuestra visión de la realidad o nuestras acciones. Cotidianamente aceptamos cosas en nuestra vida como algo demostrado; sin examinar las suposiciones subyacentes. De hecho, no podríamos hacer muchas cosas si tuviésemos que pasar todo el tiempo tratando de "demostrar" todo aque­llo con lo que entramos en contacto.
En un sentido muy real, nuestras creencias determinan, con una ba­se individual, lo que es este mundo. Aceptamos la existencia de átomos sin haberlos visto; aceptamos la información sobre cualquier aspecto: desde las condiciones de la autopista, hasta las noticias de todo el mun­do. Aceptamos esto sin pedir una prueba, basados en la confianza de que las personas que ofrecen la información son observadoras cuidado­sas y entienden el tema lo suficiente para sacar conclusiones acertadas. A menudo, cuando verificamos la información, encontramos que las observaciones o conclusiones difieren de las nuestras. En última instan­cia, nuestras experiencias como individuos son lo más importante para nosotros.
Hay otros momentos en que nuestras creencias, que han carecido de análisis durante mucho tiempo, no nos sirven. Creer que la tierra era plana, impidió el descubrimiento de nuevos territorios durante muchos años. Canalizar es un área en ende las creencias de la sociedad no han sido examinadas durante mucho tiempo y empiezan a serlo ahora por muchas personas como usted. Canalizar reta a la gente a analizar sus creencias sobre la naturaleza de la realidad y ofrece un gran potencial para expandir el punto de vista de la humanidad acerca de lo que es po­sible. Pone a las personas en contacto con las ideas que se encuentran en las fronteras de lo que la humanidad puede "demostrar" en este momento de su evolución. Estas ideas determinan cómo podemos vernos y forman la base de nuestra filosofía, religión y ciencia. Los cambios en estos conceptos tienen el poder de crear verdaderos cambios ejempla­res para la humanidad. Canalizar abre de inmediato a la transformación y trasciende nuestras estructuras de pensamiento sobre la vida después de la muerte; la vida inteligente en el universo; la naturaleza de la ma­teria y la naturaleza de los sistemas biológicos. Esto parece ser sólo un principio de las aperturas al cambio que podría realizarse a través de ca­nalizar.
A menudo, la ciencia se utiliza como la prueba de que algo es "real'. En parte, esto se debe a la confianza que los científicos tienen en los hallazgos de sus colegas. Rara vez cuestionan más de las conclusio­nes extraídas de tales datos, confiados en la sinceridad e integridad de sus compañeros científicos para transmitir dicha información. Esto es en particular cierto si las conclusiones encajan bien en sus puntos de vista o los de la sociedad. Estas conclusiones se vuelven suposiciones subyacentes, y a menudo ocultas, en las cuales los científicos basan sus estudios. Después, a veces se descubre que tales suposiciones subyacen­tes eran erróneas. Cualquiera que conozca la historia de la ciencia, ha visto que nuevas teorías, las cuales después se comprueban y producen grandes cambios en nuestra visión del mundo, con frecuencia han sido rechazadas por la ciencia establecida durante años, sin hacer un análisis real de los aspectos implicados.
Algo fascinante sucede cuando los científicos estudian la capacidad de canalizar. Canalizar es una parte de lo que la ciencia ha denominado "fenómenos paranormales". El término "paranormal", en sí mismo, es un problema. Se utiliza en general para describir cualquier fenómeno que se encuentre fuera de la realidad normal. Los científicos intentan definir la naturaleza de la realidad. Como el adjetivo paranormal impli­ca que algo no forma parte de la realidad normal, los fenómenos para­normales se oponen, claramente, a la lógica científica desde el principio. Esto parece reflejarse en la típica respuesta científica de que lo paranormal no ocurre o sí, pero, como no puede explicarse con facili­dad, por el bien de la cordura, debe ser ignorado. Éstas son dos respues­tas interesantes de personas que han sido entrenadas para promover la exploración y, con suerte, encontrar una explicación de lo inexplicable.
Al explorar nuevas áreas encontramos lo desconocido. Muchos de nosotros respondemos a lo desconocido con aprehensión; cada individuo tiene sus propias áreas de temor/emoción; cada sociedad tiene sus áreas de temor/emoción. A veces existen presiones sociales que impiden llevar a estas áreas inexplicables a la atención del público. Sin embargo, confor­me lo desconocido se vuelve conocido, se dominan los temores y a menu­do se abrazan con entusiasmo las nuevas ideas.
Cuando empecé mis exploraciones de la Nueva Era, fui un firme es­céptico. Después de varias experiencias individuales y distintas, y una multitud de introspecciones sobre la autoexploración, durante muchos años, el peso de la evidencia fue demasiado para que lo ignorase y mis creencias comenzaron a cambiar. Así empecé a darme cuenta de que aunque mis experiencias no podían explicarse o demostrarse desde un punto de vista científico, eran valiosas y, de manera sorprendente, con­sistentes y lo bastante confiables para utilizarlas. En pocas palabras, produjeron resultados.
Dadas las dificultades para demostrar los fenómenos experimenta­les, quizá lo más importante sea recordar el hecho observable de que ca­nalizar, como lo hemos definido, es realizar una contribución positiva y significativa a las personas en su mundo real y sus actividades espiritua­les. Los canales que hemos observado son productivos; de hecho, mu­chos son miembros prestigiosos de la sociedad. Muchos eran prósperos y tenían éxito aun antes de empezar a canalizar conscientemente, y uti­lizan ahora su habilidad de muchas maneras, como lo indican sus relatos. La gente se ha vuelto más exitosa después que empieza a canalizar, y ponen un mayor orden en su vida.
Desde el punto de vista de mi parte científica en la actualidad, aun­que "sé" mucho al respecto, no puedo, todavía, demostrar esto científicamente. Hay un sinfín de evidencias circunstanciales e indirectas, las suficientes para demostrarme que algo está sucediendo, algo que no po­demos explicar, desde nuestra perspectiva de la realidad actual. Puedo observar que esto produce resultados positivos en una base consistente. He dejado de tratar de "demostrar" que canalizar es algo real, y ahora utilizo un enfoque más práctico: "Si funciona, úsalo".
Cómo hacer pública su capacidad

