El Bebé y la etapa prenatal

        

 

La Educación prenatal natural Una esperanza para el niño, la familia y la sociedad

En nuestros días, son muchos los psicoanalistas y los psicoterapeutas que tienden a llevar a la luz del consciente los traumatismos psicológicos enterrados en el subconsciente. Estos enfoques reparadores son indispensables, pero ¿son suficientes para construir el futuro?

¿No habrá llegado ya el tiempo de dedicarse a edificar la salud física y psíquica del ser humano desde su formación, en el periodo prenatal?

Las investigaciones científicas y psicológicas de estos últimos decenios confirman la intuición milenaria de las mujeres: el niño in-útero es un ser sensitivo, sensible, que reacciona, porque, desde su concepción, sus células se informan al mismo tiempo que se forman.

Gracias a los poderes de vida que hay en él y por medio de los materiales físicos, afectivos y mentales aportados por su madre –y, a través de ella, por el padre y el entorno- el niño prenatal construye las primeras bases de su salud, de su afectividad, de sus modos relacionales, de sus capacidades intelectuales, incluso de su creatividad. Esta educación prenatal, natural, es fundamental.

 

En un lenguaje claro y simple, la presente obra reúne los conocimientos útiles, testimonios y sugerencias susceptibles de alimentar la creatividad de los futuros padres. Educadores, jóvenes, público y centros de decisión sociales encontrarán en él informaciones globales que podrán guiar sus elecciones. De esta toma de conciencia colectiva depende en gran parte el futuro de los individuos, de las parejas y de las sociedades.

 

*Distinguir bien:

-instrucción: transmisión de saber y su aplicación;

-educación: despertar y desarrollo de potencialidades, relación con el mundo

 

¿Existe algo más propio de una madre que dar el pecho?. Desde hace tiempo se sabe que la lactancia es la mejor garantía de evitar enfermedades futuras, tanto para la madre como para el hijo, pero es que además el momento de la toma constituye un momento de absoluta comunión entre mamá y bebé que hace que se creen unos lazos que proporcionan al niño una gran seguridad, una sensación de protección inigualable de manera artificial.

 

 

Para acercarnos al universo del bebé es necesario utilizar el conocimiento intuitivo en lugar del conocimiento racional, ya que se trata de un ser regido por necesidades y leyes que escapan a las previsiones mentales de los adultos. (...) Para criar bebés atendiendo sus necesidades básicas, es indispensable reconocer la naturaleza del ser humano. Para ello necesitamos observarlos, y partir de una confianza genuina en su comportamiento. Y también fundirnos en la fusión, donde viviremos como propias las sensaciones primitivas de nuestros bebés, permitiéndonos regresiones, que tienen muy mala prensa pero que son indispensables durante el puerperio.

 

Así, por ejemplo, aboga por tomar al niño en brazos cuando llora y considerar que el hecho de que un niño se despierte varias veces por la noche es absolutamente normal.

Ayudar a los padres a entender más y mejor a sus hijos. ¿Por qué los niños no quieren dormir solos?, ¿Por qué tienen celos?, ¿Por qué tienen rabietas?, ¿Por qué lloran?, ¿Por qué llaman nuestra atención? Bésame mucho, es un libro ameno, divertido, pero sobre todo especialmente didáctico, dónde los padres pueden encontrar las respuestas a las mil y una preguntas que cada día les asaltan sobre el crecimiento de sus hijos.

 

 

El nacimiento de un hijo responde a una profunda necesidad vital. Y el parto es un hecho absolutamente genital y sexual. Por lo tanto, el parto no es meramente una situación médica, de enfermedad y riesgo, sino que tiene que ver con la vida, el placer, la alegría, la esperanza y las emociones intensas.

Si cada uno se animara a preguntarse ¿cómo quiero tener a mi hijo?, ¿dónde?, ¿de qué manera?, cada cual buscaría lo que necesita, tomaría el dolor y el temor, que sí existen -y que tienen su razón de ser-, y aprendería a utilizarlos para favorecer el proceso. Y así encontrar estrategias mucho más prácticas, cotidianas, simples y cercanas que una anestesia epidural, que, como bien dice el nombre, "anestesia" y no sólo el dolor, sino también el placer. ¿El que se asusta tanto del dolor se asusta tanto del placer?. Las mujeres deben animarse a recobrar este espacio propio, tal vez el más importante y trascendente de la vida, eligiendo parir en libertad.

