Libro Egipcio del más allá

Libros egipcios del Más Allá:

El Libro de las Puertas

 

Estructura y Contenido del Libro de las Puertas

 

El Libro de las Puertas contiene una descripción más sistemática y más visible que otras composiciones similares. Se compone de cien escenas, algunas de las cuales ocupan un registro en su totalidad. El texto está escrito en Egipcio Medio, aunque influenciado por el Egipcio Tardío.

 


 

Prólogo y Primera Hora:

 

 

 

 

El sol está a punto de entrar en el mundo subterráneo y es recibido por los "dioses de occidente". En los registros superior e inferior está representada la montaña con los doce dioses, y en el registro central la barca solar transportando al disco solar entre dos dioses: Sia y Heka. En este mismo registro, en la parte superior, dos personajes o dioses (ya hemos dicho que algunos los consideran dioses y otros difuntos) están arrodillados adorando un cetro con cabeza de chacal: los personajes son llamados "El Adorador" y "El Adorador del Desierto" y el cetro "El Cuello de Ra". En la parte inferior, los mismos dioses están adorando esta vez un cetro con cabeza de carnero con el nombre de "La Cabeza de Ra". A continuación, la primera puerta con la serpiente como guardián queda paso al mundo subterráneo.

 

Para Piankof ésta hora se corresponde con lo que él denomina como "Prólogo".

 

 

 

 

 

 

 

Segunda Hora:

 

 

 

 

 

A partir de esta hora y a excepción de la escena de la conclusión o representación final, nos encontramos con las escenas divididas en tres registros: El registro central representa el río por el que el sol va recorriendo el mundo subterráneo. Los registros superior e inferior representan las dos márgenes del río.

 

En el registro superior hay representadas 24 figuras divididas en dos grupos de 12 cada uno. De izquierda a derecha, los del primer grupo son denominados como "Aquéllos quienes están en paz, quienes adoran a Ra"; el segundo grupo son "Los Justos, quienes están en el Más Allá"; es decir, los grupos están compuestos por los que han vivido y obrado en vida conforme a la Maat.

 

En el registro central, la barca de Ra es tirada por cuatro dioses: "Aquéllos del Más Allá". En la cabina de la barca solar Ra es protegido por la serpiente Mehen, mientras dos dioses, Sia y Heka, flanquean la misma. Frente a ellos, una procesión de 30 dioses avanza al encuentro de la barca solar; entre los dioses están Horus y Jnum.

 

En el registro inferior es representado Atum sobre cuatro figuras desnudas tendidas en el suelo y a los que se les llama "Los Cansados". Delante de ellos, 20 personajes desnudos y con las manos atadas a las espaldas (de la misma forma que se representaba a los "enemigos" de Egipto", divididos en grupos de cinco figuras a los que se denomina, de izquierda a derecha:

 

 

 

- "Los Furiosos de la Sala de Ra".

- "Aquéllos que hablan mal de Ra sobre la Tierra".

- "Aquéllos que nombran con malas intenciones a Él, quien está en su Huevo".

- "Aquéllos cuyos testimonios son inciertos".

- "Aquéllos quienes blasfeman contra "El Único del Horizonte". (Título de Ra).

 

 

Este último grupo es el de los castigados por Jnum por no haber seguido su vida conforme a la Maat.

 

 

La Segunda hora se corresponde con la División Primera de Piankkof.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tercera Hora:

 

 

 

 

El registro superior está dividido en dos grupos. En el primer grupo están representados 12 personajes momiformes o dioses en esa misma forma dentro de sus capillas y con las puertas abiertas. El segundo grupo está formado por otros 12 dioses vendados, emergiendo la mitad de sus cuerpos del que se llama "Lago de Fuego"; el texto sobre los dioses del Lago dice:

 

"Los dioses del Lago de Fuego.

Este es el lago que está en el Inframundo, está rodeado por estos dioses. Ellos están con sus vendajes, sus cabezas están descubiertas. Este lago está relleno de cebada, el agua del lago es fuego. Los pájaros se van volando cuando ven las aguas y olfatean el olor de los que hay en él".

