35-Fascia y embrión

Origen y significado de las fascias

El primero que utilizó esta palabra fue Celso, enciclopedista romano del siglo d.C., quien en su obra “De re medica” la describió (junto a su tetralogía de la inflamación, “dolor, tumor, rubor y calor”), aunque él la aplicó a la terapéutica médica en el sentido de fajar o vendar heridas. Posteriormente, es Galeno el primero que las considera en relación con la piel; es decir, lo que hoy consideramos como tejido celular subcutáneo. Fue más tarde Vesalio, en el siglo XVI, el primero que, en su sistemática de di-sección, relaciona el concepto fasciacon la membrana próxima a determina-dos músculos. Spiegel le da la significación de lámina delgada y larga, y la aplica y confunde, concretamente, con el músculo sartorio. Esta interpretación de Spiegel supone durante años que no haya una referencia de interrelación entre estas vainas y los huesos. Wislow es el primero que comienza a sistematizar esta relación con todos los músculos, como vaina de envoltura de los mismos, lo que posteriormente será corroborado por Soemmering, refiriéndolo fundamentalmente al tendón de Maissiat, considerándolo como tendón del tensor de la fascia lata. Este concepto fuera tipificado posteriormente por Bichat, pero no ha sido captado como tal en las diferentes ediciones de las Nóminas Anatómicas Estudio embriológico de las fascias  

 

ONTOGÉNESIS Y EMBRIOLOGÍA MOLECULAR Para realizar el estudio de cualquier problema biológico humano, lo más pro-fundo y sucinto posible es aplicar la regla de oro docente de Escolar, que dice:” comenzar siempre por un estudio embriológico humano”. La embriología nos permite comprender fácilmente la unidad del individuo al arrancar de la célula huevo, tras la anfimixia (o unión de los gametos, en este caso, humanos). Por otro lado, y a partir de este momento, comienza a desarrollarse la embriología molecular, tras la actuación de los genes, en su crecimiento y diferenciación. Este huevo es un nuevo ser humano y, desde un punto de vista ético-jurídico, posee “todas las obligaciones y derechos, como cualquier otro individuo de la especie humana”.

 

PRINCIPIOS INMEDIATOS EN EL DESARROLLO EMBRIOLÓGICO Desde el punto de vista de los elementos necesarios para el desarrollo de la estructura de la embriología molecular, podemos concretar éstos en los principios inmediatos clásicos: a) Glúcidos. b) Lípidos. c) Prótidos. La combinación de estos tres principios inmediatos, regidos por las leyes de los genes, establece el desarrollo de la biodinámica celular, en el sustrato morfológico funcional de la ciclosis celular. Diferenciación embrionaria

 

DESARROLLO EMBRIONARIO. Este capítulo es un capítulo muy complejo, pero vamos a intentar sintetizar lo destacando los resultados experimentales para enlazarlos con la cadena de mecanismos moleculares que nos permitan llegar a cristalizar el desarrollo embrionario. Debemos partir de que la especie humana es una especie sexuada y su re-producción está basada en la unión de dos gametos, el femenino u óvulo y el masculino o espermatozoide. Estos gametos proceden de los blastómeros germinativos de un resto de mórula. El ser humano es diploide, lo que quiere decir que posee un número de cromosomas “2n”. Por lo tanto, para que la conjugación de los gametos dé lugar a 2n, es necesario que cada gameto aporte la mitad, es decir, “cromosomas, lo que significa que cada gameto es haploide. Como las células de las que se van a originar (espermatogonias para el varón y ovogonias para la mujer) son diploides, los gametos deben realizar la reducción cromática que se conoce con el nombre de meiosis.