 

 

Sabías que muchos de los problemas psicológicos, afectivos y somáticos tienen su origen en la vida intrauterina y el nacimiento?

 

Por primera vez, un método innovador revoluciona la Psicoterapia y sus descubrimientos aportan una contribución esencial a los conocimientos del mundo psíquico in útero, al confirmar sus necesidades universales: deseo y amor incondicional, diálogo y comunicación.

 

Descubrirás que muy pronto el embrión y el feto" perciben" su entorno con precisión, desarrollan un mundo de impresiones, sienten e inscriben emociones que determinarán la continuación de sus vidas: amor o soledad, armonía o fracaso, salud o enfermedad.

 

Desde hace años la doctora Claude Imbert, creadora de un nuevo Sofro-análisis que incluye la Terapia de la vida intrauterina, ayuda a personas adultas a explorar su memoria inconsciente prenatal. Al localizar, revivir y liberar las huellas emocionales de este período, se consigne una transformación profunda y duradera, como demuestra el análisis detallado de abundantes casos concretos.

 

Este libro abre una nueva vía en el campo de la terapia breve, así como en la prevención a través de la información y los consejos sencillos para preparar a los futuro padres, resumidos en una "Carta de los bebés".

 

El futuro se decide antes de nacer... Hoy puedes cambiarlo. Este es el mensaje de esperanza para el nuevo siglo transmitido en una obra vanguardista que aborda los temas fundamentales de la vida y del ser humano.

 

 

 

 

DAR A LOS BEBES EL MEJOR COMIENZO EN LA VIDA

Por Pat Törngren

Pocos adultos asociarían hoy en día la forma en que fueron tratados cuando eran bebés con los problemas que pudieran estar experimentando en sus vidas de adultos. Por otro lado, muchas personas que están pasando a través de varias psicoterapias se dan cuenta de esto perfectamente. Yo he estado luchando por un largo tiempo dentro de mi terapia con el dolor insoportable de mi propia soledad de cuando era un bebé. No me alimentaban con la suficiente frecuencia ni me cargaban lo suficiente para satisfacer mis necesidades y me hicieron dormir sola desde que nací en adelante. Mi terapeuta me dio recientemente a leer un libro en el que confirmaba perfectamente lo que yo estaba reviviendo en mis sesiones con él y me gustaría compartirlo aquí. Es un libro llamado La Prehistoria del Sexo escrito por Timothy Taylor, que está basado en la arqueología, publicado por Bantam Books en 1997. La sección relevante está en las páginas 189-191.

 

Taylor afirma aquí que en las sociedades cazadoras-recolectoras, los niños eran amamantados hasta la edad de cinco o seis años, obteniendo un gran consuelo del amor “incondicional” que brinda el amamantamiento. Ellos aprendían así a confiar, a ser independientes y a compartir. El autor señala que lejos de convertirse en seres dependientes, ellos mostraban una autonomía notable, porque tenían un fuerte sentido interno acerca de su propio valor.

 

El señala que en las sociedades guerreras sucedía a menudo lo contrario. No se le daba el calostro al bebé y se le destetaba a muy temprana edad. Esto provocaba con frecuencia que el bebé se quedara con dolor, enojo e ira que no podía ni entender ni explicar y que emergía más tarde en su vida en la forma de tendencias agresivas y violentas que eran descargadas sobre alguien más o sobre un grupo de personas y la sociedad se convertía así en una sociedad guerrera. (La psicóloga suiza Alice Miller describe este fenómeno en sus libros.)

 

Hay una práctica que se les está enseñando ahora a los doctores y a los que están a cargo del cuidado de los niños llamada “llanto controlado”. (Una revista local acerca del cuidado infantil publicó recientemente un artículo promoviendo esto.) En la que se urge a los padres a que la usen para hacer más independientes a sus hijos. Timothy Taylor tiene otras ideas acerca de los que le hace realmente a los bebés. Dice que para que el destete sea exitoso, se debe de dejar a los niños dormir solos y dejarlos llorar. Bajo el ‘llanto controlado’, al niño se le deja llorar un poco más cada noche antes de responder a sus necesidades de comida y consuelo. Como resultado, el bebé termina por callarse. (En este momento, todo mundo se siente encantado porque piensan que el bebé ha sido ‘entrenado’ para tener mejores hábitos.)