Sanaya y Duane Algunos estarán listos, antes que otros, para hacer pública su capacidad de ser canales. Escuchen sus sentimientos al respecto, y no consideren que deben ofrecer lecturas a otras personas de manera prematura. La gente que se descubre con rapidez a menudo ha tenido una experiencia previa como consejero o sanador, y ya tiene ex­periencia para hablar con otros y ayudarles.
Julie, una mujer quien había sido fisioterapeuta y consejera profe­sional, fue invitada a dar una charla en una universidad, para mujeres de su localidad. Como consejera profesional, impartió charlas sobre temas de su elección, todos los años, a un grupo de lo que consideró mujeres bastante conservadoras. Acababa de empezar a canalizar hacía un mes, y su guía la instó a compartir sus múltiples experiencias recientes con su capacidad de canal. Al principio ni siquiera pensó en hacerlo, porque no quería crear resistencias o darse cuenta de que nadie la seguiría. Dijo a su guía: "No", y planeó un discurso estándar. En el último minuto, sentada al frente de la habitación, ocurrió un cambio en su interior. De­cidió correr el riesgo y confiar en su guía, y contó sus experiencias como canal. La respuesta fue asombrosa. Las asistentes se mostraron fascina­das y deseaban aprender todo lo posible. Lejos de ser frías y escépticas, quedaron encantadas con el tema. Muchas de ellas comenzaron a relatar experiencias que habían tenido y que mantuvieron en secreto debido a que temían que los demás se burlasen de ellas. Julie dijo que la comu­nión y el calor resultantes, fueron más allá de lo que jamás hubiese ex­perimentado.
Con el estímulo de esta respuesta, decidió organizar reuniones mensuales en su casa, y canalizó a Jason, su guía, para sus clientes. El guía elegía temas cada semana y los canalizaba para un grupo de perso­nas. A partir de estas sesiones, Julie empezó a escribir un libro, en tanto que cada vez más gente acudía a verla. Su práctica privada se hizo tan abundante, que tuvo que encontrar métodos para. atender a todas las personas que acudían en busca de su consejo. Estudiando con Duane, también aprendió a utilizar la clarividencia. Trabajó con nosotros y ha ayudado a muchas personas en el curso para Abrirse a la Capacidad de Ser Canal, auxiliándolas a armonizar sus energías.
Julie estaba lista para hacer pública su capacidad como canal, gra­cias a todos los años de experiencia previa como consejera y de impartir lecciones.
Respete el paso que sea más cómodo para usted; sea paciente. El trabajo con su guía se desdoblará con la velocidad natural.
Su relación con otros canales