En el registro central, la barca solar es arrastrada por cuatro divinidades, avanzando hacia una vara con cabeza de toro que cargan 12 dioses momiformes sobre sus hombros. Sobre la vara hay sentados otros siete dioses y dos toros en cada extremo que miran en direcciones opuestas. A la barca le esperan cuatro personajes amortajados.

 

En el registro inferior, el primer grupo está formado por un dios que porta una vara y frente a él una serpiente hacia la que avanzan nueve figuras. El dios es Atum, la serpiente Apofis, que aparece aquí por primera vez con Atum, y los nueve dioses constituyen la Enéada denominada como "El Consejo que repele a Apofis". En el segundo grupo se muestra en idéntica postura y situación a Atum, hacia el que se dirigen nueve personajes con bastones de mando denominados como "Los Señores de las Provisiones".

 

Esta hora se corresponde con la segunda división de Piankoff.

 

 

Cuarta Hora:

 

 

El registro superior está dividido en tres grupos: el primero comprende a 12 dioses caminando; el texto entre ellos los describe como "Los dioses que van hacia sus Kas". El segundo grupo lo forman 12 personajes con cabeza de chacal, representados a la orilla de un lago; el texto entre ellos explica la representación: "Los Chacales en el Lago de la Vida. El Lago de la Vida". Tras ellos, 10 cobras en al ribera de otro lago; el texto que hay entre ellas dice: "Los Ureus Vivientes. El Lago de los Ureus"

 

En el registro central, la barca solar es tirada por cuatro divinidades que la conducen hacia nueve ataúdes, cada uno con su momia correspondiente. Son nueve dioses: "Los dioses siguiendo a Osiris, quienes están en sus ataúdes". Más allá de los ataúdes están representadas las 12 diosas de las horas, "Las Horas del Inframundo", formando dos grupos alrededor de una serpiente enroscada, "Aquélla que debe ser dominada", que simboliza el tiempo infinito o la atemporalidad.

 

En el registro inferior, Horus y otros 11 dioses, "Aquéllos que presiden sobre los aniquilados", encabezados por una cobra, caminan hacia una capilla que contiene la figura de Osiris, "Aquél que está a la cabeza del Mundo subterráneo", de pie sobre una serpiente. Al otro lado de la capilla, otros once dioses avanzan hacia ella. A continuación cuatro figuras masculinas, "Aquéllos que esán sobre sus hoyos",  inclinadas hacia cuatro "hoyos de fuego" mirando a otra que porta un bastón de mando.

 

 

Esta hora se corresponde con la tercera división de Piankoff.

 

 

Quinta Hora:

 

 

El registro superior está formado por tres grupos. El primero lo componen 12 dioses inlinados en posición de adoración a los que se denomina como "Aquéllos que aclaman en el Inframundo"; les siguen 12 dioses: "Aquéllos que llevan la cuerda en los campos del Inframundo"; y termina con un grupo de cuatro dioses denominados como "Aquéllos que presiden a cuerda en Occidente".

 

El registro central nos muestra la barca solar de nuevo tirada por cuatro dioses y precedida de otros nueve que portan una serpiente. A la Enéada le llaman "Aquéllos que transportan al Que Está en Movimiento". Les siguen 12 personajes caminando: "Las almas de los hombres en el Inframundo" y se presentan ante un personaje con bastón de mando: "Aquél que preside desde su rincón".

 

En el registro inferior, Horus es precedido de 16 figuras que representan a "Cuatro Hombres" haciendo referencia a los egipcios, "Cuatro Asiáticos", "Cuatro Negros" y "Cuatro Libios". Por delante de ellos 12 dioses portan una serpiente como símbolo de la duración de la vida. El texto sobre ellos dice:

 

 "Ellos establecen al duración de la vida y señalan los días para las almas en Occidente, destinadas al Lugar de Destrucción".

La procesión de encuentra con otros ocho dioses, cuya función es aniquilar a los enemigos.

 

 

Hasta aquí, se corresponde con la Cuarta División de Piankoff.