 

En contraste, Timothy Taylor sugiere que lo que ha sucedido es que ha entrado en juego un instinto animal básico-observado en bebés de mamíferos y aves, en el que el bebé siente instintivamente que ‘si nadie atiende tus señales de sufrimiento, significa que has sido abandonado y que morirás a menos de que conserves tu energía’. El llorar requiere de mucha energía y por lo tanto para poder sobrevivir necesitas dejar de llorar y bloquear el llanto’. Sin embargo, antes de dejar de llorar, el bebé necesita adoptar el conocimiento de que ha sido abandonado. El resultado de esto es muy serio y Taylor lo relaciona con la teoría de Martín Seligman acerca del ‘desamparo aprendido’ en la cual argumenta que si el niño llora y su llanto no es atendido ni sus necesidades satisfechas, empieza a desligarse de la realidad ya que el sentimiento es ‘no importa que tanto trate ya que nada cambia ni recibo ningún consuelo, así que para qué tratar más si mis esfuerzos son en vano de cualquier manera.’. Un conocimiento semejante es abrumador para un bebé quien para poder sobrevivir lo reprime en el inconsciente y trata de bloquearse hasta dormirse.

 

El experimentar la futilidad que afecta a su entorno y que describe a su cuidador, se convierte en la base de lo que se conoce como ‘desamparo aprendido en el que el niño ha aprendido desde el principio que es inútil el tratar de hacer que se satisfagan sus necesidades o de afirmarse a sí mismo. Trágicamente el desamparo aprendido es el presagio de una depresión de por vida. ¿Cuántos padres están conscientes del hecho de que sus bebés bien portados y entrenados están en riesgo de deprimirse y de continuar así de por vida a menos de que pasen mucho años de costosas terapias? E incluso así, los resultados de la depresión por el desamparo aprendido son muy difíciles de tratar y por lo tanto es necesario que hagamos algo para remediar esta situación ahora. El doctor Nils Bergman de Ciudad del Cabo cita en un documento leído en 1998 en la conferencia internacional Kangaroo Mother Care la investigación realizada por Lozoff et al (1977) quien estudió la manera en la que los pueblos cazadores-recolectores crían a sus hijos. El dice que ‘un hecho común a todos los grupos es que cargan a sus recién nacidos constantemente. Los bebés duermen con sus madres y su llanto es atendido inmediatamente, se les alimenta cada una o dos horas y el amamantamiento continúa hasta los dos años’. El urge a los padres a darles esta clase de cuidado a sus niños.

 

Trágicamente para la mayoría de nosotros esta información ha llegado demasiado tarde. Lo que me entristece es que aunque mi madre no era una persona cálida ni afectuosa, era muy consciente y si los libros del cuidado del bebé de su época le hubieran dicho me sostuviera y consolara después de nacer, que me cargara cerca de su cuerpo, que me alimentara cada vez que tuviera hambre y que no me dejara llorar de hambre durante ocho horas cada noche de mi vida, ella habría seguido sus instrucciones y la historia de mi vida habría sido probablemente muy diferente.

 

En vez de eso, el doctor le dijo que no me cargara con demasiada frecuencia ni que me alimentara bajo ninguna circunstancia entre las 10pm y las 6am, porque mi estómago necesitaba ‘descansar’. (Algunas de mis regresiones de bebé más dolorosas han sido acerca de esta terrible prueba nocturna de soledad y hambre), porque mi madre era una madre muy ‘consciente’ y seguía las instrucciones del doctor al pié de la letra.

