Meditación de los Chakras

MEDITACIONES DE LOS CHAKRAS


PRIMER CHAKRA (Muladhara)
Pon ahora toda tu atención sobre el hueso sacro, justo al final de tu columna vertebral, en donde se halla tu primer chakra.
Respira profundamente y te relajas.
Mantén los ojos cerrados. Conociendo ya en donde está situado tu primer chakra, visualízalo en ese mismo punto como un círculo de color rojo.
Coloca la palma de tu mano derecha sobre tu ingle izquierda.
Desde este mismo instante vas a visualizar el aire que respiras. El aire que respiras es de color rojo. Toda tu atención ahora está situada en ese aire rojo que entra por tus fosas nasales y que se va canalizando y descendiendo por tu interior a través de tu propia columna vertebral. Verás que este aire rojo baja hasta tu primer chakra.
El aire que estás respirando, va a tonificar todo tu sistema nervioso, especialmente en la zona en que has puesto tu total atención.
Con cada inspiración, almacenas todo lo positivo que conlleva el aire, que es la vida misma, y con cada expiración eliminas toda la negatividad y todas las impurezas que estén contaminando tu cuerpo y tu mente.
Contempla durante unos instantes ese inmenso campo que tienes delante de t¡; está cuajado de amapolas de hojas tintadas de un rojo tan fuerte y llamativo como el color de tu chakra; al ver ese bello paisaje te sientes totalmente tranquilo y relajado; te inunda una gran paz.

 

 

SEGUNDO CHAKRA (Svadhishthana)
Centra tu atención en un punto que se encuentra dos dedos por debajo de tu ombligo; allí es en dónde se halla situado tu segundo chakra o centro nervioso.
Respira profundamente.
Te sientes muy cómodo, relajado y con una gran paz interior.
Es maravilloso comprobar, como desde este estado de completa relajación en la que te encuentras, puedes controlar con tu propia voluntad todas tus funciones físicas y psíquicas.
Has conseguido salir del círculo vicioso nervios-enfermedad-dolor.
Desde este mismo instante vas a visualizar el aire que respiras. El aire que respiras es de color naranja. Toda tu atención está situada en ese aire naranja que entra por tus fosas nasales y que se va canalizando y descendiendo por tu interior a través de tu propia columna vertebral. Verás que este aire de color naranja baja hasta tu segundo chakra.
El aire que estás respirando, va a tonificar todo tu sistema nervioso, especialmente en la zona en que has puesto tu total atención.
Vas andando por un camino. Mira como en ambos lados se extienden filas interminables de naranjos cuajados de frutos. Párate un momento y acerca tu vista hacia uno de estos frutos. Intenta acercarte más y más hasta que veas la piel de la fruta tan aumentada que puedas verla con todo detalle como si tuvieses delante de tus ojos una potente lupa. Rasca un poco la corteza con la uña e intenta olerla. Inspira ese grato olor profundamente y siéntete muy relajado, lleno de paz e inmensamente feliz.

Con cada inspiración, almacenas todo lo positivo que conlleva el aire, que es la vida misma, y con cada expiración eliminas toda la negatividad y todas las impurezas que estén contaminando tu cuerpo y tu mente, de esta forma tan sencilla consigues que tu hígado, canales urinarios, útero, muslos y brazos se relajen y cumplan cada uno perfectamente su función.
Da ahora un ligero masaje circular con la palma de la mano derecha, siguiendo la dirección de las saetas del reloj, sobre el punto que has visualizado con un círculo de color naranja, mientras afirmas que tu mismo eres la esencia de la creatividad y el conocimiento puro de la verdad.
Respiras de nuevo profundamente y vas notando con cada inspiración, como se hincha tu vientre como un globo y se deshincha totalmente con cada expiración.
A medida que vas avanzando en este ejercicio de yoga, te vas sintiendo cada vez más y más relajado.

 