 

 

 

La Hora termina con el Juicio ante Osiris que ya hemos descrito más arriba. En el Juicio ante Osiris comienza para Piankoff la Quinta División.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sexta Hora:

  

 

 

 

El Juicio de los Muertos es el preludio de unión del Ba y el cuerpo del dios sol, al igual que ocurre con los que han sido bendecidos. La Sexta Hora de la noche es la etapa más profunda de todo el viaje a través del Inframundo.

 

En el registro superior, tres grupos de 12 dioses: Los doce dioses que portan la serpiente son "Los Dioses que portan al Devorador, de cuyas vueltas emergen las cabezas"; delante de ellos "Aquéllos que llevan la cuerda enroscada, de la que salen las estrellas"; la cuerda representa el tiempo, y está atada al cuello de un personaje momiforme, Aken

 

En el registro central, es trasladado el cuerpo del dios sol en la barca, aunque el cuerpo es invisible. La barca de Ra es tirada por cuatro figuras y precedida por 12 dioses cuyos cuyos brazos y manos tampoco pueden verse: "Los dioses cuyos brazos están escondidos, quienes llevan los misterios". Van por delante de ellos otros ocho dioses: "Los dioses del Castillo".

 

En el registro inferior, Osiris y delante de él 12 cuerpos momificados sobre sus camas, todas unidas formando el cuerpo de una serpeinte gigante. Les preceden 12 figuras inclinadas. El texto relativo a los personajes inclinados dice: "(Aquéllos) del agujero¿? en la dura tierra". El texto sobre las dos figuras momiformes que se inclinan ante el Lago o Estanque, lo que puede ser otra representación del Lago de Fuego, dice: "Llama del Noble", "Fuego del Noble".

 

Aquí termina la Quinta División de Piankoff.

 

 

Séptima Hora:

  

 

En esta Séptima Hora, el motivo central es la eliminación de todas las fuerzas negativas que pudieran interferir en el objetivo del viaje que es la renovación del sol. En el registro superior, hay dos grupos de doce figuras. Las primeras llevan sus brazos levantados portando cestas llenas de grano sobre sus cabezas, símbolo de la provisión material para la otra vida: "Aquéllos que están en paz. Aquéllos que crean ¿? los regalos para el Justo". El segundo grupo va tocado con una pluma de avestruz en la cabeza, símbolo de Maat: "Aquéllos que llevan la verdad". Osiris habla a estos dos grupos dándoles la bienvenida y alabando sus virtudes.

 

En el registro central, la barca de Ra avanza hacia un grupo compuesto por el dios Atum frente al cual hay siete estacas con cabeza de chacal, el signo user, a la que están atadas los enemigos que podrían impedir el viaje de la barca solar. Frente a cada estaca, está un dios de piecon lso brazos cruzados sobre su pecho. La inscripción sobre las estacas describe quiénes son los enemigos:

 

- "Los enemigos del Cuello de Ra".

- "Los enemigos de Atum".

- "Los enemigos de Jepri".

- "Los enemigos de Shu".

- "Los enemigos de Geb".

- "Los enemigos de Osiris".

- "Los enemigos de [Horus]".

 

En el registro inferior, están representados los bendecidos, los que han vivido conforme a la Maat. Doce llevan grandes cantidades de grano; los otros doce, van provistos de hazadas para el cultivo.

 

 

La Hora Séptima comprende la Sexta División de Piankoff.

 

 

Octava Hora:

   

 

De nuevo nos encontramos con al representación del tiempo infinito a través de la cuerda y la representación de las horas. En el registro superior, los doce que son "Aquéllos que llevan la cuerda y crean los misterios" y el segundo grupo de los otros doce formado por "Aquéllos que llevan la cuerda enroscad en forma de serpiente y crean las horas".

 

En el registro central "Los Señores de las Provisiones de Occidente" preceden a la barca de Ra y se encuentran con cuatro figuras momiformes. Ra permite procurar provisiones a los bendecidos al mismo tiempo que castigar a los enemigos.

 

La Octava Hora se corresponde con la Séptima División de Piankoff.

 

 

Novena Hora:

    

 

En el registro superior, están representados los doce que son "El Consejo que da pan al justo y hierba a las almas de las Isla de la Llama". Por delante de ellos nueve aves símbolo del Ba: "Las almas que están en la Isla de la Llama".