 

MORFOLOGÍA Y TAMAÑO DE LOS GAMETOS. Los gametos tienen distinto tamaño. El espermatozoide tiene la misión activa (similar a la del bacteriófago) de inyectar su DNA intacto. El óvulo es una célula grande, con gran material de reserva (glucógeno, lípi-dos y vitelo-proteínas). A pesar de su diferencia de tamaño, tanto el espermatozoide como el óvulo poseen la misma cantidad de DNA nuclear. Sin embargo, al tener los óvulos Afinidades positivas y negativas de las hojas blastodérmicas

SITUACIÓN DE LAS HOJAS BLASTODÉRMICAS. Como hemos indicado, las hojas blastodérmicas (ectoblasto, mesoblasto y endoblasto) se encuentran topográficamente dispuestas como ha demostrado Holtfreter, desde la fase del estadio de gástrula (horizonte IV de Streeter), y dadas las diferentes proximidades de unas células con respecto a otras, presentan determinadas afinidades tisulares, unas positivas y otras negativas. Si se ponen en contacto el ectodermo y el endodermo, al principio no ocurre aparentemente nada; ambas membranas se toleran (como ocurre con la membrana bucal o estomodeo y con la anal o proctodeo), pero acaban perforándose, por el rechazo, debido a tener afinidades negativas. Por el contrario, las células del mesoblasto se relacionan tanto con el ectoblasto como con el endoblasto, adhiriéndose prácticamente a ellas en la integración de tejidos y fascias, debido a que tienen entre sí una afinidad positiva .Esto tiene, como es lógico, gran importancia en la formación de los órganos, que se constituyen por la unión de las hojas blastodérmicas debida a la afinidad positiva: por ejemplo, el órgano de la piel, que es la unión de la epidermis del ectoblasto con la fascia de la dermis, que procede del mesoblasto. En estos casos los hallazgos de Holtfreter indican que las células mesoblásticas tienen una estructura complementaria a los antígenos propios de la diferenciación de la superficie celular de las células del ectoblasto, y esto les per-mite adherirse a ellas. En cambio, la estructura no complementaria de las proteínas presentes en la membrana celular de los integrantes de estos dos tejidos explica su mutuo rechazo. Célula. Teoría celular de Virchow. Biodinámica celular o ciclosis celular

INTEGRANTES DE LOS TEJIDOS ANATÓMICOS. Tras los primeros estudios sistemáticos (de las partes integrantes de los organismos), originarios en un principio (fundamentalmente por Galeno en Roma, en monos y cerdos, y posteriormente por Vesalio, y su escuela española ,con sus discípulos los valencianos Ximeno y Collado, así como el gallego Valverde de Anusco y el también valenciano Crisóstomo Martínez, en seres humanos), apareció la inquietud por el conocimiento de los elementos microscópicos. Estas inquietudes sobre los integrantes de los tejidos anatómicos en un principio se debieron a Hooke y posteriormente, de una manera temerosa, a Malphigio y Grew, siendo el centro europeo Lenwenhoeck, con el desarrollo del microscopio simple (que no refleja en imágenes), quien dio lugar a la aparición de la era de la microscopia. Más modernamente, este campo se enriquece con los descubrimientos in-herentes al núcleo y su importancia en la génesis celular de Browny de Schleiden, y llega a su cenit con los trabajos de Schwann, que en realidad con sus planteamientos fue el verdadero creador de una teoría que poco después Virchow terminaría de perfilar y bautizaría con el nombre de teoría celular, dentro de la cual Cajal y su escuela española desarrollaron la teoría neuronal. Esta nueva técnica trajo como consecuencia las diferentes interpretaciones de cada uno de los elementos que integran las mínimas unidades fundamentales de vida, que, posteriormente, se consideró que ya no existían libres (salvo los elementos vivos unicelulares), como elementos con mayor o menor libertad, pero integrados en una intención teleológica encaminada a un fin, que es lo que refuerza el concepto de la unidad vital. Constitución de los tejidos

CONSTITUCIÓN GENERAL DEL TEJIDO CONJUNTIVO. A lo largo de la biodinámica del desarrollo del tejido mesoblástico se realiza una diferenciación celular que va a dar lugar a unas células, denominadas fibroblastos, que poseen un gran desarrollo del retículo ergastoplásmico rugoso (RER), donde se sintetizan las tres proteínas indicadas: a) Colágeno b) Elastina c) Fibronectina de un material previo que se denomina procolágeno otro procolágeno.