TERCER CHAKRA (MANIPURA)
Pones toda tu atención en el ombligo, en dónde está situado el tercer chakra o centro nervioso.
Inspiras todo lo positivo y con cada expiración te desprendes de toda negatividad.
Respira profundamente.
Te sientes muy cómodo, relajado y con una gran paz interior.
Es maravilloso comprobar, como desde este estado de completa relajación en la que te encuentras, puedes controlar con tu propia voluntad todas tus funciones físicas y psíquicas.
Desde este mismo instante vas a visualizar el aire que respiras. El aire que respiras es de color amarillo. Toda tu atención está situada en ese aire amarillo que entra por tus fosas nasales y que se va canalizando y descendiendo por tu interior a través de tu propia columna vertebral. Verás que este aire de color amarillo baja hasta tu tercer chakra.
El aire que estás respirando, va a tonificar todo tu sistema nervioso, especialmente en la zona en que has puesto tu total atención.
Visualiza ese campo de trigo aún sin madurar que tienes delante de tí; ves que el viento lo mueve suavemente y éste se inclina formando preciosas olas verdes. Este bello espectáculo te relaja y te hace sentir un gran bienestar, físico, psíquico y espiritual.
Con cada inspiración, almacenas todo lo positivo que conlleva el aire, que es la vida misma, y con cada expiración eliminas toda la negatividad y todas las impurezas que estén contaminando tu cuerpo y tu mente, de esta forma tan sencilla consigues que tus intestinos, estómago, bazo, hígado, rodillas v codos se
relajen, estén en total armonía con el resto de tu organismo y cumplan cada uno perfectamente su función.
Da ahora un ligero masaje circular con la palma de la mano derecha, siguiendo la dirección de las saetas del reloj, sobre el punto que has visualizado con un circulo de color amarillo, mientras afirmas que dentro de ti está todo el conocimiento y la sabiduría. Eres un ser satisfecho.
Respiras de nuevo profundamente y vas notando con cada inspiración, como se hincha tu vientre como un globo y se deshincha totalmente con cada expiración.
A medida que vas avanzando en este ejercicio de yoga, te vas sintiendo cada vez más y más relajado.



CUARTO CHAKRA (ANAHATA)
Toda tu atención está dirigida ahora justo en el centro del pecho, a la altura de tu corazón, en donde se halla situado tu cuarto chakra o centro nervioso.
Respiras profundamente y sientes como te vas llenado de paz, armonía y tranquilidad.
Te sientes tan relajado y es tal tu felicidad que tu corazón vibra de amor por ti mismo y por todo lo que te rodea.
Se esfuman todos tus miedos.
Te sientes tan protegido por tu propia energía, que nada, absolutamente nada negativo puede ocurrirte.
Tus relaciones son cordiales con todo el mundo.
Eres prudente, responsable y benevolente.
Estás creando verdaderamente un cielo a tu alrededor.
Desde este mismo instante vas a visualizar el aire que respiras. El aire que respiras es de color verde. Toda tu atención está situada en ese aire verde que entra por tus fosas nasales y que se va canalizando y descendiendo por tu interior a través de tu propia columna vertebral. Verás que este aire de color verde desciende lentamente hasta tu cuarto chakra.
El aire que estás respirando, va a tonificar todo tu sistema nervioso, especialmente en la zona en que has puesto tu total atención.
Puedes sentir con cada inspiración el agradable aroma que se desprende de la flor del romero, el tomillo y el espliego, que baja de la montaña después de una abundante lluvia en una tarde de primavera.
Con cada inspiración, almacenas todo lo positivo que
conlleva el aire, que es la vida misma, y con cada expiración eliminas toda la negatividad y todas las impurezas que estén contaminando tu cuerpo y tu mente; de esta forma tan sencilla y con tu propio poder consigues que tus pulmones, pecho y corazón cumplan perfectamente cada uno de ellos con su función.
Da ahora un ligero masaje circular con la palma de la mano derecha, siguiendo la dirección de las saetas del reloj, sobre el punto que has visualizado con un círculo de color verde, mientras afirmas que tu eres amor puro;
que te amas a tímismo y que amas a todo el mundo sin condiciones.
Piensa en que tú no eres tu cuerpo físico; eres sólo espíritu. Tu cuerpo ha sido creado tan sólo para que tu espíritu que es lo que realmente eres, se manifieste a través de la acción y del sonido.
Te sientes en armonía con todo el universo, porque formas parte de él.
Te das cuenta de tu plenitud, porque eres consciente de que estas vivo aquí y ahora.

 

QUINTO CHAKRA (VISHUDDHA)
Pon toda tu atención y energía sobre el quinto centro nervioso, situado a la altura de la garganta.
Respira profundamente.
Desde este mismo instante vas a visualizar el aire que respiras. El aire que respiras es de color azul, un azul como el de la bóveda del cielo cuando se encuentra cuajado de estrellas en una noche despejada. Toda tu atención está situada en ese aire azul que entra por tus fosas nasales y que se va canalizando y descendiendo por tu interior a través de tu propia columna vertebral. Verás que este aire de color azul desciende lentamente hasta tu quinto chakra.
El aire que estás respirando, va a tonificar todo tu sistema nervioso, especialmente en la zona en que has puesto tu total atención.
Con cada inspiración, almacenas todo lo positivo que conlleva el aire, que es la vida misma, y con cada expiración eliminas toda la negatividad y todas las impurezas que estén contaminando tu cuerpo y tu mente; de esta forma tan sencilla y con tu propio poder consigues que tu cuello, tus brazos, tu lengua, tu cara, tus cuerdas bucales, tobillos, muñecas, oídos y ojos, cumplan perfectamente cada uno de ellos con la función que les corresponde.
Da ahora un ligero masaje circular con la palma de la mano derecha, siguiendo la dirección de las saetas del reloj, sobre tu nuca, mientras afirmas que no te sientes culpable de nada, porque eres tan solo espíritu puro y el espíritu es totalmente inocente.
Tú eres dulce en el sonido de tus palabras, pensamientos y comportamiento.
Te respetas a ti mismo y de esta forma respetas a todos y a todo lo que se encuentra a tu alrededor.