 

En el registro central se ha tomado prestado el tema de la Hora Décima del Libro del Amduat. Destaca un estanque lleno de agua en el que flotan los cuerpos desnudos de 16 difuntos, aquéllos que serán regenerados y que llegarán al Más Allá: "Los sumergidos, los que flotan, los nadadores, aquéllos que se agachan".

 

La Novena Hora se corresponde con la División Octava de Piankoff.

 

 

Décima Hora:

    

  

En el registro superior, el primer grupo de cuatro figuras masculinas tienen sobre sus hombros, en lugar de la cabeza, la corona del sur con el ureus. Con al ayuda de una cuerda sostenida por una figura masculina, levantan una estaca con cabeza humana portando la corona del sur. El siguiente grupo está formado por un león con cabeza de halcón de cuya parte trasera emerge una cabeza humana. Ambas cabezas, la del halcón y la humana, están también tocadas con al corona del sur. Sobre la grupa del animal se encuentra de pie una figura con doble cabeza: la de Horus y la de Seth. A la derecha del león, el grupo es muy similar al primero, sólo que en este caso los que tiran de la cuerda están tocados con al corona del norte. Detrás de este grupo hay seis serpientes con cabeza que se levantan sobre seis pares de piernas humanas. Al final del registro hay dos figuras con redes sobre sus cabezas.

 

El registro inferior contiene un sólo grupo. En el centro hay una serpiente de dos cabezas y dos pares de piernas humanas al final de su cuerpo. Dos cobras emergen de ella; del cuerpo enroscado surge en el centro un halcón tocado con la doble corona. Dos cuerdas son sostenidas por dos grupos a izquierda y derecha, atadas a las piernas de la serpiente. Así describen a los participantes en la escena los textos:

 

Las dieciséis figuras con las cuerdas son:

 

- Los cuatro con cabeza humana: "Las Almas del Oeste".

- Los cuatro con cabeza de ibis: "Aquéllos que siguen a Thot".

- Los cuatro con cabeza de halcón: "Aquéllos que siguen a Horus".

- Los cuatro con cabeza de carnero: "Aquéllso que siguen a Ra".

- El nombre de la Serpiente es "Jepri".

- En nombre del halcón es "Horus del Inframundo".

- El nombre de los ocho que tiran de las cuerdas: "Los Poderosos".

 

 

 

 

Undécima Hora:

    

 

 

En el registro superior se encuentran Apofis y otros enemigos sujetos por una cadena. Apofis es desmembrado y dañado. La cadena es agarrada por una mano gigante que emerge de las profundidades "El Cuerpo del que está Oculto". Sobre la cadena se encuentran Geb y los cuatro Hijos de Horus.

 

La barca de Ra es precedida por un dios que eleva su brazo derecho y tiene en ambas manos una estrella: "La Única de las Horas". Delante de él hay cuatro dioses sentados con cobras en sus cabezas: el primerotiene cabeza de león, "El Poderoso"; el segundo tiene cabeza humana, "El Maligno del Lago"; el tercero tiene también cabeza humana con una peluca, "El que respira"; el último es Horus. Enfrente de él, "Los Orantes", un grupo de tres figuras con estrellas en sus manos derechas; todas ellas elevan sus manos derechas, mientras que con la izquierda tiran de una pequeña barca que lleva un cobra. Sobre el cuerpo de la cobra, una cabeza, "La Cara del Disco", es decir, la cara de Ra.. Detrás de la barca destacan cuatro diosas, seis cobras y una figura con doble cabeza de Seth y Horus: "Sus dos Caras".