 

Sin embargo, mi llanto le preocupaba y llamaba al doctor y le decía: ‘No puedo dejar a mi bebé llorar así, ¿que puedo hacer? Y el doctor le respondía, no importa lo que haga, pero de ninguna manera alimente a su bebé antes de las 6 de la mañana porque le puede afectar al estómago. Así que me paseaba durante dos horas desde las 4 de la mañana, pero nunca me alimentaba. Ella me dijo más tarde que se sentía desesperada y yo también. Yo le estaba diciendo tan directamente como podía, que tenía hambre y dolor y sin embargo parecía como si nada de lo que hiciera, pudiera hacerle entender acerca de lo que necesitaba. Esto ha producido en mi vida el miedo de que nunca sea comprendida sin importar qué tan claramente trate de expresarme. Esto también me ha dejado con muchas inseguridades acerca de la comida y el miedo de que nunca va a haber suficiente. Además esto me dejaba la sensación de que era ‘mala’ y que no merecía recibir nada (ni siquiera comida cuando tenía hambre), porque yo podía sentir la irritabilidad y el resentimiento de mi madre por ser levantada tan temprano cada mañana. Así que en mi vida adulta he tenido que batallar para abrirme paso a través de problemas de baja autoestima, sentimientos de no merecer, falta de asertividad, desamparo aprendido y depresión. Todo esto ha contribuido a tener que pasarme años en terapia, recuperándome de mi infancia.

 

Mucho de esto podría haber sido evitado, si el doctor le hubiera dicho a mi madre que simplemente siguiera sus instintos maternales y que escuchara lo que su bebé estaba tratando de comunicarle. Pero él no lo hizo y yo he tenido que pagar el precio. Desafortunadamente, no podemos deshacer el pasado, pero lo que sí podemos hacer es intentar todo o que este en nuestro poder para ver que los padres de hoy reciban esta información. Necesitan ser re-enseñados acerca de cómo pueden criar a sus hijos, estimulándolos para que confíen en sus instintos maternales. De esta forma, los niños que nazcan hoy, crezcan más sanos y felices que lo que nosotros lo hicimos, con la esperanza de que el mundo sea un lugar un poquito más sano.

 

Hay varios buenos sitios en el Internet para ayudar a los padres. Hay dos que yo recomiendo el The Natural Child Project y The Good Parenting Page Se los recomiendo mucho a todos aquellos que estén por tener o estén planeando tener un hijo en el futuro. Ellos promueven la ‘Maternidad Afectivamente Conectada’ manteniendo al bebé en estrecho y amoroso contacto con el cuerpo de la madre (o del padre) en los primeros meses de vida, alimentándolo siempre que tenga hambre y permitiéndole dormir cerca del cuerpo de sus padres en la noche., esperando que esta amorosa y cercana manera de criar a los niños se convierta en la manera de ser padres del futuro. De lo contrario, nos espera un futuro gris.

 

El Dr. Niels Bergman terminó esté artículo con estas palabras: ‘Esto es imperativo para la Salud Pública. Es el diseño del pasado y nuestro futuro depende de él.’

 

 

 

El Dr. Bergman cree, tomando en cuenta el comportamiento de los animales mamíferos, que hay muchos errores en nuestra forma actual de tratar al recién nacido. El se basa en los recientes descubrimientos de la neuroendocrinología y explica que es el mismo recién nacido quien empieza y dirige el proceso de contacto afectivo, con la ayuda del contacto con la piel de la madre.

 

La madre a su vez, responde al “programa de contacto afectivo” de su bebé y tanto ella como el bebé ponen en marcha un sistema mutuamente estimulante al cual ambos responden alterando la secreción hormonal. Bergman dice como ejemplo, que si el recién nacido es puesto sobre el pecho de la madre, el bebé se arrastrará hacia el pecho en tan solo una hora, para encontrar el pezón y empezar a mamar.

 

Uno de los problemas de nuestra actitud actual de separar innecesariamente a la madre del bebé, es que el recién nacido muestra una actitud de protesta y desesperación tan pronto como es separado de ella. Su llanto de pena y desesperación es el mecanismo de supervivencia de un bebé en pena que trata de atraer a su madre de regreso.

 

Desgraciadamente, si esto no funciona y la madre no aparece, el bebé se siente demasiado cansado de llorar y se rinde por desesperación, así como también para conservar su energía para sobrevivir. Yo creo que el que el bebé quiera conscientemente estar con su madre no es tan solo un reflejo y muchos de nosotros hemos descubierto esta verdad a través de la Terapia Primordial.