Órin y DaBen Muchos de ustedes se están abriendo a la capacidad de ser canal, y es importante que apoyen y animen a otros a hacer lo mismo. Cada uno de ustedes puede hacer una valiosa contribución. Al abrirse a la capacidad de ser canal, se vuelven parte de una gran comunidad, la de todas las personas que canalizan. Como todos piensan y actúan de mane­ra nueva, distribuyen formas de pensamiento más elevadas y amorosas por todo el mundo. La forma sigue al pensamiento. Los cambios reales ocurrirán en la tierra dependiendo de cuántas personas se abran y se re­finen como canales de dimensiones superiores, y lleven esa luz incre­mentada, a su vida cotidiana. En los dominios superiores, se logra mucho al trabajar juntos como un grupo de personas poseedoras de una mentalidad semejante. Conforme mayor número de ustedes se abran, formarán una red de luz en torno al planeta, creando un potencial mayor para la humanidad. Mediante el trabajo en conjunto, el apoyo y la habi­litación entre ustedes mismos, cada uno de los que se abren a la capaci­dad de ser canal avanzarán más en la dirección que lleven.

Celebren los éxitos del otro: mantengan
una visión positiva y elevada para los demás.
Quizá la gente les pregunte qué piensan de los guías de otros. Hay muchas perspectivas para cada situación. Parte de su crecimiento será encontrar la perspectiva más elevada, sobre cualquier circunstancia de su vida. Cuando alguien le pregunte por un guía, en vez de juzgar al guía como un ser todo bondad o maldad, a menos que tenga una fuerte opinión al res­pecto, pregunte: "¿Sobre qué información en particular desea recibir mi opinión o la de mi guía?" Luego responda con un comentario sobre dicha información. Si escucha la información de una segunda persona, trate de averiguar con exactitud qué fue lo que dijo el guía. Aun los guías más ele­vados dirán, en ocasiones, cosas que usted desconoce o con las que no está de acuerdo, o pueden tener una perspectiva distinta de ese asunto. Esto sólo significa que usted está obedeciendo a su experiencia, como es debi­do, no que el guía esté equivocado. Al utilizar este enfoque, evitará el sen­timiento de que debe "juzgar" a otros guías según un parámetro de lo que es correcto o incorrecto y, en vez de ello, responderá con su propia pers­pectiva, o la de su, guía, sobre ese asunto en particular.
A menudo, la gente considera que es inútil hacer público su trabajo, escribir libros o impartir clases, debido a que muchas personas ya están haciendo cosas similares. En vez de esto, pensamos que cada persona que hace público su trabajo facilita que usted haga lo mismo. Existe un gran plan para la evolución de la humanidad, y cada uno de ustedes tiene un papel especial en el mismo. Una persona sola no puede crear un cam­bio hacia una conciencia superior de lo que está sucediendo. Cada uno de ustedes puede hacer una valiosa contribución.
No deje que el número de personas que parecen hacer lo mismo que usted le detenga. Siempre hay cabida para otro buen libro. Aun si se han escrito varios libros sobre el mismo tema, redacte el suyo si tiene el deseo de hacerlo. Su mensaje, la forma como lo diga, y la energía de sus palabras, llegarán a un grupo distinto de personas que desconocen el li­bro de otro autor. Si encuentra que alguien imparte lecciones sobre un tema similar al que usted quiere enseñar, imparta su clase de cualquier manera. Esto llevará su energía, tocará a las personas que necesitan su enseñanza y las abrirá de una manera especial. Hay un número de personas, más que suficiente, interesadas para que se llenen las clases de cada uno de ustedes, para que compren sus libros y brinden abundante apoyo a sus servicios y productos.
Para transmitir nuevas formas de pensamiento, es necesario que mu­chas personas de todas las extracciones de la vida, de múltiples campos di­ferentes, comuniquen mensajes similares. Cuantas más veces entre la gente en contacto con una idea determinada, en especial si ésta se comunica de maneras distintas por diversas personas, más real se volverá dicha idea pa­ra ellas. Al hacerse más real, se crea un cambio en la conciencia de mucha gente. Adelante, muestre su trabajo al mundo si ése es su deseo.

 