 

FIBRAS DE COLÁGENO. De este protoplasma del fibroblasto, y por un proceso de exocitosis, se van segregando al espacio tisular las tres cadenas de proteínas. Conforme van abandonando el fibroblasto se van trenzando, bien por las tres proteínas, bien por una sola, pero siempre por tres fibras de proteína, que constituyen la procadena. Todas ellas son muy abundantes en los aminoácidos glicina, lisina y prolina, que tienen una gran capacidad de hidroxilación y, en consecuencia, obtienen las modificaciones necesarias en presencia de vitamina C para pasar a la fase de procolágeno y comenzar el enrollamiento helicoidal de las tres hebras. Estas primitivas fibras se fraccionan y se auto ensamblan, formando las fibrillas finales. Una vez formadas las fibrillas, se refuerzan poderosamente, por la emisión de puentes cruzados entre sí, con los glucosaminoglicanos (GAG

 

 CÉLULAS MADRE QUIESCENTES. MIOBLASTO

Las células musculares son células con capacidad contráctil debido a la actina y la miosina, en presencia de Ca. Se las considera de cuatro tipos de contracción especializada: a) Células del músculo esquelético. b) Células del músculo cardíaco. c) Células del músculo liso. d) Células mio epiteliales. Como hemos indicado, todas estas células derivadas del mesoblasto tienen el denominador común de ser contráctiles, por poseer actina y miosina. En cada grupo los tipos de actina y miosina son algo diferentes en cuanto a las secuencias de aminoácidos y están asociados con distintos conjuntos de proteínas para el control de la contracción

 

CÉLULAS DEL MÚSCULO ESQUELÉTICO. Son las células encargadas de realizar los movimientos voluntarios, que Escolar, con su criterio y sentido unitario anatomo-funcional, con miras aplicativas, agrupó bajo el concepto de los sistemas neuromusculares. Pueden ser gigantes (de hasta medio metro de largo y l00µde diámetro). Poseen una constitución sincitial, es decir, gran número de núcleos en un protoplasma común.

 

CÉLULAS DEL MÚSCULO CARDÍACO. Se parecen a las células del músculo esquelético en su disposición ordenada Sinopsis de las células del cuerpo humano susceptibles de integrarse en las diferentes tramas que generan las fascias

TEXTURAS DE LAS FASCIAS. Con el fin de poder aclarar cualquier duda en relación con las diferentes tex-turas de las fascias, vamos a realizar una sucinta sinopsis de los elementos celulares que conformarán los tejidos, y éstos, en sus ensamblajes y disgregaciones, crecimientos y represiones, acabarán constituyendo el sustrato morfológico-funcional que rige las distintas biodinámicas de las diferentes fascias, que acaban encajando en la unidad total del individuo, siguiendo la  sistematización del anatómico español Ramón y Cajal y su escuela, y Wheater y cols.

TIPOS CELULARES CONSTITUTIVOS DE LAS FASCIAS Y LUGARDEORIGEN1.

CÉLULAS ECTODÉRMICAS EPITELIALES QUERATINIZADAS.

FASCIAEPIDÉRMICA. Células epiteliales diferenciadas. b) Célula basal o madre. c) Queratinocitos de las uñas de las manos y los pies. d) Célula basal del lecho ungueal. e) Células de la vaina pilosa: Tejidos y fascias, su integración en la biodinámica constitucional

 

CONSTITUCIONALTEJIDO MADRE MESENQUIMAL

Esbozadas sucintamente las bases de la organización de la biología molecular (de los elementos celulares y fibrilares) del individuo, vamos a estudiar su constitución en la integración de los tejidos, base morfo funcional de las fascias. Los tejidos derivan de las tres hojas blastodérmicas, pero fundamentalmente el mayor número de ellos de la mesénquima, que es el verdadero tejido madre, que induce el ectodermo y el endodermo, y es inducido por ellos para acabar formando los órganos y sistemas, y que en el momento del nacimiento se acumula generosamente en el cordón umbilical, constituyendo la gelatina de Warthon. Entre ellos integran las fascias, tanto las puramente de origen mesenquimal, como todas aquellas en las que intervienen también el ectodermo y el endodermo.

 

METAPLASIAS Aparentemente poseen una relativa individualidad, pero manteniendo siempre su dependencia, genética y funcional. Richet, ya en 1835, hizo notar lo que él denominó “la posible sustitución de unos por otros”. Este concepto, en el momento actual y bajo el punto de vista etimológico, se denomina ”metaplasia”.Tejidos de sostén modelados e interacción entre ellos para la integración en las fascias que forman los

BIODINÁMICA EVOLUTIVA DE LA FASCIA DEL SER HUMANO. TEJIDOSDE SOSTÉN Y DE CONTRACCIÓN.