 

El contacto piel con piel entre la madre y el niño permite una cercanía emocional entre ambos, al igual que la producción de hormonas esenciales para esa conexión. Me pregunto si el acercamiento que ocurre entre la madre y el niño es el resultado de ser amado o de las hormonas. Quizás el uno no puede existir sin el otro.

 

El autor presenta una vívida descripción de los patrones respiratorios de los recién nacidos tanto en la incubadora, como cuando están sobre el pecho de su madre, pues tanto los latidos del corazón, como los patrones respiratorios se estabilizan tan pronto el bebé es sacado de la incubadora y colocado junto a la madre. Cuando está sobre el pecho de la madre, la temperatura del bebé tiene un rango muy angosto a diferencia de cuando está en la incubadora. Los niveles de Cortisol, una hormona del estrés, se duplican en el bebé después de que se le separa de su madre.

 

Los estudios han demostrado las ventajas del CMC con su axioma de nunca separar al recién nacido de su madre y se han hecho cerca de doscientos estudios acerca del CMC desde su introducción y ninguno de ellos ha mostrado ningún efecto adverso.

 

Una parte interesante del video es acerca del significado evolutivo del CMC. El cambio de los primeros mamíferos de caminar en cuatro patas al bipedalismo, significó que la pelvis tuviera que pasar por cambios físicos significativos, ya que debido a la gravedad y para poder contener a las vísceras, la salida pélvica se tuvo que reducir. Otro factor fue el cambio en la estructura pélvica necesario para soportar a todo el cuerpo en tan sólo dos piernas.

 

El cambio al bipedalismo y por lo tanto a una posición erguida, también le permitió a nuestros primeros ancestros el perfeccionar el uso de herramientas manuales, cuyo uso tuvo un valor para la supervivencia y significó también el que la mente humana pudiera crecer en tamaño. La nueva abertura pélvica menor para el nacimiento, combinada con un cerebro mayor, significó que el feto tuviera que nacer antes de que estuviera totalmente desarrollado y la gestación que en otros mamíferos se podía completar en el útero, ahora tenía que ser completada después del nacimiento y con el bebé necesitando de más y más cuidado.

 

Este desarrollo evolutivo también tuvo implicaciones significativas para que el nacimiento humano se hiciera más difícil, ¡pero esa es otra historia! Lo más importante es que significó el que los bebés humanos nacieran más y más prematuros y desvalidos y que necesitaran ser cargados en constante contacto piel con piel y con fácil acceso al pecho, para poder completar su período de gestación en los brazos, después del nacimiento.

 

El contacto piel con piel también estimula al nervio vago que prepara al bebé para recibir y digerir la leche de su madre. Sorprendentemente, mucho del contenido de la leche humana no tiene relación con la nutrición, más sin embargo es muy importante para el bienestar del bebé, ya que le brinda entre otras cosas, protección contra las enfermedades. La composición de la leche materna cambia continuamente en respuesta a las necesidades de crecimiento del bebé en desarrollo. Incluso aparte de los aspectos del contacto afectivo, los bebés alimentados con una fórmula de leche de vaca, no reciben todos los beneficios que necesitan. La alimentación con botella provoca hipoxia porque requiere de un movimiento de succión que interfiere con la respiración, en vez del movimiento para mamar que ocurre en el amamantamiento natural y que le permite al bebé alimentarse y respirar al mismo tiempo.

 

La leche de vaca es para mamíferos precoces que nacen maduros, mientras que la leche humana está basada en un tipo de leche para un mamífero que es “altricial”, nacido muy inmaduro, que necesita ser cargado y tener acceso sin restricciones al pecho durante muchos meses. Además de este aspecto, la leche de la madre cambia constantemente en respuesta a las fluctuantes necesidades del bebé y se ajusta a las necesidades específicas de ese bebé en particular, en las diferentes etapas de su desarrollo y que incluye la protección en contra de las enfermedades. Bergman dice: “El calostro es absolutamente necesario para el desarrollo del recién nacido”. Ninguna botella de fórmula podría lograr jamás lo que se necesita para el crecimiento óptimo del bebé en desarrollo.