17 Canalizar: éste es el momento
Canalizar en el pasado

Sanaya y Duane Ésta no es la primera vez en que la gente se muestra interesada en conectarse con entidades de otros planos. A conti­nuación, le ofrecemos la información básica sobre algunos conocidos canales y delineamos los aspectos más notorios de la historia reciente de la actividad de los canales. En la actualidad, existen muchos canales excelentes, y le invitamos a seguir sus intereses mientras explora sus li­bros, clases y cintas de audio y video, como un método para aprender más sobre la capacidad de ser canal y los guías. En el pasado, la gente que se conectaba con espíritus se denominaba "médium"; aquellos que entraban en trance para transmitir las conexiones con los espíritus se nombraban "mediums de trance". Esta descripción se ha reemplazado por la palabra "canal".
A mediados del siglo XIX, hubo un enorme interés público en el fenómeno de la comunicación con los espíritus. El golpeteo de mesas, la telekinesis (el movimiento de objetos por una fuerza invisible), las ma­terializaciones (las apariciones temporales y visibles de rostros, ojos, cabezas o todo el cuerpo de los espíritus), la levitación (el levantamien­to de objetos por una fuerza invisible) y muchos otros sucesos inexpli­cables comenzaron a suceder. La comunicación con espíritus se volvió un tema tan popular que en 1862 se informó que Nettie Colburn, una poderosa y joven médium de trance, visitó la Casa Blanca y "dio una lec­tura de trance al presidente Abraham Lincoln la víspera de su Procla­mación contra la Esclavitud.
John Fox y las hermanas Fox, recibieron el reconocimiento de activar el tremendo interés mundial en los espíritus e iniciar el Movimiento Espi­ritualista de mediados de 1800. En apariencia, esto empezó cuando se mudaron a una casa y escucharon constantes golpes y ruidos. Una noche, tratando de buscar alivio de estos sonidos, la señora Fox preguntó si había una presencia; de ser así, debía golpear dos veces para dar una respuesta afirmativa y una vez para la negativa. De inmediato se estableció la comunicación con un espíritu. Mediante los golpeteos afirmativos y negativos, se supo que se trataba de un hombre de treinta y un años, antiguo residente de la casa, quien aseguraba que fue asesinado y que su cuerpo se encontraba en el sótano. En varias semanas, cientos de personas acudieron a escuchar los golpeteos. Se halló un esqueleto en el sótano, exactamente en el sitio donde el espíritu dijo que estaría. La señora Fox tenía tres hijas; do­quiera que iban, empezaban a escucharse golpeteos; las hijas se convirtie­ron en mediums y realizaron muchas presentaciones públicas. Después de hacerse mediums, muchas personas conocidas asistieron a las sesiones que ellas organizaban, y las hermanas Fox se convirtieron en tema de interés general. Es importante hacer notar que muchos de los que observaron a las hermanas Fox también se volvieron mediums. Al parecer, con sólo estar en su entorno disparaban la apertura de otros.
Muchos otros mediums, como eran llamados entonces, llamaron la atención pública. Daniel Douglas Home fue considerado uno de los me­jores mediums físicos, ya que podía producir levitaciones, música sin ins­trumentos y toda clase de manifestaciones telekinéticas. Manos fantasmales podían verse en ocasiones, así como otras manifestaciones vi­sibles de los espíritus. Fue estudiado por muchos científicos importantes de la época, varios de los cuales casi perdieron sus reputaciones y posicio­nes debido a los escritos subsecuentes en que verificaban la realidad de esos fenómenos. Varios de estos científicos se convirtieron en mediums más tarde. Home también tenía la habilidad de transmitir sus talentos especiales a las personas que lo rodeaban, siempre que tuviesen fe. En una ocasión pasó su inmunidad al fuego, al poner un carbón candente en la mano de una mujer, mientras él la sostenía. Ella informó que el carbón le causó la sensación de frío, como si fuera mármol. Segundos después, sin la ayuda de Home, trató de tocar el carbón y retiró la mano de inmediato, diciendo que la había quemado.