La evolución ininterrumpida, desde la época embriológica, regida por la intención finalista, o potencia prospectiva oteleo lógica, hace que los diferentes tejidos que constituyen la fascia se diferencia en, integrándose entre sí, y acaben determinándola aparición de los diferentes órganos. Estos órganos se caracterizan porque, aun contando con la integración de to-das las funciones de los tejidos que los forman, se van a concatenaren una diferenciación específica que les haga adoptar una forma, responsable de la función que se les tiene asignada dentro del concierto de la unidad vital. Es-te complejo proceso se realiza sin quebrar esa unidad del individuo, que, como hemos dicho, es uno, vivo e indivisible. Pero todavía hay más dentro de esta compleja unidad, y es que el proceso funcional tiene que existir de una manera intransigente, podríamos decir de su peditación a la manera de actuar de las fascias y, en consecuencia, de los órganos que éstas determinan. Si este equilibrio se rompe, se quiebra la euritmia de la función y el organismo se precipita en el terreno de la patología.

  1. FASCIA O TEJIDO FIBRO-TENDINOSO ELÁSTICO

Como ya vimos al comenzar este estudio, en la confluencia del arranque originario de las diferenciaciones se encuentra el tejido cordoide, que, como y dijimos, tenía entre otras dos funciones principales Fascia neuromuscular 

INTEGRACIÓN FACIAL. FASCIA NEUROMUSCULAR. La fascia neuro musculares uno de los primeros procesos de integración que se observan en el organismo, encaminados a un fin, por la potencia prospectiva. Se constituye por la sinergia a) Del tejido muscular. b) Del tejido nervioso

TEJIDO MUSCULAR. La capacidad contráctil propia de la fascia viva, iniciada en los cromatóforos de las células mesoteliales, alcanza su particular desarrollo en la región de la fascia específicamente diferenciada para ello, que cristaliza en el tejido mus-cular. Dentro de esta organización y en relación con la especificidad de sus funciones, se consideran cuatro tipos de elementos celulares:1) Músculo liso. 2) Músculo esquelético. 3) Músculo cardíaco. 4) Células mioepiteliales.1.

MÚSCULO LISO. El músculo liso procede del mesénquima oriundo del mesodermo o celoma primitivo. Según la teleología a la que esté destinado, se diferencian clasificándose en dos grandes grupos Bases de la fascia del sistema nervioso

SIGNIFICADO DEL SISTEMA NERVIOSO. Como hemos venido estudiando hasta aquí, el ser humano está constituido por el desarrollo específico de aquel embrioblasto omnipotente y con una potencia prospectiva que le permite diferenciar todas sus células constitutivas de la especie y en un orden positivo, encaminado a un fin. En un principio, el orden se conseguía solamente por la influencia de los genes y las células entre sí. Más tarde, cuando el número de las células aumenta, el embrioblasto comienza a diferenciar éstas para encargarlas de organizar las influencias de los genes, lo que trae como consecuencia la aparición de los organizadores.

Estos organizadores actúan cronológicamente según las ordenes que van recibiendo del ADN de los genes que se van reprimiendo y van influyendo en la ciclosis celular, originando la síntesis de productos de sustrato proteico, que pueden ejercer el efecto organizador por vía hemática, transportando estos productos químicos que denominamos hormonasen general. Sin embargo, la dinámica órgano genética se va haciendo tan rápida que la vía organizadora-hormonal va a necesitar la aparición de otra diferenciación celular que la auxilie para conseguir la correcta euritmia dinámica, y ello va a dar lugar a la diferenciación del sistema nervioso. El proceso comienza a originarse, en la especie humana, en el horizonte X de Streeter (es decir, a los 18 días de vida, en un ser humano de 500 µm de tamaño y en fase de gástrula). En este momento aparece la diferenciación (por inducción de la notocorda sobre el neuroectodermo) que completando su desarrollo llega a esbozar esa potencia que ya tiene desde su concepción, en un sistema nervioso que reúne el control génico del sustrato hormonal, y al mismo tiempo, estas inducciones hormonales influyen sobre él, permitiéndole no solamente regirlas, sino ser regido por ellas en una imbricación