 

 

 

En el registro inferior nos encontramos con los remeros del dios, junto a las diosas de las horas. todos ellos conseguirán que la barca llegue al horizonte oriental. La batalla del mundo subterráneo es ganada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Duodécima Hora y Representación final:

   

 

Duodécima Hora:

 

En esta hora, el sol llega por fin al final de su viaje en cuanto pase por la última puerta. En el registro superior, cuatro dioses portan discos solares: "Aquéllos que llevan la brillante luz"; los siguientes cuatro, estrellas: "Aquéllos que llevan las estrellas"; otros cuatro dioses tienen cabeza humana: "Aquéllos que salen"; cuatro más con cabeza de carnero y los últimos con cabeza de halcón. Tras ellos ocho dioses sentados en serpeintes sostienen estrellas: "Aquéllos de la Mañana, los Protectores", y un personaje con cabeza de cocodrilo.

 

En el registro central, la barca de Ra es precedida por una Enéada; los dioses llevan cuchillos y cayados: "La Enéada. Aquéllos que castigan a Apofis". Los cinco primeros tienen cabeza humana. Avanzan todos hacia una serpiente encadenada, Apofis. Detrás de ella cuatro babuinos como símbolo del amanecer, cada uno de ellos con una mano. Enfrente de los babuinos, dos diosas, uan con al corona roja y otra con la blanca y el dios de la puerta con un cetro.

 

En el registro inferior la procesión está compuesta por:

 

- "Aquéllos que levantan la cabeza".

- "Los Dolientes".

- "Los Compañeros".

- "Aquéllos detrás (de Ra)".

. "Aquéllos que se elevan".

- "Los Compañeros".

- "Las Plañideras".

- "Los Orantes".

- "El Único del Gato".

 

La última puerta está guardada por Isis y Neftis en forma de Ureus.

 

 

Representación Final:

 

Esta última escena no está dividida en registros. El dios Nun, del que sólo se ve la mitad, eleva la barca solar emergiendo éstas de las aguas primordiales, de las profundidades. En la barca solar Isis y Neftis abrazan al sol en forma de escarabajo, mientras éste empuja al disco solar hacia la diosa del cielo Nut que se encuentar invertida en la parte más superior de la escena recogiendo el disco.

 

   

 

  

PTAH

   Ptah fué el dios de Memphis (Mennefer), la antigua capital política de Egipto. De hecho, en el Reino Nuevo (1550-1070 a.C.), su templo allí establecido, Hewet-ka-Ptah (Mansión del espíritu de Ptah), dió el nombre a la región entera y es finalmente el origen, vía Grecia, de la misma palabra Egipto. En los Textos de las Tumbas y en documentos de la era Ramésida hay referencias a Ptah como siendo el responsable de la formación de los dioses y del sol y de la maduración de la vegetación.

   Pero aun más temprano, en el Reino Antiguo, se desarrolló totalmente la naturaleza de Ptah como un artesano supremo y su Alto Sacerdote en Memphis fué llamado “el más Grande de los directores de artesanos”. En el reino de Ramsés II (1290-1224 a.C.) encontramos que el dios Ptah se une con la deidad Ta-tenen. El nombre Ta-tenen significa “la tierra que comienza a ser discernible, la tierra elevada”, en otras palabras, discernible de las aguas primordiales.

   Se representa a Ptah como un hombre barbado que lleva un gorro y vendado como una momia. Sus manos surgen de las envolturas delante de su cuerpo y sostienen el cetro Uas o Was (con cabeza de fénix), símbolo del poder; un Ankh símbolo de Vida y un Djed, la señal de estabilidad.

   El fue aclamado como “el gran Dios que vino a la existencia en los primeros tiempos, Padre de los padres, Poder de los poderes, Padre de los principios y Creador de los huevos del Sol y de la Luna, Señor de Maat, rey de las Dos Tierras...”

   A menudo se lo veneró junto a los dioses Seker y Osiris, y se le rindió culto bajo el nombre Ptah-seker-ausar.

   Se lo suele ver parado sobre el plinto que es parte del nombre jeroglífico de Maat y que fue usado como una regla por los maestros canteros y arquitectos. Ptah es mencionado a veces como una forma abstracta del Uno Creado por Sí Mismo, que ejecutó la creación a través de las acciones de su corazón (identificado con Her-wer) y su lengua (identificada con Djehuty), y quien situó todos los Neteru en sus lugares y dió a todas las cosas el aliento de vida. Sus poderes creativos se manifiestan en cada latido del corazón y en cada sonido.