El Reverendo Stainton Moses era otro médium famoso quien produjo muchas manifestaciones físicas documentadas, tales como la levitación de mesas. Él permanecía consciente mientras canalizaba los inspirados escri­tos de su guía, y le preocupaba mucho que sus pensamientos no influyeran en la escritura automática. Escribió: "Un tema interesante para la especu­lación, es si mis pensamientos participaron o no, en el asunto de las comu­nicaciones. Realicé enormes esfuerzos para evitar una mezcla semejante. Al principio, la escritura era lenta, y fue necesario que la siguiera con la vis­ta, pero aun entonces mis pensamientos no eran propios. Muy pronto los mensajes adoptaron un carácter del cual no me quedó duda que seguía una línea de pensamiento opuesta a la mía. Sin embargo, cultivé el poder de ocupar mi mente en otras cosas durante el tiempo en que se realizaba la es­critura". Stainton Moses canalizó una orientación elevada y plena de inspi­ración y contribuyó mucho a la credibilidad de la guía espiritual. Perdió su capacidad para transmitir como canal en varias ocasiones, debido a una en­fermedad recurrente.
Andrew Jackson Davis, causó un gran impacto en el espiritualismo con su libro Principies of Nature, Her Divine Reveletions. Una noche, abandonó su cama en un estado de semitrance y, despertó al día siguien­te, a casi 80 kilómetros de distancia, en las montañas. Dijo que había co­nocido a dos filósofos, muertos hacía mucho tiempo, quienes le ayudaron a lograr el estado de iluminación interior. Luego pasó 15 me­ses dictando esta gran obra, la cual abarca una gran variedad de temas. Contiene información asombrosa, amplia en su visión, gran parte de la cual ha sido comprobada por medios científicos. Por ejemplo, los escri­tos revelaron cosas que no podía conocer, tales como la afirmación de que había nueve planetas, en una época en la que se pensaba que eran siete y sólo se sospechaba de la existencia de un octavo.
La señora Piper fue otra médium conocida en esa época, y quizá una de las más sometidas a pruebas. Empezó a canalizar cuando tenía veintidós años, transmitiendo a un guía durante ocho años, antes que apareciera otro. Sus guías pudieron dar a las personas muchos detalles exactos de su pasado, cosas que ella no podía saber, aunque parecía te­ner dificultades para establecer fechas y datos específicos bajo condicio­nes de prueba. Es notorio que incluso los más famosos canales tuviesen dificultades para dar información específica como nombres o fechas cuando los sometían a prueba, pero que pudieran hacerlo con los datos que sus guías consideraban importantes o que contribuyeran a las vidas y al crecimiento espiritual de las personas.
La señora Piper fue sometida a prueba por el doctor Hodgson, quien se convirtió en el Sherlock Holmes del mundo psíquico, al some­ter a prueba y verificar la exactitud de los mediums. Él la siguió día y noche para asegurarse de que la señora Piper no obtuviese información, en secreto, sobre la gente. Ella realizaba lecturas desde detrás de una cortina, para que no pudiese ver a las personas, quienes se identificaban como Smith. Una y otra vez, su información detallada sobre la gente fue documentada y verificada con exactitud. Eventualmente, sus primeros guías se marcharon y más tarde pudo transmitir la guía superior de una fuente que se identificó como el Grupo Emperador. Es de hacer notar que conforme ella pasaba de un guía a otro, cada vez más elevado, el proceso para entrar en trance, el cual le resultó difícil con anterioridad, se convirtió en una transición silenciosa, pacífica y sencilla.
Por la misma época, Alan Kardec, francés, produjo muchos libros so­bre las comunicaciones con  espíritus, incluyendo The Book of Médiums and Spirits Guide, los cuales pueden encontrarse impresos en la actualidad. Si quiere leer más sobre la historia de la capaciad de canalizar, el libro lla­mado An Enciclopaedia of Psychic Science, escrito por Nandor Fodor en 1934 y actualizado en fecha reciente, puede ser de gran valor.
Uno de los mediums más influyentes y controversiales de todos los tiempos, fue Madame Helene Blavatsky, conocida como HPB. Nacida en 1831, en Ucrania, viajó a Inglaterra, Canadá, India y Grecia, y muchos fe­nómenos físicos poco usuales la acompañaban por doquier. Conoció a Henry Olcott y juntos fundaron la Sociedad Teosófica. Su primer libro, Isis Unveiled, un clásico aun en nuestros días, habla sobre el renacimiento de antiguas religiones y las identifica como las fuentes subyacentes de las religiones de su tiempo. Ella sentía que recibía inspiración y trabajaba con una jerarquía secreta de los Maestros Himalayos, incluyendo a los Maestros Morya, Kut Humi y el Maestro tibetano Djwal Khul. Estos Maestros en­viaron muchas cartas a su amigo A. P. Sinnett, en la India, así como a mu­chos otros, las cuales después se conocieron como las cartas Mahatma. Las cartas caían del techo, o aparecían en platos o en los bolsillos. Hubo mu­chas controversias acerca de la existencia de estos Maestros, y sobre si ella, y no los Maestros, escribían las cartas. Más tarde, HPB dijo que recibía dic­tados de estos maestros del Oriente lejano para su libro principal, Secret doctrines. En este libro afirmaba que todas las religiones y sistemas de creencia oculta provenían de una misma fuente. Se cree que la fuente se haya escondida en un lugar secreto y es revelada sólo en símbolos antiguos y crípticos.