 

SEXTO CHAKRA (AJNA)
Centra tu atención en el centro de tu frente, en donde se encuentra tu sexto chakra o centro nervioso.
Intenta durante unos segundos dejar tu consciencia sin pensamientos. Tu voluntad es de no pensar. Eso te relaja. Ningún pensamiento y mucho menos sí es negativo te va a atrapar. Ves pasar un pensamiento y no le sigues; simplemente le ves pasar; eso te hace sentir libre; sin ataduras; sin cadenas. Eres un ser libre.
Inspiras profundamente y con cada expiración eliminas toda tu negatividad, la agresividad, el egoísmo, las preocupaciones, la violencia, las dudas, el rencor.
Desde este mismo instante vas a visualizar el aire que respiras. El aire que respiras es de color azul claro, . Toda tu atención está situada en ese aire azul que entra por tus fosas nasales y que se va canalizando y ascendiendo por tu interior a través de tu propia columna vertebral. Verás que este aire de color azul sube lentamente hasta tu sexto chakra.
El aire que estás respirando, va a tonificar todo tu sistema nervioso, especialmente en la zona en que has puesto tu total atención.
Este ejercicio hará que aumenten tu capacidad de ver y tu memoria.
Con cada inspiración, almacenas todo lo positivo que conlleva el aire. que es la vida misma, y con cada expiración eliminas toda la negatividad y todas las impurezas que estén contaminando tu cuerpo y tu mente; de esta forma tan sencilla y con tu propio poder consigues que todas las partes de tu cerebro y los órganos que te permiten una visión perfecta, cumplan cada uno de elfos con la función que les corresponde.
Da ahora un ligero masaje circular con la palma de la mano derecha, siguiendo la dirección de las saetas del reloj, sobre tu frente, mientras afirmas que ya no vives en el pasado, ni en el futuro, que tan solo vives plenamente el aquí y ahora.
Tú mismo eres el perdón, perdonas a todo el mundo y te perdonas a t¡ mismo.

 

SÉPTIMO CHAKRA (SAHASRARA)
Pon toda tu atención en la coronilla de tu cabeza, allí se encuentra tu séptimo chakra o centro nervioso.
Desde este mismo instante vas a visualizar el aire que respiras. El aire que respiras es de color violeta. Toda tu atención está situada en ese aire de color violeta que entra por tus fosas nasales y que se va canalizando y ascendiendo por tu interior a través de tu propia columna vertebral. Verás que este aire de color violeta sube lentamente hasta tu séptimo chakra.
Visualiza ahora como te tumbas en el suelo, sobre un campo cuajado de violetas. Acércate a una de ellas; sujétala con la mano, pero no la cortes, ella como tú, además de formar parte de la creación, quiere vivir también; observa atentamente su bello color y huele su exquisito y suave perfume.
Relájate.
Da ahora un ligero masaje circular con la palma de la mano derecha, siguiendo la dirección de las saetas del reloj, sobre tu coronilla, mientras afirmas que te sientes integrado con todo el universo.
Piensa que sientes satisfechos todos tus deseos. Tu voluntad es poderosa.
Eres únicamente energía, espíritu y no un cuerpo material expuesto a contaminaciones, enfermedades y sufrimientos.
Eres un centro de energía.
Eres un centro de inteligencia.
Eres un centro de amor puro. mismo te fabricas tu propio futuro.
No estás sujeto a la muerte ni al miedo; ni a la enfermedad ni al dolor, A través de este ejercicio eliminas todos tus miedos, tus Tobías, tu depresión.
Ni hambre ni sed pueden matarte, porque eres energía inmortal.
La fuerza de la vida, fluye a través de tu cuerpo.
Todo lo que deseas es posible.
Estás siempre profundamente relajado y concentrado.
Estás atrayendo la belleza, la alegría y ¡a abundancia hacia tu vida y hacia todos los seres que habitan a tu alrededor.
Te sientes integrado con todo el universo porque formas parte de él.
FIN DEL EJERCICIO
Para terminar con el ejercicio, bien sea que lo hayas seguido en su totalidad o por separado de cada uno de los chakras, recuerda que en ambos casos hay que hacer el ejercicio de relajación previo, haces tres respiraciones muy lentas y profundas y después comienzas a mover poco a poco los pies, las manos, las piernas, los brazos....
Abres ya tus ojos y puedes iniciar de nuevo todas tus actividades.
Eres existencia, conocimiento y felicidad absolutos.
Eres tu mismo responsable de tu destino