   Ptah fue considerado como el Antiguo Uno, que unía en su persona la entidad de Nun, el Océano Primordial, el aspecto masculino y Naunet, el aspecto femenino. El pueblo conocía a Ptah más íntimamente como “el escultor de la tierra” quién, a semejanza del dios Khnum, creó a todos los seres con un  torno de alfarero.

   Ptah (el griego Hefaistos), el herrero divino, por si mismo llega a ser el fuego primordial y le da a él su sustancia.

    Ptah fué el dios principal de la  antigua ciudad de Memphis. Él fué el Dios Creador que trajo todas las cosas a la existencia pensando en ellas con su mente y pronunciando sus nombres con su lengua. Él fué único entre los dioses de la creación egipcios debido a que sus métodos eran intelectuales, en lugar de físicos. Según los sacerdotes de Memphis, todo es resultado del trabajo del corazón y de la lengua de Ptah: los dioses nacen, se fundan los pueblos, y el orden se mantiene.

   Dice el papiro Leiden: “La Enéada permanece reunida en tus miembros, tu imagen es todo dios que se une en tu cuerpo; surgiste el primero, inauguraste el comienzo.

   En la comunidad de artesanos de Deir-el-Medina, cerca de Tebas Occidental, Ptah fue venerado especialmente. Se creía que él determinaba el destino individual de los artistas de allí. Los artesanos tallaron estelas dedicadas a su dios. A menudo se tallaron orejas en estas estelas para que Ptah tomara en consideración sus oraciones. De hecho, uno de los títulos de Ptah en Tebas fué, "la oreja que oye."

   El Templo de Abu Simbel, en Nubia, está dedicado a la tríada Amón-Ra, Harmachis y Ptah. El templo está íntegramente esculpido en la roca viva. Penetrando en el corazón de la montaña se llega al santuario en el que tienen su morada esta tríada y Ramsés II, quién hizo construir el templo. Allí se realizaba el “milagro del sol”. Dos veces al año, el 21 de marzo y el 21 de septiembre, coincidiendo con los equinoccios de primavera y otoño, un rayo de sol atravesaba los 65 metros que separaban el santuario del exterior e inundaba de luz el hombro izquierdo de Amón-Ra. Unos minutos después el rayo cambiaba de sitio concentrándose sobre Harmachis. Allí permanecía unos 20 minutos para luego desaparecer; la luz nunca llegaba a rozar a Ptah, que es el dios de la oscuridad.

   Ptah fue también llamado “Aquel que abre”. Su rol es el de abrir las puertas de la percepción entre aquello que conocemos y lo que desconocemos. Podemos invocar su presencia cada vez que abrimos una puerta hacia un lugar desconocido. Si bien su nombre ha sido a veces traducido como “puerta”, el no es una puerta como tal, sino el espacio entre – ya sean habitaciones, niveles de conciencia, o modos de ser.

   Como un creador, Ptah es el Demiurgo, estando íntimamente conectado con las artes plásticas y especialmente con la arquitectura y  el trabajo de la piedra, siendo patrono de los escultores, pintores, constructores y carpinteros, así como de todo aquel que efectúe creaciones con sus manos. El título del Alto Sacerdote de Ptah, “Maestro Constructor”, sería luego escogido por la organización fraternal occidental conocida mundialmente como Masonería.

Relato Memphita de la Creación

                El relato metafísico de la Creación por Ptah, nos ha llegado gracias al Rey Shabaka (712-698 a.C.). En una visita al Templo de Ptah , Shabaka descubrió que su más sagrado rollo de papiro conteniendo la versión de la ascensión del dios Horus al trono de Egipto y el mito Memphita del dios creador comenzaba a ser devorado por gusanos. Entonces inmediatamente ordenó que la parte sin dañar del texto del papiro fuera esculpida en un bloque de granito negro. Lamentablemente ha llegado a nuestros días con algunos daños, debido a que, ya en tiempos más actuales, fue usada como piedra de molino.