La respetada Sociedad Teosófica aún existe, y HPB ha tenido un papel primordial en la creencia occidental en los Grandes Maestros. Anne Besant continuó con su trabajo, así como Charles Leadbeater, quienes produjeron libros a principios de la era de 1900 sobre muchos temas esotéricos incluyendo Formas de Pensamiento, Clarividencia, Karma, Chakras, Guías espirituales y muchos más.
En 1919, una joven muy dedicada, llamada Alice Bailey, empezó a re­cibir información del Maestro tibetano Djwal Khul, y tomó dictados dia­rios de él para producir toda una serie de libros que contienen valiosa información esotérica. Ella fundó su propia Asociación Teosófica, la cual después denominó La Escuela del Arcano, en 1923. Estableció varias orga­nizaciones que incluyen Triángulos, una red de meditación extendida por todo el mundo; el Lucis Trust y Lucis Press, para publicar sus libros. Éstos describen el sendero de los iniciados, la jerarquía de los Maestros y la Her­mandad Blanca, y las iniciaciones que es posible experimentar al avanzar en el camino para convertirse en Maestro. Se enfatiza el servicio al mundo. El término "Nueva Edad" se derivó de sus escritos.
Después de la Primera Guerra Mundial, una depresión nacional y un énfasis en la tecnología y la ciencia, el entusiasmo previo del público comenzó a disminuir, y el espiritualismo dejó de ser noticia. El pensa­miento lógico, del hemisferio cerebral izquierdo, llegó a dominar con una oleada de inventos científicos y nueva tecnología.
Edgar Cayce, llamado el "profeta dormido", fue el responsable de crear un renovado interés nacional en el fenómeno de canalizar, a mediados del siglo veinte. Cuando era hipnotizado, podía producir sor­prendente información, incluyendo curas médicas para personas que se hallaban a miles de kilómetros de distancia. Ofreció profundas discu­siones filosóficas sobre diversos temas, los cuales se encuentran com­pendiados en muchos libros sobre su vida y obra. Estuvo dedicado al servicio de la humanidad., y la Fundación A.R.E. continúa en la actuali­dad su importante labor. Sus fórmulas curativas y la información cana­lizada están archivadas y disponibles para el público en la oficina cen­tral de la fundación, situada en Virginia Beach, Virginia.
Jane Roberts ha despertado a muchos, en fecha reciente, a la cuali­dad de canalizar información. A partir de la década de 1960, ella y su guía, Seth, canalizaron libros de información y discusiones filosóficas so­bre gran variedad de temas. Sus libros están bien escritos, son informati­vos y muy positivos sobre muchos temas metafísicos y esotéricos. Dan poder al individuo que cree en sí y acepta que cada persona tiene el po­der interior de crear lo que desea. Uno de sus libros más famosos, The Nature of Personal Reality, explica la naturaleza de la realidad y enfatiza nuestra capacidad de cambiar los resultados al alterar nuestras creencias. Sus libros establecen un estándar de calidad e integridad para la informa­ción canalizada, han abierto a muchas personas a la posibilidad de tener guías, y también han inspirado en muchos el deseo de canalizar.
Es importante notar que cada vez son menos los mediums que pue­den producir fenómenos físicos como la materialización de los guías y el golpeteo de mesas. Cuando los interrogan al respecto, Órin y DaBen contestan que estas manifestaciones fueron necesarias en los primeros tiempos para despertar a la humanidad a su capacidad de conectarse con otros planos de la realidad, y para ayudarla a establecer una creen­cia en los guías y en la vida después de la muerte. Estos fenómenos vividos, demostrables científicamente y documentados con fotografías, fue­ron necesarios para despertar a la gente y establecer la etapa del siguiente nivel en el desarrollo de la humanidad en esta área. Suficien­tes personas creen ahora en la capacidad de ser canal, de tal manera que los acontecimientos dramáticos ya no son tan necesarios como antes. Algunos canales bien conocidos en la actualidad, quienes realizan pre­sentaciones impresionantes de sus guías, se han ofrecido a hacerlo así para ayudar a las personas a creer que los guías son reales. Se requiere de mucha energía de los guías para crear estos fenómenos, y ahora, esta misma energía se utiliza para llegar a cada vez más personas. Órin y DaBen nos dicen que canalizar conscientemente es la siguiente etapa en las capacidades de la humanidad para canalizar.
Canalizar: el momento para la humanidad es éste