 

Cuando evolucionó el actual modelo del cuidado del recién nacido, éramos miembros de una cultura de cazadores y recolectores. El bebé se mantenía colgado de la madre mientras ella trabajaba y así el bebé se podía alimentar siempre que lo quisiera. Esta fue la manera en la que los bebés eran nutridos durante miles de incontables generaciones. La evolución requiere de tiempo para adaptarse a los cambios del medio ambiente, más sin embargo, gran parte del mundo industrializado ha cambiado del pecho a la botella así como también el ambiente natural del bebé del cuerpo de la madre al ambiente extraño de la cuna o la incubadora en tan solo tres generaciones. Esto es especialmente traumático para el bebé y el Dr. Bergman cita a la pediatra Betsy Lozoff quien ha escrito que estos cambios recientes en la manera en la que son tratados los recién nacidos pueden estar más allá de los límites de adaptabilidad del bebé y para la relación entre la madre y el bebé (creando problemas a corto y largo plazo).

 

El modelo o paradigma original que había evolucionado era el del contacto afectivo de piel con piel, pero desafortunadamente, en nuestra cultura en la que trabajan dos miembros de la familia, el modelo presente se está inclinando más hacia el uso de la incubadora, la botella y la fórmula.

 

Esta es la razón por la cual el modelo educativo que está enfatizando Bergman con el CMC pudiera ser imperativa y críticamente necesario en esta época, ya que es mucho mejor prevenir la neurosis que tratarla.

 

El Dr. Bergman termina el video con estas palabras: “Si yo pudiera ponerlo de la manera más sencilla posible, desde el punto de vista del niño, definiría el Cuidado Materno Canguro como:

- Abrázame

- Aliméntame

- Ámame”.

 

Quizás no es una coincidencia el que muchas de nuestras experiencias regresivas de la infancia contengan exactamente esas peticiones a nuestras madres, estos ruegos siempre llorosos y desesperados acerca de lo que necesitábamos, que son tan familiares para aquellos que están en terapia primordial y que cuando se agregan a nuestros traumas intrauterinos y de nacimiento, este trío de necesidades no satisfechas, contiene la semilla del origen de los sinsabores humanos.

 

 

 

Por Pat Törngren

¡Este es el video que había estado esperando durante años! Como tantas otras personas en Terapia Primordial, he pasado años recuperándome de mi nacimiento traumático, seguido de muchas horas de separación “rutinaria” de mi madre (trauma de abandono) y encima de todo eso, se me hizo yacer a solas en una cuna, noche y día, a excepción de “cinco minutos de cada lado” durante el amamantamiento, cada cuatro horas en el día, los primeros meses de vida. Un amigo mío que también está trabajando en traumas de bebé similares, lo describió como “El Síndrome del Cielo y el Infierno”. (Estoy solo en el infierno y mami viene, me abraza y me alimenta y entonces estoy en el cielo. Luego mami se va de nuevo y estoy en el infierno una vez más.)

 

En los 70’s, cuando muchos de nosotros empezamos a revivir estos traumas a través de la Terapia Primordial, se nos desechó como si estuviéramos locos y se nos dijo que no había manera de que los bebés pudieran tener esa clase de sentimientos y que el lugar del bebé era en el cunero de los recién nacidos, ya que la madre necesitaba estar sola y descansar después del duro trabajo del parto. Sin embargo, aquellos de nosotros que pasamos horas encogidos en posición fetal, llorando como recién nacidos y sintiendo que si no venía nadie a amarnos pronto moriríamos, sabíamos que esta creencia estaba equivocada.

 

Siempre me intrigó el pensar en cómo podríamos convencer a la gente de que lo que estábamos experimentando era real. Arthur Janov estaba estudiando a los pacientes mientras tenían estas regresiones, conectados a monitores que les medían los signos vitales y encontró enormes cambios en el ritmo cardiaco, la presión sanguínea, la temperatura corporal y las ondas cerebrales antes, durante y después de estas regresiones.

 

Se me ocurrió entonces que si nosotros pasábamos a través de estos cambios calculables, décadas después de haber sufrido dichos traumas, seguramente los bebés debían mostrar signos calculables de tensión que indicaran el trauma que estaban sufriendo. ¿Pero, qué eran ellos y como podían ser medidos de tal manera que los profesionales de la salud pudieran ser convencidos de que necesitaban cambiar la manera en la que estaban siendo tratados los bebés?