                El famoso Texto Shabaka (ap. 710 a.C.) enumera las ocho hipóstasis o cualidades de Ptah como los Neteru que han venido a la existencia en Ptah. Así Ptah encarna en sí mismo a los Ocho Primordiales, y entonces llega a ser Tatenen, “la tierra que se levanta”, una evocación de la colina primordial. El mismo texto continúa, “Aquél que se manifestó a sí mismo como corazón, que se manifestó a sí mismo como lengua, a semejanza de Atum, es Ptah, el muy antiguo, que dió vida a todos los Neteru”. El corazón y la lengua tienen poder sobre todos los otros miembros, dado que la lengua describe lo que el corazón concibe. De este modo Ptah recrea la Gran Enéada, y da lugar a todas las cualidades de las cosas, a través del Deseo de su corazón y la Palabra de su lengua.

                Se ha dicho que la Eneada, que fue la “semilla y la mano de Atum”, llega a ser “las manos y labios de Ptah” y da nombre a cada cosa, llevándola a la existencia. Los Principios y cualidades Divinos (la Enéada) pueden ahora “entrar en todas las especies de cosas” – minerales, plantas, animales – y se hacen manifiestos a través de ellos. Este es claramente un relato de la Creación por la Palabra.

 Ptah dio la vida a los otros dioses (incluyendo a Atum de Heliópolis) por medio de su corazón y de su lengua. La presencia de Ptah es universal en todos los dioses, todas las personas, todo el ganado, y también en todos los seres vivientes que se arrastran. La Enéada de Ptah son sus dientes y labios en su boca, de manera que pronunciando la identidad de todo, la potencia de su pronunciación es tal que toda la creación viene a la existencia. Todo aquello que los ojos ven, las orejas oyen, y la nariz respira va directamente al corazón y la conclusión alcanzada por el corazón es expresada entonces por la lengua. Así es cómo Ptah impulsó a todos los dioses a la existencia y como él se volvió Ta-tenen, “de quien toda vida emerge”. Habiendo ordenado el nacimiento de los dioses, Ptah creó para ellos ciudades, santuarios y ofrendas perpetuas. 

                A partir de este mito Ptah es visto como un principio de creación por el pensamiento amalgamado con la imagen física de Ta-tenen como la colina primordial. Es una síntesis completa de la mente y el mundo material. Conocida como la Doctrina del Logos, se encuentra un resonante eco de esta visión del cosmos formulada por los sacerdotes de Memphis en el Evangelio de San Juan (Cap. I, versos 1-4)

     En el Principio fue el Verbo y el Verbo fue con Dios

    Y el Verbo fue Dios

    Lo mismo fue en el principio con Dios

    Todas las cosas fueron hechas por Él;

     y sin Él nada hubiera sido hecho

    En Él fue la vida; y la vida fue la luz de los hombres. 

     Como el alto Dios de Memphis, él fue proclamado el maestro del destino. Es él quién imparte al mundo fenomenal el carácter de un orden establecido, válido para todo tiempo. En Abydos, en el templo de Seti I, él es llamado “aquél que ha creado a Maat”, es decir, el orden divino. Aquí reside su identidad especial con el rey que, en la visión egipcia, encarnó ese orden divino. Así como el dios creador gobierna como rey en un sentido cósmico, su hijo, el faraón, se establece en la tierra para gobernar la humanidad.

Su parentesco sirve conectar los dos reinos y santificar la tierra de Egipto sobre la que el faraón gobierna. 

La Tríada de Memphis

 La tríada de Memphis consistió en el dios arquitecto universal, Ptah, el patrono de los constructores, su consorte Sekhmet, la de cabeza de león, Señora de la Guerra, y Nefertum, su hijo, señor de la juventud y de la renovación, que también era un dios sanador. Fué venerado en Memphis desde los tiempos dinásticos más tempranos (c.3100 a.C.), Ptah era visto como el creador del universo en la cosmología de Memphis. Él formó los cuerpos en los que moraban las almas de los hombres en la vida eterna. Otras versiones del mito señalan que él trabajó bajo los órdenes de Thoth, creando los cielos y la tierra según las especificaciones de Thoth. 

                Ptah, junto con Sekhmet, la imponente leona, cuyo nombre significa “la poderosa”, y Nefertum,  “la realización de Atum”, constituyen la primera tríada causal.