 

Órin y DaBen Cada vez más personas despiertan a sus conexiones con la mente universal y sus yo superiores. Se hacen conscientes de los do­minios superiores del universo. A través de la historia, hubo personas que estuvieron en contacto con mundos situados más allá del universo conocido. Han recibido diversos nombres: shamanes, hombres y muje­res de medicina, videntes, profetas, oráculos, psíquicos, mediums, cana­les y sanadores. Sin embargo, sólo en los últimos 150 años ha sido posi­ble que un número significativo de personas se eleve más allá del plano terrestre para transmitir la guía de los dominios superiores. La energía que permite que alcancen estos dominios se ha intensificado en los últimos cincuenta años, como se demuestra con la oleada de inventos cien­tíficos y tecnológicos.
Usted tiene la capacidad de ver
y conectarse con realidades que están más allá
del universo visible y conocido.
Muchas almas superiores deciden encarnar en esta época; su número ha incrementado durante los últimos sesenta años y sigue creciendo. Con­forme más gente crea en la capacidad de canalizar y en la facultad intui­tiva, aumentará la cantidad de personas que se abran a estos niveles y que nazcan con habilidades psíquicas, telepáticas y extrasensoriales.

Cada vez más gente se abrirá a la capacidad de ser canal.
Estamos en un momento en que la gente que ponga su energía en creci­miento espiritual recibirá abundantes recompensas. Ellas podrán evo­lucionar con rapidez debido a que la tierra posee gran energía ahora; podrán adquirir la capacidad de alcanzar nuevos niveles de conciencia y comunicar información y datos de los dominios superiores, de una ma­nera consciente y controlable. La habilidad de explorar el yo, como exis­te en otras dimensiones y medios, es más posible ahora que antes. Hoy
como nunca, más personas poseen la capacidad de canalizar; explorar futuros alternativos y probables; moverse hacia nuevas comprensiones y conceptos de tiempo; controlar la mente y el inconsciente, y tocar los poderes del yo superconsciente. Conforme más gente viaje a otras dimensiones y los dominios superiores, se creará una puerta para muchos más, quienes no habrían podido realizar antes dicho viaje.
No es una coincidencia que todo esto suceda ahora. Hay muchas fuer­zas que afectan a la humanidad. Hay cambios que ocurren en dimensiones que están más allá de la tierra; se crean umbrales en otros planos de la rea­lidad, los cuales nunca fueron accesibles para la gente. Hay de dimensio­nes que se cruzan y mueven juntas, de tal manera que cualquiera que lo desee tendrá acceso a dimensiones superiores que, antes, sólo podían al­canzar algunas personas de sensibilidad excepcional. Aunque estos cam­bios son percibidos mejor por quienes han establecido un contacto con su yo espiritual, afectan a todos en cierto grado.
Hay un ascenso constante en la vibración de la tierra. Será percibi­da por algunos como una aceleración. La naturaleza del tiempo está cambiando; están pasando del tiempo lineal a una percepción del tiem­po que es más intuitiva. La gravedad se ha alterado un poco y ocurren cambios en las frecuencias electromagnéticas de la tierra.
Durante los últimos 150 años, ustedes han desarrollado una nueva percepción, llamada "extrasensorial". Estas percepciones extrasenso­riales incluyen la precognición (la capacidad de conocer el futuro), la telepatía (mediante la transferencia) y la clarividencia (la capacidad de ver energías que son invisibles normalmente, y que quizá ocurren en otro plano de la existencia). Estas facultades se desarrollan debido a la activación de sus centros espirituales y los cambios terrestres. Estos cambios afectarán a muchos y alterarán de manera definitiva el poten­cial y la dirección de su futuro• colectivo.
La telepatía les permite explorar mundos no vistos; todos poseen más habilidad telepática de la que sospechan. La telepatía es la capaci­dad de recibir impulsos de pensamiento de una dimensión o realidad en otra. Al evolucionar sus habilidades telepáticas, desarrollarán un vehí­culo que les transporte a otros lugares con mayor rapidez y eficacia que los aviones o autos. La telepatía les proporciona la posibilidad de viajar a sitios que no son accesibles por otros medios.
Sus ojos sólo pueden ver el espectro del arcoiris, y a menudo olvidan que hay muchas frecuencias electromagnéticas, como las infrarrojas o ultravioletas, que se encuentran en el límite de lo que sus ojos pueden de­tectar. Algunos de ustedes están desarrollando la capacidad de percibir las frecuencias sutiles que están más allá del margen de sus sentidos normadles. En estas frecuencias es donde ustedes toman conciencia de los guías y de los dominios donde existimos otras entidades vivientes, como nosotros. Su creciente conciencia telepática les da la capacidad de comunicar­se con otras formas de vida como plantas, cristales y con seres de otros do­minios, conforme armonicen con más delicadeza su conciencia.
La creencia de que la capacidad de alcanzar estas dimensiones no vistas, pero reales, no es común todavía, pero en todo el mundo se está creando la creencia en la posibilidad de una existencia en dimensiones que están más allá de la tierra misma, así como la creencia en la vida después de la muerte. La voluntad de abrirse a la posibilidad de los guías espirituales, ha aumentado, y el entusiasmo y la emoción que pre­valece en fa actualidad en torno a la capacidad de canalizar a los guías, facilita en gran medida la posibilidad de establecer una conexión con­sciente con los guías a todos aquellos que tienen el deseo de hacerlo. Existe mayor confianza que antes en la información transmitida me­diante la conciencia extrasensorial.