 

¡Por fin teníamos ahora el video para poder convencer a los profesionales! El Dr. Bergman, quien había trabajado previamente en un hospital de misiones en Zimbabwe en dónde no había incubadoras ni otros aparatos técnicos, había estado estudiando el programa de Cuidado Materno Canguro (CMC) por más de quince años. Los únicos recursos que tenía en el hospital de las misiones eran las madres y ahí encontraron que si ponían a los bebés sobre el pecho de sus madres, los bebés prematuros que habrían muerto en las modernas incubadoras de nuestros hospitales, sobrevivían e inclusive prosperaban.

 

El Dr. Bergman reúne en el video no solamente su teoría y sus observaciones, sino también un sumario de gran parte de la investigación relativa al respecto que ha estado haciendo durante la última década o más.

 

El video tiene impacto en dos áreas- la grabación en vivo de las madres y los bebés así como también cuadros y diagramas que muestran los efectos adversos en el ritmo cardíaco, la respiración, la oxigenación y la temperatura corporal, al separar a los bebés del “habitat”

que les pertenece por derecho- el contacto piel con piel en el pecho de la madre. El Dr. Bergman también cita los estudios que han encontrado que cuando una madre y su bebé son separados, el bebé experimenta un aumento en las hormonas del estrés que pueden alcanzar niveles peligrosos, suficientes para provocar inclusive daño cerebral en algunos casos.

 

Es muy conmovedor el ver la grabación. Yo estaba en trance viendo a un bebé recién nacido siendo colocado sobre el pecho de su madre, arqueando su espalda y empujándose con sus pies hasta encontrar finalmente su camino hacia el pecho de su madre utilizando su olfato, para agarrarse y mamar. Un hecho muy interesante es que es que ¡el bebé agarraba el pezón con sus manos y se lo ponía en la boca! (¡Así que para eso es el “reflejo de agarrar!)

 

Era muy inquietante el observar a un bebé que había estado yaciendo contento en el pecho de su madre, ser llevado a la cuna. El bebé empezaba a llorar con desesperación en un intento de recuperar a su madre. El Dr. Bergman describe esto como la respuesta de “protesta y desesperación” (¡la parte de la desesperación se siente muy familiar para mi por mis propias regresiones de bebé!) El propósito de este llanto, es traer a la madre de regreso, pero cuando esto falla, el bebé dejará de llorar por agotamiento y si no es reunido con su madre, el cuerpo del bebé se empieza a “cerrar”: La temperatura corporal baja, el ritmo cardíaco y la respiración disminuyen y se vuelven inestables y la digestión se detiene. El propósito de estos cambios corporales es el conservar la energía para poder sobrevivir hasta que el bebé sea reunido con su “apoyo vital” (su madre). Esto es muy interesante porque en el lenguaje de terapia primordial, nos referimos a una persona que tiene mucho dolor reprimido como que se está “apagando”.

 

El Dr. Bergman se refiere al lugar en el que está el bebé como su “hábitat”, cualquiera que éste sea y de cómo mostrará comportamientos específicos con respecto a éste. Dice que solamente hay dos posibles habitats: “la madre y el otro” Cuando el bebé está en contacto piel con piel con la madre, se encuentra en un modo de crecimiento en el que se alimentará y progresará. Cuando está lejos de ella, mostrará la reacción de “protesta y desesperación”, llorando al principio para luego darse por vencido, al mismo tiempo que produce grandes cantidades de hormonas del estrés y el cuerpo se empieza a cerrar (incluyendo el tracto digestivo) para intentar sobrevivir.

 

Dice que los bebés sólo pueden estar en una de estas dos maneras en un momento dado- progresando o apenas sobreviviendo. Para aquellos de nosotros que hemos estado en terapia primordial, sabemos subjetivamente lo que siente el bebé en esta última manera y como la ansiedad de la separación, la soledad, la depresión y los sentimientos suicidas son algunas de las maneras en las que esto se lleva hasta la adultez. Todo esto puede ser evitado si llegamos a entender y satisfacer las necesidades del recién nacido y de los jóvenes bebés (prematuros y de término), lo cual constituye el Cuidado Materno Canguro en los primeros meses de vida.

