La amatista

AMATISTAS: FUEGO SAGRADO

Para la gran mayoría de los amantes del reino mineral, la amatista representa la máxima expresión de belleza, no solo por su forma sino por la extensa y variada calidad cromática con la que podemos encontrarla; del más pálido y bello lila, al más profundo e inspirador púrpura, la amatista pasa por toda la gama del violeta. También, de entre todas las piedras consideradas semipreciosas, la amatista es la que más tradición, antigüedad, leyendas, usos y aplicaciones reúne. Vamos pues, a sumergirnos en su mágica y poderosa belleza.

QUE ES, COMO CRECE y DE DONDE VIENE La amatista es un cuarzo que crece en filones donde la presencia de soluciones de oxido ferroso son abundantes, concretamente una variedad macro cristalina del cuarzo, que debe su extraordinario color a su composición química, principalmente hierro (oligisto), calcio, boro, aluminio, magnesio y fósforo entre otros componentes alcalinos. Si se somete una amatista a una temperatura superior a 300/400ºC, su color violeta se convierte en amarillo. Con el contacto de nuestra piel, la amatista se calienta y su energía, su vibración se expande. Si hacemos chocar dos amatistas entre si, (estando a oscuras) podremos observar que saltan fugaces chispas de luz: estas dos propiedades se denominan piezoelectricidad y piroelectricidad, propiedades ambas de los cuarzos. Su vibración energética es constante, y como todos los cuarzos, su efecto energético es equilibrador y armonizador. Existen yacimientos de amatistas en casi todos los continentes, pero los más relevantes están en: Brasil, Sudáfrica, EEUU, India, Argentina, Uruguay, Rusia y Madagascar.