Los atributos de Ptah

 

Ankh

    La llave de la vida. Su signo jeroglífico significa vida (´nh) y es un símbolo que apunta a la divina y eterna existencia. Símbolo antiquísimo semejante al Lazo de Shiva  y al Quincunce de Teotihuacan. Representa una figura humana, con un pié doble, una extensión horizontal cruciforme y un círculo o triángulo en la parte superior que simboliza la reversión eterna de todas las cosas, el universo unificado en la circulación continua. También se lo menciona como un nudo mágico o un cordel de sandalia. Aparece en las manos de los Dioses como un símbolo de Vida Eterna y como “llave de los misterios de la naturaleza, tal como el hombre, microcosmos, es la llave del macrocosmos. También suele aparecer en las manos de los Dioses frente a la nariz del rey, otorgándole el “aliento de vida”, o cuando chorros de agua en forma de Ankh fluyen sobre el rey durante la purificación ritual. Como símbolo de la imperecedera fuerza vital fue representada en las paredes de templos y en estelas. Solía pintarse en bajos y altos relieves como el centro de un motivo ornado por báculos de Anubis y navegando sobre la Barca Solar. También se la encuentra moldeada en bronce y metales preciosos para ser usada como dije sobre el pecho. Fue también llamada Cruz Ansata, formando parte del simbolismo de la Iglesia Copta por su forma cruciforme. Su modificación es la Tau, en donde falta la parte curva superior y que representa el Árbol de la Vida y la Balanza de la Justicia.

Cetro Was

     Cetro consistente de un eje recto con un remate superior en forma de cabeza de halcón, según algunos o de animal canino, de perro o zorro, según otros, y con la parte inferior terminado en forma de dos puntas o dientes.

    Aparece en la mano de varios dioses como símbolo de bienestar y de alegría.

    Durante el Reino Medio estos cetros fueron colocados en tumbas para asegurar la prosperidad divina.

Como motivo muy difundido en todos los tiempos aparecen dos cetros Was encuadrando un área que contiene imágenes o inscripciones, soportando el signo del “cielo” en sus cabezas.

También habría sido usado como gnomon, representando la divina medición del tiempo.

El cetro Was decorado con una cinta y una pluma fue el emblema del nomo Tebano, llevando el nombre de Waset.

Pilar Djed

     El pilar Djed es de origen prehistórico. Sería la representación de un árbol sin hojas o de un mástil o poste con incisiones en él. También se lo describe como símbolo cruciforme, con por lo menos tres barras cruzadas, aunque generalmente aparece coronado con cuatro capiteles, símbolo de los cuatro elementos, los cuatro mundos y en conjunto las seis direcciones del espacio.

Formaba parte de los ritos de fertilidad, en los que era preservada la energía del grano, dado que era un símbolo de poder.

También es un símbolo de la verticalidad y estabilidad del eje del mundo, de donde procede la vida. En el Reino Antiguo, en Memphis, había algunos sacerdotes del “noble djed”, y Ptah, su dios principal también recibía ese apelativo.

El ritual de “levantar el pilar djed” tuvo comienzo en Memphis; el rey mismo lo desempeñaba por medio de poleas y con la asistencia de los sacerdotes. Este acto simbólico era propiciatorio de la estabilidad del reinado.

Luego que Ptah fue analogado con Sokar y luego con Osiris, el pilar djed se convirtió en símbolo de Osiris en el Nuevo Imperio. En el Libro de la Oculta Morada se dice que representaba la columna vertebral de Osiris, y ciertas representaciones lo muestran con brazos humanos portando atributos reales.

La elevación del pilar djed simbolizó la resurrección y la victoria de Osiris sobre su oponente Seth.

Bibliografía

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Lamy, Lucie. Egyptian Mysteries.

Lurker, Manfred. The Gods and symbols of Ancient Egypt.

Shaw, Ian y Nicholson, Paul. British Museum dictionary of Ancient Egypt.

Rundle Clark, M.T. Myth and Symbol in Ancient Egypt.

Beltz, Walter. Los mitos egipcios.