 

¿Porqué es tan importante este video en particular? Para mí como educadora “perinatal”, he descubierto a través de los años y a pesar de enseñar y dar conferencias sin cesar acerca de mi propia experiencia, que encontré muy difícil, por no decir imposible, el que los hospitales cambiaran sus procedimientos y pienso que hay una razón para esto: Que la mayoría de las personas entran en un estado de profunda negación cuando de este tema se trata, ya que si son padres o profesionales, para reconocer estos hechos tendrían que enfrentar la posibilidad de que ellos hayan traumatizado a sus propios niños o pacientes sin darse cuenta y algo aun más amenazador que eso es que tendrían que enfrentar el abrir el trauma reprimido de su propia infancia, lo cual es simplemente demasiado difícil de contemplar para la mayoría de la gente. Es más fácil decir que la manera antigua de hacer las cosas estaba bien- y continuar haciéndolo de la misma manera.

 

Como contraste, el video del CMC no es condenatorio y la investigación se muestra de una manera no emocional. Se reconoce el hecho de que la separación del bebé y de la madre puede causar problemas de por vida, pero se menciona solamente una vez al final. Por otro lado, hay escenas de las madres amamantando a sus felices bebés en el pecho, con grandes sonrisas en las caras de las madres (y en las del personal también). El tono del video es entusiasta y alentador lo que hace posible que los profesionales vean como esta es una nueva y mejor manera de hacer las cosas, en vez de abrir viejas heridas y de culpar por lo que se hizo en el pasado.

 

La experiencia que estamos teniendo aquí es la de que los profesionales que han visto el video, se sienten deseosos de compartirlo con otros e inclusive de usarlo para motivar al cambio de las políticas hospitalarias en sus hospitales.

 

Así que si quiere realmente hacer algo para convertir a este mundo en un mejor lugar, pienso que comprar una copia de este video como regalo para su hospital de maternidad local es una estupenda manera de empezar.

 

 

 

 

Para que la práctica de lactancia materna se haga nuevamente norma cultural, es importante que los conocimientos básicos sobre la lactancia materna se incluyan en todo el sistema educacional. Estos conocimientos pueden incluir:

 

El amamantamiento es la manera normal de alimentar a l@s bebés y las madres y l@s bebés tienen derecho a alimentarse libre de influencias comerciales.

Las madres y bebés amamantad@s deben ser bienvenida@s en todas partes. Tienen derecho de estar: en escuelas, oficios religiosos, restaurantes, transporte público, centros de trabajo, visitando a los amigos, en el hospital o estando de compras.

Cargar al bebé le da un sentido de seguridad y un estímulo a su cerebro en desarrollo.

Aunque las madres necesiten trabajar fuera de casa, l@s bebés necesitan la leche materna, especialmente durante el primer año de la vida. Una madre puede entonces exprimir su leche y dejarla para que el bebe la reciba mientras ella no está.

Los padres o compañeros pueden proveer todo el cuidado del bebé como lo hace la madre. Pueden mecer, hablar, cambiar, bañar, dormir, jugar, cargar, etc. Ellos no pueden amamantar pero sí pueden darle al bebé, con taza o cuchara, la leche materna exprimida que dejó la madre.

El amamantamiento ayuda a preparar al niño o la niña para recibir nuevos alimentos y cambia para responder a las necesidades del bebé y niña@ en desarrollo.

El dormir con l@s niña@s es una forma normal de cuidarlos, no es un mal hábito que fomentará la dependencia.

Las imágenes de bebés tomando biberón y utilizando chupones son imágenes utilizados para vender productos.

 

 

 

 

El mejor momento para iniciar la lactancia es lo antes posible después del parto. Según la OMS. conviene iniciar la lactancia durante la primera media hora siguiente al parto

 

Es importante que al niño se le ofrezca el pecho precozmente, a ser posible en la primera media hora tras el parto. Después de la primera hora, el recién nacido suele quedar adormecido unas horas. Durante este tiempo, es recomendable que el bebé permanezca junto a su madre aunque no muestre interés por mamar y que se estimule el contacto piel con piel entre ambos. Así, puede ofrecerse el pecho tan pronto como se observe que el niño está dispuesto a mamar (movimientos de la boca buscando