Se aproxima ya la edad dorada del hombre.

Las energías que golpean la tierra en este momento, excitarán y activa­rán a cualquier cosa en lo que estén enfocados ahora. Para aquellos que son sensibles y ya se han enfocado en su camino espiritual, estas nuevas energías harán que las cosas funcionen mejor que antes. Se abrirán las puertas; sus relaciones mejorarán. Quizá encuentren que contemplan su interior, que hallan respuestas que habían buscado. Tal vez crucen por momentos difíciles transitorios al renunciar a lo viejo y recibir lo nuevo; es posible que muchos ya hayan pasado por este periodo de ajuste. Al fi­nal del mismo, encontrarán una vida mejor, de abundancia, amor y éxito. Agradezcan las lecciones que reciben ahora como son, y recuerden que les están preparando para manejar una vibración superior.
Quizá verán que otros siguen atormentados por el dolor o las dificultades; tal vez todavía lean sobre los perturbadores acontecimientos mun­diales. El reto, cuando alcancen estos dominios superiores, es recordar que su equilibrio procederá ahora de su conexión con estos dominios, en vez de hacer contacto con otras personas. Podrán proporcionar equilibrio y esta­bilidad a otros, al establecer esta conexión. Es importante que ayuden a los que tienen dificultades para que se ajusten a las nuevas vibraciones, en vez de dejarse atrapar por su temores. Al abrirse a la capacidad de ser canal, se­rán ustedes quienes tengan la luz, quienes proporcionen ánimo y dirección positivos a los demás. Es un momento de grandes oportunidades. Gran parte de las mayores creaciones musicales, artísticas y literarias de la huma­nidad, así como las mayores expresiones culturales, están por llegar y serán producidas bajo la influencia de esta vibración superior.

Busque el tiempo para empezar

 

Sanaya Duane Han pasado dos años desde. que Órin y DaBen sugirie­ron que enseñáramos a canalizar. Hemos observado cómo cientos de personas logran el dominio de su vida al conectarse con sus guías o su yo fuente, despertando a sus maestros interiores y descubriendo sus ca­pacidades para transformarse a sí mismos y a otros. Hemos observado que la gente tiene éxito en su vida, que es más feliz y próspera, y que des­cubre el propósito de su vida mediante su actividad de canal. Nuestras experiencias han enriquecido mucho nuestras vidas; hemos encontrado en Órin y DaBen fuentes constantes de amor, guía y crecimiento.
Según nuestra experiencia y la de otros, canalizar es una habilidad que puede aprenderse. Los guías se aproximan a la gente cuando ésta solicita la conexión. Órin y DaBen tenían razón. Hemos experimentado una profunda satisfacción al observar y asistir a las personas que se abren a la capacidad de ser canales. Es posible que la gente adquiera ilu­minación, que logre la conciencia superior que anhela. Canalizar es una de las puertas, y agradecemos la oportunidad de poder ofrecérsela.
Antes que deje este libro, decida cuándo quiere abrirse a la capaci­dad de ser canal y conectarse con su guía. Cierre los ojos, siéntese en calma, y pida a su yo superior que le dé una fecha en la cual podrá em­pezar, quizá sea hoy mismo, o en un año. Una vez que tenga la fecha en mente, pregúntese si pretende canalizar para entonces. ¿Es demasiado pronto, o tiene más tiempo del necesario para prepararse? Siga imagi­nando fechas hasta que encuentre una que le dé la sensación de ser la adecuada. Abra los ojos y marque esta fecha en el calendario, luego ol­vídela. Ahora, su yo superior empezará a atraer todas las circunstancias, coincidencias, oportunidades de crecimiento y acontecimientos que son necesarios para hacer que esto suceda. Al obedecer y actuar de acuerdo con sus mensajes interiores, cualquier cosa que haga, le preparará para abrirse a la capacidad de ser canal.

 

 

 

 

Esta obra se terminó de imprimir en el mes de noviembre de 1989
en los talleres de
IMPRESOS DE ALBA
Ferrocarril de Río Frío 374
México, D.F.
La edición consta de 3,000 ejemplares
más sobrantes para reposición

 

 

 

FIN

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Este libro fue digitalizado para distribución libre y gratuita a través de la red
utilizando el software (O.C.R.) “OmniPage Pro Versión 12” y un escáner “HP 1200”
Digitalización: osmehui (México) - Revisión y Edición Electrónica de Hernán.
Rosario – Argentina
17 de Enero de 2004 – 23:55

 

 

 

 

Nota de osmehui.- Existe toda una organización detrás de todo esto. Para mayor información consulta la pagina web http://www.Órindaben.com  (en inglés).